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Fenrir masajeaba su frente sin saber qué hacer. Varios del campamento habían intentado ayudar a Draco, sin embargo no consiguieron hacerle despertar. Había perdido mucha sangre y las llamas moradas lo habían dejado inconsciente.

—Debemos llevarlo a un hospital. —dijo decidida Riina.

—¡No! —exclamó el líder levantándose de la silla, provocando que ésta cayese haciendo ruido.

—Va a morir, Fenrir. Nosotros no podemos tratarle aquí. Ni siquiera sabemos qué tiene.

Riina observó como el hombre se marchaba al cuarto, junto al cuerpo de Draco, cerrando la puerta tras sí. Salió de la cabaña para encontrarse con su hermano.

—Hay que convencerle. —Riina estaba preocupada. Sabía que los padres de Draco le buscaban, se lo había dicho su hermano, y ellos tenían los recursos para ayudarle.

La manada no estaba tranquila. Desconocían si podían sufrir de nuevo un ataque, aunque con los cuerpos Fenrir pudo afirmar que eran los antiguos Carroñeros, pertenecientes a su grupo de cazarrecompensas, no sabían si podrían haber aumentado el equipo cuando se separaron del hombre lobo.
Hannah estaba abrazada a su novia Ayax, que se encontraba vigilando la barrera. Ledreck había puesto trampas poco comunes en su rutina, dejando sitios menos visibles por las casas, bien controlados.

Su hermano tocó su hombro, indicándole que necesitaba a alguien para cuidar a Jerref especialmente, ya que era el que menos movilidad tenía. Sabía que estaría atenta al resto de heridos de igual manera.

Entró a la cabaña y dio unos pequeños toques a la puerta del cuarto antes de ingresar. Fenrir estaba sentado en el suelo, con sus antebrazos y su barbilla apoyada en la cama, viendo a Draco en su letargo.

—¿Qué quieres hacer, Fenrir? —preguntó tomando asiento en la silla que estaba tras él.

—¿Existe alguna opción? Él no quería volver.

—No he preguntado lo que él deseaba. No está en condiciones de elegir ahora mismo. Decides tú. —Kalevi fijó la vista en la cara del rubio—. Él puede volver, ellos aún deseaban que volviese y estarían encantados de ayudarle. Cuando Draco se recuperase, podría regresar con nosotros.

«¿Y si no regresa?», pensó Fenrir.

—También podemos dejarle aquí. Él fabricó pociones para el dolor, podemos suministrárselas para que no sufra hasta que deje su cuerpo. —Siguió Kalevi—. Podemos cavar para él, para que siempre se encuentre con la manada.

«Hasta que llegase la transformación y oliésemos su carne, desenterrándolo para devorarlo». Fenrir seguía perdido en sus pensamientos pesimistas.

—Deberías hablar con Potter. —Esa era su última opción.

—¿Qué has dicho? —preguntó Fenrir girándose para mirarlo.

—Sé que no quieres dejarlo morir, Fenrir. Ninguno aquí quiere que muera. ¿Es mejor esto a que esté recuperándose en un hospital? Aunque no vuelva con nosotros. —Negó con la cabeza—. ¿Qué estoy diciendo? Draco ya ha demostrado que quiere estar contigo. Volverá siempre.

Fenrir se levantó con rapidez, indicándole que tenía que salir, pidiéndole que cuidase a Draco. Cogió un trozo de papel, garabateó en él y desapareció.

Kalevi se acercó al cuerpo inerte. Se sentía frío, su piel había perdido casi toda la tonalidad de vida y sus labios llamaban la atención por ese color morado que nada bueno presagiaba. Debía darse prisa.


Fenrir estaba inquieto, caminando de un lado a otro en aquel aparcamiento situado cerca de la playa. Había enviado una lechuza en cuanto había llegado, sin embargo no podía saber si Potter llegaría pronto. Ahora más que nunca deseaba ver a ese maldito héroe, que volviese a usar su suerte para salvarle, que siguiese siendo tan honesto y bondadoso.

Si le tendían una trampa, no podría volver y Draco moriría allí.

—¡Maldito Potter! —gruñó asestándole un puñetazo a una pared de hormigón, dejando sus nudillos ensangrentados.

—Deberías relajarte. —respondió el moreno tras él. Acababa de llegar para escuchar las hermosas palabras que le dedicaba. Se encontraba durmiendo cuando una lechuza fue a despertarle de madrugada. Envió una nota a Ron rápidamente para indicarle que podía necesitar su ayuda, ya que Fenrir le había informado que tenía información sobre Malfoy. Ahora veía al hombre sumamente nervioso, algo andaba mal—. ¿Qué ocurre? ¿Malfoy está en peligro?

—Debes conseguirle un sanador. —Fenrir no era bueno pidiendo cosas. Tampoco había necesitado nunca practicar para ello.

—No puedo hacer eso. ¿Dónde está Malfoy? ¿Qué le ocurre? —Indagó Harry. El gruñido del hombre lobo llegó a sus oídos, entendiendo que estaba frustrado—. Puedo conseguir que un sanador lo revise si lo traes.

Fenrir negó con la cabeza. Sabía que no podría convencer a Potter de entregarle un sanador, de igual forma tendría que matar al mismo después para eliminar la ubicación.

—¿Dónde lo entrego?

Harry se sorprendió ante la pregunta, pensando que Greyback nunca aceptaría un trato con él.

—¿Él está inconsciente?

—Scabior le lanzó llamas moradas, él no responde. —respondió Fenrir.

—Llévame a su lado, estoy entrenado para manipular heridos hasta San Mungo.

Fenrir rechazó esa propuesta. Por ningún motivo iba a llevarle al campamento, no pondría en peligro a la manada.

—Podemos ayudaros con Scabior. —Ofreció el héroe.

—Scabior está muerto. Sólo necesito que cures a Draco. —Rugió con rabia.

Harry accedió a esperar allí para que le llevase al rubio y Fenrir no había tardado en desaparecer.
Su mente controlaba cada pequeño detalle. Nunca habían podido observar al hombre lobo tan nervioso, por lo que sabía ni cuando el padre de Remus le había señalado había actuado de esa forma. Jamás mostró emoción alguna, más allá del disfrute de matar y de la molestia al ver a Bellatrix empujando a Malfoy. Además no había obviado que en su primer encuentro, Greyback jamás nombró a Draco de forma directa, sin embargo en esta ocasión lo hacía usando su nombre. ¿Tan mal estaba el rubio o todo era una estrategia de Greyback? Pronto tendría la respuesta. Envió un Patronus con un mensaje para sus amigos, ellos querían estar pendientes de todo.

Esperó sentado en un pequeño muro, hasta que le vio aparecer con el cuerpo inmóvil de su antiguo rival. Éste traía una chaqueta de pelo puesta. Vio algunos cortes superficiales en su piel, que al parecer habían sido cerrados por algunas pociones, ya que no detectaba hechizos en su cuerpo. Se acercó por primera vez al hombre lobo, con pasos decididos, estirando sus brazos para recibir el cuerpo herido. Vio la duda en los ojos de aquel letal hombre que no quitaba la vista del rostro de Malfoy. Fenrir pasó el cuerpo al héroe.

—Cuídalo. —Pidió apretando la mano de Draco antes de dejarle ir del todo.

—Será bien atendido en San Mungo. —Aseguró Harry desapareciendo del lugar. ¡Lo tenía! ¡Al fin lo tenía!


La alarma se activó a su llegada. Los sanadores y sus ayudantes se pusieron en marcha para aliviar el sufrimiento de Draco, que al parecer, por hechizos que los sanadores aplicaban, habían podido descubrir que aún sentía. Harry recibió a Ron y Hermione en la salita de espera.

—¡Lo conseguiste, Harry! —comentó emocionado Ron, en voz baja para no molestar al resto de pacientes. Hermione le abrazó con fuerza, muy emocionada.

—¿Cómo está? —preguntó la castaña mientras tomaban asiento.

Harry negó con la cabeza.

—Los sanadores dicen que se encuentra en estado crítico. No saben qué pasará con él.

Hermione bajó la mirada apenada. Al final el trabajo no era tan satisfactorio y aunque se tratase del rival de su infancia, sabía que para Harry no era fácil encontrarse en esas situaciones.

—¿Y qué hay de…? —Ron tenía mucha curiosidad insana por saberlo.

El moreno observó a sus amigos antes de afirmar que los sanadores habían encontrado la marca de un mordisco, aunque no podían asegurar que hubiese sido de un hombre lobo ya transformado y por lo tanto, se negaban a asegurar su estado. La mordida había sido de hacía tiempo, ya que la piel se había regenerado en gran parte, no se veía ensangrentada y aunque nunca podría perder la cicatriz, podían asegurar que no era reciente.

—Creo que sería buena idea avisar a un psicomago para que te indique cómo comunicárselo a sus padres. —Reconfortó Hermione—. Es importante que ellos estén preparados para cualquier cosa.

—Tendremos un grave problema si Malfoy no se recupera. —Pensó en voz alta.

Sus amigos preguntaron a qué se refería, estaban preocupados por la actitud de Harry.

—Greyback me pidió que lo cuidase, le costó mucho soltar su mano, no quería dejarle ir. Le dije que estaría bien atendido. ¿Qué pasará si muere?

—¿Y si Malfoy aceptó ser mordido para marcharse con Greyback? —Especuló el pelirrojo—. Quizá era más seguro y fácil ser ambos licántropos, de esa forma Greyback no tenía que buscar un lugar donde transformarse y no ponerle en peligro.

Harry frunció el ceño, pensando en la situación. Resultaba extraña. Aún así quizá se trataba de forma única de Greyback. Draco no despertaba, no sabían si él había accedido a marcharse, no sabían si él tampoco se hubiese querido alejar del hombre lobo.

—¿Crees que es capaz de venir al hospital si algo sale mal? —Hermione se notaba inquieta con la situación. Si era así, debían avisar a los aurores para que estuviesen atentos. Muchos profesionales y pacientes inocentes peligraban.

—Nunca he visto a ese hombre mostrar una buena emoción. Sé que él es capaz de eso y mucho más si le pasa algo a Malfoy.
Notas finales:
¡Nos vemos el próximo viernes!
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Noticias
Recopilatorio Gratis "9 sonatas literarias!
Vamos a celebrar el Día del Trabajador con un nuevo libro homoerótico escrito por varias grandes autoras, algunas de las cuales las conocéis porque han publicado algunos de sus trabajos en slasheaven.

Son relatos cortos en los que hay de todo, misterio, romance, aventura… y todos y cada uno de ellos relacionado con una canción.

El título del recopilatorio es “9 sonatas literarias” y aquí os dejo los enlaces desde los que podéis descargarlos gratuitamente. Repito: ES GRATIS. Así que no sé a qué estáis esperando.

9 sonatas literarias


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--Administrador en 01/05/14 - 09:03 pm 37 Comentarios
Guiones nick
Os pedimos que no utilicéis los guiones a la hora de poneros un nick, ya que está dando problemas cuando se ingresa en la cuenta y hay que cambiar el seudónimo eliminándolo.



Gracias por vuestra ayuda

--Administrador en 06/06/13 - 11:37 am 53 Comentarios
Nuevo libro:
Os queremos anunciar la publicación de un nuevo libro. Una historia original que está realmente bien y que merece que le demos un empujoncito

Esta es la web donde podéis encontrar el booktrailer y también los links donde se puede adquirir “Sangre y acero”

Os dejo un extracto del resumen, para ir abriendo boca: “En Fuego y Acero, la distancia entre el orgullo y el honor, la fuerza y la tiranía, el amor y el odio, queda reducida a cenizas por las intensas pasiones de sus protagonistas, que desafiarán incluso a su propio corazón para forjar su destino."

Fuego y Acero en Third Kind


--Administrador en 31/01/13 - 07:54 pm 134 Comentarios