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Notas del capítulo:
Y el capítulo número 2!!! 😊😊


Continuación…

-Padrino, ¡espera!- gritó el rubio –todavía no te lleves a Potter

Pudo distinguir que tras él venían corriendo nada menos que Ronald y este traía aferrada de la muñeca a Pansy

-Pero, ¿Qué demonios hacen ustedes fuera de sus dormitorios?- dijo molesto el pocionista cuando llegaron junto a Harry que estaba tumbado en el suelo y a punto de perder el conocimiento, otra vez ya tenía los labios azules

-Tranquilo, después podrás bajarnos los puntos que quieras, pero antes- ahora el que agarro de la mano a Pansy fue Draco, obligándola a hincarse junto con él y cerca de Potter- adelante Pansy, lánzale el contra hechizo pronto, antes de que muera definitivamente

-Lo siento tanto Draco, no era mi intención de verdad- la pelinegra estaba a punto de llorar y abrazar al Slytherin, pero este la paro en seco

-Primero la cura Pansy, después ya hablaremos tu y yo- miró seriamente a la chica y ella iba a protestar pero él agarro la mano de Pansy que tenía su varita y la apunto hacia Harry – ¡AHORA!

-¡Ya voy!- contestó alzando la voz para luego torcer los ojos y susurrar -que fastidio, simulatis lacrimis subsisto- recitó mientras movía su varita de manera correcta para desaparecer el hechizo que caía sobre el pobre Harry

Al instante que Pansy terminó de decir las palabras de la boca del ojiverde salió un intenso jadeo, como si hubiera resurgido del lago después de pasar un largo tiempo en sus profundidades, y abrió sus ojos de golpe, el verde de sus ojos se veía más intenso y brillante que nunca, se llevó las manos al pecho y comenzó a toser fuertemente.

Enseguida Severus colocó una mano en la nuca de Harry y la otra en su espalda, tratando de enderezarlo despacio, para que pudiera llenar sus pulmones del oxígeno que por un largo tiempo se habían visto privados, una vez ya más calmado el chico, el pocionista se permitió recargar la cabeza de este en su pecho para él mismo descansar la suya sobre el espeso nido de pájaros llamado cabello del Gryffindor y abrazarlo suavemente.

-¿Ya ves Draco?, no fue tan grave como para alterarse tanto- dijo la Slytherin cruzando los brazos y poniendo gesto de fastidio

Malfoy volteo a verla con ojos sorprendidos, como si no pudiera creer que la chica no midiera las consecuencias de sus actos y explotó sin dudarlo- ¿QUE NO ES PARA TANTO?, POTTER CASI MUERE POR TU CULPA, ¡ERES INCLEÍBLE!- estaba furioso con ella, casi mata al novio de su padrino y ni siquiera sabía porque razón

Mientras tanto Ron revisaba a Harry con cara preocupada y aun temblando de tanta adrenalina que sufrió su cuerpo en los últimos minutos, recordando involuntariamente lo rápido que pasaron las cosas.


****Flashback****



Cuando convenció a Harry de ir a ver a Snape decidió seguirlo para asegurarse que su amigo no se acobardára en el último segundo y huyera a llorar su tragedia, como ya se le estaba haciendo costumbre, en la torre de astronomía, le preocupaba que la locura y desesperación que invadieron al profesor unos días antes se le contagiaran a su hermano y se tirara al vacío sin pensarlo.

Y de paso quien sabe, cruzarse con alguna persona deseada, una serpiente adorable, una serpiente albina, un suspiró salió de sus labios al recordar su obsesión con Draco, ¿Cómo era posible que se enamorara perdidamente de un Slytherin?, eran enemigos naturales, o bueno, lo eran hasta que ellos decidieron ayudarlos en la batalla contra Voldemort, tal vez no fueron todos los de esa casa, pero para Ron lo que más le impactó fue que Malfoy mismo no sólo jugó del lado de la luz, sino que además cuando Voldemort lo envió a buscar la diadema de Rowena Ravenclaw a la sala de menesteres junto con los gorilas de Crabbe y Goyle, los aturdió en un momento de descuido y ayudo a Harry a escapar con la diadema.

Fue un acto muy heroico para él, y demasiado arriesgado, si su padre o pero aun si Voldemort se enteraba de su traición, sabía que se tomaría un espacio para torturar e incluso matar al rubio, así que no dudo en invitarlo a seguir con ellos en el trayecto, este no acepto, argumentando que solo les estorbaría, emprendiendo así carrera para otro pasillo contrario, al finalizar la batalla se enteró que por su camino encontró a algunos pequeños de primer año que se quedaron en el castillo por error, se mantuvo a su lado y los protegió con todas sus fuerzas.

Cuando regresaron al colegio para cursar correctamente su último año escolar, Ron supo por un compañero que Draco también deseaba aprobar el 7mo año con honores, desde entonces se lo cruzaban a veces por los pasillos y Harry se detenía a hablar con él, al igual que Hermione, pero por alguna extraña razón el rubio no veía a los ojos al pelirrojo, siempre esquivaba su mirada, y eso le dolió mucho, el pequeño gesto de cortesía que tenía con él de sólo saludarlo no era suficiente para alimentar su necesidad de tener al Slytherin cerca.

Aunque el Gryffindor ya no era tan valiente como lo fue en la batalla, pensaba cada noche antes de dormir la forma ideal de confesar sus sentimientos a Draco, y enseguida se arrepentía, era increíble cómo se quejaba de Harry porque no tenía el valor de decirle a Severus que necesitaba su ayuda y compresión, pero él era exactamente igual, o peor, no era inocente ni mucho menos crédulo, sabía que Malfoy jamás le correspondería, además los últimos dos meses lo vio muy cercano a su mejor amigo y no pudo evitar pensar que al rubio le interesaba el salvador del mundo mágico, era lógico, siendo él de una buena familia querría al mejor postor a su lado.

¿El rubio sabría que Severus y Harry estaban juntos? ¿Sería su deber informárselo?, como le gustaría ser el único objetivo que tuviera el ojigris para conquistar y ser conquistado, probar esos labios rosados y carnosos, rodear con sus brazos esa estrecha cintura, saborear su cuello níveo y llenarlo de rosadas ruedas prueba de que ya tiene un dueño, de su amor y corazón.

Iba fantaseado, olvidando ya desde hace mucho el vigilar a Harry, cuando sintió un dedo tocar su hombro y su burbuja se reventó, regresándolo a la realidad, resignado se giró para descubrir que bien valía la pena haber despertado de su ensoñación.

-Escucha, sé que no es de mi incumbencia pero… perdiste tu rumbo hace ya bastantes pasos, la torre de Gryffindor queda hacia el otro lado- mencionó con los brazos cruzados sobre su pecho y mirando con ojos de sospecha al invasor, tratando de evaluar si a lo mejor el sujeto frente a él estaba hechizado por lo autómata que se veía al andar

Ron no podía dejar de mirarlo perplejo y casi estuvo tentado a pellizcarse el brazo para corroborar que estaba despierto, pronto la cara de Draco cambio a una de preocupación y sin pensarlo siquiera colocó una mano sobre el hombro del pelirrojo.

-Wesley, seguro que no estas…- pero no pudo terminar la frase ya que escuchó la voz de su amiga Pansy que venía caminando junto con otra chica, pero no creyó que fuera relevante detenerse por su amiga, o era así hasta que escuchó algo que lo dejó perplejo

-Pansy ya paso mucho tiempo desde que le lanzaste ese hechizo a Potter- se estrujaba un poco los dedos nerviosa mientras continuaba –¿no crees que ya es suficiente castigo?, ahorita que lo vimos se veía bastante mal

El cerebro del ojiazul se volvió a activar en cuanto escucho el apellido de su amigo y recordó el propósito de su presencia en territorio de las mazmorras, y le urgía saber lo que tenía que decir la chica Slytherin así que sin pena tomo la mano de Draco, jalándolo hacia una esquina oscura a la cual no llegaba la intensidad de las antorchas encendidas.

-Ya te dije que no Millicent, no es suficiente- volteo a mirar a su amiga con enojo –no lo será hasta que Potter admita y se dé cuenta que del único que se puede enamorar es de Draco

-Realmente yo no eh visto a Draco muy preocupado por Potter- rememoró la nerviosa chica –es más, no han hablado mucho

-Pero lo harán, Potter tiene que saber que no puede romperle el corazón al príncipe Slytherin sin pagarlo- contestó firme en su juicio Pansy

-Yo sigo pensando que Draco de quien está enamorado es de otra persona, ¿estas segura que te dijo que el dueño de su corazón era Potter?- detuvo el andar de su amiga tomando su mano

-Sí Pansy, cuéntanos todos los secretos que te confié- las dos chicas se quedaron petrificadas al ver los ojos grises de la persona frente a ellas, si fueran amarillos, seguro ya estarían muertas como Myrtle la llorona

Malfoy decidió salir de su escondite porque ya no pudo soportar más esa conversación donde se estaban ventilando todas sus intimidades, y ahora ya sabía lo suficiente para tener una idea del porque Harry estaba actuando tan raro este último mes con Severus, incluso él ya estaba tentado a preguntárselo al Gryffindor y si era necesario, llevarlo a rastras con el mayor para que aclararan las cosas, la noticia del intento de suicidio del pocionista se rego como la pólvora por todo el castillo, y no permitiría que ninguno de esos estúpidos muriera por algo sin importancia, ellos que tenía a su amado a su lado no debía desaprovechar su felicidad y amargarse como él.

El amor no correspondido era su veneno de cada día, al mirar a la mesa de los Gryffindor durante el desayuno, comida y cena, y no poder confesar su sentir a esa persona prohibida.

-Te hice una pregunta Pansy, ¿acaso te comiste tu propia lengua?- dijo con la mandíbula apretada, su ojos eran fríos pero reflejaban furia contenida- ¡HABLA!

-Draco yo… yo te juro que…- las palabras ya no le salían, su boca la sentía seca y su piel estaba helada del pánico que la invadía

-Eso no importa ahora, sólo dinos si sabes el contra hechizo que curará a Harry

El pelirrojo intervino en la conversación mirando insistente a la pasmada chica, ahora sólo importaba la seguridad de su mejor amigo, si Harry cumplió su palabra de hablar con el profesor, a estas horas ya debería estar asfixiándose, ya que conociendo al impulsivo muchacho, sabía que no resistiría ver a los ojos a su novio y mucho menos besarlo.

-Sí, si lo sabe- contestó Millicent asustada por la integridad de su amiga si agotaba la paciencia de aquellos dos –se los dirá

-No hay tiempo de eso, llevémosla hacia Harry ahora- mencionó el Gryffindor colocando sólo un segundo su mano sobre el hombro del rubio para indicarle que era a él a quien le hablaba y el rubio afirmó con la cabeza

Ron emprendió el camino, siguiéndolo de cerca Draco, pero no venía con ellos la Slytherin, indicando al ojigris que se dirigiera a las habitaciones del jefe de su casa, el león regreso sobre sus pasos tomo de la muñeca a Pansy y jalando de su brazo la hizo correr a su ritmo todo el trayecto hasta su destino, más le valía llegar antes de que fuera demasiado tarde.


****Fin del flashback****



-Ron, ¿te encuentras bien?- le hablo un extrañado Harry mirándolo fijamente, ya liberado del ya apretado abrazo en que lo tenía el profesor

-Ah? Ah… sí compañero, ¿y tú lo estás?- contestó el pecoso, despertando de su remembranza –por un momento pensé que le seguirías en sus locuras a tu novio, sin ofender claro- las últimas palabras las dijo alzando las manos mostrando las palmas en señal de paz hacia un hombre que claramente lo mataría con la mirada si pudiera

-Sí Ron, estoy perfecto gracias- coloco una mano sobre su hombro tratando de transmitirle tranquilidad y aprecio sonriendo sinceramente -y no menosprecies las acciones que Severus o yo hacemos por amor, fue realmente una pesadilla no poder estar juntos

Y como si hubiera sido una señal que estuviera esperando la mano de Harry, esta rápidamente busco y encontró la mano de su amado pocionista entrelazando sus dedos y apretándola, comprobando que ese toque era real y aunque se le aceleraba el corazón y su respiración se hacía más rápida de lo normal, no era indicio de que se le cerraría la garganta y dejaría de respirar, ya no más, y eso hizo ampliar la sonrisa que adornaba el rostro del ojiverde.

Pansy, quien ya se había levantado del lugar donde estaba con Potter hace un momento, comenzaba a dar media vuelta para desaparecer de ahí y evitar dar explicaciones, pero no corrió con suerte y sintió como alguien la tomaba del antebrazo firmemente.

-¿Y cuando exactamente piensas explicarme porque demonios ventilas mis intimidades con tus amigas y casi matas a Potter?- mencionó Draco con su ira un poco más aplacada, pero esperando muchas respuestas

-Tal vez en el mismo momento en que me expliquen que hacen aquí todos ustedes, incluyéndola a usted señorita Millicent que esta oculta detrás de aquella armadura- dijo mientras ayudaba a su amado león a ponerse de pie con mucho cuidado, la voz de Severus era firme y fría, pero el enojo y la tristeza que sintió durante días ya había desaparecido, ahora sólo lo llenaba la gigantesca dicha de tener a Harry a su lado con sus manos más unidas que nunca

La chica salió de su escondite con cautela y temerosa de sufrir la ira del jefe de su casa, cuando llegó a lado de su amiga la tomo de un brazo y no la soltó por ningún motivo.

-Se le han hecho muchas preguntas señorita Parkinson, es que no planea contestarlas- se irguió aún más en su postura, si era posible, para parecer más alto e intimidante, alzando su característica ceja y apretando sus labios hasta lograr una fina línea –no quiero verme en la obligación de acusarla por intento de asesinato y que los funcionarios del ministerio tomen cartas en el asunto usando veritaserum para que confiese, tal vez no sean tan piadosos tratándose del salvador del mundo mágico

El pelinegro volteo a ver sorprendido a Severus, no creyendo lo que estaba dispuesto a hacer con alguien de su casa, es cierto que vivió un verdadero calvario por culpa de ella, pero no creía realmente lo quisiera matar a propósito, regreso su atención a la persona acusada atento a su respuesta.

Pansy aunque asustada, lo que realmente demostró fue enojo al no ser defendida por su amigo Draco, quien solo la miraba con ojos fríos y acusadores, era el momento de confesar que todo lo hizo por él, en buena hora se le ocurrió meterse en este lío, ya necesitara su ayuda algún día y ella… seguramente se la daría, pero después de muchos ruegos de parte del príncipe Slytherin.

-¿Qué es lo que quieren saber?, si ya lo saben todo, yo le lancé un hechizo a Potter para que no pudiera estar cerca del dueño de su corazón, eso hasta que ese dueño fuera el correcto y señalado por mí- explicó con simpleza y molestia cruzando los brazos de nuevo sobre su pecho

-Eso ya lo sabemos maldit…

-Señor Wesley, por favor, soy yo quien dirige este interrogatorio- el maestro paro la protesta del pelirrojo y continuo -¿Por qué lo hizo? ¿Qué ganaba con eso?

-Eso no lo puedo decir, a menos que el despechado aquí presente me autorice divulgar su “intimidad”- respondió haciendo un gesto con la cabeza señalando a Draco y dibujando comillas en el aire con sus dedos al mencionar la palabra intimidad

-No te pases de lista Pansy, ya te eh aguantado muchas, ojala te lo hubiera dicho bajo un juramento inquebrantable- señaló a la chica acusándola de traicionarlo, sentía que si apretaba más su quijada se rompería los dientes

-Si me permiten- la voz de Millicent se hizo presente por detrás de su compañera –yo no jure nada, y me gustaría que Draco sepa la verdad detrás de las acciones de Pansy

-Adelante señorita Bulstrode- le indico a su alumna haciendo una seña con su mano para que continuara

Respiro hondo y soltó la respuesta que todos esperaban- Pansy lo hizo porque Draco sufre de amor por Potter, o bueno, eso cree ella, si Potter ya no podía estar cerca de usted profesor él no tendría más opción que conseguir un nuevo amor, que sería Draco, pero yo estoy segura que por quien sufre nuestro compañero es por el chico Wesley

La impresión que embargo a los presentes fue demostrada por una mirada asesina de parte de Snape a su ahijado, una risa divertida de Harry y dos intensos sonrojos por parte de Malfoy y Wesley.

-¿Está segura de lo que dice señorita Bulstrode?, esto es un tema serio- los dientes apretados ahora pertenecían al mayor de todos, tratando de no maldecir a Draco por atreverse siquiera a pensar en tocar a SU Harry

-Es cierto profesor, Draco me lo contó y yo ya no quería verlo sufrir por su amor no correspondido, eso es todo- confesó la amiga del rubio, ya no queriendo dirigir su mirada al malagradecido hurón

-De acuerdo, ya tuvimos suficiente por hoy, todos diríjanse a sus respectivas casas- el ojinegro se permitió cerrar los ojos un momento y sobarse entre el índice y el pulgar el puente de su nariz, tratando de mantener su paciencia unos minutos más -ya les informare sus castigos mañana, por andar a horas inapropiadas en los pasillos y por ser los muchachos hormonales que se supone ya no debo soportar

Era raro que el hombre frío de las mazmorras pospusiera un castigo para otro día, tal vez la presencia de Harry sea benéfica en futuros regaños por parte del maestro de pociones, realmente el amor cambia a las personas.

Las chicas no queriendo jugar con la suerte, prácticamente corrieron de regreso a su sala común, deseando que el tiempo no le conceda más creatividad a los castigos de Snape.

Un pelirrojo y un rubio ni siquiera se movieron un centímetro, cada uno con sus conflictos mentales, y tratando de no parecer un idiota frente al otro, simplemente apretaban sus puños esperando desaparecer el rojo de sus caras.

Harry notó el conflicto de estos y antes de que Severus gritara espantando a los pobres chicos, arruinando tal vez la única oportunidad que iban a tener de confesarse mutuamente, tomo de forma suave entre sus manos el rostro del más alto y le regalo un corto pero dulce beso indicándole que enseguida lo seguiría adentro de sus habitaciones, el otro soltó un suspiro feliz pero agotado, dejando en manos del más joven los problemas amorosos de este par.

El muchacho extendió sus brazos colocándolos sobre los hombros de ambos chicos, aunque le costó un poco de trabajo ya que ellos eran más altos que él, sin embargo hacia más fácil la tarea de que lo escucharan atentamente.

-Hoy es un buen día para todos ¿no creen?, el amor les sonríe y mañana será navidad, estoy seguro que la señora Wesley encantada le hará un suéter a Draco, y podría apostar que a la señora Malfoy le alegrará saber que te enamoraste de un sangre pura y eres feliz- la voz de Harry era cálida y dulce, infundiendo confianza en sus amigos –no desaprovechen esta oportunidad, no hagan que mi sacrificio para que se revelara su amor sea en vano, solo basta una mirada y lo sabrán

Palmeo ambas espaldas para después dirigirse a la puerta donde el hombre que más amaba en esta vida se encontraba esperándolo y no lo haría esperar más.

Draco alzó su rostro y abrió su boca con intención de que saliera su voz pero a último momento se arrepintió y comenzó a caminar rumbo a sus habitaciones, era imposible que Wesley lo amara, y no pasaría más vergüenzas.

Ron tardó en reaccionar un poco más y percatarse de que el rubio de sus sueños se alejaba con paso veloz, y se sentía incapaz de detenerlo, una confesión amenazaba con salir de sus labios y el los apretó tratando de evitarlo, sencillamente era una locura.

-¡Malfoy!- gritó el Gryffindor –no sé si tu corazón pertenecer a Harry pero… el mío te pertenece a ti, desde ese día en la batalla- el mencionado latía tan rápido que se le saldría del pecho -será posible que…

-No- contestó Draco volteando a verlo

-Entiendo… yo… lo entiendo- iba a alejarse en dirección a la torre de Gryffindor cuando continuo Draco

-No le pertenece a Harry, te pertenece a ti comadreja tonta… sólo a ti

Alzaron sus rostros al mismo tiempo y al conectarse las dos miradas ambos no pudieron reprimir una sonrisa radiante, Harry tenía razón, con una mirada bastaba para revelar la verdad y saber que ese no era un final, sino el inició de un futuro juntos.


***++***++***++***



Al entrar y cerrar la puerta con seguro, busco con la mirada a Severus y no lo vio por ninguna parte, una sonrisa comenzó a dibujarse en su rostro al ver la estancia de los aposentos del profesor, como había extrañado venir casi todas las noches y tomar un té con la mejor compañía que el colegio le podía proveer, con sólo la chimenea encendida, sin ningún otro tipo de lámpara adicional, daba el aspecto de un mundo mucho más mágico y familiar que todo lo que Harry alguna vez conoció, sentía real libertad sobre cómo actuar en ese pequeño espacio de castillo, se relajaba al instante de entrar porque Severus echaba una esencia en el aire antes de que él llegara, creyendo ilusamente que el joven no lo sabía, para contrarrestar cualquier vapor u olor haya nacido de algún caldero antes encendido en ese mismo lugar, sándalo con un toque de lavanda, y que también servía para relajarlos a ambos después de un largo día de duro trabajo.

Volviendo a aspirar profundamente, disfrutando del aroma y de que sus pulmones ya funcionaban correctamente, se dirigió a una de las tres puertas que se encontraban cerradas, la más lejana de todas en donde sabía encontraría una recamara, una recamara con una cama en la cual una pareja de enamorados han compartido muchas noches y alguno que otro día lleno de caricias sensuales, unas sábanas y almohadas tan suaves y cómodas que siempre lo hacen sentir no en cualquier casa ajena, sino en su hogar, junto a Severus.

¿Cuánto se puede amar a una persona?, se lo preguntaba cada noche, mientras acariciaba el cabello y pecho de su Slytherin con adoración después de permitir a su cuerpo amar y ser amado, ambos con la misma intensidad, disfrutaba cada uno de los momentos que pasaba a su lado, cada instante era valioso en su corazón y en su alma, era increíble que en tan poco tiempo se haya enamorado tan profunda e intensamente de su odiado maestro de pociones.

Pero haciendo memoria sabía que no era un amor que nació de unos meses para acá, sino que inicio concretamente cuando habló con Dumbledore esa tarde antes de ir por el segundo horrocrux conocido, el guardapelo que perteneció al mismísimo Salazar Slytherin, a la cueva con los inferi, y terminó por madurar con esa carta en la cual le explicaba, el fallecido anciano profesor con su puño y letra, el propósito que tenía su muerte y como influiría en planes futuros.

Tan concentrado como estaba en sus pensamientos, le tomo un par de segundos sentir una presencia a su espalda, cuando de pronto una mano quitó sus anteojos con cuidado mientras la otra se posaba delicadamente sobre sus ojos, enseguida una nariz olfateo su cabello y una boca exhaló un suspiro en su oído que le erizó todos los cabellos de la nuca, una lengua trazó un camino desde la base de su cuello hasta detrás de su oreja provocando que Harry curvara involuntariamente su espalda hacia adelante.

La paciencia se agotaría en poco segundos si su pareja seguía seduciéndolo así, alzó su mano derecha para tocar la nuca del profesor y enredo sus dedos entre las hebras negras, suaves como ala de cuervo, masajeó su cuero cabelludo y al momento siguiente apretó en su puño con un poco de fuerza algunas fibras negras cuando sintió nuevamente esa lengua humedeciendo su cuello.

Severus sabía que no aguantaría mucho con ese juego, deseaba al ojiverde con desesperación, poseerlo toda la noche sin descanso, adorando todo el cuerpo del menor a conciencia y no dejarlo ir a ningún lado donde no pudiera llevarlo consigo.

Además tenía una sorpresa para Harry y eso tampoco podía esperar, puede que incluso provocase más pasión en su próximo encuentro, necesitaba demostrarle que tan grande era y seguiría siendo su amor por él.

El muchacho estaba a punto de voltearse y profanar la boca de su pareja con su lengua pero el mayor lo detuvo en su lugar, un gruñido signo de frustración salió de entre los labios de Harry, no sabía lo que estaban esperando para ir hacia la cama y amarse con locura.

La mano se retiró de sus ojos y poco a poco estos se adaptaron nuevamente a la poca luz que reinaba en la recamara, sintió el peso familiar de sus lentes y enfocó la mirada al frente.

-Harry, necesito que mires hacia abajo, tengo una sorpresa para ti- susurró el ojinegro en su oído

-¿Para qué quieres…- intentó girarse e interrogar al hombre pero unas manos sobre sus hombros lo detuvieron

-Sólo hazlo… por favor- apretó sus hombros infundiéndole confianza

-Severus, yo sé lo que encontraré si miro hacia abajo, y es la misma situación que quiero provocar en ti- respondió pícaramente el Gryffindor mientras trataba de restregar sólo un poco su trasero contra la entrepierna del Slytherin

-Harry es enserio, sólo confía en mí ¿quieres?- insistió el pocionista

-Vale, ya estoy mirando hacia abajo y no veo…- se detuvo a media frase ya que sí encontró algo, un bulto un poco más grande y en diferente lugar que del que era consiente

Su sudadera tenía un bolsillo delantero para refugiar sus manos del frío, pero esta vez algo estaba guardado dentro, algo que estaba seguro él no había colocado ahí.

-Adelante, tómalo- lo animó el otro

La curiosidad invadió a Harry y se aventuró a meter su mano en el bolsillo para descubrir el objeto oculto, se paralizó por un segundo, no era posible lo que su tacto le transmitía, era imposible que fuera la misma.

Armándose de valor sacó por fin el objeto, era nada más y nada menos que una rosa roja, la sorpresa era increíblemente hermosa, y antes de que formulara la pregunta, Severus se la respondió.

-Sí, es la misma de ese día, la eh conservado lo mejor que eh podido, es muy preciada para mí y ahora quiero que sea de los dos, si la aceptas- los brazos del más alto rodearon por la cintura al menor mientras colocaba su mejilla contra la del otro

-¿Cómo es posible que siga igual de fresca y fragante que aquel día?- los ojos esmeraldas volvían a querer expulsar lágrimas gracias a su corazón inmensamente conmovido e invadido de la ternura más grande

-Jamás subestimes a un maestro de pociones, y menos a uno de mi nivel- mencionó soltando una ligera risa

-Nunca más, te lo prometo mi amor

Se giró entre los brazos de Severus y por fin pudo besarlo como tanto había esperado, sin el peligro del hechizo, ahora en lugar de traerle muerte, ese beso le traía vida y felicidad, el sabor de la boca del profesor era una ambrosía que embriagaba a Harry en todos sus sentidos, no podía dejar de suspirar y gemir disfrutando del dulzor de la fruta prohibida.

Pasando su lengua ligeramente cada cierto momento por la boca de su amado, Severus pudo distinguir el sabor salado, y se separó un poco para tomar con sus manos el rostro de Harry y ver el motivo de sus lágrimas, pero no había rastro de estas, en cambio una pequeña mano de deslizó por su mejilla y limpió un camino salado desde la comisura de su labio hasta la base de su ojo.

-No llores más mi amor, me siento muy mal al verte llorar, ya estoy aquí…contigo, no me volveré a separar más de ti, juro que si vuelve a surgir cualquier situación, por pequeña que sea, esta vez sí la consultaré contigo, de verdad- deposito un pequeño beso sobre los finos labios frente a el

-Ya no más lágrimas, de parte de ninguno de los dos, después de la guerra debimos saber que ya no tenemos que afrontarnos al mundo solos, de ahora en adelante todo será alegría y luz- dijo sonriendo

-Hoy es noche buena, y planeo que sea una bastante buena para los dos

Mientras la sonrisa perversa y seductora que Severus conocía de sobra aparecía en la cara de su amado, recordó algo que tenía que consultar con su novio y si no lo hacía ahora no tendría con que defenderse mañana cuando aplicara los castigos.

-Oye Harry, ¿tú le mencionaste a Draco sobre nuestra relación, que va más allá de alumno-profesor?

-Por supuesto que no amor

-Entiendo, entonces fue ese Wesley, mañana arreglaré cuentas con él- mencionó mientras comenzaba a pensar en un castigo acorde a ser topo boca floja

Harry empezó a reír y trató de defender a su amigo contra los perversos pensamientos del temible profesor, que seguramente acabar limpiando por horas los calderos sería el menor de todos ellos.

-Vamos Severus, estoy completamente seguro que Ron no le conto nada a nadie, y mucho menos a Draco, ¿Qué no viste la confusión que causo el hecho de que ni siquiera se miren a los ojos?

-Mmm en eso tienes razón, en ese caso tú fuiste el soplón- reafirmo picando con su índice la costilla más cercana del muchacho

-¡Ay!, ¿Perdóname?

-Te perdono, pero no lo vuelvas a divulgar o nos meteremos en un verdadero lío con la Directora

-Era una pregunta Sev, yo no le dije a nadie, pero te iluminaré en tu duda, fuiste tú el delator- golpeando en contra con un dedo acusador el amplio pecho del pocionista

-Imposible, jamás cometería un descuido como ese

-No consiente, de eso estoy seguro

-¿A qué te refieres?

-“El temible profesor Snape no le ha quitado puntos ni una sola vez al fastidioso e incompetente alumno Potter en lo que va del año”, “no le llama la atención ni lo castiga como antes”, “incluso hasta lo elogia”, hay más comentarios rondando por ahí, pero estos son los más relevantes entre las serpientes de tu casa- dijo sonriendo con suficiencia ante la revelación que se asomó en el rostro más pálido que de costumbre

-Eso no es posible, ¿Cómo permitiste que pasara sin que me dijeras sobre esos rumores?- la molestia que reflejaba su voz era más para sí mismo que para la persona que lo acompañaba

-Porque no tienen pruebas amor, son solo conjeturas, pero Draco es demasiado listo, y aunque una vez me lo insinuó, yo no se lo iba a confirmar, y bueno Pansy es una chismosa, con lo que no contaba es que eso provocara que malentendiera las cosas y resultara en este desastre- suspiró cansado

-¿Hay algo más que quieras compartir conmigo antes de que me explote otro problema en la cara?- los ojos negros revelaban un gran deseo de adentrarse en la mente del contrario para descubrir si algo más le ocultaba

-No

-¿Seguro?

El ojiverde afirmo con la cabeza, menos mal que dominaba mejor la oclumancia ahora que estaba más relajado sin presiones de que un demente quisiera matarlo, además no valía la pena que supiera que nadie era ciego como para no distinguir que en todas las comidas cierto pocionista se queda mirando fijamente a un moreno, con ganas de que algún día este se encontrara en el menú disponible.

La risa que surgió por parte del menor provocó que la rosa que se encontraba aun entre sus dedos se resbalara a espaldas de Snape, rápidamente se liberó de los fuertes brazos y se agacho a recogerla, enseguida notó algo colgando sobre su cuello, otra sorpresa seguramente.

-¿Qué es esto Sev?- sosteniendo en colgante en su mano -mañana es cuando se dan los regalos, no hoy, ¿Qué es lo que tramas?- arrugo su entrecejo, concentrado en observar si algún gesto que hiciera el ojinegro le delataría su plan, pero Severus era experto en poner su mejor cara de pokar sin delatar sus intenciones

-¿Qué te hace pensar que es un regalo para ti?- contraataco Snape alzando una ceja y sonriendo de lado burlón

-Mmmm no sé, ¿tal vez sea porque un camafeo cuelga de mi cuello y no del tuyo?- mencionó encogiéndose de hombros

Chasqueando la lengua en señal de desaprobación por la deducción de su novio decidió aclarar parte del misterio.

-Amor, te informo que sí, el colgante es para ti, pero lo que contiene dentro es mi regalo, y lamento decirte que no se abrirá sino hasta mi cumpleaños- depositó un rápido beso en la frente del chico y se giró sobre sus talones rumbo a la cama

-¿Alguna razón en particular de tu decisión?, como se supone que hay un regalo para ti dentro de mi regalo, eso no se hace, es una gran responsabilidad la que me das- Harry hizo un puchero y se arrodillo frente al Slytherin, quien ya se encontraba sentado sobre la cama

-Tendrás que aceptarla mi leoncito- tocando la punta de la pequeña nariz con su dedo índice –no puedo confiar en nadie más para resguardar tan preciado obsequio

-Está bien, pero me dirás que es- fijó su mirada en los ónices

-Eso no es posible, es sorpresa

-¿Cómo puedes hacerte una sorpresa tú mismo?

-Haces muchas preguntas, ¿seguro que tu casa no es Ravenclaw?

-Vamos, dame una pista

-Sólo te diré que de ti depende si me gustara o no mi regalo

-Pero, ¿Cómo sabré…- un beso detuvo su interrogatorio

-Créeme, cuando llegue el momento lo sabrás, ahora a la cama que estoy muerto de cansancio y seguramente tú también- palmeó su mano a un lado de él

-Sí te acompañaré a la cama, pero no será para dormir precisamente, al menos no en los próximos minutos o tal vez horas, ¿Qué dices a eso, eh?

Comenzó a masajear los muslos de su pareja mientras una tímida lengua se repasaba por su manzana de adán.

-Me parece perfecto ahh…

Alzó al menor hincado a sus pies para colocarlo a horcadas sobre sus piernas comenzando un nuevo beso demandante.

Mientras las prendas de ropa salían volando por lo estorbosas en que se trasformaron, la mente de Severus se permitió un último pensamiento antes de dejarse llevar por la pasión del torbellino esmeralda, lo dedicó a la anticipación sobre su auto regalo de cumpleaños, si Harry respondía afirmativamente a su propuesta de matrimonio, como era su mayor anhelo, su regalo se convertiría en algo eterno, único y completamente suyo, convirtiéndose ese día en el mejor cumpleaños de toda su vida.




~~~ FIN ~~~



Notas finales:
Muchas gracias por leer!!! 💚 Besitos!! 😘😘
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Noticias
Recopilatorio Gratis "9 sonatas literarias!
Vamos a celebrar el Día del Trabajador con un nuevo libro homoerótico escrito por varias grandes autoras, algunas de las cuales las conocéis porque han publicado algunos de sus trabajos en slasheaven.

Son relatos cortos en los que hay de todo, misterio, romance, aventura… y todos y cada uno de ellos relacionado con una canción.

El título del recopilatorio es “9 sonatas literarias” y aquí os dejo los enlaces desde los que podéis descargarlos gratuitamente. Repito: ES GRATIS. Así que no sé a qué estáis esperando.

9 sonatas literarias


9 sonatas literarias


9 sonatas literarias




--Administrador en 01/05/14 - 09:03 pm 38 Comentarios
Guiones nick
Os pedimos que no utilicéis los guiones a la hora de poneros un nick, ya que está dando problemas cuando se ingresa en la cuenta y hay que cambiar el seudónimo eliminándolo.



Gracias por vuestra ayuda

--Administrador en 06/06/13 - 11:37 am 53 Comentarios
Nuevo libro:
Os queremos anunciar la publicación de un nuevo libro. Una historia original que está realmente bien y que merece que le demos un empujoncito

Esta es la web donde podéis encontrar el booktrailer y también los links donde se puede adquirir “Sangre y acero”

Os dejo un extracto del resumen, para ir abriendo boca: “En Fuego y Acero, la distancia entre el orgullo y el honor, la fuerza y la tiranía, el amor y el odio, queda reducida a cenizas por las intensas pasiones de sus protagonistas, que desafiarán incluso a su propio corazón para forjar su destino."

Fuego y Acero en Third Kind


--Administrador en 31/01/13 - 07:54 pm 134 Comentarios