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19.- A Carnival & Teddy Bears

(Una Feria y Ositos Teddy)

*-*

-Tomi, por favor ¿A dónde vamos?- Bill pregunta aprensivamente, elevando su voz por sobre la música estruendosa saliendo de las bocinas y agarrándose fuertemente de los reposabrazos mientas Tom hace una vuelta muy cerrara. Las llantas rechinas con énfasis, causando que Bill apriete su agarre  y muerda la parte interna de sus cachetes con horror –Tom, baja la velocidad.

Tom retiene una carcajada, pero cumple y baja la velocidad un poco por debajo de la velocidad límite después de captar la visión de Bill por el rabillo del ojo. El pobre muchacho estaba sosteniéndose de cada saliente y borde a su alrededor, sus nudillos volviéndose blancos.

-Honestamente ¿nunca has conducido un auto antes?- Tom pregunta, no tomando en cuenta la pregunta anterior de Bill.
Levanta una mano y baja el volumen de la radio unos pocos tonos.

-Nunca- Bill replica secamente y se sienta derecho, su espalda recta contra el asiento. Abre su boca para explicar más, pero en lugar de eso, retiene su aliento antes de gritarle a Tom con los ojos muy abiertos -¡Tomi! ¡Pensé que habías dicho que luz amarrilla significa reduzca la velocidad!

Tom se ríe ahora, fallando en retener su risa. Gira su cabeza por un segundo sólo para ver a Bill aplastado  contra el asiento como si estuviera prácticamente retenido ahí por una fuerza invisible.

-No cuando estás así de cerca de la intersección. Habríamos perdido la luz si hubiera bajado al velocidad- Tom explica como si le enseñara a alguien las verdades detrás del volante. Devuelve sus ojos al camino y ralentiza el carro cuando alcanzan una línea de tráfico infinita. Suspira y se gira para mirar a Bill –Bill- Comienza con una sonrisa y una risita –Cálmate, estás actuando como si fueras a morir.

Bill encuentra los ojos de Tom y afloja sus músculos un poco, relajándose en el asiento mientras deshace su agarre de la manija del carro y del reposabrazos a su otro lado –De la manera en que estaba manejando, Sr. Kaulitz, realmente pude haber muerto.- Bill dice con una voz monótona, obviamente no del todo entusiasmado por esta transportación rápida.

-Bill, sólo relájate- Tom dice con otra risa corta. Aprieta la rodilla de Bill tranquilizadoramente antes de agregar –No soy tan mal conductor.

-Buen señor, es ahí donde tengo de diferir- Bill responde con voz humorística. Se remueve en su asiento y ajusta el cinturón de seguridad de tal manera que ya no está enterrándose en su cuello incómodamente. Se fuerza a si mismo a calmarse mientras se mueven un poco a través del tráfico de “la hora pico” como Tom le ha llamado unos minutos antes –Entonces, ¿a dónde estamos yendo hoy, Tomi?

-¿Hmm?- Tom pregunta mientras despega sus ojos de la intrigante y misteriosa pegatina de la defensa  del carro de enfrente –Oh, uh, estaba pensando llevarte a la feria. Está abierta por el comienzo del verano-

Bill arruga su frente ligeramente -¿feria?  ¿Cómo para comerciar?

-No, no ese tipo de feria- Tom corrige a Bill con otra ligera risa –Sabes, una feria, como un carnaval o festival o atracciones o cómo demonios quieras llamarle.

-Oh- Bill dice, su voz mostrando comprensión mientras mira a través de la venta el lento movimiento del tráfico -¿Hoy es un día festivo?

-No en este país ¿por qué?

-Bueno, dijiste que vamos a un carnaval… ¿los carnavales no son usualmente para celebrar días festivos o algo así?

-No hoy en día, Bill- Tom replica con una amistosa sonrisa. -Es sólo el carnaval anual. Es por diversión.

**

-Oh, se siente tan bien estar afuera de ese artilugio de muerte- Bill refunfuña mientras tropieza con un cordón desatado de sus tenis del siglo XXI. Estos están tomando su tiempo para acostumbrarse a ellos, sorpresivamente.

-No es una artilugio de muerte- Tom replica, cerrando la puerta del carro y apretando el botón de la alarma para cerrar el vehículo.

Bill brinca ante el pitido chirriante y manda una suave mirada hacia el carro junto a él antes de alcanzar a Tom.

-Bien, pero esas cosas son raras- Bill declara y le cacha el ritmo a Tom, caminado lejos del carro y a través  del improvisado estacionamiento lleno de hierba hacia la feria en la distancia.

Tom suspira y toma la mano de Bill después de accidentalmente chocarlas con las suyas propias un par de veces. Entrelaza sus dedos en una familiar forma y dice suavemente –Te acostumbrarás a ellos- Especialmente si vas a vivir aquí, Tom agrega silenciosamente en su mente.

Pensando deseoso.

Hacen su camino dentro de los terrenos de la feria después de una pequeña cuota y boletos en la mano para dos. Poco después de entrar por la verja se detienen, lado a lado.

-¿Sr. Kaulitz?-

Se giran para mirar la cara del otro.

Tom rola sus ojos ante el uso de su apellido una vez más pero maneja sonreír suavemente -¿sí?

Bill aclara su garganta y mira a su alrededor antes de continuar -¿Qué es lo que hacen ustedes en un carnaval hoy en día, exactamente?

Su mente se arremolina mientras mira a su alrededor por segunda vez, su cabeza abarrotada de las centelleantes luces que se mueven y la cantidad de sonidos viniendo de diferentes atracciones y sus ojos encontrándose con la risa y conversaciones de diferentes parejas y familiar caminado y pasándolos.

Vuelve a encontrar los ojos de Tom mientras escucha el familiar tono de risa escapar de los labios de Tom.

-De todo y nada- Tom dice vagamente, apretando la mano de Bill entre las suyas -¿Dónde quieres empezar?

Los ojos de Bill se agrandan ligeramente y resopla ante tal pregunta.
Como si Bill tuviera alguna de idea de dónde empezar en un lugar así.
Una burla.

-Elige- Bill replica mientras mira a su izquierda a uno de los rieles temporales y entonces a una rueda de la fortuna parándose alta en la lejanía.

Tom sonríe y asiente con la cabeza, ya girando sobre sus talones y jalando a Bill a su lado. Como sea, Bill se detiene mientras sus ojos caen sobre uno de los juego no muy lejos.

-¿Qué?- Tom pregunta, tratando de seguir la visión de Bill, pero fallando en encontrar la causa de esos ojos enormes.

-No me importa a que… juego, o cuales no, me subas- Bill comienza y traga fuertemente mientras su ojos permanecen enganchados en ese juego –Pero nada rápido-

Tom no puedo retener su risa.

**

-¿Ni siquiera subir a las tazas de té girantes?- Tom pregunta mientras él y Bill hacen su camino entre las otras parejas, gente caminando lentamente mientras el cielo comienza a oscurecerse.

Bill gira su cabeza y mira a Tom con una ceja ligeramente arqueada –Dar una vuelta en… ¿tazas de té, Sr. Kaulitz?

-Bueno, grandes… taza de té- Tom corrige con una risa, realizando la locura de aquella propuesta para alguien que nunca ha escuchado de una cosa así. Probablemente suena rayando en lo loco. –Mira, están justo por ahí- Tom dice y apunta hacia el juego al que se dirigen lentamente.

Bill se detiene sobre sus pasos y mira hacia arriba, su quijada cayendo ligeramente. Resopla y sacude su cabeza después de mirar el evento ridículo por varios segundos. Tom, lo siento- Comienza con un tono casi sorprendido- pero no voy a subirme en una exagerada taza de té que gira como un… ¡como un trompo!-

-Vale, vale, sigamos caminando- Tom responde con una pequeña carcajada y coloca su mano en la espalda baja de Bill para guiarlo a través de la muchedumbre.

-¿Qué es eso?- Bill pregunta y se detiene enfrente de uno de las no tan abarrotadas atracciones. Es un edificio muy largo con un letrero intensamente iluminado. Sin mencionar que es muy brillante, también.

-Oh ¿eso?- Tom dice con flojera, su voz no increíblemente entusiasta ante la idea de ir hacia ahí –Es sólo la casa de los espejos-

Tom continúa caminando, pero Bill se queda parado, sus ojos entretenidos con la atracción enfrente de ellos. Sus ojos recorren el letrero destellante y cae sobre los espejos debajo, la luz brillando en sus ojos.

-¿Qué?- Tom pregunta, notando el ligero asombro en los ojos centelleantes de Bill.

Bill gira su cabeza y se encuentra con la mirada de Tom momentáneamente, una pequeña sonrisa adornando sus labios -¿podemos ir?- Pregunta suavemente.

Tom suspira y escarba el suelo con la punta de su zapato –Bien- Tom acepta y conduce el camino hacia la casa refractiva.

Bill no nota a Tom guiando el camino hasta que se topa con la vista de la espalda de Tom desapareciendo en la casa. Corretea después de él rápidamente, casi tropezando sobre sus dos pies con esos tontos zapatos del siglo XXI.

Entra en la casa de los espejos y rebota hacia atrás mientras casi inmediatamente se tropieza con uno de los espejos frontales.

-¿Tomi?- Llama mientras frota sus frente ligeramente, sus mejillas enrojeciéndose con vergüenza incluso aunque nadie fue testigo de su momento de humillación –Tom ¿qué se supone que hago aquí?- Grita, no atreviéndose a moverse una pulgada hasta que tenga una respuesta.

-Encontrar la forma de salir- La voz de Tom resuena de regreso.

Bill se gira para encontrar la voz de Tom, pero sólo termina viendo un montón de reflejos de si mismo en todas las direcciones. Hace otro círculo, pero sigue recibiendo los reflejos de su rostro desencajado por todos lados, no importa hacia donde gire.

-¿Tomi?- Bill grita y coloca su mano enfrente de él, permitiéndose caminar un poco más que antes -¿Tomi, dónde estás?-

-Sigue mi voz-

-¿Cómo se supone que voy a llegar a ti?- Bill pregunta y choca contra otro espejo, a pesar de su mano al frente. Intenta avanzar un poco más y choca de nuevo, dejando escapar un apagado “ow” en el proceso.

La risa de Tom resonó hasta sus oídos –Bill, se supone que no camines contra los espejos- dice con un tono de “es un hecho”, recalcando lo obvio.

-No soy un idiota, Tom- Bill suelta de regreso logrando pasar por entre otro pequeño juego de espejos antes de caminar de frente contra otro – ¿Pero cómo se supone que encuentras su camino hacia la salida de esto? ¡Es como un laberinto imposible!-

Otra vez la risa de Tom llega a sus oídos, pero esta vez una palabra de consejo le sigue –Sigue el piso-  Tom aconseja a Bill, dándole un pista de cómo lograrlo a través de el laberinto de reflejos.

-¿el piso?- Bill se pregunta silenciosamente, no encontrando como eso pudiera ayudar. Pero él no se queja y sigue el consejo, agachando su cabeza para mirar al suelo mientras continua su camino a través de los espejos.

Funciona.

Él no levanta su cabeza hasta que se topa con alguien.

Oh, discúlpeme, lo siento- Dice rápidamente y levanta su cabeza para disculparse sólo para encontrarse cara a cara con Tom -¡Tomi!- Casi chilla con alivio y coloca sus brazos alrededor de la espalda del muchacho en un apretado abrazo, hundiendo su cabeza en el seguro espacio del cuello de Tom.

-Hey, me encontraste, y todo en una sola pieza- Tom dice con una risa, retornando el abrazo colocando sus brazos alrededor de la cintura de Bill. Se agarra fuertemente y coloca un ligero beso sobre la melena de cabello negro alaciado de Bill.

Tom suspira y se mece un poco con Bill en sus brazos, esperando hasta que pueda sentir el corazón descansando contra su pecho apaciguarse. Lentamente levanta su cabeza y su corazón salta ante la imagen que ve reflejada a su alrededor.

Mirando directo hacia el espejo enfrente de él, es capaz de ver cientos de reflejos de un chico de rastas abrazando de forma afectiva  a un hermoso, y aún asustado, muchacho angelical en sus brazos. Los reflejos parecen perderse en el infinito, repitiéndose interminablemente y reflejando la imagen del espejo contrario a él.

Nunca supo o incluso imaginó cómo lucirían el uno junto al otro.

Una sonrisa se abre paso en sus labios mientras una ola de profundo amor cruza su cuerpo.

-Bill- Tom dice suavemente y de forma gentil toque la cabeza de Bill con su barbilla –Mira.

Tom observa los espejos mientras Bill atiende con indecisión, lentamente elevando su cabeza del protector pecho de Tom. Él mira mientras los párpados de Bill se abren con precaución y parpadea una pocas veces, permitiendo a sus pupilas ajustarse a la luz antes de de pueda ver lo que sea que Tom quiera que vea.

Sus ojos café caen sobre su reflejo en el espejo a su lado, mostrando la imagen de un muchacho de cabello negó con una cara ligeramente confundida agarrándose a un muchacho con enormes ropas y rastas. Su agarre es de esos de amantes que retan a un gentil abrazo entre dos amigos o parientes.

Y la mirada en sus ojos…

La mirada demuestra lo profundo de su relación, revelando ante ojos desnudos su amor y los problemas y las expectativas de su batalla, especialmente esos durante la era de Bill.

Bill alza su mirada y se encuentra con la de Tom en el reflejo.

La mirada en los ojos de Tom es tan intensa y llena de pasión, y se dirige sólo a Bill y nada más. La intensidad es más que suficiente para hacer que el interior de Bill se estremezca sólo de ver todo el amor en ese reflejo. Parece como si estuviera negándose a conocer la mirada en los ojos de Tom antes de ese día, previamente viendo ese brillo como nada más que curiosidad y lujuria. Pero no, hay más en ese brillo de lo que ha elegido ver en el pasado.

Tom sonríe suavemente mientras atrapa la mirada de Bill en el espejo, y se remueve ligeramente debajo de esa mirada, apartando su mirada mira al reflejo al otro lado. Pero en ese espejo es capaz de ver a Bill alzar su cabeza un poco para mirar a Tom, esperando expectante que el muchacho de rastas gire su cabeza para mirarlo a él. Tom obedece.

Girando e inmediatamente viendo la creciente sonrisa en el rostro de Bill, Tom pregunta con una risa nerviosa -¿Por qué estás sonriendo?

-Tú- Bill responde simple y honestamente.

Sin otras palabra dicha y encontrando el momento justo para un encuentro, sus labios se unen  en un beso gentil.
Es suave y casto, nada más que una beso secreto robado en una esquina.

Alejándose con los ojos medio abierto, Tom dice suavemente –Salgamos de aquí.

**

Sin embargo, su salida de los terrenos de la feria no fue sino hasta una hora después de ese beso en la casa de los espejos, compartido entre dos muchachos y cientos de sus reflejos. Y, claro, una feria no sería feria sin el algodón de dulce o incluso una vuelta en el carrusel, los cuales Bill disfrutó mucho más de lo que esperaba que haría. Sin olvidar una vuelta romántica a través del túnel de amor y un juego embarazoso de tirar botellas de leche con una especie de pelota blanda. Pero a pesar de lo vergonzante que puede ser el juego, Tom salió de allí con un costoso osito Teddy azul para Bill.

Y ahora que el cielo del color del regaliz negro y lleno de millones de pequeñas y brillantes estrellas, la multitud ha disminuido y la mayoría de las vueltas y atracciones están llamando para una última vuelta antes de cerrar. Bill y Tom están siguiendo a la creciente procesión fuera de los terrenos del carnaval rumbo al improvisado estacionamiento en el llano lleno de hierba afuera de la entrada.

Los cansados muchachos hacen su camino al carro tomados de la mano, caminando con flojera por el camino de grava. Entran al vehículo rápida y calladamente; ambos imaginando la recompensa de sus camas en casa.

Después de esperar en una línea de carros para dejar el área de la feria, Tom entra a la carretera principal y maneja en la noche. Y esta vez Bill no se está sosteniendo en el reposabrazos como un salvavidas. En lugar de eso, está relajado en el asiento del pasajero con su cabeza puesta sobre el respaldo mientras cansadamente dormita, medio despierto medio dormido.

El camino está silencioso. La radio está apagada. El único sonido es el amortiguado sonido del motor mientras conducen de regreso a la casa de Tom, a una buena media hora de camino.

Escuchando un cansado suspiro desde el otro lado del carro y realizando que Bill no está dormido, Tom pregunta con voz suave –Entonces ¿te divertiste?

Aleja sus ojos del camino momentáneamente para echar un vistazo a Bill que se está removiendo en su asiento de la misma manera que se gira en una cama.

-Mmhmm- Bill tararea gentilmente, ajustando el cinturón alrededor de su hombro –Fue divertido.

El vehículo regresa al silencio, llenado con nada más que el persistente sonido trasfondo del carro y las cortas respiraciones de Bill.

Pero algo ha estado en la mente de Tom los pasados meses. Ha estado inquietándolo no sólo cuando está despierto sino mientras está tratando de dormir. Y es algo que quiere sacar de su consciencia antes de irse en ese viaje de verano a la casa de sus abuelos.

-¿Hey, Bill?- Pregunta suavemente, esperando a que el cansado muchacho en el asiento del pasajero hiciera algún tipo de movimiento que revelara que le está escuchando y al menos semi-despierto -¿Bill?- Pregunta otra vez.

-Si.. uh ¿qué?- Bill pregunta rápidamente, brincando ante la mención de su nombre. Se sienta derecho en su asiento  y parpadeada en la oscuridad, olvidando donde está por unos segundos. Tragando para humedecer su boca, se gira y mira a Tom con ojos cansados -¿qué?

-Hay… hay algo que he estado esperando platicar contigo- Tom dice incomodo, obviamente muy reacio a sacar cuál sea el tema que está tratando de sacar a la superficie.

-Está bien, suéltalo- Bill dice y se relaja en su asiento otra vez, sus parpados cerrándose naturalmente debajo de la súbita fatiga que plaga su cuerpo. Después de que un minuto ha pasado y Tom no ha hablado, Bill agrega humorísticamente –Puedes hablar, aún estoy escuchando.

-Oh, uh, sí- Tom dice y sacude su cabeza para salir de sus pensamiento. Es sólo… He estado pensando, y tu sabes… ¿hace un par de meses cuando estabas en mi casa y mi madre te mostró… esa cosa del libro?

Bill no responde.

-Sabes- Tom comienza con un suspiro, odiando tener que describir todo – Esa cosa atada que saco con fotografías de tí y tu familia y entonces… hubo esas… fechas de nacimiento y-

-Tom, sé de que estás hablando, no necesitas describir todo el libro, ¿de acuerdo?- Bill dice con voz rápida, ya bien despierto.

-Oh- Tom responde pobremente y echa un vistazo a su lado sólo para ver a Bill sentado allí con sus ojos bien abiertos y una mirada asesina formándose en su rostro.

Hay silencio por unos momentos antes de que Bill pregunta con voz irritada -¿Qué hay sobre eso, Tom?- Su voz fría.

-Yo sólo…- Tom se detiene, incapaz de encontrar la manera correcta de acomodar sus palabras para formar una oración completa –Es acerca de lo que leíste.

-No quiero hablar de eso.

-Bill- Tom comienza, tragando con dificultas antes de continuar- Pienso que hay algo que deberías saber.

-¡Tom!- Bill casi grita a través de sus dientes apretados –Dije que no quiero hablar de eso.

Tom despega la mirada del camino y mira a Bill con incredulidad en sus ojos, incapaz de encontrar la razón por la que Bill no querría saber la información que está por decirle, pero asiente –Está bien- pero tú no vas a morir, agrega en su mente, deseando tener los pantalones para dejar salir.

-Bien.

Otra vez, el carro está lleno de silencio excepto por los sonidos de Bill removiéndose en su asiento.

Y otra vez, Tom lo rompe.

-¿Ni siquiera quieres saber porqué  tenemos un libro lleno de fotografías y fechas de tú y tu familia? ¿Ni siquiera está un poco curioso por qué?- Tom se atreve a preguntar, poniendo un tipo de reto en la actitud de su voz.

Hay una pausa antes de que Bill encuentre el coraje de pelear con toda su fuerza.

-¿Por qué, Tom? ¿Qué? ¿Eres mi tataranieto o algo así? ¿es eso?- Bill grita de regreso, girando en su asiento para mirar a Tom. Él realmente no quiere hablar de eso ahora mismo. Ha manejado casi olvidarse acerca de ese libro y el horrible contenido que esconde. Y ahora Tom tiene que traerlo del pasado y arruinar la noche entera. -¿Es por eso que ustedes tiene ese libro, Tom? ¿Soy tu tatarabuelo?-

-en realidad –Tom dice con voz seria –James lo es-

-¡Oh, esplendido! -Dice el pelinegro y mueve sus brazos en el aire con exasperación, dirigiendo su atención a través de la ventana –Brillante, estoy enamorado del tataranieto de mi hermano –Bill agrega con su murmullo sardónico.

-No importa, no es como si estuviéramos parientes cercanos- Tom murmura por lo bajo. Él hace mucho que se sobrepuso a que están relacionados. Ni siquiera luce como un gran tema a este punto.

-Oh, aún es maravilloso saberlo- Bill replica sarcásticamente. Suspirando pesadamente, recarga su frente contra la fría ventana y mira en la distancia al paisaje oscuro –Como si no estuviera lo suficientemente arruinado con eso- agrega suavemente, lágrimas picando en sus ojos.

-Bill, no estás arruinado.

-Eres el único que parece pensar que no lo estoy, Tomi- Bill replica amargamente. Pasa sus dedos por sus ojos húmedos y respira profundamente.

Tom acorta la distancia entre ellos y toma la mano de Bill con la suya, entrelazando sus dedos con cariño.
-No lo estás- Tom dice otra vez y aprieta la mano de Bill tranquilizadoramente.

Bill suspira –Tom, ponte en mis zapatos y trata de decir eso. No es fácil.

-Bill, vamos, no estás arruinado –Tom dice otra vez -¿Qué  si tenemos que compartir algo de los mismo, genes y sangre y esa mierda? Quizás tenemos los mismos ojos, pero ¿qué importa? No es como si supiéramos que estábamos relacionados cuando nos conocimos.

-¡Y esa es la cereza del pastel, Sr. Kaulitz!- Bill interrumpe con tono agrio. Se toma un momento para calmarse antes de continuar calladamente –Soy un desastre, Tom. Mis propios padres me llaman un tren arruinado andante. Nunca he estado atraído por muchachas, mi madre está esperando que me case con una chica que apenas y conozco, y, y no puede entender por qué no me le he propuesto aún desde que ella nos forzó a visitarnos uno al otro semanalmente. Y me gustan los chicos, Tom. Quizás eso no es un gran problema hoy en día, pero para mis padres, incluso mi pueblo, es como el pecado de todos los pecados. Y ahora encuentro que el muchacho del que estoy enamorado está relacionado sanguíneamente conmigo. ¿Cuánto más puedo estar hundido y arruinado, Tom? ¡En serio!

Tom no responde inmediatamente. Está silencioso y se queda silencioso, perdido en sus propios pensamientos por los minutos siguientes.

Bill se calma a si mismo, respirando hacia adentro y afuera, y profundamente hasta que sus nervios y el nivel de coraje bajan a normal y su corazón de ralentiza.

-Visité el cementerio hace un par de meses- Tom aclara después de unos minutos, nunca atreviéndose a quitar los ojos del camino enfrente de él mientras habla. Puede sentir a Bill removerse en el asiento junto a él, obviamente reaccionando a las palabras.

-¿Q-qué tiene que ver eso con todo lo demás?- Bill pregunta con voz temblorosa, levantando su cabeza de la congelada ventana para mirar a Tom.

Tom toma su tiempo para responder –Y-yo… yo visite tu… tumba.

-Que lindo saber que tengo visitantes en el futuro- Bill murmura y suelta la mano de Tom.

-Bill- Tom dice, sacudiendo su cabeza –Estoy tratando de decirte algo acerca de tu mu-

-Tom- Bill advierte- Ya te dije-

-¡Bill, sólo déjame terminar!- Tom le interrumpe con voz dura, causando que Bill cierre su boca, se siente bien y escuche lo que sea que Tom tenga que decir –sé que no quieres escuchar acerca de eso o incluso pensar remotamente sobre esa fecha. Sólo puedo imaginar cuan duro es vivir con esa fecha flotando alrededor en tu ca-

-Tom… para, por favor- Bill casi ruega. Su voz está al borde de las lágrimas mientras lo interrumpe una vez más. Agrega con voz baja –Casi he olvidado todo sobre esa fecha y ahora vienes y la t-

-No vas a morir-

Bill respira con dificultad. Aparentemente las lágrimas ya han salido.

Mira hacia Tom, su mandíbula abriéndose y cerrándose, incapaz de decidir si hablar o no.

Eventualmente se decide por hablar.

-Tom, detente con tus estúpidas promesas- Bill dice con voz rota – Sé que dijiste que me protegerías de todo. Pero no puedes salvarme de algo como esto. La fecha está grabada en piedra, lo dijiste tu mismo. Visitaste mi tumba, Tom.

-Pero, Bill, la fecha está mal.

-¿Cómo puede estar la fecha mal, Tom? Yo la vi, tú la viste, está tallada en una estúpida piedra…

-Bill- Tom dice y toma la mano temblorosa de Bill otra vez –Tú no vas a morir ese día. Es sólo una estúpida lápida en ese cementerio con una fecha estimada tallada en ella. Es un supuesto, Bill. Tu familia no sabe si estás vivo o no…

Hay un momento de silencio antes de que Bill tenga suficiente coraje para hablar.

-Entonces ¿Qué me paso?- pregunta con voz cauta, tomando la mano de Tom con ambas manos.

-Desapareciste.

Bill deja salir un profundo suspiro –Genial- Murmura sarcásticamente.

-Hey, Bill, es algo bueno- Tom le corrige con una risa, apretando sus manos de forma tranquilizadora.

-Sí, entonces no necesariamente muero, sólo… desaparezco- Bill rectifica -¿Pero a dónde? Digo, ¿A dónde posiblemente podría huir sobre la tierra?

-Bien, podrías venir a vivir al fu- Tom comienza a hablar, pero demasiado bajo como para ser escuchado entre el torrencial de preguntas de Bill.

-¿Y qué vas a tratar de decirme ahora, que fue secuestrado por alienígenas?- Bill pregunta, continuando sus preguntas de antes y completamente ignorando lo que Tom está tratando de sugerir.

Como sea, Tom simplemente se ríe de corazón –Yo no desecharía esa opción. E.T. puede gustarte-

-¿Quién?- Bill pregunta con voz confusa.

-Olvídalo- Tom responde riéndose.

Bill desecha otro pedazo de confusión debido a la diferencia de siglo entre ellos y exhala profundamente mientras se relaja en el asiento del pasajero. Deja a su corazón y pensamientos calmarse mientras recorre con sus dedos la mano libre de Tom. Y en su estado relajado, se da cuenta de algo…

-¿Entonces no voy a morir el próximo año?- Bill pregunta en medio del silencio.

Tom sonríe en la oscuridad y aprieta la mano de Bill una vez más –No, definitivamente no el próximo año. Vas a estar seguro, yo me aseguraré de eso- Tom le promete a Bill con voz honesta.

-Hmm- Bill tararea como una feliz respuesta y sonríe suavemente. Permite que sus parpados se cierren por el resto del camino de regreso a la casa de Tom. Y en algún punto, no mucho después de la última palabra dicha, dice con suavidad –siempre pensé que tus ojos se parecían a los míos.

**

-¡Bill!- la voz juvenil de James chilla el nombre de su hermano mientras entra en su habitación temprano la mañana siguiente. El sol está aún muy abajo en el cielo, sólo asomándose en el borde de la tierra para meterse por entre las ventanas de la gente y llamar a la mañana. Aunque en la mayoría de los casos la gente aún está dormida cuando el sol está así de bajo en la mañana de un sábado, siempre hay ciertas excepciones.

-Bill, vamos ¡tiempo de levantarse!- James dice un poco fuerte y se agacha muy cerca sobre la oreja de su hermano para despertarlo.

La mejor respuesta que recibe es un cansado gemido mientras el cuerpo debajo de las sábanas y cobertores se gira hacia el otro lado y da la cara a la pared en un escape lamentable el brutal sonido y la luz.

James suspira y sacude al muchacho con toda su fuerza, haciendo que la cama cruja debajo de los movimientos.
Pero su hermano mayor sigue dormido; obviamente agotado por los eventos, cuáles sean, que sucedieron la noche anterior.

-Bill, Bill, Bill, despierta, despierta ¡despierta!- James suelta directamente en el odio de su hermano.

Pero no sirve.

-Rayos, Bill ¿estás muerto?- Pregunta y se aleja de la cama un par de pulgadas.

-No muerto- una voz farfulla por debajo de las sábanas –so’o muerto-

El más joven rueda sus ojos y camina de regreso a la cama y esta vez jala de las sábanas. Como sea, el mayor es demasiado rápido para esa y las sábanas permanecen exactamente donde estaban.

-Ash ¿Qué hizo Tom contigo que estás así de cansado?- James pregunta, recordando que Bill dijo algo el día anterior acerca de ir hacia cual sea el pueblo en el que Tom vive -¿estuvieron los dos peleando otra vez, o algo así?-

Una cabeza con dos cansados ojos aparece debajo del borde de las sábanas.

-No-

-Oh- James dice, aunque no le cree completamente a su hermano. Ha estado teniendo problemas de confianza con él desde aquel día unas semanas antes cuando los encontró besándose en el bosque y Bill no lo admitiría. James odia cuando le mienten, especialmente por su propio hermano. Duele, pero lo ignora.

Dándose por vencido de sacar a su hermano de la cama, James comienza a caminar rumbo a la puerta –Por cierto, Madre dijo que si yo no te podía levantar ella vendría aquí y lo haría ella misma-

Bill se levanta de un salto de la cama inmediatamente, aventando las sábanas hacia los pies de su cama, y gira sus pies para ponerlos el piso.

-Estoy arriba, estoy arriba- Dice con voz cansada, aparentemente ni cerca de estar completamente consiente, pero se le acerca lo suficiente.

-Bien- James dice con una sonrisa y se gira para salir de la habitación de Bill mientras sus ojos se topan un objeto que no le es familiar yaciendo descuidadamente cerca de la almohada de Bill. Frunce sus cejas gentilmente -¿Qué es eso?

-¿Qué es qué?- Bill pregunta mientras se levanta de su cama y se enfunda en un par de pantalones no muy lejos. Hace una mueca ante la tela que pica. Quizás esas ridículas ropas del siglo XXI tienen algunas ventajas, piensa mientras trata de ajustarlos alrededor de su cintura.

James camina de nuevo dentro de la habitación completamente y ladea su cabeza hacia un lado mientras apunta a un objeto cerca de la almohada de Bill -¿Eso?- Aclara con un dedo índice levantado.

Bill se ríe suavemente mientras saca una blusa limpia y la abotona al frente -James, tú sabes qué es eso. Es un oso de felpa. Madre y Padre te dieron un para las Navidades hace un año ¿recuerdas?

-Sí, lo recuerdo- james replica y camina rumbo a la cama de su hermano. Recoge el objeto extraño y lo mira con ojos críticos –Pero el mío no es azul. ¿Qué tipo de oso de felpa es azul?- Mira del oso hacia su hermano curiosamente.

Bill terminado el último de sus botones y se encoge de hombros, un habito que ha cogido de Tom en los pasados meses –No lo sé, James, ¿quizás uno basado en un oso azul?- Pregunta con una fina sonrisa.

-Bill, no hay algo así como un oso azul- James responde con un tinte de voz inteligente para un niño de ocho años –Hay osos negros. Es por eso que mi osito Teddy tiene pelaje negro; no azul.

-Está bien, James, estaba probándote- Bill dice con otro ataque de risas mientras jala de las puntas de su blusa.

-¿dónde hacen ositos Teddy con pelaje azul?- James pregunta, más para sí mismo que para alguien más mientras vuelve a inspeccionar el animal en sus manos. Le pega gentilmente en la nariz y frunce el ceño ante el brillante pelaje azul –Es algo… raro, ¿no es así?

Bill suspira ante la curiosidad de James, pero sin embargo le responde –Eso creo.

-¿Dónde lo obtuviste?- El pequeño pregunta curioso –Nunca he visto uno como este en alguna de las tiendas a las que Madre nos lleva.

-Uh- Bill comienza mientras ajusta el cuello de su blusa –Tom lo obtuvo para mí.

-Oh- James dice calladamente y coloca el animal de vuelta en la cama de Bill, dejándolo exactamente donde lo encontró, junto a la arrugada almohada de su hermano. Girándose para mirar de frente a su hermano le pregunta con la misma curiosidad -¿Dónde encontraría Tom algo como eso? Nunca he escuchado de alguien vendiendo un animal esponjoso con pelaje azul.

Bill sacude su cabeza y camina detrás de su hermano hacia su cama. Jala las sábanas desde los pies de la cama y comienza a lisarlas de regreso hacia la almohada –No lo sé- Replica en el proceso –Tendrás que preguntarle a Tom alguna vez.

-Bien- James dice y camina lejos de la cama hacia el escritorio de su hermano donde otro extraño objeto capta su mirada. Es una brillante tira de papel, con la anchura y longitud de una regla. Curioso, lo agarra del escritorio y lo sostiene cerca de su cara -¿Qué es esto?

Bill suspira y mete el final de las sábanas debajo del colchón antes de mirar sobre su hombro  hacia su hermano.

Sus ojos se agrandan mientras ve que es lo que James está sosteniendo en sus manos.

En menos de dos segundos Bill está parado junto a su hermano al otro lado de la habitación con el pedazo de papel entre sus propias manos. La presiona contra su pecho escondiendo completamente el frente de los ojos curiosos de James así que la única cosa que el muchachito puede ver la parte trasera, blanca y plana, de la tira.

-¿Qué es eso?- James pregunta otra vez, su curiosidad creciendo automáticamente ante la frenética reacción de Bill.

-¿Qué?- Bill pregunta y mueve sus ojos por la habitación,  mientras sus mejillas se están coloreando por la vergüenza –Es nada.

-Bill, no soy tan estúpido- James replica y se acerca para tomar la tira de papel.

Pero Bill la aleja rápidamente.

James sonríe mientras Bill mete frenéticamente la tira de papel en uno de los cajones del escritorio y lo cierra tan rápido como le es posible. Se para contra el cajón de tal manera que su hermano no pueda tomarla.

-¿Qué era eso?- James pregunta otra vez, viendo si puede persuadir a Bill de decirle –Lucía como fotografías de tú y Tom.

Las mejillas de Bill se ponen más rojas mientras su rubor se acentúa. Claro, James sostuvo la tira de papel lo suficiente para reconocerla como una fotografía, a pesar de cuanto Bill deseó haberlo  cachado a tiempo.

-Dije que era nada- Bill replica a través de sus dientes apretados, sus manos aferrándose al filo del escritorio para controlar su irritación.

-Te estás poniendo rojo, Bill-

-¡James!- Bill grita y le manda una mirada asesina al menor. James sólo se ríe por lo bajo ante la reacción que es capaz de obtener de su hermano, y sonríe inocentemente –James ¡largo!

James suelta su risa juvenil de ocho años una vez más y obedece los deseos de su hermano –Bien, bien, me voy- dice mientras sale de la habitación con su risa resonando tras de él.

Bill suelta un profundo suspiro de molestia y cruza la habitación para cerrar la puerta de su cuarto detrás de hermanito. Sacudiendo su cabeza camina de regreso al escritorio y abre el cajón que cerro momentos antes. Saca la brillante tira de papel y la gira para ver el frente.

Por supuesto que es una tira de fotos de Tom y de él que la noche anterior fue tomada en una cabina de fotos cualquiera que encontraron en los terrenos de la feria.

No son fotos obscenas o algo como eso, pero aún así no son algo que quisiera que James posara sus ojos por mucho tiempo. Tom y él están sentados demasiado cerca por comodidad en las fotografías. Los brazos de Tom estás rodeando posesivamente los hombros de Bill, y en una de las fotografías incluso logro atrapar los labios de Bill con los suyos.

Aparte del hecho de que están vestidos con ropa del siglo XXI, Bill incluido, ese recuadro es la única razón por la que se asustó de que James la agarrara.

Dejando escapar un suspiro de alivio de que James no vio demasiado de las fotos, Bill mueve algunos artículos dentro del cajón y desliza la tira de fotografías hasta el mero fondo de tal manera que está escondida de los ojos de cualquiera que lo abra.

Y sólo para estar seguro, amontona cosas aleatoriamente arriba antes de cerrar de forma segura el cajón y alejando las fotografías de los ojos de cualquiera por los años venideros.

*-*

 

Notas finales:
N/T humm Perdón por el retraso pero llegaron las vacaciones y literalmente mi familia me arrastró de viaje saliendo del trabajo. Muchas disculpas. Espero que el capítulo les guste, si encuentran algunos errores, mil perdones, pero después de la “narzi”, me costó concentrarme XD

Quiero dar las gracias a la personita (que no me dio su nombre) que tuvo los pantalones para pedirme que actualizara ^^, me hubiera atacado de la risa si me lo hubiera exigido porque en todo su derecho estaba XD Muchas gracias
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Noticias
Recopilatorio Gratis "9 sonatas literarias!
Vamos a celebrar el Día del Trabajador con un nuevo libro homoerótico escrito por varias grandes autoras, algunas de las cuales las conocéis porque han publicado algunos de sus trabajos en slasheaven.

Son relatos cortos en los que hay de todo, misterio, romance, aventura… y todos y cada uno de ellos relacionado con una canción.

El título del recopilatorio es “9 sonatas literarias” y aquí os dejo los enlaces desde los que podéis descargarlos gratuitamente. Repito: ES GRATIS. Así que no sé a qué estáis esperando.

9 sonatas literarias


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--Administrador en 01/05/14 - 09:03 pm 37 Comentarios
Guiones nick
Os pedimos que no utilicéis los guiones a la hora de poneros un nick, ya que está dando problemas cuando se ingresa en la cuenta y hay que cambiar el seudónimo eliminándolo.



Gracias por vuestra ayuda

--Administrador en 06/06/13 - 11:37 am 49 Comentarios
Nuevo libro:
Os queremos anunciar la publicación de un nuevo libro. Una historia original que está realmente bien y que merece que le demos un empujoncito

Esta es la web donde podéis encontrar el booktrailer y también los links donde se puede adquirir “Sangre y acero”

Os dejo un extracto del resumen, para ir abriendo boca: “En Fuego y Acero, la distancia entre el orgullo y el honor, la fuerza y la tiranía, el amor y el odio, queda reducida a cenizas por las intensas pasiones de sus protagonistas, que desafiarán incluso a su propio corazón para forjar su destino."

Fuego y Acero en Third Kind


--Administrador en 31/01/13 - 07:54 pm 123 Comentarios