Ilusión por Karth Sunligth
Resumen: Bill es un chico inocente de 18 años que esta practicamente enserrado en un hopital psiquiatrico pero el esta consiente de que no esta loco o eso cree él y ara todo por hacer que los medicos se den cuenta que están equivocados y asi hace un plan, lo unico es que no planeo es enamorarse hay dentro.
Categorías: SlashXperience Personajes: Ninguno
Géneros: Romance
Advertencias: Incesto/Twincest
Desafíos: Ninguno
Series: Ninguno
Capítulos: 2 Completo: No Palabras: 2944 Lecturas: 725 Publicado: 26/01/12 Actualizado: 30/01/12

1. Capítulo 1 por Karth Sunligth

2. Capítulo 2 por Karth Sunligth

Capítulo 1 por Karth Sunligth
Observaba sobre la ventana pegando su frente al vidrio de esta para observar mas allá de lo que sus ojos veían contando las pequeñas gotas que chocaban contra el vidrio y mirando las nubes de un tono azul obscuro, suspiro recordando como cada día hacia lo mismo: sentarse toda la mañana a mirar por aquella ventana esperando que alguien lo sacara de hay pero nunca entraba nadie por la puerta para sacarlo de ese lugar excepto algún doctor o enfermera trayéndole comida ignorándolo completamente. Llevaba ya tres años haciendo lo mismo, despertar y mirar hacia la ventana hasta que algún medico lo alejara de esta. Ya ni siquiera recordaba como había llegado hay o será que en verdad estaba enfermo y por eso se le había olvidado o le habían borrado la mente para que no lo recordara? Tras pensar esto último una risita se escapo de su boca al ver que aun que estará atrapado aquí no seguía perdiendo esa chispa en su interior. Suspiro hacia la ventana haciendo que se tiñera el vidrio e hiciera dibujitos en el, una jirafa, un árbol y una carita feliz fueron lo que dibujo sobre el cristal. Se recostó en el asiento y comenzó a contar los ladrillos blancos de la habitación.

-1,506 –se escucho decirle tras recordar que cuando se aburría los contaba

Pero a los pocos segundos se sentó en la cama, no podía estar en un mismo sitio en la misma posición durante tanto tiempo, sentía que tenia que hacer algo así que miro alrededor de la habitación entre cerrando los ojos no era ni grande ni pequeña, era totalmente de ladrillo blanco, en una esquina un lavabo para tomar agua y de la otra esquina había otro pequeño cuartito con un escusado del mismo color, no tenia focos pues lo blanco de esta hacia que nunca se obscureciera hay dentro. Fue hacia el escusado y lo primero que vio fue papel higiénico, sin importar que estuviera sucio o limpio lo agarro todo y lo llevo hacia la cama y lo corto en pequeños pedazos arrugando la nariz, este papel era mas duro que cualquier otra cosa aquí pero sin mas lo corto en pequeños cuadros casi a la misma medida y con ayuda de sus manos hacia figuritas de papel como las que le enseñaban en su antigua escuela. Reía al ver que las figuras quedaban deformes pero no le importaba él era feliz así con sus pequeños y únicos amigos ya que a esas figuritas les tomo mucho cariño. Bill era muy tierno y sensible en varios aspectos, era muy sociable pero aquí creía que en verdad se volvería loco, no había con quien interactuar estaba completamente solo pero al dibujar en el vidrio o al crear sus figuras de papel se sentía menos solo jugando o hasta hablando con lo que creaba como si estos fueran a contestarles, como si fueran sus mejores amigos y es que lo eran o por lo menos eso decía el por que así se sentía menos solo. Habían pasado unas pocas horas y el papel ya no era eso ahora eran pequeñas figuritas las cuales Bill tomaba y jugaba con ellas por toda la habitación riendo pero fue interrumpido por una enfermera quien abrió la puerta mirando como Bill hablaba con el papel

-Y dices no estar loco-dijo la enfermera dejando el plato de fierro con comida y un vaso de papel con agua -No estoy loco –recrimino Bill escondiendo el papel- son mis amigos-susurro -Hablarle al papel es de locos, tu estas loco- y sin decir mas se fue cerrando la puerta

Eso hacia que él se sintiera mal, por mas que le llamaran loco el sabia que no lo era, podía sumar, restar, contar chistes, resolver problemas, leer e infinidad de cosas pero simplemente le decían lo mismo-suspiro- y volvió a sacar el papel en forma de figuras.

Se posiciono en la ventana poniendo las figuras de papel hay haciendo como si estas caminaran y finjiendo voces, era una imagen muy tierna de Bill y pues como no, apenas tenia 18 años y aun que tuviera esa edad no podía salir de aquel psiquiátrico por que los doctores le inventaban cada cosa, que sus padres no querían, que no estaba en condiciones de salir y un mil mas pero el sabia que algún día el saldría y todos sabrían que el no esta loco. Al ver que las estrellas comenzaban a salir decidió acostarse, no es que tuviera sueño solo que no tardaría en llegar alguna enfermera y si lo veía despierto le iría mal, las enfermeras eran muy malas con los pacientes o por lo menos con él lo eran; si el no obedecía o no se encontraba como ellas pedían él era “castigado” lo tiraban al suelo, le acusaban de algo falso o le quitaban el agua y la comida por eso era mejor obedecerlas. Se metió a la cama con todo y las figura de papel y desde hay podía ver las estrellas y así fue como se perdió en sus sueños. Le quitaron la sabana blanca cayendo así las figuras de papel

-Levántate que te tienes que duchar-

Apenas abría los ojos cuando sintió como se iban, bostezo y tallo los ojos. Miro por la ventana, aun estaba la Luna era muy temprano pero era mejor despertarse o le iría mal. Se posiciono en la puerta de la habitación, una enfermera lo esperaba hay

-Sígueme –dijo en tono serio a lo que Bill le hizo caso

Caminaba por aquel pasillo mirando alrededor todo era de ladrillos blancos, pronto llegaron a otro cuarto del mismo color

-entra, tienes 7 minutos-dijo seca

Bill entro escuchando el cerrar de la puerta, rápidamente se quito su playera y pantalón blanco junto con los bóxer metiéndose rápidamente a las duchas pues el tiempo corría. Estaba terminando de enjabonar su cara pero el gua se corto y el abrió los ojos dando un grito pues el jabón había caído en sus ojos, trato de sacarlo pero tenia jabón por todos lados así que corrió a donde estaban sus ropas y se limpio con ellas. Al estar sin jabón se puso de nuevo las mismas ropas pues no tenía otras. Toco la puerta por dentro y de afuera alguien la abrió, era otra enfermera y sin decir nada avanzo con Bill siguiéndole hasta llegar a su habitación y ser encerrado de nuevo.

Sentándose en la silla de la ventana bufo ya que no le gustaban las duchas; el agua era fría, no tenia un buen champú pues ni si quera parecía uno y el tiempo de la ducha la odiaba mas, en 7 minutos no podía hacer nada pero no podía reclamar pues sabia que podía ser castigado. Sentía como las gotitas de agua de su cabellos caían a sus hombros y se sacudía como un perro, eso le hacia gracia pues toda vía tenia alma de un niño. Ya había pasado un mes desde ese día, siempre con el mismo orden haciendo lo mismo cada día. Cuando salía el Sol le daban el desayuno, cuando el sol estaba por completo le daban la comida y cuando la Luna llegaba era la Sena y cada tercer día la ducha al amanecer él ya lo sabia de memoria.

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-Esta es la planta baja

-Es muy grande –dijo mirando a su alrededor

-Lo es

Interrumpió una enfermera que llegaba hacia ellos

-Doctor Franklin tiene que firmar esto- el nombrado y dueño del lugar tomo los papeles y firmo sin mirar bien que era

-Disculpe usted quien es?- pregunto al mas joven

-Thomas Trumper a sus servicios –le sonrió a lo que la chica le devolvió la sonrisa más coqueta

-Es el nuevo doctor de piso señorita –dijo Franklin dándole los papeles a la enfermera

-Trabajara aquí desde hoy



Y tras decir eso siguieron con el recorrido en el psiquiátrico llegando a un salón.



-Aquí, para que se ocupa este sitio?

-Para nada en particular, antes se utilizaba como sala donde todos los pacientes se reunían en las tardes

-Y por que ahora no lo hacen?

-Por que hace uno 3 años cuando nuestros pacientes estaban aquí llego uno gritando, pataleando y tirando todo lo que encontraba

-Estaba muy enfermo? -Si, sus padres lo trajeron aquí por que tenía Manía Depresiva, ese día él no quería quedarse aquí

-Como todos-interrumpió

-Exacto a lo que decidí ponerle un sedante pero él lo noto y se zafo de las enfermeras yendo hacia los demás pacientes causando un alboroto que prefiero omitir ya que fue muy fuerte al decir que los pacientes se volvían locos al verlo a él y mejor los encerramos de nuevo –dijo explicando- por eso mismo tememos sacarlos a todos y que ocurra lo mismo y mas a el, queremos evitar que se ponga loco aun que no a tenido ningún ataque

-Toda vía esta aquí?

-Si –dijo retomando el camino


Subieron escalones llegando al primer piso donde ambos se detuvieron

-En este piso están todos que sufren de neurosis, ellos casi no causan problemas pues tienen miedo que al hacer algo les pase algo a ellos, no se hablan ni entre ellos ni con ellos mismos y a ellos les damos calmantes en pastillas y no en inyecciones por obvias razones

Thomas solo asintió con la cabeza.
Notas finales:
Hola, gracias por leer y espero alla sido de su agrado este primer capitulo :) dejen un comentario, sugerencia, opinion ya que me gustaria saber que les parecio. Los comentarios es el unico sueldo de un escritor ;3
Capítulo 2 por Karth Sunligth
Notas del autor:
Hola :D ya vengo con Otro capi
que lo disfruten :D
Subieron al 2º piso.-En este piso están los pacientes de hipocondría y por su mayoría los afectos de la enfermedad son personas ya maduras o mayores a lo que es recomendable que los visitemos dos doctores a cada uno ya que su ansiedad por ser vistos por un doctor aumenta y casi siempre quieren salir o que un doctor valla para darles medicamentos que ellos creen que les ara curarse.
Thomas tomaba una nota mental mientras escuchaba cada palabra por parte del doctor Franklin.


3 Semanas más tarde.

Estaba acostado en la cama boca arriba con la almohada en su cara emitiendo un pequeño sonido de fastidio, estaba de mal humor y muy aburrido no sabia por que no podía salir por lo menos al patio pero si insistía a algún medico lo ignorarían como siempre así que decidido a usar su imaginación para des aburrirse un poco en aquel cuarto.
Se paro de la cama y con la mano en la barbilla entrecerrando los ojos se le ocurrió un juego, uno que jugaba de pequeño y una sonrisa apareció en su cara.
Voltio la cama haciendo que esta callera de costado entre el y la pared, entrecerró los ojos y se recostó en el piso acercando su mano a la boca.

-Houston e llegado! –fingía una voz gruesa
-Muy bien sal de hay y recolecta todo lo que encuentres! –fingió otra voz mas grave

Salto hacia afuera de la cama y mirando hacia todos lados observo un estante viejo y se dirigió hacia el rápidamente y lo abrazo como si alguien pretendiera quitárselo.

-Houston lo e encontrado! –dijo con la voz gruesa
-Bien saca todo lo que encuentres y entra de nuevo a la nave antes de que los alienígenas vengan por ti! –volvió a decir con voz mas grave

Abrió el pequeño estante donde sacaba lo que tenia hay y lo cargaba en sus manos y corría de nuevo hacia la cama

-E traído todo lo que e visto! –dijo tirando las cosas que había sacado del estante, eran las figuras de papel pero en su juego eran piedras lunares.
No, no estaba loco solo jugaba. Sabia que eran sus figuras de papel, sabia que hablaba entre el mismo con voces distintas, sabia todo eso pero no estaba loco solo jugaba. Quería divertirse como antes y al recordar que con sus amigos jugaban a que iban a la Luna a luchar con los alienígenas y llevarse consigo piedras Lunares él quiso volver a jugarlo aun que ya era algo mayor para eso pero es que le saca una linda sonrisa al no sentirse tan encerrado.

Estaba del otro lado de la cama sentado con las piedras Lunares viendo si servían o no pero escucho el sonido de la puerta siendo abierta y rápido se paro cayendo así las “piedras” al suelo. Era un doctor o eso veía ya que no le conocía pero traía una bata blanca y en el bolsillo de esta una pluma.

El doctor al abrir la puerta miro un poco raro al que se encontraba hay y a la cama, iba a hablar pero se escucho otra voz por el pasillo –esa no es, es la de en frente- a lo que el doctor cerro de nuevo la puerta dejando a Bill curioso.

Cerró la puerta aturdido por el grito y fue a la de enfrente mirando el juego de llaves revisando cual abría aquella habitación.
Se abrió y se adentro en aquel cuarto blanco igual que los otros. Miro una pequeña masa acostada en el piso y acercándose lentamente vio que estaba con una manta blanca, descubrió el cuerpo haciendo notar que era una muchacha como de 25 años le quiso tomar del brazo pero ella empezó a temblar y no dejaba de mordisquear uno de sus castaños mechones de cabello. La observaba mientras entro el doctor Franklin.

-Muy Thomas, en estos casos que aras? –dijo estando a una distancia de un metro de el
-Bien, yo.. preparare la jeringa y la inyectare en su brazo derecho
-Mal Thomas –dijo serio- si tu preparas aquí la jeringa ella te vera y se asustara pensando en que le aras algo o el simple echo de acercarte ella cree corre peligro, las jeringas y medicinas se preparan a fuera por lo general en el salón donde están las medicinas, vas a la habitación del paciente y sin decir nada ni sorprenderla tienes que tomarla sin causarle nerviosismo y la inyectas-dijo al momento que iba hacia el y le quitaba los sueros, antibióticos y calmantes.

Ambos salieron al pasillo y el doctor Franklin preparo la jeringa y Thomas sin dejar de mirarle como lo hacia.
Entraron de nuevo y el mayor tomo el brazo de la chica siendo sutil y cuidadoso, ella solo lo miraba hasta que sintió la inyección y apretó los ojos queriendo zafarse pero él no se lo permitiría, saco rápido la jeringa y salió hacia donde estaba el trenzado.

-Los siento señor, usted sabe que este es mi primer empleo fuera de mis practicas.
-Lo se lo se pero mas vale que aprendas poco y que no ganen los nervios- dijo yéndose
-Doctor espere-dijo gritando un poco pues algunos al escuchar gritos se asustaban y gritaban también.

El nombrado giro y se detuvo

-Dime
-Recuerda la habitación a la que entre?
-La equivocada?
-Exacto esa!
-Si lo recuerdo Thomas, Cuál es la duda?
-La persona que habitaba hay quien es?
-Es el paciente del que te hablaba
-El por el cual ya no sacan a los demás al salón?
-Si, los demás pueden salir un rato al patio pero el.. El no
-Porqué? –pregunto curioso
-Por lo mismo de su enfermedad Thomas, aparte el es muy engañoso, dice no estar enfermo pero si que lo esta
-Como esta eso?
-Tras los 3 años que lleva aquí cada que lo visita alguna enfermera o yo mismo nos ruega por salir, nos dice que no esta enfermo, que puede hacer cosas matemáticas sin fallar, que razona muy bien las cosas etc.
-Y usted que dice a esto?
-Que este loco- dijo finalizando la platica yéndose dejando a Thomas con muchas dudas.

Se rasco la barbilla y sin insistir en saber mas fue hacia las enfermeras, necesitaba conocer el lugar.


Bill reía con las piedras Lunares en sus manos.

-Por fin tengo las preciosas piedras Lunares que tanto quería! –dijo risueño
-Muy bien es hora que regreses a casa- fingió de nuevo la voz gruesa
-A casa..-dijo un poco triste

Se acomodó en “el cohete” listo para despegar hasta que un gran sonido le hizo salir de esta viendo frente a si un alienígena. Lo habían visto.
Entre cerro sus ojos viendo lo que posaba frente a él, el alienígena lo miro de igual forma teniendo una especie de pistola en sus manos, Bill agarro su pistola y la dirigió al alienígena

-Muere-dijo
Con su mano derecha sostenía la izquierda y esta simulaba ser su pistola haciendo sonidos de balas cayendo hacia la almohada tirada.

-Lo e vencido! –Dijo feliz – ahora a casa!

Subiendo de nuevo al cohete haciendo el ruido de despegue fue como salió de la Luna hacia la Tierra.

En la pequeña ventana de la puerta unos ojos lo miraban
-Está loco –dijo aquella persona que miraba
Notas finales:
espero y les aya gustado :D dejen sus comentarios, preguntas, opiniones propuestas etc. ya que los comentarios son el único sueldo de un escritor
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