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Notas del capítulo:
CAPÍTULO INCOMPLETO, si quieres leerlo completo dirigirte a: http://www.amor-yaoi.com/fanfic/viewstory.php?sid=125802&chapter=14
Parece ser que Slasheaven tiene un límite en la extensión de los capítulos, éste capítulo originalmente es de 19,147 palabras

Gracias por su comprensión
Al igual que Duo, ahora Wufei no tenía ningún cliente, nuevamente los dos estaban en el sillón acostumbrado, el trenzado estaba más serio de lo normal, producto de lo sucedido con su anterior cliente, pero el chino tenía sus propios problemas, por eso no se había percatado, ambos estaban en silencio, cada uno con una copa de tinto



Parece que Quatre tardará en volver – dice Duo, mirando de reojo a su amigo mientras bebía un sorbo, pero de su parte solo escuchó un sonido vacío, el cual solo le confirmó que su mente estaba en otra parte



Wufei – llama a su amigo sin mirarlo, fijando su vista al frente



¿Nh? – responde secamente, volteando ligeramente su cabeza hacia él, extrañándose de la expresión distante de su amigo



¿Has pensado en el futuro? – su pregunta lo sacó al fin de su ensimismamiento, le parecía sumamente extraño que Shinigami preguntara algo así



¿Por qué lo preguntas? – cuestiona con interés por primera vez en lo que iba de la noche, Duo solo sonríe sarcásticamente y bebe un poco de su copa



Muchas veces siento que no podré salir del hoyo, y me pregunto dónde estaré en 10 años ¿es esto lo único a lo que puedo aspirar? – su expresión melancólica casi podría decir que se esforzaba por no llorar, su amigo estaba muy sorprendido, jamás Duo hacia esa clase de comentario, por primera vez, no supo que decir



No me hagas caso – comenta sin ganas, bebiendo un sorbo largo, terminando el líquido que llenaba la copa, voltea hacia el chino y le sonríe



Tomaré un poco de aire fresco – se levanta del asiento y estira los músculos



Duo – el trenzado voltea hacia Wufei, observando que éste mantenía la cabeza agachada, y le llama la atención verlo así



A veces lo pienso, es como si la respuesta estuviera ahí, pero no soy capaz de alcanzarla – a Duo también le sorprende que su amigo dijera algo así, pero aunque la respuesta no había sido clara, sintió como si hubiera escuchado la que esperaba. Solo sonríe y avanza un poco



Gracias – camina hacia la recepción y avisa a Catherine que saldrá un poco y después por fin sale, sintiendo el aire sobre su rostro y como si un pequeño peso se le hubiera quitado de encima







Duró afuera solamente quince minutos, esa noche amenazaba con lluvia y el aire era frío, aunque había pocos clientes ya no deseaba estar afuera, por eso se encaminó a volver



Duo – oye su nombre a unos cuantos metros, era la voz de su amigo Quatre, entonces voltea hacia él, sorprendiéndose al ver que sangraba de la nariz y la sujetaba con su mano, enseguida se acerca a él, notoriamente preocupado



¿Qué te pasó? – preocupado intenta encontrar respuesta, pero el rubio se queda callado por unos momentos, animándose a contestar poco después



El sujeto con el que me fui me golpeó – no lo pudo evitar y sintió coraje al escuchar, aunque sabía que aquel era un riesgo que ellos como acompañantes corrían, no podía soportar la idea de que le sucediera a su amigo



Maldito ¿por qué lo hizo? – cuestiona enojado, separando la mano de Quatre de su nariz para verla, no sangraba mucho y parecía estar en su lugar



Todo iba bien, tuvimos sexo y me pagó... pero cuando iba a irme dijo que quería un servicio especial, pero me negué... resistí y me pegó, entonces como pude me escapé y corrí – se escuchaba agitado, tal vez producto del nerviosismo que sentía o por haber corrido hasta ahí



Entremos, para que te limpies – Quatre asiente y Duo saca de la bolsa del pantalón un pañuelo, colocándolo sobre la nariz, el rubio lo agarra y caminan hacia el local. Al entrar enseguida Catherine se pone de pie, acercándose al acompañante



¿Estás bien? ¿Que pasó? – estaba preocupada, pero ninguno le contestó, entraron directamente a la oficina de Lady, la recepcionista se apresura a ir con Wufei e informarle, rápidamente él reacciona poniéndose de pie y dirigiéndose hacia la oficina. Cuando entró sin siquiera llamar, ve a su jefe limpiando la nariz de su amigo y a Lady rabiando enojada, Wufei se acerca a Quatre, mirándolo fijamente



¿Quién te hizo eso? – al igual que Duo, el chino estaba muy molesto, en el tiempo que ellos llevaban trabajando ahí nunca les había pasado algo así



Solo te pegó ¿verdad? – más preocupado aún miró a su amigo de pies a cabeza, no se veía lastimado de alguna otra parte y su ropa estaba en buenas condiciones, Quatre sonríe



Si, solo fue eso, el sexo fue consensuado – responde y su amigo se siente aliviado de saberlo, pero aún así le dolía ver a su amigo lastimado, también Duo se sentía así, en cambio Treize estaba indignado y Lady demasiado molesta



¿Te duele mucho? – pregunta Treize al terminar de limpiar la sangre seca, alejándose un poco de Quatre



No, no mucho – responde con más tranquilidad, el susto se le había pasado



Esto no puede repetirse – dice Lady, captando la atención de los presentes



¿Qué sugieres? – pregunta Treize a su prima, esperando que diga algo sobre ya no permitir esa clase de trabajo extra



Que alguien les acompañe hasta el Motel o lugar donde vaya a llevarse a cabo y espere afuera – responde convencida, pero los cuatro presentes la miran con recelo



¿Por qué me miran así? – pregunta confundida, frunciendo el ceño



Olvídalo, ya pensaremos en algo – Treize tenía claro cual era la solución, ya no permitir esa clase de trabajo, y lo decía por conveniencia propia, así Wufei ya no tendría sexo con nadie por dinero. Pero por lo pronto era mejor dejar las cosas así



Bueno, bueno, regresen a sus lugares, tu puedes irte a casa Quatre – dice Lady, sentándose frente a su escritorio, ya se veía relajada, pero seguía molesta, ya que consideraba honorable su casa de citas



No se va solo, lo acompaño – comenta Wufei, estirando su mano hacia su amigo, y el rubio no lo piensa dos veces en tomarla y ponerse de pie, soltándolo después



Como sea, pero vuelves – indica Lady, no podía permitirse tener menos ingresos



Si, si – los tres amigos salen de la oficina, Catherine se les acerca enseguida y entonces le explican, pronto la chica piensa en llamarle a su hermano, pero sabía que en cuanto lo hiciera, Trowa llegaría hasta ahí hecho una furia, sobre todo considerando su humor de la mañana, así que desiste







Aquella madrugada terminado su turno, Duo les da alcance a sus amigos en el departamento de Quatre, aún estaban despiertos, bebiendo café y conversando trivialidades, Wufei trataba de distraer a su amigo para que se olvidara de lo sucedido, creyendo que había tenido éxito, pero más que nunca, el rubio pensaba en Trowa y su declaración, si tan solo se decidiera a ser feliz y lo aceptara, jamás habría tenido que pasar por algo así. Al llamado del timbre atiende Wufei, directamente Duo entra acercándose a Quatre y levantándole el mentón, observa la nariz, solo se veía un poco inflamada, se siente aliviado por ello, pero aún estaba molesto



Por fortuna no pasó a más – comenta Duo, sirviéndose también una taza de café



Es cierto – secunda Wufei, pero Quatre estaba callado, sosteniendo su taza con ambas manos y con la mirada fija en el contenido



¿Seguro que estás bien? – pregunta Duo, mirando preocupado a Quatre, pero parecía que éste no lo había escuchado



¿Quatre? – vuelve a preguntar



¿Qué decías? – despabilando por fin, Quatre voltea hacia Duo y le sonríe, pero de forma extraña, falsa, poco después comienza a llorar, agachando la cabeza, Wufei y Duo se miran a los ojos y ambos se acercan a él, el chino al frente de cuclillas y Duo sentado a su lado



¿Por qué lloras? – pregunta Duo, mirándolo de perfil y con la mano sobre su hombro



Yo lo amo ¿sabes? – responde sollozando, sin intentar dejar de hacerlo



¿A Trowa? – cuestiona el trenzado, recibiendo un asentimiento de cabeza por parte de él, Wufei solo frunce el ceño, quitándole la taza de las manos



Y no sabes lo que deseo estar a su lado, dejar éste horrible trabajo e irme con él – ya con sus manos libres se frota los ojos, Duo no supo que decirle, solo le miraba



Entonces vete, sé feliz con él – dice Wufei, sorprendidos, ambos acompañantes miran a su amigo, sabían de antemano que a él no le agradaba Trowa, el rubio deja de sollozar y aspira mientras se pasa una mano por debajo de la nariz



¿Qué dices? –



Si de verdad lo amas, y si acaso él te corresponde, entonces deja todo atrás, duele ver que algo así te haya pasado – dice mientras señalaba la nariz de su amigo, Quatre sonríe un poco, deseando que todo fuera tan fácil como decirlo, pero debía pensar en su familia



Gracias – Wufei se pone de pie y el rubio vuelve a frotarse los ojos, Duo se queda callado unos momentos, pero después decide también intervenir, poniéndose de pie y cruzando los brazos, mirando a su amigo también de frente, al lado de Wufei



Es verdad, tienes la obligación y el deber moral de irte con él – explica decididamente, dejando a su amigo casi boquiabierto y como pocas veces, Wufei estaba de acuerdo con él, movía la cabeza de forma afirmativa. Quatre se turnaba en mirar a ambos



Pero... – no sabía que decir



No tienes que pasar por algo así, es cuestión de que dejes los prejuicios – comenta Duo, mostrándole a su amigo una sonrisa amable



Pero mi familia... –



No importan – se apresura a decir el trenzado, causándole una gran confusión



¿A que te refieres? –



Tus hermanas se aprovechan, pueden buscar trabajo, no les vas a mantener toda la vida sus caprichos, se malacostumbraron a una vida de lujos, y a tu padre no le des tanto dinero, búscate otro trabajo – la naturaleza amable del carácter de Quatre, le impedía en alguna forma razonar adecuadamente. Ante el comentario de su amigo se queda callado por unos momentos



Tal vez tengas razón – dice por fin, volteando a verlo



¿Tal vez? No amigo mío, tengo razón – aclara enseguida, haciéndolo sonreír



Estoy de acuerdo con él, deja de ser un acompañante y vete con el hombre que amas –



Gracias muchachos – se sentía tan conmovido que quería volver a llorar, ésta vez de felicidad al ver que tenía muy buenos amigos



Creo que Lady se pondrá como loca – comenta Quatre, y los tres sienten escalofríos solo de imaginarlo, después ríen, desapareciendo toda tensión, después de todo el que un cliente golpeara a Quatre había resultado en un beneficio para el rubio



¿Y que hay de ustedes? – pregunta Quatre, preocupado ahora en sus amigos



Por mí no hay problema, me pagan lindas mujeres porque las acompañe y para mí es un placer – contesta Wufei con arrogancia, sus amigos que ya esperaban una respuesta así, solo sonríen



¿Y tú? – conociendo la situación de Duo, Quatre le mira de forma inquieta



Seguir – responde indiferente, encogiéndose de hombros



¿Qué pasó con el tal Heero? – pregunta Wufei, que no sabía muy bien como estaba el asunto de Shinigami y su cliente



No estás completamente enterado ¿cierto? – el chino voltea hacia Quatre y éste le sonríe tímidamente



Aún no tengo sueño – responde interesado, quería escuchar la situación actual de la relación cliente-acompañante que Duo llevaba con Heero







A la mañana siguiente muy temprano, Catherine llega a su oficina en la comisaría, sus compañeros del turno anterior estaban saliendo y pocos de ese turno habían llegado ya, entre ellos su hermano, que siempre tenía la mala costumbre de ser en exceso puntual, entonces decide visitarlo, pero no le diría lo de Quatre, sabía que podía tener una reacción agresiva. Catherine entra en la oficina de Trowa sin llamar antes, su hermano estaba leyendo un informe y al verla entrar le sonríe, causando sorpresa en la chica, su hermano no era un amargado, pero tampoco alguien que gustara de sonreír solo por el gusto de hacerlo, debía tener un motivo realmente importante



¿Me equivoque de oficina? Porque tú no eres mi hermano ¿Qué hiciste con él? – mientras entraba a la oficina cerraba la puerta, Trowa deja de leer y se pone de pie, agarra del escritorio una carpeta y la entrega a la chica, Catherine mira escéptica a su hermano unos momentos y después fija su mirada en el documento dentro del fólder, lee unas cuantas líneas y abriendo los ojos ampliamente mira de nuevo a Trowa



Esto es... –



La orden de clausura de ese lugar y la orden de detención de los dueños y acompañantes – termina Trowa por su hermana, la chica no sabía si sentirse contenta o triste, solo cierra la carpeta y le sonríe a su hermano



Felicidades hermano – devuelve la carpeta, mostrándose seria, aunque sonreía levemente, Trowa nota que no está feliz por ello y deja la carpeta en el escritorio, mirando fijamente a su hermana



Es lo correcto ¿verdad? – tampoco se sentía muy dichoso de enviar a tanta gente a la cárcel, pero estaba muy feliz de liberar a Quatre



Es por lo que he trabajado los últimos meses – concluye firmemente, convenciéndose de que efectivamente estaba haciendo lo correcto



Si, es tu deber, aunque no sea justo –



¿A qué te refieres? –



A que das una oportunidad a alguien solo porque te enamoraste de él, y es un beneficio propio – explica la chica, encogiéndose de hombros, Trowa analiza sus palabras unos momentos, y estaba de acuerdo, pero justo o no, es lo que haría



Recuerda que también estoy salvando a alguien en tu beneficio – responde Trowa, clavando su mirada en la de su hermana, Catherine sonríe de modo sarcástico



Te equivocas – aunque no entendía a que se refería su hermana, Trowa solo la mira confundido, y sin preguntar nada la deja ir, volviendo a sentarse atrás de su escritorio



Es lo correcto, estoy seguro – vuelve a agarrar la carpeta y lee de nuevo las órdenes, sintiéndose aliviado, sería cuestión de tres días para que estuviera en el lugar de citas para cerrarlo







Más temprano de lo normal, Heero llega a la empresa del hermano de su amiga, quería salir antes de su hora y visitar a la chica, seguía sintiéndose responsable y sentía que lo menos que podía hacer era estar al pendiente de ella



¿Puedo pasar? – la voz de su jefe tras la puerta lo desconcentra y voltea a verlo, sin mucho ánimo le dice que pase, Milliardo entra y sin cerrar la puerta se acerca al escritorio, traía un paquete envuelto en papel regalo, Heero mira el objeto y después a su jefe, enarcando después una ceja



Es para ti, gracias por tu ayuda – dice Milliardo solemnemente, no se sentía muy bien siendo amable, pero su hermana había insistido en que se mostrara así con él si quería que después le hiciera el favor de cuidarla a ella, mientras él hacía una visita a Duo



Hubiera preferido un aumento – responde secamente, mirando con fastidio a Milliardo, y a él su comentario no le agrada en absoluto



De eso hablaremos luego – contesta también con fastidio y un poco de enojo, ambos se miran a los ojos por unos momentos, sintiéndose un aire incómodo entre los dos



Bueno ¿irás a ver a mi hermana hoy? – pregunta mostrando desinterés, pero realmente deseaba que Heero respondiera que sí



Terminando mi turno – responde serio



¿Y podría pedirte un favor? – por parte de Heero se escucha un pequeño gruñido, pero sin decir nada continúa mirando a su jefe en espera de que le dijera dicho favor, Milliardo se aclara la garganta suavemente y sonríe un poco



Es que necesito hacer algo importante en la noche ¿Podrías cuidarla? – antes de responder a la extraña y amable petición del rubio, Heero lo mira con desconfianza unos momentos y tuerce la boca ligeramente



Si, pero lo hago por ella, no por ti ¿de acuerdo? – sonriendo aliviado, Milliardo se acerca más a su empleado y estira su mano derecha hacia él, pero Heero la mira unos momentos e ignorándolo baja su mirada al escritorio, dejando a su jefe con la mano estirada y rabiando de coraje en sus adentros



Te veo en la noche – dice en tono áspero y se da media vuelta rápidamente, saliendo después de la oficina sin siquiera cerrar la puerta, Heero nota que ya no está ahí y levanta la mirada, casi a punto de sonreír



¿Algo importante? Ya veremos – de todos los cabellos que conformaban la cabeza del chico estoico ninguno era de tonto, por lo que no había creído en absoluto la excusa, por eso tenía pensado averiguar que era aquello importante, porque estaba casi seguro que su jefe iba a ir al lugar de citas







Aún enojado por la actitud de su empleado unas horas atrás, Milliardo entra a la oficina de Heero una hora antes del término de la jornada, mirándolo fríamente, aunque la actitud de Heero hacia su jefe no era muy diferente



Ya me voy, te veo en la casa en una hora ¿de acuerdo? – se dirige hacia él tratando de parecer amable



Si – responde secamente sin prestarle mucha atención, Milliardo sale de la oficina sin decir nada más, Heero lo mira marcharse, despidiéndose de sus otros empleados y casi enseguida deja lo que está haciendo y se pone de pie, agarra el saco de su traje que estaba en el respaldo de la silla y se lo coloca, saliendo después de la oficina, sale de la empresa y observa como su jefe sube a su auto y se marcha, pide un taxi y le indica la dirección de la casa de los hermanos. Al llegar a su destino Heero le pide al taxista que se estacione a una cuadra de la casa



Esperaremos – indica Heero, y el taxista se abstiene de cualquier pregunta, mientras le pagara realmente no importaba lo que tramara ese sujeto







Hola hermano – saluda contenta Relena al verlo entrar en su habitación



¿Cómo sigues? –



Muy bien ¿qué dijo Heero? Cuéntame – dice la chica con una gran sonrisa



Que si, voy a prepararme, él llega en menos de una hora ¿de acuerdo? – la chica afirma contenta, aquel era el principio de su historia con el amor de su vida. Milliardo sale de la habitación de su hermana para tomar un baño.







Mientras tanto Heero esperaba impaciente dentro del taxi, sin perder de vista la casa de los hermanos



“¿Qué estoy haciendo? Esto es patético. Después de todo, él no vale la pena” – aunque pensara de aquella forma, Heero no podía evitar sentirse intranquilo por la situación, sabía la clase de persona que era Shinigami, pero no lo podía evitar, él lo amaba



El taxímetro sigue marcando señor – dice el taxista cuando mira su reloj y se da cuenta que han estado estacionados por más de media hora, Heero voltea y ambos se miran a través del retrovisor



¿Y qué? – contesta Heero no muy amistosamente, dejando callado al conductor, después mira su reloj y se da cuenta que solo faltan diez minutos para que se cumpliera la hora, entonces saca su teléfono celular y marca a su jefe



¿Diga? – contesta Milliardo que se encontraba junto a su hermana, sentado en la cama



Soy Heero, hay bastante tráfico y tardaré, puedes irte, Relena no se quedará sola mucho tiempo – explica Heero, no dejando muy contento a su jefe, pero si lo pensaba bien, no podía esperar a su empleado mucho tiempo, ya que podían ganarle a Duo, así que era mejor hacer caso y marcharse



Esta bien, adiós – responde serio, colgando enseguida, Relena lo mira confundida



¿Qué sucede? –



Se tardará un poco ¿está bien si me voy? –



No hay problema hermano, de verdad – dice de forma dulce, su hermano sonríe y le besa la mejilla antes de levantarse de la cama, enseguida sale de la habitación y después de la casa, sube a su auto y se marcha



Sígalo – indica Heero, enseguida el taxista enciende el taxi y sigue el auto de Milliardo, pronto Heero se da cuenta que efectivamente se dirigía al lugar de citas







Esa noche Quatre asiste al lugar de citas, todavía no quería decirle de su renuncia a sus jefes porque quería esperarse a ver a Trowa, le explicaría la situación y si escuchaba un sí de su parte entonces dejaría el trabajo, mientras tanto seguiría yendo. Wufei y Duo al igual que su amigo llegan temprano, por lo que ahora Lady estaba de buen humor y no les había gritado como en ocasiones pasadas. La noche era joven y aún ninguno tenía cliente, los demás acompañantes del local en su mayoría estaban ocupados, así que las cosas no iban tan mal, además después de todo ninguno de los tres quería atender a alguien, Duo sentía hastío, sobre todo después de lo ocurrido la noche pasada con su desagradable cliente. Quatre quería guardarse para su cliente favorito pues ya no le importaban mucho las comisiones que pudiera estar perdiendo. Wufei vivía en la confusión total y prefería pensar un poco la situación, aunque luego le doliera la cabeza



Siento que estoy en un velorio – dice Duo al sentirse tan incómodo por el silencio que se había formado en la mesa



Cierto, pero pronto caerá algo – responde Quatre sonriendo, aunque realmente se sentía satisfecho sin tener que atender a un cliente



Tú no quieres eso ¿o sí? – pregunta malicioso Wufei a su amigo, haciéndolo sonrojar



No seas bobo – Quatre ríe tontamente y sus amigos se reservan cualquier comentario



De cualquier modo, es raro que nadie nos haya pedido – comenta Duo, sintiéndose un poco ofendido, sabía más o menos a que hora recibía más visitas, pero sabiéndose uno de los acompañantes más solicitados no podía evitarlo



Que horror – se escucha el comentario por parte de Wufei que miraba hacia la puerta, Quatre lo mira a él y Duo mira hacia la entrada, sorprendiéndose del sujeto enmascarado que en más de una ocasión se había presentado en aquel lugar, después voltea Quatre también



Ese ha venido antes ¿no? Se ve que no está nada mal – comenta de forma pervertida, ganándose una mirada suspicaz por parte de sus amigos



No te emociones Quatre, ese es mío – comenta Duo, sus amigos lo miran desconfiados, el trenzado no solía hacer esa clase de comentarios, era obvio que algo traía en manos y el rubio ya imaginaba qué. Shinigami levanta su mano y la agita cuando ve que Catherine se pone de pie con intención de acercarse a la mesa, con eso la chica entiende que Duo ha aceptado al cliente, Milliardo sonríe por el éxito y se acerca a la mesa, Quatre le sonreía al igual que Duo, pero en cambio Wufei lo miraba con desprecio



Buenas noches – saluda el enmascarado, sonriendo seductoramente



Hola – contesta Duo de forma alegre



¡Oh! Pero que veo – después de volverle a sonreír a Duo, la mirada celeste se fija en el otro chico lindo que se mostraba amable con él



Eres una criatura celestial – alaba de forma tonta, haciendo que Quatre ría de forma aún más tonta, sonrojándose a la vez



Ay por favor... bueno, es cierto – responde de manera infantil, pasándose un poco de cabello tras la oreja, a excepción de Wufei los otros se ríen



Me pregunto, si tres son multitud ¿qué serían cuatro? – pregunta el cliente de forma maliciosa, mirando de reojo al tercer acompañante, Wufei gruñe y le voltea la cara, Duo lo mira fijamente mientras sonríe



Sea lo que sea, a mí no me gusta compartir, las orgías no son lo mío – contesta de forma coqueta, bufando su grande sonrisa



¿Entonces vamos a otra mesa? – propone el enmascarado



Claro – contesta Duo, estira su mano para que el cliente la sostenga y lo ayude a ponerse de pie, Milliardo así lo hace y el acompañante se posiciona a su lado



Se los devuelvo luego – dice Milliardo a los otros dos, guiñándoles el ojo, Quatre le sonríe nuevamente y Wufei lo ignora



Imbécil – dice Nataku cuando se han marchado y Quatre ríe por lo bajo



No seas amargado – comenta el rubio, pero Wufei no le responde, solo mira de reojo a Duo y su cliente. Ambos se sientan en una de las mesas frente a la oficina, donde el enmascarado daba la espalda a la recepción. Catherine les había observado todo el tiempo, y no se veía muy contenta, solo esperaba que a Duo no se le ocurriera irse a un Hotel con ese sujeto



Buenas noches – la voz varonil que escucha a su costado la hace reaccionar, volteando enseguida, sintiendo que la sangre se le congela cuando ve que se trata de Heero, quien había estado afuera todo el tiempo, esperando el momento adecuado para entrar



Ho... hola – saluda nerviosa, sintiéndose intimidada bajo la mirada cobalto del cliente



¿Está disponible Shinigami? –



Este... no, él está... – la chica no puede evitar girar su mirada hacia la mesa donde estaban Shinigami y Zechs, Heero voltea también, sintiendo la sangre hervir al ver a Duo riendo con el farsante de su jefe, pero aguantándose la irritación, tan solo aprieta con fuerza uno de sus puños, mirando fijamente al trenzado.



Bueno, supongo que le pasa a gente como tú – dice Duo mientras toca la nariz de su cliente con el índice derecho y le mira a los ojos. El trenzado aún no advertía la presencia de Heero



Bastante – responde en voz baja, acercándose a Duo para buscar sus labios, pero él lo evita de forma traviesa, alejándolo a un brazo de distancia de él, mirándolo coquetamente, después lo toma de la camisa y lo atrae hacia él, jugando su lengua detrás de su oído, haciendo sonreír a su cliente



Travieso – comenta Zechs con sonrisa satisfactoria, Duo también sonríe y se aleja un poco de él, pero al hacerlo mira hacia la recepción, sorprendiéndose al ver que Heero los observaba, enseguida se queda paralizado



¿Qué pasa? – al no sentir movimiento alguno, Zechs intenta voltear, pero antes de que lo haga y después de que la mirada violeta se cruzara con la cobalto, Duo vuelve a moverse y le sonríe, sujetándolo del rostro y acercándose después para darle un beso en los labios, siendo correspondido al instante, con las manos de su cliente aferradas a su cintura, Heero siente como si una estampida de caballos pasara sobre él



Maldito – sin soportarlo un instante más, Heero se da bruscamente media vuelta y sale del local, Catherine lo mira marcharse y agacha la mirada, sintiendo pena por él. Mientras que en la otra mesa, los chismosos de Wufei y Quatre miraban la misma escena, sorprendidos de lo que era capaz de hacer Duo por deshacerse de Heero. La puerta de la oficina se abre y Treize sale por ella, quedándose en shock cuando ve que el sujeto de noches pasadas estaba ahí, con alguien a quien no veía pues solo miraba la espalda del cliente y unas manos en su rostro, pero la sola idea de que fuera Wufei lo hacía rabiar, por eso se acerca de forma decidida, interrumpiendo el beso, pero dándose cuenta también de su error al ver con alegría que se trata de Duo y no de Wufei



¿Qué sucede? – pregunta molesto Duo



No, continúen – contesta Treize, alejándose de ellos, Zechs no podía dejar de sonreír pero Duo fija su mirada en la recepción, viendo con desilusión que Heero ya no está, pero sabía también que no podía estar lejos



Vamos a un Hotel – la propuesta de Duo pone a Zechs de mil colores, no esperaba que tan pronto pudiera estar sucediendo eso, se notaba que le había gustado mucho a Shinigami, pero lo que no sabía es que Duo solo lo estaba usando para deshacerse de su empleado para siempre



Claro, vamos – más que contento, Zechs se pone de pie y Duo le sigue, fingiendo una sonrisa, en cambio él muestra la más sincera de las suyas y lo sujeta de la mano, caminando ambos a recepción, siendo observados con sorpresa por Wufei, Catherine y Quatre, a diferencia de Treize, que estaba feliz de que siguiera siendo Duo y no Wufei



Trabajo extra – dice Duo cuando llega con Catherine para firmar el libro de control que Lady les obligaba a firmar cuando salían con algún cliente, pero antes que la pluma toque el papel, la recepcionista coloca su mano sobre la de Duo, mirándolo fijamente



¿Estás seguro? – pregunta en voz baja, mirando de reojo por breves momentos al enmascarado, Shinigami sonríe



No te preocupes ¿sí? – guiñándole el ojo, mueve sutilmente su mano y la chica lo suelta, entonces firma el libro, mira a la chica y le sonríe de nuevo



Hasta pronto – dice Zechs antes de tomar a Duo del brazo, Catherine sonríe sin ganas y entonces se marchan. Al salir del local, Heero estaba de pie junto a la puerta, mirándolos fríamente, con ganas de acercarse y separarlos, pero conteniéndose solo les mira marcharse, sin que ellos se percataran de su presencia



Maldición – expresa molesto, decepcionado, y tal vez resignado, quizás lo mejor era aceptar una vida junto a su mejor amiga, aunque no la deseara en lo más mínimo y aunque su cariño hacia ella fuera completamente diferente al que ella quisiera que le tuviera. Sin más que hacer en ese lugar, mira su reloj y se percata que ya ha pasado más tiempo del previsto, entonces busca otro taxi para ir a casa de su amiga como lo había prometido en un principio.



¿Éste es tu auto? – pregunta emocionado Duo cuando ve el Porsche negro convertible de su cliente



¿Te gusta? – sonríe amablemente mientras abre la puerta del copiloto



Si, es hermoso – responde asombrado, entrando después al auto, Zechs cierra la puerta y después sube él, andando el auto poco después de encenderlo



¿Sabes? Mi hermana estará en casa, iremos a un Hotel ¿cuál te gusta? – sorprendido de que se le tomara en cuenta de esa forma, Duo voltea hacia su cliente y sonríe



El que sea está bien, nunca me fijo – responde con desinterés, realmente cuando se iba con un cliente a algún Hotel, solo iba para hacer su trabajo y ya



Entonces será el mejor – contesta sonriente y Duo siente una extraña alegría, recordaba los momentos cuando aún salía a citas como un chico normal







Sigo sin creerlo, se fue con él – decía Wufei con el ceño fruncido y los brazos cruzados



Eso planeaba, algo quiere demostrarle a Heero, tal vez su desinterés – dice Quatre casi en la misma posición que su amigo, ambos estaban serios, con la mirada baja



Pero ese idiota tiene la culpa, debería preocuparse más por sí mismo, además es un ingenuo por creerle a esa mujer – expresa con un poco de frustración



Cierto – apoya Quatre y por unos momentos se quedan en silencio, hasta que sienten la presencia de alguien cerca de ellos, entonces levantan la mirada, se trataba de Treize, quien miraba fijamente a Wufei, él le corresponde la mirada y pronto Quatre siente el ambiente tan hostil que intenta ponerse de pie



Siéntate – dice Wufei a Quatre sin dejar de mirar a Treize, su amigo obedece



¿Podemos hablar? – pide de forma tranquila, mostrando una mirada amable pero determinante, Wufei siente que se sonroja y mira hacia otro lado



Está bien – responde dócilmente, Quatre claramente sorprendido lo mira, su amigo no parecía ser el mismo de siempre, Treize sonríe por la respuesta, suspirando levemente



Entonces me voy – dice el rubio, intentando nuevamente ponerse de pie



No, tú quédate – indica Nataku, poniéndose de pie



Vamos – Treize y Wufei se alejan de la mesa, dejando a Quatre muy sorprendido pero también confundido, además que no estaba enterado del incidente del departamento, le parecía confuso ver a Wufei con esa actitud frente a su jefe







Su asombro era mucho mayor que con el auto, el Hotel al que lo había llevado Zechs se tapizaba en lujos, por lo que podía ver de instalaciones, tamaño, decorados e incluso los empleados, ese era uno de los mejores, sus ojos estaban ampliamente abiertos



¿Éste está bien? – pregunta al acompañante mientras saca una tarjeta de crédito, Duo lo mira poco después y muestra una mueca de duda



Es hermoso pero no es Motel – responde un poco confundido, enseguida Zechs comienza a reír y Shinigami lo mira confundido mientras arquea una ceja



No te preocupes por eso – contesta amable



Entonces está bien – comenta también amable aunque no le había gustado que se riera. El rubio entrega la tarjeta a la chica tras la computadora y enseguida ella los registra. La habitación no era menos lujosa que el resto del Hotel, desde la iluminación de las hermosas lámparas que colgaban del techo, hasta las cortinas y alfombras daban un toque magnífico, jamás había estado en un lugar parecido



Éste Hotel está a tu altura – expresa Zechs de forma dulce, mirando atentamente el rostro asombrado de Duo, él voltea al oír el comentario y le sonríe



No, yo... – sin dejarlo terminar, Zechs estira su mano y toma el brazo del acompañante, jalándolo hacia él



No digas nada para contradecirlo, eres hermoso – acariciándole las mejillas con sus labios lo hace sentir un ligero cosquilleo, haciéndolo cerrar sus ojos, sintiendo pronto los cálidos labios del rubio sobre los suyos, bajando lentamente las manos hacia su cintura, posesionándose con suavidad de ella, y la lengua que acariciaba la suya buscaba tener el dominio, Duo abre levemente sus ojos, observando la fría máscara de su cliente, pero algo le decía que no quería tener sexo con él portando aquella, entonces se separa poco a poco, Zechs lo mira confundido



¿Qué sucede? –



Quiero ver tu rostro – pide de forma dulce, mirándolo a los ojos, pero Zechs se queda callado unos momentos



No puedo – responde poco después, Duo frunce el ceño levemente y se aleja un poco



Hasta el momento parecías diferente, pero eres igual a todos – sintiéndose nuevamente como solo un objeto de placer, el trenzado agacha un poco la cabeza, pero para Zechs aquello es como una ofensa, a pesar de que tenía razón



No me compares con nadie – Duo voltea nuevamente, mirando a través de su máscara, una mirada determinante que por breves momentos le recuerda a la de Heero



Me gustas mucho Shinigami... demasiado – el rostro de Duo adquiere una tonalidad roja ante el comentario, y sus ojos muestran sorpresa cuando ve con asombro que su cliente se quita lentamente la máscara, dejándola caer al suelo y mostrando su hermoso rostro, de piel pálida, facciones casi perfectas y la expresión de sus ojos mejor definida que a través de una absurda máscara, su rostro se tiñe completamente de una tonalidad carmesí, frente a él estaba un hombre hermoso por fuera, pero aunque él no lo sabía, podrido por dentro







Atrás del local donde solían tirar la basura diaria, no era precisamente el mejor lugar para conversar, pero era donde Treize se había detenido. La luna que brillaba ese día no lograba darles alcance, pero a cambio de ello tenían buena iluminación. Treize esperó unos momentos antes de comenzar a hablar y Wufei lo miraba de soslayo, no podía engañarse así mismo y decir que no estaba nervioso



¿Y bien? – pregunta por fin, deshaciéndose del silencio que se había formado, mostrando indiferencia y a la vez interés, Treize lo mira y serio se acerca, agachándose ligeramente hacia el chino, quien lo miraba sin entender la actitud



Discúlpame – dice por fin, con tono amable y realmente arrepentido. Wufei lo mira por un largo tiempo, incapaz de contestar



¿Por qué? – cuestiona dudoso tras largos e inquietantes segundos de silencio para Treize, quien se levanta y lo mira, sonriéndole levemente



Por intentar ser restrictivo, la verdad es que no me gusta que te toquen pero... –



No es necesario – dice Nataku, mostrando el ceño fruncido como siempre acostumbraba



No entiendo – comenta confundido



Que te disculpes, la situación no cambiará, no seremos amantes, ni siquiera me interesa ser tu amigo – expresa de forma desdeñosa, sarcástico, con duras muecas de burla que hacen sentir inquieto a Treize, pero también molesto



¿Por qué tanta arrogancia? – pregunta dolido, mirándolo a los ojos, provocándole nuevamente un sonrojo. Wufei se queda callado, con el cuerpo y el rostro rígidos



Tienes miedo ¿verdad? – a través del cristal de sus ojos encuentra la respuesta, causando en Nataku una sensación extraña, nueva y a la vez agradable



Vete al diablo – exclama enojado, intentando dar un par de pasos después de haberle dado la espalda, pero pronto su jefe se apresura a tomarlo del brazo y jalarlo hacia él, logrando que sus pechos se encuentren, el rostro de Wufei se colorea de tonalidad roja y aunque lo intenta de forma suave, no puede evitar ser tomado por Treize, robándole un beso. Un breve cosquilleo le recorre la espalda antes de apartarlo con brusquedad, mirándolo con rudeza y confusión



Basta, no... – sin darse por vencido, su jefe vuelve a callarlo sellando sus labios, recibiendo oposición de nueva cuenta, pero ésta vez se hace de mejores armas, tomando en un fuerte abrazo el delgado cuerpo, pronto Wufei se siente doblegado y deja de desistir, cerrando sus ojos y respondiendo aquel beso. Igual que la noche en el departamento del acompañante, ambos se besan sin que Wufei oponga resistencia



Espera... – al sentir que les falta el aire se separan, Treize mira el rostro sonrojado de su empleado y le acaricia la mejilla, mirándolo afectuosamente, en cambio Wufei desvía su mirada, intentando apartar el cuerpo de su jefe



¿Por qué insistes tanto? Si yo no te quiero – la pregunta de Wufei hiere a Treize, pero aún así sonríe irónico, ni siquiera él mismo sabía porque tenía tanto interés en Wufei, y él le preguntaba aquello



Porque puedes llegar a hacerlo, y yo te quiero ayudar – contesta casi enseguida, Wufei voltea hacia él de forma dura, clavando los ojos negros en los azules



¿Quién es el arrogante ahora? – pregunta molesto, apartándolo de él con un movimiento fuerte, estaba enojado por la respuesta anterior, cada vez que pensaba podía tener una conversación decente con su jefe, éste terminaba diciendo cosas que le desagradaban. Por eso se marcha enojado, dejando a Treize sin palabra que decir, sin ademán qué hacer y mucho menos qué pensar, estaba como piedra, Wufei era y seguiría siendo un misterio para él







Las manos suaves de Zechs recorrían la estrecha espalda de Shinigami, repartiendo besos en hombro y cuello, disfrutando del sabor de su piel al desnudo, sin nada que ocultar, encontrándose en la misma situación, recibía de él delicados gemidos, envueltos en susurros que llegaban a su oído de forma dulce. Se sentía satisfecho, el calor que emanaba del cuerpo del trenzado le hacían sentir correspondido, pues su blanca piel ardía en igualdad de deseo. Con pasos lentos le guiaba hacia la amplia cama, sin perder detalle alguno de sus acciones hasta llegar a ella, Zechs contempla el rostro de Duo antes de acostarlo en la cama, sonriendo al sentirlo tan dispuesto, admira sus ojos y le besa en los labios, su cuerpo comienza a descender con el suyo hasta estar completamente sobre él, donde los besos que le hizo llegar no repararon en intensidad, saboreando sus labios, después la totalidad de su rostro, cuello, pecho y abdomen, hasta tomar su entrepierna con la boca, logrando que su cuerpo se arqueara ligeramente al frente



Duo jadea al instante, sin poder dejar de mirarlo darle aquel placer, sin hacerlo terminar Zechs sube de nuevo y besa los labios del trenzado de forma suave, mientras baja sus manos, toma sus piernas y las separa, preparado también poco a poco se introduce en él tras colocarse un condón, causándole en un principio un poco de dolor, transmutado casi al instante en placer, le mira de nuevo a los ojos y comienza a moverse, provocándole placenteras sensaciones, haciéndolo gemir y apretar su espalda con fuerza



Duo estaba entregado al momento, reprochándose por tomar aquella actitud, Zechs era un cliente, no su amante, pero de pronto había sentido la imperante necesidad de sentirse amado, incluso protegido. Si no fuera porque la mayoría de las veces se mostraba fuerte habría llorado en ese instante, pero aleja todo pensamiento parecido y poder entregarse al momento de placer que compartía con su cliente, porque en esa ocasión, diferente a tantas otras, él también estaba disfrutando de aquel momento que estaba a punto de terminar. Duo gime fuerte cuando se siente llegar al igual que Zechs, besándose apasionadamente tras lograrlo



El trenzado debía de admitir que había quedado más que satisfecho, no habría imaginado que Zechs fuera excelente amante. Luego de retirarse, Zechs observa el candoroso rostro del acompañante y sonríe, después lo besa en los labios, acostándose al otro extremo de la cama, una vez que el trenzado calma su respiración le sonríe de forma coqueta, girándose levemente hacia Zechs, besándolo en los labios



Eres bueno – alaba en forma cínica y un poco hipócrita, aquello era algo que siempre le decía a sus clientes aunque hubiesen sido malos, pero en lo particular realmente le había gustado, incluso había representado algo más que simplemente sexo por trabajo



Tú también – le responde sincero, nuevamente Duo sonríe y vuelve a acostarse, ésta vez con el pecho contra la sábana, acariciando algunos de los cabellos sueltos de Zechs sobre la misma, miraba perdidamente cualquier punto, no quería pensarlo, detestaba hacerlo, pero Heero no salía de su mente, así como él se había entregado a un cliente, seguramente él y su prometida habían vivido miles de momentos iguales, se le revolvía el estómago solo de intentar imaginarlo







Durante el camino a casa de Relena, Heero no había sacado de su mente aquella terrible imagen de ver a Duo marchándose con el pesado de su jefe, y ahora que estaba con su amiga la situación no era distinta, ella hablaba mientras él mantenía sus pensamientos muy lejos de ella, dándole vueltas una y otra vez a lo mismo, hasta hace un poco aún tenía la ilusión del chico que le había robado el corazón dos años atrás, imaginando su reencuentro e incluso una vida a su lado, pero todo aquello se había esfumado un par de noches atrás, cuando por fin después de haberlo hecho suyo, éste le había confesado sus verdaderos pensamientos y sentimientos, le recordaba, pero aunque se había sentido feliz por unos momentos, todo se había derrumbado al saber que aquella noche también había sido por su trabajo, y le dolía, porque ni siquiera podía comprobar lo contrario, a la mañana siguiente no recordaba mucho de aquella noche, y su cartera había amanecido con mucho menos dinero del que tenía antes de conocer a Duo, pequeña prueba de que realmente Duo había cobrado por lo sucedido



Heeeero – canturrea Relena, mirando divertida a su amigo, quien enseguida reacciona, volteando a verla, intentando mostrarse amable



¿Qué pasa? –



¿En qué estás pensando? –



Nada, sigue hablando – dice desganado, no ponía atención a lo que decía su amiga, pero por lo menos se escucharía algo más que el silencio



Ya terminé, mejor cuéntame algo tú – contesta amable, mirando con entusiasmo a su amigo que a diferencia de ella no tenía mucho que contar. Heero se queda callado unos momentos, volviendo a pensar en la horrible imagen



¿Era muy importante lo que tenía que hacer Milliardo? – la pregunta de Heero confunde un poco a la chica, quien enmudece unos instantes, sonriendo después, tratando de parecer lo más normal posible



Este… sí, pero no me dijo exactamente qué era – responde tranquila, mirando fijo a su amigo, tratando de estudiar en su expresión si realmente le había creído



Ya veo – ante su ambigua e indiferente respuesta, Relena no sabe si sentirse inquieta o aliviada, pero sentía que algo no estaba del todo bien



¿Estás bien? – cuestiona Relena, preocupada por su amigo, no se veía nada bien



Sí – contesta cortante, enmudeciendo por algunos momentos, sus pensamientos del día anterior le acosan de nuevo, su mirada se posa sobre la chica que en ese momento se encontraba hojeando una revista, ya que sabía que con la compañía de Heero solo tenía dos caminos, hablar hasta el cansancio o entretenerse en algo más



Relena... – llama en tono suave, captando la atención de su amiga, quien le sonríe de oreja a oreja, cerrando la revista



Intentémoslo – en un principio aquella propuesta deja confundida a Relena, pero cuando él se acerca un poco más, sin lograr estar muy cerca de ella, logra comprender un poco, sonrojándose, sintiendo también pena, quizás Heero no se refería a lo que ella pensaba, pero no podía evitarlo, ese era su sueño desde sus días en la Facultad



¿De qué hablas? – pregunta seria, mirando directo a los ojos cobalto



Salgamos, como novios – responde sin dudas, mirando decidido a la chica, quien enseguida se pone de mil colores, apartándose un poco por instinto, moviéndose hacia atrás en la cama, había soñado con eso durante años, sin embargo se sentía preocupada ahora al oírlo



¿No quieres? –



¡Si quiero! – manifiesta entusiasmada, el corazón le latía con prisa y no podía ocultar su gran sonrisa, aunque algo en el fondo la hacía sentir inquieta, tal vez era la culpa que le atormentaba, porque sabía que todo era gracias a su sucio plan



Bien – responde secamente, por mucho que quisiera hacerlo, era incapaz de fingir, no sentía ni gusto ni pena, simplemente había tomado una decisión



No sabes lo feliz que soy – expresa dichosa, llevándose ambas manos al pecho, intentaba no parecer torpe, pero el simple hecho de estar tan sonrojada como estaba la hacía verse así



Heero pero, yo sé lo que sientes – comenta poco después, apagando su sonrisa, él la mira en silencio unos momentos, se levanta ligeramente de la silla donde se encontraba sentado y se acerca a ella, sujetándola de la barbilla le da un beso en los labios, debido a la emoción Relena abre los ojos ampliamente, con el rostro hasta el tope de ardor, Heero se separa de ella casi al instante y penetra su mirada en la de ella



Ayúdame a olvidar a Duo – pide de forma tranquila pero sintiendo real dolor, no deseaba en lo más mínimo a su amiga, pero el aprecio que le tenía estaba seguro que podía transformarse en algo más



Cuenta conmigo – apoya con otra sonrisa, mirándolo con ternura, sintiéndose feliz y desdichada al mismo tiempo, porque su amigo había sido muy claro la madrugada en que se había accidentado, no sentía nada con ella porque no le gustaban las mujeres y tampoco la quería como ella deseaba, todo porque amaba al maldito de Duo



Gracias – por aquella respuesta Heero sonríe levemente, al menos tenía alguien valioso que lo apreciaba y estaba dispuesto a sacrificar mucho por ese alguien







Junto con el agua, las manos de Zechs recorrían la totalidad de su cuerpo, disfrutando nuevamente de la exquisita piel que lo volvía loco, Duo nuevamente se entregaba a su cliente, quien al parecer estaba muy satisfecho con sus servicios, y él a su vez se sentía bien, ahora estaba seguro que había tomado la decisión correcta, en todo el tiempo que llevaba de acompañante había sido muy selectivo con los clientes a quienes aceptaba en ese tipo de trabajo, no cualquiera podía decir que había estado en la cama con Shinigami. Zechs por su parte no podía creer que realmente estaba con Duo ahí, haciéndolo suyo, poseyendo su cuerpo, ese que había deseado desde que lo había visto por primera vez, solo esperaba que su plan tuviera los resultados esperados, así habría separado a Heero de él obteniendo la victoria.



¿Cansado? – pregunta Duo de forma coqueta, al sentir la respiración agitada de su cliente atrás de su oído cuando ha finalizado, recibiendo como respuesta besos en su cuello y caricias en el pecho



Veo que no – se contesta divertido, girándose hacia Zechs, colocándole los brazos al cuello, besándolo después en los labios



Nunca me cansaré de ti – expresa lascivo, apretando el cuerpo contra el suyo



¿Ah no? Entonces salgamos de aquí – sonriéndole divertido, baja las manos de su cuello y se gira levemente para cerrar las llaves del agua, Zechs le suelta por completo y abre la puerta, estirando su mano hacia un par de batas que colgaban de la pared, envuelve a Duo con una y se envuelve con la otra, al salir del baño el acompañante se dirige a la cama mientras que el cliente se acerca al teléfono para pedir servicio a la habitación, después de hacerlo se acerca también a la cama, mirando con intensidad a Duo



Me fascinas – expresa alucinado, acercándose a él para besarlo, pero Duo le sella los labios con su dedo índice, sonriendo pícaramente



Y aún no has visto nada – contesta provocativo, haciendo sonreír a Zechs



¿En serio? Demuéstramelo – reta con picardía, Duo acepta el reto y acercándose a Zechs le coloca las manos en el pecho, empujándolo con fuerza para acostarlo en la cama, con un movimiento rápido se sube sobre sus caderas, apoyando las manos en su abdomen, se muerde el labio inferior, mostrando ojos llenos de deseo, sube sus manos por el pecho, descubre un poco de éste, mete después ambas manos por debajo de la bata, acariciando a plenitud, los dos se sonríen con complicidad, pero antes de cualquier movimiento por parte de alguno alguien llama a la puerta, tratándose del servicio a cuarto



Demonios – se queja Zechs, cuando la situación se ponía interesante les interrumpían



Ve tú – pide Duo mostrando una sonrisa infantil, bajándose enseguida de él, su cliente no tiene más remedio que obedecer, levantándose sin ánimos, Duo ríe entretenido, por instantes casi podía sentir que era su pareja y no un cliente







Relena se había quedado dormida no mucho después que Heero le pidió que le ayudara a olvidar a Duo, mientras que su amigo se había quedado pensativo, a pesar de haber tomado su decisión lo seguía pensando, se sentía ruin por utilizar a su amiga como medio para olvidar a Shinigami, era lo más bajo que había hecho, pero la decisión estaba tomada, y aunque lo siguiera dudando no cambiaría de parecer, además era más que obvio que sus intenciones eran aquellas, seguramente Relena lo sabía a la perfección, al menos no le estaba mintiendo



¿Podré lograrlo? – se pregunta mientras observa a su amiga, acostada en la cama, durmiendo tranquilamente, observando en su rostro una amplia sonrisa, prueba de que seguramente estaría soñando algo agradable. El reloj de tocador marcaba poco más de la media noche, por lo que decide irse, seguro que Relena despertaba hasta la mañana siguiente, así que para despedirse se acerca y le besa la mejilla, alejándose enseguida, apaga la luz del cuarto antes de salir y después se marcha de la casa, pidiendo un taxi después de unos momentos, dirigiéndose a casa, iría a dormir y al día siguiente sería un nuevo despertar, estaba decidido a hacer una nueva vida lejos de los pensamientos que se dedicaban exclusivamente a Duo, pero antes de eso tenía que despedirse de él, verlo por última vez, lo haría otra noche, porque aquella seguramente era para Milliardo, la persona que por su arrogancia y bufonería detestaba más que a cualquiera







Aunque lo desearan, sus cuerpos ya no daban para más esa noche, ahora se mantenían acostados en la cama, bebiendo la última copa, la botella en el carrito estaba por acabarse al igual que los bocadillos, el desorden y sus cuerpos bañados en sudor eran la más grande prueba de la pasión de aquella noche



No lo puedo creer – comenta Duo mientras observa lo poco de licor que le queda en la copa, Zechs voltea hacia él y le sonríe



¿Qué cosa? –



Todo lo que ha sucedido, es extraño – responde encogiéndose de hombros, bebiendo lo último de su bebida



¿Por qué es extraño? – cuestiona curioso, apoyando el peso de su cuerpo en un codo, mirando fijamente a Duo, quien deja la copa vacía junto al mueble al lado de la cama, mirando después hacia el techo



Porque generalmente el cliente me lleva al Motel, hago mi servicio, me paga, nos deseamos buena suerte y se acabó – responde melancólico y sonriendo con tristeza, el rubio lo mira fijamente, quedando ambos en silencio unos momentos, hasta que la mano de Zechs se posa sobre la mejilla de Duo, haciéndolo voltear hacia él



Quédate a mi lado – los ojos violetas se abren ampliamente, no creyendo que estuviera haciendo esa petición, no podía siquiera hablar, no tenía respuesta alguna, ahora sabía lo que había sentido Quatre, con la diferencia de que él no amaba a su cliente



Pero... –



Solo dime que sí, acéptame, yo te puedo hacer feliz, te sacaré de esto – su firmeza y convicción hacen sentir a Duo una agradable sensación, tal vez no amaba a Zechs, pero estaba convencido de que era alguien muy especial, esa noche se lo había demostrado



No puedo – responde poco después, sujetando la mano de Zechs y retirándola de su mejilla, no sin antes besarla, mirándolo con ternura



Te estoy agradecido pero no acepto –



¿Por qué? – pregunta dolido



Porque amo a alguien más y porque no puedo dejar de ganar el dinero que éste trabajo me hace ganar – contesta sinceramente, mirándolo a los ojos, Zechs comprende la segunda situación, pero la primera le desagrada, porque estaba casi seguro que se trataba del idiota de su empleado



Si es por dinero no te preocupes, tengo el suficiente – la respuesta de su cliente arranca en un Duo una sonrisa divertida



Yo me crié en un orfanato ¿sabes? Y ayudo al mantenimiento – explica francamente



Yo me encargo de ellos – responde enseguida, porque a él el dinero le sobraba, y si con él compraba la libertad de Shinigami, entonces no dudaría en gastarlo



Es que... –



Sin excusas – interrumpe Zechs, sentándose completamente en la cama, mirando al acompañante, acercándose un poco más a él



Me encantas, quiero tenerte a mi lado, prometo adorarte como te mereces, hazte mi dueño, mi vida te pertenece – expresa con júbilo y pomposidad, haciendo sonrojar sobremanera a Duo, haciéndolo sentirse incrédulo en que aquella declaración fuera verdad, incluso de que Zechs fuera verdad, pues en esos momentos le parecía demasiado lindo para serlo. Sin duda se había quedado sin palabras



No tienes porque contestarme ahora ¿de acuerdo? Piénsalo, a mi lado no te faltará nada – culmina su exposición, sintiendo que ha ganado miles de puntos a su favor, la expresión de Duo le decía que lo estaba considerando



Está bien, lo pensaré – contesta dudoso, sonriendo con timidez, Zechs no puede ocultar su sonrisa, acercándose más en un arrebato para tomar a Duo entre sus brazos



Gracias – dice feliz, apretando más sus manos en la espalda de Duo, cuyo corazón se sentía inquieto, porque Heero no saldría de él en mucho tiempo, pero si él estaba por hacer una nueva vida junto a Relena, entonces él debía considerar también hacer lo mismo, ahora sin preocupaciones acerca del orfanato, pues Zechs estaba dispuesto a asumir su compromiso.







Nunca antes Quatre había pasado una noche tan aburrida, Duo se había marchado con un cliente a un Motel, Wufei se había retirado para extrañamente conversar con su jefe, y por si fuera poco, esa noche Trowa no se había dignado a aparecer, estaba tan aburrido que intentaba hacer monitos con las servilletas, pero hasta el momento ninguno le había salido bien



¿Aburrido? – la voz de la recepcionista le hace voltear apenado, ocultando atrás de él la última figurilla que había intentado hacer



No, para nada – responde riendo tontamente, pero la mirada de la chica le hace entender que no la ha hecho tonta, por lo que saca su intento de figurilla y la avienta a la mesa



Esto está del asco – comenta molesto, cruzándose después de brazos



Oye Quatre... – habla Catherine, dudando un poco mientras mira al rubio, él la mira interesado, ya que era raro verla tan seria



Si, dime – contesta sonriendo amable



Tú... si alguien... – no atreviéndose a preguntar, guarda silencio apretando sus labios y moviendo después su cabeza



Olvídalo – le sonríe resignada



Puedes preguntar – anima a la chica, pero ella vuelve a mover su cabeza



No importa... ¿Pero sabes? Voy a extrañar todo esto – dice mirando melancólicamente a su alrededor, se retira después, dejando a Quatre más confundido que antes, pero conociendo que la chica no era muy cuerda no le toma mucha importancia. No mucho después de haberse marchado Catherine, regresa Wufei a la mesa, se veía muy molesto



¿Qué pasó? – pregunta Quatre, mirando fijamente a su amigo, sabía que siempre tenía esa expresión malgeniosa, pero en ésta ocasión se veía realmente enojado



Treize es un idiota – responde gruñendo, y si no fuera porque Quatre conocía a su amigo, habría jurado que estaba avergonzado



¿Te hizo algo? – la pregunta de su amigo le hace recordar el beso y enseguida se sonroja por completo, agachando su cabeza hasta la mesa, Quatre miraba incrédulo la forma en que su amigo se estaba comportando



Hazme un favor –



¿Sí? –



Dame un balazo – la no muy común petición de su amigo deja a Quatre perplejo



Wufei ¿qué tienes? – pregunta preocupado, poniendo su mano sobre el hombro de su amigo e inclinándose un poco, intentando ver su rostro tapado por los brazos



Creo que me gusta Treize – confiesa con voz poco oíble, Quatre alcanza a entender, pero creyendo que se trata de un error se acerca un poco más



No te entendí –



¡Que creo que me gusta Treize! – repite molesto, levantándose y alzando la voz, logrando captar la atención de los acompañantes y clientes alrededor, Wufei mira temeroso que lo observan y se sonroja de pies a cabeza, Quatre estaba completamente sorprendido, no creyendo que por fin su amigo había aceptado semejante situación



Este, yo... – se encontraba trabado, y para su mala fortuna, no solo clientes y acompañantes le habían oído, al girar su vista unos centímetros, se da cuenta que sus jefes acababan de salir de la oficina cuando él había hecho su confesión, tanto Lady como el mismo Treize estaban sorprendidos y un incómodo silencio invade el lugar



No... – dice entre dientes, sintiendo que las piernas le tiemblan como gelatina, poco a poco clientes y acompañantes vuelven a sus asuntos, Wufei voltea hacia Quatre quien se encoge de hombros y le sonríe tímidamente, el chino no dice nada más y completamente avergonzado camina con prisa hacia la salida, sin levantar la mirada, Catherine lo mira marcharse evitando reír, mientras que fuera de la oficina, Treize también estaba sorprendido y paralizado, no es hasta que siente un codazo por parte de su prima que por fin reacciona, volteando a verla, ella gira la mirada hacia la puerta al mismo tiempo que le hace un gesto para darle a entender que vaya tras el acompañante. Treize capta enseguida y se apresura también, saliendo del local, Wufei estaba por cruzar la calle cuando él lo alcanza y jala del brazo, sin que él voltee pero logrando que se detenga



Suéltame – ordena molesto, jalando su brazo con fuerza, pero no logra liberarse del agarre de su jefe



¿Es verdad? ¿Te gusto? – pregunta entusiasmado pero Wufei se queda callado unos momentos



Ya lo oíste ¿no? Creo que eso eleva tu ego – con más fuerza jala su brazo, liberándose del agarre, quedándose parado unos momentos, volviendo a intentar cruzar la calle, pero siente los brazos de su jefe que le impiden caminar



Sabes que te quiero, no es cuestión de egos – contesta tiernamente, besando su mejilla



No me trates como a una chiquilla – molesto se mueve con fuerza, agarrando los brazos de su jefe para separarlo de él



No pienses así, yo solo quería que supieras que te quiero, saber que te gusto me basta para sentirme contento, si no quieres ningún tipo de relación sentimental conmigo lo entiendo y no insistiré ¿de acuerdo? Solo te pido que lo consideres, aunque sea unos momentos, cuando no tengas nada que hacer – pide amablemente y calmado, sin embargo su empleado estaba confundido, no sabía que contestar



Si quieres puedes irte – se aleja dos pasos sin dejar de mirar la espalda de Wufei



Yo... – sin saber que decir se queda en silencio unos momentos antes de marcharse, comenzando después a caminar, Treize lo observa hasta que sale de su vista y suspira



Vaya, no creí que... diablos, estoy feliz – sonriendo incrédulo y triunfante, regresa a la casa de citas, Quatre, Catherine y Lady se acercan enseguida a él, sintiéndose altamente curiosos



¿Qué pasó? – pregunta su prima



Lo pensará – responde feliz, continuando su andar hacia la oficina, los tres curiosos se miran entre sí, no habían entendido del todo la aseveración







Había pasado la última hora pensando en la poco común proposición de Zechs, le parecía increíble que así de simple sus problemas económicos se podían resolver, porque más que obvio era que Heero y él jamás estarían juntos, pero por lo menos ya no tendría que preocuparse por el orfanato, y tener que venderse ya no tendría porque ser una opción, aunque si lo veía desde otro punto, aceptar la propuesta era como estarse vendiendo, pero viéndole el lado amable, ya solo sería con una sola persona



¿Por qué es tan difícil? Si eres como un sueño – dice mirando tiernamente el rostro tranquilo de su cliente al dormir, Duo acariciaba parte de su cabello rubio, admirando a aquel hombre que en esos momentos le resultaba alguien irreal



Ya sé, porque amo a ese idiota de Heero – molesto se cruza de brazos, olvidando todo lo bueno que había sucedido en esa noche. Después mira curioso el reloj, llevándose una sorpresa al ver que pasaba de la 1 am, seguramente Lady estaba echando chispas, así que decide marcharse, con cuidado se levanta de la cama y avanza hacia su ropa, vistiéndose enseguida, después acomoda su cabello y regresa a la cama, volviendo a mirar tiernamente a su cliente



Estás de suerte – sonriendo se acerca más y le besa en los labios, acercándose después a la chamarra de Zechs, encontrando afortunadamente una pluma y papel, escribe una nota y la deja sobre el mueble junto a la cama, se acerca a la puerta y antes de abrirla mira por última vez a su cliente, sintiendo melancolía al recordar la primera vez que había estado con Heero, pues al igual que en esa ocasión, le había contemplado junto a la puerta antes de huir como cobarde, justo como lo hacía en ese momento



Hasta pronto – sale enseguida de la habitación de Hotel para regresar a Monsieur, tenía mucho tiempo para pensar las cosas, además necesitaba de la opinión de sus amigos







Cuando Shinigami regresa a la casa de citas, estaba por terminar su horario, solo faltaba poco más de una hora para las 3 de la madrugada, y para su sorpresa, cuando llega no tiene el recibimiento esperado, pues Quatre estaba con un cliente, riendo tontamente mientras bebían en alguna de las mesas, Wufei no se veía por ningún lugar, y al llegar a recepción, Catherine estaba tranquilamente limando sus uñas, sin tener orden de que el acompañante se reportara a la oficina de Lady



Hola – saluda Duo amablemente, pero la recepcionista lo ignora, no dejando de arreglar sus uñas, al trenzado le resulta extraño e inclina ligeramente la cabeza mientras la mira



¿Qué sucede? – pregunta preocupado, Catherine lo mira de reojo mientras continúa con sus uñas



Nada, mejor no hubieras regresado – contesta de mala gana, frunciendo el ceño



Seguro tu cliente habría pagado el triple si te quedabas – comenta desdeñosamente, Duo se sorprende mucho por la actitud de la chica, sobre todo sabiéndola tan alegre



¿Te hice algo malo? Pareces enojada y precisamente conmigo – al ver la expresión de preocupación del chico, Catherine se ablanda un poco y deja de limar sus uñas, mirándolo a los ojos



No, es solo que ese cliente no me gusta – confiesa sinceramente, mostrando en su rostro una expresión de desagrado al referirse a él



Yo siempre te he visto muy sonriente con él –



Es solo farsa, además no me gusta para ti, siento que sus intenciones no son buenas – por aquellas palabras Shinigami se sentía más confundido que antes, nunca Catherine se había portado así



Pero ¿por qué? –



Es una corazonada, además tú amas a alguien más –



¿Y eso qué? Éste es mi trabajo, siempre lo ha sido y no me habías dicho antes nada semejante – contesta un poco molesto



Antes no, pero ahora yo... es que... olvídalo – indecisa retira su mirada de Duo



Piensa lo que quieras – enojado se cruza de brazos y se retira a la habitual mesa, la recepcionista lo observa y suspira



Ay Duo – resignada deja de mirar al acompañante y vuelve a limarse las uñas



¿Por qué se comportó así? Si fuera mi novia diría que está celosa... ¿celosa? – pensándolo un poco más llega a una absurda conclusión, volteando enseguida a recepción, sonrojándose un poco, rápidamente vuelve a girarse



¿Acaso le gusto? – la pequeña posibilidad lo hace sentir muy apenado, pero seguramente se trataba de otra cosa, tal vez Catherine había tenido un mal día



¡Hola! – la voz de Quatre lo hace salir de sus pensamientos, girando solo sus ojos para verlo, el rubio se sienta enseguida a su lado



¿Cómo te fue? No todas las noches llega algo tan bello como ese cliente – dice Quatre de forma seductora, Duo no puede evitar formar una enorme sonrisa lasciva



Increíble, ya me sentía yo como cliente – contesta de forma traviesa, comenzando ambos a reír



¿En serio? Complaciente entonces – asevera el rubio y Duo asiente sin dejar de sonreír



De hecho, me propuso quedarme con él – por la sorpresa al rubio casi se le salen los ojos, sin poder creer lo que oía, esa noche era de sorpresas



No juegues ¿En serio? ¿Qué le respondiste? –
Notas finales:
Continúa en Capítulo 15. Recuerdos

El próximo capítulo es el último que publiqué bajo el seudónimo de Noriko Ukai :) gracias por re leer ésta deficiente historia jeje
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Noticias
Recopilatorio Gratis "9 sonatas literarias!
Vamos a celebrar el Día del Trabajador con un nuevo libro homoerótico escrito por varias grandes autoras, algunas de las cuales las conocéis porque han publicado algunos de sus trabajos en slasheaven.

Son relatos cortos en los que hay de todo, misterio, romance, aventura… y todos y cada uno de ellos relacionado con una canción.

El título del recopilatorio es “9 sonatas literarias” y aquí os dejo los enlaces desde los que podéis descargarlos gratuitamente. Repito: ES GRATIS. Así que no sé a qué estáis esperando.

9 sonatas literarias


9 sonatas literarias


9 sonatas literarias




--Administrador en 01/05/14 - 09:03 pm 37 Comentarios
Guiones nick
Os pedimos que no utilicéis los guiones a la hora de poneros un nick, ya que está dando problemas cuando se ingresa en la cuenta y hay que cambiar el seudónimo eliminándolo.



Gracias por vuestra ayuda

--Administrador en 06/06/13 - 11:37 am 49 Comentarios
Nuevo libro:
Os queremos anunciar la publicación de un nuevo libro. Una historia original que está realmente bien y que merece que le demos un empujoncito

Esta es la web donde podéis encontrar el booktrailer y también los links donde se puede adquirir “Sangre y acero”

Os dejo un extracto del resumen, para ir abriendo boca: “En Fuego y Acero, la distancia entre el orgullo y el honor, la fuerza y la tiranía, el amor y el odio, queda reducida a cenizas por las intensas pasiones de sus protagonistas, que desafiarán incluso a su propio corazón para forjar su destino."

Fuego y Acero en Third Kind


--Administrador en 31/01/13 - 07:54 pm 123 Comentarios