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21. Ron/Harry (En un mundo donde alfas y omegas viven en paz, para Ron y Harry no será raro ser amigos, salvo cuando Ron no deja de oler a Harry cada vez que tiene oportunidad y a Harry le gusta demasiado)









🖤




Harry y Ron eran los mejores amigos, junto a Hermione los tres habían pasado toda la escuela juntos.

Y aunque aquello no pareciera relevante en su época, no hacía tanto sí lo era. Ron era alfa, Hermione beta, y Harry, omega.

Quizás una amistad entre un alfa y un beta hubiera podido darse, pero desde luego antes de la guerra, que un alfa y un omega se relacionaran de igual a igual era imposible.

Los omegas eran seres inferiores doblegados por los alfas, casi sin derechos y con una única finalidad.

Harry conocía tan bien la historia que aunque él no la hubiera vivido podría recitarla de memoria.

El movimiento para los cambios en los omegas había ido dándose poco a poco, su padre, James, casi lo había tocado con la punta de los dedos.

Pero no había vivido para contarlo. Su otro padre le había matado por escaparse con Harry y abandonarle por una beta.

La libertad que él tenía había sido plantada a través los cadáveres de los caídos. Harry lo sabía, y lo apreciaba.

Sirius y Remus, dos alfas que tampoco hubieran podido osar a estar juntos en el viejo mundo, le habían criado haciéndole sentir orgulloso de lo que era. Consciente de todas las opciones que él tenía, de la libertad de poder hacer con su vida lo que quisiera.

Salvo por un detalle.

Un pequeño detalle que hacía que a Harry le costara dormir por las noches.

Ron siempre había sido protector con él, pero Hermione también, y Harry siempre los había visto a ambos como la pareja que serían en el futuro cuando fueran capaces de dejar de pelearse.

Salvo por el hecho de que Ron había comenzado a comportarse un poco más extraño con él. Eran pequeños gestos, solía sentarse más pegado, algo que para Harry nunca había sido un problema. Le encantaba esa familiaridad con su amigo. Sin embargo, era algo diferente.

A veces, sin darse cuenta y con la cabeza de altura que los separaba encontraba a su amigo olfateando su pelo, o cuando estaban desayunando y le daba algo se acercaba aún más a su cuello.

La piel de Harry hormigueaba rabiosa cuando lo hacía, y no era por desagrado precisamente.

Un brazo sobre los hombros tan común entre ellos, ahora le calentaba más que el verano, le hacía suspirar cuando se quedaba a solas consigo mismo en la intimidad de las cortinas de su cama.

Esa noche, Ron le había servido directamente de su plato, de la comida que el pelirrojo celaba más que a nada en el mundo. Había compartido su comida preocupándose porque Harry no estaba comiendo bien y se estaba quedando todo huesudo.

El brazo colocado en la base del banco corrido que compartían acercándole a él mientras comía, había hecho que Hermione les mirara y sonriera.

Un omega ya no estaba condenado a ser atado a un alfa contra su voluntad.

Un omega era libre, podía ser lo que quisiera ser.

Y Harry siempre quiso ser auror, como Sirius, y ahora podía serlo.

Harry no quería parejas, y nada de pensar en bebés.

Harry no quería ningún alfa olfateándole y alimentándole.

Harry no quería recordar las cosquillas que Ron le hacía en el cuello cuando buscaba su olor distraídamente.

Las relaciones entre alfas y omegas ahora estaban mal vistas, no se había luchado tanto para acabar del mismo modo que antes.

Los omegas rechazaban a los alfas, los alfas eran libres de sus hormonas pesadas y salvajes.

Sirius y Remus estarían tan decepcionados.

Harry esa noche tampoco pudo dormir.

A la mañana siguiente unas pronunciadas ojeras hicieron que Ron le mirara preocupado y le acariciara la mejilla.

Harry se separó rechazando la caricia y provocó la incertidumbre en su amigo, que de pronto no sabía qué hacer con sus manos.

Harry evitó a Ron todo lo que pudo por ese día, pero coincidían en casi todas sus clases. En silencio, sin mirarle, estaba mal aquello que estaba sintiendo, ya no solo porque fueran alfa y omega, sino porque eran amigos. Los amigos no te provocaban esas sensaciones, ¿no?

Harry no pudo evitar mirar hacia donde estaba Malfoy, él era un omega sangre pura que seguía las arcaicas tradiciones, salvo que allí estaba, como todos los demás. Su prometido estaba sentado a su lado, juntos desde niños con un futuro previamente organizado.

Eran los dos polos de un mismo mundo, y ahora ¿le pasaba eso? Sentía que no solo se traicionaba a sí mismo, sino a todos los omegas liberados.

Miró de reojo a Ron que no ocultaba lo incómodo y apenado que se sentía. La distancia entre sus cuerpos era como un muro de hielo. Y Harry por primera vez tuvo la necesidad de volver a sentir su aroma fuerte y tranquilizador.

Salvo que se levantó en cuanto la clase terminó y salió corriendo.

Les quedaba un año para terminar la escuela, para echar su solicitud de auror, salvo que Ron también lo haría. Todo lo habían ideado juntos y ahora a Harry le asfixiaba la perspectiva.

Deambuló sin rumbo fijo por los jardines de la escuela, no quería perder a su mejor amigo, pero tampoco quería eso "otro".

Cuando apareció para la cena, Ron no ocupaba su lugar habitual, en él se sentaba Hermione que le recibió con una sonrisa y no le dijo nada sobre su conducta.

Cenó relativamente tranquilo, si no contaba con que le echaba terriblemente de menos.

Una mirada culpable de un azul cielo limpio y acogedor fue lo único que se cruzó durante toda la noche. Ron se fue con Dean, y Harry suspiró frustrado.

Esa noche Ron no llegó hasta mucho más tarde a la habitación común. Harry ya estaba dormido y no vio la tristeza en su rostro al mirar hacia su cama.

Al día siguiente, volvió a ocurrir lo mismo, Ron se apartaba dándole a Harry la oportunidad de no tener que huir.

¿Por qué tenía ese sentimiento de pérdida tan grande?

¿Era mentira que un alfa y omega pudieran ser amigos? ¿Los mejores amigos?

Él no tenía problemas con Dean, ni con Ginny, ni con ningún otro alfa de la escuela, menos los de Slytherin que se la pasaban haciendo al vida imposible al resto. Pero eran más, y no se dejaban amedrentar. Además, no era cuestión de clase, sino de casas.

Harry miró a Ron que se había sentado con Neville en clase de herbología y Hermione ahora era su compañera.

—No lo hace a propósito—le dijo ella mientras cortaba meticulosamente las hojas abrasadas de una orquídea de fuego.

Harry se hizo el sordo, y su amiga no insistió.

Ninguno lo hacía a propósito, y eso era algo que le hacía sentir mal. Disfrutaba más estando cerca de él, que separados, ¿por qué les estaba haciendo eso a los dos?

Decidió que lo que tenían que hacer era hablar y olvidarlo. Seguir siendo amigos y dejar de olfatearse de ese modo que le hacía temblar completamente.
Cuando acabaron el entrenamiento de Quidditch Harry esperó a Ron en los vestuarios cuando todos se habían ido.

Ron no le esperaba y se sorprendió. Aún así no se acercó a Harry y solo doblaba su ropa una y otra vez.

—Lo siento—dijo Harry.

—No, no, soy yo el que lo siento—se apresuró a corregirle Ron.

Harry se acercó un poco más, ¿cómo puede cambiar algo tanto en solo unos días? Odiaba aquella incomodidad entre ellos.

—Somos amigos, yo quiero que volvamos a serlo sin que esto lo impida.

Ron asintió pero no le miró, seguía queriendo hacer desaparecer de tanto doblarlo la ropa sucia.

Harry le quitó la camiseta arruga de las manos, y en ese momento el olor de Ron le golpeó y tiró la camiseta como si quemara.

—Lo siento—dijeron ambos de nuevo a la vez.

Se quedaron mirándose y se rieron. Aquello era tan absurdo.

—Echo de menos a mi amigo—confesó Harry.

—Y yo.—Le miró Ron—Te echo muchísimo de menos, Harry.

Harry se sentó en uno de los bancos, y Ron le imitó. El contacto de la pierna junto a la suya le hizo sentir mejor, se embarcaron en analizar el entrenamiento y se olvidaron de todo lo demás. Sus cuerpos se relajaron, y se sintieron bien de nuevo.

Ellos podrían hacerlo, solo eran las feromonas, pasarían, estaban seguros.

Sin darse cuenta de la hora que era cuando las luces se apagaron, salieron corriendo para llegar al castillo antes de que se ganaran un castigo. Corrieron como locos aguantando las ganas de reír, hasta que llegaron al cuadro de la señora gorda que los miraba sonriendo cuando los dos intentaban recuperar el aire que les faltaba tras la carrera.

El marco se abrió y los dos pasaron a la vez, chocando. Ron le agarró de la cintura para que no cayera, y Harry se agarró de su hombro. Tan juntos de nuevo, tan malditamente juntos que no pudieron evitarlo, cada uno olió al otro, y a Harry le temblaron las piernas y nada tenía que ver con la carrera.

El hueco entre el marco y la sala común era estrecho y oscuro, y ambos fueron empujados cuando otros tres alumnos entraron corriendo y riendo.

Dejándolos en una posición mucho más comprometida, Ron ya no disimulaba y protegía a Harry con su propio cuerpo contra la pared, inclinado completamente y con su rostro a escasos centímetros.

Harry no sabía quién inició el beso, pero sí que fue completamente correspondido, que sus olores se mezclaron y que no quería separarse por nada del mundo.

El marco se cerró, y una leve claridad los iluminaba desde el interior, Hermione estaba leyendo un libro con Crookshanks en su regazo, y sonrió cerrándolo y levantándose.

Aquello arreglaba mucho las cosas, aunque sabría que tendría que lidiar con un Omega en crisis y un Alfa preocupado.

Pero eso sería otro día, por aquella noche solo esperaba que no se acordaran nada más de ellos dos y lo que sentían al estar juntos.







 

Notas finales:

Esta idea también tuvo muchos votos, y reconozco que me gustó, aunque el RonxHarry es casi incestuoso, jajajaja.

Hasta la próxima.

Besos

Shimi



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Noticias
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Vamos a celebrar el Día del Trabajador con un nuevo libro homoerótico escrito por varias grandes autoras, algunas de las cuales las conocéis porque han publicado algunos de sus trabajos en slasheaven.

Son relatos cortos en los que hay de todo, misterio, romance, aventura… y todos y cada uno de ellos relacionado con una canción.

El título del recopilatorio es “9 sonatas literarias” y aquí os dejo los enlaces desde los que podéis descargarlos gratuitamente. Repito: ES GRATIS. Así que no sé a qué estáis esperando.

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--Administrador en 01/05/14 - 09:03 pm 37 Comentarios
Guiones nick
Os pedimos que no utilicéis los guiones a la hora de poneros un nick, ya que está dando problemas cuando se ingresa en la cuenta y hay que cambiar el seudónimo eliminándolo.



Gracias por vuestra ayuda

--Administrador en 06/06/13 - 11:37 am 49 Comentarios
Nuevo libro:
Os queremos anunciar la publicación de un nuevo libro. Una historia original que está realmente bien y que merece que le demos un empujoncito

Esta es la web donde podéis encontrar el booktrailer y también los links donde se puede adquirir “Sangre y acero”

Os dejo un extracto del resumen, para ir abriendo boca: “En Fuego y Acero, la distancia entre el orgullo y el honor, la fuerza y la tiranía, el amor y el odio, queda reducida a cenizas por las intensas pasiones de sus protagonistas, que desafiarán incluso a su propio corazón para forjar su destino."

Fuego y Acero en Third Kind


--Administrador en 31/01/13 - 07:54 pm 123 Comentarios