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Notas del capítulo:

"Un copo de nieve cayó, después otro y otro, uno más, muchos más. Entonces el verano se fue por que las miradas se separaron."

*Nota: Ve a las notas finales donde habra letras en cursivas"

~ Svanire. ~

Capítulo 5.

 

  ~

 

Frank no era de guiarse por relojes, la luna y el sol marcaban su hora, ahora exactamente las doce y cuarenta de la noche.

 

Frank había caminado por medio New York en busca de su vampiro, si, ya lo declaraba como de su propiedad.

 

Incluso se le había pasado por la cabeza preguntar a algunas criaturas, residiendo en esa enorme ciudad, sobre él, pero creyó que nadie parecería siquiera saber que existía y que tal vez otros lo mandarían a la mierda.

 

Desecho la idea y casi desiste tratando de encontrarlo cuando llego a la costa norte de NY, no había encontrado nada y estaba decepcionado.  

 

- ¿Y si se ha ido del país? - se preguntó sentándose en el muelle - Puede que sí. ¿Por qué algunos tienen que ser nómadas? Tal vez solo estaba de paso. - Se jalo algunos mechones de cabello con desesperación, si Gerard era sí tendría que buscarlo por cielo y mar... había ducho que lo encontraría y eso haría.  

 

~

 

Después de haber bebido la vida de dos personas (y aun con un gran apetito por tomar unas cuantas más), Gerard camino hacia su morada con la mirada gacha, que en realidad estaba muy, muy lejos. Había tocado tierras canadienses ilegalmente y aun seguía en ellas.

 

Su mente había estado invadida, en todo el camino de regreso, por imágenes de las personas recién muertas y sumándosele un tonto debate entre el delicioso sabor de la sangre de cada una. Agradeció el murmullo de música proveniente de sus espaldas, que desapareció todo pensamiento cuando lo escucho.

 

Ahora se encontraba sobre las ramas desnudas de un gran roble; sin sus delicadas hojas, remplazadas con frágiles picos de hielo colgando de ellas. Gerard se movió un poco sobre el sin hacer ruido, acechando a su nueva presa mientras este caminaba con los dientes castañeando y con algunos troncos descansando en sus brazos y manos.

 

 El vampiro se dejo colgando de una de las ramas más gruesas como si fuese un murciélago, con la vista bien puesta en aquel hombre. Hombre de montaña al que le fue cautivada la atención por un pequeño brillo, dejo los troncos cerca de las raíces de un pino, se acomodo la camisa de cuadros rojos y negro para comenzar a caminar.

 

Parecía que Gerard lo halara con un hilo invisible, parecía que el hombre tenía tanta confianza depositada en el demonio que no le importaba ir directo hacia su muerte.  

 

Pero el vampiro solo hacía uso de su don, mismo don que necesitaba mucha concentración y fuerza mental para que funcionara, por lo que Gerard no lo usaba mucho. Atraer a los humanos como polillas a la luz. Que lo siguiera como fieles perros, lo siguieran como si su mirada fuera el cielo mismo y les regalara la paz que siempre anhelaron, que lo siguieran hasta que sus ojos se tornasen rojos.  

 

El hombre se detuvo a varios centímetros de la cara del vampiro. Sus ojos tomaron el color de la sangre y salió de las sombras donde se escondía cayendo  al suelo en una singular pose. Listo para tomar una vida más. El cuerpo del hombre (que aunque era mucho más alto que el, de dos metros) estaba inmóvil, solo algunos cabellos rebeldes de la larga barba se mecían con el viento. La mirada del vampiro le reveló al humano que su final era ese y los caninos (sobre la ropa en la piel aceitunada del este) incrustados en su cuello se lo confirmaron.  

 

Ningún sonido salió de la boca del hombre, solo la última vez que sus pulmones respiraron se quedo grabada en las historias del bosque, junto con el último latido de su corazón, y el casi inexistente sonido de sus parpados al cerrarse con la imagen final de un cielo estrellado.  

 

Dejo caer el tercer cuerpo de la noche al barro y quito como siempre quito la sobras de sobre de sus labios. Y eso era lo que le faltaba para sentirse mejor; que ese gustoso olor llenara sus fosas nasales trayéndolo de vuelta a su mundo, no le importaba nadie, ni nada, sin preocuparse por el ángel; y que el mareo sin ese delicioso líquido en su boca se fuera. Sangre, mucha sangre que subiera sus energías que había descendido al haber usado su don con un humano que desconfiaba de todo.  

 

Gerard dejo de relamerse los labios al oír algo caer tras de él, pensando que no podía ser de un árbol por que había sido muy limpio.  

 

- Eres tú, te encontré - susurro una voz detrás de él. Se tenso y giro. Sus ojos rojos incrementaron de escala de color al encontrar a una cara que difícilmente podía aguantar la sonrisa en sus labios, sus ojos parecían pedazos de leña ardiendo en llamas. 

 

- Te dije que no te quería volver a ver, que jamás te quería volver a ver - Frank bajo la mirada hacia el suelo, esa valentía y felicidad que había salido desde alguna parte de su cuerpo al hacerse la promesa de encontrarlo y encararlo ahora ya no estaba, no sabía qué hacer, mucho menos como hacerlo -. ¿O acaso no entiendes? 

 

El ángel no se movía. Se quedo inmóvil como el humano. Con sus alas bajas y tensas, don algunas plumas acariciando su espalda con la fuerte brisa; al contrario de hace segundos cuando lo había visto que estaban altas y extendidas. 

 

- Y aún no lo entiendes... 

 

- Si te entendí, claro que lo hice - murmuro con la vista pegada en sus pies descalzos -, pero... no podía, y-yo no podía... 

 

- No tartamudees, digo, no deberías de tenerme miedo - comenzó a reír doblándose hacia delante -. Yo solo soy un demonio que bebe sangre - clavó su mano en la caja torácica de el cuerpo de la victima ya muerta y sacó sin vacilar el corazón de su interior, dejando pedazos de tejidos, trozos de huesos y tela a su lado. Luego le enterró los dientes sacando hasta la última gota de sangre que se le pudiera haber olvidado extraer de él, terminando lo arrojo sobre la nieve. Frank solo cerró los ojos fuertemente - ,rompe huesos - con el pie aplasto el cráneo de su víctima provocando que los ojos del muerto salieran de su lugar -, que destruye vidas. Y lo último que ven es a mí haciéndolos sufrir - dio unos pasos hacia Frank -; aunque no soy un demonio que sepa quemar alas, seguro me divertiré aprendiendo.  

 

Frank dio varios pasos hacia atrás que Gerard se dedicaba a borrar.  

 

- ¿Por qué me sigues? ¿Qué es lo que quieres de mí? 

 

- Todo. 

 

"¿Lo dije? Mierda ¿Enserio?" Frank se regañaba mentalmente. Lo había arruinado. Seguro que sí.  

 

Ahora Gerard no sabía qué hacer, había pensado algunas cosas que decirle si el le contestaba que no quería nada de él, que solo lo seguía por que sí. Ahora que él había dicho que quería "todo" ya no tenía que decir.  

 

Un silencio se sembró entre los dos, ninguno sabía cómo seguir, mucho menos como parar lo que habían comenzado.  

 

Sus miradas se cruzaron, escarlata con avellana. Y era tan bella la combinación, en sus ojos parecía surgir el otoño.  

 

La primera vez que sus ojos colisionaban sin efectos catastróficos en ninguno de los dos, sin odio, rencor o desprecio. Solo un ángel y un vampiro, solo eran dos corazones que latían en una misma consonancia, solo ellos dos y nadie más existía por que el mundo se había desvanecido.  

 

Ninguno podía, ni quería, romper aquel lazo, su atención puesta en la mirada del contrario los atraía bastante. Esa hipnotisante danza que hacía sus ojos cada que por micro-segundos sus ojos se movían en busca de parar. Era como si se vieran por primera vez en mil años después de haberse esperado por tanto tiempo, como si supieran que era lo que pensaba el otro, como si supieran quienes eran con solo verse. El escarlata comenzó a desteñirse, dejando entrar al verde. Naciendo así el verano dentro del frio invierno. 

 

Un copo de nieve cayó, después otro y otro, uno más, muchos más. Entonces el verano se fue porque las miradas se separaron.  

 

- ¿Por qué me sigues? - pregunto Gerard, esta vez con... amabilidad. Y eso a Frank en el fondo le encanto.  

 

La respuesta no llego. Solo las alas de Frank que evanecían hacían un leve sonido y sus dientes castañeantes provocaban ruidos hechos por él.  

 

- De nuevo ¿Por qué me sigues? - esta vez su tono se volvía frió de nuevo.  

 

Y a Frank no le agrado lo mas mínimo, arrugo la nariz y miro sus manos. No sabía que contestar, claro que no podía decirle que solo lo hacía porque sentía que debía hacerlo, ni porque así podría dejar la monotonía que lo mataba. 

 

Gerard bufo - Pobre, pequeña e inocente criatura - hablo como si Frank fuese un niño pequeño -, ¡contéstame! ¿te habéis quedado mudo? - Tomo de la camiseta hecha de franela a Frank, moviéndolo con brusquedad. Frank solo cerró los ojos cuando Gerard tomo un pluma antes de que todas ss. alas se volvieran material celestial. La giro entre sus dedos quedándose embelesado con ella, olvidándose de lo que pensaba decirle al dueño de aquella pluma que le había parecido hermosa... esa mezcla entre blanco y gris.  

 

"Hermosa, realmente es hermosa" Pensó Gerard. Después de un rato en el que Gerard se había desprevenido del tiempo admirando la pluma del ángel, Frank le contesto - No lo sé, es algo que tengo que hacer, solo puedo seguirte.  

 

Gerard no oyó lo que decía, seguía los copos de nieve que caían en la pluma volviéndola más frágil y blanca. "Venus" volvió a pensar deslizándola por la yemas de sus pálidos dedos. Soltó la camisa de Frank para poder rozarla contra la palma de su mano. "Es tan suave" Sus pensamientos seguían emergiendo, Gerard se había encerrado en su mundo descuidándose de que Frank estaba enfrente de él, dejando al ángel dentro de la realidad. 

 

Los ojos del ángel examinaban al vampiro con curiosidad. Claro que lo había asustado al hacerle eso a un hombre que no se pudo defender, pero... ¿Cómo había podido decir que era un demonio? Frank no podía dejar de ver las acciones de Gerard, parecía que era la primera vez que veía, le pareció muy tierno a Frank,  incluso inocente como si no hubiera matado a nadie jamás. Sintió su corazón expandirse en su pecho tangible haciéndole doler. Pero se sentía bien, era una obra de arte lo que sus ojos admiraban.  

 

Y fue entonces que Frank comprendió que no lo seguía por sentir, lo seguía por que en los ojos del pelinegro había encontrado la paz sin que el vampiro usara su don. Un mundo nuevo construyéndose ahí dentro, ruinas que se volvían viejas, flores de papel que guardaban historias, miles de vidas e historias... había tanta luz y tanta oscuridad, tantas alegrías y tristezas en esos ojos que atraían a Frank, que no podía ser que no hubiera un alma ahí dentro.  

 

El vampiro estaba tan extasiado con la belleza de la pluma que sus ojos se volvieron escarlata, regreso la vista al ángel de escasos centímetros por debajo él. Los dos volvieron a unirse en un otoño renaciente. Gerard acaricio el rostro de Frank que era tan suave como la pluma. Frank cerró los ojos disfrutando de la faceta tierna de Gerard. 

 

Un susurro se salió de los labios de ángel - Frank, me llamo Frank. - quería que el vampiro supiera su nombre, que tal vez se acordase de él y que lo buscara. Incluso que tal vez en algún momento de soledad su nombre se deslizara por los labios del demonio acompañado de un suspiro.  

 

Y así fue, su nombre fue rezado por Gerard. Acurruco su rostro más en la mano del mencionado, dejándose llevar por lo que le hacía sentir ese cálido aunque frió tacto y los volvió a abrir.  

 

Ya no estaba, miro hacía todos lados pero no estaba. Otra vez volvió a meter las manos entre la bruma aunque ya sabía que no iba a regresar, pero él no había podido tocar al vampiro y eso era lo más cercano.

 

·

Notas finales:

Esto pensaba colgarlo ayer (ayer sabado 24 de agosto del 2013). Pero como era mi cumpleaños mi tía me dejo hacer mi propio pastel y entre que lo quemaba pues se fue el tiempo y en el atardecer una amiga me invito a ir a rodar al pasto, placeres de la vida.

Espero que este capítulo si les guste, no puse mucho por que en el proximo poenso hacer mas que tenga que ver con este. Feliz regreso a clases si es que ya entraron (que supongo que si).

¡Llegamos a las 400 lecturas, gracias!

*Nota: busca la cancion de Vanish por Kat Von D & escuchala al leer este capítulo, la escogí especialmente para este*

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--Administrador en 01/05/14 - 09:03 pm 37 Comentarios
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Os pedimos que no utilicéis los guiones a la hora de poneros un nick, ya que está dando problemas cuando se ingresa en la cuenta y hay que cambiar el seudónimo eliminándolo.



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--Administrador en 06/06/13 - 11:37 am 49 Comentarios
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Fuego y Acero en Third Kind


--Administrador en 31/01/13 - 07:54 pm 123 Comentarios