¡Ayúdanos a mantener SlasHeaven con tus donaciones!

Si te gustan los originales, regístrate aquí para recibir alertas de actualización



¡Recomienda la historia a un amigo!
- Tamaño de texto +
Notas del capítulo:
nuevo capitulos luego de milenios de no actulizar...
Los doce alados la leyenda renace

Capitulo VI:

-Respóndeme de una buena ves Weasley-Ordeno furioso el rubio. Había acorralado al pelirrojo a la salida de la biblioteca, ya que no veía a Potter desde hace 2 días el cual tampoco había dado señales de vida.

-Malfoy, para serte sincero, Harry no me dijo a donde se dirigía, tan solo me comunico que se iba ausentar por una semana de la escuela, es lo único que me dijo…no sé porque no te lo haya dicho, pero a mí solo me lo dijo, pues lo vi cuando arreglaba un bolso con su ropa…-Exclamo algo preocupado el pelirrojo de su vida, pues el rubio se veía totalmente furioso y él no quería ser la victima de aquella furia.

-Tsk, maldito Potter…-Siseo molesto, mientras se iba dejando a un asustado pelirrojo, que se alegraba de haber salido airoso de aquella tensa situación

-Harry, deberías pensar en tu relación con Malfoy…-exclamo abatido, mientras caminaba distraído a la sala común de Gryffindor.

Ron caminaba melancólico, ya que desde que Había reconocido lo que sentía, sus pensamientos eran confusos y negativos, sentía que no valía la pena hacerse ilusiones por algo que sería imposible, ya que en primer lugar eran de casas enemigas, el era de la familia Weasley conocida como la familia numerosa y pobre, además de que como era el hermano menor recibía siempre las sobras de sus hermanos, solo lo usado, solo lo que alguien ya no necesitaba, así que pensar en querer algo de ese nivel para sí, era un anhelo tan hermoso, que llegaba a doler, pues había que era imposible, el no valía nada, no tenia formas de poder llegar a ese chico que le había robado el corazón y sus sueños. Sin quererlo sus pensamientos lo habían llevado a una zona donde habían salas desocupadas y vacías, un lugar perfecto para sacar un poco el dolor que sentía su corazón desde hace tanto tiempo.

Tranquilamente se aventuro a una de las aulas vacías, juntando las puertas, pues no recordaba donde se encontraba esa parte en el castillo, pero tampoco le preocupada, en realidad pocas cosas lo hacían como su corazón. Se sentó cerca de la ventana mirando el ocaso, ya estaba atardeciendo pronto seria la hora de comer, pero no tenia ánimos de nada, tan solo de quedarse ahí, solo con sus pensamientos. Estaba tan absorto mirando el bosque que no se había dado cuenta que sus pensamientos negativos habían iniciado un llanto silencioso, que tan solo buscaba consolar su corazón, su vida y el destino que le había tocado. Sabía que no podía culpar a sus padres, ya que ellos le habían entregado todo lo que podían, pero a veces pensaba que quizás, si no hubiera nacido sus padres tendrían menos problemas, ya que él no era inteligente o bueno en los deportes como sus hermanos, así que simplemente no valía la pena.

-Simplemente soy un mediocre…lo mejor hubiera sido que no hubiera nacido, así mis padres tendrían menos problemas para mantenernos…ni siquiera puedo retribuirle algo a mi familia o a alguien, no tengo nada para ser valorado…-susurro con profundo dolor aumentando la intensidad de sus lagrimas.

-En esto te equivocas…-Escucho una conocida voz a sus espaldas.

-Zabini!-Exclamo sorprendido, sin recordar que su rostro estaba bañado en lagrimas y sonrojado-¿Qué haces aquí?- pregunto incomodo de que aquel chico hubiera escuchado sus lamentos.

-Te seguí- Respondió como si nada, acercándose lentamente al pelirrojo que no daba crédito a lo que oía.

-¿Seguirme?-Pregunto estupefacto-¿Qué quieres?-Pregunto con hilo de voz, ya que el solo verlo aumentaba el dolor en su pecho.

-Hablar contigo-Respondió serio, a pesar de que tenía unas ganas de ir y abrazar a Ron, sus ojos demostraban tanto dolor y soledad

-Si no te has dado cuenta, eso estamos haciendo-Respondió molesto esquivando la mirada parda.

-Estoy hablando en serio Ron, tengo que hablar algo muy serio contigo, pues ya me aburrí de esperar que te dieras cuenta de lo que pretendía-Expuso con seriedad acercándose algunos pasos

-…-Ron no respondió, pues sabía que si hablaba su voz temblaría. Tan solo se quedo sentado, esperando las palabras de Blaize.

-Quizás lo que diga, te parezca extraño, por varias razones, entre ellas ser parte de casas enemigas, quizás condición social u otras cosas, pero esto va mucho mas allá de eso, y ese tipo de cosas no me importan, ya que lo que siento es aun mas importante para dejarme llevar por simples condiciones externas- Sonrió levemente al tener la completa atención del pelirrojo, pero aquella mirada tan dolida le molestaba- Ron quiero decir…que me gustas e incluso podría decir que estoy enamorado de ti, desde hace mucho tiempo-Soltó lo más seguro que pudo.

-¿Ah?-Fue lo único que pudo decir el pelirrojo, pues había quedado totalmente impactado de lo que había escuchado, no podía ser que sus sueños se podrían hacer realidad -¿Qué tu qué?-Pregunto intentando digerir aquellas palabras que tanto había ansiado.

-Te amo Ronald Weasley-Fue lo de dijo nuevamente el moreno dedicándole una gran sonrisa.

-Mientes…-Susurro con dolor el pelirrojo, mientras nuevas lágrima salían de sus ojos. No podía tener tanta suerte, no podía ser verdad, no podía ser que la persona de la cual se había enamorado, también lo estuviera de el, era algo que salía totalmente de sus posibilidades.-Solo te estás burlando de mi…-Susurro con una voz llena de dolor, alejándose lentamente del moreno.

-Ron, no te estoy mintiendo, es verdad, jamás jugaría con algo así-

-es mentira, tan solo quieres tener una conquista mas dentro de tu lista-Exclamo dolido, ya que sabía de la vida amorosa y la fama de conquistar del chico.

-Te equivocas, contigo es diferente, yo te quiero de verdad, por eso no había intentando nada antes, pues yo quería que fuera diferente, ya que tu eres especial…-

-¡No soy especial!-Grito, ahogado de tantas emociones. Por una parte quería creerle a Blaize, pero otra parte le decía que solo era un juego de la serpiente. Trato de salir de la habitación, pero el otro chico fue aun mas rápido atrapándolo entre sus brazos, aquel contacto le hizo temblar.

-Por favor, Ron. Créeme, de verdad te amo, eres lo más importante para mí, hace meses que pienso en ti, al principio pensé que solo te quería como una conquista mas, pero al pensar eso, sentí que no era lo correcto, que tu no merecías eso, sino mucho mas…-

-No puede ser que mi más grande deseo se cumpla…es imposible…no tengo nada en especial…no soy nada…Yo…-Pero sus angustiantes palabras fueron calladas, por unos cálidos labios, dejándolo totalmente anonadado y los ojos completamente abiertos.

-No vuelvas a decir eso de ti, tu eres hermoso como ningún otro, tienes tu propio encanto y no debes compararte con nadie, ya que solo por ser Ronald Weasley eres especial para mi.-Le susurro con cariño, mientras limpiaba con sus pulgares las lagrimas de aquellos ojos azules.

-…-No fue capaz de decir nada, simplemente rompió en llanto, mientras se aferraba desesperado al moreno

-Tranquilo Ron, de ahora en adelante estaré a tu lado, ya no estarás mas solo, te daré todo lo que tengo para que seas feliz- Aquellas palabras solo intensificaron el llanto del ojiazul, que se sentía demasiado feliz y sorprendido a la vez como para hablar.-Nadie te volverá a lastimar, te lo juro-Le susurro besando su frente.

No sabía cuanto tiempo llevaban, ahí sentados en el piso, pero el sol ya había desaparecido, al igual que los espasmos de Ron, que se encontraba tranquilamente acurrucado en su pecho, curioso coloco sus manos en la barbilla de Ron para levantar el rostro y lo que encontró le hizo sonreír. El pelirrojo se había quedado dormido con una muy leve sonrisa en los labios, sin olvidar el leve sonrojo que aun permanecía en sus mejillas, lo que le daba un aire totalmente adorable, ante los ojos de Blaize.

-Ron no sabes lo hermoso que eres…-Susurro con adoración, deslizando su mano por la nívea mejilla del pelirrojo.

-Blaize…-Susurro suavemente entre sueños el pelirrojo, aumentando la sonrisa del otro chico.

Zabini considero que era momento de partir de aquel lugar, pues la temperatura estaba bajando considerablemente y no quería que el pellirrojo enfermara por su culpa, así que coloco uno de sus brazos por la espalda y el otro bajo las rodillas del otro, dejando el rostro de Ron pegado a su pecho. No quería que nada interrumpiera el sueño del chico.

Con pasos decididos, se dirigió a la torre de Gryfindor, que quedaba a cierta distancia de donde se encontraba. En un principio había seguido al pelirrojo para llegar a la sala común de este, pero en algún momento el chico comenzó a dar vueltas por los pasillos hasta llegar a una torre distante de la propia, así que el camino de vuelta seria largo llevando al pelirrojo, pero eso no sería un impedimento, ya que el chico en sus brazos pesaba menos de lo que esperaba.

Durante el trayecto varios estudiantes se le habían quedado mirando extrañados, primero por lo que llevaba en brazos y luego por el camino que estaba siguiendo. Era demasiado extraño ver una serpiente en territorio de leones, pero eso no lo intimido en lo mas mínimo, debía dejar a su preciosa carga en su respectiva habitación, ya que a pesar de que el pelirrojo quizás no se valoraba, el chico tenía un encanto peculiar que atraía a varios chicos y chicas, sin buenas intenciones, así que era su deber cuidar de aquel peculiar chico. Luego de unos cuantos minutos de trayectoria llego al cuadro de la dama gorda, el único problema es que no sabía la contraseña y no se veían leones cerca, más el que tenía en brazos.

-¿Ahora como entro…?-Se pregunto intrigado mirando al chico en brazos que seguían durmiendo tranquilamente.

-Sácate un ojo-Escucho la voz femenina familiar, iba a replicar cuando el cuadro de la dama gorda se movió

-Gracias Granger -Agradeció el chico-Extraña contraseña-

-No me lo digas a mi… ¿Qué le paso a Ron?-Pregunto la chica mientras entraban a la sala común, que quedo en completo silencio al ver una serpiente dentro.-No se preocupen viene conmigo-Dijo la chica distraídamente. Indicándole el camino a Zabini a la habitación de los chicos.

-Tuvimos una conversación… no se encontraba bien emocionalmente, pues cuando lo encontré se encontraba llorando y no me sintió, a pesar que, encontraba a solo unos pasos de él. Creo que quedamos como novios, si eso no te molesta-Declaró mientras dejaba al pelirrojo en su cama, acostado.

-No me molesta en lo mas mínimo, quizás al principio me costó asumir ciertas cosas, pero ahora las entiendo, no te preocupes tan solo espero que sean felices, pero espero que no hagas sufrir a Ron, pues tiene una autoestima bastante baja…-Dijo la chica preocupada mientras miraba al chico en cuestión dormir.

-Ya me di cuenta por lo que hablamos…no te preocupes, primero me lanzo un crucio antes de lastimarlo-Confirmo serio, mientras se despedía de la chica y abandonaba la sala común de los leones.

-Tan solo eso espero…¿Harry donde te metiste esta vez?-Pregunto la chica preocupada, mirando el tranquilo sueño de Ron- Tan solo espero que lo que tramas no sea nada peligroso…-

___________________________O__________________________

Desde la partida de Harry ya habían pasado casi 6 días, se encontraba próximo a la fecha límite que le había puesto el profesor y aun no había logrado encontrar la famosa cabaña. Había recorrido varios kilómetros de Irlanda, pero aun no encontraba a los padres de Draco, el tiempo ya le estaba jugando en contra y era imperioso que los encontrara pronto. Sabía que por lo que había visto, el tal Remus se encontraba delicado de salud, así que traslado por el momento.

Se encontraba cerca de unas montañas no muy altas, pero rodeadas de un tupido bosque blanco, a decir verdad, la visibilidad era bien dificultosa, ya que no podía ver mucho mas allá de brazo, pero gracias a sus sentidos de alado, podía saber mas menos por donde caminaba, quizás aun no había desarrollado sus habilidades al ciento por ciento, pero le servía para poder movilizarse con cierta facilidad. Había perdido la noción del tiempo que llevaba dentro de ese enorme bosque, estaba a punto de rendirse a pesar de que había obtenido cierta información respecto a un pareja muy extraña, que muchos años a atrás había aparecido por aquellos lugares comprando un terreno cercano a las montañas y que desde entonces no se había sabido nada de ellos, por lo cual esa era su única esperanza de encontrar a los padres de Draco y quizás así poder descubrir algo más de lo que había sucedido con su padre y Tom Riddle.

Sintió algo extraño en el ambiente, algo que hizo sentir algo extraño en su pecho, a lo mejor esa era un señal que estaba en buen camino, con esa convicción siguió su camino hasta llegar a un claro en el bosque, el cual era lo suficientemente grande para que se levantara un casa, que era lo que exactamente estaba viendo en esos momentos. Una humilde casa, con luces encendidas.

-Que suerte la mía….-Se dijo a pesar de sentir los hechizos de protección dentro del terreno-Tengo que tener cuidado, hay hechizos hasta para matarme…Aparetto!!!!-Grito apareciendo sus alas y cambiando sus ojos a dorados, en un segundo había desaparecido del bosque para aparecer dentro de la casa, para susto de los habitantes de ella.-¿Remus y Lucius?-Pregunto atropelladamente al ver una varita a escasos centímetros de su cuello.

-¿Quién desea saberlo?-Pregunto un hombre mayor de cabello rubio platino y ojos grises, que no miraba con buenos ojos al chico que se encontraba dentro de su casa que tenía unas extrañas protuberancias en la espalda.

-Esto, puedo explicarlo…me llamo Harry Potter y…-

-¿Harry?-Escuchó un leve murmullo venir de una de las habitaciones de la casa, del umbral de la puerta se podía ver a un hombre, menudo de tez muy pálida, con unos hermosos ojos dorados, que hacían juego con los cabellos color trigo que tenia-¿Hijo de James?-Pregunto ilusionado apoyándose en la puerta.

-Remus es peligroso que te levantes en tu condición…-Exclamo preocupado el rubio sin quitar la varita del cuello de Harry.

-Lucius, deja que hable, se parece mucho a James, no creo que este mintiendo, además puedo sentir el olor de mi amigo en el, eso es algo que no se puedo copiar…-Pidió un poco alterado, ya que su respiración se había acelerado inesperadamente.

-Remus!-Grito alertado el rubio al ver el estado de su pareja, olvidándose por completo de Harry, el cual pudo esconder sus alas y siguió al mayor de los presentes para analizar la situación.

-No te preocupes Lucius, tan solo me emocione un poco-Se excuso el castaño con una débil sonrisa, a la vez que intentaba normalizar su respiración.

-Me preocupas…si te pasa algo, yo…-En sus ojos se reflejaba el temor de terminar aquellas palabras.

-Disculpen que los interrumpa, pero ¿Qué sucede?-Pregunto preocupado de la salud del padre de Draco.

-¿Qué es lo que quieres aquí?-Pregunto fríamente Lucius, sin despegar los ojos de Potter. No podía confiar de alguien que había aparecido de la nada dentro de la casa, pasando fácilmente todos los hechizos de protección que había puesto alrededor de la casa.

-Bueno, para resumir la historia soy parte de una leyenda muy antiguo que habla de sumisos y dominantes, yo abrí el ciclo de esa leyenda en esta época, así que estoy buscando el resto de los integrantes, ustedes son los que me faltaban, siendo los padres de Draco, lo descubrí, pues los rastree con un hechizo que invente y por la sangre que fluye dentro de nosotros como alados. Yo inicie el ciclo para poder derrotar a Voldemort y salvar a Draco, deseo que él sea feliz como mis amigos y mi padre. Por eso vine a buscarlo, necesito de los 12 miembros para este plan-Respondió serio y seguro de sus palabras.

-Estas muy seguro de tu plan-Reconoció Lucius con desconcierto

-Usted vio lo que tenía en la espalda, son las alas en formación, aun no tienen plumas, pues llevo unas semanas de haber nacido como alado, así que no se ven agradables a la vista y fue gracias a ese poder que pude traspasar el gran numero de hechizo que habían, sin activarlos, ya que no tengo tiempo como para desactivarlos uno por uno. Ya que debo volver a la escuela mañana.

-Mmm, entonces dices que Draco es tu novio…y tu eres Harry Potter el salvador del mundo mágico-Recapitulo el rubio

-Así es, pero eso no es importante ahora, sino la salud del señor Remus, ya que me gustaría que volvieran con Draco, quizás por el momento no se pueda, pero en un futuro no muy lejano, me gustaría que fuera así…-

-Es imposible muchacho…Remus se encuentra demasiado débil a nivel mágico sin contar que su lobo interno no quiere cooperar con su recuperación…además…está cruzando por un embarazo mágico, no hay posibilidades que su cuerpo pueda resistir un viaje, sin olvidar que llevamos años viviendo aquí, el cambio de clima lo podría enfermar…-

-Pero Lucius, Draco…-

-Draco es fuerte-Admitió el rubio con convicción

-Draco se esconde en una paca de frialdad, pero eso no significa que es fuerte…el no lo es, sentimentalmente es inestable y vulnerable, Draco los necesita, si es necesario yo intercambiare magia con el señor Remus para que mejore, pero los necesito junto a él. Se vienen tiempos difíciles para todos y es necesario que estemos todos unidos, por l bien de nosotros y por el bien del mundo mágico.-

-Agradezco tu ofrecimiento mágico, pero es peligroso, ya que eres joven y puede provocar daños a tu centro mágico…pero como dijo Lucius me es imposible abandonar este lugar por mi salud- Sentencio apesadumbrado el castaño.

-Si me es posible, ustedes ya son pareja, incluso antes que yo despertara la sangre de los alados, así que deben haber despertado sus poderes de alados, a pesar de que no se hayan manifestado, si es así, podre fácilmente entregarle gran parte de mi poder a usted para que mejore, yo lo puedo recuperar con descanso, pero usted necesita grandes cuidados por su condición, pero con mi magia podrá estimular la herencia que le permitirá sanar, tan solo confíe en mi…-Exclamo Harry con una gran sonrisa

-Pero eres lo único que queda de mis amigos, de mi pasado…-Exclamo inseguro el licántropo.

-No se preocupe, ya que descubrirá muchas cosas si acepta.-Le respondió sentándose a un lado de su cama.

-Lucius…-Susurro inseguro el chico

-Creo que es tiempo que confiemos Remus…quizás es momento de volver al mundo, a nuestra vida y salir de este encierro…es lo mejor para ti…-Exclamo mientras acariciaba los castaños cabellos de su pareja.

-Bien, como veo que he sido autorizado, necesito que se tomen de la mano, pues así ambos despertaran conscientemente su sangre de alado, pero usted señor Lucius debe cerrar totalmente su cuerpo a mi magia, ya que puedo dar energía a otros sumisos, como cabeza sanguínea, pero a otro dominante, no puedo, solo su pareja lo podría hacer…ahora solo relájense, ¡Aparetto!-exclamo suavemente y sus alas aparecieron tras su espalda. Viéndolas con detalle se podría ver que había pequeños puntas blancas, dándole un aspecto blanquecino.

Harry jamás había hecho eso, pero al despertar la sangre heredada, información había sido anexada a su memoria como una forma de proteger a su clan, los alados. Una de sus manos todo la delgada y pequeña mano de Remus y la otra la coloco en la mitad de su frente, concentrando su voluntad y su magia. Tan solo debía pensar en dar su magia a otro ser, ya que estaba en peligro, debía trasferir su magia a otro cuerpo.

Del cuerpo de Harry se podía ver como una especia de humo verdoso que fluctuaba desde su cuerpo al cuerpo del castaño, e cual tenía los ojos abiertos de la sorpresa, ya que podía sentir como su cuerpo lentamente iba recobrando fuerza y vigor. Aunque hubo algo que lo desconcertó, un extraño escozor en su espalda, tan solo fue un segundo cuando sintió como algo le hacía cosquillas en la espalda, al girar su cabeza no podía dar crédito a lo que veía, de su espalda se podían apreciar dos hermosas alas de color plata, con todas sus plumas. Sentía su cuerpo rejuvenecido y fuerte, como no lo sentía en años.

La trasfusión de magia duro varios minutos para desconcierto de Remus, que podía ver el rictus de dolor que había aparecido en la expresión de Harry, eso significaba que estaba dando demasiada magia, iba a protestar, pero una mirada de los dorados ojos de Harry le hizo callar. A su lado se encontraba un impresionado Lucius, por el desplante mágico que se podía apreciar en el chico, a él ya le habían aparecido las alas de un color blanco resplandeciente, pero también se encontraba preocupado como Remus.

Harry sabia que ya debería haber detenido el flujo mágico, pero encontraba que era necesario entregarle más magia a Remus por su estado, tan solo esperaba no desmayarse en el proceso. Cerca de media hora después de haber llegado al punto mínimo de intercambio, Harry se detuvo.

-¿Estás bien?-Pregunto preocupado Remus, por el rostro pálido del chico

-Lo estoy, no se preocupen…tan solo debo descansar unos minutos y me repondré.-Se había sobreexcedido, pues estaba al límite, pero no debía revelar aquella información, ya que no quería preocuparlos más de lo necesario, cuando sintió que ya podía levantarse, se dispuso a irse.

-¿Ya te vas?-Pregunto Remus preocupado de las intenciones del chico

-Debo hacerlo, ya que debo estar mañana en la escuela o Dumbledore es capaz de mandar a la orden por mi y eso podría traer atención poco deseada, siento que mi visita halla sido tan corta, pero mi tiempo se fue encontrando este lugar. Les agradezco que me hayan confiado en mí a pesar de ser un desconocido- Sentía la vista un poco borrosa y el piso inestable pero debía mantenerse firme-Ahora me retirare, dentro de una semana mandare a mi lechuza para que me informen de sus condiciones para viajar, yo arreglare ciertos asuntos para que se alojen en el castillo por seguridad, ahora si me permiten.

-¿Estás seguro que lo correcto es partir muchacho?-Pregunto intrigado el señor, al ver cierta fluctuación en la vista del muchacho.

-No se preocupen de mi, sé cuidarme y mantenerme vivo que es lo que importa, fue un gusto conocerlos…estaremos en contacto-Antes que pudieran decir algo mas desplego sus poderes de Alado y desapareció.

Harry sabía que estaba al borde de la inconsciencia, por lo cual ocupando el resto de magia que le quedaba se apareció en las afueras del castillo, quedando tumbado sobre la nieve, mirando las estrellas que esa noche se veían.

-Pensé que no lograría llegar y caería en algún lugar desconocido…esto de donar magia es cansador…-Susurro con esfuerzo, sin saber exactamente en que parte de los terrenos del castillo se encontraba, pero mientras estuviera dentro de este estaba seguro, así que se entrego a la inconsciencia.

__________________________o____________________________

Aquella semana que había trascurrido había sido las más maravillosos para Ron, era algo que no podía describir ni definir, pues era inmensamente feliz con la persona que amaba y a pesar de que tan solo llevaban una semana saliendo, se encontraban aquella noche juntos para el siguiente paso dentro de su relación, quizás los demás podrían decir que era una decisión apresurada, pero era lo que sentían de corazón.

Ambos chicos se encontraban dentro de la sala multipropósito, donde había una cama matrimonial con doseles, de hermosos colores, siendo rodeada de velas y flores de atrayentes olores y colores.

-Blaize…-Susurro el pelirrojo, jamás pensó que su sueño más oculto se haría realidad con aquel hombre que tanto amaba. Su cuerpo se encontraba desnudo sobre las blancas sabanas de la cama y sobre su cuerpo se encontraba el de su novio, en igual condiciones, solo que este parecía embobado mirándolo, lo que le provocaba vergüenza.

-Eres tan hermoso Ron, como no me acerque antes a ti…-Susurro hipnotizado el moreno, observando el niveo rostro de su pareja, sus ojos se veían grandes y azules, siendo destacados por unas tupidas pestañas negras, luego venían unas cremosas mejillas que terminaban en unos hermosos labios tan dulces y carnosos como la mas exquisita fruta. Era un manjar de los dioses que solo él podría beber y disfrutar.

-Yo…-Se sentía nervioso, pues esa era su primera vez y quizás para Blaize no lo fuera, así que no quería parecer un estúpido o una pobre virgen, pero era tan difícil con aquellos pardos ojos mirándolo.

-No te preocupes, seré cuidado, tan solo confía en mi…-Beso con dulzura aquellos rojizos labios, mientras deslizaba sus manos a los más recónditos lugares de aquel cuerpo virginal.

Su cuerpo se debatía entre el dolor y el placer, al sentir los dedos de Blaize entrando en su interior, era una sensación extraña, ya que era dolorosa y placentera a la vez. Podía escuchar sus propios gemidos, haciéndolo sonrojar mas si era posible, su cuerpo reaccionaba completamente a las manos de Blaize. Tan solo fueron unos minutos de dulce agonía, cuando el Sly saco sus manos de aquel recóndito lugar, extrañando al pelirrojo.

-Tan solo relajaba, Ron…-le susurro en el oído, cuando sintió como el miembro del castaño entraba en su interior.

-ahhh…ahhh…Blai…-Aquello dolía mas de lo que pensaba, enterró sin pensarlo sus uñas en los brazos de su novio, intentando mitigar un poco el dolor que sentía en su parte baja, cuando Zabini estuvo dentro suyo, se quedo quieto esperando que el pelirrojo se acostumbrara a la intromisión dentro de su cuerpo. Mientras eso pasaba acariciaba el rostro de este para que se relajara.

Solo fueron unos minutos de espera cuando escucho el suave murmullo del pelirrojo pidiéndole que continuara. Así iniciaron un ritual de pasión desenfrenada y entrega total, donde lo único que importaba eran los sentimientos del otro y el cuerpo del otro, donde solo importaba lo que se estaban entregando.

-Blai…me v-vengo…-Jadeo quedamente Ron, cuando sintió su cuerpo arquearse ante el intenso orgasmo que le había producido, lo que Blaize le provocaba.

-Ron…-Jadeo roncamente Zabini al sentir como su miembro era presionado por el interior de Ron, aquello solo provoco que se viniera en el interior del chico, quedando ambos exhausto después de aquella tan profunda y verdadera.

-Te amo Blai…-Susurro Ron todo sonrojado, acomodándose en el pecho del otro chico.

-Yo también-Secundo Zabini acomodando el cuerpo del otro chico para dormir.

________________________o_______________________

Los primeros rayos del sol comenzaron a aparecer sobre el castillo cuando llegaron sobre Harry, que perezosamente estaba abriendo los ojos, al parecer había pasado la noche en la intemperie. Gracias a su herencia no había muerto de hipotermia, pero su cuerpo estaba sumamente helado y tembloroso por el frio, así que con esfuerzo comenzó el camino hacia el castillo, para darse una ducha caliente y hablar con el director.

Estaba cerca del comedor cuando lo sintió, una magia muy parecida a a la suya que provenía de pisos superiores, exactamente de su amigo ron y de Zabini.

-Así que ya se entregaron mutuamente, lo interesante es que no despertaría la herencia si no fuera una amor verdadero sincero…debo apurarme o algún estudiante me puede pillar en estas condiciones y eso puede llegar a los oídos de cierta serpiente que me va querer matar peor que Voldemort…-Susurro sonriente, mientras apresuraba sus pasos a la sala común de Gryffindor

El desayuno ya se estaba sirviendo en el gran comedor, cuando salió de la sala común vestido y un poco recuperado, aun su aspecto se veía demacrado, pero eso no le importaba de momento, ahora tan solo debía dirigirse con el director para darle ciertas respuestas de su viaje, sin contar que debía hablar con su novio y luego con su amigo Ron de ciertas cosas.

La charla con el Director fue corta, intentando omitir cierta información como el estado de salud de Remus y la trasferencia magia que había realizado, sin olvidar el hecho de que había dormido en la intemperie, cosa que logro cerrando su mente, ahora agradecía las clases de oclumancia. Si es que salía vivo de su novio y luego de su amigo debía ir a visitar a su padrino, de solo pensarlo era extraño, tenía una familiar vivo…aunque tuviera casi 2 años más que él no le daba mucho consuelo como adulto, pero lo importante es que estaba vivo y von él, exactamente con su profesor de pociones.

Se encontraba a tan solo algunos pasos de tocar la puerta del gran comedor, cuando escucho a su novio susurrar un hechizo que lo golpeo de lleno en la espalda, provocando que saliera volando hasta llegar a la mesa de profesores, siendo visto solo por los pocos estudiantes que se encontraban a esa hora en el comedor de desayunando, quedando el lugar en un completo silencio.

-Te lo puedo explicar…-Susurro quedamente Harry, a la vez que intentaba levantarse, pero al parecer en la poco digna caída que había sufrido se había lastimado el tobillo, para su frustración.

-Muérete Potter!!-Grito Malfoy furioso desapareciendo del gran comedor.

-Simplemente genial…-Exclamo abatido, sin moverse del piso, hasta que llego a su campo visual la cabeza de su amigo.

-¿Estás bien hermano?-Pregunto Ron por las condiciones en que se encontraba Harry

-He tenido mejores días Ron…mejores días…-Exclamo abatido. Había iniciado su regreso con el pie izquierdo.Que Merlín se apiadara de él.

Continuara…
Debes INICIAR SESIÓN (login) o (registro) para poner un comentario.
Noticias
Recopilatorio Gratis "9 sonatas literarias!
Vamos a celebrar el Día del Trabajador con un nuevo libro homoerótico escrito por varias grandes autoras, algunas de las cuales las conocéis porque han publicado algunos de sus trabajos en slasheaven.

Son relatos cortos en los que hay de todo, misterio, romance, aventura… y todos y cada uno de ellos relacionado con una canción.

El título del recopilatorio es “9 sonatas literarias” y aquí os dejo los enlaces desde los que podéis descargarlos gratuitamente. Repito: ES GRATIS. Así que no sé a qué estáis esperando.

9 sonatas literarias


9 sonatas literarias


9 sonatas literarias




--Administrador en 01/05/14 - 09:03 pm 37 Comentarios
Guiones nick
Os pedimos que no utilicéis los guiones a la hora de poneros un nick, ya que está dando problemas cuando se ingresa en la cuenta y hay que cambiar el seudónimo eliminándolo.



Gracias por vuestra ayuda

--Administrador en 06/06/13 - 11:37 am 49 Comentarios
Nuevo libro:
Os queremos anunciar la publicación de un nuevo libro. Una historia original que está realmente bien y que merece que le demos un empujoncito

Esta es la web donde podéis encontrar el booktrailer y también los links donde se puede adquirir “Sangre y acero”

Os dejo un extracto del resumen, para ir abriendo boca: “En Fuego y Acero, la distancia entre el orgullo y el honor, la fuerza y la tiranía, el amor y el odio, queda reducida a cenizas por las intensas pasiones de sus protagonistas, que desafiarán incluso a su propio corazón para forjar su destino."

Fuego y Acero en Third Kind


--Administrador en 31/01/13 - 07:54 pm 123 Comentarios