¡Ayúdanos a mantener SlasHeaven con tus donaciones!

Si te gustan los originales, regístrate aquí para recibir alertas de actualización



¡Recomienda la historia a un amigo!
- Tamaño de texto +
Nunca más

By Arashi Sorata

Advertencia: Esta historia contiene temática YAOI (chico x chico) así que si no te gusta éste tema pues tan lógico como no leerlo. El fic tiene contenido explícito que puede no agradar. Parejas: Seto-Joey y otras

Capítulo 3. ¿Te quedas o te vas?

Después de haber vivido tan extraño episodio, había llegado de prisa a su habitación y sin cerrar la puerta comienza a empacar todas sus cosas, por la cabeza le pasaban miles de cosas, no sabía que pensar o sentir, la visión que había estado frente a él le parecía espantosa, cruelmente perversa, insana, ese tal Seto debía ser un enfermo de lo peor. Pero por otra parte aquellas manos tibias recorrer la piel de su cuerpo lo habían excitado, eso sin contar la experta mano que lo había masturbado; aterrado de sus pensamientos mueve la cabeza para despejarlos y se lleva una mano a la cabeza pasándola por los cabellos, no sabía que hacer y una lágrima traicionera cae por su mejilla ¿le había gustado que Seto lo tocara frente a esas personas? Aquello lo convertía también en un enfermo? Confundido deja de empacar sus cosas y se tira al suelo apoyándose con sus rodillas, se cubre el rostro con ambas manos y se lamenta

Seto. ¿Asustado?

Al oír la voz de su jefe, Joey gira su cabeza enseguida a donde está Kaiba que lo miraba con un gesto de burla en su rostro, sus ojos eran los fríos de siempre pero alcanzaba a notar una tenue sonrisa en sus labios

Joey. Es usted un degenerado

Dice mientras se seca las lágrimas y rápidamente se pone de pie para terminar de empacar, trata de ignorar a su jefe para terminar más rápido pero cuando menos se lo espera siente unos brazos rodearle la cintura, nervioso coloca sus manos sobre los brazos de Seto e intenta separarlos, pero entonces se paraliza cuando siente los labios tibios y húmedos del chico sobre la piel de su cuello, un estremecimiento hace que sus piernas se flaqueen por segundos

Joey. No haga eso

Seto. ¿Te gusta?

Una pequeña mordida en su cuello cual vil vampiro hacen que el rubio jadee y la piel se le erice, Joey no responde y entonces Seto lo toma como un sí, sonriendo con malicia lleva su mano a la entrepierna de su empleado colocándola por encima de la ropa

Seto. No es bueno dejarlo así ¿sabes?

Con su dedo índice delimita el contorno del miembro de Joey haciéndolo sentir cosquillas por todo su cuerpo, Joey abre la boca para intentar decir algo para oponerse a su jefe pero entonces Seto aprovecha y levantando su otra mano, introduce dos dedos en la boca del rubio para callarlo

Seto. Si hablas no sentirás

Subiendo su mano a la pretina del pantalón, lo desabrocha y enseguida baja la prenda hasta los pies del chico, la ropa interior corre la misma suerte, las mejillas de Joey estaban completamente sonrojadas y su cuerpo temblaba, eso tenía encantado a Seto, pero lo que más disfrutaba era ver ese miembro perfectamente erguido del rubio ante la situación. Sin hacerlo esperar más sujeta el miembro del chico y lo comienza a acariciar lentamente, colocando de vez en cuando su pulgar sobre la punta y estimularlo, algunas gotas pre orgasmo comienzan a salir y ayudan a que su miembro se lubrique y entonces Seto acelera el ritmo de sus caricias, las cuales alterna con un erótico masaje en los testículos, Joey estaba como embrujado, gimiendo con placer y ensalivando los dedos de su jefe dentro de su boca, pero para él no era suficiente así que comienza a no solo dar masajes rápidos en la entrepierna de su empleado, sino también a sujetarlo para darle pequeños jalones, los gemidos de Joey se hacen más acelerados y fuertes, estos no solo expresaban placer sino también dolor, entonces comienza a morder los dedos de Seto, el cual sonríe

Seto. Eso es... con fuerza

Como si hubiese sido una orden, Joey muerde fuertemente los dedos de Kaiba, como si quisiera arrancarlos caníbalmente, aquello excita sobremanera a Seto que comienza a morder el espacio entre el hombro y el cuello del rubio, provocando que a la vez muerda con más fuerza los dedos, la sangre comienza a deslizarse junto con la saliva por la barbilla de Joey, estaba por llegar a su clímax, gemía entrecortadamente y cuando siente el líquido caliente recorrerle la uretra, pierde el equilibrio en sus piernas y entonces el líquido sale a chorro manchando la maleta que antes llenaba y parte del suelo además de la mano de Seto quien sostenía a Joey con su propio cuerpo, pasados sus espasmos afloja los dientes soltando los dedos sangrientos de su jefe y respira con dificultad, Seto sonríe por la hazaña y levanta la mano llena de semen, la mira unos momentos y después comienza a lamerla. En medio del éxtasis Joey se da cuenta de lo que acababa de permitir y asustado separa su espalda del pecho de Kaiba y enseguida se acomoda la ropa que estaba a sus pies, completamente apenado no se dignaba a voltear hacia atrás, mira la maleta manchada y se siente culpable

Seto. No te reprimas

Joey levanta la cabeza hacia el frente pero no voltea hacia Seto, él lo miraba fijamente

Seto. Cuando sientas un deseo, cúmplelo... si tienes alguna fantasía, hazla... tu lo llamas perversión pero para nosotros es un pasatiempo y no dañamos a alguien

Joey. Pero...

Seto. No hables... solo tenemos tres reglas. Uno, no divulgar sobre estas fiestas porque soy el único que puede traer nuevos invitados; Dos, No se cometen asesinatos ni se practica la necrofilia y Tres, no menores de 15 años

Joey se queda completamente mudo ante las condiciones de tan extravagantes reuniones y Seto se retira de ahí sin decir nada más, estaba casi convencido de que el rubio se quedaría, pero si la decisión era otra entonces no tenía más remedio que obligarlo, a diferencia de los demás participantes, Joey le interesaba mucho, además había demostrado ser buen asistente...

Cuando la fiesta termina, Isuzu se encontraba recogiendo algunas cosas junto con otras mucamas que también eran partícipes de las reuniones, ya se encontraban con ropa. Ahí llega Seto después de haber salido de la habitación de Joey

Isuzu. ¿Qué pasó señor?

Seto. Estoy seguro de que lo pensará

Isuzu. ¿Cree?

Seto. Haré que tome confianza, dejaré que siga siendo mi asistente sin asistir a las fiestas

Isuzu. ¿Y las cámaras?

Seto. Déjalas donde están, a nuestros voyeristas les encantan

Dando las indicaciones, Seto sale de la sala donde se había hecho la fiesta y se dirige a su habitación, ahí se tumba en la cama y levantando la mano con sangre la observa y sonríe, después comienza a lamerse los dedos

Seto. Exquisito

Por su parte, mirando por la ventana estaba Joey muy pensativo, miraba el cielo estrellado de la madrugada, no sabía que hacer, ahí ganaba bien y hasta ese momento no había tenido problemas, lo que no deseaba era estar en esas orgías, hasta ese momento su vida sexual se había limitado a Yugi y a los encuentros de esa noche con Seto, además se trataba de gente a la que no conocía, todo le resultaba tan extraño pero a la vez se había acostumbrado a la presencia del hermoso CEO, le gustaba mucho, más de lo que alguna vez alguien le gusto.

A la mañana siguiente se levanta con una extraña sensación, era como si los sucesos de la noche anterior hubiesen sido un sueño. Al salir de la habitación todo parecía normal, en el pasillo se encuentra a Isuzu quien llevaba unas toallas limpias al cuarto de blancos y al topárselo le sonríe amablemente, parecía la misma de siempre, no aquella chica desnuda frente al piano que había visto apenas unas horas atrás, él le responde agachando un poco la cabeza y se dirige al área de la alberca, ahí estaba su jefe sentado leyendo el periódico mientras tomaba una taza de café, apenado por lo de la noche anterior, Joey se acerca tímidamente, Seto levanta la cara del periódico y lo mira fijamente

Seto. Siéntate, ahora pido que nos traigan

Joey. Es que... bueno... yo...

Kaiba mira por momentos a su empleado y lo observa que está todo rojo de la cara, voltea nuevamente a su periódico sin mirar a Joey

Seto. Hoy tengo una junta importante, organiza mis papeles y prepara mi agenda para mañana

Sorprendido porque su jefe actuaba como si nada, Joey lo mira impresionado, apenas horas atrás estaba seduciéndolo, dándole placer y proponiéndole que se uniera a sus fiestas extrañas y ahora actuaba como el jefe que siempre había creído que era. Seto nota el silencio y levanta otra vez la cabeza en su dirección

Seto. ¿Algún problema?

Joey. No, enseguida lo hago señor

Haciendo una reverencia Joey se aleja de ahí apurado para ir a la biblioteca-estudio de su jefe y organizar los papeles, Seto ve que todo parece ir como siempre y emite una media sonrisa malvada, pronto Joey sería uno de ellos. Mientras tanto el rubio estaba confundido, no podía creer que no huyera lejos de ese hogar de perdición, pero algo que él desconocía lo estaba jalando como imán.

Dos semanas pasan desde aquel primer encuentro con las aficiones de Kaiba y sus amiguitos y amiguitas, todo había transcurrido normalmente, no había vuelto a recibir noticias de que se organizara una fiesta, hasta se le estaba olvidando que había visto algo así, se había acostumbrado otra vez a la rutina, además no se atrevía a preguntar. Esa tarde antes de irse al club deportivo para reunirse con unos socios importantes, Seto le deja encargado a Joey que reciba un paquete que le va a llegar del extranjero y que haga lo lleven a un cuarto del tercer piso, Joey acata enseguida sin sospecha alguna y espera la llegada del dichoso paquete. Alrededor de las 7 de la tarde el timbre de la casa suena, Isuzu como ama de llaves principal, abre la puerta, al ver que eran los del paquete llama a Joey que se encontraba leyendo un libro sobre historia antigua, enseguida se pone de pie y va hacia la puerta encontrándose frente al paquete encargado, era una caja un poco más alta que él y tenía cintas pegadas con la palabra “Frágil”, parecía una caja para envolver un refrigerador pero era más ancha. Joey firma de recibido y uno de los cargadores le dice que solo puede ser abierta por Seto, entonces él y el otro cargador llevan la caja a donde Joey les estaba señalando, él iba delante de ellos y leía la copia de la hoja que había firmado, al llegar los cargadores dejan la caja y salen de la habitación donde se queda solo Joey, muy curioso por la caja

Joey. Trabajo cumplido

Sonriendo da la espalda a la caja y avanza hacia la puerta pero oye un ruido, como cuando alguien da un par de pasos, asustado se gira hacia atrás pero solo estaba la caja, confundido intenta irse otra vez pero entonces el ruido vuelve a escucharse, convencido de que algo extraño está dentro de la caja se acerca, tal vez algún animal exótico, mira la caja con detenimiento y nota que tiene un agujero en cada uno de los cuatro lados, se acerca a uno de ellos y coloca el ojo pero entonces el ojo de alguien más hace lo mismo encontrándose ambos, Joey da un sobresalto y grita, después echa a correr sin querer indagar más, la puerta la cierra de golpe, corre como loco por el pasillo del piso tres y antes de llegar a las escaleras choca con Seto y cae al suelo sentado

Seto. ¿Qué sucede?

Joey. Un... un... ojo

Seto. Ah, con que ya llegó

Kaiba se mostraba interesado y Joey confundido, lo mira fijamente e inclina un poco la cabeza dando a entender que no comprendía, Seto estira su mano hacia su empleado y cuando éste la sujeta lo ayuda a ponerse de pie

Seto. Acompáñame

Sin decir nada Joey acompaña a su jefe hacia el cuarto del pasillo tres donde estaba la caja, al entrar cierran la puerta, Seto agarra un pico de hierro con el que forzaba las tablas cuando éstas tenían clavos y quita la tapa de arriba, enseguida quita la del lado que estaba frente a él y da un pequeño salto hacia atrás cuando aquel pedazo de madera cae al suelo, para sorpresa de Joey y agrado de Seto, dentro de ella estaba un muchacho desnudo, su edad rondaba entre los 16 y 17 años, era de piel blanca, ojos del color de las lilas al igual que su cabello, su mirada era muy tierna y en el cuello tenía un collar parecido al de los perros, el chico mira fijamente a Seto y sonríe contento

Bakura. Se...to... Se...to... ¡Seto!

Contento el chico se acerca a prisa a Seto y lo abraza sujetándolo del cuello, saca su lengua y le lame la mejilla, Seto sonríe y le coloca las manos en los hombros, el chico lo mira a los ojos y sonreía tiernamente como perrito, Joey estaba muy sorprendido, no esperaba que algo así pudiera llegar por paquetería, pero además de sorprendido estaba irritado, ese chiquillo lamía a Seto en la cara y se sentía celoso. Kaiba le da la vuelta al chico para dejarlo frente a Joey

Seto. Él es Bakura, acabo de comprarlo hace días

Joey enarca una ceja y después frunce el ceño

Joey. ¿Tráfico de personas? Que cruel

Seto borra la sonrisa hasta entonces mostrada y mira fríamente a su empleado, Joey se da cuenta y se intimida

Seto. ¡Cállate, no sabes nada!

Joey. Pero...

Seto. La vida de éste chico era detestable, las personas que eran sus dueños anteriores lo golpeaban, por poco perdió la vida, yo aproveché los planes ambiciosos de esos sujetos y lo compré para salvarlo

Joey. Yo... lo siento

Seto. Aquí será feliz, lo trataré como ser humano

Seto mira al chico que estaba confundido porque no entendía muy bien el idioma y nuevamente lo gira hacia él, le sonríe y después de acariciarle la mejilla le quita el collar que traía en el cuello

Seto. Isuzu te dará un buen baño, te vestirá y aprenderás el idioma, modales y otras cosas

Sin entender de que le hablaba pero al ver que se dirigía a él de forma amable, Bakura sonríe y nuevamente lame la mejilla de Seto

Joey. Pero...

Seto. Si, si tu pregunta es si estará en las fiestas, la respuesta es sí

Joey. ¿Eso es tratarlo de humano?

Seto. Le daré a elegir, una vez que aprenda a razonar y entienda las cosas le propondré lo de las fiestas

Joey. Eres un...

Seto. No seas igualado

Sin decir más y dando por muerta la conversación, Seto agarra a Bakura de la mano y lo saca de la habitación, el chico estaba muy contento porque quería mucho a Kaiba, se habían conocido un año atrás cuando Seto había viajado a ese país por negocios, lo tenían en una casa de sirviente, lo maltrataban, no le daban bien de comer y lo hacían dormir afuera con apenas algunas sábanas, además lo rentaban para favores sexuales, Seto había sido el único que se había mostrado tierno con él y enseguida había pedido la venta pero sus dueños se habían negado, a pesar de las insistencias de Seto. Tiempo después los dueños habían quedado en quiebra y recordando las proposiciones de Kaiba decidieron poner un precio alto al chico y así venderlo por fin. Joey mira a ambos marcharse y sonríe, Seto se veía de buen corazón a pesar de todo

Durante las tres semanas siguientes con gran dificultad, Isuzu logra que por lo menos Bakura se vista solo, se bañe y coma sin usar los platos como animal, todavía no aprendía a usar cubiertos y comía con las manos pero un poco más civilizadamente, palabras solo sabía decir “Seto” “Isuzu” y “no quiero”, ésta última la usaba mucho cuando la chica le pedía que se bañara. Por lo demás, todo transcurría de forma normal, Seto atendía sus negocios, Joey continuaba siendo el tranquilo asistente del CEO y los demás empleados actuaban como tales... Aquella noche, Seto le pide a Joey que vaya a la habitación de Bakura y le tome medidas para mandar a hacerle ropa, el rubio espera hasta después de la cena para hacerlo, ya los empleados se habían retirado a sus habitaciones. La habitación de Bakura se encontraba en el piso cuatro al igual que la de Seto, estaban un poco retiradas

Joey. ¿Por qué tengo yo que hacer esto? Para eso está Isu-chan

Por fin el rubio llega a la habitación del nuevo huésped y entra fácilmente porque la puerta no tenía llave, aparentemente no había nadie en la habitación, seguramente el chico estaba jugando con Seto en su habitación, solían jugar juegos de niños que Seto le compraba a Bakura. Estaba dispuesto a irse pero entonces escucha la voz de su jefe aunque no alcanza a distinguir lo que dice, ésta provenía del baño el cual estaba al fondo de la habitación, Joey camina hacia ahí, la puerta estaba entreabierta un poco pero se alcanzaba a ver a ambos chicos, Kaiba tenía a Bakura frente a él dándole la espalda, al dar un vistazo rápido Joey se confunde y hace su cabeza hacia atrás mirando hacia otra parte

Joey. ¿Qué le está haciendo ese degenerado?

Sonrojado y pensando que su jefe le hace cosas malas a Bakura, el rubio vuelve a ver por la abertura y entonces se da cuenta que Seto solamente le está cepillando el cabello al chico, Joey suspira cansado y después suelta una pequeña risa que alcanza a ser oída por su jefe, voltea y entonces se da cuenta que les observan, también Joey voltea después de reír y sus miradas se cruzan, Seto se acerca a la puerta y la abre completamente

Seto. No sabía que eras un fisgón

La sonrisa maliciosa por parte de Seto hacen sonrojar a Joey que enseguida reacciona frunciendo las cejas y mirando molesto a su jefe

Joey. ¡No lo soy!

Sin entender que sucede, Bakura solamente los observa e inclina la cabeza

Bakura. Seto... Seto

Al oír su nombre Seto voltea hacia Bakura que le sonreía como niño pequeño, después lo señala y comienza a reír

Bakura. Seto... Yo..í... Yo.. í

Nuevamente el chico se comienza a reír, ahora señalaba a Joey, a quien no le hace gracia que pronuncie mal su nombre y se acerca al chico

Joey. Es Joey, no Yoí

Bakura. ¿Yoí?

Joey. No... Joey

Bakura. Yoí... Yoí... Yoí

Joey. ¡Que nooo!

Al escuchar su grito y por la expresión de su rostro, Bakura se asusta y corre poniéndose atrás de Seto, mirando asustado a Joey quien estaba sorprendido de que lo haya asustado, en cambio su jefe estaba un poco molesto por la forma de actuar de su asistente

Bakura. No quiero... Yoí no quiero

Seto. No te asustes Bakura, Joey es bueno

Se mostraba amable con su última compra pero estaba enojado con Joey, agarra a Bakura del brazo y lo quita de atrás de su cuerpo, colocándole las manos en los hombros y volteándolo para que mire a Joey

Seto. Acércate Joey

Obedeciendo enseguida, el rubio se acerca a donde están su jefe y el chico, Seto agarra la mano de Bakura y la estira en dirección a Joey, al principio se opone pero Kaiba insiste logrando colocar los dedos sobre el rostro de su asistente, pasándolos lentamente para que sienta sus facciones, Bakura quita su cara de miedo y sonríe

Bakura. Yoí... Yoí

A excepción de antes, Joey le sonríe al chico y le agarra la mano, la pasa por última vez por su mejilla y entonces la baja, ya no importaba si no decía bien su nombre, Seto también sonríe y también suelta la mano de Bakura, después le coloca una mano sobre la espalda y lo empuja levemente hacia Joey para ya no tenerlo tan cerca

Seto. Tómale las medidas

Joey. Si señor

Joey saca de su pantalón la cinta de medir que le había dado Isuzu antes de subir al cuarto piso y se acerca a Bakura, se agacha y le toma el largo de pies a cabeza, luego cintura, espalda, hombros, pecho y cabeza por si acaso se necesitara mandar hacer un gorro o sombrero, al ver terminado su trabajo, Joey comienza a doblar la cinta de medir pero su jefe se lo impide agarrándole una mano

Seto. Aún no

Joey. Pero ya tengo todos los datos

Seto. Desnúdalo

Joey. ¿Qué? Yo no... no haré eso

El rubio estaba completamente sonrojado y además confundido ¿qué tramaba su jefe para pedirle semejante cosa?

Seto. Mídele el pene

Joey. ¿Esta loco?

Seto. Tal vez... haz las dos medidas

Joey. ¿Dos?

Seto. Sí, sin erección y con erección

Joey. ¡No lo haré!

No podía creer que estuviera escuchando realmente eso, su jefe era un completo loco. Ambos se miraban fijamente y Bakura sin entender nada solo los mira confundido inclinando la cabeza

Seto. Bakura, quítate la ropa

Al hacerle aquella petición Seto mira al chico y se jala un poco la camisa para que entienda un poco mejor, Bakura entendía algunas cosas aunque no supiera hablar ese idioma, aquella petición la entiende y contento se comienza a quitar la ropa, prefería estar desnudo que vestido, Joey desvía su mirada hacia otro lado

Seto. Ve con Yoí

Señala a su asistente y contento Bakura se acerca a él, lo mira curioso al rostro y después de unos momentos le lame la mejilla izquierda, Joey reacciona mirando al chico al rostro, éste sonreía tiernamente y se acerca un poco más, el rubio siente la entrepierna del chico rozar con su pierna y se sonroja aún más haciéndose hacia atrás dos pasos

Seto. Mídelo ¿qué esperas?

El asistente lo duda unos momentos, no quería hacerlo pero sabía que no debía hacer enojar a su jefe porque se ponía un poco loco, por eso se acerca nuevamente los dos pasos retrocedidos y dudando aún, se hinca frente a Bakura quien confundido guía su vista hacia abajo, con la mano temblándole Joey la acerca al miembro del chico pero antes de que lo tocara, Bakura se intimida y da un paso hacia atrás tapándose con ambas manos

Bakura. No quiero

Enseguida Joey voltea con Seto reclamándole sin palabras, penetrando acusadoramente su mirada en él, tranquilo como siempre, Seto se acerca a Bakura y se coloca atrás de él

Seto. Te trae malos recuerdos ¿verdad?

Tímido y con tristeza en su mirada, Bakura voltea hacia atrás sin quitar sus manos de su entrepierna y mueve un poco la cabeza, Seto le sonríe, lo sujeta con una mano de la barbilla y le da un beso en la mejilla

Seto. Yoí es bueno

Sin dejar de sonreírle y mirándolo a los ojos, Seto baja su mano derecha y la coloca sobre las manos de Bakura, éste las mantenía rígidas pero Kaiba las acaricia para relajarlo, poco a poco las va quitando dejando otra vez su miembro al descubierto

Seto. Deja que te toque

Nuevamente le da un beso en la mejilla, le suelta la barbilla y tocándolo un poco en la cabeza lo hace mirar al frente, Joey mira molesto a su jefe pero entonces tímidamente comienza a medir al chico, ésta vez Bakura se deja medir sin mayor problema, tenía a Seto atrás de él y eso le daba confianza, Joey termina la primera medida y sonrojado mira a su jefe después de anotar en la libreta

Joey. ¿Cómo haré para...? ya sabe

Seto. ¿Cómo? Pues excítalo

Joey. ¿Qué?... Yo?

Seto. Sí, tú

Sonriendo con malicia, Seto baja una de sus manos y con ella sujeta el miembro de Bakura, el cuerpo del chico enseguida se estremece y voltea hacia atrás, Seto le sonríe amablemente

Seto. Todo está bien... hazlo Joey

Aquel extraño impulso que antes se había apoderado de él, lo convence de hacer lo que su jefe le exigía ¿acaso era una especie de impulso? O solamente eran sus deseos reprimidos?. Al ver que Joey está dispuesto, Kaiba suelta el miembro de Bakura para cederlo, con timidez el rubio lo sujeta con delicadeza mirándolo fijamente, sin saber por donde empezar sopla ligeramente la punta, el chico emite un jadeo y su cuerpo se tensa, Seto lo acaricia de los hombros para tranquilizarlo, Joey mira unos segundos a Seto y después vuelve a mirar el flácido miembro del chico, solo unos segundos pasan antes de que saque su lengua y de una tímida lamida sobre el glande, Bakura comienza temblar cuando tras aquella lamida, Joey comienza a hacerlo repetidas veces en toda la extensión, poniendo rígido al chico y aunque se esforzaba no le conseguía una erección, estaba enfadándose pero entonces se le ocurre mejor sujetar con su mano izquierda los testículos para acariciarlos, con su mano derecha comienza a acariciar el largo del miembro mientras con la lengua lame la punta moviendo su lengua en círculos, poco a poco Bakura comienza a reaccionar, tenía el rostro sonrojado y apretaba sus labios, pero no podía cerrar sus ojos, miraba a Joey fijamente

Seto. Está listo

Enseguida Joey voltea hacia su jefe, estaba tan absorto en su labor que había olvidado lo de la medida, apenado agarra la cinta que estaba en el suelo a su lado y mide el miembro del chico ahora con erección, Bakura seguía temblando y jadeaba, necesitaba liberación. Joey termina la medida e intenta levantarse pero Seto niega con la cabeza

Seto. ¿Piensas dejarlo así? Le dolerá

Joey. Pero...

Seto. Ya empezaste ¿no?

Joey afirma moviendo su cabeza y nuevamente sujeta el miembro de Bakura, lo acaricia unos momentos antes de meterlo poco a poco en su boca, tenso nuevamente intenta hacerse hacia atrás pero entonces Seto lo sujeta pasándole las manos en el espacio entre el costado y sus brazos y deposita sus manos sobre los hombros de Bakura, en esa posición el chico no se le escaparía. Joey se auto embiste la boca haciendo sus movimientos más rápidos y profundos, Bakura gemía desesperado, ahora cerraba sus ojos con fuerza y Seto lo sujetaba bien sintiendo cuando su cuerpo se estremecía

Bakura. No... Yoí... ¡Aaah no!

Sentía mucho placer pero también estaba asustado, antes ya había sentido esas sensaciones pero aún así se sentía extraño, su miembro estaba caliente y a punto de estallar, no podía más, la fuerza en las piernas le falla y haciendo su cuerpo aguado completamente, aquel líquido se introduce violento dentro de la boca de Joey quien automáticamente lo saca y entonces éste brota sobre su rostro, junto con el gemido de Bakura, uno se oye por parte de Joey, uno leve pero cargado de éxtasis, el rubio también estaba sonrojado y respiraba con dificultad con los ojos cerrados, Seto miraba a ambos chicos jadeantes y sonríe, voltea hacia atrás y arriba donde había una cámara que los filmaba, había otras en aquel baño y en diferentes lugares de la casa, todas las tomas eran para quienes asistían a las reuniones y quisieran verlas, en especial los voyeristas. Pasado el tiempo de éxtasis, Joey se lleva una mano al rostro y después observa el semen de su mano, apenado desvía su mirada y poco a poco se pone de pie, Bakura seguía con los ojos cerrados respirando agitado, Seto en cambio estaba muy contento, lentamente suelta a Bakura y le acaricia los cabellos

Seto. Buen chico

Asustado Bakura abre los ojos y se gira hacia su dueño, sus ojitos brillaban mientras lo miraban, Seto sonríe y le acaricia la mejilla con una mano

Bakura. Seto no

Como niño pequeño Bakura sale corriendo del baño, Joey se acerca al lavabo y se moja la mano para quitarse los rastros de semen y también se enjuaga la cara, cuando termina voltea hacia su jefe y lo mira molesto

Joey. ¿Cómo pudo?

Seto. ¿Yo? Fuiste tú quien se alimentó de él

Joey. Pero...

Seto. No te justifiques, nunca puse un revólver en tu cabeza ¿o sí?

Sonriendo cínicamente, Kaiba se acerca a Joey y le acaricia el labio inferior con su pulgar derecho, le da la espalda y camina hacia la puerta, al llegar ahí se detiene antes de salir

Seto. Deberías hacer algo con eso

Tras decirlo sale definitivamente del cuarto de baño, Joey entiende enseguida de que habla su jefe y mira hacia abajo observando su entrepierna, se había excitado, muy a su pesar los gemidos de Bakura lo habían provocado y el chorro tibio de semen que había recibido dentro de su boca quemaba de forma placentera en su garganta. Sin dudarlo desabrocha su pantalón para hacer lo que su jefe le había aconsejado, ignoraba la existencia de las cámaras dentro de toda la casa por lo que no repara en masturbarse sin pudor

Al día siguiente como siempre, Seto se va para atender sus negocios, dejándole a su asistente un par de pendientes, entre ellos estaba recibir un paquete muy importante que esperaba desde hace días, al saber que su jefe era un loco y que además había mandado traer un chico aborigen, Joey no se extraña de que su jefe fuera a recibir alguna cosa rara, y no sabía porque pero sentía que no podía sorprenderse, comenzaba a acostumbrarse a todo aquello, sabía que estaba mal, su mente le ponía trampas de doble moralidad que no podía entender, pero algo había en ese ambiente que le gustaba, que no podía dejar, había tenido la opción de marcharse, sin embargo había decidido quedarse y aún en contra de sus principios, había participado en cosas que antes no hubiese hecho, como haberle practicado sexo oral a un chico prácticamente desconocido y que además desconocía la malicia que podía haber detrás de un acto tan humano como el sexual

Continuará...

Saludos, ojalá no piensen que soy una desquiciada, pero si así piensan pues déjenme decirles que comparto su opinión, jajajaja, espero que les haya gustado el capítulo, nos leemos en el próximo, cuídense mucho, adiós
Debes INICIAR SESIÓN (login) o (registro) para poner un comentario.
Noticias
Recopilatorio Gratis "9 sonatas literarias!
Vamos a celebrar el Día del Trabajador con un nuevo libro homoerótico escrito por varias grandes autoras, algunas de las cuales las conocéis porque han publicado algunos de sus trabajos en slasheaven.

Son relatos cortos en los que hay de todo, misterio, romance, aventura… y todos y cada uno de ellos relacionado con una canción.

El título del recopilatorio es “9 sonatas literarias” y aquí os dejo los enlaces desde los que podéis descargarlos gratuitamente. Repito: ES GRATIS. Así que no sé a qué estáis esperando.

9 sonatas literarias


9 sonatas literarias


9 sonatas literarias




--Administrador en 01/05/14 - 09:03 pm 37 Comentarios
Guiones nick
Os pedimos que no utilicéis los guiones a la hora de poneros un nick, ya que está dando problemas cuando se ingresa en la cuenta y hay que cambiar el seudónimo eliminándolo.



Gracias por vuestra ayuda

--Administrador en 06/06/13 - 11:37 am 49 Comentarios
Nuevo libro:
Os queremos anunciar la publicación de un nuevo libro. Una historia original que está realmente bien y que merece que le demos un empujoncito

Esta es la web donde podéis encontrar el booktrailer y también los links donde se puede adquirir “Sangre y acero”

Os dejo un extracto del resumen, para ir abriendo boca: “En Fuego y Acero, la distancia entre el orgullo y el honor, la fuerza y la tiranía, el amor y el odio, queda reducida a cenizas por las intensas pasiones de sus protagonistas, que desafiarán incluso a su propio corazón para forjar su destino."

Fuego y Acero en Third Kind


--Administrador en 31/01/13 - 07:54 pm 123 Comentarios