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Respuesta al desafío propuesto por Hyya Tsukino
Disclaimer: Harry Potter y todos sus personajes son propiedad de J.K.Rowling.
Advertencias: Slash.

Seis

- En ese caso - murmuró Lupín - , es Harry quien activa la necesidad de las piezas, por volver a su sitio de origen.

Draco escuchó el bufido en Ron. Él mismo habría bufado, de poder haberlo hecho antes, pero permaneció impasible, a medida que estudiaba los eventos ocurridos.

- ¿Qué hay de las piezas que se encuentran en mi casa? - preguntó el pelirrojo - ¿Se activarán en busca de Harry?

- Weasley sólo... preguntó a Harry si lo quería de vuelta - recordó el rubio - Si esos fragmentos son capaces de crear un cuerpo, para vagar alrededor de Harry, hasta el momento en que él lo requiera, no tengo un patrón fiel para encontrarlos a todos.

Remus hizo un ademán afirmativo a eso y agitó la cucharilla en su chocolate, pensando detenidamente.

- Un cuerpo creado, un trago de agua y un cuerpo físico, justo el de uno de sus amigos - enumeró y miró a Ron - Es evidente que Hermione debe poseer una parte de esas dos, pero, ¿la otra?

- Ya veremos - se despreocupó Ron.

Era eso lo que Draco odiaba del pelirrojo.

- Granger no querrá acercarse a él - recordó el rubio - Quizá su ridículo temor es provocado por esa emoción, perdida en Harry. Al igual que con Weasley.

- Quizá - aceptó Remus - No creo que este interesada en conservarlo, sin embargo la emoción es lo suficientemente abrumadora como para no permitir en acercamiento.

- ¿Cómo vamos a recuperarla, entonces? - preguntó Draco.

Ron suspiró y se puso de pié.

- Creo que me odiará por esto - dijo con sencillez y se pasó una mano por el cabello rojo - Harry aún esta en el hospital, ¿verdad?

- ¿Qué planeas, comadreja?

- Voy a ayudarte, hurón - declaró el hombre con los labios torcidos - A lo mejor eso interrumpe mi luna de miel, así que tendrás que pensar en la manera para compensármelo.

- Espero que no con sexo - ironizó Draco.

- ¡Vete a la mierda!


o.o.o



Hermione entró rápidamente al hospital y se acercó a la recepción.

- Habitación 18-97 - dijo apresuradamente, recibiendo el pase y corriendo por el pasillo.

Había recibido un pergamino desde el Ministerio de Magia. Su esposo sufrió un accidente en el trabajo y se encontraba ahí, esperando.

De todas las cosas que asustaban a Hermione Granger, esa era una de ellas, sin duda la peor.

Por ello continuó con su carrera, hasta llegar a la puerta correcta y jadear, intentando recuperar el aliento.

"No es grave" dijeron, pero ella no podía estar tranquila. Así que abrió la puerta y entró precipitadamente, sintiendo que se cerraba a sus espaldas, mientras miraba, totalmente paralizada, al hombre que estaba acomodado justo frente a la ventana.

Ese no era Ron.

- Dios... - murmuró y retrocedió, intentando lograr que sus manos encontraran el cerrojo, para escapar, pero, para su sorpresa, la puerta no volvió a abrirse - ¡Dios!

Harry volteó.

Hermione sintió que el terror aumentaba y se mordió el labio inferior.

El moreno deslizó la mirada por su cuerpo y volvió a mirar a través de la ventana, mostrándose desinteresado.

- El vacío se ha hecho más grande - musitó Harry.

- ¡Déjame salir, por favor! - rogó ella.

Los labios de Harry se apretaron y bajó la cabeza, como si hubiese encontrado algo interesante, justo en el jardín, cuatro pisos abajo.

- ¿Por qué tienes miedo de mí? - musitó y movió su cuerpo con una suavidad pasmosa, quizá para no asustarla. Sin embargo ella chilló alterada y recargó la espalda en la puerta, buscando apresuradamente entre sus ropas. ¿Estaría buscando la varita?

Harry frunció el ceño y se detuvo. De nuevo estaba ahí, era esa sensación de complemento que le hacía olvidarse del vacío que lo estaba lastimando, desde hace días. Era la promesa de que, acercándose y aceptando recibir lo que la persona ofrecía, terminaría con el dolor.

Sin embargo... después de eso las cosas se volvían peores.

¿Quería aceptar lo que Hermione tenía para él?

- ¡Aléjate! - ordenó ella, cuando logró dar con la varita y la mantuvo al frente, amenazándolo.

Ella era su amiga. ¿Por qué lo estaba amenazando?

¿Qué tenía de malo, para causar el terror de Hermione?

Harry se humedeció los labios y retrocedió un paso.

No quería que ella le tuviese miedo.

"Entonces quítaselo" escuchó un susurro.

Pero... el vacío...

El moreno gruñó y se movió de forma violenta, justo contra la muchacha.

Un hechizo salió disparado de la varita, pero lo esquivó formidablemente, antes de abrazarla y golpear su cuerpo contra la puerta, callando su gemido con una mano.

Podía sentirlo. Estaba ahí, dentro de ella. Esperando por ser recuperado.

Lo estaba esperando a él.

Harry se fijó en las lágrimas que Hermione había comenzado a llorar y se inclinó con ternura, para beber el líquido salado.

- No voy a lastimarte... - juró, luchando por calmar el temblor en el cuerpo de la mujer, pero pareció no lograrlo - Regrésamelo, Hermione... No lo necesitas contigo.

¿Por qué no dejaba de llorar? ¿Es que su palabra no bastaba?

Harry besó las mejillas húmedas de Hermione, bebiendo el llanto, hasta que cesó. Sus labios se trasladaron hasta los párpados femeninos y la sintió relajarse, antes de pasar los brazos por sus hombros y apretarse contra él.

Entonces sus labios se unieron.

Era curioso que el vacío se esfumara, con una acción así. Harry llegó a pensar que el sexo era lo único que lograba calmarlo, pero no creía que fuera correcto hacerlo con ella, su mejor amiga. Después se regañó mentalmente, por querer transformar un beso en un revolcón, así que separó los labios de ella y ambas miradas se encontraron.

- ¡Por Dios, Harry! - musitó ella, con sorpresa y volvió a apretarlo - No lo comprendía, discúlpame. No sabía que era tuyo.

¿Qué cosa?

Hermione se apartó de él y lo miró detenidamente.

- ¿Aún faltan piezas? - preguntó con el ceño fruncido.

- No sé de lo que me estás hablando.

- Por supuesto - aceptó ella, como si se regañara por lo haberlo notado y volvió a recargarse en la puerta - ¿Saldrás pronto?

- Lo haré ahora.

- ¿A donde vas?

- Con un amigo - decidió Harry - Bennedeth McTerrhy.

Hermione tuvo que fruncir el ceño nuevamente, pensando en lo familiar que le parecía ese nombre, pero no alcanzó a decirle a Harry, al respecto, ya que él la había tomado por los hombros, para apartarla, delicadamente.

- Disculpa por besarte - dijo, antes de cerrar la puerta a sus espaldas.

La castaña cruzó los brazos.

- Ya podrás pedirle perdón a Ron - decidió, pese a que él no estaba - De hecho... Creo que Ron tendrá que pedirme disculpas a mí.


o.o.o




Bennedeth enarcó una ceja, cuando abrió la puerta de su desgastado departamento. Se asomó, mirando nerviosamente a la calle y suspiró, al estar seguro de que nadie estaba espiando. Después se hizo a un lado, dejando que Harry entrara.

- ¿Quieres algo? - invitó y caminó a la cocina.

- Agua.

Ben hizo un ademán afirmativo y enjuagó un vaso, para llenarlo con agua y acercarla a Harry. Notó que él miraba el sitio y se sintió un tanto avergonzado por la apariencia desordenada que debería dar el diminuto espacio, apenas amueblado.

Lo cierto es que no se necesitaban muchas posesiones cuando se estaba del lado de los malos, pensó el chico y se humedeció los labios, mirando que Harry bebía tranquilamente.

- No es como la casa de Draco - murmuró el moreno.

Ben suspiró. Claro que no sería como la casa de Malfoy. Este era un verdadero cuchitril, al lado de ella.

Sin embargo... era muy lujoso, a comparación de una celda.

El rubio sacudió la cabeza, ante ese pensamiento y se forzó a sonreír a Harry.

- Podrías tener algo mejor que la Mansión de Malfoy - dijo con frescura, volviendo a su papel obligado de corruptor de héroes.

- Supongo - admitió Harry y acomodó el vaso en la desgastada mesa - Sin embargo, Malfoy tiene dinero... - levantó la mirada - y parece no bastar.

Bennedeth retuvo la respiración por unos segundos.

Sabía perfectamente el sentido que esas palabras tenían y se humedeció los labios, al sentir esa horrible presión en el pecho, como si al aire comenzara a faltarle.

Se obligó a tranquilizarse y apoyó la cabeza en una mano, justo como creía, se vería más despreocupado.

- Si... Malfoy tiene riquezas, pero aún así esta bajo el mando de la sociedad... - calló un momento - ... A lo mejor necesitas sobrepasar ese mando. - rió, como si se burlara de su idea - Claro, siendo el gran Harry Potter, eso no debería ser difícil. En mi opinión, la Comunidad Mágica debería besarte los pies, por el favor gratuito que les has hecho.

- ¿Gratis?

- Si - aseguró Ben - Les has liberado del cabronazo de Voldemort sin pedirles nada... Lo cierto es que mereces algo por el trabajo, ya que nadie podía hacerlo, más que tú.

- Hasta ahora he notado que me sobrevaloras demasiado - murmuró Harry.

Bennedeth tenía novedades también. ¿Desde cuando se mostraba esa humildad en Potter? No lo recordaba así, en Egipto.

El rubio jadeó y se aclaró la garganta, para ocultar la sorpresa. Miró detenidamente a Harry y comprendió que el tiempo se les estaba acabando.

Ya no estaba frente al corruptible Harry Potter, pese a que gran parte del trabajo estaba hecho.

"Si no funciona, debes matarlo".

El rubio se revolvió incómodo, en su asiento y cruzó una pierna, en busca de un cigarro, para acomodarlo entre sus labios e intentar encenderlo, sin mucho éxito.

Harry se levantó y le retiró el cigarro, mirándolo intensamente.

- No me gusta que fumes - murmuró con un tono de voz muy autoritario que asustó a Ben. El rubio vio que lo tiraba al suelo para pisarlo - El sabor a tabaco es desagradable.

Dos días follando y ya le mandaba cosas. Ben frunció el ceño ante lo irónica que se estaba volviendo su corta vida.

Ordenes y más ordenes.

- ¿Y qué sugieres, héroe? - preguntó coquetamente, recuperando un poco de seguridad, al ver el deseo en los ojos verdes de Harry.

- Esta noche te dedicarás sólo a mí.

Había una inseguridad escondida entre todas esas palabras, entintadas de arrogancia. Al rubio le pareció un tanto extraño notarlo, ya que no se había fijado mucho en Harry. A decir verdad, comenzaba a ponerle más atención desde esa molesta reunión con sus colegas. Había comenzado a pensar en la posibilidad de no lograr nada con el gran Harry Potter, por lo que sería necesario encontrar alguna vulnerabilidad digna de mencionar, para el siguiente ataque.

Bennedeth dejó que Harry lo apretara contra ese cuerpo grande y se amoldó a él. De nuevo fue consciente de esa sensación complementaria, al lado del héroe, y frunció un poco el ceño, antes de apartarlo suavemente y dedicarle una traviesa sonrisa.

- ¿No quieres probar otro lugar? - propuso.

- ¿Otro hotel?

- No - Ben lo besó suavemente - Ya que pronto tendrás más poder que Draco Malfoy, podríamos comenzar a darle señales, al respecto.

- No quieres que tengamos sexo los tres juntos, ¿verdad?

Ben enarcó una ceja ante el novedoso tinte de vergüenza y pertenencia que parecía esconder esa frase.

¿Draco Malfoy no era algo que, el chico que venció, quisiera compartir?

- No - aclaró Ben - Pensaba, más bien, en esa bella mansión de la que tanto te has acordado hoy - se encogió de hombros - , pero si quieres que él tenga sexo con nosotros...

- ¡No! - Harry apretó los labios - Pero ir a su casa... me parece mucho.

¿Celos, quizá?

- ¿Temes que Malfoy nos sorprenda? - Ben le pasó ambos brazos por el cuello y comenzó a juguetear con un lóbulo - Creí que comenzarías a liberarte, de él. Si no son nada, no debería afectar esta pequeña travesura, ¿cierto?

Harry se tensó. Eso era absolutamente nuevo a Bennedeth.

- No creo que sea buena idea.

- Tu indecisión es mala idea - Ben se apartó del moreno y - ¿Importa si Malfoy se entera que follas con otro, en su casa? - enarcó una ceja - ¿Te ha dicho que te ama para que lo consideres tanto?

El moreno frunció el ceño.

- No... Hagámoslo - aceptó finalmente.

Ben sonrió. Esa era una oportunidad dorada.



o.o.o




- ¿Y le estás dejando frecuentarse con el que podría haber sido el último mortífago marcado? - cuestionó Hermione con un tono de voz duro, justo el que Draco no admitiría que había extrañado, desde que se inició en la búsqueda de eso que le hacía falta a Harry - Es irresponsable de tu parte. Más en el estado de Harry.

- Es precisamente el estado de Potter lo que no me ha permitido tenerlo en casa - replicó Draco.

- Eso es cierto, Hermione - intervino Ron - Harry ha estado bastante voluble últimamente.

La mujer cruzó los brazos y permaneció en silencio, meneando continuamente uno de sus pies, a medida que el ceño de su frente se arrugaba más.

Draco debería preguntar a Harry, si era una técnica con la que Granger lograba mayor concentración.

- Comprendo - dijo finalmente y sacó un pergamino en el que comenzó a escribir - Timidez, cautela, humildad y miedo. - enumeró suavemente - ¿Qué otra cosa podría faltarle a Harry?

- Decisión - se escuchó una profunda voz y Snape apareció a través de la chimenea, sacudiéndose el hollín - Bienvenida de vuelta, Granger. Ya nos estábamos hartando de la patética acumulación de emociones, por su parte.

Ella bufó.

- Decisión - repitió, ignorando el comentario de su ex profesor - ¿Es confiable ese dato, profesor Snape?

- No - admitió el hombre y se acomodó en uno de los sofás - Sólo pensé que siempre le había hecho falta - se burló - Es evidente que siempre ha sido influenciado por la fama y el poder.

- Sabe que eso no es verdad - defendió ella.

- Potter siempre estuvo metido en problemas - recordó Draco - Opino que decisión, fue lo que sobró, al menos en eso.

- De lo que podría carecer, ahora, que permite que un millonario maneje su vida - Snape enarcó una ceja.

Draco suspiró. Ese comentario había sido innecesariamente hiriente.

- ¿Podría estar en casa? - intervino Ron.

- Harry tiene la facultad de hacer reaccionar cada pieza - murmuró Hermione - Sólo requiere estar cerca de ella.

- No creo que Potter quiera facilitarnos la ubicación de aquello que le hace falta - Severus parecía encantado con la charla - No, por las buenas.

- No vamos a hechizar a Harry de nuevo - Hermione frunció el ceño - ¿Han pensado que su reacción violenta es debido al hechizo realizado?

- ¿Has pensado que es la única manera de saber dónde esta el resto de Harry Potter, Granger? - replicó Draco.

Hermione miró pensativamente al rubio y torció los labios.

- Buscaré otra manera - ofreció ella - , por el momento es recomendable que evites esas compañías a Harry, Malfoy. Especialmente si estás interesado en él.

- Yo no estoy...

- Harry jamás ha llevado la iniciativa - cortó Hermione - No en asuntos como estos, al menos. Sencillamente es indeciso tratándose de una relación amorosa. Lo demás no importa, porque siempre fue impulsivo.

Ron miró al rubio y torció los labios antes de hacer una mueca de asco.

- No puedo creerlo...

- Ron - se impacientó Hermione - A estas alturas debiste asimilarlo.

- Si, pero... - enrojeció - Esperaba no confirmarlo.

- Lamento interrumpir su charla de amoríos ridículos - Snape se puso de pie, pero tenemos cosas más importantes a tratar. El ministerio no ve bien que el héroe se este "descarriando" de forma tan violenta y comenzarán a exigir una explicación.

- A trabajar - anunció la mujer y se puso de pie, mirando a Draco significativamente - Deberías hacer lo mismo, Malfoy.

El rubio bufó y se levantó también. Era tiempo de volver a casa.

Viajar por red Flu no era la forma favorita de Draco, especialmente cuando tenía que sacudirse el hollín de la ropa, sin embargo no pensó en ello, tras ver la determinada mirada de Hermione, quien parecía estar a punto de pasar una noche en vela, investigando lo necesario para acelerar la búsqueda.

El rubio se apoyó en el marco de la chimenea, cuando llegó a la estancia de su hogar y deslizó los dedos por la superficie fría, hasta llegar a donde estaba acomodada una sencilla fotografía.

La única fotografía que Harry había colocado ahí, una semana después de que Draco aceptó hacerse cargo de él.

Una vez que Harry estuviera completo... querría recuperar la fotografía de sus padres.

Draco tomó el sencillo marco y miró el suave movimiento que los dos adultos realizaban, al bailar.

¿Qué clase de emoción habría embargado a Harry, cuando eligió justo esa fotografía?

Supuestamente hacía falta aquello que le permitía ser el mismo de antes. ¿Cómo pudo realizar algo tan lleno de emociones?

Sencillamente no podía llegar a comprender.

Un suave ruido hizo que el rubio volviera a colocar la fotografía en su lugar y caminara hacia la biblioteca.

Harry había escapado del hospital. Era extraño que regresara justo hacia la biblioteca, cuando prefería asaltar la cocina y echarse en la cama a holgazanear.

"Hábitos extraños del verdadero Harry Potter, supongo" pensó el rubio, abriendo la puerta.

- Hey, Harry... necesito informarte algo.

- Petrificus Totalus - se escuchó una voz.

La verdad es que era totalmente ridículo que eso le pasara en casa. Era, aún más ridículo, ver la sonrisa satisfecha de ese odioso rubio, que se acercó hasta él y se inclinó.

- Interesante investigación la que esta realizando, señor Malfoy - alabó Ben - Agradezco la atención que esta teniendo con Harry, pero no la necesitaremos más, ¿sabe? No nos sirve, si lo "completa".
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Noticias
Recopilatorio Gratis "9 sonatas literarias!
Vamos a celebrar el Día del Trabajador con un nuevo libro homoerótico escrito por varias grandes autoras, algunas de las cuales las conocéis porque han publicado algunos de sus trabajos en slasheaven.

Son relatos cortos en los que hay de todo, misterio, romance, aventura… y todos y cada uno de ellos relacionado con una canción.

El título del recopilatorio es “9 sonatas literarias” y aquí os dejo los enlaces desde los que podéis descargarlos gratuitamente. Repito: ES GRATIS. Así que no sé a qué estáis esperando.

9 sonatas literarias


9 sonatas literarias


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--Administrador en 01/05/14 - 09:03 pm 38 Comentarios
Guiones nick
Os pedimos que no utilicéis los guiones a la hora de poneros un nick, ya que está dando problemas cuando se ingresa en la cuenta y hay que cambiar el seudónimo eliminándolo.



Gracias por vuestra ayuda

--Administrador en 06/06/13 - 11:37 am 53 Comentarios
Nuevo libro:
Os queremos anunciar la publicación de un nuevo libro. Una historia original que está realmente bien y que merece que le demos un empujoncito

Esta es la web donde podéis encontrar el booktrailer y también los links donde se puede adquirir “Sangre y acero”

Os dejo un extracto del resumen, para ir abriendo boca: “En Fuego y Acero, la distancia entre el orgullo y el honor, la fuerza y la tiranía, el amor y el odio, queda reducida a cenizas por las intensas pasiones de sus protagonistas, que desafiarán incluso a su propio corazón para forjar su destino."

Fuego y Acero en Third Kind


--Administrador en 31/01/13 - 07:54 pm 134 Comentarios