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La amenaza de tormenta de aquella noche logró ser más que eso, hacía mucho tiempo que aquella ciudad no recibía una lluvia como aquella, grandes torrentes de agua, un aire bastante violento y un par de truenos eran el escenario perfecto para describir todos los sentimientos de Heero al saber a su amado trenzado un acompañante en una casa de citas, él que tanto había deseado encontrarlo y ahora se topaba con la molesta realidad de que aquel joven era un acompañante



A la mañana siguiente sin mucho ánimo llega a su trabajo, había llegado casi media hora tarde, pero no le importaba, estaba muy desanimado como para tener ganas de trabajar. A los pocos minutos de haber llegado su amiga Relena hace su aparición con una gran sonrisa, Heero le había dicho que la noche anterior iba a ir a buscar a su amado joven y ahora ella sentía curiosidad por saber los detalles, la chica se sienta en una de las sillas frente al escritorio y observa detenidamente a Heero aún con su sonrisa, en la espera de que su amigo la salude, pero él ni siquiera cae en la cuenta de que ella estaba ahí, o por lo menos no le importaba, ella se preocupa al saber pasados los segundos en que Heero ni siquiera enfoca su mirada hacia ella o le dice un pequeño hola


¿Qué te pasa? - pregunta muy preocupada, llevando sus manos hacia las de Heero que se apoyaban en el escritorio y las coloca encima, pero rápidamente él las quita volteando por fin a ver a la chica, en su rostro se nota una expresión de frialdad hacia con ella pero también de tristeza hacia él, se notaba que no estaba bien, que algo malo había pasado la noche anterior y sabía a la perfección que se trataba de ese joven, solo él era capaz de hacer actuar a Heero Yuy de maneras que ni siquiera él hubiera imaginado


Nada... y vete por favor - responde tajantemente percibiéndose en su voz un tono de desprecio, a veces odiaba que ella tratara su amor hacia el joven como un simple romance estudiantil, y lo que él sentía por el trenzado era algo más allá de un simple enamoramiento, era algo más grande y profundo, no un juego de niños como ella lo hacía parecer


¿Por qué te enfadas conmigo? yo no te hecho nada - dice ella muy triste pero a la vez enojada porque el carácter de su amigo a veces le resultaba muy odioso


No es contigo, no me siento bien, necesito estar solo - dice él desviando su mirada de la chica y girando después la silla quedando de frente al ventanal que antes se encontraba a su espalda


Como quieras... pero antes debo decirte que Milliardo está muy molesto porque has llegado tarde - comenta la chica antes de salir más molesta de lo que estaba, pero ante el comentario él no se inmuta, en esos momentos solo podía pensar en su chico de la trenza


En su modesto departamento Duo se encontraba lavando el baño de su habitación, no le gustaba esa actividad pero ya que vivía solo debía hacerlo y además no contaba con mucho dinero como para pagarle a alguien que lo hiciera, de pronto oye que llaman a la puerta con pequeños golpes, se sobresalta un poco ya que no esperaba visitas y porque estaba muy concentrado tallando el piso. Después de dejar a un lado su herramienta de limpieza y de quitarse los guantes de látex que cubrían sus manos se dirige a la puerta y la abre, se trataba de Quatre que había ido a visitarlo, Duo se sonroja de que sea su amigo ya que nunca lo había visto así, en shorts, sin camiseta, descalzo y su cabellera recogida en un horrible peinado que no era la habitual trenza sino que todo su cabello estaba recogido arriba de su cabeza; los dos se miran por largos segundos antes de que el rubio comience a reírse a carcajadas, haciendo que Duo se ponga aún más rojo por el coraje


¡No le veo lo gracioso! - dice el chico trenzado abriendo del todo la puerta, dejando entrar a su amigo que seguía riendo



Lo siento es que, no sabía que la hacías de Ceniciento en la casa - responde secándose una lágrima que luchaba por salir de su ojo derecho y tratando de dejar de reírse



¿Y quién se supone que lo haga? vivo solo ¿se te olvida? - comenta molesto



No es por eso, simplemente no te imaginaba así, es todo - aclara ya habiéndose dejado de reír, pero aún mirando a su amigo con una gran sonrisa burlona



Ya, olvida eso, mejor dime qué te hizo venir a mí casa - cuestiona con seriedad y mientras camina hacia su habitación para ponerse una camiseta, después regresa a la sala del departamento donde estaba su amigo sentado, junto a la ventana en un amplio sillón de color negro


Me preocupó tu forma de actuar ayer por la noche - responde mirándolo seriamente con un gesto de notoria preocupación


No sé de qué me hablas - dice Duo tratando de disimular, desviando su mirada hacia el techo de la sala y sujetando con fuerza la tela de sus shorts, pero la respuesta para su amigo no suena nada convincente y solo le mira elevando una ceja


¿A no? porque ese hombre preguntó por ti - comenta malintencionadamente el rubio, surcándose en sus labios una enorme sonrisa al dar en el blanco, el punto crucial en aquella conversación



¿Qué dijo? - pregunta notablemente interesado en saberlo, sus ojos estaban muy abiertos de la emoción que sentía en esos momentos y su respiración estaba ligeramente agitada


No mucho, solo preguntó a donde te fuiste y ya, es todo - contesta tranquilamente no apartando la mirada de su amigo que se tranquiliza un poco más, recargándose en el respaldo del sillón



¿Mencionó mi nombre? ¿Preguntó diciendo mi nombre? - cuestiona algo impaciente


No, pregunto a donde te fuiste, se refería a ti más no dijo tu nombre ¿por qué? - el rubio estaba cada vez más interesado en saber la verdad detrás de aquello, pero su amigo no se veía con las intenciones de contarlo



No importa - dice tranquilamente tratando de aparentar menos interés pero la verdad es que estaba impaciente por saber más


¿Quién es él? ¿De dónde y desde cuando le conoces? - pregunta mirando curiosamente a Duo en la espera de su respuesta, pero su amigo cambia abruptamente el tema por otro como si nunca hubiera escuchado las preguntas de Quatre



¿No se enojo Lady ayer? porque no le avisé que me tomaría la noche, seguramente estaba que echaba chispas ¿verdad? - el rubio no insiste en retomar la plática, si Duo quería contarle lo que pasaba él estaría contento de escucharlo, pero si su decisión era quedarse callado entonces la respetaría


Si pero ahí estaba Treize así que se calmó, ya sabes, el primo al rescate - comenta algo divertido al recordar como la noche anterior por poco y Duo perdía su trabajo, pero no solo Treize había apelado la decisión de Lady sino también él y Wufei lo habían hecho


Un día le daré un gran regalo a ese hombre, siempre nos ha ayudado - comenta sonriendo ampliamente al recordar con cariño todas las veces que él les había ayudado


Pero tú sabes bien que no es por nosotros dos que él es amable - responde él al comentario de su amigo, sonriendo y mirándolo pícaramente


Ya lo sé, pero pobre, ese sí que es un caso perdido - Duo y Quatre sueltan una pequeña risa traviesa al saber ambos los motivos por los cuales Treize era más que amable con ellos. Ya habían olvidado casi por completo la conversación anterior aunque a Duo aún le remordía un poco la conciencia el haberse marchado la noche anterior, si se hubieran visto cara a cara muy cerca seguramente habrían aclarado muchas cosas, pero no, él había caído en pánico y al no saber que hacer había optado por huir, pero si ahora Heero volvía al lugar de su trabajo lo enfrentaría cara a cara, como debió ser la noche anterior, si, estaba decidido, eso era lo que iba a hacer


Al mediodía que era la hora del almuerzo donde los trabajadores de la pequeña empresa de mercadeo salían a consumir sus alimentos, Heero no tenía el más mínimo deseo de hacerlo, estaba muy concentrado en su trabajo y no quería dejarlo porque si lo hacía entonces irremediablemente comenzaría a pensar en el chico trenzado y ya no quería deprimirse más. Esa noche tenía planeado volver al lugar aquel y ahora no iba a permitir que ese chico se le escapara de las manos, exigía una explicación y ese joven iba a dársela



Relena entra a la oficina de su amigo, ya no estaba molesta como lo había estado en la mañana y se encontraba ahí con la intención de aclarar las cosas con él, pero Heero estaba muy concentrado y no tenía deseos de comenzar otra pequeña y tonta discusión con su amiga, ambos tenían personalidades tan parecidas que fácilmente lograban chocar, por lo que las riñas eran frecuentes en ellos


¿No vamos a almorzar juntos ésta vez? - pregunta ella en un tono de berrinche mirando a su amigo muy concentrado, pero él no presta mucha atención a la joven


Heero discúlpame por favor - finalmente la chica se acerca al escritorio colocando su mano sobre los papeles que revisaba Heero y haciendo que éste por fin la vea con su habitual mirada fría y su actitud serena


Está bien - responde al fin apartando la mano de Relena y volviendo a ver los papeles, pero la chica no estaba satisfecha con esa respuesta así que camina hacia donde está su amigo del otro lado del escritorio y lo jala del brazo, haciéndolo levantarse de su asiento


¿Qué estas haciendo? - pregunta algo enfadado


Vamos a almorzar... quiero saberlo todo - responde ella emitiendo una risita infantil y cerrando sus ojos, Heero baja la cabeza algo resignado y acepta la invitación de la joven.



En un pequeño restaurante cerca de ahí los amigos habían ya terminado sus alimentos y ahora venía la sobremesa, Relena quería saberlo todo a pesar que Heero ya le había hecho saber que no quería contar nada, le daba un poco de pena decirle a la chica que la imagen que se había creado de ese joven hace dos años no tenía mucho que ver con lo que era ahora, físicamente lucía igual de hermoso sino es que más, pero Heero había notado un gran cambio que no se trataba de lo físico pues al verlo de lejos, vestido así y con la clase de amigos que le había conocido intuía que se había convertido en una persona algo altanera, no como ese hermoso joven sencillo que se encontró en un bar y que a pesar de su belleza se había dignado a llamarlo a él atractivo


Vamos Heero, cuéntamelo todo - dice la chica sonriendo y moviendo sus párpados con rapidez tratando de parecer adorable pero Heero solo tuerce un poco la boca ante ese gesto


No hay nada que saber - dice él con fastidio mirando su reloj sin mucho interés



Claro que sí, para empezar ¿lograste verlo? - pregunta ella muy interesada en la respuesta



Si - responde sin muchas ganas haciendo que Relena se desanime un poco pero seguiría insistiendo, ella era una persona que no se daba por vencida tan fácilmente


¿Qué paso? Cuéntame algo, dime que te dijo, que le dijiste, si se besaron, si pasó algo más interesante, que sé yo - muy entusiasmada la chica comienza a preguntar hostigosamente pero Heero en vez de querer responderle solo quería callarla, pues comenzaba a impacientarse ante el parloteo



El se prostituye... ¿Contenta? - responde al fin con un gesto de enfado y tristeza haciendo que la chica abra sus ojos considerablemente al saber la noticia



Lo siento yo... no sabía - dice ella muy preocupada, después de eso un gran silencio incómodo se suscita entre los dos



Heero tú... ¿Estás seguro de eso? - pregunta ella con timidez temiendo de la reacción que su amigo pueda tener ante la pregunta


Si, lo vi entrar a una casa de citas y él trabaja ahí - contesta tajantemente



Que pena Heero... ¿Qué harás entonces? - pregunta muy interesada en saber la opinión de su amigo, ya que él había pasado dos años de su vida adorando solo una imagen pues nunca había sabido realmente algo de aquel joven


Volveré hoy en la noche, necesito respuestas - contesta él tratando de sonreír pero sin éxito, ella en cambio sonríe ampliamente, su amigo hacía bien en querer aclarar las cosas en lugar de darle la espalda a la situación y huir como niño asustado ante una situación que no podía manejar. Heero mira su reloj y se exalta un poco al ver que ya pasaban 15 minutos desde que había terminado la hora del almuerzo, pero en cambio Relena lucía muy tranquila


Calma Heero, Milliardo no se enojará - dice ella con una sonrisa cariñosa


Claro que contigo no, eres su hermanita pero que tal conmigo… - dice él sonriendo casi imperceptiblemente mientras saca dinero de su billetera para pagar la cuenta, Relena también sonríe pero por el hecho de ver a Heero ya un poco más animado en comparación a su actitud de la mañana


Nuevamente por la noche Heero se prepara para encarar al chico pues estaba seguro que todo tenía su explicación, además él le diría de sus sentimientos y esperaría por una respuesta. Ya se encontraba afuera del lugar pero aún no se decidía por entrar, no sabía la hora exacta en que entraba a trabajar pero sabiendo a que hora lo había visto la noche anterior se podía dar una idea, así que había llegado a aquel sitio un poco más tarde que la noche anterior


“Aquí estoy nuevamente, indeciso en entrar o no al lugar donde se definirá el resto de mi vida, si él aún me recuerda, si él está interesado en mí como yo en él entonces le pediré que se mude conmigo y que después de concluido mi trabajo en ésta ciudad me acompañe a donde pertenezco. Pero si me dice que no entonces... entonces no sabría que hacer, dos años de mi vida estarían prácticamente desperdiciados, dos años de mi vida habrían estado tirados a la basura, mi vida entera perdería su sentido, todo acabaría, no habría nada que me una a éste mundo, yo sin él, soy nada”


En la habitual mesa donde los amigos se reunían, por primera vez en mucho tiempo Duo había llegado temprano para sorpresa de los otros dos, pero si el chico trenzado lo había hecho era porque tenía la esperanza de que Heero volviera esa noche, solo por eso, y ahora estaba seguro que no saldría corriendo como la última vez. Duo no dejaba de ver hacia la puerta de entrada tratando de disimular pero no era muy bueno para eso, así que logra captar muy bien la atención de sus dos compañeros, Quatre se encontraba a su lado derecho y le veía fijamente, divertido de su actitud, mientras Wufei que se encontraba a su lado izquierdo permanecía con los ojos cerrados y sintiéndose algo molesto por la actitud del trenzado, definitivamente tenía que ver con el sujeto de la noche anterior


¿Acaso estas tratando de fichar una presa? - se anima a preguntar por fin el rubio entrelazando sus manos sobre la mesa y apoyando su cabeza en ellas


¿De qué hablas? - pregunta Duo acomodándose tranquilamente en el respaldo del sillón


Es que no dejas de mirar a la entrada - comenta sonriendo amablemente, en realidad ya sabía el porque de esa acción por parte del trenzado, pero quería que él mismo se lo dijera



Claro que no es cierto, lo estas imaginando - tratando de disimular y emitiendo una risita nerviosa



Él tiene razón, desde que llegaste has estado actuando raro, volteas nerviosamente hacia la entrada, además, has estado muy callado, y eso sí es muy extraño - comenta Wufei tratando de no sonreír pero no lo puede evitar y eso hace que Duo se moleste



¡Claro que no! Ustedes sí que son molestos - reclama algo enojado y no solo porque sus amigos lo estuvieran hostigando sino porque Heero no aparecía de una buena vez y sentía temor de que no lo hiciera, de que su acción de la noche anterior tuviera algo que ver con esa decisión. De repente Heero entra al lugar después de haberlo meditado durante muchos minutos y al primer lugar donde echa una mirada es la mesa donde había visto a Duo la noche anterior mientras que éste al verlo entrar se esconde debajo de la mesa antes de que pudiera verlo, sus amigos voltean a ver el lugar donde antes estaba sentado Duo, estaban muy sorprendidos de aquella tonta acción volteándose a ver mutuamente después de eso. Mientras, Heero se acerca donde está la recepción y la misma chica de la noche anterior le atiende muy sonriente y como la noche anterior también muy coqueta



Nos volvemos a ver guapo ¿Ahora sí viene por alguien? - pregunta Catherine mirando fijamente al chico a los ojos y jugando su lápiz sobre el escritorio



Yo... - Heero intenta preguntar por Duo diciendo sus características pero alguien atrás de él le coloca una mano sobre el hombro haciéndolo callar y voltear al mismo tiempo



¿Puedo ayudarle en algo apuesto joven? - pregunta una mujer bastante atractiva de cabello castaño, con el corte un poco más abajo de sus hombros



Si, busco a alguien - contesta Heero muy serio y viendo fijamente a la mujer a los ojos, ella le sonríe y con la mano le señala la mesa más cercana para que ahí puedan hablar, los dos se sientan quedando uno enfrente del otro



Es la primera vez que usted viene ¿cierto?... muchos de nuestros clientes ya son establecidos pues vienen frecuentemente, pero usted hasta parece que no es de por aquí ¿o me equivoco en alguna de mis dos afirmaciones? - pregunta tranquilamente mientras hace una seña a una de las meseras para que le llevara la bebida de siempre



A decir verdad es la segunda vez que vengo, pero es verdad que no soy de aquí - le contesta desganadamente pero sosteniéndole la mirada con firmeza



Comprendo, entonces supongo que ya sabe como se manejan las cosas aquí ¿O me equivoco? - cuestiona nuevamente para después sonreír amablemente a la mesera que le deja la bebida sobre la mesa



No, a decir verdad, no pagué por nadie - contesta igual de indolente aunque si estaba muy interesado por saber como se manejaban las cosas en ese lugar



Bien, entonces le explicaré... primero que nada a nuestros acompañantes no se les obliga a aceptar a nadie, prácticamente es el acompañante quien elige al cliente - dice la primera de las reglas a Heero quien sonríe internamente al saberlo, al menos ya tenía la certeza de que el trenzado tenía la opción de elegir


Algo muy importante es que nuestros servicios no incluyen el componente sexual ¿Comprende? - dice la mujer seriamente a Heero quien se muestra muy interesado en ese punto, a ella le gustaba hacer énfasis en aquel para que posteriormente no hubieran malentendidos


¿Qué quiere decir? - pregunta mostrándose muy interesado e intensificando su forma de ver a la mujer frente a él


Lo que quiero decir es que aquí no se llevan actos sexuales señor, el cliente que desee ese tipo de servicios debe solicitarlo con el acompañante y él decidirá si acepta o no, desligando de toda responsabilidad a ésta casa, además dichos actos no se realizan aquí - contesta firme y seriamente a la pregunta



Vaya, que alivio - comenta Heero sintiéndose muy tranquilo, después de todo su amado trenzado no se prostituía como él pensaba



Hay otras reglas referentes al tiempo y al trato que el cliente debe darle al acompañante pero esas las puede leer en los folletos informativos que Catherine tiene sobre su escritorio, a mí me gusta hacer énfasis en las que le mencioné por cuestiones de seguridad - explica la mujer a Heero para después tomar un trago a su bebida y volver a mirarlo



Bueno, y cabe mencionar que los pagos se hacen en efectivo - termina por fin recuperando su amable sonrisa que al principio había mostrado



Comprendo, muchas gracias - dice Heero poniéndose después de pie, estirando su mano posteriormente en dirección a la mujer



No tienes que agradecer, y perdona que antes no lo dijera, mi nombre es Lady Une y estoy a tu servicio - responde Lady dándole su mano también



Heero Yuy - dice cortésmente y después se sueltan las manos, él se da media vuelta en dirección a la mesa donde Duo aún se encontraba debajo de ésta para preguntar nuevamente por él a sus amigos, Wufei al verlo acercarse no puede evitar mostrarse molesto mientras que Quatre estaba algo nervioso, la mirada de ese hombre le intimidaba y además Duo no quería hablar de él así que eso le hacía tenerle desconfianza



Buenas noches - dice Heero amablemente pero dirigiéndose solo a Quatre pues había notado desde la noche anterior el desagrado que mostraba Wufei



Buenas noches joven - contesta el rubio tímidamente tratando de mirar a Heero a los ojos



Tu amigo ¿Dónde está? - pregunta seriamente y viéndolo con su habitual mirada fría



Pues... - Quatre intenta contestar pero es callado por Wufei quien se anima a ver a Heero a los ojos, sosteniéndole la mirada



No está aquí - dice Wufei seriamente y muy convencido de sus palabras pero Heero no le cree una sola de estas al chico de ojos negros



Entiendo - dice antes de darse media vuelta e irse de aquella mesa más no del lugar. Cuando no está a la vista Quatre patea despacio y despistadamente a Duo, indicándole que el chico ya se había marchado



Uf, que bueno que ya se fue - comenta Duo sintiéndose muy aliviado y saliendo de su escondite para toparse con las miradas frías de sus amigos, quienes ya exigían una explicación



Creo que... puedo explicarlo todo - dice el trenzado riendo tontamente mientras se rasca un poco la cabeza.







Heero estaba leyendo el antes mencionado folleto en la espera de que llegara el joven para así poder arreglar las cosas sin saber que sus respuestas estaban más cerca de lo que pensaba, pero cuando termina de leerlo se pone de pie y coloca nuevamente el folleto en su lugar en el escritorio de Catherine; estaba ya muy enfadado y decide preguntar por el a la recepcionista, pero antes de hacerlo voltea hacia la mesa y ve al trenzado ahí, entonces se muestra muy molesto pues se da cuenta que el amigo de su trenzado le había mentido, Duo no se percata de su presencia mientras Heero le observa insistentemente



Veo que alguien de aquella mesa le ha interesado ¿cierto? - pregunta Catherine sonriendo muy divertida ante la expresión en el rostro de Heero al ver hacia esa dirección



¿Eh?... sí - responde dudando un poco al principio pero ya era hora de preguntar por él



¿Acaso es el rubio? ¿Le gustan los rubios? - pregunta sonriendo maliciosamente pero Heero no voltea a verla, él solo enfoca su mirada hacia Duo



No, el de la trenza - responde Heero secamente



¡Ah! Conque Shinigami es quien le llamó la atención - comenta ella no mostrándose nada sorprendida, Duo era uno de los acompañantes más solicitados y también a su vez el más selectivo, solo superado en ese sentido por Wufei, ya que él solo aceptaba clientes del sexo femenino



¿Shinigami? ¿Es ese su nombre? - pregunta muy interesado por saber si ese era el nombre de su amado, ahora sí enfocaba toda su atención en el rostro de la chica, quien se sorprende sobremanera al ver el interés que mostraba en el asunto



No, la verdad es que ese es su seudónimo dentro de la casa, el acompañante decide si quiere que se sepa su nombre o no y él es uno de los pocos que lo ocultan - explica la chica a un Heero muy sorprendido por las reglas de aquel lugar, después de todo no parecía el lugar vulgar que llegó a pensar que era la noche anterior



Ya veo, entonces supongo que no me dirás su verdadero nombre - cuestiona algo desilusionado al saber la respuesta aún antes de hacer la pregunta


Así es, pregúntele usted mismo ¿Quiere que lo llame para ver si lo acepta o no? - pregunta ella tranquilamente sin imaginarse tanto entusiasmo por parte de Heero al afirmar. Catherine se pone de pie y se dirige a la mesa, al estar frente a ésta los tres amigos enfocan su mirada en la chica y actúan muy seriamente, Duo les acababa de contar todo lo sucedido hace dos años en el Bar y en el Hotel y no estaban del todo contentos


Duo, hay alguien bastante apuesto que quiere ser tu cliente - dice la chica sonriendo y guiñándole el ojo al trenzado


Que suerte, el primero de la noche ¿Dónde está? - pregunta muy tranquilamente sin imaginarse que se trata de Heero, pero cuando la chica lo señala rápidamente siente que la sangre se le baja hasta los pies


¿Qué te pasa? Te pusiste pálido - expresa ella bastante preocupada porque era la primera vez que veía al trenzado así


Nada yo... - titubeaba, Duo no sabía que contestar, se había propuesto desde la noche anterior que si Heero volvía al lugar esa noche entonces le daría la cara, pero por más que quería coordinar sus pensamientos con sus acciones le era imposible


Rápido, decídete, él está realmente interesado en que seas su acompañante - comenta ella tratando de convencerlo de que diga que sí, tenía el presentimiento de que el trenzado no se arrepentiría de aceptarlo


Dime algo Catherine ¿Él preguntó por mi nombre? - interroga muy nerviosamente temiendo de la posible negativa


No, de hecho me preguntó cómo te llamabas... incluso cuando me referí a ti como Shinigami me preguntó si ese era tu nombre - contesta ella diciendo lo último con un tono de burla pero a Duo eso solo lo molesta


Entonces él no recuerda - dice Duo entre dientes y los presentes no alcanzan a escuchar lo que dice, pero la respuesta de Catherine es el motor para que Duo tome una decisión


¿Entonces que dices? Anda Duo, no seas indeciso - la chica comenzaba a impacientarse pero Duo estaba más que tranquilo, de nervioso había pasado a molesto porque Heero no recordaba su nombre


Espera un poco, enseguida voy - dice por fin, sonriendo y muy seguro de sí mismo, la chica algo enojada se aleja para darle la respuesta a Heero mientras que el rubio y el chino miran muy sorprendidos a Duo


¿Qué demonios haces? - pregunta muy molesto Wufei


Le daré la cara a mis problemas, pero ese tonto va a saber que a Duo Maxwell nadie lo olvida - con la mayor de las determinaciones Duo se acomoda la camisa que traía puesta y se pone de pie, siendo observado firmemente por sus amigos


¿Estas seguro de eso Duo? - pregunta Quatre preocupado, jamás había visto esa determinación en el semblante de su amigo


Sí, lo haré sufrir un poco, así como él se olvidó, yo fingiré olvidar también - Duo suelta una risa algo maléfica ante sus propias palabras mientras que Wufei y Quatre se limitan a no comentar algo más, definitivamente su amigo estaba algo loco.
Notas finales:
Continuará en el capítulo 5: "Razones"

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Noticias
Recopilatorio Gratis "9 sonatas literarias!
Vamos a celebrar el Día del Trabajador con un nuevo libro homoerótico escrito por varias grandes autoras, algunas de las cuales las conocéis porque han publicado algunos de sus trabajos en slasheaven.

Son relatos cortos en los que hay de todo, misterio, romance, aventura… y todos y cada uno de ellos relacionado con una canción.

El título del recopilatorio es “9 sonatas literarias” y aquí os dejo los enlaces desde los que podéis descargarlos gratuitamente. Repito: ES GRATIS. Así que no sé a qué estáis esperando.

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--Administrador en 01/05/14 - 09:03 pm 37 Comentarios
Guiones nick
Os pedimos que no utilicéis los guiones a la hora de poneros un nick, ya que está dando problemas cuando se ingresa en la cuenta y hay que cambiar el seudónimo eliminándolo.



Gracias por vuestra ayuda

--Administrador en 06/06/13 - 11:37 am 49 Comentarios
Nuevo libro:
Os queremos anunciar la publicación de un nuevo libro. Una historia original que está realmente bien y que merece que le demos un empujoncito

Esta es la web donde podéis encontrar el booktrailer y también los links donde se puede adquirir “Sangre y acero”

Os dejo un extracto del resumen, para ir abriendo boca: “En Fuego y Acero, la distancia entre el orgullo y el honor, la fuerza y la tiranía, el amor y el odio, queda reducida a cenizas por las intensas pasiones de sus protagonistas, que desafiarán incluso a su propio corazón para forjar su destino."

Fuego y Acero en Third Kind


--Administrador en 31/01/13 - 07:54 pm 123 Comentarios