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Desde que Duo había aceptado ser acompañante de Heero las cosas estaban muy tensas, ninguno decía palabra y Shinigami eludía muy bien los intentos de Heero por tomarle de las manos, abrazarlo o besarlo; aunque la verdad es que él también se moría por estar en sus brazos, pero no debía de flaquear ante él, no ahora que sabía un dato más acerca de su vida, el chico tenía novia, quizás era su esposa y hasta le esperaba todas las noches en casa con los niños impacientes por ver a su padre, que desvergonzado era ese muchacho, encima iba y lo buscaba casi cada noche, eso era algo sumamente intolerable, en cambio Heero desconocía completamente las razones por las cuales su acompañante se comportaba de esa forma, pareciera como si tuviera una clase de repelente esa noche, porque días anteriores el chico de la trenza había accedido a ir hasta su hotel y no precisamente a hablar de política u otro tema, pero seguro que había una razón para esa actitud y él debía indagar en el asunto



¿Por qué te comportas así? – las indirectas no eran su fuerte así que mejor era preguntarle directamente aquello que le carcomía por dentro



Porque puedo – responde sonriendo y Heero se sorprende, pero al fin y al cabo Shinigami tenía razón, según las reglas del local los acompañantes guiaban la forma en la que iban a ser tratados por los clientes, y si Shinigami no quería ser tocado o besado no iba a hacerlo, fuera quien fuera el cliente



Lo siento, no debí... – el rostro avergonzado de Heero ocasiona que Duo no se pueda contener más, así que posa rápidamente sus labios sobre los de Heero, sin siquiera pensarlo, a su cliente le sorprende sobremanera esa acción, acababa de decirle que no quería nada de nada con él y ahora le besaba ¿Qué demonios pasaba por la cabeza de Shinigami? No lo sabía, pero para eso estaba ahí, para saberlo todo de él, saber lo que hace dos años no pudo averiguar, así que él también no se hace del rogar un segundo más y sus brazos se cierran en la cintura del otro, atrayendo más el cuerpo del chico trenzado a quien tanto deseaba y así correspondiéndole a su beso, pero Duo reacciona al sentirlo y coloca apresuradamente sus manos sobre los hombros de Heero, alejándolo de él y separando por completo sus labios, ambos se miran profundamente a los ojos y Duo no sabiendo que hacer intenta irse, pero Heero se lo impide jalándolo del brazo, haciendo que vuelva a sentarse a su lado y nuevamente le aprisiona la cintura con sus fuertes brazos, robándole un beso, pero Duo no estaba dispuesto a dejarse ganar en esa pequeña batalla así que nuevamente coloca sus manos sobre los hombros de Heero, dándole empujones y al mismo tiempo apretando sus labios para repelerlo, pero la caricia insistente de la lengua de Heero le obliga a besarlo también, dejando Shinigami de poner resistencia, cerrando lentamente sus ojos comienza a corresponder al beso de Heero, cambiando la posición de sus manos poniéndolas ahora en su cuello, pegando un poco más su cuerpo al de Heero, sus respiraciones comienzan a agitarse y Duo vuelve a reaccionar quitando sus manos del cuello de Heero, volviéndolas a poner sobre sus hombros, dándole un empujón forzado, acto seguido ambos se separan respirando con dificultad y abriendo sus ojos para regalarse una mirada, pero no precisamente de amor.



Duo vuelve a empujar a Heero de los hombros, pero él cerrando sus ojos inclina su cabeza acercándose nuevamente a Duo, quien no le aparta la vista del rostro y nuevamente comienzan a besarse, ésta vez sin forcejeos, Shinigami emitía pequeños jadeos cada vez que Heero abandonaba sus labios para que pudieran tomar un poco de aire, ahora había perdido completamente la razón, de hecho no importaba que alrededor de ellos estuvieran decenas de personas. A lo lejos Wufei no perdía de vista la situación y se acerca decidido a separar a su amigo de ese tipo, pero a mitad de su camino Quatre se interpone mirándolo rudamente a los ojos, Wufei no entiende porque su amigo se ha interpuesto pero solo se queda callado unos segundos hasta que el mismo Quatre se lo explica



No separarás a Duo de Heero como lo hiciste conmigo y Trowa – sentencia molesto. Wufei no entiende para nada a que se refiere Quatre, pero sin decir nada voltea nuevamente hacia Heero y Duo, quienes continuaban besándose para después fijar su mirada de nuevo en su amigo frente a él



No digas tonterías – los ojos negros también miraban rudamente a los aguamarina, Quatre no tenía idea de lo que decía



Y no me mires así Wufei, sé que aceptaste irte con Trowa con tal de que no me buscara a mí ¡Eres un egoísta! Duo y yo somos libres de elegir a quien queramos, no te metas en nuestros asuntos, ¡Ni él ni yo necesitamos de tu ridícula protección! – las palabras de Quatre hieren profundamente el orgullo de Wufei, él solo quería lo mejor para ellos y su amigo rubio le decía claramente que no necesitaban de él, así que sin decir nada más Wufei mira una última vez a Quatre y se da media vuelta, comenzando a caminar rumbo a la salida, a los pocos segundos el rubio reacciona y se da cuenta que lo anteriormente dicho no había estado bien, después de todo Wufei les quería mucho y deseaba lo mejor para ellos, pero aquellas palabras las guardaba celosamente en su interior y ya era justo exteriorizarlas para que Wufei entendiera de una vez por todas que él no tenía por qué tratar de controlar sus vidas, aunque la forma de decirlo no había sido la correcta







La mano de Duo cae pesadamente sobre la mejilla izquierda de Heero hasta hacerle voltear el rostro, realmente estaba molesto por la autoridad que el chico había ejercido sobre él obligándole a besarlo. Es cierto que le había correspondido, pero en un principio había sido la arrogancia del chico la que le había obligado a hacerlo ¿Quién demonios se creía él para tratarle así? En cambio Heero solo se lleva una mano a la mejilla y lentamente voltea hacia Duo cuya respiración aún se notaba agitada, un delicioso rubor cubría sus mejillas, sin duda había disfrutado mucho de sus besos, aunque quisiera aparentar todo lo contrario



Quiero que te vayas en éste momento – ordena Duo con tono alto y decidido, observando duramente a Heero a los ojos, en cambio él sin decir nada solo se recarga completamente en el respaldo del amplio sillón y se cruza de brazos mirando al frente, no estaba dispuesto a irse aunque Shinigami se lo hubiera ordenado, si querían sacarlo de ahí debía de ser por la fuerza y nada más



Te niegas ¿Eh? Entonces me voy yo – Nuevamente Duo intenta marcharse pero otra vez el chico de ojos azul cobalto lo toma de un brazo y lo jala hacia él, obligándolo a sentarse de nuevo, en cambio Duo estaba más que sorprendido, realmente no entendía que es lo que quería Heero de él y estaba dispuesto a averiguarlo



Que descaro el tuyo ¿Qué demonios quieres de mí? – el chico trenzado estaba más que molesto, no le gustaba esa supremacía que Heero intentaba poner sobre él



Quiero que hablemos claro, dime tu nombre en primer lugar – la orden de Heero, porque eso había sido, sorprende aún más a Duo, comenzando a ponerse nervioso, su teatrito estaba a punto de caerse, Heero libera sus manos y vuelve a girarse para estar frente a Shinigami que lo veía con ojos completamente abiertos y mirada perdida, como tratando de inventarse una buena excusa para no contestar, pero él no le iba a dar el tiempo suficiente para que inventara una historia, así que decidido lleva su mano derecha hasta la mano izquierda de Duo y la atrae hacia él, logrando captar la atención de Duo quien nuevamente vuelve a mirarlo a los ojos



¿Y bien? – vuelve a insistir, pero Duo sigue callado, las intenciones del trenzado eran que Heero por sí mismo recordara su nombre y todo lo que había sucedido aquella noche, pero eso parecía inútil y no lo culpaba del todo, sabía de antemano que Heero estaba algo pasado de copas aquella noche



Du... Duo Maxwell – ante la presión Duo no puede más y dice de una vez por todas su nombre a Heero, él al escucharlo se queda pensativo por algunos segundos, llegando de repente a su mente algunos flashes de lo sucedido aquella noche

*****

¿Me dirás... tu nombre? – las manos de Heero apretaban ligeramente las caderas del chico sobre él al tiempo que cerraba sus ojos y gemía profundamente, abriéndolos segundos después, observando ese bello rostro cuyas mejillas sonrojadas le hacían ver aún más bello



Duo... Maxwell – la respuesta del chico es acompañada también por un profundo gemido mientras sus manos sobre el pecho de Heero se aprietan al igual que sus ojos, su largo cabello cae sobre el torso desnudo de su amante temporal, cubriendo también parte de su propio rostro, la luz de la luna llena se colaba por la ventana, imprimiéndole un matiz onírico a la escena antes de que el rostro de Duo se desvaneciera frente a sus ojos

*****

Lo recuerdo – de repente Heero sale de su recuerdo y sonriendo ampliamente se acerca a Shinigami dándole un fuerte abrazo, pero Duo solo aprieta con fuerza sus puños al costado de su cuerpo



¿Qué recuerdas? – pregunta mientras es aún abrazado, pero en lugar de respuesta solo obtiene un abrazo más apretado por parte de Heero



Tu nombre – contesta por fin tras algunos segundos de silencio, pero Duo volteando los ojos hacia arriba suspira sutilmente



Te lo acabo de decir – responde con lógica



Sí, pero también lo recordé, lo dijiste cuando... terminamos – explica con un ligero sonrojo en sus mejillas y al instante Duo le acompaña tras recordar también aquella noche, poco a poco Heero suelta a Duo dejando sus manos sobre los hombros del trenzado y ambos se miran fijamente a los ojos, al menos eso ya estaba explicado, ahora le tocaba el turno a Duo de saber algo acerca de Heero, sin embargo él se le adelanta con otra pregunta



¿Realmente no me recuerdas? – la pregunta de Heero era clave para que las cosas se hicieran más claras y la situación de ellos dos se arreglara, pero Duo no podía ser egoísta en esos momentos, pensaba en la pobre chica que seguramente estaría esperando a Heero mientras él conquistaba a un hombre, eso no era ni ético ni decoroso, así que opta por seguir con su juego



No, me sorprende que digas que me recuerdas porque yo estoy seguro que no te conozco de antes, perdón, seguro que me confundes con otra persona – la respuesta de Duo no era para nada creíble porque Heero había notado la forma en la que Shinigami se había sonrojado cuando había hecho mención de aquella noche, además los ojos de Duo eran tan transparentes que se podía ver claramente cuando mentía aunque no sabía porque lo hacía, tal vez era una clase de estrategia para hacerse el difícil, por una parte le parecía emocionante eso de jugar a ser desconocidos, pero por otra se moría ya por pedirle a ese chico que fuera su pareja formal y sacarlo de una vez por todas de ese negocio



Esta bien, creo que de verdad me he confundido pero seguiré viniendo, tenlo por seguro – tras sus últimas palabras Heero se pone de pie y acomodándose la corbata se despide de Duo, agachándose un poco para darle un ligero beso en los labios, Shinigami se sonroja un poco y permaneciendo en su lugar solo desvía sus ojos unos segundos para mirar por última vez a Heero, quien se dirige a recepción antes de salir para liquidar su cuenta



Por lo visto ahora si tuvo suerte – comenta Catherine pícaramente y con una sonrisa mientras le regresa a Heero su tarjeta bancaria, el de ojos azules sonríe un poco y sin contestar comienza a caminar hacia la salida mientras guarda su tarjeta en la cartera que portaba dentro del saco. Al salir de Monsieur Heero nota que el amigo de Duo tiene problemas con su automóvil puesto que ve la llanta ponchada, herramientas afuera y la ropa del chico cubierta de tierra pero no le presta atención y sigue su camino, Wufei le mira marcharse y frunce el ceño completamente molesto, ahora sí que ese sujeto se había pasado aunque Duo no se había visto muy negado







Duo aún trataba de asimilar lo que había sucedido, desde la reaparición de Heero en su vida ésta solo estaba llena de problemas, aunque a veces esos problemas eran muy buenos, lástima que ahora sabía que ese chico tenía compromiso, bueno, no estaba al 100% seguro pero a las pruebas se remitía, lo que había visto entre él y esa chica aquella mañana apuntaba a que tenían una especie de relación sentimental, tal vez solo se trataba de una amistad como había propuesto Quatre, pero los ojos de esa niña decían todo lo contrario. Los pensamientos de Duo son interrumpidos cuando su amigo rubio se sienta a un lado suyo con una sonrisa de oreja a oreja



¿Qué te pasa ahora? – pregunta al parecerle extraño que Quatre esté tan sonriente, su amigo era muy risueño pero esa sonrisa estaba cargada de picardía



¿A mí? ¿Qué te pasa a ti? No creas que no te vi – Duo se sonroja por los comentarios de su amigo y también una sonrisa adorna sus labios aunque aún se sentía algo confundido



No tengo excusa, me dejé llevar y punto... ¿Sabes? me sorprende que no haya llegado Wufei, ya se me hacía que en cualquier momento llegaba y armaba un alboroto – Duo ríe tras su comentario pero en cambio Quatre baja la mirada un poco triste, el trenzado lo mira por largos segundos y sospecha que algo pasó entre ellos por lo que se cruza de brazos y se anima a preguntar, Quatre voltea a verle unos segundos, no aguantando la mirada dura de Duo sobre él vuelve a agachar un poco la cabeza



¿Qué le dijiste? – pregunta Duo teniendo ya la completa certeza de que sus amigos se han peleado y levantando por fin su rostro Quatre se anima a contestar



Le dije que no necesitábamos de su ridícula protección – hasta Duo se sorprende por las palabras que Quatre le había dicho a Wufei, ni siquiera él que disfrutaba de hacerlo enojar se hubiera atrevido a decirle algo así



¿Por qué lo hiciste? – pregunta preocupado, acercándose un poco más a su amigo



Estaba molesto y no pensé en lo que decía, pero él tiene la culpa por irse a un Hotel con Trowa ¿Acaso no juraba que él con hombres no se acostaba? – Duo no se esperaba ese dato en su cabeza por lo que le cuesta asimilarlo, al cabo de unos segundos reacciona



Dime Quatre ¿Estaba Lady Une presente cuando se fueron? – la pregunta lo desconcierta un poco al principio, pero enseguida el rubio reacciona mirando a su amigo con los ojos bastante abiertos



Es verdad, que tonto soy, tal vez lo hacía por encubrirme – ahora el arrepentimiento de Quatre era mayor pero no podía volver el tiempo atrás, así que cuando viera a Wufei de nuevo le pediría disculpas por todo, aunque conociendo a su amigo conseguir su perdón iba a estar muy difícil ya que Wufei era muy orgulloso



Pero en fin amigo... déjame que te cuente – el ánimo de nuevo vuelve al ambiente y Quatre escucha atento todo lo que Duo le platica con respecto a Heero, el rubio se sentía feliz por su amigo ya que desde hace varios días lo encontraba un poco deprimido, ahora se veía muy animado aunque seguía con su tontería de hacerle creer a Heero que no le recordaba y también seguía con su absurda idea de que Heero era un hombre casado y con hijos, aunque ya no sabía si de verdad Duo creía eso o era solo un pretexto para no enfrentar la verdad de que estaba locamente enamorado de ese muchacho



Por lo visto no cambias Duo, ni por esos tremendos besos que se estaban dando – una risita pícara se escucha por parte de Quatre y el trenzado sonríe con las mejillas rojas, mientras estaba con Heero no le había importado nadie más, pero ahora se daba cuenta de que más de alguno les prestaba atención



Qué vergüenza – afirma Duo apretando los puños contra sus rodillas y bajando la mirada, mientras Quatre ríe pero de repente el rubio deja de hacerlo, acordándose que tenía que reclamar a Duo por haberlo intentado besar y entonces frunciendo el ceño lo mira fijamente, Duo lo voltea a ver al escucharlo dejar de reírse, por su mirada sospecha de lo que quería hablarle su amigo



Vamos ¿No estarás enojado por...? – la risa ahora era por parte de Duo, pero era una risa nerviosa, Quatre era de cuidado cuando se enojaba, detrás de esa apariencia de ángel se escondía un demonio



Yo realmente no sé en que estabas pensando, eso fue pecado – expone subiendo el tono de su voz, en cambio Duo trataba de tranquilizarlo



No seas ridículo ¿Cómo va a ser pecado? –



Sí, se le llama incesto, somos como hermanos ¿Por qué me hiciste eso? – realmente Quatre estaba algo enojado aunque no mucho, sus ojos mostraban enojo pero Duo sabía que en realidad no lo estaba del todo



Mejor olvidémoslo ¿Sí? Prometo que no lo vuelvo a hacer – pide Duo apenado, la verdad es que para él también había sido bochornoso, pero con tal de hacer desatinar a Heero había valido la pena, Quatre sonríe aceptando la disculpa y se avienta a los brazos de Duo, comenzando a reírse los dos







En la oficina de administración de Monsieur Treize se despide de su prima porque ya no tenía deseos de permanecer en el lugar por esa noche, eran casi las doce y aún faltaban un par de horas para cerrar



Hola chicos – saluda Treize a Duo y Quatre que platicaban amenamente en la mesa donde siempre se sentaban cuando no tenían clientes



Hola Treize, que gusto verte – saluda Quatre amigablemente, Treize era muy bueno y amable con ellos, a otros acompañantes no los trataba con tanto tacto



Wufei se fue temprano – en lugar de saludar Duo va directamente al grano, Treize había llegado a esa mesa para preguntarles por él, sabían a la perfección los gustos de su jefe por el joven de origen chino



Ya veo, no le digan a Lady Une, ya la conocen – dicho eso Treize les guiña el ojo y da media vuelta, retirándose de ahí. Atinadamente Duo había explicado antes de atraparse en una plática absurda por preguntarse mutuamente como estaban los presentes si lo único que le interesaba a Treize era tener razón de Wufei. Pero para sorpresa de Treize al salir del lugar de citas encuentra a Wufei sentado en el borde de la banqueta mirando hacia el cielo, a su lado estaban un par de herramientas y se notaba que una de las llantas estaba ponchada, Treize se acerca a Wufei, colocándose a su espalda



¿Te puedo ayudar? – pregunta tranquilo y mirando hacia abajo pero no obtiene respuesta por parte del chino



Adivino, hablaste al mecánico y tiene horas sin llegar – nuevamente Wufei no le contesta a su jefe pero él sobreentiende que su respuesta es afirmativa, entonces no esperando más se sienta en el suelo a un lado de Wufei, éste le mira de reojo por algunos segundos



¿Acaso me acompañarás? – cuestiona sin demoras, observando nuevamente el cielo estrellado de esa noche, ahora quien le mira de reojo es Treize, sonreía ampliamente



A decir verdad te iba a ofrecer un aventón, no creo que ese mecánico venga hoy – responde enseguida, dándole a Wufei un margen de tiempo para contestar pero el chino se queda callado por un buen tiempo, poniéndose de pie poco después, aún sin contestar, solo se dirige a la cajuela de su auto con las herramientas en la mano y las mete, cerrando después la portezuela



No vivo lejos, está bien – ante la respuesta afirmativa Treize no puede evitar sonreír y se pone de pie, sacudiéndose la parte trasera de su pantalón, en cambio Wufei permanece serio, siguiendo a Treize cuando éste comienza a caminar hacia su automóvil, el cual estaba estacionado a la vuelta de la manzana, Wufei no se sorprende del hermoso Ferrari color azul marino que su jefe tenía puesto que lo había visto anteriormente, pero debía de admitir que ese era y seguía siendo el auto de sus sueños, nada comparado con el modesto Tsuru que él poseía



Sube – Treize abre la puerta a Wufei y él lo mira con el ceño fruncido, no necesitaba que hiciera ese tipo de cortesías, sentía vergüenza, pero Treize era sumamente educado. Wufei sube por fin al auto y tras cerrar la puerta del copiloto Treize se sube también y arranca; durante el camino ninguno dice nada, las miradas de Treize se fijaban eventualmente en Wufei, quien permanecía serio con los brazos cruzados mirando al frente, ni él mismo sabía porque alguien como el chico de origen chino le gustaba tanto, eran completamente opuestos y además Wufei poseía un carácter bastante difícil, tal vez eso era lo que más le gustaba de él.



Efectivamente el pequeño departamento de Wufei no estaba lejos de Monsieur por lo que llegan en menos de quince minutos, Treize apaga el motor del automóvil y los dos permanecen dentro un poco serios, Treize esperaba el Gracias por parte de Wufei y el de ojos negros buscaba las palabras correctas, para él ser amable con quien no le caía bien resultaba bastante difícil, así como decir Por Favor y Gracias también resultaba difícil



Agradezco que me hayas traído – dice por fin Wufei con el rostro ligeramente rojo, ni siquiera sabía porque de buenas a primeras se sentía tan avergonzado, a cambio solo recibe de Treize una sonrisa y un asentimiento de cabeza, tras unos segundos de pausa Wufei abre la puerta del auto pero antes de que pueda salir siente el firme agarre de su brazo con la fuerte mano de Treize, obligándole a voltear enseguida solo para ver como el rostro de su jefe está lo suficientemente cerca como para sentir su respiración chocar contra su cara, automáticamente sus ojos se abren por la sorpresa y enseguida siente los labios de Treize sobre los suyos, intensificando su manera desmesurada de abrir los ojos. El beso era sutil y no le obligaba a corresponderle, Wufei entrecierra sus ojos un poco, asomándose en sus mejillas un sonrojo mayor que el anterior, pero antes de que Treize lo suelte Wufei abre por completo nuevamente sus ojos y avienta con fuerza a su jefe, éste abre los ojos solo para toparse con el puño de Wufei que se estrella contra su rostro, causándole un ligero dolor, ya que no había sido lo suficientemente fuerte como para noquearlo. Cuando se recupera Treize voltea hacia el lado del copiloto y observa como Wufei ya estaba fuera del auto, a pies del edificio, ni siquiera había cerrado la puerta del auto, el castaño suspira hondo y deja caer su frente sobre el volante, ahora se sentía un completo idiota







Al día siguiente en la empresa donde trabajaba Heero, como cada mañana Relena va a la oficina de su amigo para invitarlo a almorzar, pero cuando llega ahí lo que ve la deja completamente impactada, Heero estaba feliz, totalmente feliz, sus ojos mostraban cierto brillo casi imperceptible al igual que su sonrisa, pero Relena que lo conocía del todo se daba cuenta perfectamente que Heero estaba feliz como nunca, seguro tenía que ver con ese tal Shinigami, esa situación ya comenzaba a incomodarle



¿Adivino o es bastante obvio que estas así por “Shinigami”? – pregunta con un poco de sarcasmo, Heero la mira a los ojos por algunos segundos y después fija la mirada a los papeles de su escritorio



Se llama Duo Maxwell – responde Heero sin quitar la vista de los papeles



Ya veo, con que es eso – comenta la chica con un poco de enfado, pensaba que Heero iba a decirle algo como que ese chico y él ya eran pareja, en cambio se daba cuenta que su amigo estaba feliz por una insignificancia



Si vienes a invitarme a almorzar, no quiero ir – aclara Heero desde un principio, Relena era su amiga y la estimaba pero también le enfadaba tener que convivir tanto tiempo con ella, él era alguien más independiente, la chica se molesta por la aclaración y se acerca más al escritorio de Heero



¿Por qué? – cuestiona enojada, golpeando con una mano el escritorio de Heero y él enseguida voltea hacia la chica, frunciendo el ceño y mirándola fijamente



Porque no tengo ganas de ir, punto – contesta tranquilo y sin prestar más atención vuelve la vista a los papeles en el escritorio, Relena se da media vuelta indignada y sale de la oficina, al salir de ahí Heero vuelve a elevar su rostro y sus pensamientos vuelven a Duo como antes de que la chica llegara.



Relena entra a la oficina de Milliardo bastante molesta y su hermano conociendo el carácter caprichoso de su hermana no le presta mucha atención



¿También tú vas a ignorarme? – pregunta con tono alto pero su hermano solo sonríe sin voltear a verla



De verdad que eres tonta – comenta riendo por lo bajo, Relena lo mira fríamente y se cruza de brazos, esperando a que su hermano voltee a verla para responderle



¿Ya vas a empezar? –



Tienes que admitir que eres tonta, estás enamorada desde la Facultad de un homosexual que ni te pela, eso es ser bastante tonta – concluye Milliardo sin borrar su sonrisa, pero a la chica eso le molesta bastante, no necesitaba que su hermano le recordara esa situación tan vergonzosa



Eso es algo que no te interesa – Relena deja de cruzar los brazos y se pone de pie, Milliardo la mira fijamente observando como la chica se acerca a él y lo abraza



Necesito que hagas algo por mí – Milliardo se extraña bastante de que Relena le pida un favor, desde que le había pedido que contratara a Heero en su empresa no le había vuelto a pedir un favor con tanta solemnidad



Te escucho –



Quiero que le des mucho trabajo a Heero para hoy, necesito que esté muy ocupado hasta la noche, quizás la madrugada – la petición de Relena sonaba bastante extraña pero enseguida Milliardo entiende, había visto a Heero en Monsieur por lo que suponía que iba muy seguido, siendo Relena la mejor amiga de Heero seguro que sabía de esa situación y sabiendo él que ella estaba enamorada de su amigo seguro que el favor se debía a que Relena no quería que Heero fuera esa noche al lugar de citas, eso le parecía también muy bien



Esta bien, además pronto estaremos a cargo de una campaña publicitaria muy importante, aprovecharé para adelantar ese trabajo – responde enseguida y como siempre muy complaciente, era rara la ocasión en que se negaba a una petición de su querida hermana, Relena se pone muy contenta y abraza con más fuerza a su hermano, depositando después un beso en su mejilla







Casi al mediodía Wufei abre los ojos encontrándose acostado en su cama, la noche anterior no había dormido bien pensando en el beso que el maldito de Treize le había dado, se sentía un poco humillado porque nunca antes un hombre lo había besado, bueno, el tal Trowa Barton lo había hecho pero no lo consideraba en sí un beso, el mismo chico se había mostrado forzado al hacerlo, como si solo quisiera hacerle enojar, en cambio el beso que Treize le había dado sabía que era diferente porque su jefe estaba enamorado de él, eso lo hacía diferente a aquel beso de Trowa, aun así se sentía muy molesto, y para terminar Quatre le había dicho cosas lastimeras, la noche anterior no había sido su noche



Estúpido Treize – maldice cuando vuelve a recordar ese beso mientras camina hacia la cocina para beber un vaso de leche, en ese momento suena el timbre de su departamento y enseguida se acerca para abrir, abre la puerta y ve a sus dos amigos parados frente a él con una gran sonrisa, Wufei les mira unos segundos y antes de que puedan decir Hola les cierra la puerta en la cara, pero ninguno se desanima



Ábrenos por favor – piden al unísono pero Wufei los ignora, bebiendo su vaso con leche sentado en la sala mientras prende la televisión, Duo y Quatre continúan pidiendo que les abra, Wufei los sigue ignorando hasta que Duo amenaza con cantar, Wufei no le toma importancia pero Duo cumple y comienza a cantar una canción ridícula para niños, Quatre le hace coro poco después y aunque Wufei sube el volumen de la televisión las voces de sus amigos se siguen escuchando, por lo que Wufei no resiste más y les abre la puerta



Pasen pero ya cállense, me avergüenzan – Duo y Quatre se sonríen en complicidad por el triunfo y entran al departamento de Wufei, quien se acerca otra vez a la sala para sentarse y seguir bebiendo su vaso con leche, ignorando así a los dos chicos. Ambos voltean a verse y Duo hace muecas a Quatre indicándole que él sea el primero en hablar, después de todo él había dicho cosas feas a Wufei, el chico rubio suspira pero decidido se coloca frente a la televisión, Wufei se hace a un lado intentando ver por un costado de Quatre, así que él se mueve hacia ese mismo lado, enojado Wufei hace lo propio moviéndose al lado contrario y de nuevo el rubio se mueve tapándole la vista, Wufei desiste y se cruza de brazos volteándole la cara para no verlo



No estés enojado, de verdad lamento todo lo que te dije – Quatre estaba muy apenado por lo que le había dicho a su amigo, pero Wufei sigue ignorándolo a pesar de su disculpa



Sé que tú nos quieres mucho y nos cuidas pero a veces resulta molesto – Wufei mira de reojo a Quatre y después voltea a ver a Duo, el chico trenzado sonríe y se acerca al chino, sentándose a su lado en el sillón



¿También a ti te molesta? – pregunta serio y algo afligido, no pensaba realmente que a sus dos amigos les molestara tanto que los cuidara, Duo afirma moviendo la cabeza y Wufei baja unos instantes la mirada pero la vuelve a subir casi enseguida, mirando ahora a Quatre



No pasó nada entre Trowa y yo – aclara enseguida, no quería que Quatre siguiera enojado con él, además sabía muy bien de los sentimientos de su amigo por ese sujeto, Quatre al escuchar la aclaración sonríe muy contento, acercándose también a Wufei se sienta a su otro lado



Te gusta mucho ¿verdad? – pregunta mirándolo fijamente a los ojos, Quatre sonríe



Sí, lo quiero – responde con una gran sonrisa y tomando la mano de Wufei entre la suya



¿Y tú quieres a Heero? – ahora tocaba a Duo responder a la pregunta de su amigo



Así es, lo quiero muchísimo – Duo también sonríe y toma la otra mano de Wufei entre la suya, el de ojos negros suspira hondo sintiéndose un poco resignado, sus amigos estaban enamorados de sus clientes y él ya no podía protegerlos de sus propios sentimientos, tal vez esos dos chicos eran buenas personas y él los estaba juzgando mal







¿Quería verme? – pregunta un chico de ojos verde esmeralda desde la puerta de una oficina a un hombre de avanzada edad que estaba sentado detrás de un escritorio, él sin responderle verbalmente hace una seña con la mano de que pase y el chico obedece enseguida, nuevamente el señor hace una seña pero ahora de que tome asiento y él obedece al instante, tomando asiento frente al escritorio



Te estas tardando mucho con tu investigación – recrimina el señor bastante molesto pero con un tono tranquilo en su voz, el de ojos esmeralda se mantiene sereno mirando hacia el hombre que le recriminaba y era a la vez su jefe



Lo siento pero aún no encuentro pruebas para poder clausurar esos lugares – se defiende enseguida lo cual a su jefe no le parece del todo agradable por lo que mira al chico con bastante rudeza, aunque eso a él le tiene sin cuidado



No me importan tus excusas, quiero clausurar esos lugares de mala muerte cuanto antes – ordena un poco más molesto por la impertinencia de su empleado y él sin mostrar expresión alguna solo se pone de pie, haciendo una despedida cortés sale de la oficina. Al salir una chica bastante atractiva de cabello rojizo ondulado y cortado hasta los hombros le sonreía ampliamente, el de ojos verdes se acerca a ella y la mira directo a los ojos



¿Te regañaron hermanito? – pregunta sonriendo con bastante burla, el chico seguía mostrándose serio y calmado



No sucederá de nuevo – es todo lo que el chico dice antes de pasarle por un lado a su hermana y dirigiéndose a su propia oficina, la chica lo mira mientras se marcha y colocándose una mano en la cintura habla consigo misma



Ay Tritón, creo que ya te enamoraste, o mejor dicho, Trowa Barton se enamoró de su acompañante, que contrariedad – la chica nuevamente sonríe y se aleja también hacia su oficina, debía acabar pronto con su trabajo en la agencia de Policía porque en la noche debía de ir a su otro trabajo como recepcionista en Monsieur, el disfraz perfecto para la misión encubierta que llevaba a cabo junto a su hermano
Notas finales:
Continúa en capítulo 8: Un sucio plan

Gracias por leer :D
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Noticias
Recopilatorio Gratis "9 sonatas literarias!
Vamos a celebrar el Día del Trabajador con un nuevo libro homoerótico escrito por varias grandes autoras, algunas de las cuales las conocéis porque han publicado algunos de sus trabajos en slasheaven.

Son relatos cortos en los que hay de todo, misterio, romance, aventura… y todos y cada uno de ellos relacionado con una canción.

El título del recopilatorio es “9 sonatas literarias” y aquí os dejo los enlaces desde los que podéis descargarlos gratuitamente. Repito: ES GRATIS. Así que no sé a qué estáis esperando.

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--Administrador en 01/05/14 - 09:03 pm 37 Comentarios
Guiones nick
Os pedimos que no utilicéis los guiones a la hora de poneros un nick, ya que está dando problemas cuando se ingresa en la cuenta y hay que cambiar el seudónimo eliminándolo.



Gracias por vuestra ayuda

--Administrador en 06/06/13 - 11:37 am 49 Comentarios
Nuevo libro:
Os queremos anunciar la publicación de un nuevo libro. Una historia original que está realmente bien y que merece que le demos un empujoncito

Esta es la web donde podéis encontrar el booktrailer y también los links donde se puede adquirir “Sangre y acero”

Os dejo un extracto del resumen, para ir abriendo boca: “En Fuego y Acero, la distancia entre el orgullo y el honor, la fuerza y la tiranía, el amor y el odio, queda reducida a cenizas por las intensas pasiones de sus protagonistas, que desafiarán incluso a su propio corazón para forjar su destino."

Fuego y Acero en Third Kind


--Administrador en 31/01/13 - 07:54 pm 123 Comentarios