¡Ayúdanos a mantener SlasHeaven con tus donaciones!

Si te gustan los originales, regístrate aquí para recibir alertas de actualización



¡Recomienda la historia a un amigo!
- Tamaño de texto +
Notas del capítulo:
Disculpen la demora, no tengo excusa
Sin mayor curiosidad por el paquete que Kaiba había recibido, Joey termina con sus deberes de aquel día y se dirige a su habitación para descansar, ya eran más de las 4 de la tarde y se encontraba aburrido, sin desearlo se queda dormido perdiendo la noción absoluta de todo, pero apenas sentía que descansaba cuando alguien lo despierta, se trataba de Isuzu que le sonreía amable

Isuzu. El amo quiere verte

Joey se sentía muy agotado y creía que no había dormido casi nada, pero estaban por dar las 8 de la noche, Isuzu se marcha y él se talla los ojos al levantarse, bostezando cansado, con pesar sale de la habitación y se dirige al despacho de su jefe, con el paquete recibido entre las manos, al llegar llama a la puerta y Seto lo hace pasar, estaba serio como siempre

Seto. Siéntate

Joey. Sí señor

Sin decir nada, Kaiba estira su mano para que el rubio le entregue el paquete que había llegado, Joey toma asiento y le da el paquete, Seto mira fijamente la etiqueta y emite una leve sonrisa, Joey sabía que a su jefe no le gustaba que lo cuestionaran por lo que se queda callado

Seto. Él aún piensa en esto

Esperando ver alguna especie de cosa extraña dentro del paquete, Joey mira con interés, ansioso por ver que traía ahora su jefe, seguro que no era otro humano, pero cuando Kaiba saca el contenido se decepciona completamente, se trataba de un paquete de cartas de combate, esos juegos que tan de moda estaban entre los chicos, le parecía muy extraño que aquello lo emocionara, él esperaba ver algo extraordinario

Seto. Seguro quiere jugar

Con mucho cuidado guarda las cartas dentro del paquete y después lo mete en algún cajón del escritorio, borra su sonrisa y voltea hacia su empleado, mirándolo seriamente, ahora si parecía el frío empresario de siempre

Seto. Mañana llega mi hermano Mokuba, por ningún motivo debe enterarse de lo que hacemos ¿de acuerdo?

Joey. Entendido señor

Seto. Procuren que no entre a los otros cuartos, que no use otros baños ¿entendido?

Joey. Sí señor

Al rubio le resulta extraño que su jefe haga esas peticiones con respecto a su hermano, pero lo que más llama su atención es el detalle del paquete ¿acaso se refería a su hermano Mokuba cuando decía que quería jugar? estaba un poco confundido, pero sabía que no era nadie para entrometerse

Seto. Quiero que veas algo

Levantándose de su asiento, Seto se dirige al mueble atrás de él y comienza a buscar algo, mientras esperaba, el rubio mira los alrededores y se percata de una fotografía sobre la pared que nunca había visto, en ella estaban tres chicos de entre los cuales distinguió a su jefe, con algunos años menos, y sorprendentemente estaba sonriendo, no como sonreía perversamente, sino una sonrisa sincera e inocente, se veía tan lindo que incluso se sonroja, pero junto a él estaban dos niños más, un chico de cabello largo y azul marino, el otro, más parecido a Kaiba que el primero, pero con el color de cabello distinto, suponía que aquel segundo era el tal Mokuba que les visitaría, ya que se había referido a él como su hermano... Kaiba voltea de nuevo hacia Joey con una caja la cual abre y saca un DVD, después prende la computadora portátil que en ese momento estaba en su escritorio y la gira hacia Joey, cuando ésta se prende por completo introduce el DVD y escoge uno de los archivos, se trataba de un video, Joey se acerca un poco más a la pantalla, pero cuando el video comienza enseguida se hace hacia atrás, abriendo amplio los ojos, se trataba de un video claramente amateur, que mostraba a dos mujeres teniendo sexo al lado de otra pareja pero de hombres, los cuatro sobre una cama, Seto sonríe al ver la reacción de su empleado y para mostrarle mejor el video, lo adelanta para que vea el demás contenido, la pareja de chicas y de chicos se separaba e intercambiaban, ahora estaban hombre y mujer, después volvían a cambiar de parejas, la mujer del primero con el segundo hombre y la mujer del segundo con el primer hombre, después hacían una orgía para cerrar, mezclándose los cuatro. Joey pasaba saliva duramente

Joey. ¿Qué con eso?

Seto. Dímelo tú

Con saña, Seto hace un señalamiento con su cabeza a Joey para que mire hacia abajo y éste nota que está erecto, el rubio se sonroja

Seto. Será una prueba, un concurso

Joey. ¿De qué?

Seto. Será en el gran salón, los invitados especiales que estuvieron de acuerdo serán amarrados en sillas reclinables, obligados a ver estos videos, a la vez que los incitaremos, quien mantenga su excitación sin obtener una culminación, recibirá un gran premio

Con cara de incredulidad, Joey dirige una mirada tensa hacia su jefe, no podía creer que acababa de oír aquello, le parecía enfermo, desquiciado y estúpido, pero no podía sorprenderse, su jefe era bastante estrafalario

Seto. Tu serás juez ¿entiendes?

Joey. Sí señor

Seto. Ahora vete

Joey hace una reverencia y se da media vuelta, apresurándose a ir hacia la puerta, cuando abre esta, Seto reproduce el video en forma normal y Joey alcanza a oír antes de salir, el grito de éxtasis y placer de sus protagonistas, entonces cierra la puerta y se va corriendo. Al dirigirse a su habitación, se topa en uno de los pasillos a Isuzu y Bakura, la chica traía unos libros bajo su mano y el chico un lápiz en su boca, al toparse ambos se detienen de golpe, Bakura mira con miedo a Joey y se esconde atrás de la ama de llaves

Bakura. Yoí no…

Asustado se esconde un poco más, Joey estaba muy apenado, no se atrevía a mirar al chico a los ojos, Isuzu sabía lo que sucedía, había visto el video porque Kaiba lo había reproducido durante una de las reuniones

Isuzu. Vamos Baku-chan, se nos hace tarde

Tomando al chico de la mano, la mujer le sonríe a Joey y se aleja con él, Joey los mira marcharse, su cara completa estaba roja, apenas podía creer lo que le había hecho al pobre chico, se sentía miserable…

La noche llega y con ella el evento esperado por Seto, decenas de invitados van llegando a la gran mansión y son recibidos por Isuzu, mientras Joey se arreglaba en su habitación, había terminado de bañarse y se disponía a ponerse ropa pues estaba tranquilamente desnudo en la “privacidad” de su habitación, sin saber que un video le registraba, antes de ponerse los pantalones escucha el abrirse del picaporte de la puerta, había puesto seguro, pero al ver que se trata de su jefe, intuye que éste ha usado llave, enseguida el rubio toma su ropa interior y haciendo como que ignora a Kaiba intenta ponérsela

Seto. Espera

Obedeciendo enseguida Joey se detiene, dándole la espalda a su jefe, éste sonríe ante la sumisión

Joey. Los invitados están llegando

Seto. Que esperen…

Al oír aquella respuesta el rubio se pone nervioso, también se sonroja pero espera a que su jefe se acerque más, sintiendo segundos después el tibio aliento atrás de su oreja

Seto. Eres tan extraño

Joey. ¿Por qué lo dice?

Seto. Te haces el digno, el ofendido, te asustas, pero se notan tus verdaderos deseos

Asustado Joey voltea rápidamente, con los ojos ampliamente abiertos y sonrojado, se queda sin palabras, Kaiba sonríe cínicamente, mirándolo con detenimiento

Seto. Reconoce tus intenciones al conocerme

Joey. Yo…

Seto. Sht, no necesito explicaciones a lo que ya sé, tu querías estos…

Acercándose poco a poco más a Joey lo hace temblar, con su derecha le acaricia la mejilla, bajando lentamente la mano, colocándola en el hombro, bajándola por el brazo, sujetándole con delicadeza los dedos mientras el rubio perdido en la imagen hermosa del rostro de su jefe se limita a sentir el roce

Seto. Tu querías conocerme, tocarme… buscabas sexo ¿no es verdad? Por eso viniste a ésta ciudad, quizás huías de algo

Joey se sorprende de la facilidad de Kaiba para deducir la situación inicial, estaba nervioso por el acercamiento así que se queda sin palabras

Seto. ¿Ha cambiado eso?

Joey. No sé de que… me habla

Seto. Eres un cobarde

Soltándolo por completo le da duramente la espalda y sin darle el tiempo para replicar se marcha de la habitación, dejando al rubio confundido y decepcionado, hace tiempo que no deseaba tanto ser tocado, Seto continuaba provocándole sensaciones que nunca había tenido antes, mordiéndose fuertemente el labio inferior se lleva una mano al pecho

Joey. Seto Kaiba, posees una atracción inimaginable

Acordándose después de que tiene que apurarse vuelve a prestar atención en la ropa sobre la cama, se viste, se arregla y sale de la habitación, dirigiéndose directamente al cuarto privado de las fiestas y eventos que organizaba su jefe, al entrar las miradas de todos se fijan en él, Seto se encontraba junto al piano con Isuzu, quien vestía ropas de cuero dejando ver su cuerpo casi desnudo

Seto. Ha llegado nuestro invitado especial

Las miradas de todos estaban deseosas sobre Joey y él no comprendía aún que sucedía, Seto le había dicho que sería juez en un juego pero comenzaba a creer que quizás el juego era el mismo

Seto. Ven aquí

Sin hacer caso a la orden Joey se queda de pie en el mismo lugar, viajando la mirada alrededor, frente a él estaban los invitados de su jefe, vistiendo de formas diversas, sugestivas, había hombres y mujeres con rostros y cuerpos atractivos; él estaba de espalda a la puerta principal por la que había entrado, casi en medio del mini escenario donde días antes Seto le tocó frente a otra multitud parecida, a su lado derecho estaba el piano donde Isuzu tocaba melodías sensuales que amenizaban la escena y a su lado izquierdo una especie de sillón reclinable, del techo colgaban lazos y cuerdas y en el suelo había diferentes clases de artilugios, desde vibradores hasta látigos. Joey mira de nuevo al frente, después se fija en Seto

Joey. Me engaño ¿cierto?

Seto. Querido Joey, eres tan ingenuo, de haberte dicho la realidad te habrías negado, pero eres tonto, te gustará, lo prometo

Joey. ¡Están enfermos!

Enojado le da la espalda a una multitud molesta que lanzaba gritos de indignación, camina hacia la puerta por donde había entrado pero al tocar la manija es detenido por su jefe

Seto. ¡No puedes irte!

Joey. Lo haré

Seto. Si lo haces te largas de la mansión

Sabiendo que Joey le deseaba había lanzado la peor amenaza que podía haber lanzado, pues Joey no quería dejar de verlo para siempre, tampoco es que quisiera que una multitud de lunáticos le hiciera cosas depravadas, pero no quería alejarse de Seto, así que se gira lentamente hacia él, mostrándose triste y resignado, Kaiba lo entiende y sonríe perversamente

Seto. Eres tan arisco, vamos, desvístete

Joey. ¿Qué me van…?

Seto. Te prometo placer y nada más

Joey. Sí, está bien

Dudoso aún cierra sus ojos y lentamente se quita la camisa ante la multitud de depravados que le miraban con deseo, abre sus ojos y de reojo ve a Kaiba que sonreía mientras él comenzaba a desabrocharse los pantalones, después antes de quitárselos se quita los zapatos, quedando solo en ropa interior, se detiene unos momentos y armándose de valor los baja, oyendo los aplausos de los presentes, Joey mira hacia abajo y observa su miembro dormido, da tres pasos al frente y se queda inmóvil

Seto. Perfecto… siéntate ahí

Señala la silla reclinable que Joey había visto, el rubio se acerca a paso lento y obedece, Seto se acerca a donde está su empleado y de los lazos que cuelgan del techo agarra uno, atando la muñeca derecha del chico, después toma otro y ata la izquierda, sintiendo el leve temblor de los brazos de Joey

Seto. Quédate sentado

Sin dejar de sonreír sujeta el pezón izquierdo de su empleado con dos dedos y lo remueve lentamente, Joey jadea levemente, cerrando los ojos

Seto. El juego consiste en hacer sentir a éste chico el máximo de placer, pueden usar lo que quieran, cuando logre correrse él elegirá quien fue el ganador o ganadores, llevándose una jugosa cantidad de dinero

Los gritos no se hacen esperar, la multitud aplaudía, estaban deseosos por mostrar sus técnicas, Seto sonríe a Joey quien se mostraba nervioso, pero aunque se veía así, Kaiba nota con satisfacción que el miembro de Joey no estaba tan dormido como antes…

No podía creer lo indignante que era toda aquella parafernalia llena de sexo, su miembro estaba completamente erecto, una chica frente a él hincada le practicaba sexo oral mientras su boca era devorada por un hombre que a la vez jugaba sus pezones entre los dedos, al mismo tiempo, otro hombre lamía su entrada, hincado junto a la chica, después dejando que sus dedos exploraran ese tibio orificio. El rubio jadeaba, se retorcía, la lengua de la chica jugaba en su glande, pasándose al tronco, Joey sentía una especie de calambre, el hombre de pie a su lado le sujeta el rostro entre sus manos y lo acerca a su miembro, metiéndolo a la boca del rubio, embistiéndola lentamente, el rubio ahoga un gemido al sentir una intromisión mayor en su entrada, el hombre y la mujer habían metido dos dedos en el cada uno, ambos los movían diestramente, causándole dolor a Joey, quien no estaba acostumbrado a ser profanado. Con esfuerzo abre sus ojos y mira al hombre cuyo miembro tenia en la boca, este gemía placenteramente, poco después culmina en la boca del rubio y sale de ella, se agacha nuevamente y comienza a besarlo en la boca, compartiéndose ambos el semen. Enseguida Joey siente que su miembro comienza a ser rodeado por una cavidad caliente y húmeda, era la chica que se había subido al sillón reclinable donde el se encontraba semiacostado, en cuanto siente que la ha penetrado completamente siente a la vez como alguien entra en el lentamente

Joey. ¡Haa! Ngh

Apretando fuertemente sus ojos siente como es penetrado completamente, el hombre que antes lamía su entrada lo había profanado, permaneciendo de pie a espalda de la chica, la cual comienza a saltar sobre Joey que a la vez era embestido por aquel hombre, los presentes vitoreaban felices al compás del vaivén de los tres frente a ellos. Joey no podía creer que estuviera participando de aquella danza tan enferma, un hombre lo penetraba mientras él lo hacía con una mujer, la cual era manoseada por el hombre que antes había eyaculado en su boca, ahora besándose con el hombre que lo penetraba a él. Sus gemidos cada vez eran mayores, Joey entrecerraba los ojos, sintiendo oleadas de placer que le causaban culpa y que a la vez no podía evitar, se sentía tan bien. La vagina de la chica comenzaba a contraerse, causándole un placer aún mayor, estaba a punto de correrse, faltaba poco…

Joey. ¡Haaaa! Mmm… ¡Oh!... ngh

Arqueándose al frente al sentir tanto placer por fin culmina dentro de la chica, la cual deja de saltar, segundos después siente su cavidad humedecerse poco a poco, el hombre terminaba dentro de él… los aplausos no se hacen esperar cuando los 4 cuerpos antes unidos se separan, las cámaras habían grabado todo, Seto estaba orgulloso, su público aclamaba por más, y aunque Joey se veía agotado había más de un método para hacerlo volver animarse…

Aquel líquido que le ayudaría a obtener una nueva erección era distribuido en su miembro por una delicada mano de un joven apuesto que parecía tener menos edad que él. Joey estaba acostado completamente en el sillón reclinable que estaba casi convertido en cama, un hombre a su lado derecho le sostenía una pierna, mientras otro hombre sostenía la contraria del otro lado del sillón, ambos tenían doblada la pierna del rubio a la vez que la separaban, dejándolo expuesto completamente, el más joven continuaba distribuyendo el líquido, Joey estaba erecto nuevamente, el muchacho sonríe con malicia y saca su lengua, acercándola al miembro de Joey, simulando que va a lamerlo, pero en vez de eso comienza a soplar en la punta, causando que el rubio comience a jadear, se retorcía un poco. Los hombres que le sostenían las piernas se agachan y cada uno comienza a torturar el pezón de Joey del lado que le correspondía, usaban la lengua y los dientes…

Joey. Mmm oh… ¡haa!

El rubio tenía los ojos abiertos, observando con atención al chico frente a él, el cual usaba su lengua para darle placer en los testículos, mientras su mano derecha se movía sobre su sexo y la izquierda buscaba en su entrada algo, escarbaba moviendo su dedo en círculos, el rostro del rubio estaba completamente rojo, gemía placenteramente, sin poder dejar de ver a aquel chico, el cual deja de lamerlo y se levanta un poco, sonriéndole a Joey, sin decir nada y sin sacar el dedo de la entrada del rubio estira su mano hacia donde estaban los artilugios, tomando uno en particular, una especie de pequeño tubo, el cual activa con algo parecido a un control remoto, el aparato comienza a hacer un zumbido, el chico sonríe y lo acerca decidido hacia el miembro de Joey, tocándole una pequeña parte de la punta

Joey. ¡Haaaa!

El aparato emitía una pequeña descarga que causa que el cuerpo de Joey se levante precipitadamente hacia delante, dejando salir un gemido de placer, los hombres sostienen con más fuerza sus piernas para que no se levante y lo ayudan a volver acostarse, el rubio estaba agitado, nunca antes había sentido algo así y solo había sido un poco. El chico sonrió con mayor malicia y con su mano derecha sujetó el miembro del rubio, tomándolo con firmeza, Joey lo miró de reojo, más sonrojado que antes, el chico bajó su mirada y acercó el aparato a la entrada de Joey, metiéndolo lentamente

Joey. Mmmh… no

Sentía placer culposo, ya no quería estar ahí, a pesar de que se sentía realmente bien quería huir. El chico no hizo caso de sus palabras, activó enseguida el aparato, moviéndolo ampliamente en círculos, haciendo que como nunca Joey se retorciera, gimiendo locamente, perdiendo el control; el joven continuó, apretando el miembro duro del rubio mientras le lamía insistentemente la punta, sin perder el ritmo. Los hombres que le sostenían las piernas torturaban sus pezones, mordisqueándolos mientras se masturbaban

Joey. ¡Haaa!... ¡No… para!... haa haa

No podía contenerse, las oleadas de placer que estaba experimentando eran tremendas, sentía que en cualquier momento perdería el conocimiento, pero eso no sucedió, los gemidos y súplicas retumbaban en la sala, los presentes vitoreaban más y más, aumentando la excitación, algunos no aguantaron y comenzaron a fornicar. Seto miraba atento, sonriendo retorcidamente, comenzando a creer que Joey era realmente deseable, por primera vez sentía ganas de participar directamente en aquellas reuniones, pero Seto Kaiba, el gran magnate, jamás había hecho aquellas prácticas sexuales, solo era espectador, promotor del libertinaje…

Casi a punto del delirio total Joey culminó placenteramente, derramando más semen del acostumbrado, casi derrumbándose. Su gemido inundó la habitación de una sensación de infinito placer, balbuceó algunas palabras y perdió el conocimiento algunos segundos, al abrir los ojos vio a sus tres verdugos entregándose mutuamente junto a la multitud, mientras un par de chicas se acercaban a él, sus gestos retorcidos le daban a entender que era su turno de participar, aunque se sintió algo decepcionado, la mujeres no le gustaban…

Miraba atentamente la luna llena de esa noche, junto a la ventana de su habitación, imaginaba ansiosamente el esperado encuentro con su hermano, aquella persona que tanto quería en la vida, al único ser humano que realmente quería y respetaba, solamente su hermano era capaz de llenarlo de infinita alegría. Hacía un par de años que no se veían, Seto y sus negocios siempre ocupaban la mayor parte de su tiempo, mientras él se limitaba a estudiar arduamente, solo para que su hermano estuviera orgulloso de él

Mokuba. Hermano… ¿Qué estarás haciendo en estos momentos?

Seto miraba con malicia la escena, observando fijamente el gran esfuerzo de las chicas por causar en Joey el máximo de placer, pero ellas no sabían de las zonas más erógenas que podía tener un hombre, pues aunque el rubio se veía excitado, jadeando y gimiendo por las acciones de esas dos mujeres, Seto percibía esa falta de interés sexual demostrado por su empleado momentos atrás… Ellas también cumplieron su cometido y después siguió un equipo más, el cual se esforzó mucho por causar en el rubio el máximo de placer. Después de ellos otros dos equipos participaron. Joey estaba agotado, quería dormir, pero le fue imposible, Isuzu se acercó a él con una franela húmeda en la mano y le limpió el rostro, la franela estaba algo fría y eso le ayudó a despejarse un poco, después lo desató de las manos y le ayudó a incorporarse, acomodando también el sillón reclinable

Isuzu. ¿Estás bien?

Joey apenas si logró asentir, mirando a su alrededor, la dance de sexo se había extinguido y el público, húmedo y cansado, le miraba fijamente, entonces oyó la voz de Seto en la lejanía a pesar de estar cerca de él

Isuzu. Vamos, contesta

El rubio no había alcanzado a percibir las palabras de su jefe, por lo que no sabía lo que debía contestar. Kaiba pareció entender la situación y se acercó, sujetándole el mentón delicadamente y poniendo su boca cerca de la oreja de su empleado

Seto. ¿Quién gana?

Joey miró fijamente al público, todos le miraban impacientes, pero una mirada resaltaba de las demás, el chico con el aparato, enseguida el rubio sintió un tremendo escalofrío, y como si estuviera poseído elevó un brazo, señalando a aquel joven, la multitud le miró y como era de esperarse, los que no participaron estallaron en aplausos, el equipo de tres que conformaba el ganador se acercó hacia el juez que los había hecho ganar, Seto estrechó la mano de cada uno e Isuzu entregó a los tres un sobre, cada uno con un cheque dentro

Isuzu. Felicidades

Joey miró unos momentos más a aquel joven, sintió como si la cabeza le diera vueltas y sin saber nada más, súbitamente perdió el conocimiento…

Al abrir los ojos, se encontró acostado en su habitación, entornó los ojos hacia el costado de la cama donde sintió un respirar y entonces miró a Isuzu sentada junto a la cama, la chica le sonrió, estirando después un vaso con agua hacia él

Isuzu. Ya es de día, anoche quedaste agotado por completo

El rubio recordó todo lo que había sucedido en la dichosa gran fiesta de su jefe y se sonrojó por completo, el ama de llaves emitió una risita traviesa

Isuzu. Fue increíble, eres genial

Las palabras de la chica no agradaron a Joey, pero se limitó a sorber del vaso el líquido vital. Mientras se enfrentaban al silencio la puerta de la habitación se abrió, dejándose ver a Seto Kaiba tras ella, al verlo Joey evitó su mirada sonrojándose aún más

Seto. Sal por favor

Isuzu. Si señor

La mujer salió como le fue ordenado y Kaiba con suma tranquilidad se acercó a la cama, estiró su mano y arrebató el vaso con agua de las manos de su empleado, ya que éste fingía beber para evitar mirarlo. El rubio le miró unos momentos cuando su vaso fue quitado, pero enseguida desvió de nuevo la mirada, Seto sonrió con malicia, su empleado por lo general le habría gritado, pero ahora parecía diferente, el rubio realmente estaba avergonzado

Seto. No estuviste mal

Joey. Preferiría no hablar de ello

Seto. Eso no será posible… realmente me encantaste

El sonrojo de Joey aumentó al oír aquellas palabras, después la mano de Seto sobre su mentón lo puso nervioso, fue obligado a mirarle a los ojos

Seto. Puede ser que comienzas a gustarme

Aquellas palabras hicieron sentir a Joey una punzada en el estómago, sintiendo un vacío agradable, se sonrojó nuevamente, pero de una forma distinta, separó los labios para decir algo, pero no salió ningún sonido de su boca

Seto. Eres tan lindo cuando te excitas

Joey. ¿Eh?

El rubio se estremeció al sentir la mano de su jefe sobre su entrepierna, volteó hacia abajo y le observó, no se había dado cuenta, pero su miembro estaba algo duro, tan solo de oírlo decir tan comprometedoras palabras

Joey. Espere…

Con su mano rodeando la muñeca de Seto, quiso retirar aquella traviesa mano, pero su jefe se negó, sujetándolo por encima de la ropa, su empleado jadeó, removiéndose un poco

Seto. Deja de hacerte del rogar

Sonrió de forma molesta y a la vez seductora, bajo su mano del cuerpo de Joey y se levantó de la silla donde estaba sentado, se inclinó hacia el cuerpo del rubio y con ambas manos en la pretina del pantalón de dormir comenzó a bajarlos lentamente, Joey observaba, igual de sonrojado que antes

Joey. Alguien podría…

Seto. ¿Entrar?... descuida, están acostumbrados

Joey. Pero…

Seto. Sssht calla

Sin dejar que protestara llevó dos dedos a la boca de Joey, él se negó al principio pero después accedió, lamiéndolos apenado, Kaiba volvió a sonreír, dirigiendo la mirada hacia abajo, el rubio no llevaba ropa interior, lo cual facilitaba sus planes. Seto sacó los dedos de la boca de su empleado, dejándole un pequeño hilo en la comisura de los labios

Seto. Es bueno que tu mismo te ayudes

Joey. ¿Qué quiere decir?

Sin responderle directamente con palabras, Seto buscó la entrada deseada entre los glúteos de Joey, introduciéndolos sin pensarlo, Joey se quejó, retorciéndose un poco

Joey. No… por favor

Seto. Sé que lo deseas

Sin piedad los comenzó agitar en su interior, causando en su empleado un par de gemidos placenteros, lo cual le hizo ponerse contento. Se detuvo pero los mantuvo dentro, observó la creciente erección del rubio, con su mano disponible rodeó el tronco, colocándole el pulgar en la punta, comenzando a estimularlo

Joey. Mmmh haaa

Seto sonrió al verlo gozar, Joey tenía los ojos cerrados y se relamía los labios

Seto. ¿Te gusta?

Joey. Ngh…

El rubio se negaba a contestar, no quería flaquear delante de él, pero el placer era absoluto, la mano fría de Seto se movía de abajo hacia arriba lentamente, mientras sus dedos de la otra profanaban la entrada del chico… Seto sonrió con malicia nuevamente y se detuvo, sacando también sus dedos, Joey lo miró como reprochándole, pero guardó silencio

Seto. Ruégame que continúe

Joey. Sueñas…

Su respuesta causó que Seto dejara de sonreír, lo miró fijamente y se alejó después de la cama, acercándose a uno de los cuadros en la pared, Joey no entendió pero le siguió con la mirada, Seto quitó el cuadro y tras éste se encontraba una especie de caja fuerte, la abrió y dentro había una gran variedad de artículos sexuales

Joey. ¿Qué va…?

El rubio guardó silencio al ver como Seto sacaba de la caja un consolador de casi 30 centímetros, Joey tragó duro saliva mientras su jefe se acercaba a él, sin articular palabras sujetó una de las piernas de su empleado y la elevó. Se sentó junto a él en la cama, quedando de frente y entonces se colocó esa pierna sobre el hombro, dirigió el consolador a la boca del chico y lo metió, siguiendo el procedimiento de los dedos. Cuando hubo estado listo lo sacó de su boca y lo metió por el ano del rubio, Joey gritó al sentirlo, era largo y algo grueso

Joey. No…

Suspiró excitado, pero Seto no estaba dispuesto a dejarse vencer, así que comenzó a embestir al rubio con aquel objeto, cada vez más hondo, Joey gemía, casi gritaba y suplicaba que se detuviera, le torturaba, porque a la vez su miembro era olvidado, pero su jefe no escuchaba de súplicas

Seto. Admite que te gusta, suplica que te haga terminar

Joey. No… yo… ¡haaa!... Cielos… ya basta ¡Haaa!

Seto. ¡Admítelo!

Comenzaba a usar la fuerza, metiéndolo con rapidez, empujándose hacia delante, Joey intentó masturbarse pero Seto se lo impidió

Seto. Te gusta ¿verdad?... ¡Admite que te vuelve loco!

Joey. ¡Haaa!... ya… ¡haaa.. mmmh!... ¡haaa! ¡haaa!

Seto continuaba sin consideración, la entrada de Joey se veía irritada, se contraía levemente, Joey estaba en la cima, quería terminar, deseaba hacerlo, pero decirlo lo comprometió a someterse… la presión era demasiada

Joey. ¡Haz que suceda!... quiero eyacular, no aguanto

Kaiba se sintió contento de que sucumbiera, no dejó de penetrarlo, pero ahora su mano con la que empujaba la pierna se posa sobre su miembro, comenzando a masturbarlo, Joey estaba más excitado que antes, con su mano derecha la introdujo por debajo de su camisa, sujetándose el pezón con dos dedos, estimulándolo, Seto sonrió al verlo con aquella iniciativa… casi deliraba, aquel objeto entraba con mayor facilidad, sus gotas pre orgasmo que resbalaban por su miembro llegaban hasta su entrada, facilitando el trabajo

Seto. Falta poco…

Kaiba se mordió el labio al ver explotar el miembro de Joey, cuyas caderas se movieron por instinto hacia arriba, dejando escapar el elixir de su excitación, manchándose el pecho y parte de las piernas, sin dejar de lado el bajo vientre, su ano se contrajo con fuerza, incluso las piernas le temblaron. Todo eso causó en Kaiba una gran satisfacción. Sacó el objeto y lo llevó a la boca del jadeando Joe, obligándolo a comer de su esencia. Mientras el rubio lamía su propio semen la puerta del cuarto se abrió de golpe, el rostro de Joey se sonrojo sobremanera. Se trataba de Isuzu, quien al verlos sonrió divertida

Isuzu. Veo que no quedaste satisfecho después de anoche

Las palabras sarcástica de la chica hicieron que Joey se sintiera avergonzado, Seto sonrió y se puso de pie

Seto. No prestes atención ¿Qué sucede?

Isuzu. Su hermano señor, el joven Mokuba ha llegado

Joey observó la expresión de su jefe, y por primera vez desde que lo conocía percibió algo de ternura en su mirada, como aquella luz escondida entre la sombra que lucha por no salir, salvo cuando es necesario, y por lo que se daba cuenta, esa era la ocasión ideal para ello…

Continuará…
Notas finales:
Hola, yo sé que como historia es un asco, ja ja ja, realmente no hay historia, o bueno, quizás no una gran historia, pero aún faltan un par de cosas, más adelante diré porque Seto no participa de aquellas fiestas, espero les guste el capítulo, aunque como dije, de historia no tiene nada ja ja ja
Debes INICIAR SESIÓN (login) o (registro) para poner un comentario.
Noticias
Recopilatorio Gratis "9 sonatas literarias!
Vamos a celebrar el Día del Trabajador con un nuevo libro homoerótico escrito por varias grandes autoras, algunas de las cuales las conocéis porque han publicado algunos de sus trabajos en slasheaven.

Son relatos cortos en los que hay de todo, misterio, romance, aventura… y todos y cada uno de ellos relacionado con una canción.

El título del recopilatorio es “9 sonatas literarias” y aquí os dejo los enlaces desde los que podéis descargarlos gratuitamente. Repito: ES GRATIS. Así que no sé a qué estáis esperando.

9 sonatas literarias


9 sonatas literarias


9 sonatas literarias




--Administrador en 01/05/14 - 09:03 pm 37 Comentarios
Guiones nick
Os pedimos que no utilicéis los guiones a la hora de poneros un nick, ya que está dando problemas cuando se ingresa en la cuenta y hay que cambiar el seudónimo eliminándolo.



Gracias por vuestra ayuda

--Administrador en 06/06/13 - 11:37 am 49 Comentarios
Nuevo libro:
Os queremos anunciar la publicación de un nuevo libro. Una historia original que está realmente bien y que merece que le demos un empujoncito

Esta es la web donde podéis encontrar el booktrailer y también los links donde se puede adquirir “Sangre y acero”

Os dejo un extracto del resumen, para ir abriendo boca: “En Fuego y Acero, la distancia entre el orgullo y el honor, la fuerza y la tiranía, el amor y el odio, queda reducida a cenizas por las intensas pasiones de sus protagonistas, que desafiarán incluso a su propio corazón para forjar su destino."

Fuego y Acero en Third Kind


--Administrador en 31/01/13 - 07:54 pm 123 Comentarios