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Disclaimer: Voldemort está vivo y gobernando el Mundo Mágico junto a Harry? No? Entonces es evidente que yo no poseo Harry Potter y hago esto sólo por diversión.

Pareja: Harry Potter / Tom Riddle

Resumen: AU ¿Qué pasaría si Charlus Potter hubiera nacido antes de lo esperado? Que Harry sería mayor en la época de Tom y se convertiría en su profesor de Defensa, claro.

Advertencias: SLASH, boy x boy, si no te gusta no lo leas! Universos Alternos, ligero OOC que tiene que ver con el desarrollo de la historia. Violencia, muerte, sangre, lenguaje adulto.

Palabras clave: :: Parsel :: . "Pensamientos" . - Diálogo -


Domingo 11 de Junio de 1939 - Habitación masculina de primer año Slytherin, Hogwarts

10:22

.

Sentado en un pequeño taburete de madera, descansando su cuerpo contra la pared un pequeño niño miraba con entrenada expresión aburrida a los otros niños moverse excitadamente de aquí para allá intentando captar la atención de los adultos que visitaban en el día de adopciones.

Fingir que no estaba interesado no siempre surtía efecto una mujer rubia se acercó a él, acariciando suavemente su rostro angelical, más apuesto que cualquiera de los niños allí. Pero luego de que una de las matronas interviniera a 'sacarla de su error', la mirada antes de fascinación se convirtió en una de asco.

-No sé ni que haces aquí, Riddle. Deberías saber que nadie quiere adoptar a un monstruo, un anormal como tú. Nadie nunca te va a querer, estás condenado a ver cómo todos los demás reciben amor, y tú rechazo. Mataste a tu madre al nacer... ¿o será que prefería morir a tener que cargar contigo? -a pesar de que fingía no escuchar las insidiosas palabras éstas se clavaban inevitablemente en su corazón y su mente.

Se levantó y salió dejando el bullicioso salón en pos de un pasillo tranquilo y vacío. Y sin saber cómo estaba frente a una habitación, los vidrios estallaron y una enorme mano golpeó su mejilla con tal fuerza que lo tiró al suelo.

-¡Tú otra vez! ¡Haciendo esas monstruosidades tuyas! ¡Engendro del demonio, ¿tienes una idea de cuánto sale cambiar estos vidrios?

-Pero yo no...

Sin embargo no escuchó, nunca lo escuchaban. Mientras su cuerpo reestallaba contra la pared cercana, estampado por la fuerte mano masculina deseó que realmente pudiera hacer todas esas cosas que los demás en el orfanato decían que hacía. Pero si era él, ¿por qué no podía hacer nada por defenderse ahora?

Las manos lo retenían contra el piso, aplastando su rostro fuertemente contra la fría baldosa. Una mano llena de callos se cerró en un pedazo de vidrio.

-Yo te voy a enseñar... pequeño monstruo. Eso es lo que eres, un monstruo. No vamos a dejar que nadie lo olvide, ¿verdad?

Entonces lo sintió. El ardiente dolor en su espalda. Trató de zafarse, pero el agarre era demasiado fuerte. Y a pesar de que gritó fuertemente de dolor, nadie vino a ayudarlo. A nadie le importaba.

Tom despertó jadeante, sintiendo el dolor quemante en la espalda una vez más hasta que se dio cuenta de que era un reflejo de sus recuerdos y ya no había nada más en su espalda. Se pasó una mano por el cabello que se le pegaba a la frente sudorosa. Las pesadillas habían vuelto a ser un dilema habitual cuando los exámenes se acercaron anunciando el final del año escolar, y peor aún cuando terminaron y no tenía nada en qué ocupar su mente.

Se levantó yendo a darse una ducha rápida para aliviar su cuerpo sudoroso y su mente confusa. El agua arrastraba la incomoda sensación de suciedad de su cuerpo, pero era inútil para lavar las preocupaciones de su corazón.

Los exámenes realmente no habían servido más que de mera distracción, no fueron un reto para él y obtuvo un puntaje perfecto, dejando a un Malfoy humeando de envidia y a un Harry totalmente emocionado ante su pequeña victoria. Y aunque había sido pagada con besos y caricias, Tom actualmente necesitaba palabras viniendo de esos labios.

Lo que verdaderamente tenía el corazón del pequeño Riddle en un puño era el hecho de que el año escolar estaba llegando a su fin y no parecía conseguir ni una sola promesa de contacto por parte del ojiverde.

No que Tom hubiera tragado su orgullo y le hubiera rogado al mayor, pero no era necesario. Las ojeras y el aire preocupado que portaba eran más que acusatorios y su profesor había sabido leer los signos. Pero cada vez que lo hacía simplemente lo atraía contra su pecho y lo abrazaba largamente, intentando reconfortarlo, pero no decía nada.

El menor no necesitaba una promesa de que se lo llevaría con él, o que lo invitaría a quedarse en su casa un tiempo. No. Realmente le bastaría con saber que lo iría a ver. Pero el silencio le hacía sospechar más y más que Harry no tenía deseos de hacer tal cosa, y no podía evitar sentir como esos pensamientos estrujaban cruelmente su corazón.

Una y otra vez se preguntaba qué había hecho mal para hacer que Harry no quisiera verlo. El mayor no parecía haberse dado cuenta de la atracción que sentía hacia él, tampoco estar enojado o cansado de su presencia. Pero era difícil en su mente imaginar otra razón por la que no lo tranquilizaría al respecto sabiendo sus temores.

Decidió ir a buscar al mayor y hablar con él al respecto. Quedando sólo un día más en Hogwarts estaba dispuesto a tragar su orgullo y rogarle al mayor que no lo dejara solo todo el verano. Se había encariñado demasiado con él para dejar de verlo por tanto tiempo y el orfanato... sin magia... No quería ni pensarlo.

Harry había mencionado que la magia sin varita fuera del instituto no sería rastreada, pero que en el edificio el Ministerio ponía barreras de detección, por lo cual las posibilidades de supervivencia no eran muy buenas. Su varita desde luego avisaría si hacía magia con ella en cualquier lugar fuera de Hogwarts y sus alrededores.

Sus pasos le llevaron directo frente a la entrada a las habitaciones personales de Harry, pero dentro no estaba más que Scylla durmiendo frente a la chimenea crepitante. Volvió a salir preguntándose si su profesor había ido a desayunar pero tampoco estaba en el Gran Salón. Notando la falta de Dumbledore en la mesa del staff se dirigió a ver si los encontraba juntos.

La Sala de Profesores no estaba lejos así que decidió pasar por allí primero. Estaba a punto de golpear la puerta cuando escuchó la voz de Harry claramente llegar a sus oídos y sus palabras lo hicieron congelarse en el lugar:

-Quiero adoptar a Tom -el tono había sido seguro y quizá con un poco más de fuerza que la necesaria.

-Ah, pero Harry, mi muchacho, creo que no has... -la voz del profesor de Transfiguraciones fue cortada por su ex-alumno.

-Lo he pensado mucho, Albus. Yo sé que estoy en una muy mala posición para adoptarlo estando soltero. Pero puedo demostrar que tengo el dinero necesario para que viva confortable y estaba esperando que tú pudieras declarar a mi favor respecto a mi capacidad de cuidar de un niño de su edad.

-Estoy seguro de que tus intenciones son muy nobles, Harry, no tengo duda de ello. Pero me temo que no va a ser posible.

-¿Qué? -la voz del ojiverde sonaba realmente decepcionada y casi lastimada. Tom entrecerró los ojos, ese viejo siempre lo había mirado acusatoriamente, probablemente sabía lo que había hecho por uso de Legeremancia, pero era ilegal, no podía simplemente decirle a Harry lo que sabía, ¿así que qué truco usaría para impedirlo?

-Lo que quiero decir, mi querido muchacho, es que el joven Tom ya tiene un padre. Por lo tanto no puedes ser tú ese padre.

La habitación cayó en silencio y el pequeño estaba seguro de que no era el único completamente en shock. Amargamente dedujo que el viejo se estaba guardando la información debajo de la manga por si Harry salía con algo así. Por lo cual no significaba una buena noticia, no tenía que poner ninguna clase de esperanza en ello.

-A... Albus yo... -se escuchó un carraspeo, probablemente Harry intentando recuperarse del golpe-. Tom vive en un orfanato, me temo que el padre no tiene exactamente muchos derechos -no sonaba muy contento ante la noticia.

-Ah, pero nosotros no sabemos si el padre de Tom sabía de su existencia. ¿Un caramelo de limón, Harry?

-Creo que ahora preferiría un whisky -murmuró Harry tan bajo que Tom se tuvo que pegar a la puerta para escucharlo.

-Es un poco temprano para esa clase de bebidas, pero supongo que siendo Domingo...

-Dudo que él no supiera de la existencia de Tom, pero en todo caso él sigue siendo un muggle.

-No esperaba de ti entre todas las personas tener esa clase de prejuicios, Harry -dijo el viejo en un tono de reprimenda y decepción.

-No son prejuicios, es experiencia. Puede que sea el padre biológico de Tom pero eso no quita que no va a poder entender el hecho de que el niño sea mágico. Por algo no estaba con la madre de Tom en el momento del nacimiento. Además...

-Me parece a mí que estás demasiado apegado al niño y estás buscando excusas al respecto. No hay nada de malo en que sea muggle.

-Yo viví con muggles y sé lo malo que puede ser. He visto lo que le han hecho los del orfanato a Tom y...

-¿Y has visto lo que ha hecho él a ellos?

-¿Uh?

-Simplemente quiero decir que estás sacando conclusiones apresuradas sin tener todos los lados de la historia.

-Oh, claro, siempre soy yo el que exagera -murmuró amargamente Harry.

-Mi muchacho, no creo que sea momento de algo así. Además debo recordarte que tu querida amiga Hermione tiene unos padres muggles muy orgullosos de ella.

-Tuvo suerte, pero ellos aún así no aprueban que la magia se utilizada para ciertas cosas. No todos tienen tanta suerte. Sin embargo para tranquilizar tus inquietudes iré a conocer al padre de Tom. ¿Podrías facilitarme la dirección o el nombre, Albus?

-Sabía que lo verías a mi manera. El nombre es Tom Riddle, aparentemente vive en Little Hangleton.

-Um... ¿eso no está en Brighton and Hove? -hubo una pausa más-. De cualquier manera, Albus, pienso aunque sea pedir la custodia mágica de Tom. Los muggle no entienden nada de nuestro mundo y no me voy a arriesgar al respecto. Si no resulta ser un padre adecuado, estaré pidiendo la custodia total, me ayudes o no al respecto.

Tomando nota del tono cerrado que utilizaba su profesor, concluyó que la conversación estaba llegando a su fin y no quería ser atrapado escuchando detrás de la puerta por lo que se apresuró a bajar las escaleras hacia las mazmorras con la mente demasiado saturada para pensar.


Domingo 11 de Junio de 1939 - Habitaciones del Profesor Potter, Hogwarts

11:02

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Harry se sentía mareado con las implicaciones de lo dicho por su colega y antiguo mentor. ¿Por qué y desde cuándo tenía información sobre la familia de Tom? ¿Por qué no había dicho nada? Si había algo que odiaba era que le ocultaran información, y la actitud de Dumbledore ese día casi le hacía perder el control.

Desde el primer día había notado una animosidad entre Tom y Dumbledore, pero esto ya tomaba un curso extraño, como si el profesor de Transfiguraciones hubiera estado planeando algo a sus espaldas. Casi podía sentir sus cabellos erizarse ante el pensamiento.

Congeló sus pensamientos al ver que en sus habitaciones estaba Tom sentado en uno de los sillones con la vista fija en sus manos. Tomó aire pensando en que aún no había hablado con su pequeño príncipe al respecto.

Hizo una mueca al notar esas horribles ojeras que últimamente tenía debido a su falta de sueño de calidad por las pesadillas que lo asaltaban cada noche. Fue hacia él con decisión y lo levantó de su lugar para sentarse en el sillón, poniendo al pequeño sobre sus piernas.

-Tom, hay algo que me gustaría hablar contigo al respecto. Bueno, más bien es preguntarte algo, que si quieres negarte lo entenderé pero me gustaría...

-Harry -cortó en seco Tom-, escuché tu conversación con el profesor Dumbledore.

El mayor se congeló no esperando algo así- Ah, e-, ¿c-cuánto escuchaste?

-Lo suficiente para saber tus intenciones de adoptarme y que mi padre está vivo.

-Oh, bueno... supongo que esto simplifica la pregunta -respondió de una manera algo incómoda.

El menor levantó su rostro, desarmándolo por completo al mostrarle una mirada azul-verdosa completamente limpia de la máscara Slytherin, como si allí mismo fuera a entregarle su alma. Sintió como se le secaba la garganta y tragó profusamente.

-Creí que no querías verme en el verano... Estoy aliviado -confesó el niño sin tener una idea de cómo estrujó su corazón con ese estamento.

Sus brazos automáticamente se cerraron alrededor de la pequeña figura en su regazo de una manera increíblemente amorosa- Oh... Tom... ¿cómo puedes creer que podría sobrevivir todo el verano sin ti?

Sonrió divertido al ver el efecto que sus palabras tenían en el pequeño Slytherin, levantando su nivel de timidez y esperanza. Levantó una mano para acariciar la suave mejilla y esos sedosos cabellos que caían a un lado de la frente. Quizá en algo tenía razón Pollux, había perdido por completo su corazón por ese niño, pero definitivamente no era en la forma tan corrupta como al Black le gustaba plantearlo. No, era más como si sus almas estuvieran entrelazadas de una forma tan hermética que el separarlas rasgaría dolorosamente a ambas. El joven adolescente en sus brazos se había convertido en su propia vida, pero nadie más que él necesitaba saber eso.


Lunes 12 de Junio de 1939 - Expreso Hogwarts, algún lugar en Inglaterra

18:20

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Tom Riddle miraba la ventanilla con aire aburrido, pero sus pensamientos en realidad estaban completamente agitados en la noche anterior, en las palabras de Harry asegurándole que se encargaría de hablar con su padre y de una manera u otra estaría fuera del orfanato en poco tiempo. Que pasara lo que pasara no perderían contacto, que no tenía nada por lo qué estar nervioso, que si su padre resultaba no ser apto no lo dejaría acercársele y que si lo era, tendría una oportunidad de tener una familia.

Para ser sinceros, no estaba muy seguro de cómo se sentía ante la idea de conocer al padre que dejó a su madre para que muriera en Londres, sola y pariendo a su hijo. Además de todo un muggle. Sabía que Harry dudaba mucho que fuera apto en ningún sentido y él coincidía enormemente.

Apenas podía creer que existía la posibilidad que fuera a vivir con Harry. Después de todo si su padre lo había abandonado cuando su madre lo tenía en su vientre, no le interesaría ahora, y él podría tener a su profesor completamente para él durante los meses de vacaciones. Era una perspectiva demasiado buena para ser verdad.

Soltó un suspiro, por el momento se dirigía a su infierno personal. Sólo podía esperar que a Harry no le tomara demasiado tiempo, pero de todos modos si así era, lo visitaría y le escribiría como prometió, así que no era una perspectiva tan negra.


Lunes 19 de Junio de 1939 - Orfanato Wool, Londres

15:33

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Había pasado una semana desde su último contacto con Hogwarts, con la magia, con Harry. A pesar de la promesa del mayor, no había conseguido una mísera carta de su parte. Para sus adentros se repetía que debía estar ocupado con los trámites y por eso no había tenido noticias, que no había nada de qué preocuparse.

Si no fuera por sus libros, calderos y ropas de magos, habría pensado que tenía problemas mentales y lo había imaginado todo. Para mantener su mente ocupada se encargaba de sus tareas de verano, pero no podía hacerlo todo el tiempo ya que andar con esa clase de libros, pergaminos y plumas era más que un poco extraño.

De día normalmente se escondía en los jardines a practicar lo que había leído en su libro sobre las Artes Mentales. El libro decía que el primer paso era aprender la correcta relajación del cuerpo para entrar en comunión con la mente y descubrir su imagen mental. Aparentemente sería un sitio donde él se sentía confortable y que a la vez pudiera representar su tipo de mente.

En resumen, Tom no tenía idea de qué tipo de representación mental tendría, pero se mantenía practicando el limpiar su mente de todo pensamiento para ocultar sus recuerdos. De alguna manera era como cuando limpiaba su rostro de toda emoción.

Sus oídos captaron el sonido de alguien acercándose con rapidez a donde él se encontraba pero en momento que fue a abrir los ojos los tuvo que cerrar por reflejo al recibir un puñado de tierra arrojada directo a su cara.

Irritado abrió los ojos para ver quién acababa de patear la tierra hacia su rostro- Ye, Riddle, ¿hablando de nuevo con esas horribles serpientes? -se burló Billy, ellos creían que sólo hacía ruidos graciosos imitando a los reptiles.

-Vete al infierno, Stubbs. Quizá te reencuentres con tu conejillo allí, ¿hm? -devolvió Tom con malicia llevando sus manos al cuello como si se ahorcase a si mismo, sacando la lengua imitando indudablemente al fallecido conejo.

El pequeño rubio entrecerró los ojos- Yo sé que fuiste tú quien mató al Sr. Bobpsy -acusó señalándolo con el dedo.

Tom rodó los ojos, por supuesto que había sido él, pero no iba a confesarlo sólo por que lo acusaran una y otra vez- Con ese nombre seguro que se colgó el mismo de la humillación -con una sonrisa satisfecha se paró atentando a irse caminando de allí a buscar un poco de paz pero Eric Whalley y Mike Trout se unieron a 'la fiesta'.

-Uy, miren... parece que alguien tiene una nueva camisa -señaló Mike más observador que los otros dos por ser unos años mayor que ellos.

-No es tu asunto Trout -escupió con desprecio el pequeño Slytherin y trató de pasarlos sólo para ser agarrado con fuerza de su chaqueta y empujado contra un árbol.

-Claro que si es asunto nuestro, Tommy. Es tu deber como buen compañero compartir con nosotros, también queremos un pedazo -dijo maliciosamente y comenzó a forcejear con él para intentar romper la camisa que llevaba puesta, mientras Tom intentaba defender su ropa. Lamentablemente Mike era más fuerte que él y la tela crujió horriblemente.

Con una sonrisa satisfecha el mayor bajó a mirar su obra notando que el pecho de Tom ahora estaba descubierto, pero la camisa estaba extrañamente intacta, simplemente desabrochada. El mago supuso que tendría algún hechizo de resistencia, mientras que el muggle parecía ligeramente desconcertado.

-Parece que no simplemente es nueva sino de buena calidad. ¿A quién le entregaste la cola, Riddle? ¿Algún viejo adinerado que sentía ánimos de caridad?

Tom no encontró una respuesta adecuada para ello por lo cual tomó la opción B, dejar a sus puños hablar por él. El primer puño conectó hermosamente con la mandíbula de su instigador y sintió la satisfacción recorrer su cuerpo a pesar del dolor en sus nudillos.

Aprovechando el golpe empujó a Mike y corrió en dirección al orfanato, allí había muchos cuartos donde esconderse. Lo malo era que siendo tres solían sentirse mucho más valientes que cuando estaban solos y para cuando estaba alcanzando la pared Eric lo alcanzó teniéndolo de la ropa y Mike con furia mal contenida lo agarró de los cabellos y le pegó en el estómago.

Doblándose sobre sí mismo sintió el dolor en los cabellos por el movimiento reflejo, y en medio del dolor vagamente escuchó la voz de la srta. Martha- ¿Qué está pasando aquí? ¡Tom! ¿De nuevo molestando a los demás? ¡Ahora verás, irás al ático por el resto del día! Es evidente que en esa escuela tuya no te han enseñado a comportarte.

"Claro, yo estaba abatiendo a tres a la vez, en especial más grandes que yo. Pero es inútil que te remarque eso, ¿verdad, zorra? Total lo único que haces es buscar una escusa para aumentar mi humillación", pensó rechinando sus dientes mientras era arrastrado de su oreja libre de aro por los pasillos polvorientos.

Fue lanzado violentamente al oscuro ático y la puerta se cerró con un chirrido. Juntando las piernas contra su pecho suspiró, "Harry, ¿dónde estás?".


Miércoles 12 de Julio de 1939 - Orfanato Wool, Londres

02:25

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Londres se preparaba para la guerra. Hitler estaba reteniendo las tropas antes del ataque y toda Inglaterra contenía la respiración. Rumores circundaban por doquier, unos más salvajes que otros, pero todos esperando el inminente estallido de la guerra. El ser humano era patéticamente manipulable por un buen discurso y una persona lo suficientemente carismática para hacerles creer las patrañas que deseaba.

Decir que Tom no estaba preocupado sería mentira. Él no se veía envuelto en las locas ideas de los muggles sobre supremacía y religión, francamente le importaba poco si se mataban entre ellos, pero sí le preocupaba la idea de ocupación territorial o bombas cayendo en Londres.

Los magos probablemente encontraban todo eso una ridícula tragedia muggle, pero ellos estaban seguros en su propio mundo, donde no serían alcanzados por el derramamiento de sangre, y él estaba atrapado en un mundo que no le correspondía preguntándose si en caso de que una bomba cayera un encantamiento escudo podría protegerlo.

Ya había sido un mes desde que había salido de Hogwarts. Un mes de completa soledad en un lugar donde todo el mundo lo despreciaba. Un mes atrapado en un mundo en guerra, completamente indefenso. Un mes en el cual no había tenido una mísera noticia del Mundo Mágico. Un mes de entera desolación y lenta realización de haber sido completamente abandonado.

Porque sí, finalmente había comprendido el hecho de que había sido abandonado en el Mundo Muggle por Harry. Después de un mes de espera de que viniera a buscarlo, después de un mes en el cual ni una sola carta llegó, después de un mes de ponerse excusas a sí mismo para guardar la esperanza, había aceptado el hecho de que había sido descartado como un trapo viejo que ya ha cumplido su propósito.

Por más que buscara una excusa creíble para el retraso no podía encontrar nada para justificar un mes entero en el cual no se hubiera comunicado de forma alguna. Sin importar cual fuese la situación no le costaría demasiado mandarle una carta con Hedwig en todo el mes, y si algo grave hubiera ocurrido estaba seguro de que Pollux le hubiera escrito. Sólo podía concluir que Harry se había arrepentido de su promesa.

En algún lugar en el fondo de su corazón había estado la idea de que algún día Harry se daría cuenta de cómo era en realidad y se sentiría lo suficientemente asqueado para darle la espalda. Después de todo la gente que se suponía que estaba destinada a amarlo por sobre todas las cosas había hecho eso.

Su madre, quien se suponía estaría allí para amarlo había preferido morir tras dar a luz. Decidiendo dejarse vencer en vez de luchar por él. Su padre lo había abandonado tanto a él como a su madre, viviendo en algún lugar de Inglaterra sin preocuparse por su bienestar. Sus cuidadores lo despreciaban tanto como sus compañeros.

La única persona que había abierto sus brazos para él sin poner condición alguna, sin prejuzgar, haciendo que abriera su corazón y quedara vulnerable ante él finalmente le había dado la espalda, rompiendo la promesa sin previo aviso.

Quizá simplemente no merecía ser amado. Después de todo había arrancado la vida a alguien sin sentir un mínimo de arrepentimiento. Probablemente sí era un monstruo. Pero todas esas patrañas que la gente dice en los libros para niños sobre los monstruos siendo incapaces de sentir algo más que rabia no eran más que eso: patrañas. No había otra forma de explicar las lágrimas que bañaban su mejilla en esos momentos.

Se giró sobre sí mismo para ahogar los sollozos en la almohada. Odiaba ser tan débil de largarse a llorar por algo así, pero no podía evitar sentir como si su corazón fuera apuñalado cruelmente cada vez que pensaba en ello.

Antes no había conocido la amabilidad de un toque gentil, el calor de un cuerpo abrazándolo, una sonrisa verdadera dedicada sólo para él. Antes sólo conocía la soledad y no necesitaba nada más porque no conocía nada más. En algún punto Harry había sido más cruel que todos los demás por hacerle conocer todo ello sólo para abandonarlo una vez más.

El recuerdo de cada toque, cada beso, cada abrazo y palabras susurradas al oído apretaban más y más su corazón, haciéndolo jadear y llorar más fuerte contra la almohada que contenía su dolor de ser escuchado.

"Dudo que alguna vez encuentre algo en ti que no me guste."

-Mentira -murmuró con voz trémula cerrando los ojos con fuerza ante el recuerdo que insistía su mente en exponer.

"¿Cómo puedes creer que podría sobrevivir todo el verano sin ti?"

-¡MENTIRAS! -gritó tirando la almohada al piso y golpeando y pateando su cama intentando inútilmente rompearla o quizá romper sus puños, cualquier cosa que sirviera para alejar el dolor, para distraer su mente, para no pensar en él.

Pero nada venía. Nada borraba de su mente y de su corazón cada frase cariñosa, cada beso en el cuello, el aroma salvaje que tanto lo caracterizaba a él. Al único que había podido ganarse su corazón y lo había abandonado cruelmente sin siquiera decir algo al respecto, disculparse o poner excusas tontas.

Lentamente su cuerpo abandonó los intentos y cayó sobre las sábanas rendido, llorando desconsoladamente por todo aquello que tontamente había creído que tenía y que ahora se le negaba. Llorando por su corazón roto, por sus esperanzas destrozadas, intentando recobrar los pocos pedazos de su orgullo que quedaban, porque su corazón no tenía remedio a esta altura.

Lloró hasta que sus sábanas estaban empapadas bajo su rostro. Hasta que no le quedaban lágrimas que llorar. Hasta que se quedó dormido sólo para ser engullido por un mundo de pesadillas y desesperación.


Martes 15 de Agosto de 1939 - Orfanato Wool, Londres

19:15

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Tom miró con expresión vacía la cara en sus manos explicando que era esperado el 1ro de Septiembre antes de las 11 am en la Estación King Cross, plataforma 9 ¾ para tomar el Expreso a Hogwarts. Sin prestar atención como de pronto la firma de Albus Dumbledore comenzó a borronearse producto de las lágrimas que caían súbitamente por sus mejillas.

La primera vez que había tenido una carta así en sus manos había significado la esperanza de la aceptación, de la pertenencia a un mundo en el cual él no era una especie de monstruo. Pero al llegar había descubierto que no era así. Allí tampoco era aceptado, allí también era odiado por sus capacidades y por su sangre. La palabra 'amigos' seguía siendo foránea para él.

Sin embargo todo eso no importaba porque había encontrado algo que nunca había hallado en nadie más. Ese extraño sentimiento que tiraba incontrolablemente hacia un ojiverde de mirada misteriosa y sonrisa inocente. Una aceptación única y casi insana que le hizo perder mente y corazón por ese hombre.

Pero ahora Hogwarts no significaba más que estudio y soledad. O tal vez sí significaba algo más: que tendría que enfrentar al hombre que lo había abandonado, recoger los pedazos de su corazón como pudiera y mirarlo a los ojos, y tener el valor de tomar venganza por sus sentimientos lastimados.

Había sido un ingenuo en confiar de esa manera en alguien, en dejarse cubrir en mentiras, en... en... Un sollozo sacudió todo su cuerpo y se curvó en una bola entre las sábanas. Hogwarts ya no significaba esperanza de nada para él. Sólo era una herramienta más para sus fines y él toleraría lo que fuera necesario para graduarse. Y luego de eso les haría pagar... todos aquellos que lo lastimaron o se burlaron de él pagarían.

Arrugó el papel con fuerza en su mano. Al día siguiente iría al Callejón Diagon y compraría sus libros. Tenía mucho que estudiar si quería demostrarles a esas basuras que nadie estaba a su altura. Y debía practicar más occlumancia para encapsular todos esos molestos recuerdos de Harry en un rincón oscuro de su mente. Cuando fuera capaz de pensar fríamente al respecto encontraría una manera de llevárselo a la cama y luego dejarlo tirado como había hecho con él. Quizá hasta haría que lo echaran por eso.

Con una sonrisa amarga, intentando el dolor que le causaba a su corazón la idea de lastimar a Harry, imaginó con extremo detalle cómo todo pasaría. Y a pesar de todos sus esfuerzos de tomar placer de sus viciosos pensamientos, las lágrimas se negaron a dejar de caer.


Miércoles 16 de Agosto de 1939 - Orfanato Wool, Londres

01:37

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Tom despertó sintiendo su rostro hinchado bañado en lágrimas. Había estado teniendo una pesadilla sin dudas, pero extrañamente no había sido eso lo que lo había despertado. Se quedó unos segundos intentando aclarar su mente para entender qué lo había despertado hasta que sus sentidos lo percibieron conscientemente: había alguien en su habitación.

Se enderezó abruptamente y escaneó las sombras de la habitación en busca del extraño. Sus sentidos en alarma puesto que nadie entraba en sus habitaciones en medio de la noche, entonces notó una figura irregular en las sombras al lado de la puerta, justo debajo del número 27.

-¿Quién está ahí? -nadie contestó y eso irritó sus nervios que ya estaban bastante agitados- ¡Muéstrate!-exigió con voz de comando.

-¿Quién es Harry? -la voz barítono de un adolescente llegó hasta él desde las sombras-. Gemías su nombre una y otra vez mientras dormías. Es interesante cuan delicioso puedes llegar a verte cuando te revuelves en las sábanas gimiendo.

-Trout -Tom curvó el labio con desprecio-, sal de mi habitación de inmediato. Te lo advierto.

-¿Me adviertes? -con una risa suave el joven salió de las sombras y Tom se paró para enfrentarlo al ver que se acercaba a él-. ¿Qué harás si no? He notado que no has hecho ninguno de tus pequeños trucos últimamente. ¿Será que te han domado en esa escuela tuya?

Tom tragó saliva nerviosamente al ver la mirada lujuriosa que estaba recibiendo del mayor. Eso no era bueno, no podía hacer magia o lo expulsarían del colegio. Ok, ese era el momento para dejar todo su orgullo de lado y comenzar a gritar.

Algo en su expresión debía de haber delatado sus intensiones porque de pronto Mike se abalanzó hacia él tapando su boca. Tom intentó forcejear su salida y los pies de ambos patearon su valija, desparramando pergaminos y cosas varias por el piso. Pisando algo resbaló y trató de encontrar apoyo pero sólo logró llevarse las sábanas consigo al suelo.

Ahogó un gemido cuando su espalda impactó contra el suelo y el aire escapó de sus pulmones al ser comprimido contra éste por el cuerpo encima suyo. Antes de que pudiera recuperarse Mike estaba sonriendo maliciosamente y tirando de la sábana para empujarla brutalmente en su boca mientras con la otra mano intentaba darle vueltas alrededor de su cabeza.

Desesperado Tom intentó forcejear con todo lo que tenía, piernas, brazos, agitarse usando la fuerza de sus caderas. Pero el otro era mucho más grande y podía notar la victoria brillando en sus ojos color del musgo antes de que su cabeza fuera empujada brutalmente contra el piso, con las sábanas sirviendo de almohadón contra el frío del mármol.

Sus brazos prontamente fueron capturados en un vicioso agarre detrás de su espalda y sus piernas eran retenidas por el mayor sentándose sobre él.

-Vamos Tommy, no te pongas difícil, estoy seguro que disfrutarás esto tanto como yo...

El de ojos azul-verdosos podía sentir las lágrimas acudiendo a sus ojos nuevamente, mientras mentalmente rogaba por alguien que apareciera a ayudarlo, inconscientemente llamando una y otra vez a Harry a pesar de saber que no vendría.

En el momento en que sus pantalones fueron tirados fuertemente hacia abajo, exponiendo su trasero al aire, abrió los ojos decidido a usar magia y alegar defensa propia cuando vio a menos de medio metro debajo de la cama un destello plateado.

Pegó un salto al sentir algo suave y firme pujando contra su trasero. No había manera que dejara que esto pasara. Cuando el puje comenzó a adentrarse en su cuerpo con mucho problema, gritó de dolor, volcando el sonido en la sábana que tapaba su boca. No había entrado ni la mitad de la punta en él y ya dolía horrores, pero ese momento justo le dio la oportunidad justa para soltar y estirar la mano, tomando aquello que llamativamente debajo de la cama.

:: Navaja :: siseó a pesar de la tela en su boca sintiendo como del mango verde y plateado surgía una hoja afilada y con un movimiento rápido y casi a ciegas la movió en un semicírculo donde se clavó secamente contra algo.

Sintió como unas gotas de algo caliente cayeron sobre su espalda y enfocó su mirada en el rostro incrédulo de Mike Trout, y luego bajó la mirada para ver la navaja profundamente enterrada en su tráquea, la garganta sangrante y los extraños gorgoteos que salían de ella.

El agarre sobre él se había ido soltando y Tom se sacó la sábana de la cabeza y miró al otro con una gran sonrisa maníaca- Tenías razón, Mike. Estoy disfrutándolo tanto como tú.

Con mucho cuidado apoyó al adolescente boca arriba en el piso y retiró la navaja lentamente. Después de todo no quería hacer un desastre en su cuarto, la sangre era difícil de sacar...

Miró la navaja en su mano y limpió la sangre en la remera de Mike, seguro que a él no le importaría, estaba demasiado ocupado con las convulsiones leves que sacudían su cuerpo.

:: Ciérrate :: siseó viendo como la hoja desaparecía de la vista. Harry había insistido que la llevara siempre con él, y él la había dejado de lado por recordarle a su profesor, pero cuando la había necesitado había aparecido allí casi mágicamente.

Se la guardó en el bolsillo y miró el cuerpo en medio de su habitación. Tenía que hacer algo al respecto, ¿pero cómo se desharía de él en medio de Londres? Echó una mirada a su valija con las cosas desparramadas y sonrió maliciosamente. La magia era tan útil...

Vació la valija en su armario y la acercó al cuerpo- Mike, tú y yo vamos a dar un paseo. Oh, yo sé que estás emocionado al respecto -comenzó mientras arrastraba el cuerpo encima de la valija y comenzaba a empujar y doblar los miembros en posiciones extrañas para que cupiera en el escaso espacio.

Se sentó encima del cuerpo y con esfuerzo comenzó a empujar la tapa. Los encantamientos de expansión tenían que funcionar, y de pronto cayó al piso escuchando el 'clack' de su valija cerrándose.

Sonriendo satisfecho se sacó la camisa ensangrentada y se dispuso a limpiar la sangre del piso. Sin saber muy bien que hacer con la masa rojiza que dio por resultado la tiró dentro de un caldero y sacó la varita para darle un toque a la valija en el lugar adecuado y el sistema de encogimiento se activó.

Con una sonrisa se puso la -ahora- liviana valija en el bolsillo y se puso los zapatos. Con mucho cuidado abrió la puerta de su habitación, no queriendo despertar a nadie por hacer ruidos involuntarios.

Al llegar a la puerta principal que daba a las calles londinenses estuvo a punto de volver y robar la llave de la oficina de la sra. Cole, pero recordó la navaja a la cual rápidamente la transformó en una llave y pudo abrir la puerta, fascinado de como rehacía su combinación cuando la acercabas a la cerradura.

Las calles estaban apenas transitadas a esa hora por lo cual nadie le prestó atención cuando se escabulló por las sombras, buscando un callejón donde no hubiera vagabundos durmiendo o drogadictos disfrutando de sus vicios.

Finalmente encontró un callejón apestoso a unas diez cuadras del orfanato. Probablemente no había nadie allí por la peste, y Tom se metió en él con mucho cuidado de no ser visto, asegurándose de que no hubiera nada sospechoso antes de sacar su valija y agrandarla, lanzando el cuerpo a un montón de basura acumulada.

Con una sonrisa sádica cerró su valija pensando "justo donde mereces estar, Mike", encogiendo el objeto y metiéndolo en su bolsillo. Fundiéndose con las sombras y emprendiendo su regreso al orfanato. Tenía una valija que limpiar y volver a llenar, después de todo.


Miércoles 16 de Agosto de 1939 - Orfanato Wool, Londres

02:58

.

Con su valija hecha nuevamente, después de haberla limpiado de rastros de sangre, Tom aún podía sentir la sangre en sus manos a pesar de habérselas lavado. Podía sentir el agarre en sus manos a pesar de haber sido liberado. Y con esos sentimientos incomprensibles y desagradables se encerró en el baño del orfanato, abriendo el agua fría con urgencia y metiéndose debajo del chorro.

Se pasó la esponja por su cuerpo con ferocidad. Su mente repitiendo como un mantra "sucio, sucio, sucio", intentando limpiar la sensación de sangre y corrupción. Raspaba su piel hasta que quedaba roja del abuso.

Sintiendo náuseas se dobló sobre su cuerpo y vomitó profusamente hasta que sólo podía escupir bilis amarillenta. El agua se llevaba todo menos la sensación de haber matado con sus propias manos y el miedo de ser descubierto al respecto.

Una vez que estuvo seguro de que no iba a seguir devolviendo, reasumió la labor de limpiar con fiereza cada centímetro de su cuerpo para asegurarse que no quedaba ningún rastro sobre él del episodio anterior. Obviando por completo las lágrimas que caían por su rostro.

Sus dedos ya estaban arrugados para cuando salió del agua, temblando, con los labios violetas de estar tanto tiempo bajo el agua fría. Se vistió con prontitud y se escabulló por los pasillos hasta estar en frente de su habitación. Las nauseas volvieron ante la idea de dormir allí, donde eso pasó, por lo que dando media vuelta se dirigió a los jardines y a su lugar predilecto, donde las serpientes iban a buscarlo.

Sin sentir el frío de la noche se acurrucó junto a un árbol, escuchando los siseos suaves provenientes de los arbustos hasta que se quedó dormido. Soñando con navajas, sangre y una voz dolorosamente familiar susurrando una palabra a su oído: Monstruo.

Notas finales:
*Sonrie insanamente* amé el cap y yo sé que probablemente pensais que estoy loca XD Lo estoy, y también soy algo sádica, pero esta es una de mis partes favoritas de todo el fic, junto con el cap que viene y probablemente el siguiente también. Mucha carga emocional y no sé, se me hace emocionante XD Algún día me perdonaréis que haya matado a Harry y Pollux con Grindewald, pero hey, no se preocupen, Tom los hará inferi y hará una orgía necrofilica (sólo aclaro que eso fue un intento de chiste, sí, así de malo es mi sentido del humor).

Sinceramente espero que hayáis sufrido horriblemente, Tom no merece sufrir solo XD Esto estaba en el plot desde el principio y he esperado desde el primer cap para poder escribirlo! Así que me gustaría saber si os ha apuñalado el corazón o todavía tengo que practicar más mi Angst.

La violación es algo muy serio, escribiendo fanfics o no, debemos tomarnos una situación como esa con realismo. Tom no fue violado finalmente porque la gente no sale simplemente caminando de eso y puede acostarse con quién quiera. El simple intento de forzar a alguien, o ser tocado por la fuerza es un hecho altamente traumático que normalmente en los fanfics no se toma con la seriedad merecida.

Bueno, les dije que uno de los regalos de Harry jugaría un rol importante más adelante... ahora ya saben que era XD

El próximo cap nos vamos con Harry ^^, no desesperen, no me odien, y dejen review XD

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Noticias
Recopilatorio Gratis "9 sonatas literarias!
Vamos a celebrar el Día del Trabajador con un nuevo libro homoerótico escrito por varias grandes autoras, algunas de las cuales las conocéis porque han publicado algunos de sus trabajos en slasheaven.

Son relatos cortos en los que hay de todo, misterio, romance, aventura… y todos y cada uno de ellos relacionado con una canción.

El título del recopilatorio es “9 sonatas literarias” y aquí os dejo los enlaces desde los que podéis descargarlos gratuitamente. Repito: ES GRATIS. Así que no sé a qué estáis esperando.

9 sonatas literarias


9 sonatas literarias


9 sonatas literarias




--Administrador en 01/05/14 - 09:03 pm 37 Comentarios
Guiones nick
Os pedimos que no utilicéis los guiones a la hora de poneros un nick, ya que está dando problemas cuando se ingresa en la cuenta y hay que cambiar el seudónimo eliminándolo.



Gracias por vuestra ayuda

--Administrador en 06/06/13 - 11:37 am 49 Comentarios
Nuevo libro:
Os queremos anunciar la publicación de un nuevo libro. Una historia original que está realmente bien y que merece que le demos un empujoncito

Esta es la web donde podéis encontrar el booktrailer y también los links donde se puede adquirir “Sangre y acero”

Os dejo un extracto del resumen, para ir abriendo boca: “En Fuego y Acero, la distancia entre el orgullo y el honor, la fuerza y la tiranía, el amor y el odio, queda reducida a cenizas por las intensas pasiones de sus protagonistas, que desafiarán incluso a su propio corazón para forjar su destino."

Fuego y Acero en Third Kind


--Administrador en 31/01/13 - 07:54 pm 123 Comentarios