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Capítulo 3: Temida temporada social


A penas Harry había terminado de leer la carta en sus manos en estado catatónico, cuando sus compañeros y mejores amigos, George Weasley, Cedric Diggory y Seamus Finnigan entraron a su habitación con unas cartas iguales a las de Harry en su mano. Cedric estaba pálido como un muerto y temblaba como una hoja. Seamus sostenía el papel entre sus manos con ojos incrédulos, como si no se pudiera creer lo que este decía, y George de plano lloraba asustado y no dudó en arrojarse sobre Harry. Harry, quien estaba en el mismo estado que George, sólo atinó a abrazar a su pelirrojo amigo.

Todos sabían lo que decía esa carta, todos los estudiantes de sexto año del colegio Hogwarts, desde que entraban a primer año, sabían de la carta que recibirían en su sexto año en la temporada social.

Todos la esperaban con miedo y expectación. Era la carta que te informaba de que había llegado la hora de iniciar el cortejo y conocer a su prometido, para contraer nupcias al término del cortejo, casi siempre solía ser al término del séptimo año, pero otros no contaban con la suerte de terminarlo y eran casados antes de esto.

- George, tranquilízate.

Le susurró Harry aún tan conmocionado como sus amigos.

- Maldita temporada social, la odio, prefiero morirme antes que llegue.

Dijo el pelirrojo histérico. Y al fin las cosas parecieron encajar en su sitio para Cedric, porque sus ojos se llenaron de lágrimas, sus manos temblaron, el papel cayó de sus manos y cayó al suelo estallando en llanto. Seamus y Harry también parecieron al fin procesar todo. Harry enterró su rostro en el cabello rojo de George con lágrimas en sus ojos, y Seamus se recostó de la pared dejándose caer por esta hasta que quedó sentado en el suelo, con los ojos cerrados como si con eso pudiera escapar a la realidad.

No todos esperaban la temporada social con miedo, habían alumnos como Shuichi Shindou, un compañero de grado, que conocía a su prometido desde niño y esperaba con mucha ilusión el momento de acabar su séptimo año para casarse con Yuki Eiri, un buen muchacho de diecinueve años que lo adoraba.

Pero para Harry, George, Seamus y Cedric significaba el final de su libertad. Significaba el final de lo que más amaban: su independencia. Significaba vivir atado a los deseos y caprichos de un hombre de ahora en adelante. Significaba comenzar a tener hijos cuando aún no se sentían preparados para ello. Significaba afrontar cosas que no querían afrontar.

Su caso no era como el de Shuichi, que se casaba con un amigo de la familia, con una persona a la que había conocido de toda la vida.

No, ellos ni siquiera sabían a quiénes sus padres les habían elegido como prometidos. Normalmente ya desde los quince años al doncel se le había elegido pareja, pero también usualmente no se le decía nada del prometido en cuestión a este doncel hasta que llegaba la temporada social de sus diecisiete años un año antes de finalizar el colegio.

- No quiero casarme - Dijo Seamus con rabia apretando sus puños - No quiero tener hijos, odio lo que soy, ojalá nunca hubiese nacido siendo un fenómeno, siendo un maldito hermafrodita. - Maldijo furioso.

- No deberíamos maldecir lo que somos - Dijo Cedric con rabia golpeando el suelo con sus manos - Deberíamos poder sentirnos plenos y satisfechos de lo que somos. Deberíamos elegir cuándo casarnos y cuándo tener hijos, porque es nuestro don, no debería ser así. - Sollozó el precioso doncel de cabellos castaño-rojizos.

- No deberían ser muchas cosas pero lo son.

Se lamentó George.

- No es justo. Somos su única esperanza de seguir con la raza humana pero tenemos menos derechos que los mismos perros.

Escupió Harry con rabia, apretando sus blancos puños.

***

- Colin ¿qué te sucede? Estás en el limbo.

Le dijo Neville Nott Longbottom a su amigo con quien se supone estaba estudiando. Colin enfocó sus ojos mieles y miró a Neville.

- Dentro de poco comienza la temporada social ¿verdad?

- Sí - Respondió Neville extrañado - Al menos las notificaciones ya se recibieron.

- Lo que significa – Dijo Colin – Que los de sexto año conocerán a sus prometidos. – Recordó - Mi segundo hermano mayor, Harry, está en sexto – Dijo con tristeza.

Los ojos de Neville lo miraron con resignación y tristeza.

- Lo sé.

- Dentro de un año más nosotros estaremos en ese mismo lugar.

Dijo Colin con un escalofrío. Los ojos de Neville se oscurecieron.

- No, yo estoy en ese lugar desde la cuna prácticamente.

- ¿Cómo?

- Yo estoy comprometido desde hace muchos años Colin, desde que tenía dos años para ser exacto.

- Pero… nadie… no lo…

- No lo sabían, yo se lo pedí a mis padres.

- Mi padre murió, así como el de Harry, en un accidente de tráfico, mi pa’ Frank también iba en el auto. Quedó en coma luego de ese accidente. Los médicos lucharon por su vida y la mía, mi pa’ tenía seis meses de embarazo cuando cayó en coma, y mediante una cesárea yo nací. Era un bebé delicado, por las condiciones de salud de mi pa’ - Contó Neville sus ojos idos, envuelto en los recuerdos de su historia - Yo nací y mi pa’ siguió en coma. Mi abuelo Harfang, el padre de mi padre, se hizo cargo de mí y pagó el tratamiento en la mejor clínica para su nuero, mi pa’. Sabes que mi abuelo Harfang pertenece al consejo de ancianos y conoces su carácter, igual o peor que el del abuelo de Oliver, Albus Dumbledore, pero siempre tuvo un gran amor por su hijo menor, mi padre, y por lo tanto por mi pa’, a quien mi padre amaba con locura, por lo que dio todo para que no muriera o sino al menos muriera dignamente.

~Mi pa’ estuvo dos años en coma. Cuando despertó y se recuperó, yo estaba a punto de cumplir los dos años de edad. Hicieron una fiesta a lo grande para celebrar la recuperación de mi pa’ y mi cumpleaños. Fue entonces que lo conocí o, mejor dicho, los conocimos. Mi abuelo Harfang hizo la fiesta para que mi pa’ conociera a su hijo mayor, su otro hijo favorito junto a mi padre: Theodore Nott. Era también viudo y tenía un hijo llamado idéntico a él, pero al que llamaban Theo. Era un año mayor que yo y de hecho él llevaba el mismo nombre de su padre porque Theo era el futuro heredero de toda la familia y fortuna Nott, el próximo cabeza de familia. Mi abuelo consiguió su propósito: un par de citas y encuentros más y casó a mi pa’ con su hijo mayor y actual cabeza de familia. Mi pa’ siempre fue un doncel sumiso y perfecto, tal como le gustaba a mi abuelo. No peleaba y su comportamiento era intachable, amable e introvertido.

~Theo y yo nos volvimos más que primos, hermanos. Él era sólo un año mayor que yo. El tiempo pasó y yo cumplí seis años, él siete, estábamos jugando y caímos en una especie de pozo. Estuvimos toda la noche ahí sin poder salir, abrazados y asustados. Nos encontraron y rescataron en la mañana, pero algo en Theo cambió. Al día siguiente lo supe. Me informaron de la marcha de Theo al colegio para varones en Bulgaria y que él era mi prometido. Ya sabes que en las familias como la mía el único incesto que está prohibido es el que es entre hermanos. Debíamos casarnos cuando yo cumpliera doce años - Colin se tapó la boca para ahogar una exclamación de asombro - No te extrañes Colin, mi familia es egipcia y árabe, y desde muy temprana edad, primero las mujeres, luego los donceles, hemos sido obligados a casarnos. Pero mi pa’, quien se había casado joven a sus quince años a penas, por primera vez se reveló y peleó no sólo contra mi abuelo y su marido, sino contra todos los hombres de la familia Nott, nada dispuesto a dejar que me llenaran de hijos ya a los quince años y mucho menos con un niño como Theo, a penas un año mayor que yo. Y por primera vez Harfang Nott cedió a los ruegos, gritos, reclamaciones y lágrimas de alguien, y decidió darme el plazo de acabar el colegio antes de casarme con Theo, siempre y cuando no diera problemas porque a la primera me sacaría del colegio y me casaría con Theo.

~El día de lo del pozo fue la última vez que miré con cariño a Theo. Luego de eso sólo coincidimos en las vacaciones. Pero nada volvió a ser igual, sólo nos unía el matrimonio de nuestros respectivos padres y nuestros hermanitos. Yo me alejé de él y al menos eso él lo supo respetar y no me presionó más. Fue él mismo quien fue donde mi abuelo y, no pidió mi mano, no, claro que no, se paró frente a él y le dijo ‘Neville Nott Longbottom es mío, será mi pareja’. Mi abuelo estaba orgulloso de él, su perfecto heredero, y de su actitud, así que no se lo negó. - Terminó de relatar Neville.

- Oh, amigo - suspiró Colin y lo abrazó - Lo siento tanto, lamento no haberte apoyado, yo no lo sabía.

- Porque yo no quise que nadie lo supiera y porque aún ahora no quiero que nadie lo sepa, aún dentro de lo que cabe quiero llevar una vida lo más normal posible, al menos un año más.

- A veces me dan ganas de hacerle caso a las propuestas locas de Ron y armarme con una automática para entrarle a tiros a todos los hombres, total, los donceles solos nos damos a basto suficiente para reproducirnos entre nosotros.

Dijo Colin y consiguió lo que quería: sacar una sonrisa del triste rostro de su amigo de cabellos marrones casi negros y amables ojos azul marino.

- Sería divertido.

Dijo entornando los ojos Neville, divertido por las ocurrencias del pelirrojo.

***

George y Ron estaban extrañados en el salón de juntas, esperando a Fred Weasley, el hermano gemelo de George. George era mayor que Fred por varios minutos pero nadie que lo viera lo diría, cualquiera pensaría que Fred era el mayor. Fred era mucho más alto y fuerte que George. Sus facciones más varoniles y fuertes.

Los tres hermanos Weasley o mejor dicho, los cuatro, habían sido muy unidos de pequeños, pero a medida que empezaron a crecer y a hacerse las diferencias más notables, Fred un hombre, George y Ron, así como Bill, donceles, se fueron separando, hasta que aquel amor y aquella travesura fraternal, al momento de Ron entrar al colegio, George a su segundo año y William Weasley, más conocido por Bill, se casara, sólo era un recuerdo lejano.

Y Fred llegó, vestía elegantemente de negro, como Ron, a diferencia de George, quien vestía de blanco contrastando con ambos, aunque los tres lucían muy elegantes y hermosos como sólo podían lucir los Weasley con sus distintivos cabellos rojos.

George fue el primero en hacer un movimiento y saludar a su hermano gemelo con un beso en la mejilla, Fred le correspondió fríamente y lo mismo con Ron.

- ¿Qué sucede Fred? ¿Por qué nos citaste?

Preguntó Ron.

- ¿Le sucedió algo a Pa’?

Preguntó George preocupado.

- Sí y no. De ahora en adelante pa’ no dará más las órdenes, las daré yo. - Sus hermanos lo miraron extrañados. - Ustedes recuerdan bien que a la muerte de nuestro padre, George y yo éramos niños, Bill un pre-adolescente, y tú, Ron, eras a penas un bebé de año y medio. Así que como pa’ se hizo cargo del imperio Weasley, lo dejaron en paz con la ley que indicaba que sólo son permitidos cinco años de luto por la viudez. Pero yo ya cumplí la mayoría de edad junto a ti, George… o no junto a ti, no, olvidé que eres un doncel, hermanito, y nunca serás independiente - Se burló Fred, George desvió sus ojitos azules dolidos y Ron miró a Fred con rabia, deseando que Bill estuviera ahí para que hiciera callar a Fred con uno de sus comentarios mordaces. Pero Bill hacía siete años que estaba casado con Severus Snape.

Bill en realidad era el medio hermano de ellos, hijo de su padre y de Molloy, el hermano mayor de su pa’ Arthur que murió cuando Bill era un niño, tomando Arthur su lugar obligado por su familia, que poco después junto a su marido murió, quedando Arthur solo cuidando a sus cuatro hijos pues para él Bill era más que su sobrino, su hijo. (Bill sería hermano de los gemelos y Ron por parte de padre, y sería su primo por parte de pa’)

- ¿Qué hiciste, Fred?

Escupió Ron con los dientes y los puños apretados.

- Muy simple: reclamé el poder del imperio Weasley, que por derecho me pertenece al ser el único varón, pues todos ustedes son donceles y perderán el apellido al estar casados. – George y Ron se miraron horrorizados al entender lo que eso significaba - Así que al ya no estar frente al imperio Weasley... pues nuestro padre Arthur es aún joven, Ron, George, a penas tiene treinta y cuatro años y ya no le permitirán guardar luto, se tiene que casar nuevamente - Exteriorizó Fred tranquilamente los pensamientos de sus dos hermanos - Pero no se preocupen, le conseguí un buen compromiso a nuestro pa’. Theodore Nott padre, un rico empresario, su abuelo Harfang Nott le buscaba un segundo consorte y definitivamente cuando le planteé la proposición de que fuera nuestro padre, un hermafrodita que se ha mantenido casto y entregado a sus hijos desde que enviudó, los Nott no dudaron en aceptar.

- ¿Cómo le hiciste eso a pa’?

Gritó Ron horrorizado lanzándose sobre Fred, pero este de un sólo golpe lo empujó lanzándolo contra el regazo de George. George sostuvo a su hermano antes de dar un paso alante y mirar a Fred a los ojos con sus ojos idénticos y llenos de lágrimas.

- ¿Qué clase de monstruo eres Fred, que le haces eso al vientre del que saliste? Pa’ te ha amado con toda su alma, te lo ha dado todo: sus mejores años, su amor, su cariño; y tú le pagas condenándolo justamente a lo que más odia, a ser dependiente, a casarlo nuevamente.

Trató de hacerlo razonar George tratando de no llorar. Fred lo miró con una sonrisa burlona.

- Ay, qué patético eres, George. Hago lo mejor para él. Los donceles están para dar hijos, no para hacer trabajos de hombres.

- Pa’ no te enseñó eso Fred. Te enseñó la igualdad entre ustedes y nosotros. Te enseñó con su sudor y su esfuerzo que era capaz de hacer lo mismo que ustedes. ¿Por qué ahora haces esto?

Le preguntó Ron y él sí no contuvo sus lágrimas.

- Nosotros nos queríamos, Fred ¿Por qué haces esto?

Le reprochó George limpiando sus lágrimas. Fred cerró los ojos para no ver.

- No los quería, Ron, George, aún los quiero - Se sinceró el pelirrojo varón - Fueron ustedes los que se alejaron de mí, yo nunca me alejé de ustedes, y Bill se casó porque así lo quiso, porque pa’ no lo obligó y su marido se lo llevó. Los esperé pero nunca volvieron a ser los mismos luego de que tú entraste a este maldito lugar, George, luego de eso dejaste de ser mi hermano gemelo, mi alma gemela y contagiaste a Ron. Pero yo nunca los dejé de querer y nunca lo dejaré de hacer. Por eso he hecho lo mejor para ustedes - Dijo recobrando su frialdad - Los he comprometido a ambos.

- ¿QUÉ?

Gritaron ambos donceles.

- No puedes, yo aún no tengo la edad.

Gritó Ron histérico de miedo. George negó horrorizado mientras su respiración de agitaba.

- Ven, miren el error de pa’, no les dio el ejemplo de un matrimonio y ahora ustedes reaccionan como liberales con esas tontas ideas de libertad. Los donceles no están para trabajar para eso está el hombre, los donceles están para estar en casa, tranquilos con los hijos y el marido nada más. – Dijo Fred duramente - Hice un trato con nuestro pa’ - Sonrió Fred con crueldad – Verán, padre aceptó casarse en la apertura de la temporada social, de hecho su boda con Theodore Nott padre será la primera fiesta de la temporada social. Y a cambio de eso, yo accedí a esperar que tú terminaras tu quinto, sexto y séptimo año para casarte. Y lo mismo contigo, George. Cuando te gradúes de séptimo año te casarás. Así que agradézcanle a nuestro adorado pa’ que no se casaran a la misma vez que él. - Les dijo Fred con crueldad.

George sólo pudo negar con la cabeza con los ojos anegados de lágrimas y el alma rota, mientras Ron mirando con tristeza y pena a su hermano, y llorando le decía:

- Eres un monstruo, Fred.

Fred les sonrió burlonamente.

- Ya saben que la temporada social se inicia en un mes. Les llegarán las cosas necesarias para que luzcan presentables para la boda y conozcan a sus prometidos.

Y con esas burlonas palabras Fred salió. Dejando atrás a sus dos derrotados hermanos abrazándose en busca de algo de consuelo.

Al salir Fred tropezó con un hermoso muchacho de cabellos ensortijados y morenos hasta las orejas y ojos grandes y oscuros como el chocolate.

El chico lo miró unos segundo sintiendo mala espina, antes de oír el suave llanto que salía del interior de la sala donde estaban George y Ron. Entonces su mirada fue recelosa, rebelde y furiosa.

- ¿Qué le hiciste a mis amigos?

Preguntó dándole una imprevista bofetada. Fred sonrió macabramente por ese gesto acariciando su mejilla.

- Entra y averígualo tú mismo...

- Lee Jordan - Se presentó desafiante el doncel.

- Frederic Weasley - Se presentó el pelirrojo con maldad - Y pronto descubrirás que soy el peor enemigo que pudiste hacerte, hermoso Lee. - Y el pelirrojo se fue.

Lee lo miró con rabia, no sabía por qué ese pelirrojo le caía mal, y entró deprisa a la sala a ver qué le sucedía a sus amigos.

***

Mientras, en su habitación Neville Longbottom recibía la misma noticia pero de boca de un hermoso doncel de treinta y un años, su pa’.

- ¿Por qué padre Theodore tomará segundo consorte, pa’? Hasta ahora no lo había hecho.

Frank Longbottom miró a su adorado hijo mayor y suspiró.

- Es mi culpa. Nos peleamos. Ya tengo cinco hijos, Neville, seis si cuento a Theo, a quien he criado, y he perdido cuatro embarazos: uno en un asalto de los bandidos en una caravana en el desierto. Otro en una pelea cuando caí por las escaleras. Otro de forma natural por el tiempo que estuve en coma y que mi cuerpo no estaba preparado cuando recién me casé con Theodore, y otro en pleno parto por la negligencia médica que dejaron que se asfixiara con el cordón umbilical. Son diez niños en mi vida, en mi alma Neville, aunque en mis brazos hayan sólo seis y tres ya no sean tan niños. Ya no quiero más Neville. No quiero tener más hijos. Tres donceles, tres varones ¿Qué más quieren de mí? Mi hijo más pequeño es un varón de tres años. Ya no quiero ni puedo tener más hijos Neville. Nos peleamos y me dijo que si me negaba a tener otro hijo, entonces lo haría a la fuerza. Le dije que prefería matarme y me dijo que entonces tomaría un segundo consorte; yo siempre lo supe incapaz de eso, así que lo reté, le dije que lo hiciera y que me dejara en paz. Me dijo que así lo haría, y entonces apareció ese Weasley con su propuesta para su pa’ y Harfang aceptó y Theodore enojado conmigo tampoco dudó en aceptarlo. - Se lamentó Frank - Ya lo vi, se llama Arthur Weasley, una belleza pelirroja con esos ojos azul cielo como los de sus hijos - Recordó Frank - No tiene ni ganas de casarse ni de tener más hijos, se ve tan triste como yo, Neville - Recordó Frank sintiéndose culpable de la suerte del otro doncel - Y todo fue inútil, Neville, se va a volver a casar para tener más hijos y la última vez que nos acostamos quedé en estado de nuevo. Justamente lo que no quería.

Neville cerró sus ojos abatido con un suspiro.

- ¿Lo sabe?

- Aún no se lo digo, lo descubrió Arthur Weasley. Es un hombre extraño. Nos dejaron solos para que habláramos y nos conociéramos. Me dijo porque lo recuerdo claramente “yo no me quiero casar y me caso, y tú no querías tener más hijos y estás embarazado”. Me hice la prueba hace una semana y dio positivo ¿Irónico no? - Se burló Frank sin humor de sí mismo.

Neville no supo qué decir y sólo abrazó a su pa’.

- No sé qué decirte pa’, sólo sé que te amo y que estaré contigo siempre.

Le prometió Neville. Frank lo miró con una sonrisa a los ojos.

- Ojalá y a tu edad yo hubiese sido la mitad de valiente que tú.

Deseó Frank.

- Tú eres mucho más valiente que yo - Le dijo Neville con lágrimas en los ojos - Tú aceptas y haces frente a esta vida, yo le huyo pa’, yo le huyo porque soy cobarde y le tengo miedo.

***

Eran vecinos de alcoba, fue inevitable que Neville y Ron se encontraran a la noche, luego de la partida del pa’ de Neville. Se miraron, se entendieron sin palabras y se abrazaron.

- No es justo.

Susurró Ron.

- No, no lo es.

Corroboró Neville.

***

Arthur Weasley se mecía en una mecedora de la sala de su casa, mirando por la ventana el cielo estrellado. Vestía un pijama blanco, su cabello rojo abundante y sedoso estaba atado en una descuidada coleta que caía por su espalda, y algunos mechones se escapaban enmarcando su hermoso rostro de facciones finas y hermosas; sus ojos eran tristes y azules mientras sus manos blancas y delicadas sostenían un retrato suyo y de sus cuatro hijos, cuando estos eran aún más pequeños y Bill se había enamorado de Severus Snape casándose por voluntad propia con él. Sintió a Fred llegar y entrar en la sala y quedarse mirándolo.

- ¿Listo para la boda pa’? Ron y George ya lo saben, están tan contentos como tú - Ironizó y con una risa macabra salió de la sala, planeando como joderle la vida al hermoso e impertinente Lee Jordan, enseñarle su lugar y hacerle pagar ese golpe.

De los ojos de Arthur salió una lágrima de tristeza acompañada de varias más.

- ¿Qué clase de monstruo machista parí de mis entrañas?

Se lamentó el pelirrojo mayor.

Continuara...

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--Administrador en 01/05/14 - 09:03 pm 37 Comentarios
Guiones nick
Os pedimos que no utilicéis los guiones a la hora de poneros un nick, ya que está dando problemas cuando se ingresa en la cuenta y hay que cambiar el seudónimo eliminándolo.



Gracias por vuestra ayuda

--Administrador en 06/06/13 - 11:37 am 49 Comentarios
Nuevo libro:
Os queremos anunciar la publicación de un nuevo libro. Una historia original que está realmente bien y que merece que le demos un empujoncito

Esta es la web donde podéis encontrar el booktrailer y también los links donde se puede adquirir “Sangre y acero”

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Fuego y Acero en Third Kind


--Administrador en 31/01/13 - 07:54 pm 123 Comentarios