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Notas del capítulo:
Sic Faciunt Omnes

—Es tan agradable verte de nuevo, Bill —. Una voz profunda y ronca saludó cuando Bill entró por el umbral del templo.

Bill gruñó internamente. Bushido no era ni siquiera un sacerdote y técnicamente no debería jugar ningún papel en las tareas a las que sometían a Bill en el templo. Era un hombre fuerte y musculoso, un rico mecenas del Consejo al servicio de Bill, y siempre fue recompensado generosamente por sus extraordinarias contribuciones. Por no mencionar el hecho de que al Consejo parecía darle lo mismo acostarse con Bill o ver a Bill siendo follado por el curtido y experimentado hombre. La presencia de Bushido también permitía que el Consejo de doce hombres conversaran juntos y supervisaran las profecías de Bill desde sus respectivos asientos.

Los doce asientos estaban colocados, tres en cada una de las cuatro paredes del templo, mirando hacia el interior. En pleno centro de la sala estaba un altar levantado en alto, colocado al nivel de las sillas del Consejo. Estaba hecho de oro macizo, rodeado por cuatro grandes pilares, velas y adornado con laureles. Una pequeña escalera de tres pasos te guiaba a la superficie del altar, en la parte inferior del cual había una piscina poco profunda utilizada para purificar los pies impuros antes de que tocaran el altar.

Bill estaba vestido con una túnica blanca casi transparente, el material oscilante. No dejaba nada a la imaginación, su glorioso y magnífico cuerpo se mostraba perfectamente a través de la tela. Bushido ya estaba despojado de sus vestiduras, desnudo como el día en que nació. Había estado a punto de pasar al altar cuando Bill había llegado. El hombre no estaba en absoluto avergonzado por su figura desnuda, sino más bien orgulloso de ello. Ya estaba medio duro por la anticipación y las miradas lascivas que el Consejo ya le había dirigido.

—Es bueno verte a ti también, Bushido —.dijo Bill, inclinándose ligeramente. No quería ser grosero, sobretodo, no con el hombre que sería su compañía para las siguientes largas horas.

—Me enteré del apuro entre tú y ese soldado, y no entiendo como un hombre sería capaz de resistirse a ti —exhaló Bushido, dando un paso más cerca de Bill, haciendo sentir a Bill el deseo irradiando de él. Su aroma quedó atrapado en la garganta de Bill y tarareó, llegando a estar cada vez más a gusto con Bushido.

Siempre que Bill no hacía prácticamente nada para atraer la atención de otros hombres, se sentía más fuerte. La lujuria se filtraba a través de su piel, alimentando sus venas y poniendo en funcionamiento sus músculos. Y eso sólo sencillamente de las miradas que recibía. Cuando Bill se encontraba cerca de un hombre duro y excitado, sabía que iba a estar complacido porque se alimentaría completamente de su energía sexual.

Bill gimió suavemente y Bushido sonrió. —Tal vez deberíamos pasar al altar —. El hombre más oscuro sonrió con satisfacción mientras los sacerdotes empezaron a tomar sus asientos.

Asintiendo, en una nube de lujuria, Bill dejó que Bushido le quitase su vestimenta, entregándosela a Andreas, que estaba allí a pesar de que él no sería el que satisficiera a Bill en el ritual de esa noche. Con una pizca de celos desde su posición, Andreas tomó la túnica de Bill y la guardó en un baúl de la parte de atrás del templo.

Antes de que Bill se diera cuenta, sus pies ya estaban humedecidos por la limpieza de la piscina, y Bushido le guío con paso seguro hasta los escalones de altar.

Bill yacía sobre su espalda, con los ojos ya vidrioso y gritó de placer cuando Bushido empezó a chupar el lóbulo de su oreja.


~~~


Bushido siempre se había enorgullecido de sus proezas sexuales. Podría hacer que alguien se venga con tanta fuerza que se les olvide cuál era su nombre, simplemente mediante el uso de su lengua. Sólo aumentaba su ego que Bill fuera tan fácil de estimular sexualmente. Sólo necesitaba succionar los puntos correctos del cuello de Bill antes de que ya se estuviera viniendo por primera vez.

Era en las clavículas donde lo hacía. Bill era particularmente sensible allí, y después de unos intensos besos, ya se había convertido en papilla.

¡Post tenebras lux! —Bill exclamó sacudiéndose hacia arriba y derramó su liberación caliente por todo el altar.

Los hombres en los confines comenzaron a murmurar con entusiasmo.

Después de la oscuridad, la luz.


~~~


Bill estaba flotando, el incienso que llenaba el aire lo llevaba un poco más alto, pero era lo que le impedía desconectar después de sus orgasmos. El aroma era caliente, oliendo a la propia lujuria, y lo mantuvo lo suficiente lúcido como para permanecer presente en el momento.

¡Respice, adspice, prospice!

Examina el pasado, examina el presente, examina el futuro.


~~~


En el momento en que Bushido envolvió sus gruesos y oscuros labios alrededor del pene de Bill, Bill ya se había venidos dos veces. La primera, por suaves lamidas y besos, y la segunda, a partir de ligeras caricias. Bill estaba tan cansado que lo único que quería hacer era desplomarse y dormir, pero no podía. La excitación en él ardía con una intensidad sin fin poco satisfactoria. Tenía que ser tocado, tenía que correrse. Su mente divagaba en un plano distinto, viendo destellos de cosas desconocidas y sintiendo solo el puro e intenso toque de las manos de Bushido en él.

Bill era lampiño y suave, su pene largo y delgado. Cuando se sentía lleno de excitación, se paraba orgulloso hacia arriba, tan despierto y pidiendo atención que hubiera sido cruel del hombre mayor descuidarlo por mucho tiempo. Pero Bushido se tomó su tiempo chupando a Bill.

Empezó besando a lo largo de la longitud apasionadamente, antes de pasar más abajo a poner resbaladizas las bolas de Bill. Las rodeó con su lengua, su pesado peso con la excitación sólo estaba esperado a ser vaciado. Bill se retorció y gimió, arqueando la espalda al rostro de Bushido, su miembro tocando impaciente la mejilla del hombre, necesitando ser atendido.

Bushido se desplazó, moviéndose rápido en la punta de Bill, antes de tomar toda su longitud en la boca. Tenía que mantener las caderas de Bill hacia abajo para detener los frenéticos impulsos ascendentes del chico. Bushido no se podía ni imaginar lo que debe ser para Bill padecer tal placer angustiosamente doloroso y, francamente, no le importaba. Todo lo que quería hacer era probar la dulce y abundante liberación de Bill en su lengua y terminar las medidas preliminares para que pudiera finalmente follarlo duro. El miembro de Bushido se endureció más de lo que ya estaba, y comenzó a chupar con tanta fuerza que Bill se vino antes de que su cuerpo estuviera incluso preparado para ello.

Mientras Bushido continuaba ordeñando hasta la última gota del tercer orgasmo, Bill jadeó: — ¡Lupus in fabula!

Habla del lobo, y él vendrá.

~~~

El consejo sacerdotal se corrió al mismo tiempo desde sus puestos.

Algunos de ellos eran apenas capaz de mantener un registro exacto de las palabras que provenían de la boca de Bill porque estaban poseídos por su propia lujuria.

Por suerte, Andreas estaba presente, con el pergamino en la mano y fue capaz de hacer un seguimiento de las profecías de Bill. Tal vez era porque él y Bill habían sido amantes desde la adolescencia que era capaz de hacer esto. En sus celos de Bushido, logró serenarse lo suficientes como para tomar notas. Su odio por Bushido dominó su amor por Bill en los asuntos físicos.

Al estar tan alerta, Andreas era probablemente el único en darse cuenta que Bill estaba demasiado cansado para hacer poco más que gemir y gritar a los avances de Bushido. Dedujo el origen inmediatamente después de ver que las varitas de incienso casi estaban quemadas. Sabiendo que el ritual debía continuar hasta la eyaculación definitiva de Bill, Andreas se dirigió hacia el sótano para recuperar más incienso antes de que Bill se desmaye antes de tiempo.


~~~


Bill sintió como los dedos cortos y gruesos de Bushido lo invadían. Los dígitos olían delicioso, como los arboles de granada y limón, y rasguñaban suavemente las paredes interiores de Bill.

Cada vez que los dedos de Bushido presionaban dentro de Bill, el hombre más joven gemía en éxtasis. Un millón de sensaciones atravesaban el cuerpo sonrojado con cada delicado roce, y aunque Bushido tenía sólo dos en él y aún no había tocado su próstata, Bill ya se sentía lleno y atravesado. Se apretó hacia abajo contra la mano de Bushido, incitándolo a insertar un tercer dedo, y después de unos cuantos empujes, un cuarto.

El lío caliente que era Bill hizo que Bushido se retirara, cuyo pene estaba casi púrpura por la frustración de tener que esperar tanto tiempo para este momento. Bushido levantó a Bill hasta quedar sentado y lo cernió por encima de su miembro palpitante.

Bushido condujo las caderas de Bill hacia abajo hasta que su pene se enfundó en el cálido interior de Bill. La boca de Bill estaba abierta, el sudor de adhería a su espalda y bajaba por sus muslos temblorosos. Sus negras uñas bien cuidadas presionaban el pecho de Bushido, haciendo aburridas media lunas en la piel del hombre. Se sentía tan lleno, demasiado lleno. Estaba bastante cansado para esto pero tenía que seguir adelante, tenía que sentir el abrasador calor del pene de Bushido contra su…

— ¡Oh, Dios mío! —Bill gritó, su cabeza se movía en círculos cuando la punta de Bushido dio directa en su próstata.

— ¡Ughhhh... ah!

— ¡Joder…. Mierda! —Bushido gritó mientras su miembro era apretado dolorosamente por Bill. Bill comenzó a montarlo como nunca antes, el altar se sacudía, ambos hombres estaban a instantes de su liberación.

Los gemidos de los sacerdotes se oían en el fondo. Gemidos, los cuales se convirtieron rápidamente en gritos.

Las velas se apagaron al mismo tiempo que el incienso. Bill se arqueó increíblemente, viniéndose inmediatamente por todo Bushido, ambos clímax al mismo tiempo. Bill se desplomó sobre Bushido, ido completamente y agotado. Bushido sacó al chico de encima a toda prisa en busca de la fuente de los repentinos gritos sacerdotales.

Sus ojos se abrieron de la sorpresa al ver que todo el suelo del templo estaba manchado de sangre.

Y a los pies del altar, había un hombre con rastas, con una sonrisa heroica y la cabeza cortada del sumo sacerdote en la mano.


Notas finales:
Fue extraño traducir éste cap >.
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Noticias
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--Administrador en 01/05/14 - 09:03 pm 37 Comentarios
Guiones nick
Os pedimos que no utilicéis los guiones a la hora de poneros un nick, ya que está dando problemas cuando se ingresa en la cuenta y hay que cambiar el seudónimo eliminándolo.



Gracias por vuestra ayuda

--Administrador en 06/06/13 - 11:37 am 49 Comentarios
Nuevo libro:
Os queremos anunciar la publicación de un nuevo libro. Una historia original que está realmente bien y que merece que le demos un empujoncito

Esta es la web donde podéis encontrar el booktrailer y también los links donde se puede adquirir “Sangre y acero”

Os dejo un extracto del resumen, para ir abriendo boca: “En Fuego y Acero, la distancia entre el orgullo y el honor, la fuerza y la tiranía, el amor y el odio, queda reducida a cenizas por las intensas pasiones de sus protagonistas, que desafiarán incluso a su propio corazón para forjar su destino."

Fuego y Acero en Third Kind


--Administrador en 31/01/13 - 07:54 pm 123 Comentarios