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"De vuelta a Hogwarts"

Draco estaba preocupado, no por él o algo similar. No.

Estaba preocupado por lo que pudiese llegar a suceder en unas horas más, puesto que las cosas habían cambiado bastante, más allá de ampliar su círculo social y ayudar a el "lado correcto", habían muchas cosas inciertas ahora.

La situación de Harry era algo que lo hacía replantearse la idea de salir huyendo por Red Flu hacia la propiedad de su tío para poder tener un ojo en Harry y asegurarse de que llegara a Hogwarts como un alumno normal.

No podía hacer eso, sin embargo.

Por ello ahora estaba usando todo su autocontrol para no movilizarse por los pasillos, su cuerpo rebozaba de energía nerviosa, y si fuera un poco más inexperto con su magia ya hubiese ocasionado algún accidente hace rato. Dejó salir un largo suspiro, Su padre estaba sosteniéndolo en su lugar con una mano firme y pesada, a su izquierda tenía a su madre, que hablaba con la madre de Theo. Sus otros amigos también estaban allí, luciendo todos igual de impecables e intocables.

Miraba de reojo a hacia sus costados cada que podía, una sonrisa cortes bailando en sus labios cuando socios de su padre llegaban con sus familias pasaban a saludarlo. Daphne comenzó a despedirse de sus padres, siendo seguida por Pansy y Millicent. Se inclinó suavemente, apenas bajando la cabeza, hacia los adultos. Era solo cortesía por ser mayores que él, por costumbre. Igualmente, la acción le valió una mirada aireada de su padre, y varias complacidas y honradas de los adultos. Se dio por servido.

Theo y Blaise le siguieron, despidiéndose cortésmente con algunas palabras, mientras que Vincent y Goyle comenzaron a subir las últimas maletas de sus amigos. Draco suspiró, con más delicadeza, mientras se giraba sobre sus talones y tomaba la delicada mano de su madre. La besó, con una irreconocible expresión de indiferencia. Su rostro parecía cincelado en mármol, sus ojos tormentosos la escrutaron con brío, con frialdad.

La mirada prometía leer hasta los más oscuros secretos de tu alma, por lo que Narcisa sonrió con dificultad y dio un paso atrás. Esos eran ojos muy peligrosos... ojos que relataban horrores, que contaban la historia de alguien que vio atrocidades, hechos impensables para cualquier adulto. Sus ojos le decían que su pequeño hijo había ido al infierno y vuelto con la capacidad de destrozar a cualquiera que se le plantara enfrente.

Ella solo... solo no sabía cuándo había sucedido aquello. Ni siquiera comprendía el cuándo como para ir planteándose el cómo.

Los ojos de Draco decían mucho pero dejaban entender poco y nada.

—Nos vemos a finales de año, padre. —pronunció, su tono naturalmente elegante complementado con un seseo oscuro, era una advertencia y el rubio mayor se tensó al sentirse desafiado en público, pero su vástago ni siquiera dejó que hablara—. Y no, no es pregunta. Es aclaración, no deseo poner un pie en la mansión hasta que sea estrictamente necesario... hay mucho que hacer en el colegio este año.

Una vez termino su comunicado, hizo un gesto hacia sus amigos, antes de girarse y perderse entre la multitud de niños y adolescentes, siendo seguido por sus acompañantes y por los ojos perplejos de todos los adultos. Draco exhaló con alivio cuando todos estuvieron a salvo de las miradas indiscretas en uno de los compartimentos.

—Vaya... eso fue intenso, ¿no creen? —se rió Pansy, acomodando un mechón de pelo oscuro tras su oreja. Los demás asintieron en concordancia—. Ahora, tú tienes muchas explicaciones que dar, Draco.

El mencionado rodó los ojos, acomodándose plácidamente junto a la ventana. Un lugar a su lado estaba vacío, puesto que todos sabían perfectamente quien debía de llegar en breve, y estaba más que claro donde querría estar.

La puerta del compartimento se abrió con suavidad y una melena castaña se dejó apreciar. Junto a ella se escuchó la voz chirriante de cierto pelirrojo. El grupo de serpientes se miró entre sí, pero al final todos los ojos recayeron en el rubio, quien asintió inmediatamente.

De repente habían seis serpientes y dos leoncitos bebés en el mismo lugar, se había apretujado un poco, pero con un poco de magia, todo se había solucionado. No era del todo raro que estuviesen juntos, puesto que así había sido desde que Harry terminó en la enfermería.

—Bien, Draco, creo que todos queremos entender qué sucedió contigo este verano. —tomó la palabra Hermione, haciendo un ademan, abarcando a todos los presentes, quienes asintieron a sus palabras—. Así que cuéntanos.

El rubio dejó salir un bufido, pero asintió, todavía quedaba tiempo para que Harry llegara, pero prefería aclararles las dudas a todo el grupo en general ya mismo, con su amigo entraría en más detalles. Con muchos más detalles.

—Mi padre no es fanático de los Weasley y mucho menos de... los hijos de muggles. —se encogió de hombros, todos los Slytherins asintieron, sus padres eran iguales... el problema era que Draco estaba mucho más involucrado con ellos que cualquier otro—. Además de que aborrece a Gryffindor, si juntos todo se vuelve algo explosivo... entonces me castigó, para "darme una lección", y me aisló. Ni siquiera salía de mi habitación.

— ¡Eso es horrible! Tan detestable, ¿Cómo puede hacerle eso a su propio hijo? —chilló Hermione, gesticulando con enojo, y Draco no pudo hacer nada más que sonreír

—La imagen lo es todo, Granger. —Respondió Theodore, sus ojos pegados a las páginas descoloridas de su libro de pociones—. Y nosotros somos hijos de gente importante, tenemos que preservar nuestra imagen. Demostrar que somos los herederos perfectos... Y juntaron con gente como ustedes no nos favorece. —explicó, sin malicia en su voz, solo diciendo un hecho, como si fuese la verdad absoluta. Que lo era, realmente. Para los ojos de la sociedad sangrepura, ellos tenían que odiar a las personas como Hermione y repudiar a la familia de Ron.

Negó con la cabeza, dejado caer su cabeza contra el respaldo del sillón.

— ¿Es una estupidez? Si, lo es. Piénsalo, asimílalo, y convive con ello Hermione. El pensamiento de esa gente no cambiará por más ruido que hagas, solo tienes que esperar a que desaparezcan para formar todo desde cero. —Dejó salir una risa sin gracia—. Son personas muy anticuadas, encerradas en un pensamiento obtuso, que solo nos acarrea problemas. El juzgar sin saber, el pensar mal del otro por apariencias, el pelear por rumores, es cosa de ignorantes. Es cosa de otras generaciones, el cambio está en mí, en ustedes, en los hermanos de Ron, en los que todavía no vienen al colegio, e inclusive en los que aún no caminan. El cambio empieza desde aquí, desde nosotros. Con una persona que trate de hacerles ver a los demás que las cosas no son como de decían... —se quedó en silencio, sus ojos clavados en el techo—. Piénsenlo así: un chiquillo queda en Slytherin cuando nadie se lo esperaba, este se hace amigo de uno de los herederos de las casas más oscuras conocidas, ambos casualmente ayudan a una pequeña Gryffindor, ¿Qué fue eso? Sí, un cambio inesperado, y por eso ella vio que no todas las serpientes son oscuras y malévolas.

Volvió a ver a sus amigos, y todos, sin excepción, lo estaban mirando con ojos grandes y los labios entre abiertos, como si no se esperasen todo ese palabrerío. Draco se encogió de hombros, mirando nuevamente hacia la ventana.

—Un mínimo cambio en la perspectiva de alguien a veces lo es todo.

















El silbato del tren comenzaba a sonar y Harry seguía sin llegar. Para ese momento Draco, Ron y Hermione ya habían paseado por todo el tren, ambos leones contándole a Draco un poco de sus vacaciones, las anécdotas más entretenidas para él rubio, y sin embargo ninguno podía dejar de estar preocupado por Harry. Fue entonces que los tres decidieron quedarse en un compartimento vacío. Draco podría ver más tarde a los otros, pero por ahora esperar más cerca de la cola del tren estaría bien.

— ¿Y si el tren se va sin él? ¿Qué pasaría entonces?

Draco abrió la boca para explicarlo, cuando un ulular se escuchó en la puerta y luego rasguños. Al final llegó a sus oídos la voz ahogada de Harry. Draco se levantó de un brinco, saliendo de la cabina, viendo al pelinegro asomado en la puerta, saludando a alguien.

Sonrió levemente antes de acercarse sigilosamente por su espalda, y se asomó. Por primera vez vio los ojos resplandecientes y oscuros de Sirius. Su tío sonrió en grande, balanceando con más fuerza su mano. Harry volteo a verlo con una sonrisa preciosa y brillante, sus ojitos creaban arrugas por lo amplia que era.

Draco también comenzó a saludar a Sirius y Remus.

— ¡Adiós niños! ¡Estudien mucho!

— ¡Métanse en muchos problemas, pero con cuidado!

Ambos se rieron de Sirius, más cuando recibió un golpe de pare del castaño.

— ¡Espero poder hablar más con ustedes luego! —exclamó Draco, una brillante sonrisa que lo hacía arrugar la nariz.

Se quedaron allí hasta que ya no pudieron diferenciarlos en el horizonte. Se metieron de lleno al tren, mirándose inmediatamente. Y ahí estaban de nuevo, sus ojos pegados a los del contrario, sus sonrisas creciendo con cada segundo.

—Potter. —siseó el rubio, estirando su mano para estrecharlas. Harry rodó los ojos, tomándolo de la muñeca y lo jaló a sus brazos, enterrándose en el hombro de su mejor amigo, para llenar sus pulmones al suave aroma a menta y manzanas que tenía encima el rubio.

Draco dejó salir una risita, antes de conducirlo hacia el compartimento, donde dos emocionados leones esperaban, ambos se unieron rápidamente al abrazo, convirtiéndolo rápidamente en un enredo de piernas, brazos y túnicas. Las risas resonaban por todo el pasillo.

Estaban juntos nuevamente.

El resto del viaje en tren se la pasó entre risas, chistes malos y comentarios sobre sus expectativas para ese año.

—Ya quiero saber cómo serán las clases del profesor Lockhart, ¡Aprenderemos mucho este año!

Ron había bufado ante el comentario y comportamiento soñador de la chica, mientras que Harry se encogía de hombros. Draco, sin embargo, dejó salir una risita.

—Hermione, ese tipo es un total fraude. —aclaró el rubio, acomodando con sutileza los lentes de Harry, quien solo le sonrió—. Es un inútil, no sabe hacer nada más que hablar de él, Quirrell fue mejor maestro, ya lo puedo decir.

— ¡Ni siquiera lo hemos intentado aún! No puedes decir si es bueno o no solo por su forma de expresarse. —exclamó enojada.

—Enójate todo lo que quieras, pero ya verás que tengo razón. Este año DCAO va a ser un total fiasco.

Siguieron peleando sobre el tema, y al final del viaje, eran tres contra uno: Harry y Ron estaban del lado de Draco, y Hermione estaba por su cuenta, teniendo falsas esperanzas. El único problema de ese debate fue que, al verse superada, la niña se había molestado, y ahora no les estaba hablando.

Draco a veces olvidaba que aún eran niños.

Sin embargo, no se retractó, él ya había tenido clases con ese idiota ególatra, no iba a dar el brazo a torcer con aquella apuesta. Ahora estaban todos caminando hacia los Thestrals y los carruajes. Draco pasó saliva al ver a la criatura, esas estremecedoras figuras esqueléticas paseándose tranquilamente, debido a que nadie o casi nadie podían notarlas.

Draco fingió no conectar sus ojos con los fantasmales blancos del ser, mientras se apresuraba a subir. El grupo de su casa se apresuró junto con él, sin comentar nada. Harry tomó su mano, sus brillantes ojos mirándolo con preocupación, por lo que Draco le sonrió lo más suavemente posible.

El año estaba comenzando y Draco no sabía muy bien cómo manejarse en este ámbito, la información que tenía de antes era muy poca, y todo se dificultaría aún más al pasar el año... pero así fue en primer año también, ¿no es así? Él no sabía lo que habían vivido el trio de oro, pero de a poco fue juntando las piezas. Podía hacer esto.

No, no solo podía, tenía que hacerlo.
Notas finales:
Holaaa ahre

Bueno, volví, tarde, pero lo hice jsjs.

Voy a tener que reestructurar la historia porque se hacen muy largos los capítulos si meto todo lo que quiero en ellos ysi. Pero bueno, espero que les guste esta nueva entrega y disculpen la demora! No es que tenga excusa, solo discúlpenme porque se me va el tiempo haciendo otras cosas ah.

Y nada, nos vemos en la próxima ;)

Twitter: @vodkagay__
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Noticias
Recopilatorio Gratis "9 sonatas literarias!
Vamos a celebrar el Día del Trabajador con un nuevo libro homoerótico escrito por varias grandes autoras, algunas de las cuales las conocéis porque han publicado algunos de sus trabajos en slasheaven.

Son relatos cortos en los que hay de todo, misterio, romance, aventura… y todos y cada uno de ellos relacionado con una canción.

El título del recopilatorio es “9 sonatas literarias” y aquí os dejo los enlaces desde los que podéis descargarlos gratuitamente. Repito: ES GRATIS. Así que no sé a qué estáis esperando.

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--Administrador en 01/05/14 - 09:03 pm 38 Comentarios
Guiones nick
Os pedimos que no utilicéis los guiones a la hora de poneros un nick, ya que está dando problemas cuando se ingresa en la cuenta y hay que cambiar el seudónimo eliminándolo.



Gracias por vuestra ayuda

--Administrador en 06/06/13 - 11:37 am 53 Comentarios
Nuevo libro:
Os queremos anunciar la publicación de un nuevo libro. Una historia original que está realmente bien y que merece que le demos un empujoncito

Esta es la web donde podéis encontrar el booktrailer y también los links donde se puede adquirir “Sangre y acero”

Os dejo un extracto del resumen, para ir abriendo boca: “En Fuego y Acero, la distancia entre el orgullo y el honor, la fuerza y la tiranía, el amor y el odio, queda reducida a cenizas por las intensas pasiones de sus protagonistas, que desafiarán incluso a su propio corazón para forjar su destino."

Fuego y Acero en Third Kind


--Administrador en 31/01/13 - 07:54 pm 134 Comentarios