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1 de noviembre, 1994

La gente a mi alrededor se sentía emocionada por el nuevo curso y por el evento tan especial que acababa de empezar, el Torneo de los tres magos. Miraras donde miraras habían caras felices y risas escandalosas.
Dolía. Quería pensar que todo daba igual pero la verdad es que dolía.
No me importaban todas esas tonterías, lo único que quería era lo que no podría vivir. Me sentía roto.

—Draco, ¿estás bien? —fijé la mirada en Theo, parecía realmente preocupado. Asentí aunque mis ojos opacos dijeran lo contrario.

—Estás muy raro desde éste verano. ¡Con lo feliz que estabas cuando nos despedimos al finalizar el año! —recordé aquél momento, cuando había solucionado los problemas con Sev...

—Pans y Theo tienen razón, ¿te ha ocurrido algo?

Miré a mis amigos e hice todo lo posible por no derrumbarme. No podía seguir allí, con la gente celebrante a mi lado y mis amigos con expresión preocupada.
Me levanté sin decir ni una palabra y salí rápidamente hacia el baño en el que solía estar Myrtle.
El año anterior solía hacerle visitas bastante a menudo.

Al llegar, cerré la puerta con fuerza y Myrtle se asomó con el ceño fruncido hasta que me vio y suavizó su expresión.

Fijé la mirada en ella y caí de rodillas al suelo, ya no podía soportarlo más.

—¿Draco? —se acercó a mí rápidamente, la preocupación se reflejaba en su rostro muerto. Probablemente ella estuviese más viva que yo en estos momentos.

—M-me van a ob-bligar a cas-sarme... —susurré entre hipidos causados por mi llanto.

—Por tu llanto supongo que no es con la persona a la que amas. —negué con la cabeza y ella se “sentó” a mi lado, susurrando palabras cariñosas y compasivas.

—N-no sé si p-podré aguantarlo...

Ella me miró. —¿Por qué no huir?

Respiré hondo para poder hablar bien, mi pecho estaba oprimido de tanta angustia.

—Si lo hago no podré volver a ver a esa persona especial...

Myrtle me dejó llorar junto a ella hasta que me saciara, ella prefería eso antes que las heridas que me realizaba. De hecho, no había vuelto a hacerlo fuera de mi habitación para no incomodarla.

13 de noviembre, 1994

Sentado frente al lago negro miraba la sombra del calamar gigante.
Qué bonito sería lanzarse y ser devorado por esa bestia. Sacudí la cabeza para quitarme esos pensamientos.

—¿Observando el lago? —me preguntó una voz desconocida.

No hizo falta que me girara para observarle pues se había tomado la libertad de sentarse junto a mí si tan siquiera preguntarme.

—Victor Krum, encantado.

—Draco Malfoy. —respondí por pura cortesía, en realidad no tenía ningunas ganas de hablar con él.

—Malfoy... —repitió en un susurro. —Pareces un ángel caído.

Le miré frunciendo el ceño. No me gustaba nada ese tipo.

—Debo irme. —dije levantándome y dirigiéndome al castillo sin esperar una respuesta.

—No, espera. —me agarró de la muñeca y me giró hacia él. —¿Qué tal si quedamos uno de estos días? Para charlar y conocernos un poco.

—No. —respondí tajantemente. Me solté de su agarre y me fui rápidamente hacia el castillo.

____

Victor se quedó mirando al chico que huía.

—Vaya, parece que al rubio no le gustas. —le dijo uno de sus compañeros riéndose.

—Calla, sólo se está haciendo el duro. Ya verás como al final me da una cita.

—Tendrías más posibilidades con el guardabosques de este colegio.

Victor se giró hacia él.

—¿Quién es?

—El semigigante que babea por Madame Maxime.

Gruñó ante la tontería de su compañero y se fue de allí.

____

28 de diciembre, 1994

Este año había decidido pasar la Navidad en Hogwarts, no quería volver a Malfoy’s Manor y ver a Lucius, pero eso no me había dado ni un segundo de descanso para mi atormentada alma.

Krum, el participante de Durmstrang estaba siendo sumamente pesado, me seguía a los sitios y hacía encuentros casuales que no tenían nada de ello.
Severus me prestaba la atención que podía aunque eso me atormentaba aún más. Tener que sonreírle cuando quería romperme a llorar...

Y mi mente hacía el resto. Me obligaba a hacerme daño, me repetía momentos que no quería volver a vivir y me quitaba la soledad que necesitaba, dejando una agria compañía.

Me dirigí rápidamente al despacho de Severus. Había tomado una decisión e iba a cumplirla, aunque no fuese como yo siempre me hubiese imaginado.

Toqué algo desesperado y tras un breve ‘pase’, entré y cerré la puerta cuidadosamente.

—Draco, ¿qué te trae por aquí?

Me acerqué a él y me senté sobre la mesa del profesor, frente a la silla en la que estaba sentado.

—Asegura la entrada e insonoriza la sala.

Severus frunció el ceño pero me hizo caso. Se quedó mirándome a la espera de que actuara. Y eso hice. Me abalancé sobre él y le besé suavemente en los labios.

—Draco... —susurró sorprendido. Me senté a horcajadas encima de sus piernas y nuestras miradas conectaron.

—Tienes unos ojos tan bonitos. Sueño muy a menudo con ellos.

Arqueé mi espalda hacia atrás, apoyando mis manos en la mesa y tirando su varita al otro lado sin que él se diera cuenta. Dejé expuesto mi cuello y mi torso, aún cubierto por la molesta tela. Moví mi cadera para acariciar su entrepierna con mis glúteos.

—¡Draco, ¿qué haces?! —Severus me agarró y me intentó separar.

—Quiero que me hagas tuyo. —susurré sobre sus labios, incorporando mi espalda a una posición más natural.

Severus me miró como si estuviera totalmente loco, lo que me revolvió un poco el estómago.

—Draco, eres un niño. Ve a tu habitación.

—No. —respondí de forma automática. Mis ojos se habían opacado un poquito más después de todo lo que ya había estado soportando estos meses. Sev me acababa de rechazar.

—Drac-...

Interrumpí lo que fuese a decir. —Ya sé lo que pasa... —se quedó mirándome con apariencia seria. —¡A ti también te gusta más Potter, ¿no?! —exclamé muy molesto.

—Draco, no es eso. Eres muy joven y además mi ahijado.

Saqué una daga del interior de mis pantalones y me rasgué la camisa, dejando expuesto mi lastimado pecho.

—Si te gusto fóllame, si no... atente a las consecuencias. —susurré cerca de su oreja y pasando la daga por mi brazo, marcando mi blanca piel con un tono rojo intenso y brillante.

—¡Draco! —intentó quitarme la daga de la mano pero yo la acerqué peligrosamente a mi cuello.

Conseguí una mirada asustada y que apartara sus manos, dejándolas en mi cadera. Miró mi torso lleno de cicatrices.

—¿Qué has hecho? —susurró sin poder creérselo.

—Lo que tenía que hacer.

Por un momento me sorprendí, la voz que me había salido... Había sonado igual que la de mi cabeza.
Se mordió el labio inferior dudando, al parecer se había percatado de la falta de la varita y no podía desarmarme sin correr riesgos.

—Podías acudir a mí, a tu padre...

—¡No! —grité. —Lucius... él... —sollocé y me anegué en llanto.

Él acarició mi pierna con suavidad.

—¿Qué ha ocurrido con él? ¿Es por eso que haces esto?

Por un segundo pude escuchar a esa voz que me dejaba descansar. Una más flojita y suave. Me dejé llevar por ella.

Abracé a Severus y temblé entre sus brazos.

—No quiero que el Lord me tome, yo sólo quiero ser tuyo. —susurré lastimosamente.

—¿Que te tome?

—Lucius me va a obligar a casarme con él. No quiero... Quiero estar contigo...

Severus se quedó en silencio tras la noticia.

—Déjame estar contigo, por favor. Sólo una vez... La primera vez en mi vida... —escondí el rostro en su cuello, mojándolo por mi llanto.

Un roce en mi herida espalda, una caricia muy suave que intentaba borrar el daño con cariño, y un beso en el hombro me hicieron estremecer.
Notas finales:
Y dejando el capítulo en un momento de intriga, por el que probablemente queréis matarme, me despido.

Vuestras opiniones y criticas se agradecen mil. ¿Tenéis sugerencias? ¡Dejadlas dichas y las tendré en cuenta para futuros proyectos!

¡Hasta dentro de dos días, queridos lectores!
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Noticias
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Vamos a celebrar el Día del Trabajador con un nuevo libro homoerótico escrito por varias grandes autoras, algunas de las cuales las conocéis porque han publicado algunos de sus trabajos en slasheaven.

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El título del recopilatorio es “9 sonatas literarias” y aquí os dejo los enlaces desde los que podéis descargarlos gratuitamente. Repito: ES GRATIS. Así que no sé a qué estáis esperando.

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--Administrador en 01/05/14 - 09:03 pm 37 Comentarios
Guiones nick
Os pedimos que no utilicéis los guiones a la hora de poneros un nick, ya que está dando problemas cuando se ingresa en la cuenta y hay que cambiar el seudónimo eliminándolo.



Gracias por vuestra ayuda

--Administrador en 06/06/13 - 11:37 am 53 Comentarios
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Os queremos anunciar la publicación de un nuevo libro. Una historia original que está realmente bien y que merece que le demos un empujoncito

Esta es la web donde podéis encontrar el booktrailer y también los links donde se puede adquirir “Sangre y acero”

Os dejo un extracto del resumen, para ir abriendo boca: “En Fuego y Acero, la distancia entre el orgullo y el honor, la fuerza y la tiranía, el amor y el odio, queda reducida a cenizas por las intensas pasiones de sus protagonistas, que desafiarán incluso a su propio corazón para forjar su destino."

Fuego y Acero en Third Kind


--Administrador en 31/01/13 - 07:54 pm 134 Comentarios