Agonía, siempre nocturna y expectante. por Koshka
Resumen: Después de que Lestat comete un error por pasión, tiene que huir de aquellos que ama y refugiarse entre aquellos aquel que lo desean.
Categorías: Vampiros Personajes: Armand / Amadeo, Lestat, David Talbot, Merrick
Géneros: Romance, Drama
Advertencias: Muerte de un personaje, AU=Universos Alternos, Voyerismo=mirar a otros
Desafíos: Ninguno
Series: Ninguno
Capítulos: 1 Completo: No Palabras: 7233 Lecturas: 750 Publicado: 27/02/05 Actualizado: 27/02/05

1. I por Koshka

I por Koshka
TÍTULO: AGONÍA, SIEMPRE NOCTURNA Y EXPECTANTE.

AUTOR: Koshka

CATEGORÍA: R

FANDOM: Crónicas Vampíricas

ADVERTENCIA: Universo Alterno, lemmon explicito, muerte de un personaje, Voyerismo.

DISCLAIMER: Los personajes que aparecen en ésta historia pertenecen en su totalidad a Anne Rice, forman parte de este relato sin fines de lucro y con la intención solamente de entretener.


-“[...] You´re very anxious to be out of these rooms, aren´t you? Why don´t we simply get into bed together? I don´t understand.”
-“You´re serious?”
- I shrugged. “Of course”. Serious! I was beginning to be obsessed with this simple little posibility. Making love before anything else happened. Seemed like a perfectly marvelous idea!
-“You do realize,” he said “That this is an absolutely magnificent body, don´t you? I mean, you aren´t insensible to the fact that you´ve been deposited in a...a most impressive piece of young male flesh.”
- Why is it you don´t want to...
-“You´ve been with a woman, haven´t you?”
-“ [...] I have always loved both men and woman”
- “Listen, we simply can´t do it now...”

The Tale of The Body Thief, Anne Rice 1993




AGONÍA, SIEMPRE NOCTURNA Y EXPECTANTE

Algo que me tranquilizÓ un poco fue dejar de oír el resonar de su cráneo contra los muros, ya solo podía escuchar el entonado sollozo que escapaba a su garganta...aunque creo que eso era más odio que tristeza.

Me adentre, a la habitación contigua en donde todavía lo encontré... ahí sumergido en sus bramidos y sus maldiciones, aún podía sentir en el cauce de mis venas su dulce y poderosa sangre, la cual había tenido que beber hasta dejarlo casi seco, para poder tranquilizarlo, he de reconocer que no me costo trabajo hacerlo...No!!! de hecho era algo que mis instintos me habían suplicado desde lo ocurrido con Memnoch, estaba deseoso de probar su piel tostada, su sangre poderosa; en este grave momento de confusión mis venas y mi muerto corazón solo pedían que lo secara.

Aunque su poderosa fuerza me lo impidió, creo que su instinto autodestructivo permitió que me saciara con el...Ohh!!!! que dulce, que espesa y única se sentía su sangre al atravesar entre mis dientes y lengua...

Lo vi todavía tirado bocabajo en la que había sido mi guarida desde hacia unas décadas, la torre mas alta de la catedral de St. Pierre se había convertido en mi hogar...claro a expensas de los turistas y de los cuidadores de la catedral, St. Pierre me confiaba una vista única, desde donde podía sentir la presencia de los osados vampiros jóvenes que se atrevían a entrar a mi territorio.

Lo tome por los hombros y coloque su cabeza en mi pecho -ahora ya somos uno- le susurre al oído, pero el escondió su rostro en mi espesa melena negra.

Le bese, el cuello en donde hacia pocos minutos intente quitarle hasta la ultima gota de vida, le lamí las mejillas y le limpie con la lengua las costras de sangre producidas por las lágrimas de ira que había estado arrojando.

-Sáciate de mi, intercambiemos almas –le implore cuando lamí las costras que se habían filtraron hasta su oído – hazlo!! – le bese como hacia años que lo había soñado, pase mi lengua sobre sus labios, y la introduje intempestiva sobre su boca, al momento en que lo tomaba de la cintura y lo hacia acercarse cada vez mas a mi.

Mordió suavemente mi boca y succionó las gotas de sangre que escaparon de ella, creo que la sensación de sentirse alimentado lo indujo a recostarme bruscamente contra las vigas que servían de suelo para la desgastada torre. Succionó mi lengua hasta que esta cicatrizó por completo; de momento mi respiración se agito y note que le excitaba tenerme a su merced, besó mi cuello y pellizcó ligeramente mi arteria, pero no rompió mi piel, solo me mantenía gimiéndole al oído que me poseyera cuanto antes, que lo deseaba y que necesitaba sentirlo en mi.

-Todo a su momento –vaciló con la voz entrecortada

-Lestat!!! Poséeme –grite como un loco- pero solo se limitó a besar mi cuello y desabotonar mi camisa al tiempo que guiaba mis manos hacia la hebilla de plata que sostenía su aterciopelado pantalón.

Pude sentir sus piernas presionando mis muslos, mientras que continuaba besando mi pecho – hazlo – le masculle – vacíame, necesito sentirlo!!!

Creo que hizo una pequeña incisión en mi vientre por que sentí su lengua succionando el hilo de sangre que provocó, mi cuerpo se convulsionaba placenteramente al tiempo que yo intentaba despojarlo de los pantalones, sentía que necesitaba una prueba de su éxtasis, que no era solo el hambre lo que lo provocaba para besarme así, me sentía como una presa indefensa, por unos momento evoque mis años con Marius, cuando no era más que era un mortal inexperto y servía a sus banquetes de media noche lo que después era recompensado con ardientes manipulaciones de mi antiguo amo.

De un zarpazo con sus transparente uñas me despojo de los pantalones, me hizo sentarme de un tirón y por un momento vi sus brillantes ojos violáceos mirándome fijamente, desde una posición de lince en ataque Lestat estaba acechándome a la altura de mi vientre, me miraba fijamente mientras me mostraba los dientes cubiertos de sangre, yo deje escapar otro gemido y note como lamía mis piernas, mi miembro y como su peligrosa lengua jugaba con el.

Cerré los ojos trate de imaginar que nos encontrábamos en un mullido lecho, lejos del frió invierno de los alpes franceses intente evocar su lecho aterciopelado de Nueva Orleáns, pero lo cierto era que él había venido a mi, desesperado y confundido había volado varios kilómetros para encontrarme y ahora se encontraba de rodillas sobre mi, causándome con su boca, electrizantes punzadas que adormecían mi entrepierna.

Mi grito fue más de dolor que de placer, pero en esos momentos..que importaba!!!. Lestat había hecho una hendidura en mi muslo derecho que dejaba escapar un hilo de sangre, tomo mi miembro con sus manos y lo lamió al compás sincronizado con el chorro de sangre que bebía de mi muslo, era demasiado placer para mi...hacia siglos que no sentía mis venas correr con esa rapidez, observe que la firmeza de mi miembro, solo reafirmaba el placer de sentir la fría piel de Lestat por fin sobre la mía.

Lo lamió unos minutos mas, yo me quede postrado sintiendo calambres de embriaguez, cuando la ultima estimulación de su lengua provoco en mi un fuerte gemido que resonó en los viejos vidrios de la torre, pude sentir como su boca intentaba dar la ultima caricia de placer a mi cuerpo, cubriendo en su totalidad mi masculinidad.

Lo tome por la cien y le bese intentando recoger solo un poco de aquélla sangre que había succionado de mi miembro y muslo, le lamí los labios con desesperación, pero el solo busco acurrucarse en mi pecho, creo que aquella noche había sido mucho para el y no necesitaba nada mas, he de confesar en este breve relato que intente corresponderle el torrente de placer que me hizo sentir, pero solo dejó que acariciara su vientre por unos segundo y me retiró las manos bruscamente...así que no puedo jactarme que aquella noche después de hacia varios siglos de deseo, pude hacerlo mío, por que no fue así...y de algo que estoy convencido es que el estaba más que agradecido con que hubiera socorrido a sus impulsivos sollozos y maldiciones, se que en ocasiones apostaba por ese comportamiento alegando que ya eran excesivos sus conocimientos de este mundo, en comparación con la vida errante del resto de los vampiros, pero después de aquella noche sabría el por que de su desesperación.

Después de un rato lo hice bajar hasta el área de criptas de la iglesia, le cedí aquella en la que yo reposaba desde hacia ya varios años de manera segura y me di a la tarea de buscar otra en la que me sintiera igualmente cómodo, todavía faltaba un poco para el amanecer, pero el alarido de los cuervos y el frío aire de invierno justificaban aun mas el recostar a Lestat de una buena vez y dejarlo seguro en aquel lecho.

~~~~ ~~~~

Al atardecer siguiente, el fuerte viento me despertó, y como rayo vino a mi mente la interrogante de Lestat, me incorporé y note que ya no se encontraba en la cripta contigua, subí a la torre en un afán de sentir su presencia en la ciudad y lo vi, ahí sentado sobre el techo de dos aguas de la catedral, mi corazón aun latía desesperado, pensé que ya lo había perdido o algo aún peor, que lo ocurrido la noche anterior había sido solo mi imaginación.

Salí por la única ventana que no tenia malla y me postre a su lado, lo mire de perfil, y note que sus mejillas habían sido invadidas por varios hilillos de lagrimas rojas que por el frío se habían convertido en pequeños cristales rojos.

Lo mire un momento sin interrumpir su silencio y le bese la mejilla, no quise perturbarlo y tampoco interrumpir su martirio interior.

- Ni siquiera te has atrevido a profanar mis pensamientos para descifrar la causa de mi locura verdad? - me pregunto se manera seca y sonora.

Desde donde nos encontrábamos podíamos divisar una capa blanca y delgada que cubría toda la ciudad, el lago y sus elevadas montañas, desde donde nos encontrábamos podíamos diferenciar la parte vieja y la parte nueva de la ciudad, así como su hermoso lago azul nocturno que atravesaba la urbe, sin duda alguna Ginebra se había convertido en mi protectora desde que decidí alejarme de mi sueño de rubios caireles.

-Jamás lo hubiera intentado -contesté - prefiero mil veces que salga de tu voz que a profanar tus pensamientos.

-Me miro de reojo y dejo escapar una ricilla burlona –que mas da –contestó con un tono prosaico y retador, pero yo estaba demasiado embelesado de su ser como para notar que ni siquiera soportaba mi presencia.

-No se por lo menos si me apetece regresar a Nueva Orleáns algún día, aunado a eso tengo que lidiar con el temor que me produce que los vampiros mas antiguos me estén buscando para saldar cuentas.

-Tendrían motivos para meterse con el príncipe malcriado? –pegunte insistentemente

-Todos los tiene – me contestó de manera brusca y con un tono de voz elevado - hasta tu lo tienes no es así?

-Yo te amo Lestat y siempre lo has sabido - suplique

-Eso dicen todos Armand, hasta el momento en que comparten una noche conmigo y entonces todo camia para mal.

-Te equivocas esto es diferente – implore en tono compasivo - siempre te he deseado, te he amado y venerado, acaso...no lo notaste.

De momento se soltó en sollozos tristes y meditabundos.

-No se como lo hice, -grito - pero la ira justificaba mi actuación...como fui capaz..

Retire de su hermoso rostro los cristales de sangre que se formaron en sus mejillas y he de confesar que moría por llevármelas a la boca, pero ante todo no quise mostrar mas vulnerabilidad de la que ya había declarado abiertamente.

Hacia años que no me paraba en la mansión de Rue Royal en Nueva Orleáns –susurro después de un incomodó silencio - sin embargo yo sabia que desde mi altercado con Talamasca, David y Louis seguían haciendo uso esporádico de ella, así que después de meses de no verlos, me di a la tarea de acechar la casa en su búsqueda, no negare que me llevó varias semanas en que alguno de los dos diera señales de vida y quien precisamente lo hizo, fue David a quien moría de ganas por ver.

Lo espié por unos minutos confiado en que sus agudos sentidos le habían delatado mi presencia, por las cortinas lo vi llegar y sentarse alrededor de la chimenea en busca de calor externo, pero creo que la alta temperatura de la casa no fue suficiente para calentar su frió y proporcionado cuerpo, le seguí por entre las cortinas de las ventanas hasta el baño, donde se quito la bata y se metió a la tibia y humeante tina, no pude evitar dirigir mi vista hacia todos los rincones de su cuerpo, desde la primera vez que vi ese cuerpo tenía presente que el primer portador de el, había sido muy congraciado.

Desee tenerlo entre mis brazos, lo vi tocarse con sutileza, pasar su mano enjabonada sobre sus marcados pechos, sus piernas y muslos, y frotar cariñosamente aquel justo miembro que pendía sobre sus muslos, creo que le deleitaba acariciarse a si mismo, y por unos momentos agradecí estar de espectador.

Mientras se rozaba todo el cuerpo intentando que el agua caliente le diera un poco de calor a su mortecina piel, yo sentía punzadas en toda la espina que me hacían hurgar con la mirada a aquel anciano atrapado en un joven cuerpo, le mire y sentí como mi sangre se correteaba en mis venas, como se llenaban los vasos de mi piel y mi cuerpo reaccionada a cada uno de los movimientos de sus manos, quise entrar y tocar por mi mismo la tibieza de aquella tez, socorrerlo en aquel masaje que se propinaba así mismo y colocar entre mis manos su inerte carne y besarla hasta que me pidiera compasión

En esos momentos el relato de Lestat me hizo sonrojarme y desvié mi mirada hacia las calles que se extendían debajo de nosotros, sentí pena unos momentos por mis deseos que abiertamente le mostré la noche anterior.

Pero sabia que no era ese el momento para irrumpir – continuó – preferí jugar con mis poderes telequinéticos y le instruí para que se tocara lentamente, para que me siguiera proporcionando mas placer visual, una de sus manos se colocó en su pecho, pellizcando lentamente sus pezones y la otra acariciaba su ingle, sus muslos, su miembro, de manera esporádica hasta causarle una inevitable erección que remedio acariciando lentamente su miembro y soltando pequeños bramidos, permitir que se diera un suave masaje como a mi me hubiera gustado satisfacerlo, lo instruí para que de manera cada vez mas rápida elevará el tamaño de su carne hasta convertir aquella parte de su ser en un ente ansioso por mas.

Soltó en esos momentos una penosa ricilla creo que tanta excitación no le permitió preguntarse de donde venían aquellas ordenes, lo cierto es que como todo un buen aprendiz, satisfizo mis necesidades voyeristas al pie de la letra.

Sus estimulaciones provocaron en mi una reacción similar, no puedo negarlo, deseaba a aquel hombre tanto por dentro como por fuera, pero se me hacia algo demasiado pervertido saciarme mientras lo miraba, así que me conforme con continuar mis instrucciones y dejar que los espasmos en mi piel me suplicaran satisfacción. Le mire, intuí que estaba a punto de terminar por que sus caricias se hicieron cada vez mas rápidas, aunque intento contenerse no pudo mas y estalló en un fino gemido de placer, juro que hubiera dado lo que sea por haber entrado en aquel momento y besar su endurecida carne, hasta que retomara su tamaño original

Lestat soltó un suspiro y buscó mis ojos, como preguntándose por los pensamientos que estarían pasando en mi mente ante aquella parte del relato, pero yo solo respondí con una sonrisa seca y con una segunda ronda de besos a sus mejillas manchadas de sangre, creo que mientras evocaba cada uno de los momentos que me relataba eran mas fluidas sus lágrimas.

-¿Que fue lo que hiciste entonces? digo si tanto deseabas a David en esos momentos hubieras entrado y saciado tus ansias – le reproche de manera celosa, aunque después me avergoncé por haberlo hecho.

-Si, podría decirse fácilmente que fui un tonto por no haber irrumpido en ese momento y cargarlo de besos hasta el éxtasis, en el que ambos nos hubiéramos conferido placer sobrenatural, si...creo que parece fácil, pero hacia mucho que yo no los veía y sabia que Louis no tardaría en llegar y mi presencia ahí hubiera ocasionado mas preguntas de las que estaba dispuesto a contestar, si...me hubieran bombardeado con preguntas.

-Creo que solo estas justificando tu falta de decisión por no entrar - afirme bravamente al tiempo que desviaba mi mirada hacia las montañas, mismas que servían de frontera con Francia.

-Vaya! Que seguro estas de cada palabra que profieres en juicio de los demás, yo te pregunto entonces – masculló Lestat - por que si ayer tenias tantas ganas de corresponder a mis besos y caricias no lo hiciste, que te detuvo, acaso mi cuerpo no te demostró que estaba extasiado y requería estímulos.

-No se de donde saque las fuerzas pero sentí que mis mejillas se sonrojaron tanto que le provocaron una risotada suelta y cínica – tal vez por que el amor que te profiero respeto tus negaciones del momento – conteste.

- Ya ves - te has respondido tu mismos la pregunta de por que no entre con David - su ser en esos momento quería estar solo y disfrutar de mis juegos mentales.

- En algún momento crees que se sintió observado? – le pregunte.

-No lo creo, por que entonces no hubiera susurrado aquel nombre que invocó mientras se acariciaba - respondió melancólico.

-Cual nombre? - pregunte ingenuamente.

- No te lo imaginas? – me cuestionó de forma fría y retadora, como quien evoca la ira que en el momento de lo acontecido sintió.

Permanecí callado, había un sin fin de nombres con los cuales hubiera hecho mella en el alma del príncipe malcriado, pero preferí no abrir viejas heridas y dejarlo continuar con su relato.

Aquella noche me marche dejando a David al lado de la chimenea – continuó - escribiendo como cada noche en la que no quiere salir a cazar, sin embargo cuando me aleje de la casa sentí la presencia de otro vampiro en la zona e inmediatamente supe que las invocaciones de David habían dado tal resultado...que aquel vampiro corría en su auxilio.

Preferí dejarlo para otra ocasión en que se encontrara solo, además aun no sabia si Louis seguía viviendo en la misma mansión, aunque por lo que a mi respecta y si me lo preguntas intuyo que solo aquellos vampiros llevaban tiempo habitando juntos mi antigua casa de Nueva Orleáns.

~~~~ ~~~~~

Creo que la tristeza lo hizo interrumpir el relato por que entre sollozos hizo una pausa que me pareció una eternidad, lo mire al tiempo que acariciaba su cabello y besaba su cuello, buscando de nuevo el olor de su sangre, por la fuerza del cauce de sus venas pude percibir que antes de que yo despertará aquella noche el ya había ido a saciar su sed, mientras que yo postrado ahí, aun podía sentir la fuerza de su sangre correr por mi venas.

-Aclaró su garganta y continuó – regrese a la noche siguiente, lo vi salir desde antes de que la luz rosada del cielo se convirtiera en un azul pardo y negrusco, caminó por los barrios pobres hasta que sacio su sed con un el primer asaltante que salió en su búsqueda, lo abrazó tiernamente como susurrándole algo al oído para después dejarlo caer sobre el frió asfalto, su comportamiento tan ecléctico me hizo sentir aun mas intriga por saber a donde se dirigía, en aquellos momento no quise leer sus pensamientos por que no quise saber a donde andaba ni mucho menos que notara mi presencia.

Regresó de nuevo a Rue Royal y creí que ahí seria el momento de hacer acto de presencia. Avanzó con pasos firmes sobre la estancia y cuando se apresuraba a subir hice retumbar mis pisadas en el mármol de la entrada. Volteó de manera violenta y alerta preparada por atacar, pero se detuvo justo frente a mi en el momento en que se disponía a enseñarme sus afilados colmillos.

-Veo que no estas acostumbrado a las visitas sorpresa – le dije burlonamente

-Lestat, Ohhh Lestat eres tu? - me dijo al tiempo que me propinaba un cálido beso en la mejilla.

-Un escalofrió sobresalto mi piel al momento en que su aroma invadió mi ser, respondí al efusivo beso con un abrazo que busque que durara una eternidad.

-Cuales eran tus intenciones visitando a David a solas? – le pregunté aprovechando la silenciosa pausa que hizo para retomar el aliento después de sollozar.

-Después de mírame de arriba a abajo me respondió – no lo se, tal vez platicar ...como hacia tanto tiempo que no lo hacíamos, tenerlo para mi como hacia tantos años que no ocurría, lo cierto es que desde que lo conocí en su antiguo estuche británico me enamore de él, desde siempre he deseado a David y él lo sabe, aunque creo que a veces hace uso de ese amor que siento por él, para manipularme, se también que el hecho de que Talamasca me haya hecho salir de Nueva Orleáns, trunco la estabilidad que nos mantenía unidos, aun así aquella noche supe que lo que sentía por él era igual de profundo que antes.

Nunca había encontrado un momento de mi existencia para estar solos como ese momento en el que supe que se encontraba solitario y en el que otros vampiros acudían a él solo si los invocaba. Subimos a la habitación que ocupada desde que Louis, David y yo vivíamos ahí, enfrente de mi y de manera provocadora se puso cómodo, vi desde el sillón de tafetán como se quitaba la camisa y el pantalón de vestir, poco a poco desnudo su cuerpo y lo cubrió con una bata de seda negra, cuando el viento le rozaba su piel se marcaba sobre la tela y me dejaba ver su cuerpo torneado, sus sentidos alerta, su piel tersa y su miembro inerte, yo parecía un principiante ahí sentado a la orilla del sofá como si de un brinco quisiera incorporarme.

-Sabes que fue lo único que pudo articular mi boca en aquellos momentos?? - me preguntó Lestat como queriendo romper el tenso ambiente que se cernía por su relato, ya que él sabia que los celos me carcomían, pero también confiaba en mi prudencia y en mi buena memoria, la cual me taladraba recordándome que David había sido un objeto de deseo para Lestat en todos los sentidos, lo idolatraba y lo deseaba al mismo tiempo, incluso si él no portara aquel cascaron bien torneado, Lestat seguiría deseando con todo su ser aquel hombre tan letrado.

-Que fue lo que le preguntaste? - le conteste mas por compromiso que por querer saber la verdad.

-Le dije – prosiguió con su relato – sabes lo que me gusta y deseo, por eso me provocas de esta manera verdad...

David sonrió y dejó escapar un suspiro mordaz, pude ver incluso como le apenaba estar ahí en medio de la habitación a medio iluminar, mientras que yo lo miraba como en aquellos antros en lo que los seres humanos suelen gastar su dinero por ir a ver lo que no podrán tener,

Se sentó al lado mío sobre la chimenea -prosiguió Lestat con su relato - y me miro fijamente, como queriendo que fuera yo quien explicara el por que de mi visita, para no verse comprometido a interrogarme

-Desde cuando Louis y tu ya no viven juntos? – pregunte acechante

-Mmmmm!!! Que pregunta tan difícil, creo que a los pocos meses que dejaste Nueva Orleáns, se fue en busca de sus respuestas inexistentes y detrás de Marius que en aquellos momentos lo embeleso con sus sueños – por un momento hubo un silencio que no quise interrumpir, por que supe que después de eso, David seguiría relatándome que había hecho.

Desde entonces –prosiguió David- he pasado gran parte de mis noches en busca de una tregua con Talamasca, una tregua que me permita traerte de vuelta a Nueva Orleáns

-Viejo amigo, nunca he abandonado de todo estas tierras, salvo por pequeños viajes en busca de algún vampiro viejo, que me llama para estar con el.

Me sentí emocionado por su palabras y su mirada de amor, sentí que mi visita tendría frutos y dejándome llevar por las emociones me arrodillé ante él, quien de inmediato se puso tenso y nervioso.

-David no sabes cuanto he pensado en regresar a tu lado, y se que se escuchara mal, pero ahora que Louis no esta contigo, siento que tiene un sentido regresar, le bese la mano y me incorpore a modo de que mis ojos toparan con los suyos –en esos momentos Lestat hizo una pausa para tomar aliento y limpiar las lágrimas de su rostro antes de que el frío las convirtiera en cristales.

El me miro sin mas, -continuó Lestat -creo que iba a decirme algo, pero lo calle con un delicado beso, Aahh tuve que esforzarme para no enterarle mis colmillos y succionar su dulce sangre que podía percibir, lo tome de la nuca tratando de no lastimarlo oprimí sus labios contra los míos al tiempo que con mi lengua hurgaba en su boca.

Así como le abrí mi corazón le deje leer mis pensamientos, de que lo amaba, de que sabia bien que no podríamos permanecer por siempre juntos, pero si que quería permanecer a su lado el mayor tiempo posible, así fue y creo que entre aquellos pensamientos supo que mi corazón estaba hambriento de su piel, de su tacto, mientras yo seguía besándolo mordió su lengua y me regaló un poco de su sabor, me dejó succionar lentamente al tiempo en que al tiempo volvía a hacer las incisiones en su lengua, yo por mí parte sentía un electrizante flujo de emociones por mi espina, succionaba como si fuera el último hilo de sangre de su cuerpo, sediento y excitado le pedía mas con cada mordida.

Nos besamos siento yo una eternidad, de hecho cuando se incorporo del sillón de tafetán para evitar la posición incomoda en la que yo me encontraba, creo que por un momento me despegue del suelo ya que no lo sentía debajo de mis pies, sin embargo pudo haber sido solo la sensación que me provocaba la electrizante saliva de su fría boca.

Deslice mis manos sobre su espalda apreciaba el fino sentir de sus nervios que se deslizaban sobre la curvatura de su nuca bajando por su espalda hasta llegar a su trasero, el cual oprimí contra mi cuerpo para poder sentir su miembro rozar mis piernas...sabes amigo –me susurró mientras me miraba con tristeza-creo que por un momento me sentí listo para abandonar esta tierra, por fin había encontrado una excusa tan grande que me permitiera morir por el exceso de ella, pero ahora después de lo ocurrido se que los sentimientos y las emociones nos pueden hacer sentir ajenos a este mundo, pero como toda sensación satisfactoria, todo es pasajero.

Rocé un poco sus muslos, al tiempo que besaba su cuello...si lo se!! Flotamos por la habitación al grado de que golpeamos en repetidas ocasiones las paredes, le bese hasta que mis labios me dolieran, mordía su piel y aquellos pequeños pinchazos me regalaban sabores inhóspitos.

Me despoje de la levita que llevaba puesta, el se quitó la camisa y me ayudó con la mía, sentí que la piel me ardía al sentir su tacto, bese su pecho...no lo niego me entregué a él, lo que hubiera pasado en ese momento en mi contra hubiera sido fatal, por que me tenia a su merced!!! Mordí sus pezones y gimió de gozo, roce su miembro por sobre la bata, la suave tela de la que estaba hecha me permitió sentir cada centímetro de su inerte carne, lo roce al tiempo que lo miraba a los ojos de manera retadora, el se asió de mi, me abrazo y puso su boca en mi odio para que el suave bao que le provocaban mis caricias, penetrara en mi piel.

Desesperado le quite alce la bata y pude ver que mis caricias habían provocado en él una reacción, - Aaahh!!! aun ahora a pesar de lo ocurrido recuerdo todo y vienen a mí sus sabores, su textura interrumpió– empuje a David suavemente sobre el lecho, creo que en ese momento nos encontrábamos suspendidos sobre la estancia, lo deslice sobre la habitación y dejé que reposara con el aliento entrecortado sobre la mórbida cama.

Le bese...comencé desde abajo, le lamí los muslos, subí...subí poco a poco hasta que me tope con su erguido miembro, el cual lamí como animal hambriento, me excitaba ver las contorsiones que provocaba en su cuerpo el que yo introdujera toda su carne en mi boca, el que jugara un poco con mi lengua y luego me detuviera, si!!! sus gemidos me enloquecían.

Mi cuerpo por su parte comenzaba a sentir la necesidad de estimulo, sentía que el pantalón oprimía mi creciente miembro, así que me deshice de el, creo que me lo arranque de un jalón ja! aun ahora no se como paso, solo que me encontraba de rodillas sobre David, quien a su vez buscó estimularme, sin embargo yo sabia que aun no era el momento...lo mío venia después...

Me incorpore... –en este momento mi querido Armand cuando te lo relato...aun me causa que me ericé - sujete delicadamente su miembro con mi mano, y avance hasta quedar de cunclillas sobre su vientre, así lentamente deje caer mi cuerpo sobre aquel erguido trozo de su ser...lo que me provocó un fuerte gemido, pero que mas daba que la cuadra entera lo supiera, estaba haciendo lo que tanto desee. Lentamente deje que David se deslizara en mi, y pude sentir gracias a las contracciones de su vientre, que había entrado sin dificultad, el placer que me provocaba verlo ahí tendido gimiendo, me obligo a moverme de manera hipnótica sobre de el, era un poco raro y ajeno para mi, sin embargo mi piel lo deseaba.

Mi ritmo se volvió constante, apoye mis manos en su pecho y me estire para besarle, mordiéndole el labio inferior, no deje de contonear mi trasero sobre su miembro, en ningún momento aparte la mirada de su rostro, creo que eso le excitaba aun mas.

Oí que sus labios despidieron otro sonido, pude reconocerlo y supe que no era precisamente mi nombre, creo que estaba invocando a la misma persona que llamo en la ducha la noche anterior. Pero yo estaba demasiado excitado para hacer caso, solo me movía.

La inclinación de mi cuerpo ocasionó que mi miembro rozara con su vientre al tiempo que yo me movía, Aaahhh me excitaba aun mas y me hacia ansiar mas mi momento, de pronto cuando le mordía un poco el pezón para provocar un ligero sangrado sentí su ultimo grito y el vacío de su ser en mi interior.

Lo bese, le tome por las mejillas y trate de hacerme dueño de sus espasmos...de controlar con mis besos su respiración agitada, pero estaba demasiado extasiado como para prestar atención a los dulces besos que yo le propinaba.

Creo que me cargo y me puso al lado de la cama...pensé que para él todo había terminado, pero cual fue mi sorpresa cuando note que solo se cambiaba de posición para poder corresponderme, lo que David hizo me dejó mas excitado y sin saber que hacer.

Se arrodillo sobre la cama de espaldas a mi como un lince a punto de atacar...salvo que en esta ocasión estaba cediendo su cuerpo para mi.

Lo tome de la cadera y sin un preámbulo mas lo penetre completo, pude sentir como su cuerpo hacia pequeñas espasmos ante tal elemento ajeno a él, lo que claro me excitaba aun mas, aquella presión era de lo mas placentera.

Te juro viejo amigo – me confeso Lestat con tristeza – que supuse por un momento que iba a morir con tanto placer en mi cuerpo, lo sujete fuertemente y comencé a moverme una y otra ves fuera y dentro de él...mis sonidos no eran gemidos, sino gritos ensordecedores...trate de controlarme pero vamos!!! Había sido el sueño de mi vida desde que lo conocí.

Hice acopio de todas mis fuerzas para aguantar un poco mas. Y así fue pude permanecer en aquel movimiento unos momentos mas, pero cuando mi cuerpo alcanzó la excitación máxima, no pude contenerme mas y deje sobre él mis emociones.

Se dejó caer y creo que en parte fue por todo el peso de mi cuerpo que cayo sobre su espalda, permanecí así supongo yo una eternidad, la cual fue maravillosa, puesto que los caricias eléctricas en mi ser tardaron un poco en disiparse además de que mi nariz permaneció oliendo el aroma de su cuello que aun estaba tenso.


Cuando las excites comenzaron a disiparse sentí la presencia de alguien mas acercándose a la casa. Mis sentidos se agudizaron y note en David un tenso interés por aquello, sin embargo creo hasta ahora que él obro mal pues permaneció en el lecho junto a mi a sabiendas de lo que se aproximaba.

De momento mi vista por error se clavó en la ventana en donde percibí aquella presencia alta y finamente toreada, mis sentidos se alertaron, pero al tiempo en que me disponía a alertar David, aquel ser que obviamente era uno de los nuestros, entró a la habitación rompiendo la puerta del balcón.

David brincó de la cama y de un salto se puso detrás de ella, hasta el otro lado contrario de la habitación, reconocí de inmediato la silueta que se ilumino con las tenues velas de la habitación, era Merrick.

La vi con un fino camisón rojo que se fijaba con el viento a su cuerpo, me miró con fuego en los ojos, y de reojo lanzó otra mirada a David. Yo sin aun saberlo intente articular palabra por que sinceramente no sabia que ocurría, haaa!! Pero David me interrumpió.

-Lestat, conserva la calma esto es lo que precisamente quería comentarte, la razón por la que Louis se ha ido es por que quiso dejarnos vivir tranquilos para compartir esta vida con Merrick, pero no me dejaste explicarte, no tuve oportunidad –susurró el muy maldito de manera titubeante-

-Lo mire con expresión de confusión, mi mente no alcanzaba a entender – que dices??? –le pregunte con tono de fastidio en mi voz -

-Que Merrick y yo estamos enamorados y queremos vivir juntos, pero se también que esta casa es tuya así que si quieres que nos vayamos, solo dilo y así será.

-Creo que ella no dijo nada por que sabia que no podía meterse conmigo por los lazos que me unían a David o tal vez tenia miedo a que me enfureciera y perdiera la razón...no lo se, pero sus ojos despedían ira pura, por la escena que acababa de ver.

-Que estas diciendo?? David que diantres has dicho?? -le grite- y por que dejaste que como un estúpido te dijera lo que sentía y cayera en tu farsa??.

-No fue así, solo quería agradecerte todo lo que...

-Agradecerme – le interrumpí- tus lastimas y mendrugos para alguien mas yo no lo necesito.

-Entonces creo que ya es hora que te vayas, ahora creo que a te quedo claro que estas de mas –interrumpió Merrick al tiempo que gritaba como una loca –mañana al atardecer tendrás de nuevo tu casa...no pienso quedarme aquí viendo esta escena cada que regreso en busca de David.

-Calla!! - le grite - pero hablaba sin sentido y siguió hasta que...

-Creo que debes sentirte pagado por todo lo que has hecho por David, pero ya no lo busques mas ahora el estará conmigo nos amamos.

-Creo que fue la única palabra que afloró mis instintos...”nos amamos” –estupideces- quería el poderoso don oscuro que le herede a David, quería que le enseñara todo lo que él sabia.

La rabia explotó en mi, juro que no supe en que momento ocurrió, pero con un simple movimiento de manos la azote contra el muro, lo que le provoco un boquete a la pared, ella quiso hacer algo parecido conmigo sin embargo volví a azotarla esta vez contra la ventana la cuarto, la cual se abrió de par en par y Merrick salió despedida por el bacón.

David, aun desnudo y exaltado corrió hacia mi tomo mi rostro con sus manos y sin decir palabras me suplico que la dejara, que por el amor que yo sentía por él, la dejara vivir, una lagrima carmín salió de mis ojos, le mire con pasión pero cerré mis pensamientos a los suyos, no quería que sintiera mi derrota, sin embargo la mirada que le regale era de rendición, acepte con la cabeza y me quité de encima sus frías manos, pero en un instante reapareció Merrick por la ventana volando furiosa hacia mi, pero esta vez no opte por arrojarla contra el muro, mis instintos de vampiro actúan a veces en contra de mi voluntad y...con un movimiento de manos le prendí fuego.

-Hubo un silencio sepulcral, mire a Lestat pero este había dirigido su vista hacia otro lugar, vi como los cristales de sangre volaban de nuevo sobre sus mejillas.

Se esfumó –prosiguió - por mas que quise evitarlo solo se incineró. Mi boca se petrifico y cuando quise pronunciar palabra el rostro de David me enmudeció aun mas. Amigo nunca había visto tantos sentimientos conjuntos en un rostro, ira, incredulidad, coraje repulsión –dejó salir un gemido - me odiaba, en un instante habíamos pasado del amor y el deseo al odio, las cenizas de aquella vampiro cayeron sobre le lecho, esparcidas debido a la corriente de aire que se colaba por la ventana hecha añicos.

-David me miró y trato de articular palabra –pppero...como pudiste...Lestat te maldigo

-Sin mas solo exclame – mi amado David ya estoy maldito para siempre por que se que no podré ver tu rostro de nuevo.

Sin mas salí de la habitación y me dirigí sin sentido mas allá de las nubes, el cuerpo desnudo me calaba y las pequeñas cortadas que provocó la altura, pero quería reaparecer, sabes una cosa Armand, estoy seguro que David me persiguió varios kilómetros blasfemando en contra mía, y se que ahora mas que nunca me oída a morir.

Viejo amigo he de confesarte que he venido a parar aquí contigo por mera casualidad del destino, solo deje que mi mente me guiará a un lugar que supuse seguro, por que se que David anda tras de mi para deshacerse con sus propias manos de mi.

-Que te hace suponer eso - David por sobre todo esta agradecido contigo y te quiere.

-Sabes por que estoy tan seguro Armand? – me preguntó

-Pues... –enmudecí

-Por que me llegan pensamientos donde me amenaza y me maldice, se que no descansará hasta terminar conmigo.

-Imaginaciones tuyas –aspeté

No podía creer lo que acababa de escuchar, cuando yo lo vi hacia dos noches, llegó a mi histérico, desnudo, congelado y balbuceando excusas, que no entendí, pero ahora se que casi pierde la razón ante tanto dolor, de hecho la única forma de controlarlo fue casi dejándolo vació, sin una gota de sangre, para que la debilidad lo hiciera reposar un poco

-Pues creo que mas bien que la he perdido – me interrumpió leyendo mis pensamientos

-Se que esta buscándome para saldar esta dolorosa cuenta –prosiguió

Permanecimos en el techo de la torre de St. Pierre hasta el amanecer, después de aquella noche permaneció conmigo unas semanas mas, pero yo sabia que aquello no duraría mucho por que en ningún lado se sentiría seguro, y así fue, tras tres semanas a mi lado, un atardecer Lestat se marchó, pero a los pocos días, mientras daba yo una caminata por Mont Blanck en donde todos los intelectuales se sientan a ver el atardecer acompañados de una copa de vino, vi pasar con un holgado abrigo a David, despreocupado vigilando el horizonte como lo hacen aquellos faros que cuidan el camino de los buques.

-Déjalo en paz, no lo busques más –le envié este mensaje por telepatía

-inmediatamente roto la cabeza y poso su mirada directo en mis ojos, camino hacia la dirección en la que yo me encontraba y se paro frente a mi mesa.

-He pensado bien las cosas Armand, y supongo que ya estas enterado de las rozones por las cuales ando en su búsqueda, por que a pesar de que ya tiene tiempo siento que su rastro estuvo aquí y quiero dejarte algo para el.

-Déjalo todo por la paz de una buena ves, no esta solo y si le pones las manos encima yo me encargare de hacer lo mismo contigo.

-David de inclino y puso ambas manos en la mesa, acerco su rostro al mío y enfrente de toda la concurrencia me beso apasionadamente, sentí que acababa de alimentarse por que su saliva era aun tibia y tenia impregnado el sabor a sangre - me besó de una manera realmente apasionada, jugó con mi lengua un rato, mordió mi labio inferior y lamió el hilo de sangre que se deslizó por el contorno de mis labios.

-Armand dale mi recado por favor- me dijo al tiempo en que se alejaba por donde lo vi llegar.

-Ahora tengo una excusa más para llamar a Lestat a mi lado, ya que no estoy reticente a darle el mensaje.

Fin

GRACIAS DE ANTEMANO POR LEER Y MUCHA SUERTE A TODAS Y TODOS.
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