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Notas del capítulo:
Lamento mucho la demora por no haber podido publicar cuando se debía. Éste capítulo tendría que haber estado publicado el día 8 de noviembre de 2019, desgraciadamente encontré que Slasheaven estaba caído y hasta el día de hoy no he visto que volviese.

Seré justa con mis lectores y publicaré los tres capítulos que pertenecen a los días de publicación que no pudieron ser llevados a cabo.

Por favor, si no es mucha molestia, comentad cada capítulo por separado, como lo hubieseis hecho en el caso de publicar al día concreto.

Muchas gracias.
Viessen acercó su barca a los hombres que nadaban hacia ellos, mandando una señal para que Txiab, la encargada de la segunda navegación de patrulla, llegase a ayudarles. Isadore ayudaba a Fenrir a levantar el cuerpo de Draco, para que los tripulantes pudieran subirle.

—Sube con él, iré en la otra barca. —dijo Isadore, nadando hacia la pequeña embarcación que se acercaba a ellos.

Fenrir subió con rapidez, volviendo a sujetar el cuerpo de Draco, dejándole semi acostado sobre su pecho.
Las barcas se dirigieron al punto de encuentro. Allí debían dejar las embarcaciones, para dejar la señal de su llegada, y desaparecer hasta el campamento, donde se encontrarían con los demás. Eran los segundos, acompañados de cerca por el tercer pelotón.


Kalevi observó como Potter lograba entrar, mirándole con una evidente molestia. Silbó provocando que todos los licántropos y el Carroñero restante se echasen hacía atrás, corriendo cada uno a una salida. Las embarcaciones ya no eran seguras. Tendrían que aparecerse en el agua.
El subjefe fue el último en marcharse, puesto que quedó a la espera de que el lugar fuese seguro para sus compañeros antes de activar una trampa que Ledreck había colocado. Una que destruyó el techo, provocando una avalancha en la entrada a la escalera y la planta inferior.

Riina sujetó a su hermano, tirando de él. No se había marchado muy lejos, nunca lo haría. Kalevi le sonrió y comenzó a correr con ella.

—Ellos tienen varitas, podrán quitar los escombros rápido. —comentó.

—Los chicos se fueron a la izquierda, era la salida más cercana. Deberíamos ir a la trasera para asegurarnos que la huída de Fenrir y Draco ha sido exitosa. También confundiremos a los aurores. —Hablaba su hermana corriendo en aquella dirección.


Fenrir había dejado a Draco acostado en la cama, quitándole la túnica y tapándole con la sábana hasta la cadera. Había prohibido destaparle.

Yven y Hannah se encargaban de curar todas las heridas que podían. Esta vez no era como la anterior, Draco estaba consciente de todo, podrían hacer algo por él. Habían conseguido todo tipo de pociones curativas vendiendo carne y pescado en el mercado del pueblo. Isadore, Tyreese y Rowan también habían aportado dinero y el pelirrojo había sido el encargado de ir al mundo mágico para comprarlo.
Con la poción para heridas limpiaban cada una de ellas, aplicaban esencia de díctamo en las que aún sangraban y esencia de Murtlap en las que parecían más superficiales.

Hannah dio con cuidado una poción crece-huesos para sus dedos y un filtro de paz, para que se calmase un poco. Sus pulsaciones estaban demasiado aceleradas. El bálsamo de Asclepias tuberosa también alivió un poco el dolor.

—Salid del cuarto. —pidió el líder cuando vio que las heridas de Draco estaban bajo control.

Yven dejó agua al lado y varios frasquitos más de pociones, indicándole a Fenrir que sería mejor que las tomase todas. La joven con trenzas acarició el cabello de Draco antes de salir.
Fenrir se acercó a él, tomando su pulso. Parecía que la poción hacía efecto.

—Eh. —susurró en cuclillas al lado de la cama. Los ojos grises se abrieron, mirándole—. Siento haber tardado en ir a buscarte.

«¿Fenrir disculpándose? Debo haber muerto».

—No volverás a marcharte de aquí. —Siguió hablando—. Bueno, a no ser que tú quieras.

Incorporó un poco a Draco para darle las pociones que Yven había dejado allí listas, todas para cuidar al rubio, reponer su sangre y darle suplementos vitamínicos, que probablemente los necesitaría después de aquellos días en Azkaban.
Fenrir suspiró, observando al rubio, quien no parecía realmente allí. Sus ojos estaban opacos, sin vida. Se encontraba callado desde que lo había visto aparecer en aquella celda.

Bajó la sábana que le cubría, curando con toda la delicadeza posible los cortes en el interior de las piernas y volvió a cubrirle con la sábana, dejando la peor herida descubierta. Fue hacia la puerta y llamó a Hannah, que entró con él.

—Tú sabrás hacerte mejor cargo. —Señaló Fenrir y la chica asintió decidida, curándole con cuidado para no herirle.

—¿Me pasas las pinzas, jefe? Creo que tiene un trozo incrustado. —La chica giró su rostro a Fenrir, que miraba serio al rubio—. ¿Jefe?

El hombre volvió su atención a ella, pasándole las pinzas que le había vuelto a pedir. Con ellas sacó un trocito de cristal que debió romperse con el impacto.

—Ya está curada, aunque Draco tendrá que guardar mucho reposo para no volver a abrirla. —comentó colocándole un apósito que contenía ungüento de hierba estelar.

Unos toques en la puerta provocaron que Hannah estirase la sábana, tapando el cuerpo de Draco. La chica sonrió a Fenrir y fue a abrir la puerta, donde se encontraban los hermanos, se despidió de los tres y salió para encontrarse con su pareja.

—¿Han vuelto todos? —preguntó Fenrir al verles entrar.

—Sí. Algunos han recibido hechizos estando en el agua, pero se recuperarán en un par de días. —comentó Kalevi observando al chico tumbado en la cama—. ¿Ha ido todo bien por aquí?

Riina se acercó a Draco, hablándole con suavidad mientras él sólo le observaba.

—Le han dado un filtro de paz. Estaba muy nervioso. —dijo Fenrir—. Dicen que con nuestros cuidados y mucho reposo podrá recuperarse.

—Tus antiguos compañeros se marchan, ¿sabes? Están esperando fuera para despedirse. —le dijo el castaño.

Fenrir pidió a Riina que no se alejase del rubio hasta que él volviese. Salió de la cabaña, encontrando a sus tres antiguos compañeros allí sentados.

—Fenrir, ¿qué tal está Draco? —preguntó el pecoso pelirrojo.

—¿Se pondrá bien? —Tyreese era quien le hablaba ahora.

—¿Llegamos a tiempo? —dudó Isadore. Él había sido el único de los tres que había podido ver el estado del rubio.

—Él estará bien. ¿Dónde os marcharéis? ¿Tenéis algún lugar seguro?

Los tres se miraron y sonrieron entre sí.

—Tenemos una nueva base, no te preocupes por nosotros.

—Seréis bienvenidos aquí siempre que lo necesitéis. —Ofreció Fenrir, estirando su mano al nuevo líder de los últimos tres Carroñeros. Isadore apretó su mano.

—Mantendremos este lugar en secreto. —Prometieron.


Habían pasado dos días desde que irrumpieron en la prisión. Estaban alejados de todas las noticias, no sabían nada de lo que había ocurrido y Fenrir lo prefería así. No había vuelto a aquella casa donde Potter consiguió contactar dos veces con él. Aquello se acabó. Draco había pasado el mayor tiempo de esas horas durmiendo, y nadie había querido molestarle. Seguían curando sus heridas con cuidado de no despertarle.
Ledreck, el manitas, había tallado unas muletas con unos troncos que había encontrado, comentando que le irían bien cuando pudiese ponerse en pie, para poder tomar el aire y el sol.
Todos estaban volcados en su recuperación. Y Riina no descuidaba a Fenrir, al que regañaba continuamente para que comiese.

Observó a Patt e Yven por la ventana de la cocina. Parecía que el eterno seguidor del chico había hablado con él, puesto que su actitud había cambiado, preguntando por el rubio cada vez que veía a Fenrir. Llevándole flores que colectaba por los bosques, y Riina, con una sonrisa, las colocaba en un jarrón en la mesilla del cuarto.

Giró su cabeza al escuchar el movimiento de las sábanas y un suave quejido le hizo dirigirse allí.
Draco se encontraba sentado, apoyado en el cabecero de madera.

—Al fin despiertas. —dijo acercándose a él y acomodando un cojín en su espalda.

Sintió la pálida mano apoyada en su mejilla, y aunque aquella situación le abochornaba, no se apartó.

—Es verdad que viniste a por mí. —susurró el herido.

—¿Tanto sueñas conmigo que ya no sabes distinguir la realidad? —preguntó con evidente sarcasmo, intentando incomodar al rubio como tantas veces había conseguido, pero aquello no pasó. El rubio no apartó su mano incómodo, no bajó la mirada. Únicamente le dedicó una sonrisa.

Fenrir se apartó cuando escuchó que alguien entraba en la cabaña, llamándole y pidiéndole permiso para dirigirse allí. Miró la hora, probablemente vendrían a darle sus pociones al rubio.

Riina se alegró mucho al verle despierto, le abrazó con cautela, como si se tratase de una figura de cristal.

—¡Cómo había echado de menos tus hermosos ojos grises! —exclamó emocionada.

Draco vio como Fenrir rodaba los ojos antes de salir del cuarto, acto que le causó gracia. Respondía a todas las preguntas que le hacía Riina sobre su salud.

—Menos mal que ya estás de vuelta, no sabes lo mucho que me ha costado cuidar a Fenrir en tu ausencia. Ese tipo testarudo se negaba a comer. —comentó sirviéndole un vaso de zumo—. Y lo triste que estaba… Allí sentado en el porche.

Draco miró hacia el trocito de salón que podía visualizar desde la cama, imaginándose a Fenrir en esa situación. Costaba creerlo, sin embargo sabía que Riina no le mentiría y el grito feroz mencionando su nombre a modo de regaño lo respaldaba.

Riina se carcajeó, sin importar que Fenrir le escuchase hacerlo.
Notas finales:
¡Muchas gracias por leer! ¡Nos vemos el martes!
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Noticias
Recopilatorio Gratis "9 sonatas literarias!
Vamos a celebrar el Día del Trabajador con un nuevo libro homoerótico escrito por varias grandes autoras, algunas de las cuales las conocéis porque han publicado algunos de sus trabajos en slasheaven.

Son relatos cortos en los que hay de todo, misterio, romance, aventura… y todos y cada uno de ellos relacionado con una canción.

El título del recopilatorio es “9 sonatas literarias” y aquí os dejo los enlaces desde los que podéis descargarlos gratuitamente. Repito: ES GRATIS. Así que no sé a qué estáis esperando.

9 sonatas literarias


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--Administrador en 01/05/14 - 09:03 pm 37 Comentarios
Guiones nick
Os pedimos que no utilicéis los guiones a la hora de poneros un nick, ya que está dando problemas cuando se ingresa en la cuenta y hay que cambiar el seudónimo eliminándolo.



Gracias por vuestra ayuda

--Administrador en 06/06/13 - 11:37 am 53 Comentarios
Nuevo libro:
Os queremos anunciar la publicación de un nuevo libro. Una historia original que está realmente bien y que merece que le demos un empujoncito

Esta es la web donde podéis encontrar el booktrailer y también los links donde se puede adquirir “Sangre y acero”

Os dejo un extracto del resumen, para ir abriendo boca: “En Fuego y Acero, la distancia entre el orgullo y el honor, la fuerza y la tiranía, el amor y el odio, queda reducida a cenizas por las intensas pasiones de sus protagonistas, que desafiarán incluso a su propio corazón para forjar su destino."

Fuego y Acero en Third Kind


--Administrador en 31/01/13 - 07:54 pm 134 Comentarios