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20.- Goodbyes & Dust

(Adioses y Polvo)

*-*

-¿Tienes que irte?- Bill pregunta por octava vez desde que Tom llegó, su voz suave y deseosa, esperando un respuesta diferente a las 7 veces anteriores.

Por desgracia recibe el mismo asentimiento de cabeza arrepentido.

-Tengo que- Tom responde calladamente, su susurro casi quebrándose cuando mira dentro de los ojos acuosos de Bill. Las lágrimas están apilándose una sobre otra en los ojos café chocolate oscuro de Bill, amenazando con caer y bajar por sus mejillas hasta su tembloroso labio inferior. Pero por ahora permanecen en su lugar, resistiendo la urgencia natural de bajar precipitadas por el rostro de Bill.

Tom muerde la parte interna de su cachete y retiene sus propias lágrimas, sabiendo que en el segundo que Bill libere las suyas, no será capaz de controlarse a si mismo tampoco.

Quita sus ojos húmedos de Bill y mira hacia abajo hacia donde sus manos están descansando sobre las caderas de Bill, agarrándolo de forma posesiva. Se agarra un poco más fuerte.

-Te amo- Dice con un tono gentil, tratando de encontrar los ojos de Bill.

Acercándose, presiona sus labios contra los de Bill con un beso ligero, apenas unidos por unos pocos y sagrados segundos. No esperando alejarse mucho, Tom posa su frente descubierta contra la de Bill. Él no trae cachucha hoy, sólo una simple banda que retiene sus rastas en una coleta.

-Quédate- Bill dice después de que un minuto de silencio ha pasado. Su voz es tranquila, su tono no tan demandante, aunque es aparente que espera que Tom obedezca su deseo.

Tom suspira y deja que sus párpados se cierren mientras mueve sus manos de las caderas de Bill para entrelazarlas alrededor de su cintura en un amoroso abrazo. Aunque deseando que pueda decir otra cosa, las palabras arrepentidas salen de sus labios en un casi inaudible tono –No puedo-

Bill respira profundamente, tratando de detener sus lágrimas tanto como sea posible antes de que sea forzado a rendirse.

Tomando un respiro errático, enrosca sus manos más fuerte en el material de la larga camiseta de Tom. Toma pedazos del algodón en sus manos y se sostiene del pecho de Tom, deseando que su agarre sea suficiente para mantener a Tom con él.

-No vayas- Logra murmurar.

Tom abre sus ojos exactamente en el momento erróneo, abriéndolos sólo para ver el fresco grupo de saladas lágrimas derramándose por las suaves mejillas de Bill.

-Tengo que-

-No es cierto-

-Sí-

-Pero yo no quiero que vayas-

Tom suspira y trata de colocar una sonrisa de esas minúsculas sobre sus labios, pero no mucha expresión mostrará. Quita una mano de la cintura de Bill y usa su pulgar para limpiar los ríos de lágrimas de las mejillas del pelinegro.

-Son sólo dos meses a lo mucho- Tom tranquiliza al muchacho confundido en sus brazos, poniendo su mejor esfuerzo en ver el lado bueno de las cosas.

Bill asiente rígido en aceptación, su labio superior escondido debajo de sus dientes superiores intentando detener sus lágrimas.
-Pero dos meses es un muy largo tiempo, Sr. Kaulitz- Susurra con voz rota. Si hubiera dicho “Tomi” no hubiera sido capaz de controlar sus lágrimas mucho más.

Tom suspira y acuna la mejilla de Bill en su mano –Lo sé, lo sé- replica con su cabeza asintiendo inconscientemente.

Ellos se quedan callados por varios minutos, el pesado aire del verano cayendo sobre ellos mientras se abrazan uno al otro por unos cuantos últimos dulces momentos juntos, saboreando cada rasgo del otro con la esperanza de la memoria fotográfica.

La respiración agitada de Bill repentinamente se detiene, llamando la atención de Tom. Sus ojos se encuentran. Hay un destello de esperanza escondido en los profundo de los ojos del pelilargo. –Llévame contigo- Dice suavemente, una pequeña sonrisa haciendo su camino en sus labios.

-¿Quieres venir conmigo?- Tom pregunta escéptico.

La sonrisa en los labios de Bill decae –Y-yo… no puedo- Finalmente responde.

-¿por qué no?-

Sus ojos se encuentran de nuevo, pero Bill rápidamente aleja su mirada, sus ojos paseando alrededor del jardín y quedándose en la casa muchas yardas a lo lejos –No puedo- Dice calladamente –Tomi, dos meses es demasiado en el futuro-

Estarás allá mucho más que dos meses para el próximo año, Tom piensa para si mismo, una vez más rogando que el futuro es hacia donde Bill huye. Como sea, Tom asiente con su cabeza comprensivamente.

-Estás en lo correcto- Tom responde suavemente, la inofensiva mentira deslizándose por su lengua. –Hey, mírame- Tom pone su mano debajo de la barbilla de Bill y girando su cabeza hasta que sus ojos indudablemente se encuentran. –Son sólo dos meses, Bill. Dos cortos, pequeños meses… Se acabarán antes de lo que esperas, y entonces las cosas regresaran a lo normal-

Bill asiente con su cabeza gentilmente, su labio inferior una vez más atascado entre su mandíbula superior –Dos meses –Repite con un suave tono.

-Sí- Tom dice y mira hacia otro lado por un pequeño momento, sus ojos escaneando el jardín y deteniéndose en la casa junto a ellos. Mira a la ventana para ver si hay algún movimiento, pero no lo encuentra. Girando su cabeza de regreso a Bill, dice con una sonrisa –Ven aquí… -

El muchacho de rastas se acerca, sus ojos inconscientemente cerrándose y sus labios abriéndose mientras su mano se mueve hacia la nuca de Bill donde presiona gentilmente, rápidamente juntando sus labios. No importándole la posibilidad de que los ojos curiosos de alguien los vea, escapan en el beso, todas sus preocupaciones dejándoles momentáneamente.

Tom mantiene su mano en la base de la cabeza de Bill, sus dedos perdiéndose ausentemente entre los mechones de cabello mientras continúa presionando la cabeza del joven mientras no le deja una sólo oportunidad de alejarse.

El beso dura un minuto justo, aunque nunca lo profundizaron. Permaneció casto y muy dulce, nada más que el saboreo del momento entre dos amantes mientras dicen su adiós indeciso.

Tom se fuerza a alejarse, odiando cada milímetro que pone entre él y Bill incluso a pesar de que sabe que deben ser tomados.

-Debería irme- Susurra gentil, mirando como Bill abre sus ojos lentamente.

Bill asiente contra sus propios deseos y replica suavemente –Si tienes que hacerlo-

Ellos dicen sus palabras finales e intercambian “Te amo’s” antes de que Tom finalmente junta el coraje de alejarse un paso de Bill, sus brazos dejando su cintura y cayendo inertes a sus costados.

-No te olvides de mi- Dice mientras camina hacia la bomba de agua, apoyándose sobre sus talones. Mira sobre su hombro y sostiene entre sus dedos la manija, agarrándola de forma familiar.

Bill esboza una sonrisa poco entusiasta y mira a Tom –No lo haré- Promete.

Con  el movimiento de la manija, Bill cierra sus ojos fuertemente mientras ve los primeros rastros de Tom desvaneciéndose ahí frente a sus ojos, como algo salido de esos cuentos que su Madre le contaría como una historia antes de irse a la cama cuando era un niño. El viento se agita a su alrededor, pero después de unos pocos segundos todo parece regresar a lo normal, y abre sus ojos para ver la bomba de agua frente a él completamente vacía sin señales de un chico de rastas por ahí.

Sollozando un poco, obliga a sus piernas a caminar la corta distancia de regreso a casa para esperar por dos largos meses antes de poder regresar a la seguridad de los brazos de Tom. Arrastrando los pies hasta su casa, ser atrapado es la menor de sus preocupación en su mente.

Desafortunadamente, un par de ojos estuvieron viendo cada segundo de su adiós desde la ventana de la estancia del segundo piso.

**

James continua mirando a través de la ventana, sus ojos abiertos con asombro. Sus piernas fallan en llevarlo a la seguridad de su habitación incluso cuando escucha las escaleras crujir un poco bajo el peso de los pasos de alguien; indudablemente los de Bill. Aunque sabe que es sensato huir a su cuarto y dejar el asunto, se queda pegado en su lugar; sus pies plantados en la carpeta, sus manos descansado en el filo de la ventana, y su nariz a sólo centímetros alejada del vidrio.

-¿James?- La voz de Bill viaja lo que queda de los escalones mientras el muchacho pausa en medio de la escalera, su cabeza levantada y sus mejillas brillantes por los ríos de lágrimas -¿Qué estás haciendo?-

James gira su cabeza de la ventana hacia su hermano. Está callado por un momento antes de responder, aunque no responde la pregunta de su hermano. -¿A dónde fue Tom?- Pregunta, manteniendo su voz baja para que NI Madre ni Padre escuchen.

Bill aparta sus ojos mientras siente como sus mejillas se ruborizan violentamente –Va a la casa de sus abuelos- Murmulla como respuesta mientras se desliza hacia su habitación pasando a su hermano, donde cierra la puerta inmediatamente.

El más joven  deja que sus ojos se posen sobre la puerta cerrada por un cuantos segundos antes de mirar por la ventana una vez más.

Seguro, viendo a su hermano y a ese Sr. Kaulitz compartir un beso otra vez lo sorprende un poco.
Pero justo ahora, esa es la menor de las dudas en su cabeza.

Ahora, lo que le tiene más curioso es como Tom desapareció exactamente…

**

Tom abre la puerta de la habitación de huéspedes con la punta de su pie y arrastra su bolsa llena de ropa y otros accesorios que necesitara para lo que resta del verano en la casa de sus abuelos. Avienta sus bolsas al pie de la cama doble y se quita la mochila de su hombro y la pone en el colchón.

Soltando un profundo suspiro mira alrededor de la habitación, la cual parece estar completamente intacta desde la última vez que estuvo ahí en Navidad –Lo mismo lo mismo- Farfulla por lo bajo y se sienta al filo de la cama.

Posa sus codos en sus rodillas y descansa su frente en la palma de sus manos. Van a ser dos agonizantes largos meses, ya lo sabe. Sus abuelos están en el punto donde deberían de estar en un asilo, pero son demasiado tercos para admitir que podrían usar ayuda extra. Ambos están en sus 80’s y aún siguen viviendo como dos conejitos llenos de vida.

A pesar de su terquedad, necesitan ayuda – incluso con las cosas más simples del día al día. Traduciendo, básicamente significa que Tom y su hermana, Ava, van a ser como enfermeros por los próximos dos meses.

Y la peor parte de todo es  que en el segundo que Tom abraza a su abuelo en un abrazo cariñoso, no puede evitar notar esas facciones similares mientras se separa. Tiene la misma barbilla pertinaz que su padre, James. Y pensando así sólo lleva a la mente de Tom a pensar en Bill.

-¿Lo extrañas?- La voz de Ava alcanza los oídos de su hermano mientras él está restregando los nudillos de sus manos sobre sus ojos, como si intentara evitar las imágenes tortuosas.

Levanta la vista de sus manos y centra sus ojos en su hermana mientras ella camina lo que resta dentro de la habitación y se sienta en la otra cama, frente a él -¿Extrañar a quien?- Pregunta en sus susurro.

Su hermana gira los ojos.

-Tú sabes- Dice con una sonrisa escondida –Ese muchacho-

-¿Q-qué muchacho?- Tom pregunta curioso, incapaz de deducir que su hermana sabe acerca de él y Bill. Claro, ha olvidado esa tarde donde ella entró en su habitación y ellos estaban en los brazos del otro.

Otra vez, la joven mujer gira sus ojos con la típica exasperación preadolescente.

-Ese muchacho- Repite sus propias palabras, su noto ligeramente avergonzado de estar hablando de este tipo de cosas con su hermano –El que tiene el cabello negro… ¿Bill? ¿O algo así?- Su hermano asiente con rigidez -¿Lo extrañas?-

Hay un profundo suspiro que resuena en la habitación y entonces Tom vuelve a poner sus manos sobre sus ojos una vez más. Intenta un encogimiento de hombros casual, pero el movimiento pasa desapercibido en esa posición, completamente hundido.

Un minuto entero se va antes de que él encuentre fuerza en su voz para responder –Algo así, creo-

Ava se ríe entre dientes ligeramente viendo el rubor subir por el cuello de su hermano –eso es lindo- ella dice entre su risa, nunca antes viendo y escuchando a su hermano preocuparse tanto por alguien para admitir que lo extraña. -¿Va a venir aquí y visitarte durante el verano?-

Su hermano sacude su cabeza, lamentablemente –No puede- su voz suena como respuesta.

-Oh- Hay unos momentos de silencio antes de que Ava hable de nuevo -¿Él es tu… tu novio?-

Tom detiene el proceso de restregar sus puños contra sus mojados ojos repetitivamente. Se toma un momento y levanta la cabeza solo para descansar su barbilla en sus manos. Inhala profundamente y libera una larga exhalación antes de encontrar su ojos con los de Ava. Con una no muy convencida sonrisa adornando sus labios responde con un tono suave –Sí, lo es-

Las mejillas de Ava se sonrojan y ella agacha su cabeza ligeramente -¿Eres gay?-

-Eso creo- Tom responde con sencillez. Nunca lo fue antes, pero no es que pueda negarlo ahora. Y, para la opinión de Tom, diciendo que sólo es gay por una persona es sólo una manera de mentirse así mismo.

Su hermana se ríe una vez más -¿Lo sabe mamá? ¿Ya le dijiste?-

Suspirando y cerrando sus ojos responde cansadamente –No, no aún. No he encontrado el momento justo.

-Oh-

-Knock, knock-  Una voz suena desde el marco de la puerta con un chirrido gentil en la ya abierta puerta mientras su abuela entra a la habitación con una cálida sonrisa surcando sus arrugadas facciones.

Tom y Ava se giran para mirar a la puerta, recibiendo a su abuela con enormes sonrisas mientras ella lentamente hace su camino dentro de la habitación con su delgado bastón que no parece ser de mucha ayuda.

Tom mueve su mochila hacia la pared, haciendo espacio para su abuela, y ayuda gentilmente a la mujer a tomar asiendo en la cama.

-¿Qué pasa, abuela?- Tom pregunta mientras toma asiento de nuevo, preocupado de cuan cansada luce su abuela tan sólo por el corto camino a la habitación de los huéspedes desde la habitación principal.

La mujer libera un cansado suspiro y se remueve en el colchón, poniendo su bastón contra el pie de la cama. –Oh, la abuela se está haciendo vieja- Dice ella con una estrangulada risa, sonriendo ligeramente –Pero el abuelo quiere que les diga las nuevas a ustedes por mi misma. No quiere ser el malo este año-

Los nietos inmediatamente sonríen, sabiendo exactamente de lo que está hablando: sus trabajos de verano.
Ellos no va a estar de flojos todo el verano en casa de sus abuelos. Son jóvenes y saludables, en perfecta condición para el trabajo duro.

-¿Cuál es el veredicto este año?- Tom pregunta, temiendo la respuesta un poco. Ha habido algunos trabajos muy demandantes en los últimos veranos.

-Oh, nada que sea demasiado.- Su abuela responde, palmeando la rodilla de Tom tranquilizadoramente –Pensamos que este año podrían ayudar limpiando el sótano. Hay muchos cachivaches ahí abajo…- Su voz se desvanece entre una risita, sacudiendo su cabeza con humor –Tu abuelo sufre de silogomania, pero nunca lo admitirá. Ustedes lo conocen también, demasiado terco para admitir que es terco- Ella deja salir una risa gentil -¿Piensan que pueden hacerlo?-

-Lo haremos- Tom responde- mientras no sea igual que la mi-… basura en el ático-

Su abuela le mira, advirtiéndole silenciosamente sobre su lenguaje antes de responderle –No es ni siquiera la mitad de malo que el ático. En el ático estaban mis viejos y olvidados cachivaches. El sótano está lleno de las cosas de su abuelo. Y sus cachivaches son mucho más interesantes que los míos. Tiene artefactos de cuando era un niño y cajas y cajas de cosas de su padre…-

-¿Tiene algunas cosas de James?- Tom pregunta, interrumpiendo a su abuela y causando que todos los ojos en la habitación le miren a él.

Su abuela frunce su ceja en confusión, girándose para mirar a su nieto –Cosas de tu bisabuelo, sí- Responde con tono sencillo .¿Cómo recuerdas su nombre? ¿Están estudiando genealogía en la escuela?- Se ríe, claramente bromeando.

Tom se ríe y sacude su cabeza –Nah, es sólo… algo que sé- Responde ligeramente, agradecido de que no hay curiosidad de por qué actuó tan interesado –entonces ¿Qué tan pronto tenemos que empezar a hacerlo?- Pregunta, cambiando el tema.

-Tan pronto como que quieran- Su abuela responde con una sonrisa –tienen todo el verano-

**

Tom no lo hizo en unos cuantos días, casi una semana, tomándose su tiempo para instalarse para los siguientes meses. No quiere pensar en Bill y parece que si se acerca al sótano es ahí a donde su mente viajará exactamente.

En el día seis de estar en la casa de sus abuelos se encuentra a si mismo en el sótano durante el mediodía, resguardado del calor y el sol, y en lugar de ello está perdido entre interminables y revueltas pilas de cajas. Algunas están bien apiladas mientras otras lucen como una miniatura de la Torre de Pisa inclinada. Pero una cosa es la misma no importe donde este colocado; todo está cubierto en una adorable capa de polvo.

Tom jala una pequeña cadena para encender las luces, iluminando una buena parte del sótano. Suelta un suspiro, incapaz de decidir por dónde empezar en ese desastre, y abre la tapa de una de las cajas más cercanas a él. Agitando su mano izquierda en frente de su cara tose mientras una nube de polvo se desprende y ataca el aire a su alrededor. Tose hasta que el aire está, en su mayoría, otra vez normal.

Acercándose un paso husmea en la caja abierta y frunce el ceño ante el contenido.

Juguetes.

Está llena de nada más que rotos y clásicos juguetes pequeños de niño. Y por lo se ve, parecen ser los de su madre contra los de su abuelo. A menos que, claro, su abuelo soliera jugar con muñecas Barbie cuando niño.

Tom sonríe y mueve la caja para mirar  uno de los lados en la luz, y seguro, escrito con brillantes plumón rojo dice: Juguetes de Simone.

Eso definitivamente no es por lo que está buscando.

¿Pero si una esta nombrada significa que las otras también?

Tom mueve su mano al estante detrás de él y coge la linterna que trajo con él. Dejando la caja abierta, la enciende  y mira en los lados visibles de las demás cajas hasta que sus ojos caen en uno con la palabra que está buscando.

Apaga la linterna y la deja a un lado antes de destapar la caja. Inmediatamente mira adentro, pero para su decepción no hay mucho que ver.

-¿Por qué ya estás haciendo esto?-

Deja caer el porta retrato de su abuelo cuando niño en la caja y mira sobre su hombro mientras su pequeña hermana baja los escalones al sótano. Sus pasos hace sonidos apagados en el piso de cemento mientras ella camina hacia su hermano.

Tom deja escapar un suspiro y se encoje de hombros, girando su atención  de regreso a la caja llena de fotografías. Agarrando una foto familiar de cuando su abuelo era un niño responde –nada mejor que hacer-

-¿Entonces preferiste estar aquí abajo en este patio de juego lleno de polvo?- Pregunta y levanta su cabeza hacia un taburete muy grande, pasando su dedo por encima de la caja cerrada. Levantando su dedo hacia su cara, hace un gesto ante la gruesa capa de polvo cubriendo su piel –Asqueroso-

- Le gana a estar afuera en el calor-Murmura y mueve la caja entera de encima hacia un espacio vacío en el suelo. Abre la caja de debajo y gruñe al ver una pila llena de los ropones de bebé- el abuelo tiene un problema ¿Por qué querría alguien guardar toda esta mierda?-

Ava se ríe entre dientas y brinca del taburete, abre una de las cajas de una pila diferente no muy lejos –Y aparentemente al abuelo le gustan los ositos de felpa- dice con una risa, sacando al animal afelpado de la caja que abrió –Ew, huele a humedad y viejo-

-Déjame ver eso- Tom la interrumpe después de levantar la vista de la caja en sus manos, sus ojos caen sobre el familiar osito. Agarra el animalito de las manos de su hermana y lo mira de cerca, sus ojos se agrandan mientras toca el pelaje azul como si fuera oro.

Ava se ríe antes el asombro de su hermano antes de girarse hacia la caja -¿Le gusta a Tomi el osito?- Pregunta con voz infantil.

-Cállate, es sólo… - se calla, realizando que no puede decirle que obtuvo este mismo oso para Bill una par de semanas antes. Y es el mismo oso, a pesar de estar un poco viejo y tener un ojo roto. Sacude su cabeza y deja sus manos caer a sus costados, el oso aún fuertemente apretado  en su mano izquierda -¿Dónde encontraste esto?-

-Aquí- Ava responde con una tos, quitando un nube de polvo –ooh ¿qué es esto?- Pregunta después de hacer a un lado un montón de papeles. Extiende su mano dentro de la enorme caja y saca un libro. Deshaciendo el nudo y quitando la cuerda, lo abre en la primera página.

-¿Qué es?- Tom pregunta suavemente, mirando a su hermana sonreír mientras toma asiento en el taburete otra vez, el pequeño libro entre sus manos.

Se ríe ligeramente y lo cierra, dándoselo a Tom –Pienso que es, como un diario o algo así. Parece como si un niño lo escribiera. Mira-

Tom coloca el osito en la parte superior de la pila de cajas cerradas y le echa una mirada al libro de su hermana. Recorre con sus dedos la cubierta, abriéndolo en sus manos. Parece viejo y las orillas están desgastadas, como si hubiera sido metido en pequeños escondites muchas veces.

Recargándose sobre una viga de metal, quita la portada de su camino y acomoda el libro de manera que puede leer en la tenue luz.

Su hermana estaba en lo correcto; parece ser como si un niño lo hubiera escrito.

La caligrafía esta angulada y garabateada y muy grande, como cuando un niño esta apenas aprendiendo a escribir entre bordes.

Leyendo sobre la primera hoja, el tema sólo parece afirmar el hecho. Se ríe ante la inocencia de la primera entrada, el niño ha escrito sobre el juguete que su madre no le permitió tener cuando fueron al pueblo y cuan molesto estaba con ella. Honestamente, él retrató a su madre como el equivalente a un demonio.

-¿De qué te estás riendo?- Ava pregunta, moviendo sus pies colgantes adelante ya tras  desde su posición en el taburete.

Tom levanta la mirada de la página, un poco sobresaltado –Es como el diario de un pequeño niño- responde con una corta risa, como si eso fuera suficiente razón para su risa. Inconscientemente da vuelta a la hoja y agrega –Es ridículo-

-Estaba bien, entonces- Ava dice y brinca del taburete –Diviértete con eso, voy a regresar arriba.

Tom apenas asiente como respuesta silenciosa mientras escucha a su hermana regresar sus pasos, su atención en otro lado completamente. Da vuelta a las siguientes páginas, riéndose ante las ridículas entradas del diario. Mientras pasa a la siguiente hoja nota el trozo de páginas rotas, las orillas aún intactas con pedazos rasgados nada más que una tenue memoria.

Recorre con sus dedos las orillas rasgadas antes de dejar sus ojos caer en la siguiente entrada. Como sea, esta entrada es diferente a la anterior. La escritura es más ordenada  y está vez hay una fecha escrita en la parte superior de la página.

-¡Ah!-Tom casi grita y salta al sentir una ligero cosquilleo en su mejilla. Golpea a la pequeña criatura lejos y cae sobre el piso junto al diario. Calma su respiración y se arrodilla para tomar el libro, murmurando –maldito bicho- por lo bajo. Suspira pesadamente y levanta el libro por la portada frontal. Las páginas del diario cuelgan mientras se para y un pedazo de papel cae desde el diario y flota hasta el piso.

Tom se agacha y recoge el objeto. Es una pequeña tira de papel doblada, muy duro, como un tipo de popelina. La parte doble  luce como si hubiera sido aplastada hasta que estuviera tan delgada como pudiera ser.

Levantándose una vez más, coloca el diario sobre una caja y mira hacia el pedazo de papel en sus manos con una mirada de confusión insoportable en sus facciones.
Se recarga contra el poste en su posición previa y mete sus dedos entre las dos orillas del papel doblado.

Su aliento se atora en su garganta.
El papel comienza a temblar, siguiendo el movimiento de sus manos.
Parpadea varias veces, incapaz de cree lo que está viendo. Es casi tan irreal.

Mira de nuevo al papel, pero no ha cambiado. Es el mismo como lo era hace dos segundos; la tira de fotos de la cabina en el carnaval un par de semanas atrás. Todas y cada una de ellas muestra una linda imagen de Bill y Tom juntos.

El latido de su corazón se acelera mientras realiza donde estaba el papel. El diario de James, piensa, las palabras golpeando su mente. Se apresura para agarrar el libro, las fotos aún entre sus dedos mientras ojea por las hojas hasta que encuentra las últimas entradas con más fechas “recientes”.

-1908, 1908, vamos, vamos- susurra, dándole vuelta a la hoja hasta encontrar una que quede. –¡Marzo 20, 1908! ¡Sí!- Pasa su dedo índice derecho por la hoja, sus ojos escaneando de izquierda a derecha, sus labios moviéndose para formar palabras, su voz ocasionalmente diciendo cosas útiles en voz alta –Bill trajo un muchacho extraño a casa ayer… tiene cabello extraño… ¡Nunca he visto un cabello así!... Él menciono algo acerca de no ser capaz de ir a casa… Bill le dejo quedarse la noche… Madre y Padre visitando a la Tía Abuela… Llega la mañana, él se fue…-

Tom da vuelta a la hoja, sus ojos aún recorriendo la página, sus dedos y palmas sudando contra la cubierta mientras las fotos tiemblan en su débil agarre. Las próximas entradas su mente y apenas les pone atención, encontrando sin sentido leer sobre las opiniones de James de las aparentemente muy seguidas conversaciones de Bill acerca de encontrar a Tom.

Se detiene mientras encuentra las últimas entradas, fechadas en los finales de la primavera. Lee el primer par de líneas y entonces decide leer la entrada completa, palabra por palabra. Su corazón acelerándose todo el tiempo.

Mayo 22, 1908

Sabía que Bill se estaba volviendo cercano a ese Sr. Kaulitz, pero nunca imagine que ellos eran tan cercanos. Los vi correr hacia el bosque temprano y los seguí, pensando que Bill posiblemente estaba mostrando a Tom el pequeño riachuelo que no está muy lejos. No debería de haberlos seguido. No debí hacerlo.

No había un riachuelo. Ellos estaban “peleando” como Bill dijo. Me hizo jurar no contarle a Madre. No lo hare, pero sería sin sentido rogar por algo que no estaba haciendo. No estaban pelando del todo. Lo vi detrás de un árbol. ¡se besaron! ¡Fue tan asqueroso! ¿Dos hombres? ¿Besándose? ¿Es incluso correcto? Yo sólo he alcanzado a ver hombres y mujeres besándose. Le preguntaría a Madre, pero me temo que querrá saber la razón de por qué estoy tan curioso.

En su lugar le pregunte a Bill. Dijo que para algunas personas está mal. Le pregunte si era de esos, si le gustan los muchachos.

Dijo que no.

Mintió. Sé que mintió. Sé lo que vi.
Lo vi besando a Tom, los escuché platicando.

Si alguna gente lo encuentra mal, ¿entonces por qué hacerlo? ¿Y por qué lo está escondiendo?

Tom suspira y trata de calmar el latido de su corazón. James sabe, y sabe más de lo que ellos pensaron. Eso es más que suficiente para hacer que Tom se asuste.

-¡Thomas! ¡El desayuno está listo!- La voz de su abuela viaja escaleras abajo y alcanza sus oídos, regresando a su mente de sus pensamientos. Brinca de su lugar y cierra el libro –Thomas ¿estás ahí abajo?-

-¡Sí, sí, ya voy, abuela!- grita y desliza las fotos de regreso al diario. Mirando a su alrededor del sótano desordenado mete el libro de regreso a una de las cajas y corre escaleras arriba, dejando atrás el diario y rogando que sus pensamientos se queden atrás con el libro.

**

Tom no fue suertudo. Sus pensamientos no se quedarían atrás, guardados en el sótano. En lugar de eso plagan su mente toda la tarde y el anochecer, contantemente saltando y asiendo a sus piernas moverse con ansiedad de que más sabe James.

Incluso se escabulló escaleras abajo hacia el sótano y de regreso con el diario escondido detrás de su espalada mientras caminaba pasando a sus abuelos.

Y ahora está metido en la habitación de huéspedes, descansado contra la cabecera con el libro abierto contra sus piernas. Se mueve entre las hojas, pasando algunas entradas que apenas y lee y descartando otras que realmente no le importan. Pausa un momento sobre la entrada que leyó antes, pero gira la página rápidamente, saltándose unas cuantas cuando sus ojos caen sobre una que no puede evitar.

Junio 14, 1908

Estoy terriblemente confuso. Estaba mirando a Bill y Tom diciéndose adiós hace rato. Estaban afuera, y estaba mirando desde la ventana de la estancia. Me gire cuando ellos se besaron (eso es aún un poco raro), pero era obvio que ellos se estaban diciendo adiós. (Le pregunté a Bill y me dijo que Tom va a la casa de sus abuelos por un tiempo)

Terminaron su adiós y entonces Tom caminó hacia la pipa de agua que Padre ha olvidado reparar. Lucía como si fuera a usarla para sacar algo de agua, pero no estoy muy seguro si parpadeé o me desmayé, pero la siguiente cosa que sé es que él no estaba.

Se desvaneció del jardín trasero.

Estoy seguro de que mis ojos se abrieron desmesurados, y fue como si se hubiera evaporado en el aire.

Él estaba ahí un segundo y al siguiente ya no. Incluso si parpadeé, no fue suficiente tiempo para él de correr en otra dirección. He estado tratando de encontrar cientos de explicaciones diferentes, pero ninguna le queda.

Juro que se desapareció.

Debería preguntarle a Bill sobre eso. Él estaba ahí abajo con Tom, quizás el sabe.

Aunque, no parecía estar conmocionado por eso.

Tom se paraliza, su agarre en la esquina superior de la pagina causando que se sacuda como un mini temblor. Él no puede saber lo del viaje en el tiempo, Tom tranquiliza su mente, ignorando las señales de advertencia encendiéndose constantemente. Pero con paso de más páginas, tranquilizar su mente es más difícil con cada palabra.

*-*

 

 

Notas finales:
N/T Lamento tardar tanto!! Ya un mes creo… No sé, la verdad. Les dejo nuevo capítulo traducido, espero y lo hayan disfrutado. La verdad entiendo que ellos estén de vacaciones, pero duran mucho!! XD Yo quiero unas así, sólo tuve una semana de vacaciones y me supo a nada T.T

Silogomania Esto es un desorden compulsivo referido a alguien que junta cosas inservibles. Sé que en el diccionario probablemente ni aparezca la palabrita esta, pero no encontré otra para decirlo en español. En ingles se llama Hoarding o Syllogomania, en la historia decía Packrat, pero ninguna tiene palabra en español por más que le busque. Si alguien lo sabe, comuníquenmelo.

Devi Riddle
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Noticias
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Vamos a celebrar el Día del Trabajador con un nuevo libro homoerótico escrito por varias grandes autoras, algunas de las cuales las conocéis porque han publicado algunos de sus trabajos en slasheaven.

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--Administrador en 01/05/14 - 09:03 pm 37 Comentarios
Guiones nick
Os pedimos que no utilicéis los guiones a la hora de poneros un nick, ya que está dando problemas cuando se ingresa en la cuenta y hay que cambiar el seudónimo eliminándolo.



Gracias por vuestra ayuda

--Administrador en 06/06/13 - 11:37 am 49 Comentarios
Nuevo libro:
Os queremos anunciar la publicación de un nuevo libro. Una historia original que está realmente bien y que merece que le demos un empujoncito

Esta es la web donde podéis encontrar el booktrailer y también los links donde se puede adquirir “Sangre y acero”

Os dejo un extracto del resumen, para ir abriendo boca: “En Fuego y Acero, la distancia entre el orgullo y el honor, la fuerza y la tiranía, el amor y el odio, queda reducida a cenizas por las intensas pasiones de sus protagonistas, que desafiarán incluso a su propio corazón para forjar su destino."

Fuego y Acero en Third Kind


--Administrador en 31/01/13 - 07:54 pm 123 Comentarios