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Notas del capítulo:
¡Gomen! ¡Sorry! ¡Lo Siento! ¡Perdonenme! Y todas las demás que dice Madonna en su video ^^... De verdad no me quiero excusar en esto pero estos últimos dos meses he estado super enfermo y con el trabajo y la universidad agregándole mi enfermedad en la sangre, de verdad que no he tenido ánimos de nada. Se que debí de actualizar está historia hace bastante e inclusive ya tenía algo escrito pero no fue hasta hace poco que logré terminar el capítulo y luego se lo envíe a mi super eficiente y adorada FURA quien se toma las molestías siempre de betearme los capítulos y lograr que sean medianamente decentes ^^... Por cierto he de comentarles que según lo que veo a está historia le quedan alrededor de 3 capítulos y que no me maten!! Yo se porque se los digo u.u!! Con respecto a My Soul Is In Your Body es la próxima en lista de actualización ya que de esa se exactamente lo que viene pero no me han dado ánimos de escribir.

Quisiera dedicar éste capítulo a tres personas muy especiales para mí "Susei Lady Dragón", "Nabiki Ukai" y "lios_hijo_del_caos".

La primera me ha regalado de cumpleaños un fic maravilloso que espero que todos los que leen está historia y me aprecien se pasen a leerlo. El fic en cuestión es el siguiente:

Indomable - AU. Draco Malfoy está decidido a obtener todo lo que quiere, especialmente lo que le pertenece a un "ignorante campesino" como lo es Harry. Harry Potter ha luchado por lo que tiene y no lo va a ceder de la noche a la mañana, menos ante un "arrogante citadino" como lo es Draco. ¿Cuál de los dos será el domado? Tras ellos una larga lista de amantes se reunirá para desatar sus pasiones en la hacienda más caliente de la región... la Doble G.

Las invito a leer el fic que es una joya del slash a mi parecer y donde podrán ver un universo de HP totalmente diferente. ¡TQM!! ¡Gracias!. Y deja los zapes eh!!!! Que te conozco!!!

La segunda me ha hecho dos bellos dibujos para "LA VENGANZA" y "My Soul Is In Your Body" que me han hecho muy feliz. Abajo pueden observar el dibujo respectivo a está historia. ¡Gracias Nabi! Eres un Sol ^^. Mmm!! Tengo que ver como te hago hacer más dibujitos ^^.

Y el tercero pero no por eso menos relevante me ha regalado un fic que lo puedo definir como !HOT! ¡REALLY HOT!, es un one shot que me dejo babeando literalmente ^^. El fic en cuestión es el siguiente:

Viniendose en el closet - Maldito – dijo el rubio recuperando la compostura – ya veras, te demandare y ahora el mundo sabrá que eres un violador… si le diré al mundo que me violaste tres veces
- Solo fue una – alego el pelinegro sumamente asustado ante la idea – solo fue una.
- ¿ya te vas? – pregunto el rubio sonriendo vicioso y putesco.

De verdad que ¡GRACIAS! a los tres por mis regalos de cumple que fueron inesperados y muy apreciados.

Espero que los que aún me sigan leyendo aquí dejen algún review y quien quita y ganar nuevos lectores ya que está muy bajita la cuota de lectores de aquí ^^!! Un abrazo y se les quiere!!

Dark Devil

LA VENGANZA

Por Dark Devil



Disclaimer:Todos los personajes pertenecen a J.K. Rowling y todos aquellos quienes han pagado derecho de autor por los mismos, por lo tanto está demás decir que no gano absolutamente ningún tipo de retribución excepto los reviews que ustedes tan amablemente dejan.

Summary:James y Lily Potter mueren en un accidente aéreo perdiendo toda su fortuna misteriosamente de forma dudosa a cargo de Lucios Malfoy quien se encarga de incriminar de fraude a Sirius Black su primo político y mejor amigo de los Potter para así evitar que descubran lo sucedido, lo que no sabe es que luego de reunirse con su padrino el heredero de los Potter se encargara de vengar la muerte de sus padres sin importar el precio que pague aunque con esto tenga que llevarse al amor de su vida por delante.

Characters: Phillipe Turner (Sirius Black), James Turner (Harry Potter), Adrián Spencer (Remus Lupin), Draco Malfoy, Lucios Malfoy, Hermione Granger, Blaise Zabini, Ronald Weasley y Pansy Parkinson.

Couples: Harry Potter/Draco Malfoy, Sirius Black/Remus Lupin, Ronald Weasley/Blaise Zabini, Hermione Granger/Pansy Parkinson, Seamus Finigan/ Dean Thomas, Ginny Weasley/Theodore Nott.

Beta: Mi querida amiga Fura quien me otorga apoyo y ayuda con los desastres que casi siempre le envió. ¡Gracias!.






¡Cayeron las Máscaras!




Blaise y Ronald se encontraban un poco enfadados con la actitud de sus rubios amigos hacía los morenos pues con todo y su comportamiento anormal y psicópata, eran unos chiquillos apenas. Estaba más que claro que el moreno era de temer ya que en un segundo le podría dejar inconciente aunque en algunas ocasiones inspiraba un sentimiento de protección que era un poco difícil de explicar.


En esos momentos estaban en la casa de Ronald, la cual se encontraba totalmente vacía y habían aprovechado para dejar escapar toda la lujuria que llevaban por dentro y descansar de los rubios que últimamente estaban demasiado fastidiosos.


- Ronsy – Susurró Blaise con lujuria mientras era apresado por su pelirrojo contra la nevera.

- Sí – Replicó el pelirrojo por lo bajo mientras le mordía el lóbulo y su mano se colaba al jersey azul marino para torturar sus tetillas.

- ¡Quiero ser tuyo! – Dijo Blaise ladeando su cabeza para permitir que Ronald atacará su cuello; besando, mordiendo, succionando y lamiendo cada resquicio de ese bronceado cuello y marcándolo como suyo.

- No sabes cuánto tiempo he esperado escucharte decir eso – E impulsado por el febril instante, Ron agarró al otro chico, cargándolo, haciendo que este enrollara sus piernas en sus caderas. Lo condujo, entre besos cargados de pasión, hacia la mesa de la cocina donde en un movimiento brusco tiró a un lado lo que había sobre ella y lo recostó. Se detuvo para admirar la hermosa visión del moreno de piel bronceada y ojos verdes, jadeando suavemente con labios entreabiertos por el deseo.


Ronald comenzó a desvestir con adoración al chico tendido en la mesa. Primero le quitó los tenis, luego las medias y luego lo atrajo hacía si para quitarle el jersey. Lo apretó contra su pecho al verlo desprovisto de tan ofensiva prenda que no le había dejado maravillarse con la visión de los pectorales y los ya enrojecidos pezones, duros y erectos. El plano abdomen dejaba ver una sombra de negro vello que se hacía más pronunciado al bajar. Con sólo verlo su erección palpitó dolorosamente.


Cuando Blaise vio a Ron mirarlo de aquella forma, con la pasión en los ojos, comenzó a desabrocharse el pantalón con lentitud, levantándose un poco para bajárselo y dejar que el pelirrojo viera su miembro ya erecto, humedecido y brotando líquido seminal. Se llevó una mano al mismo y comenzó a masturbarse lentamente, dándole una mirada provocativa a Ron quien observaba con fascinación el movimiento de su mano y la expresión de su rostro.


Cuando Ronald vio cómo su chico comenzaba a acariciarse de aquella forma, soltando pequeños gemidos, toda la cordura que le quedaba se fue al traste y comenzó a desvestirse con rapidez. Quería poder adentrarse en aquel cuerpo que se le ofrecía de inmediato.


Blaise estaba cada vez más excitado y los movimientos de su mano se regían por esa excitación volviéndose cada vez más rápidos. No podía evitar gemir y jadear a causa del placer que se provocaba. Por esa razón, cuando Ron tomó su mano no pudo evitar soltar un gruñido de molestia pero fue acallado inmediatamente por unos labios dominantes y un cuerpo caliente que comenzó a restregarse contra el suyo. Pudo sentir así cómo el gran miembro de su pelirrojo, endurecido y palpitante despertaba al suyo en un apasionado roce que le hacía sentir en el paraíso.


Teniendo a Blaise así, recostado contra la mesa, totalmente sumiso a sus labios y frotándose descaradamente contra su entrepierna hizo que el pelirrojo de un impulso lo terminara de acostar sobre la mesa, atrayendo las caderas hacia las suyas y arrodillándose para tener acceso a su entrada. Cuando Blaise sintió aquella ardiente humedad lamiéndole y succionándole comenzó a gemir con más fuerza mientras su mente se nublaba de placer.


El moreno se sintió en las nubes. Su pelirrojo le estaba dando el mejor beso negro que jamás le hubieran dado en su vida mientras acariciaba sus muslos, encendiéndolo y haciéndole temblar. - ¡Te quiero dentro! ¡Ya! – Fue lo único que exigir a decir entre jadeos y gemidos.


Sólo bastó escuchar esa frase para que Ronald dejará su trabajo y se posicionará en la entrada del moreno quien de inmediato enrolló sus piernas en la cintura del pelirrojo y en un rápido movimiento le penetró de forma ruda y fuerte ganándose un grito por parte de Blaise y un gemido de sus labios - ¡Eres tan estrecho! ¡Dios! – Gritó mientras comenzaba un ritmo frenético de embestidas.


Blaise se movía al ritmo de las embestidas de Ronald, buscando cada vez un mayor contacto y que el miembro del pelirrojo llegara lo más adentro posible de su ser. Nunca antes lo había hecho sentir tan pleno en el sexo y es que con su pelirrojo no era sólo sexo, era Hacer el Amor. Con ese pensamiento y en un arrebato de pasión se incorporó y se agarró de la fuerte espalda de su pelirrojo instándolo a que lo cargara para así sentirle más en su interior y que su miembro pudiera aprisionarse contra el plano y definido abdomen de Ronald.


Cuando Ronald sintió el desenfreno de Blaise apresó sus caderas con sus brazos mientras se hundía cada vez con mayor fuerza en su interior, dejando que el chico se apoyara en su espalda y arañara la misma al tiempo que mordía su cuello como un animal salvaje, mientras frotaba su miembro contra el abdomen del pelirrojo, trayendo como consecuencia que se corriera con un sonoro – ¡Ronald! – Y que esté lo embistiera unas veces más antes de vaciar su semilla en el interior de su moreno.


- ¡Eso fue increíble! – Dijo Blaise jadeando y abrazando fuertemente la espalda de Ronald para luego esconder la cabeza en su hombro.

- Te amo – Dijo Ronald dejando caer a Blaise en la mesa y saliendo de su interior.

- Y yo a ti – Respondió Blaise mirándolo de forma radiante.

- Y yo voy a vomitar – Dijo una tercera voz conocida como ¡La Fosfo! Antes de agarrar una jarra de agua fría y vaciarla en su hermano y su noviecito – ¡Qué esperan para vestirse y salir de la puta cocina! – Y como los chicos saben cuándo es mejor hacer una retirada elegante a una pelea vencida, agarraron sus cosas y se fueron dejando a una pelirroja furiosa despotricando contra todo el género masculino en la cocina.



CE




Lucios Malfoy era un hombre que siempre se había caracterizado por tener todos los aspectos de su vida controlados y siempre estar un paso delante de todos los que lo rodeaban. Inclusive hubo un tiempo en que llegó a creer que estaba muy por encima de algunas deidades. Pero parecía haber olvidado que la vida siempre pasa factura y que el karma es algo que aunque aparentemente inofensivo, existe y devuelve con fuerza lo que le hemos dado. Eso era lo que estaba aprendiendo Lucius en ese día.


Cuando salió del doctor su piel se encontraba más pálida de lo normal y tenía una sonrisa triste en su rostro. Pronto, Cissa, pronto, fue su pensamiento.


Abordó su limosina y se dispuso a ir a la reunión donde lo esperaba la junta de accionistas para hacer la presentación de los Turner como nuevos socios y comenzar a hacer negocios más no contaba con todo lo que sucedería en esa reunión.


Cuando llegó a la corporación todo estaba normal. Entró y recibió varios saludos de sus empleados los cuales correspondió con un asentimiento de cabeza. Se montó en el elevador y llegó directamente a la junta de reuniones donde tuvo el primer sentimiento de desasosiego al ver a Phillipe Turner sentado en la silla que a él le correspondía ocupar. Sólo entonces notó el tenso ambiente que tenían sus más allegados empleados y colaboradores.


- ¡Buenas tardes! – Dijo con su voz imponente – Phillipe, no sé si no te lo hayan dicho pero el lugar que ocupas allí es el que me corresponde – Le habló con tacto y serenidad.

- ¡Buenas tardes! – respondió Phillipe con una sonrisa ladeada lo cual fue otra mala señal para Lucios – Pues no, mi querido Malfoy, creo que este es mi puesto.

- ¿Qué quieres decir? – preguntó con sospecha.

- Pues que hasta donde yo tengo entendido, esta silla es para que la ocupe el accionista mayoritario y como en este caso el accionista mayoritario es Sirius Black, pues creo que me corresponde usarla – Le digo ensanchando aún más la sonrisa.

- ¿Sirius Black? Pero… ¡No! ¡Eso es imposible! – Replicó Lucios con un nudo en la boca del estómago.

- Así es, mi querido Malfoy, creo que los artificios están demás - Dijo quitándose las lentillas y liberando su bello color de ojos – Remus, por favor, haz el honor.

- Claro, Sirius – Dijo Remus haciendo lo mismo y sonriendo al notar las miradas de incredulidad de todos allí y es que Weasley, Zabini y Parkinson nunca imaginaron con quiénes hacían negocios.

Y allí el mundo de Lucios Malfoy se vino abajo y sólo pudo notar cómo todo a su alrededor se volvía negro y poco a poco la inconsciencia se hacía parte de él.



CE




Hermione y Harry se encontraban en la piscina de la mansión cuando escucharon unos gritos y una algarabía provenientes de la entrada principal y sonrieron para sus adentros.


- ¡Con un Demonio! Yo soy Draco Malfoy y me tienen que permitir la entrada – Decía un rubio totalmente cabreado mirando de malas pulgas a los guardaespaldas que estaban en las puertas principales de la mansión.

- Nunca había visto tal impertinencia – Decía una igualmente mosqueada Pansy Parkinson pero ante todo, manteniendo la compostura como sólo una dama debía saber hacerlo.


Hermione se colocó un chal transparente que dejaba ver su bello cuerpo bronceado y el bañador de dos piezas color rojo adornado con un prendedor de rubíes. James solo tenía un Speedo, también rojo, muy ceñido que dejaba ver su escultural cuerpo y provocaba a todo el que lo veía.


Ambos sonrieron con petulancia y se dirigieron a la entrada principal donde los guardaespaldas le tenían vedado el paso a los rubios quienes, enojados, iban perdiendo la compostura y el glamour.


- ¡Turner! Dile a estos trogloditas que nos dejen pasar – Exigió Draco apenas lo vio aparecer para luego reparar en el cuerpo húmedo y deliciosamente bronceado del moreno y lo poco qu estaba cubierto.

- Señor, como usted nos dijo, no dejamos pasar al señor Malfoy ni a la señorita Parkinson – Dijo uno de los que evitaba el paso de los rubios.

- ¿Que hicieron qué? – Preguntó Pansy sin podérselo creer.

- No veo por qué la cara de estupefacción, Parkinson, si obviamente ustedes dejaron bien claro que nosotros no éramos nada para ustedes y que los dejáramos en paz. Así que creo que nosotros hemos hecho bien en prohibir su entrada a nuestra casa – Dijo Hermione con un tono frío para luego recostarse del pecho de James. El moreno le abrazó por la cintura, gesto que ninguno de los rubios pasó por alto y que los enfureció con el mismo sentimiento.

- ¡Suéltala! – Exclamó Draco en un siseo venenoso y dándole una mirada sucia a James.

- ¿Y por qué he de hacer eso? – Dijo James mirando a Draco con odio – Total, ya dejaste bien claro que te molestaba, aunque eso no lo decías cuando gemías bajo mi cuerpo y me pedías más – Terminó por decir James sonriendo malévolamente.

- ¡Maldito arrogante! – Dijo Draco abalanzándose hacia James y siendo detenido por uno de los guardaespaldas que lo lanzó al suelo.


Cuando el hombre tiró a Draco a James le cambió la cara y dijo hacía los guardaespaldas - ¡Largo de aquí! ¡Los dos, salgan de mi vista! – Se acercó a Draco e inmediatamente se puso de rodillas y le acarició el rostro - ¿Te encuentras bien?


Pansy aprovechó ese momento para acercarse a Hermione y decirle – Lo siento, tienes toda la razón en estar enojada pero es que ustedes son algo especiales – Terminó con una sonrisa tímida.

- Pues tampoco es como si ustedes fueran lo más cuerdo del mundo – Le dijo la morena antes de colgarse a su cuello – Pansy-Pan vamos a la piscina y dejemos a los trogloditas arreglar sus problemas – Continuó jalando a la rubia junto con ella.


Draco no miraba a James al rostro, aunque sentir sus suaves caricias y sentir la cercanía del chico no era algo que lo dejara pensar con claridad.

- Yo soy tan arrogante como tú lo eres – Le dijo James obligándolo a mirarlo al rostro - ¿Qué tienes que me gustas tanto? – Prosiguió acercando su rostro al del rubio y posando sus labios en los suyos en un suave beso.


Draco gimió dentro del beso y se aferró a la espalda de James tocando la piel mojada y caliente y queriendo estar lo más cerca posible de él.

- ¡Vamos a mi cuarto! – Susurró James con ojos nublados apenas terminar el beso. La pasión clara en su rostro.

- Te sigo – Respondió Draco sin oponer resistencia, mirando el bien formado trasero del moreno.



CE




Theodore se encontraba sin saber qué hacer para recuperar a su bella fosfo del desierto. (¬¬) Cada vez que lo veía le huía despotricando contra la imbecilidad de la raza masculina y siendo apoyada por Minerva McGonagall quien al parecer estaba un poco molesta con el Rector Dumbledore por haber olvidado su aniversario.


Theodore ya se encontraba desahuciado como alma en pena cuando vio su oportunidad de acercarse a la pelirroja y tratar de hablar con ella por lo bajito buscando que aceptara al menos compartir una taza de café con él.


Gyn se encontraba sentada en una de las bancas de la Universidad leyendo un libro de poesía que casualmente había sido uno de los tantos regalos que le envió Theo cuando sintió alguien sentarse a su lado.


- La mayoría de esos poemas me recordaron a ti, por eso te lo regalé – Dijo Theo con la voz suave y esperando un arranque de ira de la pelirroja.

Gyn sólo suspiro y volteó a verlo con la mirada cansada - ¿De verdad vale tanto la pena intentar algo conmigo? – Le preguntó con un tímido susurro algo totalmente opuesto a como siempre se había visto.

Theo se atrevió acercarse más a ella y agarrar sus manos – Creo que vale mucho intentarlo y es que nunca había conocido a una chica tan bella y llena de energía – Dijo sonriendo de medio lado al pensar en todos los golpes que le había dado.

- ¡Demonios! Ustedes los hombres sí son fastidiosos, pero bueno te has ganado una salida Theodore Nott y como la arruines te puedo asegurar que no podrás tener nunca herederos – Le dijo la pelirroja con una mirada viciosa que no auguraba nada bueno para el aludido quien sólo trago fuerte.

- No la arruinaré, te lo aseguro – Dijo robándole un beso en la mejilla a la pelirroja y saltando hacía atrás evitando de esta forma el golpe que la chica lanzó.

- ¡Deja que te agarre, Theodore Nott! – Gritó la pelirroja cerrando el libro de golpe y guardándolo en su mochila para perseguir al rubio.

- ¡Yo también te quiero! – Gritó el rubio sonriendo alegremente mientras la pelirroja lo perseguía y todos se quedaban mirándolos como si estuvieran locos aunque de un tiempo para acá esas escenas se repetían constantemente en la anteriormente apacible Universidad Las Colinas de Londres.



CE




Lucios se encontraba mareado, sabía que algo había pasado pero no quería abrir los ojos aún, quería descansar, no quería volver a la realidad o eso era lo que su mente le decía pero, ¿por qué? Y en eso un nombre resonó en su cabeza, Sirius Black, y lo hizo abrir los ojos de sopetón encontrándose con la sonrisa sardónica de Sirius Black.


- La Bella Durmiente decidió acompañarnos – Dijo Sirius – Sabes que acabo de hablar con mis guardias y me dijeron que tu hijito está disfrutando de lo lindo con mi ahijado – Al ver la cara de desconcierto en el otro prosiguió – ¡Por Dios, Lucios! ¿Que acaso no piensas? ¿Quién es mi ahijado?


La mente de Lucios trabajó a millón y la respuesta le llegó como una bofetada haciendo que sus ojos se desorbitaran y que por primera vez en mucho tiempo sintiera miedo, mucho miedo por sus pecados y acciones del pasado.


- ¡Exactamente! Estoy casi seguro que ya sabes quién es, Lucios. Vamos, dímelo – Continuó Sirius de forma burlesca.

- Harry Potter – Fue lo que salió de los labios de Lucios.

- Harry James Potter Evans – Completó Sirius con una sonrisa de suficiencia al ver que nadie había sido capaz de reparar en ellos ni siquiera en el nombre de su ahijado que él mismo se empeñó en usar como una forma de reírse de aquellos que fueron culpables de la muerte de sus padres y de su vida con la asquerosa familia de su madre.

- ¡Draco! – Fue la exclamación ahogada que salió de los labios de Lucios quien aún se encontraba mareado y con pocas fuerzas para enfrentarse al hombre que tenía frente a él. En esos momentos se hallaban en el área de servicios médicos de la corporación y estaban solos.

- No te apures, mi querido oxigenado, que a tu querido retoño no le pasa absolutamente nada, bueno al menos nada malo porque según tengo entendido tu primogénito abre las piernas muy bien para Harry – Dijo cruelmente Sirius buscando vengarse y dañar a aquel que tanto daño le había hecho.

- ¡Maldito ex-presidiario! ¡Eso no es cierto! – Gritó Lucios y recibió un golpe certero en el estómago que le sacó el aire e hizo que se cayera de rodillas al suelo.

- Más nunca en tu mísera vida me vuelvas a llamar así ¡Maldito! – Dijo Sirius pateando al hombre que estaba en el suelo, en esos momentos entró Remus y al ver las acciones de su pareja lo agarró por los hombros y llamó a la calma.

- ¡Sirius! ¡Sirius! Por el amor de Dios, Lucios estaba inconsciente y aunque sea una lacra que no merece la menor consideración tú no eres una persona violenta – Dijo Remus apaciguando las cosas.

- Pero Moony, me llamó ex-presidiario – Dijo Sirius haciendo un puchero mientras Remus le sonreía y Lucios trataba de recuperar el aire.

- Vamos, Paddy, no merece la pena, déjale los papeles de la junta directiva para que vea con sus propios ojos cómo está perdiendo todo y vayamos a la casa – Termino Remus lanzándole los papeles a Lucios al suelo quien levanto el rostro y los miro con odio mientras ellos salían de allí.

- ¡Maldita sea! ¡Me las pagarán! ¡Argghhh! – Fue el grito que se escuchó seguido de una risa demente y que muchos trabajadores de la corporación recordarían como el principio del fin.



CE




Hermione y Pansy se encontraban sentadas cada una en una silla de extensión frente a la piscina, ambas tomando sol de espalda.


La rubia llevaba un sencillo traje de baño de dos piezas color dorado con un chal transparente igual al de Hermione, obviamente ambos otorgados por la morena.


Las piezas superiores de los trajes de ambas se encontraban en el piso junto con los chales ya que por los momentos querían broncear por completo su espalda sin dejar marcas.


- ¿Qué crees que hagan los chicos? – Preguntó Pansy con un medio bostezo ya que era una rica sensación tomar el sol así al lado de alguien querido y con el fresquito que estaba soplando.

- Harry y Draco, pues cogiendo – Dijo Hermione sin inmutarse en el nombre que acababa de decir.

- ¿Harry? ¿Quién es Harry? – Preguntó Pansy incorporándose y allí Hermione supo que había metido la pata hasta el fondo.



CE




Blaise y Ronald se hallaban en la casa del pelirrojo muy acurrucados en el cuarto del segundo haciéndose arrumacos cuando Blaise decidió soltar lo que ambos llevaban rato pensando.


- Ya deben de estar en la casa de los chiquillos ¿Verdad?

- Yo creo que sí, nos piramos por allá un ratico a ver qué cuentan – Respondió el pelirrojo

- Claro, pero tú manejas que no quiero estar con choferes – Dijo Blaise con un puchero, además así no puedo ir recostado de ti.

- ¡Vamos pues! – Dijo Ronald con alegría agarrando de la mano a Blaise y encaminándose a su Silverado azul, aquella que pocas veces usaba yendo rumbo a la Mansión de los Turner.



CE




Cuando llegaron al cuarto de James las palabras sobraron y el moreno haciendo uso de su contextura y fuerza lanzó al rubio a la cama y se dispuso a desvestirlo con premura, deseando apoderarse pronto del cuerpo de alabastro que se le ofrecía tentadoramente.


Draco no podía creer que necesitara tanto a aquel moreno de ojos verdes, que necesitara sus caricias, sus besos y por sobre todas las cosas que esa mirada verde esmeralda lo traspasara y se apoderara de todo su ser fundiéndose en su cuerpo.


Cuando tuvo por fin el cuerpo del rubio totalmente desnudo se quitó aquella ínfima pieza de ropa que cubría su hombría y se colocó a horcajadas encima del rubio atrayéndolo de la nuca y posesionándose de sus labios finos, dejando que el miembro excitado del rubio rozara su trasero aún y cuando no lo fuera a dejar entrar en él, pero le gustaba enloquecer a sus presas y el rubio era la mayor presa que había tenido.


Draco dejó que se posesionara de sus labios y lo atrajera con su nuca. Al sentir su trasero rozando su hombría, gimió dentro del beso y subió levemente sus caderas frotando su miembro con las nalgas del moreno.


James soltó una leve carcajada y recostó al rubio haciendo que sus cuerpos quedaran acoplados de forma armoniosa. Ambas erecciones palpitantes frotándose cadenciosamente la una con la otra, las manos recorriendo cada recoveco del cuerpo del otro y las bocas buscando subyugarse mutuamente en una danza de lenguas y saliva que le quitaba el aliento a cualquiera.


El rubio emitió un ronco gemido cuando el moreno rompió el beso y se bajó para morder un pezón, agarrando su erección y masajeándola apretando levemente la cabeza de su miembro.


James realizó un recorrido por todo el pecho del rubio besándolo y mordiendo todo a su paso, dejando su pecho marcado para que supieran que el rubio tenía dueño y que nadie podía acercársele.


Draco agarró a James de los cabellos y lo obligó a bajar hasta su miembro el cual estaba urgido de atención pero el moreno gruño y lo volteó rápidamente maravillándose de su ancha espalda y su perfecto trasero, trasero a donde se dispuso entrar lo más pronto posible. Decidió que ya era tiempo de que el rubio recibiera un beso negro que preparara su entrada para la cercana intromisión.


James se inclinó sobre el trasero del rubio, dejando que su aliento acariciara la entrada y notando cómo se estremecía. Sonrió y comenzó a penetrarle con la lengua, escuchando los alegres gemidos del rubio - ¡Oh, James! ¡Demonios! ¡Sigue! – Y como había que complacer a tan perfecto ejemplar su lengua comenzó a hacer surcos en la entrada del rubio y a adentrarse cada vez más, succionando y moviéndose lentamente.


Cuando Draco sintió al moreno hacer lo que le hacía no pudo evitar mover sus caderas con desespero de manera que su miembro se frotaba contra la cama y de esa forma masturbarse mientras sus sentidos eran explorados al máximo.


El moreno paró el beso al notar que Draco estaba más que preparado y abrió con rapidez un condón que había sacado de la mesita de noche donde estaba el medallón que años atrás dejara el rubio.


Se lo colocó con premura dándoles leves toques con su miembro al trasero del rubio - ¿Quieres que entre? – Le preguntó con voz ronca por la pasión que lo consumía.


Al escuchar a James con esa voz sólo pudo rendirse finalmente y decirle lo que estaba esperando por escuchar - ¡Tómame de nuevo! – Susurró con timidez pero sólo eso bastó para que el moreno se posicionara en su entrada y la invadiera con una certera embestida.


Draco se tensó un poco con la intromisión. Pero no pudo pensar mucho porque en eso James lo agarró de los cabellos y devoró su boca con ímpetu mientras su cuerpo se acoplaba al de él y se movía de forma salvaje, entrando y saliendo, hundiéndose con cada nueva entrada cada vez más en el rubio quien gemía dentro del beso y movía sus caderas junto con las de James masturbándose al mismo tiempo con la cama.


James jaló a Draco hasta hacerlo quedar de rodillas en la cama y volvió a sujetarlo de los cabellos cabalgándolo como si de un corcel se tratara, sintiendo sus estrechas paredes apretando su miembro y sus gritos de placer inundando la habitación.


Draco sentía que era demasiado placer para una noche por lo que con un ronco gemido se corrió con grandes chorros bañando la cama con su semen y echando sus caderas hacia atrás. Al correrse su interior se contrajo con fuertes espasmos provocando que con dos embestidas más James se corriera en su interior con un gemido gutural saliendo de su boca.


Ambos cayeron exhaustos en la cama, James se salió con cuidado de Draco, agarró el condón, lo retiró de su miembro y lo botó. En esas andaba que no pudo notar cómo el rubio quien al principio lo observaba desvió su vista hacía la mesita de noche manteniendo su mirada fija en el medallón que estaba allí.


El rubio se levantó rápidamente bajo la ahora atenta mirada del moreno y agarró el medallón de la mesita de noche, acariciándolo con adoración y abriendo levemente la tapa para encontrarse con la familiar foto de su madre, inmediatamente se volteó a ver a James con lágrimas en sus ojos.


- ¿De dónde sacaste esto? – Preguntó el rubio con el labio inferior temblando levemente.

- … - James estaba muy impresionado y en su cabeza se estaba formando una hipótesis que de ser cierta cambiaba todo lo que había planeado y lo hundía en un negro abismo.

- ¡Con un demonio, Turner! ¡Contesta, maldición! – Gritó Draco dejando que las lágrimas bañaran su rostro.

- ¡Eso es mío! Me lo dio alguien hace mucho tiempo – Dijo James con un susurro, arrebatándole el medallón de las manos a Draco.

- ¿Tuyo? ¡Tuyo, una mierda! Ese medallón es mío, la maldita foto que está allí es de mi madre y lo perdí hace años cuando… - En eso Draco se quedó callado mirando fijamente los ojos de James.

- ¿Cuando qué? – Preguntó James en un susurró fijándose en los ojos grises de Draco y llegando la total comprensión a su rostro - ¡Eras tú!

- ¡Maldición! ¡Maldición! ¡Maldición! Te has estado burlando de mí todo este tiempo, Turner – Dijo Draco, quien no atinaba a analizar bien las cosas porque de haberlo hecho sabría que James apenas estaba cayendo en cuenta de que el dueño del medallón era él.

- Draco, por favor – Dijo James acercándose a él con el corazón en la garganta de pensar que el niño que lo cuido cuando lo atacaban hace tantos años era el rubio al que tanto daño había hecho.

- Draco un coño… ¡Te odio! ¡Te odio, James Turner! – Dicho esto se comenzó a colocar rápidamente sus ropas y salió como un vendaval de la habitación del moreno.

- ¡Draco! ¡Malfoy! ¡Maldita sea! – Gritó James antes de colocarse un jean y salir tras el rubio.



CE




- Estoy esperando por una respuesta, Hermione, porque hasta donde sé, Draco está con James, no con Harry, ¿o acaso hay algo que no sepamos? – Preguntó con suspicacia la rubia.

- … - ¡Demonios! Harry me va a matar o sino, me dejará irreconocible.

- Sabes que el hecho de que te mantengas callada me hace sospechar que lo que digo es cierto – Dijo Pansy entrecerrando sus ojos.

- Harry es… - En eso Hermione se calló al ver a Draco saliendo como si el demonio lo estuviera persiguiendo con el pantalón mal puesto, descalzo y la franela en las manos y más atrás a James sólo con un pantalón a medio cerrar.

- ¡Qué demonios! ¡Draco! – Gritó Pansy y buscó la parte de arriba del traje de baño para colocárselo mientras Hermione estaba en las mismas.



CE




Draco sólo podía correr y llorar, eso era lo único que su mente le dejaba hacer, escuchó los gritos desesperados de James y sabía que estaba atrás de él siguiéndolo muy de cerca. No quería ser alcanzado, no quería darse cuenta que a la única persona por la que había guardado algún tipo de sentimiento desde niño y quien había tomado algo que pensó nunca le entregaría a nadie resultó estarse burlando de él o al menos eso pensaba.


No se detuvo al escuchar los gritos de Pansy, solamente corrió volteando levemente la cabeza hacía atrás sin fijarse en el camino.


James estaba desesperado, no podía con el desasosiego en su interior de pensar que Draco estaba malinterpretando todo. ¡Joder! Claro que se quería vengar de él al principio y hacerlo sufrir pero porque era hijo de Lucios Malfoy, más de haber sabido que era el bello niño dueño del medallón que siempre lo había acompañado en los momentos difíciles nunca le hubiera hecho daño.


Veía al otro correr hecho una furia sin mirar realmente el camino - ¡Draco, Detente! ¡Por favor! – Y en eso sus ojos se abrieron y salió un grito que le erizó los pelos a los que lo escucharon - ¡¡Draco, cuidado!! – Demasiado tarde.



CE




Blaise y Ronald venían en la Silverado charlando y sonriendo más pendientes el uno del otro que del camino por lo que cuando traspasaron el portón de entrada de la Mansión Turner y Blaise decidió morder el cuello de Ronald y posar una de sus manos en su hombría este no pudo evitar cerrar los ojos y gemir por lo que sólo sintieron el golpe y vieron algo que volaba por los aires y pararon la camioneta en seco.



CE




Hermione y Pansy habían logrado abrocharse los trajes de baño y sin molestarse en buscar los chales corrieron a perseguir a los chicos y al llegar vieron lo sucedido y salieron corriendo hacía el lugar con el corazón en la garganta.



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¡¡Draco, cuidado!! – Draco escuchó el grito desesperado mas pensó que era una treta para detenerlo. Por eso, aún después de escucharlo continuó corriendo, volteando a ver adelante demasiado tarde para evitar ser llevado por la Silverado azul que manejaban sus amigos y volar por los aires.


Dicen que antes de morir, uno ve toda su vida pasar por sus ojos y en el caso de Draco sólo tuvo tres cosas presentes: la sonrisa de su madre, unos ojos verde esmeralda mirándolo con intensidad y ¿amor? Su cuerpo cayó de forma espantosa al pavimento, rodando varios metros más hasta detenerse. Un charco de sangre comenzó a formarse donde su cabeza descansaba sobre el duro asfalto, producto de la sangre que manaba de su cabeza, nariz y boca. Con todo, aquel último pensamiento que había iluminado su razón justo antes de perder el conocimiento le hizo sonreír una última vez, sonrisa que se mantuvo en sus labios aún después de que su cuerpo cesara todo movimiento.



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Verlo volar por los aires fue algo que Harry James Potter Evans nunca olvidaría. Ver cómo el amor de su vida, porque ahora estaba seguro de que eso representaba el rubio para él, chocaba contra el duro pavimento era algo que lo perseguiría en sus más crudas pesadillas.


Harry corrió como nunca y cuando llegó y vio a Draco allí tirado de aquella forma grotesca, con toda esa sangre a su alrededor gritó, gritó desde lo más profundo de su alma y lloró, lloró amargamente pensando que la vida se empeñaba en arrebatarle las cosas que más quería - ¡Maldita sea, Draco, no me puedes dejar solo. ¡Yo te amo!
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Noticias
Recopilatorio Gratis "9 sonatas literarias!
Vamos a celebrar el Día del Trabajador con un nuevo libro homoerótico escrito por varias grandes autoras, algunas de las cuales las conocéis porque han publicado algunos de sus trabajos en slasheaven.

Son relatos cortos en los que hay de todo, misterio, romance, aventura… y todos y cada uno de ellos relacionado con una canción.

El título del recopilatorio es “9 sonatas literarias” y aquí os dejo los enlaces desde los que podéis descargarlos gratuitamente. Repito: ES GRATIS. Así que no sé a qué estáis esperando.

9 sonatas literarias


9 sonatas literarias


9 sonatas literarias




--Administrador en 01/05/14 - 09:03 pm 39 Comentarios
Guiones nick
Os pedimos que no utilicéis los guiones a la hora de poneros un nick, ya que está dando problemas cuando se ingresa en la cuenta y hay que cambiar el seudónimo eliminándolo.



Gracias por vuestra ayuda

--Administrador en 06/06/13 - 11:37 am 59 Comentarios
Nuevo libro:
Os queremos anunciar la publicación de un nuevo libro. Una historia original que está realmente bien y que merece que le demos un empujoncito

Esta es la web donde podéis encontrar el booktrailer y también los links donde se puede adquirir “Sangre y acero”

Os dejo un extracto del resumen, para ir abriendo boca: “En Fuego y Acero, la distancia entre el orgullo y el honor, la fuerza y la tiranía, el amor y el odio, queda reducida a cenizas por las intensas pasiones de sus protagonistas, que desafiarán incluso a su propio corazón para forjar su destino."

Fuego y Acero en Third Kind


--Administrador en 31/01/13 - 07:54 pm 158 Comentarios