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CAPITULO 10

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Cloelia corrió frenéticamente hacia las habitaciones de Bill. Vio una espada aparecerse en su camino y abrió la boca para gritar, pero una mano la silencio. Levantó su mirada hacía su captor y vio que sólo era Gustav. Se relajó inmediatamente.

El rubio le indicó que tomara la espada que sostenía para Bill. Su propia espada estaba desenvainada y se miraba tenso y obviamente en guardia. Entraron a los aposentos de Bill juntos y Cloelia inmediatamente se apresuró hacia la figura derrumbada en el suelo.

—¿Billa? —Siseó.

Él le miró, su maquillaje corrido y su rosto enrojecido por el llanto, una sonrisa triste en sus facciones. —Hola, Cloelia.

—¿Qué sucedió?

—Tom sabe —susurró, sentimientos de humillación recorriéndolo de nuevo. Era la cosas más degradante para un ser intersexual – tener que mostrarle a alguien cuan extrañas eras sus regiones bajas. Usualmente, Bill disfrutaba de quien era, pero incluso él no estaba exento de sentirse avergonzado, humillado y simplemente una abominación.

Cloelia le sostuvo cerca. Estaba agradecido de que su amiga no le hubiera obligado a hacer lo que tuvo que hacer para Tom, nunca le hizo mostrarse en tan degradante manera. Pero por mucho que se odiara así mismo en ese momento, sabía que era la única manera. Tom era del tipo de ver para creer.

—¿Qué sucede? —Bill dijo calladamente cuando los gritos y el golpeteo de metales se hizo más fuerte.

Cloelia gimió. —Estamos bajo ataque.

Bill también gimió, asustado ahora que sabía que significaba el sonido.

—¿Qué hacemos? —Graznó.

—Nos quedamos calladas y tratamos de escondernos lo mejor que podamos, pero si necesitamos pelear entonces lo hacemos.

—¿Pelear? Puedo pelear con los puños.

Cloelia meneó su cabeza. Recordó la espada que Gustav le había dado y se la dio a Bill. —Esto es para usted.

—Gracias.

—Ella no es a la que hay que agradecerle —Gustav dijo. Bill le miró en sorpresa. Nunca había escuchado hablar al rubio antes—. Lord Tom me la dio para dársela a usted. También me pidió que le protegiera.

—¿Tom hizo eso? —Bill estaba confundido. Estaba seguro de que Tom lo odiaba, pero aquí estaba su mejor guerrero—. ¿No debería usted de estar protegiendo a Tom?

—Puede cuidarse solo, esté segura. Demandó que cuidara de usted. No lo cuestiono.

Bill frunció el cejo. —¿Sólo haces lo que te dicen? ¿Incluso si no estás de acuerdo con ello?

—Si no estoy de acuerdo con Lord Tom, se lo digo. Respeta los puntos de vista de todos en un tema, en caso de que exista algún detalle que él no haya visto. Pero cuando se trata de proteger a alguien, jamás lo cuestionaré.

—Creo que significas algo para él, Billa —Cloelia le sonrió. Fue un momento corto porque los gritos se volvían más fuertes y cercanos. Bill sujetó la mano de su dama de compañía y comenzó a temblar. No tuvieron oportunidad de esconderse antes de que la puerta fuera abierta de una patada, la madera destrozada.

Gustav estaba preparado y movió su espada hacia uno de los intrusos antes de girar y matar al segundo. Quedan dos, uno se lanzó hacia Bill, quien sostuvo su espada hacia arriba para atravesarlo. Fue ahí cuando noto con horror que la hoja era completamente redonda en la punta.

Gustav llegó en un segundo y removió la cabeza del atacante con un movimiento fluido. Bill gritó mientras era bañado en sangre. El rubio se deshizo del último atacante como si fueran nada.

Bill gimió y se aferró a Cloelia. —¿Por qué me dio una hoja redonda?

—Es muy filosa, Lady Billa —Gustav jadeó ligeramente—. Debo de enseñarle a usarla. Se apuñala sólo con espadas cortas y dagas. Las espadas son usadas para descabezar. Un hombre puede sobrevivir una apuñalada pero no puede sobrevivir sin cabeza.

Era una explicación correcta, aunque Bill no quería admitirlo. Su mente se hundió en una de las primeras cosas que pensó cuando llego a Trümfels – no pertenezco a aquí.

Gustav lo devolvió a la realidad. —Tenemos que irnos. No podemos quedarnos.

Las dos “chicas” asintieron y siguieron al guerrero. Les guió por el salón principal, deteniéndose sólo para pelear con algunos atacantes, aunque no había tantos como Bill había esperado.

Bill y Cloelia fueron guiadas hacia la habitación de planificación y guerra de Tom

—Este es el lugar más seguro para usted —Gustav dijo, aunque Bill lamentaba diferir. Sabía que no estaban solas en la habitación. No había otros humanos excepto por ellos tres, y no había animales. Bill nunca fue del tipo religioso. Seguro, iba a la iglesia en Navidad con sus padres, pero sólo era por tradición. Se consideraba más como un ateísta pero incluso no podía negar que ahí, había algo.

Cloelia le platicó sobre sus dioses, los principales siendo Odin, Thor y Tyr. Dioses de guerra. Había otros como Frigg, Frey, su hermana gemela Freya, Hel, etc., pero no había alguno más poderoso que esos tres.

Odin – dios de la guerra, la sabiduría y la muerte – se decía que era capaz de detener una lanza a medio vuelo. Tenía sólo un ojo el cual había cambiado por runas como las que Bill vio a Kara leer.

Thor era el dios del trueno y la guerra. Era más como un dios para la gente común aunque cualquiera podía llamarle.

Tyr era el dios del aire y la justica, aunque también era invocado durante la guerra. Tenía sentido para Bill. Cualquiera que haya iniciado una guerra injustamente no triunfaría.

Se había reído bastante ante el concepto de dioses, pero conforme la batalla crecía y con lo que fuera (o quien fuera) que fuera la presencia en esa habitación, comenzaba a cuestionarse sus propias creencias.

Después de lo que parecieron horas, dos hombres completamente húmedos de sudor entraron en la habitación. El corazón de Bill se atoró en su garganta cuando se dio cuenta que uno de ellos era Tom. Estaba feliz de ver que Georg le acompañaba, ambos relativamente ilesos, pero su atención estaba solamente en Tom.

Bill se sorprendió al ver que Tom parecía aliviado de verle. El de rastas puso su atención en Gustav, quien inmediatamente comenzó a narrar lo que había sucedido durante la pequeña lucha en los cuartos de Bill.

Tom rodó los ojos hacia el techo cuando Gustav terminó su historia diciéndole que nadie había sido herido pero la puerta no había sobrevivido. Bill lo tomó como que solamente estaba rodando los ojos en fastidio, pero poco sabía que Tom actualmente estaba dando gracias a que Gustav hubiera llega ahí a tiempo.

—Me temo que hoy no podrá dormir ahí, Lady Billa —Tom dijo—. Muchas de las puertas fueron destruidas. La mayoría estará durmiendo en una habitación común. No hay lugar para una dama como usted.

Estaba claro para Bill y  Cloelia que Tom se estaba burlando de él. Gustav estaba seguro de haber entendido la mayor parte. Él, su madre y su hermana habían pasado muchas horas discutiendo el tema Billa y el porqué fue enviada a ellos. Ninguno de ellos sabía sobre la parte del viaje en el tiempo, pero Kara sabía que existía más de esa historia de lo que decían.

—¿Qué está diciendo, Lord Tom?

—Sólo la estoy invitando a que pase sus noches en mis aposentos hasta que su puerta sea reparada.

Bill abrió la boca, al igual Cloelia. Incluso Tom estaba sorprendido de si mismo aunque no quisiera admitirlo. Su mente seguía regresando a Bill, incluso en la batalla. Era peligroso tener ese tipo de distracción, pero Tom descubrió que funcionaba en su beneficio. Cada vez que pensaba en Bill, su necesidad de defender su hogar se volvía más fuerte. Estaba seguro que había matado a la mitad de sus oponentes de un solo golpe.

Ahora que Tom estaba en la misma habitación con Bill, no podía evitar pensar en la imagen que recibió antes de que la campana de advertencia sonara. La hermosa creatura yaciendo sobre su espalda en la cama, abriéndose completamente a Tom. Su miembro comenzó a volver a la vida y Tom inmediatamente puso su mente en toda la sangre y el desastre que literalmente le había bañado.

Bill balbuceó hasta que finalmente fue capaz de hablar. —C-creo que sí…

Tom sonrió ladino. —Bien. Por este lado, mi querida Lady Billa.

Bill siguió a Tom detrás de un tapiz que colgaba de una de las paredes de la habitación de planeación. Había una puerta detrás. Gustav y Georg salieron por la puerta principal con Cloelia para llevarla a donde pasaría la noche.

Bill miró a su alrededor mientras Tom le guiaba a su cuarto. Había una larga cama en el centro de la habitación y el lugar entero estaba decorado con pieles. En Berlín, Bill hubiera temblado ante el pensamiento de tantos animales muriendo. Pero aquí en Germania, era diferente. Los animales eran matados frecuentemente, pero en Trümfels cada parte de ese animal era usado, así que eso lo hacia un poco mejor ante sus ojos.

Tom comenzó a desnudarse, y considerando lo que estaba usando, no le tomó mucho tiempo. Bill inmediatamente se sintió consciente de su cuerpo de nuevo. Justo en ese momento entendió que pasaría la noche con Tom. Pasaría la noche con el mismo hombre que le forzó a mostrase de tal manera. Tampoco tenía ropas para pasar la noche.

Tom parecía saber lo que había en la mente de Bill, porque le aventó una camisa similar a la que había usado cuando Bill le vio por primera vez. La aceptó y, dándole la espalda a Tom, comenzó a cambiarse.

El muchacho de rastas le observó. No había manera de que pudiera mirar a otro lado. Sus ojos estaban enganchados a la pequeña espalda del moreno. Intentó quedarse parado donde estaba pero cuando la larga y holgada camisa comenzó a deslizarse por el cuerpo de Bill, descubrió que sus pies se movían solos hacia esa belleza.

Tom se paró detrás él, presionándose muy cerca. Bill se estremeció al sentir la dureza de Tom presionándolo por detrás.

—¿Tom?

—¿Sí?

—Necesitamos hablar —Bill murmuró.

—¿No puede esperar? —Tom preguntó, acariciando la curva del cuelo de Bill quien no pudo evitar ladear su cabeza ante tales atenciones.

—Necesitamos hablar sobre… —Bill terminó gimiendo cuando Tom le mordió gentilmente el cuello.

—Después. Justo ahora te necesito Billa.

Los ojos de Bill se cerraron mientras dejaba caer su cabeza sobre el hombro de Tom. Tan seguro como estaba de que se arrepentiría de esto, Bill no pudo evitar dejarse llevar. Esperaba sentirse tan barato por entregarse a Tom tan fácilmente, pero no. Algo en eso se sentía como lo correcto.

Bill giró su cuerpo para estar frente a Tom y sus bocas se unieron en un beso fiero. Las manos del moreno vagaron por la espalda sudorosa de su lord. Se dio cuenta que Tom no se había limpiado después de la batalla. Decidió que había dos tipos de sudor. Ese oloroso sudor que hace que la gente vomite y luego ese que realmente no olía feo – te hace querer lamerlo como si fuera agua.

Tom parecía tener un buen olor por naturaleza, y el sudor de la batalla solo lo hacía más pronunciado. Bill inclinó su cabeza y lamió por todo lo largo de la quijada de Tom, probándolo. Tom se acercó, sus cuerpos pegándose. Podía sentir la dureza de Bill pero estaba muy lejos de sentirse disgustado por ello.

Tom hizo caminar a Bill de espaldas y lo recostó sobre la cama. Sus labios se encontraron de nuevo y gimió cuando Bill se arqueó debajo de él. Con un movimiento fluido, la camisa que Bill se había puesto minutos antes había desapareció.

Los labios de Tom viajaron por la piel pálida, dejando besos aquí y allá. Se aseguro de dejar pequeñas marcas por su camino. No le importaba ya más que Bill tuviera partes masculinas. Todo lo que le interesaba era marcar a Bill como suyo. Sintiéndose más y más atraído hacia Bill, no quería que nadie más estuviera con tan hermosa creatura.

Bill gimió de dolor y Tom le miró.

—¡Eso dolió, idiota! —Bill gruñó.

Tom acarició con sus dedos callosos el lugar que había mordido un poco más fuerte. —Lo siento.

Bill inmediatamente lo perdono cuando escalofríos de placer le recorrieron ante tan ligero toque. Sentía que moriría si Tom decidía alejarse de él en ese momento; miro su propio pene. Tom sonrió cuando sus ojos siguieron su mirada. Tomó con una de sus manos el miembro de Bill como si fuera el suyo y lo acarició un par de veces, en muestra de una silenciosa aceptación de su condición.

—¿Billa? —Tom susurró mientras su mano se movía hacia sus agujeros.

—¿S-sí?

Tom se quedó callado por un momento, causando que Bill le mirara. La incertidumbre en el rey guerrero era enternecedora. —¿Importa en cuál entre?

Bill respiró profundamente pero sacudió su cabeza en negativa.

Tom le sonrió. —Eres el primero de tu clase con el que he estado.

Bill se sonrojó y admitió muy callado. —Tú eres el primer hombre con el que soy pasivo.

—¿Pasivo?

—Sí, um —Bill se sonrojó, sintiendose muy incomodo. Sin embargo, Tom parecía interesado en lo que Bill tenía que decir así que continuó—. Cuando he estado con otros hombres, yo siempre he… estado dentro de ellos. Nunca han estado dentro de mí.

Tom sonrió feliz y le besó. Bill se sonrojó y jadeó cuando Tom comenzó a besarlo. Miró como el muchacho de rastas se movía por su pecho hacia su miembro. Tom lo consideró, y sólo dejo un beso en la punta para moverse hacia su zona femenina.

Bill volteó su cabeza hacia otro lado, aun incomodo con sus órganos raros. Sus ojos se abrieron rápidamente cuando sintió una lengua deslizarse por ahí antes de presionarle.

—¡Dios, sí! —Bill gimió, sus caderas elevándose ligeramente. Tom movió su lengua, y notando que a Bill le gustaba por su reacción, lo hizo repetidamente, acelerando su ritmo. Nunca pensó que algo como eso se sintiera tan bien. La sensación se intensificó mientras Tom le agregaba un dedo, y luego dos. Se quedó ahí por unos minutos, lamiendo y moviendo sus dedos dentro y fuera, hasta que sintió como las paredes internas de Bill se contraían alrededor de sus dedos. Sólo en ese momento se retiró.

Antes de que Bill pudiera protestar, los labios de Tom estaban sobre los suyos. El Lord estaba tan duro que le dolía y no podía esperar a poder entrar en la calidez de Bill. Nunca rompió el beso mientras presionaba para poder entrar. Y aunque no podía negar su atracción hacia Bill, no estaba muy seguro de estar listo para las partes masculinas que venían con él.

Bill había escuchado que dolía el ser penetrado, pero se sorprendió al notar que no era tan terrible como lo había esperado. El estiramiento dolía un poco, pero no el acto en sí de “la desfloración”. Miró a Tom y le sonrió, indicándole al rubio que estaba bien moverse.

Tom gimió al deslizarse prácticamente fuera y luego regresar dentro. Había estado con vírgenes antes, pero ninguna tan estrecha como Bill. Sintió manos deslizarse por su espalda. Uñas arañándole gentilmente la piel, causando que siseara de placer.

La boca de Bill se encontró con su cuello, determinada a marcarle. El cambio de posición causó que Tom golpeara un punto escondido que hizo a Bill gritar. Sus ojos se abrieron, sorprendido al sentir como algo en él se liberaba. Se dio cuenta en ese momento que eso sería considerado su primer orgasmo femenino real.

—¡Más! ¡Justo ahí! —Bill jadeó, enredando sus piernas fuertemente alrededor de su amante. Cuando Tom localizó ese punto de nuevo, le penetró con más fuerza, gimiendo ante la vista bajo él.

—Billa —Jadeó Tom. Bajo su mirada para ver como Bill se acariciaba a él mismo. El de rastas se sentía listo para correrse y se lo informó a Bill con un gemido.

Los músculos internos de Bill se apretaron a su alrededor firmemente cuando otro orgasmo femenino sacudió su cuerpo, causando que el Lord dejara caer su cabeza hacia atrás.

—N-no puedo… oh dioses —Tom gruñó, penetrándole frenéticamente. Con una embestida particularmente fuerte, vació su semilla dentro de Bill. La sensación fue increíble para el moreno y eso, combinado con unas caricias más a su pene, hizo que se corriera en su tercer, y final, orgasmo gritando el nombre de Tom.

Tom permaneció sobre de él un par de segundos mientras salía del cuerpo de Bill y se recostaba en la cama junto a él. Se quedaron callados mientras sus cuerpos cubiertos de sudor regresaban a su respiración normal.

Bill le dio la espalda a Tom, acurrucándose tan cerca del otro hombre como pudiera. Sus ojos se cerraron al sentir un par de fuertes brazos rodearle. Soltó un ligero suspiro mientras el sueño le tomaba prisionero.

Tom acarició con su nariz el hombro de Bill, pero no obtuvo respuesta. —¿Billa? Debemos de tener esa conversación que solicitaste.

Cuando no obtuvo respuesta, se levantó un poco para mirar a Bill y por la luz de la luna vio que se había quedado dormido. Tom soltó una sonrisa muy pequeña antes de apretar sus brazos un poco más alrededor de su compañero antes de cerrar sus ojos.

+.+.+.+

 

Notas finales:
Nos leemos pronto ^^

Devi Riddle Black
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Noticias
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--Administrador en 01/05/14 - 09:03 pm 37 Comentarios
Guiones nick
Os pedimos que no utilicéis los guiones a la hora de poneros un nick, ya que está dando problemas cuando se ingresa en la cuenta y hay que cambiar el seudónimo eliminándolo.



Gracias por vuestra ayuda

--Administrador en 06/06/13 - 11:37 am 49 Comentarios
Nuevo libro:
Os queremos anunciar la publicación de un nuevo libro. Una historia original que está realmente bien y que merece que le demos un empujoncito

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Os dejo un extracto del resumen, para ir abriendo boca: “En Fuego y Acero, la distancia entre el orgullo y el honor, la fuerza y la tiranía, el amor y el odio, queda reducida a cenizas por las intensas pasiones de sus protagonistas, que desafiarán incluso a su propio corazón para forjar su destino."

Fuego y Acero en Third Kind


--Administrador en 31/01/13 - 07:54 pm 123 Comentarios