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Notas de la historia:
Esta es una nueva historia y a la vez no. La historia "tus ojos, mis ojos" he decidido sacarla y editarla. A mi parecer, esa historia on tenía ni pies ni cabeza, y como no sabía como continuarla quise eliminarla, pero me daba pena, así que en un momento de lucidez, me puse a hacer varios cambios. El principal cambio son las parejas, no será un Drarry, sino un Snarry. La culpa la tiene una película, donde vi que Severus y Harry eran ideales para ser pareja en esta historia. Y...tonterías mías, pero Ginny será buena XD

Luego la historia en si, será un poco diferente. No me di cuenta hasta leer hace pocos días el fic, que vi que me faltaban tres capítulos. Sin esos tres capítulos, la historia no hacia gracia. Y como dije que ya no me gustaba e iba a acabarla muy rápido y cutre, he decidido nueva historia, y creo que con un poco más de decencia que la otra. El principio de este capi es casi igual que el anterior, cambiando totalmente el final.

Es un AU a partir del sexto libro
Disclaimer: la mayoría de personajes no son míos, son de JKRowling, algunos sí que son de invento propio.
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Diferentes Cambios

El 17 de junio de 1996, era el día en que la vida de muchos cambiaría definitivamente. Pocas semanas atrás Mortifagos del círculo interno del Señor Oscuro fueron apresados por aurores del Ministerio, y se les iba a hacer un juicio. Muchos sabían que su destino sería ir a Azkaban, pero tenían orgullo, como Lucius Malfoy, cabeza de una de las más influyentes familias del Mundo Mágico, hasta ahora. Era el turno de aquel hombre rubio y ojos platas, así que iba andando por el pasillo que daba a la sala y aunque en ese momento iba mal vestido y con un pelo poco cuidado, todo el mundo recordaba lo que vestía y como se movía semanas antes. Entró a la sala donde estaba el Wizengamot reunido.

Lucius se sentó en la silla que estaba aislada de la gente de aquel lugar. Durante minutos y minutos hablaron de él como si no estuviese ahí, siendo tratado de la peor forma, olvidando que antes que mago era humano. Pero de repente, el silencio reinó en la sala; se iba a declarar el veredicto.

–Señores, los miembros del Wizengamot ya tienen el destino de este preso–inició el nuevo Ministro de Magia Rufus Scrimgeour–. Si quieren tomar la palabra por favor.

–Gracias señor Ministro– habló Dumbledore–. Todos los miembros hemos decidido un castigo diferente para el señor Malfoy. Se declarará al imputado culpable. Sé que muchos ya sabían eso, pero no será llevado a Azkaban, pues creemos que habrá un mayor castigo para este señor.

Murmullos de indignación se oyeron por todo el lugar. El público no podía creerse lo que decía Dumbledore. ¿Qué peor castigo podía haber para un Mortifago activo, que no fuese la prisión Mágica? Era la pregunta que se hacía todo el público.

–Silencio por favor– tomó de nuevo la palabra Albus Dumbledore–. Se ha decidido, que ya que el señor Malfoy odia tanto a los Muggles, y a todo aquel que él cree que es inferior a un mago sangre pura, será llevado al mundo Muggle.

La gente se enfadó aun más–. ¿Sólo eso? Después de todo lo que hizo, y solo será llevado al mundo muggle?– habló un hombre de unos cincuenta años.

–No, el Señor Malfoy será despojado de todas sus pertenencias, se le quitara, obviamente, la varita, y no será ayudado por nadie a sobrevivir en aquel lugar donde será dejado– Finalizó el Ministro.

Después de eso, condujeron a Lucius a una sala vacía donde sólo había una silla y ropa encima de ella.
–Mafloy cámbiate– le dijo un auror que desconocía su nombre–. Luego serás llevado afuera de aquí.

Mientras se cambiaba, recordó que su familia no estaba en el juicio,mejor para mí, odiaría que mi hijo me viera en estas circunstancias pensó para sí. Pero sí que estaban Severus Snape y Harry Potter. Del primero se lo esperaba, pero no del niño-que-vivió. Cuando encontró la mirada del chico, pudo ver que no había asco, de hecho, no había nada en esos ojos esmeralda.

Vio que las ropas que le habían dado eran muggles. El auror junto con otros compañeros, lo llevaron a las puertas del Ministerio. Luego, lo cogieron y todos juntos, aparecieron a un callejón. De allí lo llevaron a un parque infantil.

–Malfoy, al ser declarado culpable, los miembros del Wizengamot pensaron un mayor castigo para usted que ir a la prisión Mágica. Es convertido ahora mismo en muggle, no podrá ir al mundo mágico en ningún momento, y mucho menos contactar con algún mago o bruja. Deberás buscarte por tu propio pie un trabajo y un lugar para vivir– el mismo auror que había hablado en el ministerio sentía una gran satisfacción por decirle eso a Lucius Malfoy, uno de los magos más influyentes del mundo mágico–. ¿Cómo te sientes ahora que eres como lo que tú llamas asquerosos muggles?

–Una nueva aventura, auror, seguro que puedo salir de esta, pero ¿tú podrías hacerlo?—Lucius le contestó con una sonrisa despectiva, a pesar de lo que le pasaba, no bajó en ningún momento la cabeza, ni dejó mostrar todo lo que pensaba en ese momento.

—Cállate, porque ya no tienes todo ese dinero para alardear, y no tienes a nadie, bueno, chicos nos vamos, dejémosle aquí como nos han mandado. Estas son las últimas palabras que recibirás de un mago. ¿Algo que quieras decir? Te estoy dando una oportunidad, esto no está dentro de mi trabajo.

–Denle recuerdos de mi parte al ministro. Ah, y bienvenidos al infierno–. Se río Lucius en la cara de todos ellos.

–Me parece que el que está en el infierno es usted señor Malfoy– habló un auror que hasta ese momento se mantenía aparte.

– ¿Usted cree? Yo no tendré que ver cómo se va a convertir el mundo mágico a partir de ahora. ¿Saben lo que será ver como el señor tenebroso suba al poder y ustedes, que no saben defenderse, van cayendo?– el rubio se divertía más y más.

–No lo creo, hemos sido entrenados para luchar, pero no estoy aquí para hablar de tonterías. Espero no tener que verlo nunca más señor, y suerte, porque la vas a necesitar– los aurores desaparecieron, dejándole solo en aquella ciudad que no sabía ni cual era.

–Me parece que este auror no durará más de un año– las palabras se las llevó el viento. Y se fue de aquel lugar.

Durante horas fue andando por muchas calles, viendo todo lo desconocido para él: cacharros con ruedas que se movían solos, a lo que había oído que les llamaban coches, unas cosas plantadas que hacían luces cada cierto tiempo y mucho ruido que él no estaba acostumbrado a sentir.

Pasaron las horas, y estas se convirtieron en días. Exactamente llevaba veintiséis días sin dormir en una cama y sin comer nada decente. Sabía que estaba en Londres, al oírlo en una caja que emitía imágenes. Descansaba en callejones que él veía seguros y comía con cosas que robaba de tiendas pequeñas. A pesar de no tener nada de dinero, aún tenía su orgullo y nunca buscaría cosas entre escombros, y aprovechaba los años que había estado con el señor oscuro para utilizar esas habilidades para robar. No había probado aun ningún baño para lavarse, así que utilizaba las fuentes públicas para quitarse la suciedad.

Faltaban unas dos horas para medianoche, y un cielo oscuro reinaba en la ciudad. Como llevaba haciendo desde hacía días, andaba por las calles aparentando ser un inglés cualquiera, aunque la gente no se le acercaba mucho al ver lo mal que vestía. Y él tampoco había hablado con ellos. En ese momento miraba disimuladamente alguna tienda para poder saquear. Tenía cuidado en cuales escogía, siempre en un barrio diferente para no ser pillado. Se fijaba en todo: desde si tenía alarmas, hasta como eran las cerraduras.

Las tiendas ya estaban cerradas y se estaba preparando en sacar una navaja, que había encontrado el primer día que cambió su modo de vivir, cuando escuchó unos gritos. Agudizó su oído para fijarse de donde provenía y vio un callejón. ¿De dónde sino iba a oír gritos de ayuda? Fue silenciosamente a ese lugar y se escondió entre la basura repartida por el suelo.

–Te he dicho que te calles de una vez estúpida– un hombre le gritaba a una chica. Este era alto, pero delgado, no parecía tener mucha fuerza y se defendía con una navaja.

–Tú no me mandas asqueroso muggle– esa palabra avisó a Lucius, sabía que no podía acercarse a nadie relacionado con la magia si no quería estar peor de lo que estaba, pero esa chica estaba a punto de ser violada y eso era algo que muy a su pesar no toleraría. Cuando estaba con el señor tenebroso, se procuraba de no tener mujeres para no tocarlas. ¿Esa chica no tenía la varita para defenderse?

– ¿Como me has llamado? Ahora vas a utilizar es boquita que tienes en algo más que hablar– el mismo hombre que había hablado antes, quien parecía el jefe de ese banda de cuatro personas, cogió los cabellos de la chica y la bajó hasta su cintura. Se sacó el miembro y lo dirigió a la boca de ella–. Ahora lo vas a chupar si quieres salir viva de aquí bonita, y luego lo harás con mis amigos.

–Cuando llueva para arriba muggle– la chica se defendía como podía, daba patadas y gritos, con la esperanza de que alguien la oyese. Pero parecía que la suerte no estaba de su lado y el chico tiró de ella hacia su miembro y le abrió con los dedos la boca.

La chica no se movía, no hacía nada, cuando vio una sombra a las espaldas de sus agresores. Mordió lo que tenía dentro de su boca. Y todo sucedió muy rápido.
Lucius, cuando vio el movimiento que hacía el chico, decidió entrar en escena. Fue acercándose con sigilo. Y por las espaldas decidió atacar con rapidez. Con los movimientos aprendidos en su niñez, le dio a la espalda del chico que estaba distraído en ese momento y lo dejó inconsciente tocando los puntos necesarios para hacerlo. La chica aprovechó eso para pegar a los otros hombres en los genitales. Lucius hizo lo mismo que había hecho antes con aquellos hombres y cogió la mano de la chica y se fueron corriendo.

Iban sin hablar y corriendo durante un buen rato, cuando vieron que ya no les iban a atrapar pararon para descansar.

–Gracias señor, ha evitado que aquellos estúpidos echaran a perder mi vida más de lo que ya está– Lucius se fijó en la chica, no debía tener más de veinte años, era delgada y alta, con un cabello oscuro y largo hasta la cintura, y unos ojos castaños adornaban su cara. Vestía unos tejanos oscuros y una camisa de media manga color verde.

–No te preocupes, no iba a quedarme tan tranquilo cuando podía hacer algo.

–Pero quiero agradecerle– entonces la chica reparó más en el rostro de Lucius y le reconoció–. ¿Señor Malfoy?

–Vaya, como no, ya me extrañaba que una bruja no me reconociese– dijo el hombre con ironía–. Sí, soy Lucius Malfoy, buenas noches, tengo cosas que hacer.

– ¡No, espere!–gritó la chica–. Me da igual lo que hiciese antes, usted me has salvado de una buena y quiero ayudarle.

– ¿Y usted crees que voy a aceptar niña? No puedo hablar con ningún mago o bruja, y aunque no lo parezca voy a hacerles caso, adiós niña.

–Soy Helen O'connor, soy española, así que esa norma a mi no me afecta. Además como ya he dicho, quiero pagárselo de alguna forma, me ha ayudado muchísimo. Por favor déjeme ayudarle– la chica parecía desesperada–. Sé quién es porque en el mundo mágico inglés hablan de usted, pero en otros lugares no lo hacen.

—Pues no necesito ayuda.

— ¿Tiene algún lugar para vivir?— Lucius no contestó—. Yo vivo junto a otros brujos que viven aquí. Es una especie de casa de acogida. Todos hemos sido expulsados por el Ministerio inglés, y ninguno tiene varita.

—No es mi problema.

— ¿Pero podría venir y quedarse aunque sea sólo una semana? Si no le gusta puede irse.

Lucius después de unos minutos pensando, aceptó.

—Pero me tendrás que explicar varias cosas O’connor.

No tuvieron que andar mucho, unos diez minutos con el paso que llevaban. Al llegar, se podía ver un edificio alto, de unas cuatro plantas. Se veía muy amplio y podrían vivir quince personas en cada planta. La fachada era gris, sucia y vieja y no tenía ningún detalle característico que llamara la atención en ese barrio pobre. Entraron y subieron por las escaleras al primer piso.

—Hay bastante gente aquí, sobre todo niños, al menos hay agua para poder bañarse y ropa para cambiarse. Esperamos mejor un poco y que esta pocilga se convierta en casas bastante decentes. Ahora no hay gente porque están en el piso de arriba cenando.

— ¿Puedo dirigirme al baño?
–Claro, un momento que le traigo algo de ropa– la chica desapareció, pero en menos de un minuto ya estaba de vuelta–. Es de uno de los hombres, pero creo que usan la misma talla.
Lucius fue a ducharse, realmente necesitaba aquel baño, tanto para lavarse como para aclarar algunas ideas. No le gustaba que la gente viera ahora como vivía, quizás se lo mereciera, pero él prefería que nadie lo conociese. Cuando salió de la ducha, vio la decoración del baño. Era blanco, con pocos azulejos, pero estaba limpio. Allí la pintura no presumía mucho. Empezó a vestirse aquella ropa muggle. Llevaba unos pantalones y camisa sencilla, todo de azul marino. Se sentía cómodo llevando eso, era algo limpio.

Salió de allí para ir de nuevo a lo que suponía era el salón, por la mesa y las butacas viejas que habían, y pensó en que su vida de nuevo cambiaba, aunque esperaba que para bien.

Mientras, en Privet Drive, las cosas no parecían ir muy bien. Harry Potter estaba haciendo la cena de su familia, como llevaba haciendo desde que tenía uso de memoria.

—Potter, trae ya la cena—le exigía su tío

—Sí, tío Vernon—Harry les llevó la cena y fue a su cuarto a esperar, para después poder bajar y lavar todo lo sucio. Como nunca cenaba, y tampoco comía cada día, Harry iba enfermando más y más, hasta tal punto, de estar más delgado de lo inusual, muchísimo más. Si al menos estuviera el profesor Snape en Londres, iría a verlo sin levantar sospechas, pero está con el director, pensaba. El muchacho estaba cambiado, había crecido unos quince centímetros y cuando estaba con sus tíos, el pelo le crecía hasta la cintura. Los hechizos de glamour en esa casa no tenían efecto.

—Mocoso, baja ya a lavar todo esto—su tío rompió sus cavilaciones.

—Ya voy tío Vernon—el chico bajo las escaleras y entró al comedor.

—Espero que no rompas nada ¿entendido? Si no, ya sabes lo que te espera.

El joven se dedicó durante más de una hora a lavar los platos, los cubiertos, las ollas y cazuelas. Cuando acabó, barrió todo el piso inferior y sacó la basura a los contenedores de la calle. Ese día no se había ganado una buena paliza, tenía suerte. O es creía él. Al entrar a su cuarto su tío le esperaba con un cinturón en la mano y ya sabía que tenía que hacer. Se desnudó de cintura para arriba y se puso delante del hombre, de espaldas a él. Los siguientes diez minutos recibió más de cincuenta latigazos y su tío parecía no querer parar. Harry no entendía que pasaba, esta vez no había hecho nada malo. Pero él no sabía que no necesitaba ninguna excusa para que ese hombre le hiciera lo que quisiera. Finalmente perdió la conciencia y cayó con un golpe seco al suelo.

El muchacho despertó al cabo de una hora, se levantó y fue a lavarse para quitarse toda la sangre seca y la que aun brotaba. Entró al baño y se metió en la ducha. Quince minutos tenía permitidos para ducharse, se frotó fuerte y cerró los ojos para no verse las cicatrices. Cuando acabó se secó y se metió en la cama.

Despertó a las seis de la mañana, como hacía cada día, se vistió con la ropa de su primo y bajó a preparar el desayuno, que a él no le tocaba. Lo dejó servido en la mesa y se marchó de la casa a hacer la compra. Le dolían las heridas pero tenía que aguantarse. Así pasó el día, preparando comidas, limpiando la casa y desapareciendo de la vista de su familia.

Esa noche su tío volvió a pegarle, siempre lo hacía con cinturones u objetos, pues le daba asco tocarlo con las manos, y agradecía que no quisiera abusar sexualmente de él, por una vez en su vida, daba gracias por ser “anormal”. Sin darse cuenta, cayó por las escaleras, cuando Vernon lo empujó hacia ellas. Éste, al ver lo que había hecho, se fue a la cama como si no hubiera pasado nada, se fue sin mirar atrás, ya despertará , pensó.

Pero el muchacho no despertaba y su magia, a través de su mente, logró comunicarse con otro mago, concretamente con Severus Snape. Este se encontraba en la ducha, quitándose los vapores de las pociones, cuando de repente mucho dolor y unas imágenes aparecieron en su cabeza.
Salió del cuarto de baño a toda prisa y se vistió, si lo que había visto era cierto, el chico estaría al borde de la muerte. Apareció en la casa de Potter y al llegar lo que vio lo dejó sin palabras. El chico estaba tumbado en el suelo, esquelético, lleno de moratones y ensangrentado. Fue a tomarle el pulso y vio que estaba vivo, lo tomó entre sus brazos y se apareció en la casa de acogida.

Llevó a Harry a la habitación que ambos tenían allí y lo recostó boca abajo en una de las camas. Salió a buscar a alguien para que lo revisara y encontró a un chico leyendo en la gran sala.

—Alexander, ¿podrías acompañarme un momento por favor?—pidió el mayor.

—Claro, Severus—Alexander era un joven de veinte años, pelo largo y negro, ojos celestes, alto y fuerte. El joven lo acompañó hasta llegar donde estaba el herido—. ¿Qué le ha pasado?

—Lo de siempre—contestó el slytherin con enfado. El maltrato tanto físico como psicológico a un niño estaba penado por la ley y automáticamente el abusador era condenado a muerte. Los niños podían encerrarse a sí mismos, dejar de hablar, bloquear su magia y morir. Nadie merecía eso.

Alexander lanzaba conjuros y conjuros e iba anotando cosas en un pergamino-. Severus necesito pociones analgésicas, Reabastecedora de Sangre, otra para limpiar las heridas y una para dormir sin sueños—el mayor salió en busca de lo que le había pedido y volvió cinco minutos después con todo ello. Alexander se las dio de beber a Potter y ambos salieron del cuarto, para dirigirse al salón principal.

— ¿Como está el chico?

—No voy a mentirte jefe—el joven paró unos segundos—. Ha perdido mucha sangre, y tiene heridas que no son recientes. Huesos sin curar bien y cortes de hará un mes o así, además que está muy bajo de peso, pesa unos cincuenta quilos y mide un metro setenta y siete centímetros. Tiene unas cuantas dioptrías más que el año pasado. Y me preocupa su estado mental, si mañana Harry está bien, dale las gracias a Merlín, pues quedará demostrado que es fuerte tanto físicamente como mentalmente. Este chico está mal, y no le dan nada de ayudas en el mundo mágico.

—Ya sabes que allí no se preocupan de nada. Al menos los Dursley no saben que cuando el chico se va, usa poción multijugos para esconder su apariencia real. Y de nuevo te lo pregunto... ¿Han abusado sexualmente de él?—preguntó con temor.

—No. Buenas noches, me voy a la cama— Alexander se despidió con una palmada en el hombro de su jefe.

Snape tardó un poco antes de irse a dormir. Se fue de nuevo a Privet Drive y con un poco de magia, hizo que los Muggles pensaran que habían enviado a Potter a un orfanato fuera de Londres, de esta manera si les aplicaban oclumancia, verían eso y no la verdad. Y como cada verano Potter estaría a salvo en ese lugar.

Antes de irse a dormir, le pareció ver a Helen con un hombre de melena rubia. Pero ya preguntaría al día siguiente.

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Continuará
Notas finales:
Esta vez no la abandonaré porque tengo unas ideas que me gustan y quiero escribirlas, ahora que empiezo a sentirme mejor^^
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Noticias
Recopilatorio Gratis "9 sonatas literarias!
Vamos a celebrar el Día del Trabajador con un nuevo libro homoerótico escrito por varias grandes autoras, algunas de las cuales las conocéis porque han publicado algunos de sus trabajos en slasheaven.

Son relatos cortos en los que hay de todo, misterio, romance, aventura… y todos y cada uno de ellos relacionado con una canción.

El título del recopilatorio es “9 sonatas literarias” y aquí os dejo los enlaces desde los que podéis descargarlos gratuitamente. Repito: ES GRATIS. Así que no sé a qué estáis esperando.

9 sonatas literarias


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--Administrador en 01/05/14 - 09:03 pm 37 Comentarios
Guiones nick
Os pedimos que no utilicéis los guiones a la hora de poneros un nick, ya que está dando problemas cuando se ingresa en la cuenta y hay que cambiar el seudónimo eliminándolo.



Gracias por vuestra ayuda

--Administrador en 06/06/13 - 11:37 am 53 Comentarios
Nuevo libro:
Os queremos anunciar la publicación de un nuevo libro. Una historia original que está realmente bien y que merece que le demos un empujoncito

Esta es la web donde podéis encontrar el booktrailer y también los links donde se puede adquirir “Sangre y acero”

Os dejo un extracto del resumen, para ir abriendo boca: “En Fuego y Acero, la distancia entre el orgullo y el honor, la fuerza y la tiranía, el amor y el odio, queda reducida a cenizas por las intensas pasiones de sus protagonistas, que desafiarán incluso a su propio corazón para forjar su destino."

Fuego y Acero en Third Kind


--Administrador en 31/01/13 - 07:54 pm 134 Comentarios