Amor entre hermanos por Funnykate
Resumen: No importa si está mal, no importa si él no quiere. Percy es nuestro y siempre será así.



Parejas: Percy-Bill

Percy-Charlie

Percy- Fred

Percy-George

Percy- Ron

Esta historia también está en amor yaoi. ACTUALIZO LOS MIÉRCOLES
Categorías: Libros, Harry Potter Personajes: Bill Weasley
Géneros: Drama
Advertencias: Incesto/Twincest, Mpreg=Embarazo Masculino
Desafíos: Ninguno
Series: Ninguno
Capítulos: 12 Completo: No Palabras: 17257 Lecturas: 12573 Publicado: 13/07/17 Actualizado: 23/08/19
Notas de la historia:
Es la primera historia que publico en esta página XP Espero que la historia guste.
Actualizo los miércoles.

1. Cap 1 por Funnykate

2. Cap 2 por Funnykate

3. cap 3 por Funnykate

4. Cap 4 por Funnykate

5. por Funnykate

6. Cap 6 por Funnykate

7. cap 7 por Funnykate

8. Cap 8 por Funnykate

9. Cap 8 por Funnykate

10. Capítulo 10 por Funnykate

11. Capítulo 11 por Funnykate

12. por Funnykate

Cap 1 por Funnykate
Percy cerró los ojos y pidió su deseo. Había esperado todo el año para que llegara su cumpleaños y poder pedir su más grande deseo. Abrió los ojos y sopló las velas con emoción. Al instante se oyeron los aplausos de sus padres y sus hermanos mayores. Abrazos y besos de parte de toda su familia. Hoy cumplía 6 años y estaba muy emocionado. Sus padres le habían prometido que le regalarían ropa nueva. Normalmente utilizaba la ropa vieja de sus hermanos, pero una vez al año, en su cumpleaños, sus padres ahorraban y le compraban ropa exclusivamente suya.
-¿Que has pedido?- preguntaron a coro sus hermanos pequeños Fred y George. Percy sonrió, los gemelos solo tenían cuatro años y la forma en la que hablaban y hacían cosas al mismo tiempo le parecía muy graciosa. Iba a contestarles pero la voz de su hermano mayor Bill le interrumpió.
-No puede decirlo, si no no se cumplirá.- Al oír eso Percy se negó a decir lo que había pedido con miedo a que no se cumpliera.
-¿Te gusta la tarta, Percy?- preguntó Charly mientras abrazaba por la espalda a su hermano pequeño. Percy asintió feliz mientras se llevaba otro trozo de tarta a la boca.
Le gustaban sus cumpleaños por esto, toda su familia prestándole atención únicamente a él. Siendo siete hermanos y teniendo en cuenta que Giny solo tenía un año y Ron dos era muy difícil llamar la atención de sus padres.
Miró a su familia, todos bromeaban y reían. Todos los cumpleaños pedía lo mismo y todos los años su deseo se cumplía. Su familia seguía unida y feliz, ese era su único deseo.
****************************************************
Percy se hundió aun más en la almohada al oír otro trueno. Podía jurar que ese trueno cayó justo al lado de la casa. Percy tenía vergüenza de tener miedo a los truenos a sus 9 años, pero no podía evitarlo. Cada vez que había tormenta corría a la habitación de sus padres para dormir con ellos, pero hoy tenía un problema. Sus padres no estaban en casa, se fueron de viaje por su aniversario, un regalo que les habían hecho Bill y Charly.
Otro trueno sonó, esta vez mucho más fuerte. Saltó fuera de la cama y salió corriendo de su habitación. Dio unos pequeños golpecitos en la puerta de la habitación de Bill. Era su hermano mayor, ya tenía 15 e iba a Hogwarts. Seguro que él no le tenía miedo a nada.
Al no oír respuesta decidió entrar. Se metió rápidamente en la cama de su hermano y empezó a darle pequeños golpecitos con el dedo en la mejilla.
-Bill.... Bill....- Susurró casi inaudiblemente. Vió como su hermano soltaba gemidos lastimeros mientras abría los ojos con lentitud.
-¿Percy?- preguntó sorprendido.
-¿Puedo dormir aquí? Tengo miedo a los truenos.- Eso último lo dijo en voz bajita, con las mejillas rojas por la vergüenza.
-Que forma más extrañas de empezar un sueño húmedo.- Percy miró sorprendido como su hermano se ponía encima de él.
-¿Que es un sueño húmedo?- Preguntó inocentemente. Bill miró fijamente a su hermano pequeño, dándose cuenta que no era uno de sus típicos sueños protagonizados por su hermano. Se separó de su hermano mientras decía que no era nada importante. Un trueno sonó haciendo que Percy temblara. Bill lo miró fijamente, imaginando a su hermano temblando de placer mientras entraba y salía de dentro suya.
-¿Tienes miedo?- Percy asintió mientras se abrazaba a su hermano en busca de protección. Bill sonrió mientras se le ocurría una idea.- ¿Quieres que te distraiga?
-¿Como?- preguntó Percy con lágrimas en los ojos.
-Ya lo verás.- Dijo Bill mientras volvía a ponerse encima de Percy.- Créeme te gustará.
Se deleitó con la mirada curiosa de su hermano, quién todavía tenía sus manos aferradas a él. Se mordió el labio mientras acercaba su cara a la de su hermano, le miró intensamente para inmediatamente unir sus labios. Sonrió para sus adentrós al notar que Percy se quedaba quieto. No le sorprendía, a su edad probablemente no había besado a nadie. Eso le gustaba, su hermanito era suyo.
Se separó lentamente mirándolo con los ojos entrecerrados. Una ola de placer le recorrió cundo vió a Percy sonrojado con los ojos abiertos.
-¿Por que hiciste eso?- preguntó Percy con la voz más aguda de lo normal.
-¿Y por que no? ¿No te gustó?- Fingió estar herido, lo cual funcionó porque Percy empezó a negar .
-Si, si me gustó, pero eso lo hacen mama y papa.
-¿Por que lo hacen?- preguntó Bill, Percy dudó un momento.
-Porque se quieren.
-¿Y nosotros? Yo te quiero. ¿Tu no?- Sabía que el chantaje emocional estaba mal pero ya no podía aguantarlo más. Necesitaba a Percy, no podía evitarlo.
-Yo... sí, si te quiero.- Dijo sonrojándose.
-Entonces está bien.
Volvió a besarle, esta vez profundizando más. Con los labios abrió su boca y metió la lengua. Se rió un poco al notar como Percy daba un pequeño saltito por la sorpresa.
Cuando lo notó relajarse empezó a acariciarle los costados. Se separó de él. Su sonrojo estaba más pronunciado. Se mordió el labio al notar que ya estaba duro. Cogió la mano de Percy y la llevó a su entrepierna.
-Mira lo que me provocas. A veces pienso que lo haces aposta. Meneando el culito mientras caminas, me vuelves loco.
-Yo... Yo no lo hago aposta.- Susurró Percy mientras cerraba sus ojos al notar como la rodilla de su hermano le apretaba la parte sensible entre sus piernas. Un sonido extraño salió de su garganta sin que pudiera evitarlo. Se tapó la boca con las manos por vergüenza. Oyó la risa de Bill y sintió como su cara ardía cuando este le bajo los pantalones junto a los calzoncillos.
-Bill....
-Tranquilo. Confía en mí, ¿vale?- Percy asintió y se relajó. Pero volvió a tensarse al sentir algo entrar en el agujerito que tenía entre las piernas.
-Bill... duele.
-Tranquilo, se va a sentir bien, muy bien.
Al primer dedo lo siguió otro, y a ese otro. Bill tenía razón y Percy pronto empezó a sentir un placer increíble. Gimió aferrándose a la camiseta de su hermano. Se quejó cuando los dedos dejaron su entrada y miró con reproche a su hermano. Bill se rió mientras se deshacía de sus pantalones.
-Necesito que te relajes, ¿vale?- Percy asintió, deseando que volviera a hacerle sentir bien. Bill se enterró lentamente en su hermano, oyendo como empezaba a llorar pero no pudiendo detenerse por el placer que sentía estando dentro de esas paredes tan apretadas.
-Bill- lloró Percy mientras le tocaba la cara con las manos para llamar su atención.
-Tranquilo...- Dijo este, el contacto de sus manos solo hacía que se exitara más. Empezó un vaivén lento, dejando que se acostumbrara mientras jugaba con sus pequeños botoncillos y de vez en cuando rozaba su pequeño pene. Sonrió cuando oyó a Percy gemir, había encontrado el punto exacto. Aceleró las embestidas sin despegar la mirada de los ojos entrecerrados de Percy.
-Bill, Bill, algo va a , algo va a salir, no puedo...- Bill sonrió por la inocencia de su hermano pequeño.
-Déjalo ir.- Susurró en su oído. Percy le hizo caso y no tardó en sentir como sus paredes se apretaban aun más y su semilla chocaba con su abdomen. Gimió fuertemente mientras le llenaba con su esperma. Cayó encima del más pequeño satisfecho. Por fin lo había hecho, por fin había reclamado a su hermano.
-Bill,- sintió como Percy le abrazaba,- ya no hay tormenta.
-No, ya acabó. ¿Se sintió bien, verdad?
-Si- Susurró el pequeño quedándose dormido.
Notas finales:
¿Que tal? ¿Lo continuo?
Byb29;
Cap 2 por Funnykate
Percy miraba por la ventana con un adorable puchero. Su madre sonreía por la forma de comportarse de su hijo. Era increíble que a sus 10 años todavía se comportara de una forma tan infantil. Sabía que parte de la culpa la tenían sus hermanos mayores le cuidaban y mimaban demasiado, cosa que no la extrañaba, Percy era un chico muy delicado y era normal que sus hijos se preocuparan por él.



Hablando de sus hijos mayores, Bill y Charly eran los causantes del puchero de su hijo. Percy llevaba todo el día esperando a que los mayores de los hermanos Weasley volviera de Hogwarts, mirando por la ventana casi cada cinco minutos. A estas horas el pequeño ya estaba impacientandose, ¿por que Bill y Charly no volvían?



-Percy, he hecho galletas, ven y come unas cuantas mientras esperas.- Percy le hizo caso y se sentó en la mesa junto a sus hermanos menores, pero justo en el momento en el que cogió una galleta se oyeron las voces de los dos hermanos tan esperados. Percy saltó de su silla y fue corriendo a abrir la puerta.



-¡Bill! ¡Charly!- Gritó emocionado mientras abrazaba con fuerza a sus hermanos. Los pelirrojos se miraron sonriéndose y devolvieron el abrazo.



-Hola, pequeño, te echamos de menos.- Dijo Bill dándole un beso en el cuello mientras nadie se fijaba. Percy se sonrojó y sonrió a su hermano mayor.



-Sí, las cosas son muy aburridas sin alguien quien te siga a todas partes en plan perrito.- Dijo con burla Charly dejando sus cosas en la entrada, ganándose una mirada de reproche de su madre.



-Es bueno saber que a nosotros no nos hechais de menos.- Dijo George fingiendo estar ofendido.



-Con vuestras bromas pesadas es difícil echaros de menos.- Dijo Bill mientras se sentaba en la mesa al lado de Percy.- Pero sabéis que vos queremos igual.



-Ya ya.- Rodó los ojos Fred ante el comentario de su hermano.



-Charly, me das el regalo.- Dijo Percy, mostrando la verdadera razón por la que esperaba tanto a los mayores. Todos los años, cuando los mayores volvían de Hogwarts, Charly, le traía golosinas a Percy. Por esa razón Charly era su segundo hermano favorito, después esta claro de Bill, quien siempre sería su hermano favorito.



-Lo tengo en la maleta, ahora te los traigo.- Dijo Charly mientras miraba la radiante sonrisa de su hermano pequeño. Miró a su hermano mayor con reproche. Quería hacer a Percy suyo, pero Bill se lo tenía prohibido hasta que cumpliera los 15. Como si él no supiera que quería mantener a Percy solo para él el máximo tiempo posible.



Bill le dió una mirada de advertencia y él bajó su cabeza sumisamente yéndose a por los caramelos. A veces odiaba lo dominante que resultaba ser Bill pero no podía quejarse, era el mayor y por lo tanto era el que mandaba.



Percy miraba impaciente a su hermano remover todo en su maleta buscando los caramelos que tanto le gustaban. Dió un pequeño salto cuando sintió a Bill hablarle a la oreja.



-Yo también te he traído un regalo, Percy.



-¿En serio?- preguntó Percy todavía más emocionado.- Yo no tengo nada para ti.- Dijo un poco apenado. Bill miró a su alrededor. Los gemelos ya se habían ido a jugar al jardín y su madre estaba en la cocina. Eso los dejaba a Percy y a él solos en el comedor. Aprovechando su momento a solas, besó con intensidad a su hermano.



-Se me ocurre una manera en la que me puedes agradecer.- Susurró separándose unos milímetros de la boca de su hermano. Y volvió a besarlo cuando el pequeño asintió sonrojado.



Charly miraba el espectáculo desde la puerta. Se maldijo internamente al sentir como su polla se despertaba al ver a su hermano pequeño sonrojado, con sus ojos cerrados y con sus pequeñas manos aferradas a la camiseta de su hermano mayor. ¿Por que no crecía más rápido? Quería besar a su hermano como Bill lo estaba haciendo. Quería ir a su habitación en medio de la noche como lo hacía Bill o que Percy viniera a la suya como cuando le oía ir a la habitación del mayor porque tenía miedo a los truenos. Maldijo internamente otra vez y tosió un poco para que le prestaran atención. Bill se separó de Percy divertido porque sabía en lo que pensaba Charly. Sentía pena por él sabiendo lo mucho que quería hacerlo con Percy, pero él sabía que Percy todavía no estaba listo para aceptar a los dos. Recién había aceptado que lo que ellos dos hacían no estaba mal si se querían. En los meses que faltaban para que Charly cumpliera 15 le haría comentarios a Percy sobre ello y le iría preparando para lo que se venía.



Bill veía como Charly y Percy abrían los caramelos y reían jugando. Sonrió al pensar que con Fred y George todo sería más fácil. Percy ya estaría acostumbrado a ser compartido y al ser ya lo suficientemente mayor, sabría que les pertenecía a ellos. Podían compartirlo entre ellos pero con nadie más.



Ese era el gran secreto de como los Weasley, después de tanto tiempo, seguían siendo sangre puras. Los hermanos se casan y tienen hijos entre ellos. Claro que, la sociedad, no sabía nada de eso. Bill recordó cuando su padre le llamó hace unos meses y le habló de la “tradición” familiar. Le habló sobre que probablemente cuando Ginny tuviera la edad suficiente empezaría a sentir deseo por ella y de que él y su madre también eran hermanos, al igual que sus abuelos, y sus bisabuelos... Lo que su padre no sabía era que no era por Ginny por la que sentía deseo, sino que por su hermoso hermano pequeño, Percy. Tampoco sabía que hacía meses que Bill hacía a Percy suyo, aprovechaba cada oportunidad para follar a su hermano pequeño.



Al principio, cuando su padre le había dicho que probablemente tendría que compartir a su pareja, que según él era Ginny, no le gustó mucho la idea. Pero últimamente no le desagradaba tanto la idea, especialmente desde que él y Charly se lo pasaban especialmente bien en Hogwarts, claro que ninguno de los dos dejaba que el otro le follara, sus pollas solo follarían a Percy, era un privilegio que le reservaban a él. Ese hecho no evitaba que se masturbaran mutuamente y que se la mamaran el uno al otro. Como decía, compartir a Percy ya no le sonaba tan mal. Solo con sus hermanos, por supuesto.



Bill volvió a la realidad al oír a su madre riñendo a sus hermanos por comer caramelos antes de la cena.



-Bill, eres el mayor, controlares un poco.- Le reprochó su madre. Él le sonrió en modo de disculpa.



Controlar. Si solo su madre supiera como los controla.
cap 3 por Funnykate
Notas del autor:
Nuevo capítulo :P
Bill se removió en la cama frustrado. ¿Es que sus padres no se irían a dormir nunca? Realmente estaba molesto. Llevaba meses sin ver a Percy, sin hacerlo suyo y eso lo mataba. Ahora le tenía a tan solo unos metros pero no podía hacer nada mientras sus padres estuvieran despiertos. ¿Qué haría si entraban en la habitación de Percy y se enteraban de lo que le hacía? Seguramente lo alejarían de su hermano. Eso era algo que Bill no podía permitir.
Suspiró por milésima vez al oír la risa de su madre. Si se lo pasaban bien tardarían un tiempo en irse a dormir. ¡Que fastidio!
Después de otra media hora esperando ya no lo aguantó más. Ya no le importaba si se enteraban, estaba jodidamente caliente. Quería a su hermano pequeño bajo suya gimiendo su nombre y nadie le iba a impedir cumplir sus deseos.
Lo más silencioso que pudo salió de su habitación. Maldijo un par de veces al oír el ruido que hacía el suelo, era un verdadero milagro que sus padres no lo oyeran. Entró en la habitación de Percy y por un momento consideró dejarlo estar por esa noche. La imagen que tenía delante era demasiado tierna, Percy dormido parecía un pequeño ángel y sería un pecado despertarlo. Aunque llegados a este punto, ya había cometido muchos pecados, todos relacionados con su hermano, uno más no importaría.
Bill se metió en la cama y rodeó con sus brazos a su hermano comenzando a darle tiernos besos en el cuello. Sabía que si le daba mimos no tardaría en despertarse. En el tiempo que llevaba visitando la habitación de Percy por la noche, Bill se dio cuenta de lo mimoso que se despertaba Percy. Al mayor le encantaba despertarse por la mañana con la imagen de un Percy sonrojado y rogando con su mirada que le hiciera suyo. Él nunca se negaba por supuesto.
Después de unos segundos de tiernos besos y suaves mordiscos por fin notó movimiento en su hermano.
-¿Bill?-preguntó la suave voz mientras el chico se giraba y conectaba sus hermosos ojos azules con los de su hermano.
-¿Esperabas a alguien más?- preguntó fingiendo estar molesto. Percy rio. Sabía que su hermano, en realidad, no estaba molesto si no que solo estaba bromeando.
-¿Y que harías si es así?- preguntó. Quería ver hasta que punto llegaría la paciencia de su hermano. Sabía que Bill era celoso, muy celoso. Aunque también sabía que después de estar enfadado le prestaba mucha atención y le daba muchos mimos. Y a Percy le encantaba que su hermano lo mimara, aunque para ello necesitara enfadarlo primero.
-Pues... - Bill dudó. ¿Debería hablarle de Charly ahora? No estaba seguro. Pero no podía esperar más tiempo, Charly le estaba presionando mucho últimamente. No es como si no lo comprendiera, él estaría igual en esa situación, pero es que no sabía como sacar el tema. Miró a su hermano. A sus diez años era lo suficientemente listo como para entender lo que estaba pasando entre ellos y sabía que los hermanos no solían compartir la cama. Pero Percy le quería y eso le hacía preguntarse, ¿quería de la misma forma a Charly? No tenía opción, tendrá que hablar con Percy del tema esa misma noche. No cree que Charly aguante hasta los 15 años, nunca lo creyó. - Mirando a quién esperes.- Dijo al final. Percy pensó que su hermano bromeaba pero su expresión era tan seria que empezó a tener dudas.
-¿Como?- preguntó en voz bajita. ¿Su hermano pensaba compartirlo con alguien?
-No me importaría compartirte con Charly.- Los ojos de Percy se abrieron con sorpresa. Bill le miraba atento a cualquier movimiento o expresión que le indicara lo que pensaba su hermanito. Estaba sorprendido, pero es normal, lo soltó en plan bomba, pero no sabía de que otra forma hacerlo.- Ya sabes que entre hermanos hay que compartir.
-Pero...- Percy no sabía que pensar. Quería a Charly pero no se imaginaba hacer con él las mismas cosas que hacía con Bill, aunque, antes de la primera noche con el mayor tampoco imaginó que hiciera esas cosas con él.- Yo pensaba que estas cosas las hacían dos personas, no tres.
-El número de personas no importa Percy. Lo importante es que las personas que lo hagan se quieran.- Percy lo miró todavía no muy convencido.- De acuerdo, olvídalo. Solo fue una idea.- Dicho esto Bill se acercó a su hermano y le besó con intensidad. La semilla ya estaba sembrada, ahora faltaba esperar a que la idea floreciera en la mente de Percy. Ya se encargaría él de que fuera pronto. Mientras disfrutaría de su hermano por los dos.
*
Charly se mordió el labio con nerviosismo. ¿A quién se le ocurrió la idea de ir a la playa? A Bill por supuesto.
Sentado en la arena lo único que podía hacer es ver como su hermano mayor subía a Percy en sus hombros y lo tiraba al agua jugando. Percy reía feliz de pasar un buen rato y se notaba que a Bill le hacía feliz que Percy se divirtiera. Charly también quería estar con Percy y hacerlo reír pero no podía. Para empezar, sus padres se habían ido a dar una vuelta por la playa y le habían dejado a cargo de los más pequeños. Además, si se acercaba demasiado a Percy y sintiera su piel contra la propia no tenía dudas de que se pondría duro. No podía dejar que Percy, o alguien otro lo notara, sería demasiado vergonzoso.
-Charly, vamos a bañarnos.- Los gemelos estaban empezando a aburrirse y si se aburrían demasiado tiempo el asunto no acabaría bien. Nada bien.
-No podéis esperar a que vuelvan mama y papa. No puedo dejar solos a Ron y Ginny.- Dijo sin apartar la mirada de Percy. Bill lo estaba abrazando mientras le decía algo. De repente su mirada conectó con la de Percy y no pudo evitar morderse el labio al ver que Percy se sonrojaba. ¿Que le estaría diciendo Bill? Le miró frunciendo el entrecejo pero este solo le sonrió y volvió a atraer a Percy hacia él.
Notas finales:
¿Qué tal?
Nos leemos el próximo miércoles. Byb29;
Cap 4 por Funnykate
Notas del autor:
Hoy no es miércoles pero me apetecía subir capítulo nuevo XD. Pero que conste que esto no pasara muy a menudo :P.
Hoy era un día bastante tranquilo. Tal vez lo que provocaba tanta tranquilidad fuera el hecho de que, por primera vez en todo el verano, no había casi nadie en casa. De hecho solo estaban Charly y Percy, ya que sus padres se fueron con los más pequeños a los recreativos y Bill se había ido con sus amigos a saber donde. Charly y Percy no habían querido ir con sus padres. Percy porque los recreativos no le gustaban y Charly porque se creía demasiado mayor para ellos.
Ahora mismo estaban tumbados en el sofá viendo un artefacto muggle que su padre les había traído. Un televisor, o así es como creían que se llamaba. Estaban echando una película de comedia. A Charly le gustaba, la película era bastante divertida. Opinión que Percy no compartía. Hacía rato que ya no miraba la película, si no que, disimuladamente, miraba a su hermano mayor.
Todavía no estaba del todo convencido con lo que Bill le había estado insinuando desde que volvió de Hogwarts. La idea de que los tres hicieran cosas de adultos no le parecía del todo “normal”. Pero tampoco es que lo que él y Bill tenían juntos fuera normal.
Percy miró, ahora sin disimular a Charly, estudiándolo con detenimiento. Se sonrojó cuando Charly le miró sonriendo.
-Si no te gusta la película, podemos ver algo otro.- Dijo el pelirrojo mayor cogiendo el mando de distancia, dispuesto a cambiar de canal. La mano de Percy le detuvo. Charly le miró interrogante y el color subió hasta sus orejas al ver a su hermano pequeño sonrojado mordiéndose el labio mientras le miraba directamente a los ojos. Bill le había dicho muchas veces que disfrutaba más cuando sus miradas estaban conectadas y Percy quería hacer que Charly se sintiera bien. Bill aseguraba que Charly quería esto pero, al sentarse en sus piernas a modo coala, la mirada sorprendida de su hermano echó un poco atrás la determinación de Percy.
Iba a separarse de él y decirle que era una broma pero las manos de Charly se lo impidieron. Charly no lo podía creer, Percy por su propia cuenta se le había insinuado. ¿De verdad había llegado el momento en el que por fin reclamaría a su hermano? Aferró sus manos a los costados de su hermano menor con miedo de que este cambiara de opinión y se fuera.
Sus miradas estaban conectadas todo el rato. Charly pudo ver inseguridad en los ojos de Percy y decidió actuar. Unió sus labios con los de su hermano empezando así con un beso lento que consistía en el simple roce de sus labios , intentando con ese tierno acto darle seguridad a su hermano pequeño. Charly se estremeció al sentir la tímida lengua de su hermanito darle pequeños toques en los labios. Pillando la indirecta, Charly intensificó el beso metiendo su lengua en la cavidad del pequeño mientras sus manos acariciaban la espalda de Percy por encima de la ropa. Las manos de Percy se aferraron a su cuello mientras el beso se volvía cada vez más salvaje con sus lenguas jugando entre ellas, siendo la lengua de Percy completamente dominada por la de Charly. Al mayor le gustaba la sumisión del pequeño y a Percy le encantaba que le dominaran.
Charly soltó un pequeño gruñido cuando Percy empezó a acariciar sus brazos con sus pequeñas manos. El pelirrojo menor gimió al sentir los musculosos brazos de Charly. Sabía que su hermano era fuerte, su sueño era ser domador de dragones al fin y al cabo, pero aun así le sorprendió que tuviera tantos músculos. Percy se estremeció cuando sintió las manos de su hermano acariciar su espalda y su cuello. Sus bocas no se despegaban, aun cuando tomaban aire sus lenguas seguían en contacto, en una danza increíblemente erótica. A Charly le sorprendía lo bien que se manejaba en esta situación Percy. Bill le había enseñado bien. Tomo nota mental de agradecérselo cuando lo viera.
La excitación era cada vez más fuerte. Charly apretó lo más que pudo a Percy contra si mientras profundizaba todavía más el beso. Escuchó un gemido ahogado proveniente de Percy y sintió como su polla se endurecía.
Percy volvió a gemir cuando sintió como las manos de Charly se colaban por debajo de su camiseta. Pasó sus manos por el pecho de su hermano mayor gimiendo al sentir como ahora Charly besaba y mordía su cuello. Dio un pequeño salto cuando sintió una de las manos de Charly apretar una de sus nalgas. Charly rio y volvió a besarlo mientras lo acostaba lentamente en el sofá.
-Creo que me he vuelto adicto a tus besos, Percy.- Susurró Charly con su boca a unos milímetros de la de Percy. Percy le miró sonrojado y unió sus bocas en otro beso esta vez menos intenso ya que estaba más concentrado en acariciar el pecho de Charly. Quería meter las manos por debajo de la camiseta de su hermano mayor pero tenía que esperar a que este le diera permiso. Bill siempre le decía que tenía que ser lo más sumiso posible y que si se portaba bien la recompensa sería muy placentera.
Volvió a aferrarse al cuello de Charly cuando este volvió a chupar su cuello. Gimió al sentir como su hermano simulaba embestidas por encima de la ropa.
-Charly...- Gimió el nombre de su hermano. Solo habían tenido unos cuantos besos y su pene ya estaba erecto. Los besos ya no eran suficientes para ninguno de los dos y como muestra de ello, Percy subió un poco la camiseta de Charly en un intento de incitarlo para que se la quitara y que pudiera volver a ver su pecho desnudo como cuando estaban en la playa y Bill le susurraba en el oído cosas sucias que tenían que ver con Charly y él.
Charly entendió y se apresuró a quitarle la camiseta a su hermano, acto seguido y con ayuda de Percy se quitó la suya. Los dos se quedaron quietos, admirándose mutuamente. Charly fue el primero en moverse, dirigiendo su boca a uno de los pequeños botones rosados que ya se encontraban erectos esperando por ser atendidos. Percy gemía antes las mordidas que le hacía Charly en sus sensibles pezones. Acarició el pelo de su hermano sintiendo lo suave de este. Acarició la espalda de su hermano mayor moviendo sus manos de arriba a abajo sintiendo la desnuda piel. Charly soltó un gruñido y se separó de Percy para quitarle los pantalones y calzoncillos. Acarició las suaves piernas y hizo que Percy le rodeara con ellas mientras volvían a fundirse en un excitado beso. Mientras se besaban, Charly, seguía simulando embestidas. Sus manos acariciaban las nalgas de su hermano menor y después de unos minutos de ardientes besos, Charly decidió ir más lejos.
-Percy,- medio gimió llamando la atención de su hermano, quien estaba acariciando su pecho y pasando su lengua por sus pectorales cosa que volvía loco a Charly pero necesitaba más.- ¿Alguna vez se la mamaste a Bill?- Percy asintió mientras sonreía y desabrochaba el pantalón de su hermano mayor. Por un momento Charly se quedó en shock por el comportamiento tan atrevido de su hermano, pero se olvidó de todo cuando sintió la lengua de Percy lamiendo la punta de su polla. Sin despegar su mirada de la de su hermano mayor, Percy, comenzó a lamer toda la extensión y después de lubricar lo suficiente se la metió poco a poco en la boca. Charly se mordió el labio mientras gemía por el placer que le estaba dando Percy. Después de unos segundos no pudo aguantarlo más y empezó a embestir la boca de su hermano. Percy obedientemente se quedó quieto abriendo su boca lo más que podía y dándole ocasionales chupetones a la polla de su hermano, cosa que volvía loco a Charly.
-No quiero correrme así, bebe.- Susurró Charly después de unos minutos mientras hacía que su hermano volviera a tumbarse en sofá.- Quiero correrme dentro de tu culo. Quiero llenar tu agujero con mi semen.- Percy gimió separando sus piernas. Quería que su hermano le follara, su respiración agitada y su cara cubierta de un intenso rubor lo demostraban.
Charly volvió a morderse el labio por vigésima vez en la última hora y llevó sus dedos a la entrada de su hermano, quien gustoso había levantado las piernas dejando su ano más accesible para su hermano. Charly metió un dedo con sumo cuidado no queriendo lastimar a su pequeño hermano, pero al ver que Percy gemía fuertemente, y no precisamente de dolor, metió otros dos dedos de golpe. Simuló embestidas mientras se deleitaba con los altos gemidos de Percy. Su mano se movía contra su polla intentando contenerse lo suficiente para que su hermano estuviera listo para su verga.
-Charly, por favor, entra ya...
Eso fue lo único que necesitó para sacar sus dedos y abriendo aun más las piernas de su hermano lo penetró de una solo embestida. Los dos gimieron sin despegar la mirada el uno del otro.
-Percy, he estado esperando por esto tanto tiempo.- Dijo Charly con voz ronca, comenzando un vaivén de caderas que con cada embestida se volvía más y más salvaje llevando a los dos a sentir un intenso placer.
La habitación, hasta hace una hora tranquila, ahora estaba llena de gemidos y gruñidos junto con el ruido de dos cuerpos chocando. Percy gritó al sentir el ya tan conocido placer del orgasmo. Dejó caer su cabeza hacia atrás, gimiendo al sentir como su hermano mayor lo llenaba con su semilla. Charly estaba en el más grande paraíso, teniendo a su hermano pequeño debajo suya lo único que podía pensar es como pudo haber vivido sin esto antes. Sonrió al ver a su hermano sonrojado mirando hacía sus manos entrelazadas. Salió lentamente de él provocando que soltara otro gemido.
-¿Te ha gustado?- Preguntó acariciando la cabeza de Percy. Este asintió.
-¿Repetimos?- Dijo el menor con una sonrisa sugerente que hizo que Charly tragara duro. Su hermano pequeño era un pervertido. Soltó una carcajada ante ese pensamiento.
-Cuando tu quieras, bebe.
Notas finales:
¡Hasta el miércoles!
Byb29;
por Funnykate
Notas del autor:
Llego tarde y encima con un cap más corto de lo habitual pero no tuve mucho tiempo. Poco es mejor que nada, no? XD
Solo habían pasado unas horas desde que Charly y Percy habían tenido sexo en el sofá de su casa. Poco después sus padres y sus hermanos volvieron a casa. No les pillaron de milagro. De hecho se habían salvado gracias a que los gritos de los gemelos los alertaron desde lejos. ¡Gracias a diós que no utilizaron la red flu para desplazarse!
Ahora estaban todos en el comedor cenando en familia. Charly no podía apartar su mirada de su hermano pequeño. Percy devoraba felizmente sus espaguetis sin prestar atención a la mirada hambrienta de Charly o a la mirada divertida de Bill, quien con solo mirar a Charly intuía lo que había pasado mientras estaban ellos dos solos.
Todos los demás, ajenos a lo que pasaba entre los tres hermanos mayores, comían y charlaban alegremente. Bill, aprovechando que nadie les prestaba atención y que Percy estaba justo en frente suya, se quitó la zapatilla de su pie derecho y lo movió a la entrepierna de su hermano pequeño. Presionó suavemente admirando como Percy dejaba el tenedor a medio camino de su boca y se le quedaba mirando. Bill sonrió, no era la primera vez que hacían esto. Observó con satisfacción como la cara de su hermano adquiría un tono de rojo intenso. Le encantaba la cara sonrojada de Percy, no sabía si era solo cosa suya pero le parecía muy excitante.
Sin dejar de presionar el pie en la entrepierna de su hermano miró a Charly. Este miraba sorprendido a Percy. Al sentir que Bill le miraba giró su cara para mirarle también. Bill le sonrió y hizo un guiño después de comprobar que nadie les miraba. Después de unos segundos, Bill, le hizo un gesto para que observara a Percy. Charly le miró y se mordió el labio ante la imagen que le ofrecían. Percy, aun más sonrojado que antes, tenía los ojos fuertemente cerrados mientras se mordía los labios para no gemir. Charly debió admitir que Bill sabía lo que hacía.
La mesa quedó en silencio cuando Percy se levantó y salió corriendo del comedor.
-¿Que le pasa a Percy?- preguntó Molly preocupada.
-No se, iré a ver.- Dijo Bill mientras se levantaba y seguía a su hermano. Charly vio divertido que iba con un pie descalzo. También maldijo interiormente el hecho de no ser él quien fuera con Percy. Bill tenía suerte. Volvió a coger el tenedor y continuó comiendo, tenía que darse prisa y ir a solucionar el problema que tenía en los pantalones.
Bill siguió a Percy hasta el baño del último piso. El pequeño se había encerrado allí. Dio unos toques en la puerta y sonrió. Se lo iba a pasar muy bien.
-Percy, soy yo bebe.- Dijo al ver que no había respuesta por parte del menor. Oyó los suaves pasos dirigirse hasta la puerta. Percy abrió la puerta y, cogiendo de la manga a su hermano mayor, tiró de él para que entrara. Bill no opuso ninguna resistencia, al contrario, dejo que lo llevara con una sonrisa muy amplia. Ya dentro y con la puerta cerrada con llave arrinconó a Percy contra una de las paredes . Se mordió el labio al ver que su hermano no llevaba nada a parte de la camiseta. Al parecer intentaba ocuparse de su erección el mismo.
-Bill, no me gusta que me hagas eso en la mesa.-Bill sonrió acercando su boca a la del menor.
-Fue tu castigo por hacer cosas sucias con Charly sin decírmelo. - Apretó su rodilla contra la entrepierna desnuda del pequeño haciendo que este soltó un fuerte gemido. Su hermanito estaba a cien, las cosas en esta ocasión tendrían que ser rápidas.
-Lo siento. Te diré la próxima vez.- Bill soltó una carcajada. Su hermano ya estaba pensando en la próxima vez y el que creía que sería difícil que Percy se dejara compartir.
Bill se mordió el labio sin despegar los ojos de los de Percy los cuales estaba suplicando por él. No se hizo esperar y. mientras le besaba de la forma más ardiente que podía, metió de golpe tres dedos en el interior de su hermano. Como imaginaba, Percy, estaba abierto y dilatado gracias a la polla de Charly, aunque su hermanito tuvo tiempo de ducharse ya que no había semen en su interior. La excitación recorrió su cuerpo cuando pensó que Charly folló el culo de su hermano y que ahora el iba a hacer lo mismo. Deseaba que llegara el momento en el que estuvieran fallándole los dos juntos. Una idea invadió su mente, ¿podría con los dos? Uno de estos días lo averiguaría.
Los gemidos de Percy se volvieron más fuertes y Bill supo que era el momento de cambiar sus dedos por algo más grande. Quitó los dedos y posicionó su polla en la entrada.
-¿Listo para mi, bebe?- La única respuesta que obtuvo fue un fuerte gemido. Fue lo único que necesitó para meterse de una solo embestida en su hermano y empezar a follarlo. No había besos ni caricias. Tenían que darse prisa por si sus padres decidían subir a ver que pasaba. Solo hicieron falta unos minutos para que los dos se sumergieran al mismo tiempo en un intenso orgasmo que hizo que temblaran de placer.
Se lavaron y vistieron rápidamente intercambiando de vez en cuando sonrisas y besos. Cuando bajaron, su madre estaba a punto de subir a por ellos.
-Es que tenía pis.- Dijo Percy con simpleza sentándose en su sitio y sonriendo a Charly quien le devolvió la sonrisa añadiéndole un guiño. Sus padres se lo creyeron, ¿por que no iban a hacerlo? Bill también se sentó en su sitio también. Se acercó a Charly y haciendo como que le contaba un chiste le susurró.
-Esta noche, a las 12 en mi cuarto
Notas finales:
Nos leemos el próximo miércoles. Byb29;
Cap 6 por Funnykate
Notas del autor:
Aquí estoy. Esta vez si que es miércoles. XD
Charly tiró a Percy en la cama de Bill, tumbándose encima suya y pegando sus bocas en un ardiente beso. Se había vuelto adicto a esos labios. Bill se quedó a un lado de la cama, admirando el espectáculo con una sonrisa. Su paciencia duró poco y en unos segundos se inclinó y atrapó los labios de su hermano aprovechando que Charly había bajado a succionar los botones rosados de su pequeño. Percy gimió por la atención que recibía, separándose durante unos segundos de la boca de Bill , aprovechando los dos para tomar aire y volver a besarse.
Charly se separó del pecho de Percy y, observando a sus dos hermanos, bajó su mano a las partes bajas del pelirrojo menor acariciándole por encima del bóxer. Percy gimió al sentir el toque de su hermano volviendo a separarse de Bill.
Los dos mayores se miraron con sonrisas cómplices. Al mismo tiempo cogieron cada uno una de las manos del menor llevándolas a sus pollas medio duras aun cubiertas por los bóxer. Percy sonrió y empezó a mover sus dedos masajeando las dos pollas al mismo tiempo.
Charly miró interrogante a Bill y al recibir un asentimiento de parte de este, se subió encima de Percy, poniendo cada pierna a un lado de los costados de este de tal forma que la cara de este estaba justo en frente de sus partes bajas. De forma suave empujó la cabeza de Percy para que este comenzara a lamerle la polla. Se estremeció cuando eso sucedió, a pesar de llevar todavía ropa interior se sentía jodidamente bien. O a lo mejor era él que estaba muy excitado.
Percy estaba un poco perdido, nunca había estado con dos al mismo tiempo, y ahora, lamiendo el pene de Charly y masturbando por encima de los bóxer a Bill, se sentía bien y extraño al mismo tiempo. No sabía si lo estaba haciendo bien pero, oyendo los ocasionales gruñidos de sus dos amantes, Percy se sentía motivado a seguir haciendo lo que hacía. Al fin y al cabo, Bill le dijo que, si lo hacía bien, le harían sentir mejor que nunca.
Bill y Charly no despegaban su mirada del otro. Les excitaba muchísimo que Percy estuviera dándoles placer a los dos, hasta ahora solo habían podido fantasear con ello. Movidos por un impulso se inclinaron para unir sus hambrientas bocas. Sus besos eran diferentes, llenos de fuertes mordidas y succiones.
Bill se separó y bajó al pecho de su hermano, lamiéndolo y succionando los pezones, mientras Charly disfrutando las atenciones que le daban sus hermanos, movió sus mano atrás acariciando la polla de Percy quién había quedado desatendido durante un momento. Sacó su polla de los pequeños bóxer y sonrió al notar que el pequeño ya expulsaba presemen. Percy gimió separándose de los bóxer de Charly. Su respiración se volvía cada vez más agitada. Bill acarició su rostro tiernamente y le sonrió haciéndole temblar. Siempre le había gustado la perfecta sonrisa de su hermano mayor. Se besaron intensamente mientras Charly bajaba de encima de Percy y se metía el pene de su pequeño en la boca . Percy soltó un fuerte gemido provocando sonrisas de los dos mayores, quienes se deleitaban con los sonidos del menor.
Charly movía su cabeza de arriba a abajo con rapidez. Se sorprendió al notar lo grande que era el pene de su hermano para su edad. Aunque teniendo en cuenta el tamaño que tenían Bill y él, dedujo que sería cosa de familia. Si eso era cierto, Percy acabaría disfrutando de cinco pollas grandes que le follarían siempre que tuvieran oportunidad.
Bill se mordió el labio ante la visión que tenía delante. Joder, como le excitaban. Se quitó los bóxer rápidamente y llevó su polla a los labios de Percy, quién ya tenía la boca abierta, listo para tomar la polla de su hermano. Bill gimió cuando se enterró por completo en la boca de su hermano. Le encantaba como chupaba su pequeño. Especialmente le gustaba que, sin importar cuan duro follara su boca, Percy siempre lo recibía gustoso y lo tomaba sin queja alguna. En un momento, Charly, se sintió un poco celoso y, dejando la polla de Percy, llevó su pene a la boca del mismo. Bill cogió la cabeza de Percy y la llevó a la polla de Charly para que se la chupara. Percy, lo hizo obedientemente, empezando a chupársela a su hermano. Charly gimió roncamente. Esto le encantaba.
-¿Crees que podrá con las dos?- Susurró Bill al oído de Charly quién le sonrió de forma pervertida.
-Abre más la boca, bebe.
Percy abrió su boca lo más que pudo. Al principio le costó tenerlos a los dos en la boca pero acabó acostumbrándose a las embestidas que hacían los dos a su boca. Los dos mayores ya no podían controlarse, embestían la boca de su hermano sin consideración alguna, solo pararon cuando oyeron un gemido lastimero.
-¿Te hemos hecho daño, bebe?- Preguntó Bill, mientras los dos dejaban libre la boca de su hermano, quien se sobó la mandíbula mirándoles con reproche.
-Te lo recompensaremos.- Dijo Charly, moviendo a Percy para que se pusiera en cuatro.- ¿Necesitas lubricación?- Preguntó sabiendo que, al haber follado hoy dos veces, seguramente estaría listo para él. Sonrió al ver que tenía razón cuando Percy negó con la cabeza y llevó sus manos a sus nalgas, separándolas y dejando su agujerito a la vista.
Llevó su polla a la entrada y embistió con fuerza. Había estado esperando tanto tiempo que ya no podía ser amable, tampoco es que Percy se quejara. Al contario, gemía fuertemente mientras llevaba la polla de Bill a su boca.
-Has hecho que sea un pervertido.- Dijo Charly entre gruñidos.
-Me costó un tiempo. Al principio era muy tímido.- Charly sonrió, aumentando el ritmo de sus embestidas al imaginar la cara sonrojada y los ojitos tímidos de su hermano mientras Bill le follaba.
-¿Quieres ver algo bonito?- preguntó Bill. Charly le miró interrogante sin dejar de follar a su hermano, quien seguía chupando la polla de Bill.- Nalguéalo. Le encanta.- Charly lo hizo, nalgueó tímidamente el culo del menor, pero al verlo gemir fuertemente mientras soltaba algunas lagrimas por el placer, empezó a nalguearlo cada vez más fuerte.
Con una mirada cómplice, los dos mayores cambiaron de posición. Ahora era Bill quién follaba el culo de Percy, y Charly follaba su boca. Charly quería que le follaran los dos al mismo tiempo pero Bill insistió en que el menor todavía no estaba listo. Esa fantasía tendría que esperar. De todas formas, no se podía quejar, se sentía en el cielo follando su boca y sabía que Bill también se sentía así.
El momento era perfecto, y esperaba que nunca cambiara. Esperaba que Percy siempre fuera de ellos. Y se encargarían de que eso no cambiara.
Notas finales:
¿Qué tal?
Nos leemos el próximo miércoles.
Byb29;
cap 7 por Funnykate
La sala común de Gryffindor estaba llena de gente esa tarde. Todos se divertían y celebraban la última victoria de su equipo. Desde que Harry Potter jugaba como buscador eran campeones todos los años. El único que no se divertía ese día era Percy. Y no es que no se alegrara, simplemente estaba demasiado ocupado estudiando como para festejar algo. Pero, por mucho que él intentara concentrarse, no podía debido a todo el ruido que dominaba la sala. Hasta Hermione Granger estaba divirtiéndose. Claro, como no tenía examen al día siguiente.
Percy no se podía permitir distraerse. Ese trimestre tenía que sacar unas notas perfectas. Lo necesitaba desesperadamente. Quería ser Perfecto al año siguiente, como Bill. Y solo lo conseguiría si estudiaba y se esforzaba al máximo, cosa imposible en ese momento. Durante unos segundos se planteó entrar a escondidas a la biblioteca, cerrada a esas horas, pero si lo pillaban sería castigado y eso desencadenaría en no ser Perfecto.
Después de unas horas de intentar memorizar algo decidió dejarlo por el bien de su cerebro, el cual ya estaba a punto de explotar. Miró la sala y a la gente que se lo pasaba bien ignorando completamente su presencia. Tampoco era muy difícil, ya que el pelirrojo se había recluido en un rincón al fondo de la sala común precisamente con esa intención.
A lo lejos pudo divisar a su hermano pequeño Ron mirando embobado a su amiga, y probablemente futura novia, Hermione. Percy sonrió. Su hermanito merecía ser feliz y tener una gran familia con la chica que le gustaba. Por mucho que Bill y Charly insistieran en que lo único que un Weasley necesitaba era a otro Weasley. Resopló molesto. Ellos no entendían que Ron estaba enamorado y parecía que era muy correspondido.
Unas manchas pelirrojas interrumpieron su vista del trío que formaban Granger, Potter y Ron. Por supuesto eran sus otros hermanos pequeños, Fred y George. Bueno, pequeños. Esos dos eran todo menos pequeños. Hacía mucho que los dos le habían superado en altura y fuerza. Sinceramente no lo entendía, su cuerpo era de chico pero era tan delicado como el de una chica. Bill decía que eso le hacía muy sexy, pero él no podía evitar pensar que había algo malo con él.
Una pequeña explosión seguida de muchas risas, sacó a Percy de sus pensamientos. Los gemelos estaban haciendo de las suyas. Rodó los ojos molesto. ¿Por que él tenía que ser perfecto en todo y en cambio ellos podían hacer lo que les diera la gana? No era justo. Claro que Percy quería llegar a ser alguien importante en la vida pero la forma en la que su familia le presionaba era injusta teniendo en cuenta la libertad otorgada a sus otros hermanos. Pero hacía mucho que las cosas eran así. Hacía mucho que su madre empezó a mirarle de forma distinta a como miraba al resto de sus hijos. Percy no sabía exactamente que era lo que había provocado el cambio pero tampoco se molestaba mucho en averiguarlo. Entre sus hermanos y el colegio tenía suficientes cosas en la mente como para llorar por no ser el hijo favorito.
- Oye Percy, - el pelirrojo miró al chico castaño que le hablaba con una enorme sonrisa y con un poco de tartamudeo debido al alcohol que había tomado. Oliver esa noche se había soltado completamente. Las continuas victorias hacían que relajara un poco su comportamiento estricto y celebrara con el resto del equipo a lo grande.- Deja los libros, únete a la fiesta.- Percy apretó los labios al darse cuenta de lo alto que hablaba el chico. La gente a su alrededor comenzaba a mirarlos con interés. A lo lejos, vio como los gemelos dejaban de bromear con sus amigos para mirar en su dirección. Esa era la principal razón por la que nunca intentó hacer amigos. Sus hermanos eran celosos. Muy celosos. Y en general no le importaba que los gemelos se molestaran un poco sin razón, pero si, por cualquier razón, creían que alguien prestaba a Percy más atención de la debida, iban con el chisme a Bill. Y si a alguien tenía miedo Percy, era a su hermano mayor enfadado. Los celos de Bill eran muy fuertes y siempre acababa con el culo dolorido cuando lo enfadaba.
- Estoy un poco cansado. Me iré a dormir. - Se excusó Percy. Aunque tampoco importaba mucho lo que dijera, Oliver ya se había olvidado de él y se balanceaba a otro lado. Los gemelos le sonrieron y siguieron a lo suyo.
Percy estaba harto de esa situación. Siempre era lo mismo. En casa no dejaban de molestarlo y lo follaban cuando querían. En Hogwarts, en cambio, era el molesto hermano sabelotodo. Percy conocía la regla: nada de follar en el colegio. Pero realmente necesitaba que sus hermanos le prestaran atención. Hacía mucho que nadie le tocaba y eso le desesperaba. Siempre les tenía en su cabeza y esa era la principal razón del porque no se podía concentrar en los estudios. Charly se burlaría de él si lo viera tan necesitado.
Suspirando, Percy se levantó del sitio que había ocupado durante las últimas tres horas y se dirigió a su dormitorio. Dudaba mucho que pudiera dormir con todo el ruido que hacían los leones pero por lo menos lo intentaría.
La música bajaba de volumen cada vez más. La gente se estaba cansando y ya casi no quedaba gente hablando en voz alta en la sala común. Percy agradecía que ningún profesor haya oído el ruido, probablemente gracias a algún hechizo insonoro. A su habitación no había vuelto ninguno de sus compañeros de cuarto. No le extrañaba, a su edad, todos tenían novia o novio y probablemente estarían con sus parejas. Percy suspiró desilusionado. Él nunca tendría algo así, una relación sólida y duradera. Sus hermanos nuca se lo permitirían. Él era suyo y solo suyo. Y no es como si se quejara. Adoraba a sus hermanos y ser tomado por ellos era lo que más ansiaba en el mundo. Sin embargo, le molestaba muchísimo no poder contar al mundo lo mucho que les quería, odiaba aparentar que se llevaba mal con sus hermanos pequeños por se un sabelotodo, no soportaba tener que esperar meses para poder ver a sus hermanos mayores, los cuales tenían un trabajo y vidas independientes de su familia desde hacía mucho tiempo. A veces se preguntaba si llegaría un día en el que decidieran que quieren más. En el que decidan que él no valía la pena y se busquen a una mujer que les pueda dar hijos. Por que todos los Weasley quieren hijos. Y él no podía dárselos ya que era un chico. Unas lágrimas traicioneras corrieron por sus mejillas y el pelirrojo se maldijo por estar de nuevo comportándose como una niña enamorada. Se frotó la cara con las mangas de su pijama para quitarse las lágrimas y cerró los ojos para intentar dormir ahora que no había tanto ruido.
Sus intentos se vieron interrumpidos, por el golpe de la puerta abriéndose y golpeando la pared. Oyó susurros y risas que cada vez estaban más cerca. No se movió. Sabía quienes eran. Reconocería sus voces y sus risas en cualquier sitio. La cama se hundió a su lado y Percy soltó un pequeño gemido cuando sintió el aliento de uno de los gemelos en su oído.
- Hola, bebe. - Podía oler que estaban borrachos, sino no hubieran desobedecido a Bill y no hubieran venido a buscarlo esa noche. - Te vimos aburrido y decidimos venir a animarte un poco.- No sabía cual de los dos gemelos le hablaba. Le costaba distinguirlos con la voz ronca por el alcohol ingerido. Inclinó su cabeza dándole espacio a Fred o George para besar su cuello. No tardó en recibir la respuesta esperada. Sintió los suaves mordiscos recorrer su cuello mientras unas manos se metían debajo de su pijama para acariciar su torso.
Percy sabía que no debían hacer esto en el colegio. Sabía que Bill se enfadaría si se enteraba que habían corrido un riesgo tan grande. Pero no le importaba. No le importaba porque para él, el peor pecado era rechazar a alguno de sus hermanos.
Cap 8 por Funnykate
Percy se sentó en un compartimento vació y por fin se permitió relajarse un poco. Había estado muy estresado durante los últimas semanas. Aun más de lo normal. Eso le había pasado factura. Estaba agotado en todo el sentido de la palabra. Pero valía la pena. ¡Lo había conseguido! Había acabado el curso con notas y comportamiento excelentes. Su sueño de ser Perfecto se iba a cumplir. No podía esperar en llegar a su casa y contárselo a sus padres.
No sabía si Bill y Charly estarían en la Madriguera en esos momentos. Normalmente solo venían a pasar unos días en fiestas y vacaciones pero Percy deseaba que estuvieran allí. No pudo verlos en Navidades debido a que se quedó en Hogwarts para adelantar tarea y estudiar (cosa imposible en su casa). Cuando los gemelos volvieron después de las fiestas, se encargaron de hacerle saber que Bill y Charly no estaban nada contentos.
Eso y el hecho de que a George se le había escapado delante de Bill que habían follado en Hogwarts, hacía que Percy temblara de miedo y expectación al mismo tiempo. El mayor odiaba que desobedecieran las reglas y le castigaba severamente cuando pasaba. Se enfadaba con cualquiera de sus hermanos si alguno era descuidado. Percy todavía recordaba todavía su primer año en Hogwarts y lo mal que lo pasó por culpa de las miles de normas que había puesto Bill. Recordaba como se pasó un día entero llorando cuando intentó besarlo en un pasillo vacío de gente y él le había rechazado. En aquel momento, Percy, ya sentía inseguridades y el rechazo de Bill le afectó demasiado. Cuando Bill se enteró, por medio de uno de los compañeros de cuarto de Percy, fue a buscarlo y pasó todo el día con él. Se saltaron las clases y la cena. Solo estuvieron tumbados hablando. Bill le explicó que, si alguien se enteraba de lo suyo, no les dejarían estar juntos nunca más y eso era lo último que quería.
Percy entendió ese día que, al ser el mayor, Bill se sentía responsable de mantenerlos unidos. Después de pasar horas consolando a Percy, a quien nunca le había rechazado ninguno de sus hermanos antes, y de decirle lo mucho que lo amaba y lo precioso que era, consiguió que su hermano menor se tranquilizara y sonriera de nuevo.
Percy no volvió a desobedecer las normas. Y sus hermanos tampoco lo hacían nunca. Todos se tomaban el tema muy en serio. Bueno, hasta la fiesta en la que los gemelos se emborracharon y fueron a follarlo a su habitación. Fue un milagro que nadie se enterara. Literalmente fue una suerte porque los tres se quedaron dormidos en la cama del mayor hasta la mañana siguiente, en la que los gemelos salieron volando de su habitación para que nadie los pillara.
Percy se maldijo en silencio. Ni teniendo la cabeza a punto de explotar podía quitarse a sus hermanos de la cabeza. Miró por la ventanilla del compartimento y suspiró. Tal vez no podía dejar de pensar en ellos porque no tenía en otra cosa en la que pensar. Su vida eran estudios y sus hermanos. Sin amigos, sin aficiones, Percy era un persona muy aburrida y lo reconocía. Pero no podía culparse. Cada vez que intentaba hacer amigos no encontraba a nadie que le gustara y con quien compartiera gustos. Por lo menos el curso siguiente estaría algo más ocupado al ser Perfecto, y tal vez Bill reconsideraría eso de no follar en el colegio ya que, al ser Perfecto, tendría la obligación de patrullar los pasillos y tendría acceso a algunas salas y pasillos que nadie visitaba nunca… Eso era algo poco probable pero soñar es gratis ¿no?
Para su suerte el viaje se le pasó más rápido de lo que se esperó. Y cuando quiso darse cuenta ya estaba en casa, deshaciendo sus maletas. Estaba apenado porque ni Bill ni Charly estaban en la Madriguera. Con las ganas que tenía de verlos... y para mejorar el día, su madre, le dijo que probablemente no podrían venir ese verano a casa por asuntos de trabajo. Para el desconcierto de Percy, lo dijo con una satisfacción que no era propia de una madre que no vería a sus hijos en un tiempo. Como sea, Percy les escribió una carta, nada más se quedó solo en su habitación, contándoles que sería Perfecto. Sus padres no le dieron mucha importancia cuando se lo contó, pero sus hermanos mayores estarían orgullos de él. Sabía que lo estarían. Pero la respuesta de sus hermanos no llegó en todo el día.
La cena pasó como siempre. Ginny escuchaba atentamente como había sido el año de Ron en Hogwarts, sus padres hablaban entre ellos de asuntos del ministerio y los gemelos estaban haciendo algo debajo de la mesa relacionado, seguramente, con alguna de sus bromas. El único que no hablaba era Percy, pero nadie notaba su estado de ánimo deprimido debido a que normalmente tampoco hablaba mucho.
Cuando se fue a la cama, volvió a sentirse decepcionado cuando, a media noche, los gemelos no se colaron en su habitación. Era extraño. Normalmente ya estarían allí desnudándolo mientras le decían cosas sucias en el oído. Percy hizo un puchero, había esperado que esa noche por fin haría el amor con alguno de sus hermanos, pero ni modos. Ellos se lo perdían.
Cuando ya estaba a mitad del camino a la inconsciencia por fin oyó pasos acercándose a su habitación. Sonrió al oír la puerta abriéndose despacio con la intención de que nadie la oyera. Los gemelos habían decidido aparecerse al final. Cerró los ojos haciéndose el dormido. Tendrían que esforzarse un poco para despertarlo porque ahora era él quien no quería nada esa noche. La cama a sus lados se hundió y a los segundos notó brazos rodeándolo tiernamente.
- Hola, bonito. - Abrió los ojos con sorpresa al reconocer la voz y darse cuenta de que no era de ninguno de los gemelos. Charly estaba allí, acostado delante suya y sonriéndole mientras Bill le daba un beso en el cuello desde atrás, riéndose del saltito de sorpresa que su pequeño había dado.
- Te extrañamos muchísimo.- Susurró el mayor de los hermanos mientras apretaba con más fuerza el pequeño cuerpo que tenía entre brazos.
- Pensé que no ibais a venir.- Dijo Percy con un hilo de voz y es que, solo teniéndolos a los dos tan cerca de nuevo, se dio cuenta de lo mucho que les había extrañado todo ese tiempo.
- Queríamos darte una sorpresa y mama no sabe mentir así que tampoco le dijimos nada.- Dijo Charly con la voz un poco molesta. Tanto él como Bill se habían dado cuenta del reciente comportamiento de su madre con Percy y no les gustaba nada que tratara así a su pareja, por muy madre suya que fuera. - Leímos tu carta, estamos muy orgullosos.- Dijo para cambiar de tema a uno más agradable.
Percy sonrió. En esos momentos en los que sus hermanos se sentían orgullosos de él es cuando se daba cuenta de que merecía la pena esforzarse al máximo.
Esa noche no tuvieron sexo, solo durmieron abrazados intentando transmitirse lo mucho que se habían echado de menos.
Cap 8 por Funnykate
Al día siguiente se despertó rodeado por los brazos de sus dos hermanos mayores. Sonrió mientras observaba el rostro dormido de Charly. Cada año les veía menos y cada año les echaba más de menos y, cuando por fin les veía, tenían que ir con cuidado de que nos les pillaran. Apretó los labios molesto con la situación en la que se encontraban. Odiaba esconderse, odiaba no verlos cuando quisiera y, por sobre todo lo demás, odiaba que el resto de sus hermanos parecían conformes con esta situación.
Unas caricias en su estomago lo devolvieron a la realidad. Una pequeña sonrisa adorno sus labios mientras se giraba intentando no despertar a Charly. Bill le sonreía pero Percy notó en seguida que tenía una mirada que no auguraba nada bueno.
- Buenos días, pequeño. - Susurró el mayor. Percy le sonrió tímidamente esperando a que Bill le dijera que es lo que le molestaba.- ¿Que tal en Hogwarts? ¿Los gemelos y tú vos habéis divertido?- Percy se quedó mudo. Se había olvidado completamente de que había roto las reglas. Se mordió el labio nervioso.
- Yo no… Siento mucho…
- Vale. Ahora no. Hablaremos de esto esta noche, pero te aviso desde ya que recibirás un castigo. - Dijo con voz dura, señal de que iba completamente en serio.
- ¿Ya estáis peleando desde tan temprano?- Dijo Charly con voz ronca a causa de acabar de despertarse. - Hay gente que intenta dormir.- Percy sintió como los brazos de Charly le apretaban más fuerte contra el mayor y no pudo evitar sonreír para sus adentros. Bill era la voz de la razón y el encargado de mantener todo en orden, Charly, en cambio, siempre le defendía, sin importar lo que haya hecho. Bill sonrió pero su semblante cambió en cuanto miró el reloj que tenía colgado en la pared.
- Mierda. Charly, ya es tarde, levanta y mueve el culo a tu cuarto. - Dijo Bill mientras se levantaba y se ponía los zapatos a toda velocidad. Percy suspiro al sentir como los brazos de Charly dejaban de abrazarlo. Bill le sonrió apenado y se agachó para darle un beso corto. Después de que Charly hiciera lo mismo, los dos mayores salieron de puntitas de su habitación. Percy se quedó mirando la puerta un rato. Cuanto deseaba que las cosas cambiaran.
*
El día pasó sin grandes incidentes. Sus padres y hermanos pequeños estaban radiantes de felicidad al tener a la familia completa en casa. Bueno, estaban felices todos menos los gemelos, quienes cada vez que se acercaban a Percy eran amonestados por Bill o Charly. Al parecer el castigo de los gemelos por romper las reglas era no acercarse a él por una semana. Esto no les gustaba en absoluto y aprovechaban cada momento de despiste de los mayores para besarle o tocarle. Tampoco es que a Percy le molestara, ya que al parecer Bill y Charly no estaban de humor como para estar con él. De hecho, parecían evitarlo a postas y eso solo le hacía pensar en el castigo que Bill le había prometido para esa noche. Durante toda la cena sintió la mirada de Bill encima y eso solo logró que sus nervios se intensificaran.
- Esta noche vamos a salir.- Dijo su madre mientras se sentaba después de traer el postre.- Bill y Charly nos han pagado unos días en un hotel muggle de 5 estrellas.
Percy miró a Bill interrogante pero solo recibió una pequeña sonrisa de vuelta. Cuando volvió a mirara su madre vio como apretaba los labios sin apartar la mirada de su tarta de fresa. No parecía muy feliz con la noticia. Percy, por primera vez, tuvo miedo de que su madre supiera lo que pasaba entre sus hermanos y él.
*
Estaba sentado en su cama mirando fijamente el reloj. Después de que sus padres se fueran y sus hermanos pequeños Ron y Ginny se fueran a dormir, Bill le había mandado un mensaje diciendo que fuera a su habitación a las 23:00. El reloj marcaba que faltaban unos minutos. Decidió que ya era hora y se dirigió a la habitación de su hermano mayor. Las puertas de Charly y los gemelos estaban cerradas pero se veía luz por debajo de la puerta indicando que no estaban dormidos. Pasó de largó y se paró delante de la puerta de Bill. Dio unos suaves golpes y dudó si entrar o esperar a que Bill le abriera. Bill abrió la puerta y a Percy casi se le cae la baba al ver que el mayor estaba totalmente desnudo.
- Entras y quitate la ropa.- Su voz tenía un timbre fuerte que hizo que Percy se estremeciera. Se quitó la ropa rápidamente y miró a su hermano esperando a que le dijera que quería que hiciera a continuación. Bill sonrió y sacó una especie de pañuelo negro, se acercó a él y lentamente le tapó los ojos con este, atándolo detrás de su cabeza. Tembló al no ser consciente de lo que pasaba a su alrededor.
Percy gimió al sentir las grandes manos de Bill acariciando y separando levemente sus glúteos.
-No quiero oír ni un solo ruido, bebe. - Le susurró Bill y Percy se mordió los labios conteniendo sus ganas de moverse y besar a su hermano mayor.- Pon tus manos detrás de la cabeza y agáchate.- Percy obedeció a pesar de lo incómoda que resultaba la postura. Pegó un saltito cuando la mano de Bill impactó en su trasero sin aviso y tuvo que usar toda su fuerza de voluntad para no emitir ningún ruido.- Esto te gusta, ¿verdad? Te gusta cuando te doy unos cuantos azotes.- Percy asintió mordiéndose los labios y esperando a que Bill volviera a darle un buen golpe. Bill, satisfecho con la respuesta, no se hizo esperar y dio otra palmada mientras, con su otra mano, buscaba la polla de Percy y comenzaba a masturbarlo. Percy apretó los labios por el placer y deseó que Bill le dejara gemir y apretarse contra él. Pero eso no pasó, Bill le estaba castigando y siempre era muy firme en sus castigos.- De rodillas.- Percy obedeció automáticamente. Sintió como algo era puesto al rededor de su cuello. Una especie de collar que estaba conectado a unas esposas que Bill le puso a continuación quedando sus manos atrapadas cerca de su cuello y sin ninguna posibilidad de movimiento. Las manos de Bill volvieron a acariciar su culo y polla haciéndole casi imposible no gemir. Apretó los puños cuando el mayor comenzó a azotarle de nuevo y no pudo evitar jadear cuando Bill le empujo, sin aviso, para que quedara en cuatro. - Te ves muy caliente así, bebe.- Un escalofrió placentero recorrió su espalda al saber que Bill estaba disfrutando de esto, pero toda alegría se fue cuando notó como un anillo estaba siendo puesto en su polla. Bill no le dejaría venirse, ese sería su castigo. El mayor soltó una carcajada al ver como Percy se tensaba.- Vamos, si te portas bien te dejaré venirte al final.
Asintió y, como muestra de su disposición, abrió la boca invitando a su hermano a hacer uso de ella como le apeteciera. Bill volvió a reírse mientras acercaba su polla, en esos momentos ya semidura a causa de ver a su hermanito tan sumiso y expuesto, a los labios del menor pasándola por los labios de este.
- ¿Quieres chuparme, bebe?- Percy asintió con ganas.- Uhm, no se, se supone que esto es un castigo y yo se lo mucho que te gusta chupar mi polla.- Percy soltó un sollozo mientras intentaba llegar a la polla de su hermano con la lengua.- Eres todo una perrita, cariño. Abre bien la boca.- Percy obedeció gustoso. Sintió como Bill ponía cada mano en uno de sus hombros y de un solo golpe enterraba su polla en su boca. Gimió de placer al sentir como empezaba un vaivén fuerte y rápido haciendo que su cuerpo se meciera delante y atrás sin parar. Un nuevo azote hizo que pegara otro brinquito por la sorpresa.
- Creo recordar que te dije que no quería oírte. Venga chupámela como tu sabes, cariño- Bill dejo de moverse esperando a que Percy hiciera lo que tan bien sabía hacer. El menor lamió la, ahora dura, polla que se le ofrecía y se la metió hasta la garganta dejándola así mientras pasaba la lengua y jugaba un poco rozando sus dientes. Bill soltó un gruñido mientras enterraba sus manos en el suave pelo de Percy.- Así me gusta, bebe. - Medio gruño el mayor cuando Percy empezó a mover su cabeza delante y detrás lo más rápido que podía.- Oh sí. Eso es, Percy, eso es. Eres condenadamente bueno en esto.- Percy sonrió para sus adentros, le encantaba chupársela a sus hermanos y más cuando estos le daban elogios por lo bien que lo hacia.
De repente, Bill sacó su polla de su boca y hizo que se levantara. Percy frunció sus labios, él quería que Bill se corriera en su boca, quería tragar su semen sin dejar ni una gota desperdiciada. Bill parecía tener otros planes. Desencadenó las manos del menor mientras hacia que se reclinara sobre una mesa.
- No voy a prepararte, bebe. Es parte de tu castigo.- Percy tragó duro al imaginar el dolor que iba a experimentar a continuación pero no hizo ninguna protesta. Sabía que, si aguantaba bien el castigo, el premio sería aun mejor. Se estremeció cuando sintió la polla de Bill apretar un poco contra su agujero. La primera estocada fue rápida y dura y las que la siguieron fueron aumentando de rudeza cada vez más. Percy sentía dolor y placer al mismo tiempo y no sabía que predominaba más. Se mordía la muñeca intentando acallar los gritos que intentaban salir de su garganta. Bill no dejaba de moverse sin importar si le hacía daño o no pero aun así podía sentir su mirada fija en su rostro, estudiando sus expresiones y vigilando no pasarse con su castigo.
Un placer increíble le inundó cuando Bill encontró su próstata. No pudo evitar soltar un grito de placer cuando Bill le empezó a embestir sin piedad en ese punto maravilloso. Siguió gimiendo y sollozando de placer cuando vio que a Bill ya no le importaba si hacía ruido o no. El mayor lo tenía bien sujeto y gruñía mientras le embestía una y otra vez hasta que, con un gruñido más fuerte que los anteriores, se vino llenando su agujero. Percy sollozo al darse cuenta que el no podía correrse. Bill todavía dentro de él, apoyó su cabeza en la espalda del menor intentando acompasar su respiración. Percy pudo notar como sonreía mientras le daba unos pequeños picos en la espalda y masajeaba su polla aun sabiendo que eso solo torturaba al menor.
Después de unos minutos así, Bill salió de su interior, la venda que cubría sus ojos fue retirada y su polla y cuello fueron liberados. Percy se sentó suplicando con la mirada a Bill que le dejara correrse ahora. Bill sonrió tiernamente y acarició su cabeza con cariño.
- ¿Quieres correrte, bebe?
- Sí.- Casi maulló su respuesta. Su excitación era muy fuerte en ese momento y en lo único que pensaba es en liberarse. - Pues no lo harás.- Dijo divertido Bill. Percy gimió en desacuerdo pero se calló al ver que Bill ponía un expresión más dura.- Irás a tu cuarto y no recibirás visita esta noche de ninguno de nosotros. Tampoco puedes masturbarte o tomar duchas frías.- Percy gimió pero pensó que podría ser peor, cuando se le bajara la erección sería más fácil.- Ah, y llevarás esto también.- Percy miró a su hermano sonreír con los ojos entrecerrados mientras sacaba un consolador.- Te pondrás el anillo cuando llegues a tu cuarto y luego te meterás el consolador y lo pondrás a máxima potencia. No quiero trampas, pasaré en cualquier momento y puede que varias veces para comprobar que todo va según te lo he ordenado, ¿entendido?
Percy tragó duro mientras asentía.
Notas finales:
Gracias por comentar y hasta la próxima.
Capítulo 10 por Funnykate
Notas del autor:
He vuelto, después de siglos, pero he vuelto y esta vez espero que sea para largo xd
Bueno me disculpo por la ausencia, no vos aburriré con las razones de esta, así que vamos a lo importante.

ACLARACIONES: En este fic Harry no es huérfano, sus padres están vivos y no hay guerra (por lo menos no la del libro xd).

Durante los próximos días iré actualizando también mis otros fics.
No era justo. Percy no podía creerse que Bill le castigara de esa manera y a los gemelos no les hiciera nada. Es decir, ellos le habían comentado que él les castigó, pero estaba seguro de que su castigo no era ni de cerca como el suyo.
Se mordió el labio con fuerza ahogando el jadeo que luchaba por salir de su garganta. Solo llevaba media hora así y ya sentía que se iba a desmayar. ¿Cuánto tiempo iba durar esto? ¿Realmente Bill creía que podría pasar toda la noche así? ¿Acaso era humanamente posible? Bueno, muy pronto lo descubriría.
Quince minutos después la angustia no le dejaba estar quieto. Estaba a punto de quitarse el anillo cuando la puerta se abrió. Se quedó quieto. La ansiedad lo inundó cuando oyó la risa de Charly.
- Bill se ha pasado un poco, ¿no crees?
- Charly...- el mayor se mordió el labio al oír su nombre pronunciado en un jadeo,- Bill dijo que no podía…
- Bill me ha dicho que viniera. Tranquilo, él sabía que esto era demasiado. Solo quería asustarte un poco. Realmente ni siquiera pensó que durarías tanto con esa cosa dentro. - Charly miró con envidia el consolador y se relamió los labios al ver que Percy, notando su mirada, levantaba el trasero invitándolo a tomarlo.
- Charly...- gimió.
- Vaya, por como estas, diría que acabaremos bastante rápido. - Charly se acercó a Percy y lentamente le quitó el molesto anillo, cosa que el menor agradeció lanzándose hacia el mayor en un beso que les dejó a ambos sin respiración.
Charly, desesperado por todo el tiempo que había pasado desde la última vez le sacó el consolador del culo y se sentó derecho en la cama observando con atención los movimientos del menor. Percy sabía lo que su hermano quería. Había tenido tiempo suficiente para saber como le gustaba el sexo a cada uno de sus hermanos. Bill siempre quería estar al mando, dominarlo por completo. Charly prefería que fuera el menor quien tomara la iniciativa, aunque al final acababa siendo tan dominante como lo era Bill. Los gemelos eran otra historia, no les importaba como fuera siempre y cuando los dos participaran. Percy nunca había estado solo con uno de ellos. Fred y George siempre iban en pack. Tampoco es que el se quejara.
Sonrió de forma seductora mientras se subía a horcajadas sobre las rodillas de Charly. Se mordió el labio mirándole directamente a los ojos y se auto penetró de un solo golpe. Los dos gimieron sonoramente por el placer y, con las manos del mayor en sus caderas, Percy comenzó a subir y bajar mientras gemía sin ningún tipo de pudor. En ese momento le daba igual que los demás lo oyeran, total sus padres no estaban y sus hermanos menores debían de estar durmiendo desde hacía mucho.
La satisfacción inundó su delgado cuerpo cuando Charly echó la cabeza hacia atrás mientras soltaba un gruñido. Le encantaba provocar ese placer en sus hermanos y saberse el único para ellos le hacía sentirse aun mejor. No le importaba que ellos le pusieran normas estúpidas, que fueran celosos o que le castigaran de esa manera tan cruel y placentera al mismo tiempo. Mientras solo fueran de él, Percy sería feliz. Daría lo que fuera para que eso durara para siempre.

*

- Y bueno Bill, Charly - ese día toda la familia, menos Ron que se había ido a visitar a Harry, estaba cenando juntos y su madre no tardó en tomar el control de la conversación, - ¿tenéis alguna novia por allí de la que no nos habéis hablado?
Todos se quedaron estáticos, cada uno por una razón diferente. Bill, Charly y los gemelos sin entender la razón de esa pregunta teniendo en cuenta el secreto familiar, Percy por la inseguridad que le causaban esas palabras, Ginny por lo serios que se pusieron todos y su padre porque pensaba que su mujer quería sacar el tema ahora y no lo consideraba oportuno teniendo en cuenta que Ginny todavía era demasiado joven. Aunque, por otra parte, el también estaba preocupado. Sus hijos no habían salido con nadie que ellos supieran en toda su vida, algo normal ya que su genética les hacía desear únicamente a su hermana. Y allí estaba el problema, que ellos parecían no tener ningún interés en Ginny. El hecho de que a sus hijos mayores no les pasara era una mala señal. Aunque le diera una imagen a la sociedad mágica de ser un hombre sin prejuicios, para el señor Weasley, la pureza de la sangre en su familia era un tema de gran importancia. Sin embargo, era algo que no quería tocar por ahora. Miró a su mujer con interrogación ya que habían hablado de ese tema muchas veces y siempre estuvieron de acuerdo en esperar un poco más.
- De echo,- de repente el silencio se vio roto por la rasgada voz de Bill, quien se ganó varias miradas de sorpresa de sus hermanos,- estoy saliendo con alguien en este momento.- Percy miró a su hermano sorprendido pero se tranquilizó cuando sintió la mano del mayor tomando la suya en un fuerte apretón.
- ¿En serio? - la señora Weasley era la que más sorprendida estaba, ¿podría ser que sus suposiciones no fueran ciertas? - ¿La conocemos?
- Oh, sí. De hecho, lo conocéis muy bien. - Si alguien notó ese lo, no lo dijo. Aun así, Percy notó como su madre le miró fugazmente antes de volver su atención a Bill.
- ¿Y quien es?- preguntó Ginny con una mueca extraña en la cara, Arthur se lamentó por ella, ya que suponía que la niña estaba celosa por las acciones irresponsables de su hermano mayor.
- Me pidió que no se lo contara a nadie por ahora, ya que todavía no es una relación muy estable pero vos aseguro que es sangre pura. - Bill se estaba divirtiendo. Hacía mucho que sabía de las sospechas de su madre. Ella seguramente no se esperó su respuesta y seguramente haya sacado el tema solo para herir a Percy. Siguió mirando a su madre fijamente, ella devolviéndole la mirada llena de ira.
- Sabes que tienes una obligaciones.- Casi rugió ella.
- ¿De que obligaciones hablas, madre?- preguntó haciéndose el inocente y preguntándose si realmente iban a tener esa conversación delante de todos.- Si tienes algo que decirme, hazlo.
- No, es tu vida. Tu sabrás.
El silencio volvió a la habitación, pero solo por unos segundos ya que Ginny salió corriendo de allí siendo seguida por su madre.
- Bill...- Dijo su padre, confuso por la situación. - ¿Que fue eso?
- Fácil, papa. No voy a hacer lo que queréis. Estoy con alguien y amo a esa persona,- Percy sintió como sus mejillas comenzaban a arder,- no voy a seguir con el linaje y dudo mucho que cualquiera de nosotros lo haga. - El señor Weasley miró a sus hijos mayores confuso pero todos bajaron la mirada al suelo confirmándole las palabras de Bill.
- Pero el linaje…
- Me importa una mierda el linaje.
- ¡Bill! - El señor Weasley intentó tranquilizarse.- No estas pensando con claridad. Seguramente estas confuso porque todavía no sientes nada pero llegara con el tiempo. Solo ten paciencia…
- Te equivocas. Creo que estas demasiado ciego para ver lo evidente, nuestra generación no es como las anteriores. ¿No has pensado que a lo mejor esta vez no va a pasar? ¿A caso no importa lo que nosotros sintamos? - El señor Weasley se quedó en silencio, los recuerdos inundándole de golpe.
- Los sentimientos son importantes, pero el deber lo es más.
-¿Que deber? Solo es una tradición estúpida.
- ¡No te permito que hables así en mi casa, William!- Chilló el señor Weasley ante la poca reacción de su hijo mayor. El hecho de que sus otros hijos estuvieran apoyando a Bill en silencio solo le hacía enfadarse más. - Dejemos este tema.- Dijo al final.- Estoy seguro de que pronto entrarás en razón. Todos lo haréis.
Bill le miró arqueando la ceja pero no dijo nada más.
Notas finales:
Es cortito pero tiene mucha información nueva que es importante para la historia.
Decidme que tal y no leeemos pronto.
Si lo pedis mucho, mañana habrá otro cap XD
Capítulo 11 por Funnykate
Notas del autor:
Nuevo cap
- ¿Se puede saber en que estabas pensando?
Bill miró a Charly sin interés mientras se tiraba en la cama.
- Bill, esto es serio, mientras Percy sea menor de edad, ellos podrían…
- No te pongas dramático. En ningún momento he mencionado a Percy.
- Pero tu mismo me dijiste que mama está sospechando… Si decide mandarlo lejos…
Bill suspiró. En realidad no sabía que mosca le había picado. Él siempre fue el más responsable y ahora tenía a su hermano menor dándole la charla. Y no le culpaba, si fuera al revés, él también estaría enfadado.
- ¿Que quieres que te diga? Sabía que si no la hacía callar, hubiera hecho sufrir a Percy otra vez. Sabes que últimamente está más inseguro. - Charly le miró directamente a los ojos. Pues claro que lo sabía. Tendría que estar ciego para no notarlo. Todo era culpa de la distancia. Si vivieran juntos, todos ellos, y sin sus padres de por medio estaba seguro de que Percy sería más feliz. Y ellos también. Suspiró derrotado mientras se sentaba en su propia cama. Bill se incorporó.
- Ya queda menos.- Dijo en voz baja. Charly lo miró.
- Ron acaba de empezar los estudios. Queda menos, sí, pero aun es mucho. - El mayor le observó con una tranquilidad que le dio envidia.
- Merece la pena.- Charly sonrió. Por supuesto que sí.
****
4 años después

Ron observó como Hermione lentamente se quitaba el sujetador dejando sus pechos a la vista. Con una sonrisa le invitó a acercarse y el no se negó. Hacía mucho tiempo que esperaba ese momento y por fin había llegado. Por fin perdería la virginidad con la chica a la que quería. Por que la quería, ¿verdad? Por supuesto que la quería. Pero entonces… ¿por que su miembro se negaba a despertarse? Tenía a una chica preciosa y medio desnuda delante suya invitándole a hacer lo que quisiera con su cuerpo, pero aun cuando acercó su mano a uno de los pechos de la castaña y la otra a su cadera mientras se besaban, no sintió nada.
De repente, una imagen apareció en su mente. Un recuerdo de hacía unos años. Una fiesta en la sala común, él buscando a sus hermanos, él observando a escondidas como Fred y George tomaban al mismo tiempo a Percy, él masturbándose mientras no podía dejar de observar…
Por supuesto, su polla eligió ese momento en despertar. Se separó de su novia con la cabeza gacha.
- Ron...- Hermione le agarró de la manga y lo cuestionó con la mirada. Él no la miró, solo se quedó sentado allí mirando a la nada. Sabía que no quería a la castaña, siempre lo supo. Solo se fijo en ella porque su forma de ser le recordaba a su hermano. Apretó los labios.
Al principio, después de ver a sus hermanos haciendo esas cosas, pensó que era anti natural. Nadie en su sano juicio se acostaría con su propio hermano. Pero luego, su padre, le habló de la tradición y más tarde se dio cuenta de las numerosas visitas que recibía Percy en su habitación, muchas de estas no eran de los gemelos. Y todo empezó a cuadrar en su mente. Su padre se preocupaba de que la tradición se rompiera, pero esta seguía vigente, solo que esta vez era distinta.
Después del shock inicial y de acostumbrarse a la idea de sus hermanos haciéndolo con Percy, llegaron los celos, pero esa fase también la supero rápidamente ya que al pensarlo más detenidamente, llegó a la conclusión de que no le desagradaba del todo la idea. Pero después vino el problema real. Percy era un chico. No podía tener hijos. Él quería hijos. Lo deseaba con todas sus fuerzas.
Pero allí estaba. Con su novia medio desnuda dispuesta a entregárselo todo. Pero lo único que estaba en su mente era Percy. ¿Y que si no tenía hijos? Ya no lo aguantaba más, quería a su hermano. No necesitaba nada más.
- Lo siento.
Dijo con voz apenada antes de salir de la habitación de la castaña. Con pasos decididos regresó a su casa. En el porche, Bill, estaba sentado mirando a la nada. Cuando le vio, sonrió.
-¿Ya lo has entendido? - Asintió. - Ya era hora.
Y le dejó entrar.
Ron miró como la puerta se cerraba detrás suya. Bill no entró con él. La casa estaba en silencio, parecía que no había nadie. Subió al segundo piso y se acercó al cuarto de Percy. La ansiedad le inundó. ¿Y si Percy le rechazaba? Se quedó estático delante de la puerta. No se atrevía a tocar. Apoyó la frente en la puerta y cogió una fuerte bocanada de aire.
Abrió la puerta sin tocar, Percy estaba en la cama, desnudo con un collar el cuello que tenía una cadena que impedía que Percy fuera lejos de la cama. Su posición era sumisa. Sentado en sus rodillas con las manos juntas descansando frente suya y con la mirada baja y las mejillas sonrojadas. De pie a su lado los gemelos le acariciaban con cariño. Al notar su presencia se dirigieron a la salida.
- Te lo hemos dejado todo listo Ronny.- Susurraron antes de salir de la habitación dejándoles solos.
Ron observaba a su hermano mayor atentamente. Su postura y comportamiento sumiso hizo que su polla saltara. Se mordió el labio nervioso. Lentamente se acercó a la cama, la expectación inundándolo. Su mente dejó de razonar y todas las dudas salieron volando de su cabeza cuando Percy le miró a los ojos. Sonrió nervioso.
- ¿De verdad quieres esto? - preguntó al ver a Percy tan serio.
- La cuestión es si tu lo quieres, Ron. - Susurró el mayor mientras acariciaba tiernamente la mejilla del otro. Ron cerró los ojos, sonriendo por la caricia.
- Lo quiero.- Y por primera vez no dudaba.
Con rapidez se quitó la ropa, provocando una sonrisa a Percy, y se subió a la cama. Empujó suavemente al mayor para que se tumbara y se posicionó encima con cada brazo a un costado del frágil cuerpo de Percy para no recargarse completamente en él y hacerle daño sin quererlo.
No podía apartar su mirada de la del mayor. Percy le miraba tan intensamente y eso le hacía temblar. La vergüenza y preocupación por no hacerlo bien volvió a él.
- Estás dudando.- Ron abrió los ojos con sorpresa al ver que Percy ahora le miraba triste. Se había quedado anonado mirándole y no se había dado cuenta de que había pasado un rato sin hacer absolutamente nada.
- No lo hago. Quiero esto… no se como empezar.- Ron no pudo evitar reír nervioso. Percy le miró fijamente analizando sus gestos, intentando descubrir si lo que decía era cierto. Se mordió el labio mientras sonreía y se movió hacia delante juntando sus labios. El menor sintió como todo su cuerpo se relajaba en ese beso. Se sentía como si se quitara una gran carga que ni sabía que llevaba. Había esperado demasiado, se lo había negado a si mismo por demasiado tiempo. Todos sus hermanos iniciaron en la tradición a una edad muy temprana. Él ya tenía 16 y esa era la primera vez que tenía contacto íntimo con su hermano. Gimió dentro del beso y sus manos, inquietas, viajaron por los costados del cuerpo debajo suya, acariciando con toda la delicadeza posible. Sentía a su hermano como alguien frágil a pesar de que sabía que no lo era. Todo su cuerpo le pedía a gritos que lo tomara, que lo hiciera suyo. Que lo abrazara y no lo soltara nunca. Todas estas emociones no eran nuevas, pero era la primera vez que lo sentía con tanta ansiedad.
Rompió el beso jadeando y bajo al cuello del mayor comenzando a morder y chupar toda la piel que encontraba.
Percy gemía extasiado. Por fin todo estaba en su lugar. El vació que había sentido desde el día en el que nació, se iba reduciendo cada vez que uno de sus hermanos le aceptaba y ahora, con Ron, sentía que todo estaba bien por fin.
Su respiración estaba agitada y su cuerpo no dejaba de temblar mientras Ron recorría con su lengua todo su cuerpo, mordiendo y chupando. Cuando por fin se sintió satisfecho con todas las marcas que dejó en su cuerpo, volvió a besarlo mientras posicionaba su miembro en la entrada del mayor. Percy gimió al sentir como el nada pequeño miembro de su hermano menor entraba poco a poco en él. Sus manos se agarraron a los hombros de Ron mientras se impulsaba más fuerte contra el pene del menor.
- Ahhh...- Ron apoyó la cabeza en la almohada extasiado con los gemidos de Percy. Sus caderas moviéndose en un ritmo frenético sin detener el vaivén ni por un segundo. Las sensaciones le abrumaban y no podía dejar de gruñir cada vez que Percy pedía más.
- Percy...- Percy le miró con una sonrisa pero volvió a cerrar los ojos cuando sintió el orgasmo acercarse. No pudo evitar gritar cuando por fin se corrió. Clavo sus uñas en la espalda de Ron y le abrazó lo más fuerte que podía. Lo había dicho muchas veces, que no le importaba si Ron no le quisiera, si elegía otro camino, pero no era cierto. Lágrimas de alivio salieron de sus ojos al sentir como Ron correspondía su abrazo mientras se corría en su interior con un gruñido.
Se quedaron así por un rato. Abrazados y sin decir nada. Solo sintiéndose el uno al otro.
- Y, ¿por que el collar?- preguntó con voz cansada Ron, mientas rozaba con sus dedos la cadena. Percy se sonrojó.
- Ellos dijeron que a lo mejor querías...- Ron se rio en silencio mientras le daba un casto beso y le quitaba con cuidado el collar. Se regocijó al ver el sonrojo de su hermano pronunciarse más. ¿Por que se había privado de esto tanto tiempo? ¿Acaso era idiota?
- ¿Dónde están todos? - Por fin se dio cuenta de ese detalle.
- Papa trabaja y Charly se llevó a mama y Ginny de compras.
- Deberíamos levantarnos antes de que vuelvan.
- Deberíamos.- Sonrió al ver como su hermano mayor se dormía.
*
- Percy, - Bill frunció el ceño.- Bebe, despierta. ¡Percy!
- ¿Que pasa? ¿Por que estas gritando a estas horas, Bill?- El mayor de los hermanos Weasley miró a sus padres con desesperación.
- No despierta.- Dijo con la angustia llenando su voz. El resto de sus hermanos ya estaban en la habitación también. El señor Weasley se acercó a Percy preocupado.
- Está ardiendo...- Comentó preocupado. - Voy a llamar a un medimago.
Notas finales:
Nos leemos
por Funnykate
Algo le pasaba a Percy. Llevaba horas inconsciente y el medimago no sabía la razón de ello.

Bill sabía que la situación era grave. Hasta sus padres estaban preocupados. No dejaban la habitación de Percy en ningún momento. Nadie lo hacía.

Un sonido lastimero llamó la atención de todos. Bill saltó de la silla en la que estaba sentado y salió corriendo hacia la cama de su pareja.

Percy abrió los ojos con dificultad, encontrándose con los ojos preocupados de Bill. Detrás de él pudo ver al resto de sus hermanos, igual de preocupados.

Desorientado, movió la cabeza de un lado a otro. Sus padres le miraban con gesto serio, pero también ellos parecían aliviados.

Sin entender lo que estaba pasando, intentó incorporarse siendo ayudado enseguida por los brazos de su hermano mayor.

¿Cómo te encuentras? - La voz de Bill sonaba más aguda de lo normal. Realmente parecía asustado.

Me encuentro bien.- Dijo Percy mirando a todos confundido. - ¿Que pasa?7

¿No te acuerdas de nada? ¿No te duele nada?- La voz de su padre resonó por la habitación, recordando a ambos que sus padres estaban ahí y debían guardar las formas. Bill se bajó de la cama, a la cual ni se dio cuenta de que había subido y dio unos pasos atrás para que todos pudieran ver a Percy sin problemas.

No me duele nada. ¿Que es lo que pasa?

Te desmayaste.- La voz de su madre era de reproche. Bill chasqueó la lengua. La preocupación que había mostrado hacía unos minutos había desaparecido. No entendía a esa mujer que se hacía llamar su madre. - El médico no sabe lo que te pasa. ¿Has tomado algo que pudiera causar ese efecto?

¿Como que? - preguntó Percy frunciendo el ceño. ¿No estaría su madre insinuando que tomaba algún tipo de droga?

No creo que ese sea el caso, mama. Sabes que Percy nunca haría algo así.- La voz tranquila de Charly relajó un poco el ambiente. Bill le dio las gracias internamente, ya que estuvo a punto de contestar a su madre con un insulto. Se recordó que tenía que aguantar hasta que todos fueran mayores de edad y pudieran irse de ahí sin repercusiones.

Lo importante es que estas bien. Puede que haya sido por el calor. - Dijo Ron.

¿Seguro que no te duele nada? Ahora que estás despierto podemos llevarte a hacer algunas pruebas.

Estoy bien, papá. De verdad que no se que ha pasado, yo no siento nada raro.

Ganas de llamar la atención. Eso es lo que sientes. - Dijo molesta su madre mientras se levantaba y se dirigía a la puerta. - El medimago ha dicho que no le pasa nada. Pues ya esta.

Molly, no seas así... - La voz de su padre quedó amortiguada por la puerta cuando salió detrás de ella.

Un silencio se instaló en la habitación. Todos los hermanos miraban a los lados, esperando que su hermana pequeña se fuera y pudieran mimar a Percy como realmente querían. Pero la pelirroja no parecía tener intenciones de marcharse. Miraba a Percy sin expresión poniendo incómodos a todos los presentes.

¿Seguro que no te pasa nada? - Preguntó al final.

Seguro.- Percy le sonrió, intentando mostrarle que realmente estaba bien.

Pues a mi me parece que estas diferente. - Suspiró.- Ves al médico por si acaso y no le hagas caso a mamá.

Salió de la habitación dejando confundidos al resto de los hermanos.

Bueno, ya basta de cosas raras por hoy. - Dijo Fred tirándose en la cama cerca de su hermano. - Hemos estado mirando y....

Parece ser que Ron puede pedir independizarse si así lo quiere. - Siguió George.- Lo que pasa es que necesitaría una buena razón para hacerlo.

Pues no se me ocurre ninguna más allá de que mamá es una zorra.- Contestó Ron de mal humor, recibiendo una mala mirada de sus hermanos mayores por hablar mal.

No se si es bueno.- Dijo Percy en voz baja.- Sigues siendo un niño, necesitas estar con tus padres.

¿¿¿¿Un niño??? - Exclamó Ron sonrojándose. Los gemelos empezaron a reírse fuerte. Bill y Charly sólo sonrieron disimuladamente. - Ayer no pensabas que era un niño...- Susurró mientras miraba mal a los gemelos.

No puedes dejar de lado tu vida. Necesitas acabar los estudios, encontrar un trabajo...

Puedo hacer todo eso estando lejos de aquí.

Percy,- llamó Bill,- no tienes que sentirte mal por las decisiones que nosotros tomamos por nuestra cuenta.

Pero...

Eres lo más importante para nosotros. Sabemos que al no pasar demasiado tiempo juntos te esta afectando y no hay nada que queramos más que hacerte feliz. Porque te amamos, Percy.

Yo...- Percy se sonrojó y sus ojos se inundaron de lágrimas.

Así que si te niegas a venir con nosotros, que sea porque tú así lo quieras y no porque estés pensando en nosotros, porque esto es lo que nosotros queremos y solo así seremos completamente felices. - Hizo una pausa.- ¿Que nos dices?

Quiero vivir con vosotros,- contestó hundiendo la cara en una almohada ocultando su sonrojo,- quiero veros todas las noches y que no esperar a la noche para poder besar o abrazar a alguno de vosotros. No quiero estar meses sin veros. Quiero irme a vivir con vosotros. Con todos vosotros.

Que así sea pues.



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Bueno, eso es todo por hoy. Intentaré actualizar mañana.

Me he creado un insta para poner adelantos, preguntas a personajes, cosas que se me ocurran relacionados con los fics y ns conocernos un poco. Podéis seguirme con: @funnykate2

Nos leemos
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