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Notas del capítulo:
Post Proelia Praemia

—Georg, ¿ya casi has terminado de cargar el armamento?

—No, todavía no, Tom —. Respondió Georg, levantando otro pesado escudo a la parte trasera de la carreta que se llevaban con ellos al templo.

—Sabes, podría ir mucho más rápido si me ayudaras con el embalaje.

— ¿No ves que estoy ocupado en este momento? —Tom resopló. Georg sencillamente rodó los ojos y tomó una lanza alargada.

Tom estaba recostado en la arena sobre una manta color canela, puliendo su espada de oro. La espada de Tom era su orgullo. Era más sólida, más grande y con más experiencia que todas las espadas de los otros hombres juntas. Había sido un regalo que había recibido durante su primera batalla contra los Acadianos, la cual había obtenido acto seguido de la brutal derrota del general Acadian y había permanecido fiel a su lado durante muchas batallas posteriores. Sumergió el trapo en el líquido de limón y lo escurrió por su espada, lavando toda la sangre, la suciedad y el sudor que la ennegrecía.

—Quiero que Bill vea el reflejo de su cara cuando lo mate —. Tom le dijo a Georg, orgulloso. —Quiero que su sangre manche mi espada eternamente.

—Has estado pensando mucho en esto, ¿no es así? —Georg preguntó en voz baja.

—No muy a menudo, creo. Simplemente ya he planificado todo en mi mente, como puedes ver —. Tom aclaró. —Imagino a Bill, durmiendo en su tienda, sin imaginarse que voy a por él. Su respiración es tan calmada, tan pacífica y luego mordisqueo su oreja. Se despierta y ve que estoy allí, con la espada desenvainada, y debido a que su espada está guardada, está totalmente indefenso ante mí. Sé que es así y yo voy sobre él, imponiéndome. Él grita, pero de una manera que sea placentera para los dos. Me agarra, tratando de alejarme, pero yo soy mucho más fuerte y él no puede evitar dejarme tomar el control…

—Todavía estamos hablando de matarlo, ¿no? —Rió Georg.

— ¿Qué? —Dijo Tom, sacudiendo la cabeza con furia. —Por supuesto, eso es lo que estaba hablando.

— ¿En serio? Porque sonaba un poco como si estuvieras pensando en tener sexo.

— ¡Estaba planeando su asesinato! ¡Eso es todo! —Tom resopló enojado, poniéndose en pie con su reluciente espada en la mano. —Date prisa y termina tu faena. Espero salir antes de que el anochecer arribe.


~ ~ ~


— ¡Tom, mi querido amigo! No sabía que tú estarías liderando esta pequeña excursión —.Exclamó un guerrero de pelo corto y rubio mientras se aproximaba a la reunión de grupo en la tienda desmantelada de Tom.

— ¡Gustav, ha pasado mucho tiempo! —respondió Tom y besó a su amigo en ambas mejillas en señal de saludo. — ¿Seguramente han pasado dos años desde la última vez que luchamos juntos?

—Sí, dos años sin incidentes haciendo guardia en las islas —. Suspiró Gustav. — ¿Te has mantenido al frente durante todo este tiempo, supongo?

—Me conoces bien, Gustav. —Dijo Tom con un sentido de la dignidad. —Hay que hacer mucho para alcanzar la grandeza.

—No has cambiado nada. —se rió Gustav. — Estás bajo Jost todavía, ¿verdad?

—Desde que entré en mi primer campo, sí. ¿Y tú? —Tom preguntó.

—Vine aquí bajo el general Lucious, pero me trasladaron a las órdenes de Jost ésta misma mañana. Al parecer, tú misión requiere un fuerte arquero.

—Estoy seguro de que podemos poner tus buenas habilidades para un uso provechoso —. Dijo Tom con un asentimiento. —Debes quedarte a mi lado y ayudar a Georg a dirigir cuando necesite una tercera mano.

—Estaré encantado de hacerlo con honor.


~ ~ ~


Fue justo después de la hora de cenar, cuando los hombres, una tropa de veinte más Tom, dejaron el campamento y empezaron a marchar hacia el templo. Cruzarían hasta las mismas afueras del campo y los hombres enemigos no podrían verlos en la distancia. En el momento en que llegaran al templo, la noche ya habría caído y serían invisibles.

Tom había dado sus instrucciones claramente: cada uno en el templo sería sacrificado sin misericordia. No podían tener a nadie corriendo a avisar al enemigo. No es que esperaran que estuviera alguien adentro aparte de una horda de indefensos y ancianos sacerdotes.

Mensajes de sus logros serían enviados a Jost con un rápido mensajero. Raciones de comida, armas adicionales y la instrucción estaban totalmente a su disposición en caso de que las necesitara. El éxito de ese viaje haría historia y sería conocido por generaciones.


~ ~ ~


Las luces de las velas y el olor del incienso le dijeron que los hombres del templo estaban realizando en ese instante algún tipo de ritual.

Y Tom no había previsto que sería un ritual de ese tipo.

Lo primero que atrajo a los ojos de Tom era el pelo negro de la magnífica criatura cuyo cuerpo se contorsionaba en altar de oro. Era Bill, quien montaba a un hombre con el mayor vigor y control concebible. Su espalda se arqueó y su cabeza dio una vuelta, moviendo su pelo salvajemente en una provocativa danza. Tom no podía apartar sus ojos de la vista.

Bill gritó y el hombre debajo de él gimió, el sonido tan delicioso, Tom imaginó en ese instante que era él en el altar recibiendo la jodida de su vida de Bill… Bill…. el Bill a quien se suponía que debía matar.

Ese sólo pensamiento pareció sacar a Tom de su trance. Los otros hombres estaban boquiabiertos, pero cuando Tom gritó y salió corriendo para agredir al primer sacerdote, rápidamente siguieron el ejemplo y comenzaron a atacar.

Los sacerdotes fueron superados en número dos a uno, y al estar desarmados, fueron abatidos casi al instante.

Tom sintió la fuerza ir por sus piernas hasta sus acometidas mientras blandía su dura espada, cortando la cabeza de un sacerdote sorprendido, en una fracción de segundo. La agarró victorioso, y justo cuando la levantó, vio que la erótica actuación había terminado. El hombre de piel oscura se había retirado de Bill y el objetivo de Tom yacía pacíficamente en el altar.


~ ~ ~


—Fue todo un espectáculo el que dieron allí —. Dijo Tom desconfiado, al hombre moreno. — ¿Puedo preguntar el motivo de la ocasión?

El hombre de piel oscura no parecía mostrar ningún miedo cuando dijo: —Ahora, ¿por qué iba a decírtelo, dime por favor?

—Porque si lo haces, entonces voy a dejar que te den algunas prendas y regreses a tu camino —. Tom estableció sucesivamente. Siempre había sido bueno mintiendo.

— ¿Y por qué no me matas? Podría ser una amenaza para ti.

—Tú no eres la amenaza que me preocupa —. Dijo Tom, con sus ojos mirando hacia el bendecido Bill que yacía acurrucado delante de él.

— ¿Te refieres a Bill? —Dijo el hombre con una sonrisa. — ¿Qué quieres con él?

—Lo mismo que tú.

— ¿Vinieron aquí para capturar a un profeta?

Tom sonrió ante ese conocimiento, no sabía que Bill podía profetizar, pero la naturaleza del acto que se acababa de realizar justificaba esa afirmación. —Qué puedo decir, estoy muy atraído por Eros.

—Ciertamente todos —. Respondió el hombre inteligentemente.

— ¿Cómo se accede a sus profecías? —preguntó Tom, a pesar que tenía una sensación de hormigueo de que ya conocía la respuesta.

—Si te lo digo, ¿vas a dejar realmente que me vaya? Te aseguro que no soy un soldado. Mi apoyo económico provenía de los sacerdotes ya muertos y me permitían tener ciertos… tesoros —. Miró a Bill con una sonrisa. —No estoy en esta guerra. Simplemente llegue aquí para tener sexo con el chico.

—Admiro tu honestidad —. Tom elogió. —Sí, de hecho voy a dejarte ir si dejas al chico conmigo. Le deseo para mí mismo.


~ ~ ~


Bushido debería haberse sentido más traicionero que él cuando salió del templo con la cabeza todavía en sus hombros. Después de decirle a Tom todo lo que quería saber y ofrecerle algunas riquezas, Bushido fue dejado en libertad.

Bill todavía estaba durmiendo en el templo. Era tan frágil y vulnerable cuando estaba dormido después de tan intenso acto, en parte porque no podía levantarse por propia voluntad hasta que su cuerpo hubiera descansado completamente. Estaba indefenso mientras Tom lo vistió con una túnica verde y lo ató, amarrando su esbelto cuerpo y llevándolo a descansar en una estera en el suelo.


~ ~ ~


Tom observó la cara de Bill mientras dormía, con una sonrisa en su rostro. ¿Cuántos hombres podían afirmar que habían capturado un profeta y lo utilizarían para ganar una guerra? Tom recibiría toda la gloria de la victoria si aprovechaba al máximo las capacidades de Bill.

Por mucho que deseara matar al chico allí justo allí mismo, se contuvo.

Tendría la oportunidad de asesinarlo después de que lo usara.


Notas finales:
(*) El Imperio acadio fue un gran reino de Mesopotamia formado a partir de las conquistas de Sargón de Akkad. Se mantuvo durante 140 años entre los siglos XXIV y XXII. Fue fundado hace 2300 a.C
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Noticias
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--Administrador en 01/05/14 - 09:03 pm 37 Comentarios
Guiones nick
Os pedimos que no utilicéis los guiones a la hora de poneros un nick, ya que está dando problemas cuando se ingresa en la cuenta y hay que cambiar el seudónimo eliminándolo.



Gracias por vuestra ayuda

--Administrador en 06/06/13 - 11:37 am 49 Comentarios
Nuevo libro:
Os queremos anunciar la publicación de un nuevo libro. Una historia original que está realmente bien y que merece que le demos un empujoncito

Esta es la web donde podéis encontrar el booktrailer y también los links donde se puede adquirir “Sangre y acero”

Os dejo un extracto del resumen, para ir abriendo boca: “En Fuego y Acero, la distancia entre el orgullo y el honor, la fuerza y la tiranía, el amor y el odio, queda reducida a cenizas por las intensas pasiones de sus protagonistas, que desafiarán incluso a su propio corazón para forjar su destino."

Fuego y Acero en Third Kind


--Administrador en 31/01/13 - 07:54 pm 123 Comentarios