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Notas del capítulo:

El título de este capi pertenece al poeta romano Ovidio. La frase original en latín es la siguiente: Est Queadam Fiere Voluptas.

Cuando Bill finalmente despertó, su cabeza giraba y giraba como si hubiera participado en un bacanal (*) en lugar de una orgía. El ritual había tomado tanta energía, física y mental de él, y estaba completamente deshidratado. Ni siquiera creía poder mover sus extremidades adoloridas, incluso si hubiese querido. La luz que llenaba el templo escocía sus ojos y los cerró fuertemente para bloquear el penetrante resplandor del sol. Su estómago se sacudió y se sintió terriblemente enfermo. Algo había ido mal durante la ceremonia, podía sentirlo. Nunca había sentido efectos secundarios tan intensos antes.


—Por favor... agua... —Bill suplicó en voz baja.


Los ojos entrecerrados de Bill se abrieron sólo un poco. Podía ver un par de piernas musculosas atadas con unas sandalias marrones de cuero justo al lado de su cabeza. Demasiado cansado para mirar hacia quienquiera que fuera, Bill mantuvo sus ojos enfocados en los dedos del pie del hombre.


—Necesito agua... —La voz era baja pero audible.


La figura se inclinó para mirar a la cara de Bill con suficiencia. —Estoy tan contento de que por fin despertaras, Bill. —dijo Tom con una sonrisa, y los ojos de Bill se abrieron de golpe.


Bill jadeó, de repente estando alerta. Estaba atado de la cabeza a los pies. Una doble capa de cuerdas cruzaban la parte superior del cuerpo de Bill, yendo por debajo de sus axilas, rodeando sus brazos, y obligando a sus omóplatos a juntarse el uno con el otro.


Sus manos inmovilizadas sujetas juntas, sus muñecas dolorosamente atadas con una cinta gruesa e indestructible. Sus rodillas rígidas estaban firmemente sujetas, y sus tobillos estaban dolorosamente aprisionados entre sí, sin poder separarse. Una cuerda pequeña y resistente conectaba las ataduras de sus tobillos con las de sus muñecas, impidiéndole cualquier movimiento. Estaba completamente atrapado.


~~~


El corazón de Bill casi se detuvo en su pecho, pero se mantuvo firmemente en su lugar por las cuerdas restrictivas.


—Eres un hijo de puta. —le espetó. —Cuando me libere de estos amarres voy a matarte como a Anteo(*).


—No creo que sea un reclamo muy válido, Bill. —Rió Tom. —Hay significativamente más de nosotros que de los tuyos. Incluso si logras escapar, estás desarmado, superado en número veintitrés a uno.


—Hay un montón de hombres a mi lado. —Bill dijo dificultosamente en voz baja y amenazante que se descompuso por el agotamiento. —Los sacerdotes me ayudarán, ellos pueden luchar cuando sea necesario.


—No creo que estén del todo en condiciones de luchar por el momento. —dijo Tom, y se hizo a un lado.


La piscina sagrada, a pocos pasos de donde estaba Bill, ahora estaba rebosante de cuerpos.


—Sentirás la ira de Eros, Tom, te lo juro. —dijo Bill, su cuerpo temblando de la cólera. —Estos sacerdotes eran sagrados, esta piscina era de naturaleza espiritual. Debes ser castigado por tus acciones.


—Si los dioses están verdaderamente ofendidos por mí, me habrían lanzado un rayo en el momento que entré en el templo. —Tom dijo, refutando las palabras de Bill. —Mejor aún, me habrían detenido de profanar sus cuerpos.


Bill amordazado, sintió una gran repulsión. Era un protocolo común permitir los ritos funerarios apropiados, inclusive a los enemigos. Pero destruir el cuerpo, mutilarlo era inmoral, impedía que la persona entré en la próxima vida. Los ojos de Bill buscaron las caras inexpresivas de los cadáveres. Muchos de ellos vagarían ciegamente por toda la eternidad, porque les habían sacado los ojos. Bill no podía creer que un hombre fuera tan malo como para hacer algo tan malvado. Estaba a punto de cerrar los ojos y bloquear el montón de cuerpos cuando algo llamó su atención.


Un poco de pelo prístino rubio, exuberante y resplandeciente de juventud se veía justo debajo de la espada de un hombre.


—No —. Bill murmuró para sí mismo. —No, no puede ser.


Tom movió su vista hacia donde miraba Bill, justo cuando los ojos de Bill empezaron a llenarse de lágrimas.


—¿Oh, he matado a uno de tus pequeños amigos sacerdotes? —Tom masculló cruelmente. —Nadie escapó de aquí, salvo uno, tu dominante, Bushido, a quien dejé libre por proporcionarme una información muy valiosa.


Los labios de Bill comenzaron a temblar, estaba a punto de llorar. Sin embargo sus ojos maldecían a Tom con odio a través de sus lágrimas. —¡Tú mataste a mi amante, y yo te voy a matar a ti! —Dijo amenazadoramente.


—No debes extrañarlo demasiado. —dijo Tom, echando un vistazo a los muertos. —Él estaba débil, fácil de liquidar. Yo no fui. Esto algo que también tienes que superar. —Llorando con ira ante la implicación, Bill espetó: —¡Nunca voy a ser tu amante, tú enfermo, canalla despreciable! Nunca voy a permitir que me toques.


—Por el contrario, Bill, ambos sabemos que eso es mentira. Bushido me proporcionó algunos conocimientos acerca de ti. —Dijo Tom en voz baja, su voz descendiendo hasta un susurro provocativo. —Tú esencia reside en el sexo. Podría decirse que es más importante para ti que la comida. Necesito ganar esta guerra, recibir la gloria a mi nombre, y tus profecías pueden ayudarme a hacer precisamente eso. Me estarás rogando por sexo en cuestión de horas.


—No, te equivocas. —Bill sacudió su cabeza furiosamente. —Te mataría en el instante en que llegues a cualquier sitio cerca mío en la intimidad.


—No lo dudo. —dijo Tom burlonamente, teniendo en cuenta el estado cautivo de Bill. Tom se acercó a la mejilla de Bill con su mano cálida y suave. Bill se mordió el labio para evitar gemir ante el gentil toque. —Mira, ni siquiera necesito acostarme contigo para conseguir mi profecía. Un par de caricias de este tipo —,Tom comenzó a aruñar tiernamente detrás de la oreja de Bill, viendo como los ojos del chico empezaban a parpadear. —y te tendré corriéndote en un tiempo récord.


~~~


Había pasado una hora desde que Bill se despertó, y en ese tiempo, un gran fuego había empezado a quemar la carne de los antiguos maestros de Bill. Bill observó desde su lugar en el suelo, incapaz de reprimir sus sollozos cuando la cabeza rubia estaba siendo consumida por el fuego.


Bill nunca había experimentado la muerte de alguien tan querido para él antes. Sus abuelos murieron poco después de que su madre le diera a luz, y por ser un simple infante, Bill no los conoció lo suficientemente bien como para sentir tristeza por su muerte. Pero Andreas era la persona más cercana a él en el mundo, él era el único que entendía las necesidades de Bill, quien le consolaba y no solamente estaba interesado en él debido a sus habilidades sexuales. Bill había amado a Andreas desde el primer momento en que posó sus ojos en él, y Andreas había estado siempre allí para él, tanto emocional como físicamente, llenándolo y haciéndole sentirse completo en más de un sentido.


La carne se convirtió en cenizas, las cenizas fueron echadas fuera del templo y arrojadas a los vientos veraniegos. Una cosa era que Andreas se hubiese ido. Pero que él ni siquiera sería capaz de encontrar a Bill en el más allá era algo completamente distinto.


~~~


Los dos jóvenes de catorce años se miraron curiosamente desde el otro lado de la pequeña y cuadrada mesa. El silencio era extremadamente incómodo, esa reunión forzada de tanta importancia era abrumadora para ambos. Los otros hombres habían salido de la habitación para darles la oportunidad de conocerse. Sin embargo, ninguno de los dos había dicho una palabra desde que los hombres de más edad se marcharon.


Bill se mordió el labio mientras seguía mirando al otro chico. Los ojos azules del muchacho eran muy hermosos, y Bill se encontró perdiéndose en ellos, cuanto más tiempo se los quedó mirando. Bill se sonrojó, bajando sus ojos, y empezó a juguetear con el borde de su túnica.


—¿Te... acabas de bañar recientemente? —Bill levantó la vista cuando el otro chico habló. El chico negó con la cabeza, avergonzado de su extraña pregunta. —Lo que quiero decir es que hueles muy bien... como un millón de las mejores especies a la vez.


—Gracias. —dijo Bill con un rubor. —Me bañé ayer, pero este aroma es algo que siempre he llevado conmigo.


—¿Es porque estás bendecido? —preguntó el chico con curiosidad.


Bill asintió. —Sí, creo que se supone que debo atraer a los demás o algo... las personas tienden a quedarse atrapadas en mi olor.


—Puedo ver porqué - puedo prácticamente probar tú presencia desde aquí. —dijo el chico con timidez, poniendo nerviosamente un mechón rubio detrás de su oreja.


—Podría dejarte... probarme, si realmente quieres. —sugirió Bill audazmente.


El corazón de Bill empezó a agitarse cuando el rubio se inclinó sobre la mesa hacia él, y él se acercó también un poco más al otro muchacho. Bill cerró los ojos, sintiendo una punzada de emoción en su estómago, mientras sus labios se daban un casto y tímido beso.


El acto duró sólo un momento, y ambos chicos se retiraron a sus respectivos asientos con sus rostros ardiendo. Se observaron el uno al otro durante unos instantes de intensa tranquilidad.


—Soy Bill. —Bill dijo sin aliento al otro chico.


—Estoy muy emocionado de conocerte, Bill. Soy Andreas, pero puedes llamarme Andy si quieres...



~~~


Bill siguió temblando entre sollozos, incluso después de que las llamas se extinguieron.


Su mejor amigo se había ido.


Y él estaba completamente solo.


Notas finales:

Bacanales: En el mundo griego y romano, las bacanales eran fiestas en honor a Baco (dios mitológico romano del vino, del que procede el nombre) o Dioniso (su equivalente griego), en las que se bebía sin medida. Las sacerdotisas organizadoras de la ceremonia se llamaban bacantes y el nombre ha quedado asociado a las orgías romanas.

Anteo: El personaje de Anteo es un gigante de la mitología griega. Desafiaba y asesinaba a todo aquél que atravesaba sus dominios, pues había hecho voto de construir un templo a Poseidón con cráneos humanos. Siempre vencía en sus peleas, puesto que cada vez que caía en tierra o la tocaba, Gea le daba fuerzas de nuevo. De este modo retó también a Hércules, quien lo derribó tres veces, pero en vano, pues la Tierra, su madre, reanimaba sus fuerzas. Hércules se dio cuenta de ello y lo levantó en vilo para impedirle recibir el aliento de su madre, logrando asfixiarlo.

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Noticias
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--Administrador en 01/05/14 - 09:03 pm 37 Comentarios
Guiones nick
Os pedimos que no utilicéis los guiones a la hora de poneros un nick, ya que está dando problemas cuando se ingresa en la cuenta y hay que cambiar el seudónimo eliminándolo.



Gracias por vuestra ayuda

--Administrador en 06/06/13 - 11:37 am 49 Comentarios
Nuevo libro:
Os queremos anunciar la publicación de un nuevo libro. Una historia original que está realmente bien y que merece que le demos un empujoncito

Esta es la web donde podéis encontrar el booktrailer y también los links donde se puede adquirir “Sangre y acero”

Os dejo un extracto del resumen, para ir abriendo boca: “En Fuego y Acero, la distancia entre el orgullo y el honor, la fuerza y la tiranía, el amor y el odio, queda reducida a cenizas por las intensas pasiones de sus protagonistas, que desafiarán incluso a su propio corazón para forjar su destino."

Fuego y Acero en Third Kind


--Administrador en 31/01/13 - 07:54 pm 123 Comentarios