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Notas de la historia:

Ésta es la historia que abre paso a una serie de Fanfics con el mismo tema central: El Odio.

Porque el odio es el mayor cliché del romance, y toda autora de romances tiene que escribir sobre él. Respeto el odio, tanto como respeto el amor, espero ustedes también y con esta historia disfruten, amándola, odiénla... en fin, Siéntanla.

*

Notas del capítulo:

1. 

Ódiame, porque tu rencor es misericordia frente a tu olvido.

*

 

 

Give me some HATE 

*

Autor Original: Umikito.

Clasificación: G.

Género: Romance, General.

Pareja/as: Frank Iero & Gerard Way.

Disclaimer: Los integrantes de My Chemical Romance se pertenecen a sí mismos, no busco ningún bneficio económico con esta historia, la cual es sólo eso, una historia. No es difamación, es amor.

Especificaciones:
— Diálogo. 
«x» Pensamientos.
Narrativa distinta en cada capítulo.
Parte de la serie: H A T E.

Estatus: Completa. 3 capítulos. 3,935 Palabras.


 

 

 

 

 

 

Please, II

 

 

— ¿Podría deletrearlo, por favor?

El muchacho asintió resignado. Como si estuviera acostumbrado a escuchar esa frase después de decir su nombre.

—A-s-h-r-a-f.

—De acuerdo, Ashraf, en seguida te entrego tu orden.

El chico tras el mostrador sonrió, brindando confianza. Ashraf tuvo entonces la seguridad para regresar a su sofá naranja.

 

 

Lo más difícil de trabajar en esta cafetería no son los nombres raros, ni mis impulsos artísticos que me obligan a romper la tradicional sonrisa para convertirla en bosques o máscaras de teatro. Ni siquiera me molesta la máquina de expreso que se atranca a las precisas diecinueve horas de manera sobre natural. Tampoco me preocupa el ridículo sombrero que esponja todo mi cabello o lo mal que me hace ver ese delantal caqui con el logo de la empresa.

Hay algo más que me perturba y me hace estremecer a partes iguales.

Lo más difícil de trabajar en esta cafetería no es un algo... es un alguien.

No un ser cualquiera.

Un hombre que se vuelve perverso al tenerme frente a frente. Un hombre que no teme por mi piel, por mi ropa o por mi cabello y derrama bebidas calientes, heladas o hirviendo sobre mí.

La última fue un Capuccino demasiado caliente sobre mi espalda. Podría jurar que sentí la playera pegada a mi piel en ese instante, por lo que al llegar a casa, tuve que entrar a la ducha con agua helada completamente vestido por temor a desgarrar mi piel si intentaba retirarla.

Tal vez exagere al decir que sus ojos se vuelven diabólicos, pero sé que no.

Debería estar feliz.

Por una vez en la vida fui obedecido.

Por una vez en la vida, lo que desee, fue concedido; pero, lamentablemente, estoy a años luz de estar feliz.

 

 

Mi primer día no fue diferente a los primeros días en todo lo demás.

Estaba siendo torpe, muy amable y exageradamente sonriente, pero iba bien.

Ninguna bebida derramada o crema chantillí desbordada de las tazas, hasta que llegó él cubriendo el turno de tres a nueve, dándome dos horas para poder verlo antes de partir.  Su entrada no sólo hizo que mi respiración se cortara, sino que me obligó a sumergir a la intrépida cereza hasta el fondo de la taza, lo que por supuesto se traducía en la preparación de un nuevo café Moka.

Esperé ansioso a que su mirada conectara con la mía. Luego esperé a que por lo menos notara a su nuevo compañero... luego esperé que por lo menos se indignara cuando le di un ligero empujón tratando de llamar su atención.

Si no me hubieran sonreído esas niñas cuando les llevé sus malteadas, creo que podría empezar a dudar si seguía con vida, porque para él, aparentemente yo, Gerard Way no existía.

No juzgué, ni pregunté. Por fuera me decía que era para darle su espacio, por dentro, la verdadera razón intentaba esconderse: vergüenza. ¿Qué podría decir yo que justificara mi ausencia en cinco años?

Sin explicaciones, sin cartas, sin intentos de buscarlo...

Creí que me olvidaría, y creí haberlo olvidado. Lamentablemente, mi última suposición no se había cumplido. Sus ojos eran brillantes como siempre, su rostro dulce, como si invitara a acariciarle esas rosadas mejillas, y sus labios... no puedo pensar en sus labios sin que los recuerdos me invadan y mi almohada vuelva a perderse entre mis manos, estrujada por una fuerza interna de culpabilidad. Los remordimientos no se escapan, pero ya es demasiado tarde.

Continué con mis labores otra semana. En silencio con mi compañero de tres a cinco; sin atreverme a mirarle. A él, poco o nada parecía importarle.

Cuando las bromas entre compañeros se hacían presentes, tenía el privilegio de verle reír, luego, cuando me acercaba, callaba, huía o me miraba unos segundos antes de girar la cara y dejarme así. Deseoso de más, deseoso de su compañía... deseoso de algo más que indiferencia que me apuñalaba.

Un lunes me atreví a pedir su ayuda durante la preparación de un té. Sus manos habilidosas me mostraron y su boca se abrió por vez primera para dirigirse a mí. Sin alargar más el momento, la educada explicación terminó cada quien regresando a su personaje. Yo, el torpe camarero, y él, el fantasma de un pasado que me atormenta y me libera, me hace sonreír. De un pasado que da fuerzas para vivir.

¿Quién mejor que tú para conocerme?

¿Quién mejor que tú para confiar en el Destino?

Quién mejor que yo para entender el maquiavélico plan.

Por horas dando vueltas en mi cama, intenté buscar las palabras adecuadas para hacerle ver que su indiferencia me hundía, que su silencio me asfixiaba... que le necesitaba. Otra vez.

Mil y una vueltas di antes de llegar a la conclusión.

Como un deja vú llegaron a mí las mismas palabras pronunciadas cinco años atrás: por favor.

Simples, concisas y suplicantes.

Con ellas en mente mi plan dio marcha; le perseguí media hora hasta poder encontrarme a solas con él en la bodega.

Rodeados de granos de café y latas con crema de testigos, le tomé de los hombros hasta que escuchar el impacto de su espalda contra las gavetas. Era ahora o nunca; su mirada fría directa hacia mí sin amenazas, pero sin interés.

Dolía.

Quemaba.

«Creí que me olvidaría, y creí haberlo olvidado.»

Dolía.

Quemaba.

¿Quién podría vivir sabiendo que el primer amor te ha olvidado?

¿Quién soportaría ser ignorado por la razón de continuar?

Años oscuros nos habían hecho permanecer separados, pero la fe de volverlo a encontrar era grande, y sabía que en mi Destino, su presencia era fundamental.  Yo no puedo. No puedo ni quiero creer que de mis ojos se ha olvidado, que mi rostro lo ha enterrado y mis besos... no quiero creer que los ha desechado.

 

 

Ódiame susurré. Mi cálido aliento se impactó con la sensible piel de su oreja sintiéndolo estremecer . Ódiame, sin medida... sin clemencia.

>> Tu odio, Frank; prefiero mil veces tu odio a tu indiferencia. Ódiame, por haberme ido, por no regresar, por no ser valiente y dejar que me separaran de ti. Ódiame, porque tu rencor es misericordia frente a tu olvido.

 

 

. . .

 

 

Heme aquí entonces. Con el café diario sobre mi espalda y la mirada asesina tras de mí.

Por primera vez, doblego la voluntad de Frank Iero para lograr obtener su obediencia. «Jodido estúpido error.»

Nuevamente, recostado sobre la cama sólo puedo pensar que el odio es un sentimiento recurrente entre nosotros dos.

¿Será eso mi esperanza?

 

 

 

 

 

 

 

TBC

Promesas rotas y un adiós que en cinco años, nunca llegó.
Please, I.

 

Notas finales:

Bienvenidos a la Serie H A T E.
Espero la disfruten. Tenía muchas ganas de manejar este tema.
Ésta es una historia corta, simple. Un arranque de inspiración que quise compartir para compensar el hecho de llevarme de vacaciones a My CHEMICAL Romance por más tiempo por falta de Inspiración.

Ojala les guste. Gracias a quienes lean y puedan dejarme un lindo comentario.

Umikito;

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Noticias
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Vamos a celebrar el Día del Trabajador con un nuevo libro homoerótico escrito por varias grandes autoras, algunas de las cuales las conocéis porque han publicado algunos de sus trabajos en slasheaven.

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--Administrador en 01/05/14 - 09:03 pm 37 Comentarios
Guiones nick
Os pedimos que no utilicéis los guiones a la hora de poneros un nick, ya que está dando problemas cuando se ingresa en la cuenta y hay que cambiar el seudónimo eliminándolo.



Gracias por vuestra ayuda

--Administrador en 06/06/13 - 11:37 am 49 Comentarios
Nuevo libro:
Os queremos anunciar la publicación de un nuevo libro. Una historia original que está realmente bien y que merece que le demos un empujoncito

Esta es la web donde podéis encontrar el booktrailer y también los links donde se puede adquirir “Sangre y acero”

Os dejo un extracto del resumen, para ir abriendo boca: “En Fuego y Acero, la distancia entre el orgullo y el honor, la fuerza y la tiranía, el amor y el odio, queda reducida a cenizas por las intensas pasiones de sus protagonistas, que desafiarán incluso a su propio corazón para forjar su destino."

Fuego y Acero en Third Kind


--Administrador en 31/01/13 - 07:54 pm 123 Comentarios