Asesino The Walking Dead por IxchelNyx
Resumen: Recordé que tenía el arma con la cual mataría a Rick y pensé darle un mejor uso, con ella mataría a su hijo, lo lleve al sótano y trate de dispararle, la situación se salió de control y los caminantes entraron, Rick nos salvó a ambos.
Lo mire un instante y pedí un deseo, desee que Rick me amara solo a mí.
Si, quería que el asesino de mi padre me amara, era acaso eso mucho pedir.
Categorías: Series de TV, Manga/Comic, Famosos - RPS Personajes: Ninguno
Géneros: Romance
Advertencias: AU=Universos Alternos, Violacion/Non-Con
Desafíos: Ninguno
Series: Ninguno
Capítulos: 2 Completo:Palabras: 3654 Lecturas: 183 Publicado: 11/12/16 Actualizado: 17/01/17
Notas de la historia:
Los personajes de the walking dead no me pertenecen

1. Capitulo I por IxchelNyx

2. capitulo extra por IxchelNyx

Capitulo I por IxchelNyx


La rabia inundaba mi ser completamente, no había ningún otro pensamiento en mi cabeza, imaginaba como terminaron con su vida, imágenes de él como era sometido y ultimado.

Mi padre no era ejemplar o el mejor, pero nos amaba…si… a su manera, pero lo hacía. No merecía ese final, sé que fue un maldito, nos maltrataba, nos golpeaba, nos insultaba, con mi madre era todavía mucho peor.

Imagine que en algún momento se detendría, se daría cuenta que nos ama y se detendría, no nos volvería a golpear pero nunca sucedía, nunca se detenía, siempre seguía y seguía, tal vez seriamos asesinados por él y no por los caminantes.

Y cuando por fin se detuvo, por fin dejo de golpearnos, por fin… realmente había sido el fin, por él, por uno de los nuevos residentes.

Nunca había yo visto a una persona como él, era impresionante, solo su presencia era necesaria para que todos se volvieran sumisos es probable que por eso Pete se sentía amenazado, no le gustaba sentirse atacado, probablemente creyó que perdería el poder que ejercía sobre los demás, solo por ser cirujano… eso le daba mucho estatus, porque sabía que el siempre sería necesario, por eso nadie le decía nada de que nos golpeara, por eso… nadie lo detenía.

Los seguía de cerca, quería saber dónde seria sepultado, por que el muy maldito había logrado que no fuera enterrado en el pequeño cementerio que teníamos en Alexandria, había logrado que aun muerto fuera desterrado.

Y estaba realmente molesto por que había sido el quien había terminado con su vida y no yo… lo amaba, logre quererlo de alguna manera, una parte de mi lo quería, a pesar de todo lo que nos hacía aun a pesar de eso, yo lo quería y lo odiaba, era mi padre, mi progenitor, mi sostén… mi papá.

Me las ingenie para seguirlos hasta donde planeaban enterrarlo, Rick se reusaba y Morgan con reproche lo miraba, nadie se oponía a sus decisiones aun a pesar de que no estuvieran de acuerdo.

Luego sucedió, era perseguido por caminantes, corrí tan rápido como mis piernas y mi condición me permitían mire el acantilado era el fin, mi fin, maldita forma de morir, acelere un poco más esperando caer, pero me detuvo, me empujo con todo su cuerpo a un lado, fui salvado por él, por el asesino de mi padre.

Y lo odie un poco más, ahora que se suponía que debía hacer agradecerle por sálvame… por salvarme por algo que él era culpable, me levanto con violencia del piso después de deshacerse de los caminantes, me regaño, y fue cuando note lo cerca que estaba de mí, sentía su aliento chocar contra mi rostro, sentía su brazo sujetando el mío con firmeza y me sentí débil.

Si débil, como todos seguramente se sentían estado con él y lo odie aún más, no sé si era posible pero lo hacía, luego miro el acantilado y descubrió muchos caminantes, me miro con recriminación, ambos sabíamos que no debería estar ahí, pero ya estaba ahí.

Vi como con resignación hacia un nicho para el cuerpo de Pete, porque ese ya no era mi padre. Entre él y Morgan lo sepultaron para su cuerpo. De regreso a Alexandria, no podía evitar míralo por el retrovisor, vislumbraba como podía matarlo, como podía terminar con él.

Cuando llegue quería contarle a mi novia Enid, pero recordé que ella ya no me miraba, para ella ahora estaba Carl, me escabullí tratando de alejar tantas ideas que cruzaban mi mente. Y lo logre, encontré un rincón, donde deje que los sentimientos conglomerados tomaran mi cuerpo.

Y fue algo violeto, las lágrimas inundaron mis ojos y por poco el lugar entero, creí que no podía detenerme nunca, lo había perdido todo, o casi todo, me derrumbe en esa pared deje que mi cuerpo se deslizara hasta quedar sentado en el piso y abrace mis piernas contra mi pecho. Y seguí sintiéndome miserable, en algún momento alguien me abrazo y no quería mirar quien, solo me aferre más a su fuerte apretón, me atrajo con fuerza a su pecho con uno de sus brazos me rodeó por completo y con el otro frotaba mi espalda en forma de consuelo, poco a poco me calme, me gusto sentir esa calidez, esa sensación de protección.

Levante mi vista, quería agradecer- Graci…- y las palabras murieron en mi garganta, ahí estaba él a quien jure odiar por siempre, era quien me estaba confortando, trate de alejarlo pero no pude.

- ¡Suéltame!- grite, y reafirmo más el agarre. Forcejee y no me soltó, era mucho más fuerte que yo, pero seguía peleando.

- Quiero hablar contigo…- no lo deje terminar

- Suéltame o gritare más fuerte- trate de apartarlo y no pude.

- Nadie vendrá en tu ayuda- esa frase me golpeo con fuerza, y fui débil, me quede quieto, no aflojo ni un poco el agarre- Muy bien, así me gusta, quería disculparme contigo, sé que no soy la persona indicada para esto pero en verdad siento lo de tu padre, pero él provocó todo esto, él fue quien…-

- Lo sé- no deje que terminara no quería que continuara, solo quería que me dejara solo, que se fuera, para que pudiera seguir sintiéndome miserable, con más fuerza me abrazo.

- Me recuerdas mucho a mi hijo Carl, por eso no puedo dejarte solo ahora, porque no puedo imaginar como un padre puede tratar así a su familia, para mi ellos lo son todo.- guardo silencio dando tiempo para recuperarme.

Pasó el tiempo y no me soltó dejo que llorara en su pecho, ya su camisa estaba toda mojada pero no me dijo nada, solo me abrazo, no sé en qué momento me dormí.

---Sueño---

Estaba en mi cama, temblaba con violencia y forcejeaba con fuerza, trataba de liberarme de las manos de mi padre.

Esa noche mi padre había bebido como era costumbre, había cerrado con seguro mi puerta pero se las había ingeniado para entrar a mi habitación, me sometió, se coló entre mis piernas, rompió la playera que usaba para dormir, su aliento alcohólico chocaba contra mi cara, me daba besos en las mejillas y cuando se deshizo de mi camisa beso mi pecho, mordió mi piel y mis pezones con fuerza, quería huir, pero no podía, entre más me movía, mas sentía la hombría dura de mi padre chocar contra mis nalgas, me golpeo varias veces para aplacarme, pero no podía detenerme tenía miedo, mucho miedo, giro mi cuerpo y hundió mi cabeza en el colchón, era más difícil pelear, con su cuerpo apreso al mío rompió mi bóxer y ya nada lo detenía, ya nada detendría que fuera violado y nada lo detuvo. Froto su pene contra mis nalgas y lo sentía en mi ano.

Ya eran varias veces que esto pasaba se frotaba y eyaculaba, imploraba por que fuera igual, pero no, esta vez sentí como entro en mi de una sola vez, grite con la poca voz que me quedaba hasta desgarrarme la garganta y no importo mi grito fue acallado por el colchón, al igual que mis demás gritos, sentía como se movía, como me hundía mas en el colchón y como me liberaba, sentía su respiración contra mi oído, sabía que no tardaría en venirse, solo quería que no lo hiciera dentro, de por sí ya era desagradable que lo hiciera entre mis nalgas no quería imaginar lo que se sentía si lo hacia dentro. Apreté mis ojos cuando termino, no termino dentro pero sentía como algo salía de mí, luego comprobé que era sangre.

--- fin del sueño---
Desperté gritando, me aferre mas a su pecho, sabía que él seguía ahí, y recordé al monstruo que había tenía por padre, y llore con más fuerza- shhh, shhh, ya no llores, solo fue una pesadilla- susurro.

Y entre suspiros le respondí- No lo fue, fue… verdad- y me rompí un poco más. Había por fin confesado a medias la peor de mis pesadillas.

- Ya no puede hacerte daño, ya me deshice de él- sus palabras me reconfortaron aunque fuera solo un poco, y el latir de su corazón termino por calmarme.

- ¿Podría soltarme?- mis palabras salían como susurros, pero ya no tenía fuerzas para pelear.

- No- fue su respuesta, y me moleste.

- Suéltame, o ¿quieres hacerme lo que él me hacía?, acaso ¿quieres violarme?- nada importaba, me soltó, como si el tocarme le hubiera quemado, y trate de irme de ahí pero el haber mantenido esa posición había tenido sus consecuencias, me había entumido completamente pero puede levantarme tambaleante.

- Yo…- trata de hablar pero no lo dejaría, sujeto mi brazo evitando que huyera.

- No me tenga lastima, solo suélteme- espere que me soltara.

- Si lo hubiera sabido antes, yo me hubiera desecho de él desde un principio, en verdad era necesario matarlo, yo nunca te haría nada para dañarte, me recuerdas a mi hijo, por eso no voy a permitir que nadie te haga daño.- prometió, pero sabía que eran mentiras.

Aun así esas palabras se quedaron guardadas muy dentro de mí, porque sabía que así seria, aun a pesar de ver que quería a mi madre, había logrado que cierto sentimiento se formara.

Esa noche llegue a casa esperando que la sensación de protección que había creado dentro de mí se desvaneciera poco a poco y no sucedió aun sentía la calidez en mi pecho.

Me metí a la ducha necesitaba pensar y sacar por completo esta carga; mientras frotaba mi cuerpo pensé en Rick, mi mente me llevo a imaginar que era el quien con sus manos recorría mi cuerpo, que eran sus ojos los que me observaban, que era su boca quien me besaba, baje mis manos hasta alcanzar mi miembro y comencé a mover mi mano, imaginaba que era su mano quien me daba cariño, con mi otra mano la dirigí a mi entrada, el primer dedo entro sin problemas gracias al jabón, le siguió el segundo y por último el tercero, los movía simulando penetraciones y cuando el éxtasis por fin culmino me sentí como nunca antes.

Termine de asearme, y salí del baño, dormí profundamente logrando descansar.

Al poco tiempo el infierno se desato por completo, el lugar estaba repleto de asesinos por todos lados, gente muerta y descuartizada tirada en el piso, yo corría tratando de salvar mi vida, un disparo fue suficiente para detenerme, creí que me había golpeado, pero no, mi agresor estaba en el piso, su hijo había sido quien me había salvado.

- Ven con nosotros yo puedo mantenerte a salvo- mire detrás de él y ahí estaba mi novia, cierto la había perdido a ella también.

- No- me fui de ahí era demasiado doloroso para quedarme.

Llegue a casa para darme cuenta que el mundo no era el mismo, que nada volvería ser igual, el piso de la casa estaba repleto de sangre, mi madre que siempre había sido débil ahora por fin se había defendido, matando a la intrusa, mi pequeña burbuja había explotado, nada podía ir peor.

Hui de ahí espere escondido a que Rick llegara, el sabría qué hacer, cuando por fin llego detrás de él venía una horda completa y agradecí por que siguiera vivo, sabía que nos protegería.

La situación empeoro de poco en poco, la muralla no resistió, se desplomo tras haber caído el edificio sobre él.

Corrí a casa donde estaría a salvo, Rick corría tras su hijo protegiéndolo, sentí celos, muchos celos, si de Carl y Judith, por un momento imagine lo que sería si ellos murieran, Rick estaría completamente para mí.

Recordé que tenía el arma con la cual mataría a Rick y pensé darle un mejor uso, con ella mataría a su hijo, lo lleve al sótano y trate de dispararle, la situación se salió de control y los caminantes entraron, Rick nos salvó a ambos.

Lo mire un instante y pedí un deseo, desee que Rick me amara solo a mí.

Si, quería que el asesino de mi padre me amara, era acaso eso mucho pedir.

capitulo extra por IxchelNyx
Notas del autor:
espero que les guste este pequeño extra
Cuando por fin controlaron la situación Rick solo veía a su hijo, solo a él, los celos nublaron mis sentidos, nublaron mis pensamientos, mi madre lloraba y me suplicaba, yo solo podía verlo a él, como con devoción envolvía a su hijo.

Yo quería ser amado de esa forma, apreté mis labios con fuerza, la furia carcomía mi alma, si tenía que consumirme en el infierno no me iría solo, mire a Rick con determinación, esto no se quedaría así, con esa idea en mente sobreviví.

Lentamente todo regreso a su cauce , todo se había controlado, había pérdidas significativas, fueron pocos los sobrevivientes.

Pero estábamos los importantes, aún existía Rick, me disculpe con Carl, si quería que Rick me notara tenía que estar bien con su hijo era la única forma, no se dieron cuenta como poco a poco me integre a la fuerza a su vida, actuaba como mejor podía, sé que desconfiaban de mi pero fingí no notarlo.

Era tarde cuando me escabullí en su habitación, que por cierto siempre estaba abierta, ya eran varias veces que lo espiaba, lo que más me gustaba era verlo salir de la ducha, me gustaba ver las gotas que delineaban su figura, agite mi cabeza sacando esa imagen, ahora él estaba durmiendo, me llene de valor y entre, llevaba conmigo lubricante, hoy tenia esta oportunidad, no la dejaría escapar. Asegure la puerta lo mejor que pude.

Bote las sabanas al piso, sonreí, verlo dormir era una de las adicciones que había yo obtenido, su rostro relajado volviéndolo aún más atractivo, veía su pecho bajar y subir lentamente, que bueno era que durmiera boca arriba y era tan conveniente que durmiera solo en ropa interior, me acomode entre sus piernas con cuidado de no despertarlo, baje lentamente su bóxer para dejar su miembro al descubierto.

Estaba flácido y aun así se veía enorme, con mi mano lo tome con cuidado y lentamente acerque mi boca, retraje el prepucio liberando su glande, se veía rosado y apetitoso, no pude evitarlo y lo lleve a mi boca, era la primera vez que lo hacía, así que esperaba que saliera bien, lo estimule, y poco a poco comenzó a reaccionar, sentía como en mi boca se hacía grande y ame esa sensación. En ningún momento deje de ver la expresión de Rick aun a pesar de dormir, podía escuchar pequeños gemidos escapar de su boca

Ya completamente erguido lo contemple hipnotizado, había llegado el momento, me quite mi ropa, ya desnudo volví a subir con cuidado a la cama, con cuidado me prepare, sentía el pene de Rick pedir atención, ya pronto seria mío.

Tome su longitud y poco a poco la introduje en mí, apreté con fuerza los dientes, para evitar que un gemido saliera de mi boca, sentía como dentro de mi palpitaba, comencé a moverme lento un poco inseguro, cuando localice mi próstata los movimientos fueron más rápidos, ya no importaba si despertaba a esta altura ya nada importaba. Subía y bajaba como mejor podía tratando de golpear mi próstata. Tenía los ojos cerrados disfrutando, sentí sus manos tomar con firmeza mi cadera, abrí los ojos y pude ver la lujuria en su mirada.

Había ganado, me penetraba con frenesí, sentía como se abría espacio sin piedad, como me tomaba completo, cada embestida, cada rose, cada posición, sentí mi interior completamente lleno, nada podía ser mejor, sus labios sobre los míos, mis piernas rodeando su cadera, su pene entrando sin piedad, nuestra piel pegada por el sudor, nada podía ser más perfecto.

Con un gutural gemido término dentro de mí, llenando por completo, sentí mi vientre caliente, no sabía que me encantaría esta sensación, sentí un vacío total cuando salió de mí, lo mire y él a mí, su mirada ya no era la misma, ya no había nada de lujuria o deseo en ella.

- ¿Por qué?- me interrogo. Acaso no era obvio, tal vez no.

- Te amo- le declare, me miro con intensidad – y yo a ti- me respondí, me sentí estúpido, pero no era para menos, no esperaba que me amara, no tan pronto.

- Lo siento- acaricio mi espalda, reconfortándome, no podía entender que era lo que sentía, sentía no amarme, que yo lo amara, no comprendía- yo no te amo- sus palabras me lastimaron, se suponía que esto no sería así, no tenía por qué amarme pero no tenía que ser tan directo, podía agregar un tal vez, soportaría hasta un ‘posiblemente’ pero no, tenía que matar la ilusión de tajo.

Me pare como pude, aun las piernas me temblaban y me faltaban las fuerzas, busque mi ropa, salí de ahí a trompicones, cuando llegue a casa mi madre me esperaba.

- ¿Dónde estabas?, me tenías preocupada- me detuve y la mire, se veía tan fuerte como nunca antes la había visto, aun así estaba preocupada por mí, eso me hizo estallar en furia.

- En casa de Rick- fruncí el señor al notar el pequeño sonrojo en sus mejillas y ese extraño brillo en su mirada.

- Esta bien- zanjo la conversación, herví por dentro, ese hombre ahora era mío y ni a mi madre ni a nadie se lo dejaría.

- ¿Quieres saber que estaba haciendo ahí?- la interrogue, una sonrisa socarrona surco mis labios, negó con la cabeza- No importa aun así te lo diré- guarde silencio, la sola idea de decirle me hacia sonreír- Hice el amor con Rick- sus facciones se desencajaron, toda la fortaleza que mostro en un inicio se había desvanecido, había matado a mi madre, pequeños espasmos tomaron su cuerpo, comenzó a sollozar y decir palabras incomprensibles.

- Lo voy a matar-pudo por fin articular, tomo su pistola y me plante frente a ella aun con mi sonrisa de triunfo.

- Dices algo de que te conté, o tratas de hacerle daño y yo le cuento a todos lo que dejabas que nos hiciera, que dejaste que me violara- guarde silencio y vi su rostro aterrado, me encanto su expresión consumida por el sufrimiento, eso se merecía y era poco.

Subí a mi habitación a hacer recuento de los daños, me desvestí frente al espejo vi sus dedos marcados en mi cadera, moretones en todo mi cuerpo, marcas de besos, de mordidas, él dijo que no me amaba, pero nunca dijo que no me deseaba.

Sé que no podrá olvidarme, no tan pronto, sonreí a mi reflejo, no sería la última vez que el me tomaría. Que equivocado estaba.

Estaba atardeciendo cuando los caminantes entraron, tomando por completo la fortaleza, ocultos bajo esas vísceras caminábamos cuidando de no hacer ruido, Rick llevaba de la mano a su hijo, y este tomaba la mano de mi madre, ella con su otra mano sujetaba a mi hermano y yo sujetaba la de él.

El estúpido de mi hermano entro en pánico y los caminantes lo atacaron, vi como era devorado, no hice nada deje que muriera. No solo el, también vi cómo se alimentaban de mi madre, como Rick tomo la decisión de salvar a su hijo, cortando la mano de mi madre, ahí entendí que Carl no podía seguir con vida, tome la pistola que tenía guardada, apunte a su hijo y tire del gatillo, todo fue tan rápido, sentí como mi corazón era atravesado, no por el odio de Rick, si no por algo mas metálico, mas frio, caí al suelo y tras mi caminantes, sus ataques no me dolían, no los sentía y mientras me desvanecía, mientras moría, no podía arrepentirme, lo advertí si mi iría al infierno no me iría solo, al fin y al cabo ahora yo también era un asesino.
Notas finales:
gracias a darysnape por su comentario.
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