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Aferraba el papel que aseguraba que había tenido una detención con el profesor Snape y por ende, había salido más tarde del toque de queda. Si alguien le encontraba, eso le salvaría. Había decidido ir a cenar al Gran Comedor, sin embargo se arrepintió al ver a todo el mundo charlando de forma tan animada, riendo y mostrando cariño. Dentro de poco el armario estaría arreglado y todo eso cambiaría. Una prueba había sido exitosa, aunque perdió la conexión de nuevo con el gemelo.
Entró a su sala común, yendo directo a su cuarto, sin hablar con nadie. Allí estaba su búho con una carta atada en una de sus patas. Desató el cordel tosco con curiosidad.

“Alto, castaño con marca de fuego. Ojos en una mezcla de azul y gris. Un anillo con una cabeza de cabra. No te fíes. La luz blanca agota”.

Draco releyó una y otra vez la breve nota. Hasta que se percató de la última frase. Incrédulo giró la nota y allí vio un pequeño arañazo al papel.

«¿Realmente será Greyback?». No podía fiarse de cualquiera que le escribiese una nota y tampoco entendía a quién describía. Aunque lo más importante era el porqué. ¿Alguien le buscaba para hacerle daño? ¿Qué había hecho él? Quiso contestar la carta, pero consideró que no era buena idea hacerlo. Recibirla ya había sido arriesgado. Sería mejor dormir.


Agarró una manzana que había cogido en la hora de la comida y la dejó en el armario antes de cerrarlo. Ya había probado todas las opciones que le había dado el señor Borgin. Si no funcionaba, toda su familia estaría muerta. Esperó unos minutos con la respiración agitada que resonaba por la sala llena de trastos. Acercó la mano al pomo, abriendo suavemente, como si un boggart pudiese salir de allí. La manzana seguía en el lugar, pero esta vez le acompañaba un claro mordisco y una nota que sólo contenía una palabra. “Éxito”. Soltó el aire. Unas ganas de llorar le inundaron. Salió de allí corriendo, buscando un lugar donde nadie le molestaría.
Cerró la puerta y se acercó rápidamente a una de las pilas, sollozando por lo que estaba por venir. El colegio ya no era un lugar seguro, muchos alumnos morirían y todo había sido por su culpa. Las lágrimas mojaban sus mejillas, por lo que se dispuso a limpiarse el rostro. Myrtle apareció para hablar con él, como había hecho en otras ocasiones.

—¿No lo entiendes? Soy un monstruo por haberlo arreglado, pero no lo suficiente como para salvar a mi familia. —Draco no podía dejar de llorar. La fantasma estaba a su lado, intentando consolarle.

A sus espaldas se escuchó el ruido de la puerta y al alzar la vista no pudo sino ver a Potter. Se giró molesto al ser descubierto e intentó lanzar un crucio, sin embargo a mitad de la palabra sintió una explosión en su lado derecho. Los chicos lanzaban hechizos y esquivaban los contrarios como podían. Harry se cubría con el poco mobiliario disponible que había, hasta que decidió salir de su pequeño escondite y gritar, sin pensarlo suficiente, un hechizo del cual desconocía su efecto.

—¡Sectusempra!

Draco intentó protegerse, pero de nada sirvió. La calidez que sentía en su pecho le hizo saber que algo no iba bien. Cayó al suelo intentando hablar, sentía que perdía todas las fuerzas. Cada vez notaba más húmedo su pecho. Potter parecía sumamente asustado y escuchaba como Myrtle gritaba que había acontecido un asesinato en el baño. El último recuerdo que consiguió fue el de Potter hablando con alguien, como en estado de shock.


Fenrir observó como todos los que habían sido llamados para el ataque estaban presentes en aquella mesa. Narcisa apareció por la puerta junto al Lord.

—Me informasteis del arreglo que hizo Draco. Todo fue según el plan. —Todo el mundo vitoreó—. Pero alguien se ha interpuesto. Alguien ha atacado a nuestro muchacho. —Voldemort sujetó los hombros de Narcisa, que mantenía la mirada en la mesa—. Severus me ha indicado que Potter lanzó una maldición que hizo que Draco casi se desangrase. A ese pobre muchacho…

El hombre lobo vio como todo el mundo caía en la manipulación de Quién-no-debe-ser-nombrado. Tampoco creía que necesitasen mucha más motivación.

—La misión será en dos días. Quiero que facilitéis el camino a Draco, destruid todo aquello que encontréis a vuestro paso. Bellatrix, Fenrir, confío en vosotros. Severus le sacará de allí cuando todo termine.

Narcisa asintió agradecida. Esperaba que su hijo fuese tan fuerte como para recuperarse en dos días y seguir contentando al Lord.
Bellatrix consolaba de manera fingida a su hermana, como si sintiese un enorme amor por Draco.


Ruidos de frascos llegaron a sus oídos. Quiso abrir los ojos, pero la luz era demasiado intensa.

—¿Draco? —escuchó. Se negó a responder, pero no dejaban de llamarle, así que intentó volver a abrir los ojos, dándose cuenta que la luz había sido apartada—. Intenta no moverte mucho.

—¿Q-qué ha ocurrido? —preguntó confuso.

El profesor le contó la pelea que había tenido con Potter y el estado de peligro en el que había estado.
«Sí, claro. Nadie es tan estúpido de usar un hechizo desconocido», pensó Draco.

—Voy a administrarte muchas pociones. Debes ser constante en las tomas. En dos días tendrás que cumplir tu misión.

El rubio cogió todo el aire posible antes de notar ese terrible dolor en su pecho. Snape se marchó de allí para impartir clase, tenía que seguir sus horarios. En cuanto a Draco, para todo el mundo el muchacho estaba enfermo. El director y Snape habían ocultado lo sucedido, protegiendo a Potter o por lo menos, fingiendo que así era.

Su búho llegó de nuevo cuando todos los demás alumnos estaban cenando. A él le había aparecido la cena en una pequeña bandeja que flotaba encima de sus piernas. Desató con delicadeza el pequeño papel, de nuevo con ese cordel hecho de algún tipo de planta.

“No temas. Nosotros haremos el trabajo”.

Se sorprendió al ver como Greyback, si realmente era él, sabía de su debilidad. Estaba seguro que debía guardar todo eso en secreto, dudaba que Voldemort hubiese mandado algún tipo de ayuda, al fin y al cabo todo esto era un castigo por la misión fallida de Lucius. ¿Su padre sabría todo lo que estaba haciendo? Si él estuviese presente, ¿se sentiría orgulloso? ¿Orgulloso de masacrar alumnos? No podía seguir pensando en ello. Sólo deseaba que todo pasase, estar muy lejos de ese lugar que había sido su segunda casa.


Los días de nerviosismo habían pasado, ahora sólo debía guardar tranquilidad. Se dirigió directo a la torre de Astronomía. Empezaba a escuchar el pánico creciente en el lugar. Explosiones, cristales rotos, alumnos gritando, risas por parte de los mortífagos… Él tenía que cumplir su misión.
Subió los escalones con suma rapidez y en cuanto lo vio allí, dándole la espalda, le desarmó.

—Éste es su último día, director.

Se sorprendió al ver como ese viejo se giraba con total tranquilidad. Le miraba por encima de sus pequeñas gafas con… ¿comprensión?

—Draco, no debes hacer esto. Tú no eres un asesino.

—Arreglé el armario evanescente que se encuentra en el castillo. Permití la entrada de los mortífagos. Soy un asesino, yo hice todo esto. —¿A quién pretendía engañar? Eso sólo era algo que le atormentaba. Una afirmación que se hacía a sí mismo para culparse y herirse más de lo que ya estaba.

—Déjame ayudarte, Draco. Tú no debes terminar como ese chico que tomó todas las decisiones erróneas. —comentó el director con calma y seriedad.

—Usted no puede ayudarme. No lo entiende. No entiende nada de lo que está pasando.

Escucharon muchos pasos subiendo los escalones. Varios mortífagos, entre ellos Bellatrix, estaban allí. Greyback apareció con un par de Carroñeros.

—Vamos, Draco. Termina con el viejo. —Le susurró su tía cerca de su oído—. Él está débil y desarmado. No puede hacer nada contra ti.

Fenrir vio la duda y el miedo en los ojos grises del joven alumno.

—Dejadme hacerlo a mi modo. —gruñó.

—Las órdenes fueron claras. Ningún asqueroso hombre lobo pondrá las manos en ese vejestorio. La familia Black lo hará.

Dumbledore asintió a Draco y él empezó a bajar la varita. No era capaz de hacerlo. No podía cumplir su misión. Sintió como un brazo se interponía entre el director y él.

—Snape, por favor… —suplicó el anciano.

—Avada Kedavra.

Todo pasó sumamente rápido. Draco abrió los ojos, sorprendido de la indiferencia de su profesor. Ese señor que había infundido respeto, que le había ofrecido ayuda, había fallecido. Había caído por la ventana de la torre, no había posibilidad para él. Todo aquello era verdadero. Se dejó llevar cuando Snape tiró de su brazo, en estado de shock. Además notó como alguien empujaba ligeramente su espalda.

Lograron salir del castillo, abrían el camino a Severus, que seguía tirando de él. Veía como mataban a alumnos sin ningún tipo de remordimiento. Bellatrix reía mientras destrozaba el salón, Greyback mordía la yugular de algunos alumnos, dejándolos fríos en un enorme charco de sangre. Se acercaban a la caseta donde habitaba Hagrid. Se encontraba en llamas.

A sus espaldas escucharon como Potter gritaba a Snape que era un asesino y un traidor. Le decía que Dumbledore confiaba en él. Juzgaba sus actos con el dolor de un hijo que acaba de perder a su padre. Vio como Potter quiso lanzarle esa extraña maldición que había sufrido en sus propias carnes, pero Severus realizó un contra hechizo y le enfrentó.

—¿¡Acaso crees que puedes usar una maldición que yo mismo cree, mocoso insolente!?

Severus volvió a él, dejando a Potter tirando en la hierba y desaparecieron de allí.

Se encontraba de nuevo en casa.
Notas finales:
Agradezco muchísimo el apoyo que estoy recibiendo con este fanfic, siendo una pareja poco común.


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Noticias
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El título del recopilatorio es “9 sonatas literarias” y aquí os dejo los enlaces desde los que podéis descargarlos gratuitamente. Repito: ES GRATIS. Así que no sé a qué estáis esperando.

9 sonatas literarias


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--Administrador en 01/05/14 - 09:03 pm 37 Comentarios
Guiones nick
Os pedimos que no utilicéis los guiones a la hora de poneros un nick, ya que está dando problemas cuando se ingresa en la cuenta y hay que cambiar el seudónimo eliminándolo.



Gracias por vuestra ayuda

--Administrador en 06/06/13 - 11:37 am 53 Comentarios
Nuevo libro:
Os queremos anunciar la publicación de un nuevo libro. Una historia original que está realmente bien y que merece que le demos un empujoncito

Esta es la web donde podéis encontrar el booktrailer y también los links donde se puede adquirir “Sangre y acero”

Os dejo un extracto del resumen, para ir abriendo boca: “En Fuego y Acero, la distancia entre el orgullo y el honor, la fuerza y la tiranía, el amor y el odio, queda reducida a cenizas por las intensas pasiones de sus protagonistas, que desafiarán incluso a su propio corazón para forjar su destino."

Fuego y Acero en Third Kind


--Administrador en 31/01/13 - 07:54 pm 134 Comentarios