¡Ayúdanos a mantener SlasHeaven con tus donaciones!

Si te gustan los originales, regístrate aquí para recibir alertas de actualización



¡Recomienda la historia a un amigo!
- Tamaño de texto +
Asomaba la luz blanquecina que avecinaba el cambio. Sentía como su cuerpo se transformaba con dolor moderado, gracias a la poción, y aún así creía que iba a desmayarse. Los huesos cambiaban de sitio, de largura y de anchura. Notaba como los dientes se alargaban para convertirse en un gran depredador, las garras salían de sus patas ya peludas. Cada parte de su cuerpo era modificada por la licantropía.

Apoyó ambas manos sobre el suelo en un intento de ponerse en pie. Debía cumplir el plan establecido. Lo intentó en varias ocasiones haciendo caso omiso al dolor, hasta que por fin consiguió levantarse.

Caminaba lentamente, intentando hacer el menor ruido posible. Todos sus sentidos estaban alerta. Afortunadamente, su oído y su olfato eran mucho mejor ahora y había podido esquivar unos centauros al escucharlos cabalgar a mucha distancia, pero debía ir con sumo cuidado, sabía que el bosque era muy peligroso, y desconocía qué tipo de criaturas silenciosas y mortíferas podía encontrarse allí.

Llegó a un río. Miró el agua que reflejaba la gran esfera blanquecina y tuvo tentaciones de verse, pero no tuvo el coraje suficiente.
Más allá vio una zona llena de telarañas y un par de acromántulas, que le observaban con esos brillantes ojos negros. Sería mejor alejarse con extrema precaución. Observó un leve movimiento en un árbol cercano, sin embargo no necesitó pensarlo dos veces para salir corriendo sin preguntarse qué era. Si era una de esas enormes arañas, estaría perdido. Atacaban en manada y podían paralizarle.

Paró cuando se encontró un buen lugar donde poder protegerse y se dio cuenta de la distancia que había recorrido. Cruzó medio bosque en apenas unos minutos. La velocidad que podía alcanzar era impresionante. No detectaba ningún tipo de sonido u olor que no fuesen de las mismas plantas. No veía que ninguna fuese peligrosa. Tenía una zona para huir si era necesario. Descansaría allí hasta que el Sol volviese a darle su apariencia.


Eran altas horas de la madrugada, pero tenía una promesa que cumplir. Dumbledore había recibido la misma confianza que le había otorgado. Estaba muriendo y si Draco no podía terminar con su misión, él lo haría, pero al igual que Dumbledore guardaba sus secretos. Severus había decidido esconder el secreto del armario evanescente. Una cosa era estar a favor de Dumbledore por su querida Lily y otra muy distinta que estuviese de acuerdo con sus valores.
Observó el armario y las herramientas que allí se encontraban. Probó con un objeto, pero nada ocurrió. Draco aún tenía mucho que hacer. Intentó grabar todos los progresos que veía y se dirigió a su cuarto sin ser visto. Enviaría una carta a Narcisa.

«Draco no la mencionó cuando le pregunté quién sabía su estado. Tampoco debería saber que yo poseo esa información». Ella debía controlarse ahora. Cuando la guerra pasase se lo contaría, aunque Draco no quisiera.


Scabior miraba a la mujer de la celda.

—La pregunta es clara. Respóndeme.

—No sé lo que quieres, de verdad. No le conozco. Nunca le había visto. —contestó ella llorando.

Él ladeó la cabeza, extrañado. Le habían mandado a torturar a la chica para conseguir información de otros traidores a la sangre y había aprovechado para solucionar algunas de sus dudas.

—¿No conoces a Fenrir?

Ella negaba pidiendo que le dejase ir, que no sabía nada de él.

—Él fue a por vosotros. Os conocía. —Hizo una pausa antes de proseguir—. Había un par más de traidores en vuestro grupo y los mató sin más. No conseguimos la recompensa de ellos. Algo debes saber. ¿Qué teníais en común?

—Nosotros sólo luchábamos por lo que creíamos que era justo. —susurró ella entre hipidos.

—¿Luchar contra qué?

Ella le contó que habían estado formando algunas manifestaciones y boicots en el Ministerio cuando varios mortífagos escaparon o fueron absueltos. Entre ellos mencionó que recientemente pidieron una pena más alta por Lucius Malfoy.

Scabior sonrió de medio lado antes de seguir torturando a la mujer, ahora para conseguir la información de más rehenes.


Sentía mucho cansancio y sed. Quedaba media hora para que amaneciese y él debía llegar al punto de encuentro. Quedarse en medio del bosque supondría morir y que su cadáver jamás fuese encontrado. Por lo menos su primera noche había sido tranquila. Había salido sano y salvo de aquella experiencia.

Llegó al mismo lugar donde Severus le llevó hacía horas y se dejó caer en el suelo. No pudo evitar llevar su vista a sus patas traseras. Su pelo era de un gris claro mezclado con blanco y sus almohadillas negras tenían leves cortes producidos por el terreno. Miró lo que debían ser sus manos con delgados dedos, ahora sólo tenía unas zarpas con las que podía desgarrar a un hombre. Se asustó al tener esos pensamientos, no quería perder su parte humana.

El dolor le hizo perder el hilo de sus pensamientos, el Sol estaba saliendo.


Fenrir entró en la gran mansión para dirigirse a dormir. Esa noche se había quedado por los bosques deambulando, mientras otras criaturas le huían con pavor, y se le había hecho eterna.
Asintió con la cabeza en un mudo saludo a sus compañeros Carroñeros y fue al cuarto que le habían asignado. Antes de ingresar, vio a Narcisa y Bellatrix dirigirse a algún lugar, probablemente para indicar al Lord cómo iba el plan. Tendría que informarse luego.


El rubio ya se había vestido con la ropa que había dejado escondida la noche anterior, ya tenía suficiente con transformarse en un hombre lobo como para tener que soportar que su profesor le viese desnudo. Éste no tardó en llegar, como le había dicho.

—¿Ha ido todo bien? —preguntó el hombre ayudándole a levantarse y dándole un vaso de agua que había invocado.

Draco asintió y bebió de un solo trago.

—Me siento muy cansado. Encontré unas acromántulas y empecé a correr sin pensar. Ahora me duele todo el cuerpo.

—Será sospechoso que no vayas a clases. Deberás aguantar. —comentó mientras se ponía a caminar. Escuchó un suspiro a su espalda. Realmente ese chico no debería estar pasando por todo eso. Un año antes tenía la vida perfecta. Una familia que le quería, amigos, dinero. Tenía un futuro brillante sin necesidad de mover un solo dedo. Ahora seguía teniendo esas cosas, pero al igual que él, sabía que no por mucho tiempo.


Narcisa se inclinó ante ese ser que ya no podía nombrarse como “hombre”. Nagini era mucho más parecida en aspecto.

—Señor, Draco ha hecho avances con el armario, pero aún no ha conseguido resultados. —informó la mujer.

Él sólo asintió.

—¿Ha comunicado algo más? —preguntó con malicia.

—No, señor. Eso es todo. Indica que las pruebas realizadas no dieron resultados, sin embargo el armario cada vez está más reparado. Su trabajo es correcto. —Narcisa estaba insegura. Para ella la pregunta de Quién-no-debe-ser-nombrado había significado un error, un castigo.

—Genial. Atacaremos pronto. —respondió con una de sus repulsivas sonrisas—. Bellatrix, alista al grupo que se dirigirá cuando todo esté en marcha.


Draco encontró a Blaise en la sala común. Al parecer se había levantado pronto para poder controlar si alguien más le veía y cubrir sus espaldas. Se sentó en el sofá con él y apoyó la cabeza en el respaldo, cerrando los ojos y descansando en una zona que podía sentir segura y cálida.

—¿Has “dormido” bien? —preguntó su compañero.

El heredero de los Malfoy se mordió el labio y aguantó las ganas de llorar. Asintió antes de comentarle que necesitaba alistarse para ir a clases.

Ya en su cuarto procedió a meterse en su baño privado. Privilegios de ser un Malfoy. Por desgracia Severus le había dicho que no era seguro que se transformase allí, que alguien podía colarse y además Dumbledore se daría cuenta. Miró sus pies desnudos, viendo que ahora lucían normales. Era todo tan perturbador. Parecía una pesadilla, pero las pequeñas heridas seguían allí, sosteniendo que todo era real. Antes de meterse en la ducha, procedió a tomar las pociones que le había facilitado Snape para recuperarse y poder tener algunas energías para afrontar el día.


Era bien entrada la tarde cuando el hombre lobo se levantó de la mullida cama, satisfecho por el reposo que había conseguido.
Bajó los escalones hasta que encontró a Isadore, el veterano que paró los pies a Jack en más de una ocasión.

—Kam y Loyd han sido heridos, necesitarán unos días para recuperarse.

—¿Y tú? —Fenrir señaló su rostro. Una venda cubría uno de sus ojos.

—Fui herido, no obstante puedo continuar sin problemas, no necesito descanso. —aseguró.

El hombre encogió los hombros indicándole que podía hacer lo que quisiera. Si en la batalla resultaba ser un estorbo, nadie daría la vida por él. Era su decisión arriesgarse. Comenzó a alejarse para buscar a Narcisa, pero Isadore le llamó y dio unos cuantos pasos para quedar muy pegado a él, sin llegar a tocarle.

—Scabior ha notado tu reciente interés sobre los Malfoy y ahora se dedica a indagar tus movimientos. —advirtió inaudiblemente. Sabía que tenía un gran oído.

Fenrir gruñó muy enfadado. Parecía que Isadore guardaría su secreto, pero Scabior se había convertido en un problema.
Notas finales:
Muchísimas gracias por el apoyo y por los comentarios recibidos. Espero que os siga agradando tanto como a mí crearla y publicarla.
Nos vemos el martes.
Debes INICIAR SESIÓN (login) o (registro) para poner un comentario.
Noticias
Recopilatorio Gratis "9 sonatas literarias!
Vamos a celebrar el Día del Trabajador con un nuevo libro homoerótico escrito por varias grandes autoras, algunas de las cuales las conocéis porque han publicado algunos de sus trabajos en slasheaven.

Son relatos cortos en los que hay de todo, misterio, romance, aventura… y todos y cada uno de ellos relacionado con una canción.

El título del recopilatorio es “9 sonatas literarias” y aquí os dejo los enlaces desde los que podéis descargarlos gratuitamente. Repito: ES GRATIS. Así que no sé a qué estáis esperando.

9 sonatas literarias


9 sonatas literarias


9 sonatas literarias




--Administrador en 01/05/14 - 09:03 pm 37 Comentarios
Guiones nick
Os pedimos que no utilicéis los guiones a la hora de poneros un nick, ya que está dando problemas cuando se ingresa en la cuenta y hay que cambiar el seudónimo eliminándolo.



Gracias por vuestra ayuda

--Administrador en 06/06/13 - 11:37 am 53 Comentarios
Nuevo libro:
Os queremos anunciar la publicación de un nuevo libro. Una historia original que está realmente bien y que merece que le demos un empujoncito

Esta es la web donde podéis encontrar el booktrailer y también los links donde se puede adquirir “Sangre y acero”

Os dejo un extracto del resumen, para ir abriendo boca: “En Fuego y Acero, la distancia entre el orgullo y el honor, la fuerza y la tiranía, el amor y el odio, queda reducida a cenizas por las intensas pasiones de sus protagonistas, que desafiarán incluso a su propio corazón para forjar su destino."

Fuego y Acero en Third Kind


--Administrador en 31/01/13 - 07:54 pm 134 Comentarios