Harry y Sirius un amor puesto a prueba por ros potter
Resumen: Esta historia trata de que Voldemort se entera que Harry es un mago Fértil, asi que ya no desea matarlo, sino que lo desea para que le de un heredero
Categorías: Libros, Harry Potter Personajes: Draco Malfoy, Fred/George Weasley, Ginny Weasley, Harry Potter, Hermione Granger, Lucius Malfoy, Minerva MacGonnagall, Neville Longbottom, Remus J Lupin, Ron Weasley, Severus Snape, Sirius Black, Tom Ryddle/Voldemort
Géneros: Romance, Tragedia
Advertencias: Chan=Adulto/Menor, Mpreg=Embarazo Masculino, Muerte de un personaje, Tortura, Violacion/Non-Con, Violencia
Desafíos: Ninguno
Series: Ninguno
Capítulos: 8 Completo: No Palabras: 30667 Lecturas: 13408 Publicado: 05/06/08 Actualizado: 16/06/09
Notas de la historia:

En esta historia aquí Sirius no murió y el quinto libro no existió. Esto es la primera historia que escribo ya que es un regalo para mi amiga begopotter ya que le encanta esta pareja y ademas es por su cumpleaños hoy 5 de junio que te la pases incleible amiga y que llegue a tus espectivas

1. Capítulo 1Harry y Sirius un amor puesto a prueba por ros potter

2. Capítulo 2 Un día en el colegio por ros potter

3. Capítulo 3 El primer intento por ros potter

4. Capítulo 4 Ayuda inesperada y Mejorando por ros potter

5. Capítulo 5 Secuestro y Comienza la pesadilla. por ros potter

6. Capítulo 6 Pasiones y Miedos por ros potter

7. Capítulo 7 Concepcion forzada. por ros potter

8. Capítulo 8 El regalo "Un Giratiempo" por ros potter

Capítulo 1Harry y Sirius un amor puesto a prueba por ros potter
Notas del autor:

Este un regalo para una amiga por su cumple espero que te guste nos vemos y a leer

P.D. a partir de aqui estan mejor estan beteados 

Notas del autor:

 

 

¡¡¡Este es un  regalo para una amiga por su cumple,  espero que te guste nos vemos y ahora a leer!!!

 

 

 

Capítulo 1.

 

 

Harry Potter es  un joven de 15 años cuya vida ha sido muy dura, sus padres fueron asesinados por “El Que No Debe Ser Nombrado”, dicen que él, Harry,  a la edad de un año lo derrotó, pero eso le costó la pérdida de sus padres. Alguien decidió  que un lugar seguro para él entonces sería  con la única familia que le quedaba, los parientes muggles por parte de su madre, Petunia, casada con Vernon Dursley, con quien tenía un hijo Dudley Dursley.

 

Pero la llegada a esta familia en vez de traerle felicidad sólo  fue un  tormento, pues la familia de la hermana de su madre lo veía como un monstruo y una abominación. Desde que Harry Potter tuvo uso de  razón siempre fue maltratado por su dizque familia, siempre que sucedía algo malo estaban seguros que él lo había provocado, la consecuencia de ello era que  lo dejaban  encerrado en la alacena sin comida durante una semana o lo obligaban a hacer los quehaceres domésticos. Pero cuando  Harry  cumplió la edad de once años,  conoció a Hagrid, guardián de las llaves  de Hogwarts, Escuela de Magia y Hechicería, fue él quien  le llevó la carta que lo acreditaba como alumno de Hogwarts, recién en ese momento  se enteró que su nombre era conocido en todo el mundo mágico  por haber derrotado al Que No Debe Ser Nombrado.

 

Lily y James, sus padres también habían sido magos  y  fueron  asesinados,  sus tíos le habían dicho que ellos  habían muerto en un accidente de auto. Durante  su primer año en Hogwarts, El Que No Debe Ser Nombrado,  regresó,  pero no tenía cuerpo, por tal motivo  necesitaba una piedra especial que tenía el poder de dar vida eterna a quien la poseyera, pretendía con ella  recuperar su cuerpo. En la escuela Harry conoció a los que se convertirían en  sus mejores amigos, un pelirrojo llamado Ronald Weasley y Hermione Granger, ellos serian conocidos como el “trío de oro”, también pudo conocer  a los hermanos de Ron,  ellos son Percy Weasley y los gemelos George y Fred Weasley, pero también conocería a su más acérrimo enemigo,  Draco Malfoy.

 

Además de los anteriores  conoció al director del colegio, Albus Dumbledore, Minerva Mcgonagall  profesora de Transformaciones y Jefa de la casa Gryffindor y,  al Profesor Severus Snape, quien desde el primer instante lo  aborreció por el odio que en el pasado el tuvo a su padre con quien inevitablemente lo comparaba. En ese primer año de escuela  logró que Voldemort no tomara la piedra filosofal, evitando de este modo que el mago regresara. En segundo año también lo impidió, en esa ocasión entró  a  La Cámara de los Secretos y además conoció al padre de su  enemigo Lucius Malfoy, también a los padres de su amigo Ron,  Molly  y  Arthur Weasley,  y a Ginny  la más pequeña  de los Weasley, a ésta última Voldemort la utilizó para controlar al basilisco, Voldemort había dejado  un diario con su recuerdo y utilizó a Ginny, pero Harry con la ayuda de  sus amigos logró vencerlo para impedir que volviera.

 

En su tercer año Harry volvió a estar en peligro ya que se decía que detrás de él, estaba Sirius Black, él fue quien se decía había traicionado  a sus padres por que él los entregándolos al Que No Debe Ser Nombrado, también en este curso Hagrid se convirtió en maestro de Cuidados de Criaturas Mágicas, también en este curso  conoció al profesor Remus Lupin quien había sido amigo de su padre, Remus Lupin  tenía a una maldición, es un licántropo, motivo por el cual debe tomar la famosa “poción matalobos” que le ayuda a ser menos peligroso  aunque esté  convertido en  lobo. Cuando se encontró con Sirius Black se enteró de su propia boca que no traicionó a sus padres, sino que fue un tal Peter Pettigrew, a él le habían hecho depositario del encantamiento  Fidelio, pero el muy malvado  fingió su muerte, hizo creer a todos que había sido asesinado, por su causa Sirius  pasó doce años en Azkaban. Harry y sus amigos lograron capturar a Peter, aquí Harry supo  que Sirius era su padrino, pero por desgracia nada salió bien y Peter  huyó y Sirius no logró  demostrar  su inocencia,  pero si consiguió escapar de la gente del Ministerio para  no ser llevado de nuevo a Azkaban.

 

Para su cuarto año en el colegio empezaría su pesadilla Harry conoció al Profesor “Ojoloco Moody” ex Auror, Harry fue obligado a participar  en el  “Torneo de los Tres Magos”, con alumnos de colegios extranjeros,  Beauxbatons y Durmstrang los  campeones de estos colegios fueron  Fleur Delacourt y Víctor Krum, y los campeones de Hogwarts fueron Harry Potter y Cedric Diggory, pasaron por muchas pruebas, en unas de ellas permitieron  que las familias de los campeones los visitaran, Harry pensó en aquella oportunidad que nadie lo visitaría ya que él no tenia familia en ese mundo, sólo los Dursley,  pero ellos no contaban. Harry jamás  esperó  que los visitaran los Weasley, aquí conoció a los otros dos integrantes  del clan Weasley, Bill y  Charlie Weasley. Fue visitado por la madre su amigo, Molly asistió para alentarlo,  se preocupaba por él,  ya lo consideraba otro de sus hijos. La ultima prueba del Torneo que consistió entrar a un laberinto, solamente la pasaron  Harry y Cedric, pero  cuando tomaron la copa fueron llevados  a un cementerio, la copa era un traslador,  en ese lugar  Peter asesinó  a Cedric.  Harry fue atado  a una lapida, Peter inició un ritual para que  su señor recuperara su cuerpo, utilizo  el hueso del padre,  la carne de un vasallo entregada por voluntad y la sangre de su enemigo, así  Lord Voldemort renació recuperando su cuerpo.  Harry pensó que era su fin,  pero muy a tiempo  llegó Dumbledore con el ministro y unos cuantos profesores, además de Remus y Sirius.  

 

Dumbledore se dio cuenta de que  el profesor  Moody era un impostor,  le hicieron tomar veritaserum para saber que había tramado el impostor de esta forma llegaron al cementerio.  Comenzó una batalla entre Dumbledore y los seguidores del Que No Debe Ser Nombrado, Sirius soltó a Harry, se lanzaban hechizos, maldiciones, a lo lejos Harry diviso a Peter y logró lanzarle un “desmaius” para que no escapara, al ver Voldemort que todavía no estaba en condiciones para enfrentarse contra Dumbledore dio la orden de retirada, ese día Sirius logró su libertad pues  habían capturado a Peter una vez llevado el verdadero traidor a Azkaban, a Sirius le dieron dado una indemnización por los años y sufrimientos  que pasó en Azkaban, después  esto Harry ya podía abandonar a los Dursley.  Lo más triste de todo eso fue la muerte de Cedric Diggory. El Ministerio dio a conocer que El Que No Debe Ser Nombrado había vuelto, al terminar el curso Harry fue a la  mansión que Sirius había comprado e invitaron a Remus a vivir con ellos. Harry se despidió de sus amigos quienes  le prometieron visitarlo en su nueva casa,  tomaron el tren que los llevaría a  la estación King’s Cross,  para después cada uno  irse para su casa. De está manera llegamos a la época en que Harry  está por cumplir  15 años y vive   con su padrino y Remus.  Se acercaba su cumpleaños,  sus amigos estaban planeado una fiesta sorpresa, ya que nunca Harry había celebrado un cumpleaños o había tenido una fiesta, cuando Harry  le contó a su padrino todo lo que le habían hecho sus parientes,  Sirius juró que ellos recibirían  una pequeña visita de su parte de para hacerles  una pequeña travesura al estilo de los Merodeadores.

 

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Durante  las vacaciones antes de que entrara al colegio para iniciar el quinto curso, Harry se había divertido, le  habían comprado ropa nueva, había visitado muchos lugares.  Harry fue más feliz que nunca cuando  lo llevaron  al callejón Diagon para comprar sus  materiales  del colegio los  que necesitaría para ese curso,  después de muchas  compras regresaron a la casa.

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Ese día 31 de Julio Sirius y Remus sacaron a Harry desde temprano de la casa para que los chicos y la señora Weasley pudieran preparar la fiesta sorpresa para,  habían invitado a Dumbledore, Mcgonagall,  Hagrid y por último a Severus,  éste había sido invitado por el Director, además Dumbledore  tenía  que decirle algo importante a Remus y a Sirius. A eso de las cuatro de la tarde Sirius, Remus y Harry volvían de las compras, cuando Harry entró a la casa estaba oscura y de pronto se oyó que gritaron ¡¡SORPRESA!!  Harry quedó sorprendido al ver que  sus amigos le habían organizado una fiesta de cumpleaños, recibió muchos regalo, el director quiso pronunciar a unas palabras.

─Si me permiten quisiera  hacer un brindis por Harry…  por su cumpleaños número  quince… ¡¡¡Salud!!! ─brindaba el director levantando su copa e invitando a  que lo siguieran

─¡¡¡Salud!!! ─gritaron todos al unísono

─También hay algo que desearía decir Remus…  ¿quisiera saber si vuelves a aceptar el puesto de maestro del DCAO? ─le preguntó el director

─Pero… que dice el Ministerio ya sabes que todos conocen que soy un Licántropo.

─No te preocupes por eso Remus… el Ministerio no se opuso –dijo el director regalándole una sonrisa

─Si no hay problemas, pues acepto ─dijo Remus devolviéndole la sonrisa

─Bueno… hay otro puesto...  ¿Sirius quieres aceptar el puesto de maestro de duelo?... es una nueva materia que voy a introducir para que los alumnos estén preparados para lo que se avecina…  que te parece Sirius,  ¿aceptas? ─dijo Albus dirigiéndose a Sirius  

─Claro así estaré más tiempo con mi ahijado –dijo guiñándole un ojo a Harry cual si fuera un niño chiquito

─Entonces no hay más que hablar… felicidades por los nuevos maestros y por el cumpleaños de Harry ─volvió a decir Dumbledore al tiempo que alzaba su copa

Pero  que el único no contento en esa celebración era Severus por  tener cerca al perro pulgoso de Black y a Lupin, cuando  ya estaban dando las doce  de la noche Sirius les dijo que se quedaran a alojar, pues  habían  muchas habitaciones disponibles,  los únicos que se retiraron finalmente fueron Hagrid, el director, Mcgonagall y Severus Snape.  Tenían asuntos que atender en el colegio por lo que declinaron la invitación, los demás se retiraron a las habitaciones que les habían designado, ahí pasarían lo que quedaba de vacaciones.

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Mientras en otro lado muy lejos de ahí  estaba Lord Voldemort sentado en un sillón,   uno de sus mortífagos le traía información sobre “el niño que vivió”.

 ─Me traes lo que te pedí ─le preguntó a su sirviente

─Claro mi Lord vengo a confirmarle aquella  información que me solicitó, usted tiene razón,”el niño que vivió” es un mago fértil, así que mi Lord puede tener  a su heredero, engendrado en  un mago bastante poderoso ─dijo el hombre arrodillado frente a su amo

─Tienes razón, ahora dame tu brazo ─dijo Voldemort 

El Mortífago le extendió le brazo para que lo tocará  con la varita, el Lord llamó a sus demás Mortífagos, al llegar se arrodillaron formando  un  semicírculo frente a su amo.  

─Mis queridos Mortífagos los llamé para dar  nuevas ordenes, queda estrictamente prohibido que maten a Potter, quiero que lo capturen cuando tengan oportunidad, lo quiero aquí en la fortaleza…  entendieron…  pobre de aquel que lo mate o tan sólo le haga daño,  por que en verdad desearan estar muertos si eso sucede…  pueden retirarse…   excepto Severus y  Macnair.

Todos los Mortífagos se fueron,  excepto los últimos  mencionados.  

─Severus quiero que me  avises cuando se produzcan  las salidas hacia  Hogsmeade y en  lo posible todo lo  que haga Potter… ¿entendiste? –dijo Voldemort

─Si mi Lord ─le contestó el hombre que aún estaba de rodillas 

─Puedes retirarte ahora ─le dijo con voz dura

Severus se levantó, inclinó la cabeza con respeto y se retiró del salón.

─Macnair… tienes estrictamente prohibido, decir algo  acerca de esto,  si llego a saber  que alguien se entero sobre este asunto,  desearas estar muerto, porque  te torturaré  hasta que me canse… ¿has comprendido?  ─le dijo el mago tenebroso en tono de advertencia

 ─Sí mi Lord,  no se preocupe tiene mi palabra de mago ─dijo el hombre al tiempo que se levantaba listo para retirarse

Después de encontrarse sólo Voldemort habló para sí.

 ─Pronto Potter estarás en mis manos… y tendré a mi heredero ─rió el mago de forma  macabra mientras su risa  resonaba  por todo el lugar.

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Harry despertó sobre saltado, había visto a Voldemort reír como loco, diciendo que lo tendría en sus manos.

Mientras a esa misma hora, Severus llegaba al colegio a informarle al director sobre lo que había oído esa noche respecto de  los planes que tenia el Señor Tenebroso con Potter.

Alguien tocó a la puerta del  despacho en el que se encontraban el director y Minerva.

─Pase  ─dijo  el director a quien fuera que viniera  a esas horas.

Se abrió la puerta,  entraba Severus, todavía con la capa negra y la mascara blanca.

─ ¡Ah Severus!    Eres tú…  Qué noticias traes –dijo el director  mientras veía al profesor despojarse de su mascara con un semblante bastante serio,  eso a Albus no le gusto nada

─Pues la verdad no se si sean buenas noticias director - le dijo  el hombre muy serio

─Por qué lo dices Severus, algo grave planea Tom.

─El Señor Tenebroso a dado ordenes para que le diga cuando son las salidas a Hogsmeade,  parece ser que quiere que capturemos a Potter vivo y lo llevemos a su presencia tal vez desea  matarlo en la fortaleza –dijo Severus  a los dos maestros presentes

─Albus tendremos que impedir que Potter salga de Hogwarts –dijo la profesora  preocupada

─Pero no podemos Minerva, Harry querrá una explicación sobre el motivo de que no le dejemos salir a visitar el pueblo,  sabemos como es, si se lo prohibimos saldrá hurtadillas y eso sería  peor.  

─En eso tiene razón el director… podríamos poner habilitar una  guardia, cuando vaya  a los paseos pondríamos a Lupin y Black, serán profesores y sospecharía menos –dijo Severus intentando aportar una solución  

─En eso tienes razón Severus… sería bueno poner en practica eso, además creo que será necesario  que reunamos a  la orden del Fénix para esta guerra que se aproxima, será mejor llamar a Sirius y Remus ahora mismo  para comunicarles lo que averiguaste –dijo el viejo mago mientras se masajeaba  la barba

Dumbledore llamó a través de la chimenea a Remus quien se presentó enseguida.

─Disculpen… buenas noches hay alguien ahí ─preguntaba el director

─Claro Albus que deseas… pasó algo acercándose ─dijo Remus acercándose  a la chimenea

─Necesito que tú y Sirius vengan ahora a mi despacho, tengo algo importante que decirles… estarán  de  regresó temprano,  antes de que los demás se den cuenta.

─Claro, deja que despierte a Sirius y en un momento estaremos  ─dijo al director

─Los esperamos aquí en el despacho ─dijo Dumbledore desapareciendo de la chimenea

Poco tiempo después Remus tocaba la puerta de la recamara de Sirius, pero sabía que el animago no le contestaría, lo mas seguro es que estuviera dormido y era de sueño pesado, abrió la puerta, se acercó  a la cama y lo  zarandeo del hombro para ver si  despertaba.

─Padfoot, despierta debemos  ir al colegio, nos acaba de llamar Albus parece ser importante ─dijo mientras seguía moviéndolo

─ ¿Que pasa Moony?... por que me despiertas ─dijo tallándose los ojos para despertar bien

─Albus nos llamó debemos  ir al colegio, deber ser muy importante como para que nos  llame  a estas horas….  anda muévete ya  ─dijo mientras se dirigía a la salida

─Esta bien Moony, deja me visto y nos vamos ─dijo mientras se levantaba y para dirigirse al baño, salió vestido después de unos minutos

Unos  minutos más tarde  Remus y Sirius ya estaban vestidos, listos para  entrar a la chimenea. Sirius lanzó un puñado de polvos flu a la chimenea y gritó.

─¡¡Hogwarts!!...  despacho de Albus Dumbledore ─despareciendo por la chimenea,  después fue el turno de Remus e hizo lo mismo que Padfoot

─¡¡Hogwarts!! Despacho de Albus Dumbledore.

En el despacho del director se encontraban los que alguna vez pertenecieron a la Orden del Fénix,  y uno que otro nuevo,  entre ellos se encontraba el ex Auror  “Ojoloco Moody, Nynphadora Tonks,  prima de Sirius Black, otro  Auror llamado Kingsley Shacklebolt, Severus Snape que era un doble espía, fingía trabajar con el señor oscuro,  pero le era fiel a Albus Dumbledore, ya que le debía mucho, lo respetaba, veía en él mago a un mentor, pero en especial un amigo. También estaba Minerva Mcgonagall, el señor Weasley y su esposa  Molly,  y por último Sirius Black y Remus Lupin estos pertenecieron a la primera orden del Fénix junto con James Potter y su esposa Lily asesinado por  el Señor Tenebroso, Albus habló.

─Bien los llamé porque tengo noticias,  Severus nos trajo información sobre lo que parece estar  planeando Voldemort contra Harry,  parece  que le encomendó a sus Mortífagos que capturen Harry y lo lleven  a su presencia, les ha prohibido que le hagan daño.

El primero en hablar fue Sirius.

─Qué estará planeando… que tramara con mi ahijado ahora  mas que nunca no podemos perder de vista a Harry… saben  como lo quiere secuestrar.

─El Señor Tenebroso quiere que le informe  las salidas a Hogsmeade, quizá  ahí planea emboscarlo con los Mortífagos, atacando el pueblo y  a los alumnos puede  aprovechar  la confusión  para llevarse  a Potter.

─ ¿Entonces tú debes indicar los días?  ─preguntaba el licántropo

─Así es si no le llevo la información que me pidió puede empezar a sospechar de que lado esta mis lealtades le contesto  

─Me temo que si no le lleva esa información la tapadera de Severus se vendría abajo y ya no podríamos saber los planes de Tom.

─Temo que tampoco podemos dejar que Harry falte, ya que si ven que no va cuando atacan a Hogsmeade sospecharan que hay un espía en las filas de los Mortífagos y eso sería ─había dicho  el señor Weasley.

─En eso tienes razón Arthur…  parece que estamos entre la espada y la pared.

─ ¿Entonces que harán?... tampoco pueden enviar a Harry como si fuera una carnada, así nada más ─decía algo agitada la señora Weasley

─Para eso fuimos llamados… estaremos vigilando al joven Potter desde lejos, cuando visite  el pueblo sin que se note  que algo pasa, además serán acompañados  por Sirius y Remus, no será extraño ya que ellos son maestros ahora, no creo que Potter sospeche ─decía Alastor

─Es cierto, eso ayudará  a  que no sospeche Potter ─decía Severus

─Concuerdo con ustedes,  podremos proteger a Harry ante  cualquier cosa  ─comentaba Lupin 

─Yo sigo estando en desacuerdo, pero esta bien por mí, mientras Harry sea protegido ─había comentado la matriarca de los Weasley

─Esta bien… es lo que se hará, protegeremos a Harry para que Voldemort no le ponga las manos encima, si no nadie tiene más que decir…  Moony ya va a amanecer y debemos regresar para que nadie  sospeche ─dijo  Sirius levantándose de la silla

─Nosotros también nos marchamos ─dijo el señor Weasley

─Sí  debo llegar a preparar el desayuno  para los chicos ─dijo Molly imitando a su esposo

─Bien, si no hay  mas que decir,   nos vemos dentro de dos semanas, que tengan buen viaje ─los despidió el director

Los señores Weasley, Remus y Sirius regresaron a sus casas,  también se despidieron los demás miembros de la Orden, los únicos que se quedaron fueron Albus y Severus.

─Tú qué opinas Severus, qué crees que pretenda  Voldemort con  Harry, para que lo quiera, no  lo entiendo ─dijo el mago masajeándose la barba  

─Lo siento Albus, pero esta vez ni yo mismo sé, para que quiere a Potter es una información muy bien guardada.

─Pues sin importar  que pretenda debemos impedir que se acerque a él a como de lugar ─dijo serio el director

─Bueno si ya no hay mas que decir, me retiro Albus ya es tarde ─dijo Severus levantándose para  irse a descansar

─Tienes razón Severus, debes estar cansando después de estar con Tom, gracias y que descanses.

─Gracias Albus, descansa  también…  hasta luego ─dijo el hombre y luego salió del despacho

Severus se retiró, mientras Albus se quedaba pensando en que sería lo que pretendía  Tom con Harry, pero lo que fuera no era nada bueno, lo protegerían para que Tom Ryddle no se acercara a Harry. Mientras en la mansión que había comprado  Sirius llegaban  cuatro personas  y al parecer  nadie  todavía se había levantado. Molly se metió a la cocina, mientras Sirius y Remus se iban al estudio para platicar, mientras que Arthur, se quedó en el comedor para preparar  la mesa para el desayuno.

Sirius y Remus conversaban en el estudio.

─ ¿Tu que opinas Moony?...  ¿que crees que trama Voldemort contra Harry? ─preguntaba Sirius

─La verdad no lo se Padfoot, pero lo que sea no debemos dejar que se acerque a él… juramos a nuestros amigos que cuidaríamos de él.

─En eso tienes razón, pero  lo que queda de vacaciones los chicos deben disfrutarlas  de todas formas antes de que regresen a la escuela.

─Estoy de acuerdo en ello, que disfruten antes de que deban estresarse  con la escuela.

Ya más tranquilos oyeron que los demás habían despertado, salieron del estudio y se dirigieron hacia  el comedor a desayunar. Cuando entraron se encontraron a todos ya sentados.

─Buenos días a todos ─dijeron al unísono Remus y Sirius

─Buenos días  ─les contestaron los demás

Se sentaron a desayunar para no pensar en lo que les había dicho Severus en la madrugada. Y las dos  semanas pasaron rápidas de vez en cuando salían para hacer compras y  divertirse,  pero siempre eran vigilados,  los únicos que no sabían nada eran Harry y sus amigos, solamente los adultos siempre estaban en guardia. Pero en esas dos semanas Sirius y Harry siempre que podían estaban  juntos, él que comprendía ese comportamiento era Remus, ya que después de lo dicho por  Albus,  Harry más  que nunca corría peligro, Sirius tenía miedo de perderlo, él lo comprendía, cuando podía los dejaba solos. Pero una noche cuando Harry estaba en  su habitación,  pensaba  en que siempre cuando  se encontraba a solas  con su padrino tenía  otro tipo de sentimientos que eran nuevos, en esos momentos a Sirius no lo veía como a un padre, sino como a un hombre.

─ ¿Pero en que demonios estoy pensando?... Sirius es mi padrino él no puede  ser otra cosa, además él me ve como hijo… no creo que sienta algo más por mí ─se decía el chico

─ ¿Harry puedo pasar? ─le hablaba su padrino desde el otro lado de la puerta

─Claro Sirius pasa…  que sucede ─dijo mientras se acomodaba en la cama

─Quiero hablar contigo… quiero que me prometas algo…  cuando estemos en Hogwarts no quiero que andes solo por ahí y que no salgas por las noches, no utilices el mapa del merodeador Harry recuerda que ahora no estás  a salvo ya que él no se detendrá en su intente de matarte.

─Pero Sirius… ─decía el chico mientras veía  muestras de preocupación en el hombre

─Por favor Harry, quiero que me lo prometas o por lo menos si no puedes dormir o tienes alguna inquietud vengas a buscarme o a Remus aunque sea sólo para hablar ─dijo como en tono de suplica

Harry al ver otra vez la mirada suplicante que le lanzaba su padrino no tuvo más remedio que ceder.

─Esta bien Sirius te lo prometo ─dijo suspirando

─ ¡Que bueno!...  eso me quita un peso de encima ─dijo Sirius mientras se llevaba una mano al pecho y dejaba salir un poco el aire

Luego  le dirigió a su ahijado una mirada traviesa y se lanzó contra él para hacerle cosquillas, Harry pedía que se detuviera.

─¡¡¡Jajaja!!!... por favor… ¡¡¡jajaja!!!... Sirius… detente… ¡¡¡jajajja!!!!... ─mientras le corrían lágrimas a causa de  la risa

Pero Sirius seguía haciéndole cosquillas sin cuartel, hasta que los dos cayeron de la cama, Sirius cayó de espaldas en el suelo y Harry encima de él, pero Harry cuando quiso levantarse resbaló y sus labios chocaron con los de su padrino, Sirius abrió los ojos con asombro, aquello fue un shock para él,  Harry se levantó rápido y ayudó a su padrino a levantarse, ninguno dijo nada se quedaron mudos por un rato hasta que el primero en reaccionar fue Sirius.

─Es…este… hmm…  tengo que irme ya es tarde y necesitas dormir  ─dijo mientras se iba hacia la puerta para salir

─Tie…tienes razón, además ya tengo sueño ─dijo Harry fingiendo un bostezo

─Tienes razón… buenas noches… que descanses Harry ─dijo Sirius mientras le daba un beso en la frente para enseguida dejar  la habitación

─Tú también Sirius… que descanses ─dijo Harry antes de que Sirius cerrara la puerta

Sirius salió de la habitación de Harry y se dirigió a la suya, mientras Harry se quedó tocándose los labios, sentir  los labios de su padrino le resultó maravilloso, fue increíble  tocar esos labios carnosos y tibios. Después  se metió en la cama para intentar dormir. Mientras tanto  Sirius en su habitación recordaba lo sucedido, todavía esta algo choqueado,  pero la sensación de tocar los labios de su ahijado le había fascinado, pero él sabía que no podía suceder nada entre ellos ya que eran  ahijado y padrino,  pero el destino les tenía  reservado algo diferente.

Al otro día  se evitaban extrañamente, hasta que Remus se dio cuenta de que algo había sucedió  entre ellos, pensó en averiguar pero  primero  hablaría con Harry a solas. Por  la tarde cuando Sirius tenía que salir a cumplir  un encargo de Albus,  los demás  habitantes de la casa también estaban ausentes, estaban solos, así tendrían la oportunidad de hablar sin que nadie los viera. Harry estaba en la biblioteca tratando de leer un libro, pero no podía concentrarse,  no dejaba de pensar en lo que había sucedido la  pasada noche  con su padrino,  Harry pensaba que quizá  Sirius estaba enojado con él por el beso, notaba que al topárselo Sirius  siempre le ponía un  pero y después huía, necesitaba hablar con él. De pronto Remus asomó la cabeza por la puerta.

─ ¿Harry podemos hablar un momento? ─preguntó Remus desde la entrada

─Claro Remus… que se te ofrece ─dijo el chico dejando el libro en la mesita

Remus entro y se sentó al lado de Harry en el sillón.

─Harry… ¿puedo saber por qué Sirius y tú se evitan? ─preguntó  mirándolo seriamente

 Harry se puso pálido, y  para Remus no pasó inadvertido eso.

 ─Harry ¿te pasa algo de pronto te pusiste  pálido  ─preguntó el hombre preocupado

─Es que… creo que cometí un error ─dijo el chico en un susurro

Remus  tenía buen oído debido a su condición de licántropo de otro modo no hubiese escuchado. Harry se puso a llorar y Remus lo acunó en un fuerte abrazo, le dio palmaditas en la espalda para que se tranquilizara y poder hablar con más calma.

─ ¿Qué te pasa Harry?... esta mañana te veo algo deprimid, creo anoche sucedió algo… qué  te dijo Sirius… algo  que te lastimara, por que si es así  le diré  unas cuantas verdades ─dijo Remus con tono serio

─No, es eso Remus… lo que pasa es que y… y…yo tartamudeó el ojiverde

─Vamos…  Harry deja de tartamudear…  que no te entiendo ─dijo apartándolo suavemente de su pecho

─Lo que pasa es que ayer por accidente besé a Sirius

 El rostro de Harry se tornó de un color rojo intenso.

Remus comprendió todo, no en balde Moony era el más listo de los Merodeadores no pudo evitar una sonrisa.

─Harry…  ¿sientes algo por Padfoot? ─preguntó levantando la barbilla del chico.

Harry enrojeció más  y trató de bajar  la mirada,  pero Moony lo tenía bien sujeto.

─Desde que paso  algún tiempo a solas con mi padrino he comenzado  a sentir  atracción por él, pero yo sé que  esta mal, es mi padrino, pero no puedo dejar de pensar  en el momento en que lo besé, me gusto, sentí un calorcito en el  corazón y no he  podido  dejar de pensar en él… ¿crees que estoy mal Moony? ─preguntó finalmente mirándolo a los ojos.

─Pues no se que decirte Harry, pero  será mejor que hablaras con él, para saber si siente lo mismo que tú ─dijo Remus

─Pero  él me evita todo el tiempo ¿como puedo hablar con él? ─dijo el chico con un mohín

─Dejámelo a mí… yo te ayudaré para que hables con él, le pondremos una trampa, cuando llegue será  noche, si me pregunta por ti le diré que estás dormido, pero estarás escondido en el estudio esperándolo… le diré que necesito hablar con él y sellaré  el estudio para que no pueda salir y puedas hablar con él… ¿que te parece?

─ ¿Harías eso por mí? ─preguntó mientras le brillaban los ojos

─ ¡Claro!...  eres como mi cachorro Harry…  y te ayudaré  para que puedas hablar con él ─dijo Remus abrazándolo

─Pero… no estas molesto de que sienta  algo por  mi padrino ─preguntó Harry

─Claro que no Harry, si es Padfoot al que quieres  yo te apoyaré ─dijo Remus  

─Gracias Moony de verdad necesitaba hablar con alguien ─dijo  mientras lo abrazaba con más fuerza  

─Anda… vamos a almorzar y planeamos que vamos hacer con Padfoot ─dijo soltándolo para luego levantarse ambos

─Ok… vamos ─dijo Harry sonriéndole, el antiguo Harry estaba de regreso.

Cuando llegó Sirius eran como las tres de la mañana, ya todos los de las casa estaban dormidos, pero Sirius vio que Remus lo esperaba levantado.

─ ¿Qué haces levantado Moony?... ya deberías estar descansando,  es muy tarde ─dijo Sirius mientras se acercaba a  Lupin

─Lo que pasa es que necesito hablar contigo ─dijo Remus mientras se levantaba  de su asiento

Sirius preguntó si Harry y los demás ya estaban dormidos.

─Sí,  ya están todos dormidos, vamos al estudio para hablar y ahí estaremos más cómodos ─dijo Remus caminando delante de su amigo.

─Esta bien Moony…debe ser algo urgente como para que estés despierto a estas horas ─decía Sirius mientras caminaba tras él

 Remus abrió la puerta del estudio, dejó pasar primero a Sirius, cuando el primero ya estaba dentro Remus cerró la puerta y le puso un hechizo.

─ ¡Remus!... pero…  ¿que pasa?... no estoy para bromas… tengo sueño y quiero descansar ─gritaba y golpeaba la puerta

─Lo siento Padfoot, pero no saldrás hasta que hables con Harry ─decía desde afuera de la habitación

Sirius al oír el nombre de Harry se puso pálido, al  parecer lo habían encerrado con la persona que estaba evitando desde la mañana,  sacó su varita, pero una voz lo hizo mirar  tras él.

─No lo intentes padrino… no podrás abrir la puerta… Remus y yo la sellamos con un potente hechizo y no se abrirá hasta mañana…   necesitamos hablar.

 

Continuará…

 

 

Notas finales:
Hola espero que les haya gustado y a ti tambien amiga para Begopotter, nos vemos por aqui de nuevo y que haya llenando tus expectativas y dejen un comentario cuidense besos bye Feliz Cumpleaños bego y queremos rebanada de pastel
Capítulo 2 Un día en el colegio por ros potter
Notas del autor:
Hola amiga aqui te traigo otro capitulo de esta historia y espero que la sigas disfrutando asi que te dejo leer y a ustedes tambien

Capítulo 2 Un día en el colegio por ros potter

Notas del autor:

Hola amiga aquí te traigo otro capítulo de esta historia y espero que la sigas disfrutando así que te dejo leer y a ustedes también.

 

 

 

Capítulo 2.

 

─ No lo intentes padrino… no podrás abrir la puerta… Remus y yo la sellamos con un potente hechizo y no se abrirá hasta mañana…   necesitamos hablar.

 

Mientras por el otro lado Remus estaba escuchando y al ver que ya comenzaban a hablar él se despidió para que pudieran estar tranquilos.

 

─ Que descansen nos vemos en la mañana ─se despidió  Remus a través de la puerta

─ ¡¡MOONY!!... vuelve no estoy para juegos, ¡¡ABRE LA PUERTA YA!! ─gritaba Sirius recargado y golpeando la puerta

 

Pero Remus ya se había retirado, el primero en romper el hielo fue Harry.

 

─ Padrino hice que te molestaras, no has querido dirigirme la palabra en toda la mañana y has estado evitándome, dime si  hice algo mal… fue por el beso de ayer…  por eso no me quieres hablar ─le preguntaba Harry

 

Sirius seguía dándole la espalda, pero le llegó a los oídos un llanto, se giró bruscamente, lo que vio no le agradó, Harry estaba ahí de pie,  derramando lágrimas por su culpa, se patió el cerebro por hacer sufrir a su ahijado,  era lo que más quería en el mundo y no deseaba  que llorara por su causa. Caminó para acercarse a él y lo abrazó,  también Harry correspondió el brazo.

 

─ Claro que no estoy enojado Harry,  lo que pasa es que estoy algo confundido, quizá  no esta bien lo que siento, yo soy tu padrino,  además te llevo casi veinte años… pero creo que estoy…  enamorando de ti ─Confesó Sirius

─ Sabes una cosa Sirius yo también te quiero ─dijo Harry  con una sonrisa boba  

 

Sirius alejó un poco a su ahijado y se le quedó mirando, Harry tenía un bello sonrojo en sus mejillas y una sonrisa en sus labios.

 

─ ¿Quieres repetir lo que dijiste? por que creo que oí mal ─le dijo  

─ Que yo también te quiero…  y no me importa lo que los demás digan, al que deseo a mi lado es a ti ─dijo el chico sonriendo como nunca antes

─ Harry…  me haces el hombre más feliz, pensé que no era correspondido por eso me alejé ─le contestó Sirius también con una sonrisa

─Pero ya viste que eres correspondido  ─le dijo el chico pícaramente  

 

Harry se acercó más para poder besar a su padrino, unieron los labios en un beso primero tímido, después en un beso  más demandante, Sirius pidió permiso con su lengua para que Harry  le permitiera explorar mejor esa cavidad que lo recibía con deleite, comenzó a explorarla con gusto y  pasión, pero por falta de oxigeno se separaron, Harry en ese momento tenía la respiración agitada.  

 

─Harry estas seguro que quieres continuar con esto todavía estamos a ti…─Pero el ojiverde  no lo dejó terminar ya que lo calló poniendo  un dedo en los labios del mayor

─Estoy seguro de lo que quiero Sirius y eres tú  lo que más deseo ─dijo dándole una sonrisa sincera

─Esta bien Harry… pero esperemos un tiempo… para  llegar más lejos…  cuando estés preparado…  ¿te parece? ─le dijo Sirius  padrino

─Esta bien Sirius esperaré el tiempo quesea necesario  ─dijo, abrazándolo otra vez

─¿Qué te parece si nos dormimos?...  ya es algo tarde.

 

Sirius sacó su varita transformando el sillón en una cama amplia  para que pudieran dormir cómodamente, ya que la puerta no  se abrirá hasta el otro día. Se cambiaron de ropa,  se pusieron un pijama, luego  se metieron a la cama,  Sirius abrazaba a Harry, este  correspondía al abrazo y  recostó su cabeza en el pecho del mayor.

 

─¿Harry como fue que planeaste todo esto? ─le preguntó 

─Me ayudó Remus, sin él no habría podido con esto ─le contestó

─Entonces Moony ya lo sabe ─dijo con voz algo perturbada

─No te preocupes él ya lo sabe, ya  le conté y él nos apoya, dice que mientras seamos felices…  con eso basta ─dijo acomodándose mejor  en el pecho de Sirius

 

Después de decir eso Harry se  quedó  dormido. 

 

─Que descanses mi niño ─ dijo Sirius dándole  un beso en la  frente

─Que descanses Padfoot ─le susurró  el chico invadido ya de sueño

 

Harry se durmió con una sonrisa en los  labios,  por fin se le había declarado a la persona que más quería y después le siguió Sirius, los dos cayeron en los brazos de Morfeo.

***************

Fortaleza Oscura.

 

 En su  fortaleza Voldemort estaba más que feliz,  debido a que  Severus le había llevado  una lista de los días en que los alumnos saldrían al pueblo de Hogsmeade.

 

A los  pies de Voldemort se encontraba postrado el profesor de Pociones.

 

─Bien Severus me has traído lo que te pedí… así que estas son las salidas al pueblo, bien yo te avisaré y también a los otros para que estén listos para  secuestrar a Potter, ese día lograré lo que quiero  ─rió malévolamente  

 

─Que bien que le gusto la información que le traje amo, si no desea algo más de mí  yo me reti…─pero Severus todavía no había acabado de hablar, por que Voldemort alzó la mano para que callara

─Esta bien Severus puedes retirarte, antes de que el vejete ese se de cuenta de tu salida y ya sabes Severus que si te enteras  de algo importante… debes venir a decírmelo… has comprendido.   

─Sí amo ya sabe que estoy a sus órdenes  ─dijo el hombre haciendo una reverencia para mostrar su respeto, le levantó y comenzó a salir del salón. Cuando el Lord se quedó solo pensaba en que  pronto tendría a su heredero.

 

Mientras tanto en el estudio Harry se volvía despertar sobresaltado, no entendía muy bien que era eso que veía y por que Voldemort decía que pronto tendría su heredero, eso era una de las tantas preguntas que se hacía Harry Potter. 

 

Harry vio en el reloj que todavía era temprano por lo que volvió acurrucarse  cerca de Sirius para  dormir. Como a las siete de la mañana el hechizo que mantenía cerrada la puerta del estudio había desaparecido, ya se podía entrar y salir de ahí. Sirius y Harry seguían durmiendo pero como siempre Molly se levantaba temprano para preparar el desayuno, pero cuando se dirigía a la cocina vio que estaba entre abierta la puerta del estudio, caminó hasta allí para cerrar la puerta, cuando asomó su cabeza por las puerta, lo que vio ahí la dejó con los ojos como platos, se  encontraba Sirius Black que tenia abrazado a Harry de la cintura dio un grito de sorpresa que despertó a los bellos durmientes que había en esa habitación.

 

─¡¡SIRIUS ORION BLACK SE PUEDE SABER QUE SIGNIFICA ESTO Y EXPLICATE EN ESTE PRECISO MOMENTO!!  ─empezó a gritar.

 

Harry había brincado fuera de la cama nada mas de oír el grito que había dado la señora Weasley, se  paro frente a ella, para poder explicarle todo.

 

─Este señora Weasley, vera yo le puedo explicar que paso…  no es lo que usted se imagina  ─le decía Harry con las manos moviéndolas nerviosamente.

─No querido Harry tu saldrás de aquí, mientras yo hablo con Sirius…  si cariño ─le dijo con voz melodiosa

 

Se acerco a él y comenzó a sacarlo de la habitación, pero Harry estaba a punto de protestar cuando la señora Weasley le cerró la puerta en las narices. Mientras los demás habían despertado por el grito que había dado su madre, el pobre Harry estaba muy nervioso,  quería saber que pasaba ahí dentro, pero la señora Weasley lanzó un hechizo de privacidad para que nadie escuchara.

 

─Se puede saber que fue ese grito  ─mientras bajaba de las escaleras, tallándose los ojos preguntaba Ron.

 

A los pocos minutos a parecieron los gemelos, Arthur, Remus, Ginny y Hermione todos se despertaron el grito que había dado la señora Weasley.

 

─Lo que pasa es que tu mamá se encerró con Sirius en el estudio  ─les decía Harry a todos

─Pero por qué quiere hablar con Sirius, además por el grito creo que mi mujer dio no esta muy contenta  ─dijo el señor Weasley con cara afligida

 

Remus se da cuenta de cómo Molly, los encontró a los dos va y abraza a Harry para reconfortarlo. 

 

─Lo que pa…pasa es que-- y Harry  ─tartamudeaba por lo nervioso que estaba

─Vamos Harry deja de tartamudear para que te podamos entender  ─le dijo Ron

 

Harry dudaba ya que no sabía como se lo tomarían los demás, al saber que esta enamorado de su padrino, casi como un padre para él, pero Remus lo reconforto para que se animara a decírselos y que pasara lo que pasara él estaría ahí para apoyarlo.

 

─Es que tu madre me encontró en la cama con Sirius ─y se puso todo rojo al momento que se los dijo

 

Escondió su rostro en pecho de Remus para esperar la reacción de sus amigos, esperaba de un momento a otro los gritos y los insultos pero nunca llegaron, por que en primera todos estaban shock y no reaccionaban. El primero en romper el silencio fue Ron para sorpresa de todos.

 

─Harry escuché lo que dijiste o me perdí de algo, dijiste que mamá te encontró con Sirius en la cama  ─le dijo Ron

─Sí, Ron, escuchaste bien…  por que yo amo a Sirius, pero no estábamos haciendo nada- le dijo todo rojo desde el pecho de Remus.

─La verdad Harry no me lo esperaba, pero si con él eres feliz yo te apoyo compañero- y le dio una palmada en la espalda

─Yo también Harry te apoyare si eres feliz -le dijo Mione acercándose a él

 

 Cuando Harry se separo del pecho de Remus y se separo de él, los miro a sus amigos, estos abrazaron a su amigo, ya que el merecía un poco de felicidad.  

 

Todos los demás lo apoyaron nada mas esperaban, que pasaba con la señora Weasley, ya que para ella Harry era un segundo hijo. Y además los nervios de Harry no ayudaban a nada.

 

─Vamos Harry no te preocupes, no creo que mi mamá te deje sin padrino y sin novio ahora jajaja  ─le dijo Ron para tranquilizarlo ahora

─Eso espero Ron, eso espero ─y suspiró

 

Mientras todos esperaban a fuera, en el estudio Molly tenía una mirada que si matara, estoy segura que Sirius Orión Black ya estuviera muerto.

 

─Estoy esperando Sirius que significa esto, Harry es tu ahijado no creo que este bien, además tu le llevas 20 años y Harry es un chico de 15 años  ─le dijo calmadamente la señora Weasley

─Lo sé Molly pero yo amo a Harry, además jamás le haría daño para mi es toda mi vida.

─Acaso Harry te corresponde en los sentimientos, ya te dijo que también te ama.

─Créeme Molly, Harry siente lo mismo y yo lo amo, daría mi vida por él y créeme que nada ni NADIE (y puso énfasis en la ultima palabra) podrá separarme de Harry.

 

Molly sabía que Sirius era sincero, lo único que le preocupaba a señora Weasley era que  Harry saliera lastimado, era lo único que pedía.

 

─Esta bien Sirius te creo, pero créeme que si lastimas a Harry, SIRIUS ORION BLACK  me tendrás a mi en primer lugar tras tu cuello para hacerte pagar.

 

Y esto lo dijo con una sonrisa en los labios mientras iba y abrazaba a Sirius como a un hijo más. Mientras allá fuera Harry pensaba ya volar la puerta con una bombarda, pero en esos momentos se abría la puerta y salía un sonriente Sirius, se lanzó para abrazar y besar a un Harry  sonrojado frente a todos, Molly mientras atrás veía que Harry era feliz. 

 

─Bueno pasemos al comedor a desayunar ya que tenemos que celebrar y hacer las compras por si faltaba algo para el colegio ya que falta sólo una semana ─les dijo la señora Weasley.

 

La semana se pasó rápido, pero fue la semana más feliz para Harry y Sirius, cuando estaban solos se besaban por cualquier rincón. Pero en la escuela tenían que mantener su relación algo escondida para que no llegara a oídos indiscretos, hasta que llegó el día  que volverían al colegio.

 

Entonces llegó el 1 de Septiembre los chicos se levantaron, temprano algunos seguían guardando sus cosas, pero para las 10 de la mañana ya todos estaban listos para sorpresa de todos, los del ministerio les enviaron unos autos para ser llevados a la estación de trenes en Londres. Partieron camino a la estación, cuando llegaron bajaron los baúles, se dirigieron a la plataforma 9  ¾  cuartos, atravesaron la barrera y estaban frente al tren que los llevaría a Hogwarts, los chicos se despidieron del señor y la señora Weasley.

 

─Cuídense y no hagan travesuras entendido ─le dijo a todos los jóvenes

─Sí mamá ─dijeron al unísono todos sus hijos

─Claro señora Weasley ─le contestaron Harry y Hermione

 

Se despidieron y subieron a un vagón vacío, los únicos que subieron con ellos fueron Sirius y Remus, ellos les dijeron que eran órdenes de Albus para ver que todo estuviera bien, pero ellos irían a un vagón diferente.

 

─Nos vemos chicos en el colegio  ─se despidieron Remus y Sirius

─Nos vemos después  ─se despidieron los chicos

 

Los chicos se fueron y buscaron un vagón vacío para poder platicar en el transcurso del viaje. Al encontrarlo ubicaron sus cosas y luego se dispusieron a platicar  de cosas como el Quidditch y los deberes que tal vez  les dejarían.  

 

Al llegar bajaron del tren, tomaron los carruajes, dirigiéndose hacia el colegio, entraron al Gran Comedor, se sentaron en la mesa de Gryffindor, el director les dio la bienvenida y comenzó  la selección de los primero, luego de que  todos estaban en las casas para las que fueron elegidos, el director llamó la  atención tocando una copa con una cuchara y el Gran Comedor se quedó en silencio.

 

─Sean bienvenidos los nuevos y a los que no lo sean… bienvenidos otra vez  a un nuevo curso, como saben el pasillo de la tercera planta esta prohibido y el bosque ya saben que es prohibido, pero antes que nada quiero presentarles de nuevo al Profesor Lupin que nos acompaña de nuevo en este curso  ─y se oyeron aplausos  ─él impartirá la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras

─Les quiero también presentar un nuevo profesor, este impartirá la clase de Duelo, esa asignatura será impartida como nueva, ya saben los acontecimientos que surgieron el año pasado, deben estar preparados para cualquier eventualidad,  un aplauso  por favor para el Profesor Sirius Black.

 

En las mesas de las distintas casas  se oían varios murmullos, ya que sabían que anteriormente este Sirius era conocido como el espía del Señor Tenebroso, pero después se enteraron que era inocente, después se oyeron los aplausos de las cuatro casas.

 

─Sin más que decir que comience  el banquete  ─y al aplaudir las mesas se llenaron de deliciosos platillos, cenaron, después de un rato se retiraron para descansar y comenzar con las clases al día siguiente.

 

Al otro día los alumnos comenzaron sus clases, la profesora les entrego su horario, a primera hora les tocaba doble clase de Pociones, después doble clase de DCAO, después Transformaciones, después tenía un  descanso y al final  clase de Duelo de esa eran tres horas.

 

─Que mala suerte nos toca primero con el profesor Snape, con el murciélago grasiento  ─decía Ron desanimado

─Ron deja de insultar a un profesor y apúrense ustedes dos para llegar a tiempo a clases  ─los apuraba Hermione.

─Esta bien Mione pero no te enojes  ─le dijeron al unísono

 

Para cuando acabaron de desayunar, se fueron a la clase de Pociones, tomaron asiento por parejas entre Gryffindor y Slytherin, todos estaban concentrados haciendo sus pociones, ya cuando estaba por terminar la clase, como siempre el caldero de Longbottom explotó.

 

─Como siempre… nunca sabe hacer las cosas bien Longbottom  ─dijo el profesor en un siseo

 

Severus se acercó hasta la mesa de Neville, para ver que tan desastroso fue y vio que le había salpicado parte de la poción, que estaba relazando en la mano y se le empezaba a poner de color verde.

 

─Quiero que salga de clase y vaya a la enfermería antes de que pierda esa mano señor Longbottom ─(sonrió) con superioridad

 

El pobre Neville salió corriendo a hacia la enfermería. 

 

─Que esperan para acabar con la poción ─ les grito el profesor  ─ya  les quedan menos de 10 minutos y quiero sus pociones en mi escritorio ─se voltio para darles la espalda a todos y regreso a su escritorio

 

A los diez minutos ya todos habían acabado con sus respectivas pociones y empezaban a salir. Después se dirigieron a la clase de la profesora McGonagall.

 

─Hoy trasformaremos a animales en copas de cristal y dirán FERABERTO, le dan un golpecito al animal  ─dijo mostrándoles como

 

Entonces se oye como los alumnos tratan de hacer el hechizo, pero muchos son los que no logran, los únicos que lo logran son Harry, Hermione y Draco.

 

─Muy bien muchachos 20 puntos para Gryffindor y 10 para Slytherin  ─les dijo la profesora  

 

Estaba por acabar la clase, pero los alumnos no lograron hacer el hechizo solo tres de ellos y en eso tocó la campana, salieron y tomaron el descanso, fueron a almorzar. Después del almuerzo redirigieron a la clase de DCAO entraron al salón y el profesor Lupin ya se encontraba ahí.

 

─Me presentare ya algunos me conocen y otros no, soy el profesor Remus Lupin, yo les impartiré la materia de defensa contra las artes oscuras ósea  DCAO, comenzaremos con la investigación de los hombres lobos y harán grupos de tres para  los trabajos, con los que elijan se sentaran con ellos todo el año así que comiencen  ─les dio instrucciones el profesor  

 

Los alumnos se sentaron por grupos de de tres, Harry, Ron y Hermione se sentaron juntos, Draco, Pansy y Blaise, Neville, Dean y Seamus y así consecutivamente, se fueron sentado comenzaron a trabajar, así paso la clase tranquila hasta que tocaron la campana  que indicaba el fin de la hora, los alumnos recogieron sus cosas salieron.

 

Se dirigieron a la siguiente y última clase, todos los alumnos estaban emocionados ya que era la clase de Duelo, los alumnos entraron en el salón, en medio había una enorme plataforma, sobre ella estaba el nuevo profesor,  habló y los alumnos se acercaron a la mesa.

 

─Bien escuchen me presentaré yo soy el profesor Sirius Black, como ya saben esta clase es de duelo yo les enseñare a defenderse y si es preciso a atacar, ya que como saben el Que No Debe Ser Nombrado regresó y deben estar preparados para cualquier eventualidad.

─Yo seré imparcial impondré castigos para todos los que comentan faltas, eso es  para todos sean Gryffindor o Slytherin, Ravenclaw y Hufflepuff le daremos una demostración de lo que haremos así que le pedí ayuda al profesor Severus Snape ─y señalo al profesor que en esos momentos llegaba.

 

Snape caminó director hasta el lugar y subió  a la tarima de duelos. 

 

─Lo primero que deben es aprender  a defenderse y después les enseñaremos a como desarmar a su oponente ─habló  Severus  

 

 Los dos profesores se saludan y se ponían en guardia.

 

─Que no se supone que se quieren matar esos ─señalando a los dos profesores decía Ron

─No creo o eso espero, sino arderá Troya ─dijo Harry nervioso

─Arderá Troya eso si que es raro  ─dijo Ron alzando una ceja

─Es un dicho muggle Ron, según eso se dice cuando habrá problemas  ─le explico

 

En eso el primero en lanzar un hechizo fue  Severus.

 

─¡¡EXPELLIARMUS!!─gritó Severus y salió un rayo azul

─¡¡PROTEGO!! ─gritó Sirius y apareció una barrera alrededor del cuerpo de él, y el hechizo rebotó en la barrera

 

Ahora era el turno de Sirius y se volvieron a colocar en posición.

 

─¡¡DIFFINDO!! ─gritó Sirius saliendo un rayo de color morado

─¡¡PROTEGO!!  ─ahora el que hizo el hechizo protector fue Severus

 

Nada sucedió los maestros eran muy buenos en los hechizos, así que se quedó en un empate, después los dos maestros bajaron de la tarima y cada uno propuso a un alumno para un duelo de demostración

.

─Bien yo llamo al señor Potter, por favor suba  ─y le cedió el paso

─Yo llamo al señor Malfoy  ─y también lo dejo pasara a la tarima

 

Los dos alumnos subieron a la tarima, Sirius se acercó a Harry y le dijo suerte, en eso Draco se coloco frente de él, Harry hizo lo mismo, los dos se saludaron para después ponerse en guardia, el primero en atacar fue Draco.

 

─¡¡DEPULSO!! ─gritó y salió un rayo verde que chocó en el pecho de Harry  

 

Este salió volando por los aires, que lo hizo estrellarse contra la tarima, pero inmediatamente se levantó y le lanzó un hechizo a Draco.

 

─¡¡RELASKIO!!  ─gritó esta vez Harry, saliendo un rayo rojo de su varita

 

Ahora fue el turno de Draco volar por los cielos y fue a parar casi junto a su jefe de casa, lo levantó, se puso en guardia de nuevo en eso convoco dos enormes serpientes una negra de dos metros y otra gris de tres metros.

 

─¡¡SERPENSORTIA!!  ─gritó y salieron las serpientes de su varita

 

Harry bajo su varita en eso empezó hablar párcel y todos se quedaron como en shock, ya que nadie lo había oído hablar en ese idioma, había rumores que en segundo lo hablaba, pero nadie tenía la certeza de haberlo oído.

 

─Deténganse quierossss quesss ssse densss Lass vueltasss y asusten a Dracosss  ─les decía a los dos serpientes

─Sspero sssel ssses sssnuestro ssscreador  ─le respondieron las serpientes

─Sspero sssyo soy su sssamo  ─les volvía a decir en parsel 

 

Las dos serpientes se dieron la vuelta, Draco no daba crédito a lo que veía con sus propios ojos.

 

─Ssrecuerden ssssnada sssmas asústenlo  ─les advirtió  

 

Las serpientes ya estaban cerca de Draco, alzo su varita así ellas.

 

─¡¡VIPERA EVANESCA!!  ─y salió un rayo negro, que las impactó

 

Las dos serpientes desaparecieron, Harry aprovechó eso, le lanzo el hechizo que hizo bailar a Draco y cuando estaba distraído lanzó  un hechizo de desarme.

 

─¡¡Tarantallegra!!  ─gritó y el hechizo se impacto en el pecho y luego volvió a gritar─¡¡Expelliarmus!!  ─y la varita de Draco salió volando  

 

Harry desarmó  a Draco y ganó el duelo, luego habló  Sirius.

 

─Es suficiente… se acabó el duelo el ganador es Harry ─y todos comenzaron a aplaudir

 

Después de felicitar a Harry siguieron pasando otros alumnos, así ganaban otros y otros perdían, se acabo la clase por ese día. Así pasaron las semanas entre clases, algunos castigos, no salían a Hogsmeade y otras si pero cuando salían Harry siempre era vigilado cuidadosamente pero no había señales que el Señor Tenebroso se apareciera, pero no bajaban la guardia.

 

Otras veces Sirius se encontraba con Harry y lo besaba, hasta que llegó la primera semana de octubre,  otra salida hacia Hogsmeade,  esa mañana amaneció nublado, pero todo mundo seguía vigilando al “Niño Que Vivió”,   ese día en especial habría  un ataque al callejón Diagon ya que gracias a Severus, él fue el que se encargo de avisarles a la orden y a Albus,  éste se encargó de avisar a los Aurors.

 

Flash Back

El 1 de octubre el Señor Tenebroso mando a llamar a Severus, ya que cuando le llevo la información sobre las salidas al pueblo para los alumnos el día 7 que era domingo había una salida para los de quinto año.

 

─Bien los mande a llamar mis queridos Mortífagos porque  atacaremos el día 7 de octubre, ahí aprovecharemos para atrapar a Harry Potter, el primero que lo encuentre lo traerá hasta a mí, pero eso si, se los advierto aquel que lo lastime mas de la cuenta, lo torturaré  hasta la muerte…  y aquel que me lo traiga será recompensado entendieron  ─les dijo a sus sirvientes

─Sí señor ─contestaron todos sus Mortífagos  

 

Todos los Mortífagos se retiraron, Severus llegó al colegio  y fue inmediatamente con Albus, para decirle que el Señor Tenebroso pensaba atacar Hogsmeade.

 

─Te traigo noticias el Señor Tenebroso me llamó, piensa atacar el pueblo el Domingo para secuestrar a Potter, dando ordenes explícitas de que si alguno de nosotros lo veía lo  lleváramos a su presencia, pero pobre de aquel que lo lastime ya nos advirtió… que si alguno le hace daño lo pagará con la muerte  ─le dijo a Albus

─Entonces tendremos que avisar a la orden, que estén preparados y a unos cuantos Aurors, mientras que tu estarás con Tom para que no sospeche les dejaremos actuar ─le dijo  el director a Severus

 

Fin del Flash Back

Mientras en el pueblo se veía a unos jóvenes pasear con dos maestros, ese era el grupo de Harry y sus amigos, mientras en una colina estaba Voldemort con un grupo de Mortífagos

 

─Bien Potter ya te encontré…  serás mío ─ rió el mago mientras observaba al l joven pasear feliz.

 

Continuará…

Notas finales:
Hola espero que les haya gustado el capitulo de hoy, espero que me dejen un comentario nos vemos cuidense bye
Capítulo 3 El primer intento por ros potter
Notas del autor:
Hola como estan aqui les traigo otro capitulo de esta historia espero que les siga gustando, perdon por la tardanza y gracias a zandaeesol por betear el capitulo amiga bego espero que te siga gustando tu regalo nos vemos cuidate

─ ¡Que bien se siente estar fuera del castillo!... aunque sea por unos minutos… ¿no creen chicos?  ─dijo Harry a sus acompañantes

─ Cierto compañero es bueno tener un día libre para pasear y comprar algunas cosas  ─contestó Ron

─ Vamos muchachos no sean exagerados  ─dijo Hermione poniendo los ojos en blanco por lo que decían los chicos

─ Pero es la verdad Mione ─replicaba Ron al tiempo que hacía pucheros ─es una tortura que no nos dejaran salir del castillo

─ Hay hombres ─dijo Hermione

Sirius  y Remus sólo escuchaban  como se quejaban los chicos, mientras Hermione los reprendía por su falta de responsabilidad.

Habló primero Sirius.

─ Vamos chicos…  mejor nos bebemos una cerveza de mantequilla…  ¿que les parece?

─ Sí  ─contestaron al unísono y se dirigieron a las <em> “Tres Escobas” </em> para tomar cervezas de mantequilla

Entraron  y se sentaron en una mesa, Remus fue por las cervezas de mantequilla, platicaron de todo mientras bajo de la mesa Sirius y Harry entrelazaban sus manos como dos novios adolescentes, bueno para el ojiverde si, para Sirius aquella era una manera de volver amar.

Pasados unos minutos, todos acabaron sus cervezas, salieron del local para seguir haciendo compras, mientras en la colina estaba  Voldemort listo para atacar el pueblo e ir por Harry.

─ Lucius un paso al frente.

El rubio hizo lo que le pidió su amo.

─ Falta Severus… será mejor llamarlo… llegó la hora  ─dijo el mago presionando  la marca tenebrosa de  Lucius

Severus estaba en el despacho del director comenzó a arderle la marca,  se levantó rápidamente.

─ ¿Que pasa Severus?... ¿sucede algo?  ─dijo el mago también levantándose

─ Me llama Albus será mejor que me vaya, prepara a los Aurores y a la Orden ─dijo el profesor mientras se dirigía hacia la salida, el director también se dirigió a la chimenea para avisar del posible ataque de los Mortífagos

─ ¡¡MADRIGUERA!!  ─gritó en la casa justo en la chimenea las llamas se volvieron verdes ya que trataban de comunicarse, Molly se dio cuenta y se acerco a ella

─ Hola director ¿que pasa? ─le preguntó

─ Buenos días Molly…  se encuentra Arthur aquí… necesito hablar con él.

─ Claro aquí está… déjeme llamarlo ¡ARTHUR TE BUSCAN!

El señor Weasley se acercó a al chimenea.

─ ¿Que sucede Albus?... se te ofrece algo…

─ Sí Arthur esta preparado… parece ser que Voldemort atacará el pueblo… estoy llamando a los  miembros de la orden del fénix.

─ Esta bien Albus… hazte para allá en un momento voy ─ se volteó a ver a su mujer que estaba preocupada

─ Tranquila amor…  verás que todo sale bien… no les pasara nada a los chicos ─y dándole un beso y salto dentro de la chimenea

-¡¡DESPACHO DE ALBUS DUMBLEDORE HOGWARTS!! ─desapareció entre las llamas de la chimenea, apareciendo en el despacho del director, poco a poco fueron llegando los demás, una vez reunidos partieron hacia Hogsmeade

En ese momento llegó Severus junto a su amo.

─ Amo ya estoy aquí ─dijo arrodillándose  frente de Voldemort

─ Muy bien Severus ahora  que estas aquí comenzaremos el ataque, recuerden que quiero a Potter ileso…  ¿entendieron?... ahora vámonos.

Los Mortífagos seguían a su señor, listos  para traer a Potter ante él.

Harry y los demás seguían en sus compras, no imaginando lo que sucedería en breve, salían de una de las tiendas de Quidditch, venían todos felices cuando de pronto se oyeron gritos de la gente, volaban hechizos por todos lados, los Mortífagos estaban atacando el pueblo.

Sirius y Remus sacaron sus varitas,  también lo hicieron los chicos para defenderse.

─ Sirius, tú llévate a Harry al castillo lo más pronto posible, yo me llevaré a Ron y Hermione.

─ Pero Moony no podrás tú solo ─le decía Black

─ No Padfoot, la prioridad aquí es Harry ─gritó Remus para hacerse oír a través del  alboroto que se había formado

Sirius miró  a Harry y se dijo que lo protegería o como de lugar.  

─ Esta bien Moony,  pero prométeme que te cuidaras.

─ ¡Claro que sí!...  Padfoot ustedes también cuídense, entendiste Harry… no quiero actitudes heroicas.  

─ Esta bien Remus,  pero tú también cuídate ─dijo Harry  

Sirius tomó la mano de Harry comenzaron a correr en dirección hacia el castillo, esquivaban los hechizos que iban y venían, de vez en cuando se topaban con Mortífagos que querían capturar al “niño que vivió”, pero Black no dejaba que se le acercaran.

─ Vamos Harry…  corre debemos llegar al castillo lo mas pronto posible ─decía Sirius mientras lo jalaba intentando apresurarlo

Harry de pronto  vio a un Mortífago que estaba apunto de lanzar un hechizo a una niña de cinco años, se detuvo bruscamente.  

─ ¿Que pasa Harry?... debemos irnos ─dijo Sirius mientras le sostenía la mano

─Por favor ayúdenos a esa niña ─dijo señalando a la pequeña que temblaba y lloraba

─ Pero Harry no tenemos tiempo ─decía Sirius

─ No, Sirius ellos vinieron por mí, no puedo dejar que maten a los inocentes te lo suplico ─dijo mirando suplicante

─ Arggg… esta bien Harry,  pero después nos iremos sin peros entendiste.

─ Si lo entendí pero vamos antes de que lastimen  a la niña.  

Los dos corrieron para salvar a la niña, el primero en llegar fue el joven, abrazó a la pequeña, el Mortífago al verlo se detuvo ya que recordaba  las palabras de su señor, si  Potter tenía tan  sólo rasguño lo mataría, esto ayudó a Black  para lanzar un hechizo contra él.

─ ¡EXPELLIARMUS!  ─gritó y salió un rayo de color rojo

La varita del malo salió volando para otro lado, después le lanzo otro hechizo este era un para desmayarlo.

─ ¡DESMASIUS!  ─gritó de nuevo, salió un rayo azul y el Mortífago cayó sin sentido

─ Tranquila pequeña…  ¿estas bien?─separó a  Harry a la niña de su pecho ella lloraba

─ Sí…  estoy bien gracias, pero quiero a mi mamá por favor llévame ─decía mientras seguía sollozando

─ Mira que te parece que la busquemos, pero ya no llores ─dijo mientras le secaba  las lágrimas

─ ¿Estas bien Harry?... eso fue arriesgado  ─decía Sirius mientras se acercaba  a su ahijado y la niña

─ Lo sé, pero si no lo hacía el maldito ese, quien sabe que le hubiera hecho… lo siento ─dijo mirándolo a los ojos

─ Esta bien será mejor irnos ya… tráete a la niña, después buscaremos a su madre.

─ Esta bien Sirius ─dijo Harry cargando  a la niña en sus brazos ─tranquila, después buscaremos a tu mamá, ahora debemos ponernos a salvo

─ Es…esta bien ─dijo la niña y se agarró del cuello del ojiverde

Pero cuando estaban por irse llegaba una mujer gritando el nombre de una pequeña.

─¡¡MARTA HIJA DONDE ESTAS POR FAVOR CONTESTAME MARTA, MARTA!! ─gritaba una mujer de no más de treinta años desesperada por su hija

─ ¡MAMA, AQUÍ ESTOY MAMÁ!  ─decía la niña en los brazos de harry

─ ¡MARTA amor!  ─la señora corrió hasta donde estaba su hija

Harry bajó a la niña al piso y ella corrió lo que quedaba de distancia.

─ Mamá tenía mucho miedo ─dijo la niña abrazando a su mamá llorando

─ Tranquila pequeña ya estoy contigo ─decía la mujer mientras la reconfortaba se giró a mirar a Harry y Sirius ─muchas gracias por salvar a mi hija, no tengo con que pagárselos, gracias.

─ No se preocupe no es nada… mejor váyanse… todavía hay muchos Mortífagos y este no es un lugar seguro  ─les decía el moreno.

─ Claro muchas gracias de nuevo   ─cargó a su hija desapareciendo con ella

─ Bien Harry vámonos antes de que pase otra cosa. 

Pero nunca vieron a otro Mortífago que los seguía,  llamando a otros para que le ayudarán a capturar al chico, corrían, no se habían topado con nadie más, cuando creyeron que habían huido, llegando a un claro de pronto les cerraron el paso varios Mortífagos, por lo menos  eran siete.

─ ¡Maldición!... nos emboscaron ─decía Sirius manteniendo su varita muy apretada en la  mano

─ Lo siento Sirius…  quizá si no me hubiera retrasado, no hubiera pasado nada ─decía Harry mientras su espalda chocaba con la del hombre en un intento por protegerse el uno al otro

─ No es así  Harry no te preocupes…  además pudimos ayudar a la pequeña, así que no lo lamentes.

─ Danos al mocoso y quizá  te dejemos vivir Black  ─decía un Mortífago

─ ¡Claro!... ¿crees que soy tonto?...  se lo llevaran luego de que me maten.

Sirius comenzó a lanzar hechizos a diestra y siniestra, pero los malos sólo se protegían con escudos, no atacaban por que estaba el chico, no podían atacar así nada más,  ya que si Harry resultaba dañado el lord los mataría.

Durante  varios minutos estuvieron lanzando hechizos, pero ninguno cedía, uno de los Mortífagos desapareció sin que se dieran cuenta, con un hechizo desilusionador  se acercó al ojiverde, alejándolo de Sirius, le quitó la varita y lo aprisionó contra él.

─ ¡SUELTAME MALDITO! ─gritó Harry mientras trataba  de soltarse del agarre del Mortífago

Sirius trató de llegar hasta  su ahijado para  ayudarlo,  pero le cerraron el paso, comenzaron a lanzarle hechizos y lo único que pudo hacer fue invocar un escudo algo potente, Harry impotente no  podía otra cosa que observar como su padrino era atacado.  

─ Estate  quieto muchacho, es una mala suerte que no te podamos  hacer nada por órdenes del nuestro amo, sino ya estarías hasta noqueado ─decía molesto el Mortífago que aprisionaba a Harry 

Mientras Sirius seguía protegiéndose con el escudo que había convocado, pero los hechizos eran más potentes, sentía que pronto desaparecería su defensa, mientras el Mortífago que sostenía a Harry  ya estaba perdiendo el efecto del hechizo.

Lanzaron otra vez los hechizos contra la barrera de Sirius, esta vez el escudo cedió,  dejando a Sirius  indefenso, comenzaba a sentirse  cansando por la magia que había utilizado.

─ Ahora si ya no nos estorbaras más  ─dijo un Mortífago y los seis alzaron sus varitas de nuevo

─ Veremos si puedes soportar el Crucio Black ─dijo el Mortífago haciendo una señal a sus compañeros para que lo imitaran

Harry al ver a Sirius  en peligro, dejó de moverse para distraer al que lo aprisionaba, cuando estaba oyendo la maldición salir de la boca de su captor, como pudo le pisó un pie, el Mortífago lo soltó  y él salió corriendo

─ ¡CRUCIO!  ─gritaron las seis voces al tiempo que salían seis luces de  color rojo, Sirius cerró los ojos esperando el impacto de las maldiciones, pero estás  no llegaron.

Abrió los ojos y la imagen que vio lo horrorizó, era  su niño  quien estaba enfrente de él, recibiendo las maldiciones, Harry nunca dudó cuando tuvo oportunidad hizo lo necesario para proteger  al hombre que amaba, sintió como si sus huesos fueran a partirse cuando las  maldiciones en conjunto cayeron sobre él, sintió como si  miles de  agujas  se clavaran en su cuerpo, el dolor le resultaba insoportable.

Cuando los Mortífagos se dieron cuenta ya no podían parar la maldición, pero levantaron rápido  sus varitas, sin embargo  ya era tarde, a Harry le salía un hilo de sangre  de la comisura de los labios, Sirius lo recibió en sus brazos cuando el chico cayó desmayado a causa de  las maldiciones.

─ HARRY ESTAS BIEN CONTESTAME ─gritó Sirius mientras lo  movía pero el chico no respondía en absoluto.

Los Mortífagos al ver lo sucedido empezaron a temblar de miedo,  no querían imaginar siquiera lo que les haría su amo, Harry seguía inconsciente.

Muy cerca de ahí  Voldemort sintió que el cuerpo del ojiverde había sido atacado por varias maldiciones gracias a la conexión que tenían.

─ ¡MALDICION!...  LES DIJE QUE NO LO LASTIMARAN ─gritó furioso y comenzó a caminar hacía el sitio donde sentía la magia de Harry, en aquel mismo momento llegaban más Aurors, hasta la Orden del Fénix, les sus adversarios les doblaban en número, esto hizo enojar mucho más a Voldemort.

A su lado llegaba un Mortífago.

─ Mi señor será mejor irnos nos ganan en número…  después vendremos por Potter  ─decía el hombre visiblemente preocupado

─ ¡MALDICION!...  PERO ESTO NO SE QUEDARA ASI ─alzó la  varita y sacó chispas rojas para indicar la retirada

 Todos los Mortífagos vieron la señal de su amo, se estaban retirando, sólo quedaban los Mortífagos que seguían amenazando a Sirius para que soltara a Harry.

─ ¡SUELTALO BLACK!...NOS LO LLEVAREMOS  ─y se seguían acercándose  a ellos, pero el moreno no soltaba a su amor, cuando los Mortífagos estaban lo bastante cerca otro grupo se acercaba a ellos, eran parte de la Orden del Fénix

─ SIRIUS, SIRIUS…  ESTAN BIEN ─y venía con varita en mano, cuando supo que ellos no habían regresado al castillo, volvió a salir a buscarlos.

Los busco por todos lados, pero no los encontraba hasta que pasó cerca de una tienda, oyó unas voces que gritaron la maldición  Cruciatus al mismo tiempo y tuvo miedo al pensar quien la había recibido, así que corrió lo mas rápido que pudo, alcanzó a ver a Sirius  cuando estaba en suelo y en sus brazos tenía a  Harry con un hilillo de sangre saliendo de su boca, comprendió  que la maldición le había dado a él, el lobo interno de Remus pedía venganza al ver a su cachorro lastimado.

Corrió hacia ellos con varita la levantada, pero en ese instante llegaban los miembros de la Orden, los Mortífagos al verse  en desventaja desaparecieron, rogando que  por lo menos su amo no los matara.

─ SIRIUS ESTAS BIEN, CONTESTA POR FAVOR ─, lo movía para ver si estaba herido,  ─Sirius por favor déjame revisar a Harry, SIRIUS…

Pero el moreno no soltaba al ojiverde, necesitaba revisar sus heridas después de que le habían lanzado por lo menos seis <em>Cruciatus<em>,llegó Albus, Moody, Arthur y otros, el director se dio cuenta del estado del joven, también de Sirius, así que lo único que se le ocurrió fue desmayarlo.

─ ¡DEMASIUS!  ─gritó Albus y salió un rayo de su varita que le dio en la espalda de Sirius

Remus lo sostuvo antes de que se diera contra el suelo.

─ Es mejor así para poder ayudar a Harry no creen ─le dijo a todos los que estaban ahí mirando como pidiendo una explicación.

Remus tomó en brazos a Harry, mientras a Sirius lo tomaba  Kingsley Shacklebolt, el director preparó un <em>Traslador</em> directo a la enfermería de la escuela para atender a Harry.

Aparecieron directamente en la enfermería, ahí se encontraba Madame Pomfrey.

─ ¿Pero que pasó?  ─preguntaba mientras veía que Remus traía en brazos al ojiverde  ─Ponlo en la cama querido.

Remus obedeció, lo acostó con delicadeza.

─ Poppy debes saber que a Harry le lanzaron la maldición   <em>Cruciatus</em>, pienso que al menos fueron seis personas  ─le dijo preocupado    

─ ¡Por Merlín! eso puede ser muy malo ─dijo la enfermera mientras empezaba  a lanzarle varios hechizos al chico  para saber como estaba.

Un instante después apareció  Kingsley con Sirius en brazos, lo dejó en una cama, y quiso saber como estaba Harry, en el lugar  sólo permanecía Remus, Kingsley y Albus que acababa de llegar también, los demás estaban afuera esperando noticias de su amigo.

Pasaron varios minutos y Poppy se acercó al director para hablar con él.

─ Albus necesitaré que llame a un Medimago de San Mungo, las heridas que tiene Harry son algo delicadas, tiene heridas internas, sus pulmones están algo lastimados, tiene sangre en ellos y no sé que más Albus, temo que esto salió de mis manos, necesitaré que les digas que tal vez  no podrá respirar por si  solo por favor ─terminó la enfermera y luego volvió al lado de Harry para intentar estabilizarlo.

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Mientras en la fortaleza del Señor Tenebroso,  éste estaba castigaba  a sus subordinados por no atrapar a Harry, los torturaba con el <em>Cruciatus</em>, se retorcían del dolor pues de verdad su señor estaba furioso, pero a los que le habían lanzado la maldición al ojiverde los tenia apartados para aplicarles un mayor castigo.

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Al Hogwarts llegaba  un grupo de Medimagos y dos enfermeras, sacaron a todos .Poppy le había dado un sedante a Sirius por si despertaba  no hiciera  escándalo por su ahijado y los dejara trabajar, el Medimago comenzó a darle ciertas pociones a Harry,  inyectarles otras,  viendo que permanecía  estable, el Medimago comenzó a conjurar una  burbuja gigante en rededor de Harry, esta contenía oxigeno, era necesario pues sus  pulmones habían sido los más afectados por las maldiciones.

Después de varios minutos que se transformaron en horas el Medimago salió  al encuentro de las personas que esperaban noticias del joven.

─ ¿Como está doctor? ─preguntó el director de la escuela

─ Pues vera director…  ya esta estable, pero la verdad sufrió mucho daño a causa de  las maldiciones,  por que lo pudimos ver fueron al menos unas seis personas quienes las  lanzaron, es una suerte el joven Potter esté vivo, sus pulmones casi colapsaron, es decir se llenaron de sangre y eso impedía que pudiera respirar.

Todos se asustaron por la noticia que les daba el Medimago.

─ Pero ya pudimos drenar la sangre de estos, más o menos puede respirar, pero como están un poco delicados, le pusimos una burbuja especial que lo ayudará a respirar mientras siga en cama.

─ ¿Por lo menos cuanto permanecerá así doctor? ─preguntaba la profesora McGonagall

─ Puede estar al menos una semana en ese estado de inconciencia, pero eso será bueno…  al no respirar bien se podría desesperar un poco, pero de lo demás está bien, pudimos sanar las heridas internas que tenía.

─ Muchas gracias por venir doctor ─agradecía Albus

─ No es nada señor director, ya le dejé las instrucciones a Poppy por si surge algún problema, pero de todas formas puede llamarme de nuevo.

─ ¿Podemos pasar al verlo…  por favor? ─preguntó esta vez Hermione

─ Claro,  pero si llega a despertar no lo agoten por favor, todavía está algo débil y eso no es bueno que se agite, de acuerdo.

─ Esta bien ─dijeron al unísono varias voces

El Medimago pasó primero a la enfermería, Poppy no dijo nada, se acercaron a la cama donde estaba Harry se veía algo pálido por la pérdida de sangre, respiraba algo despacio y con dificultad, pero estaba vivo, los que estaban ahí se alegraron de que Harry estuviera relativamente  bien.

Remus se acerco a la enfermera para preguntar de su amigo.

─ Disculpa Poppy…  cuando despertará  Sirius  ─preguntó volteando a ver a su amigo de la adolescencia

─ Puede que despierte en la noche Remus querido, le di un sedante algo fuerte para que descansara, me imagino que al  despertar  no querrá separarse de Harry.

─ En eso tienes razón Poppy, no querrá dejar a su ahijado, si vieras como lo sostenía, parece ser que a Sirius le lanzaron las maldiciones, pero Harry se atravesó para protegerlo… si no te importa me gustaría quedarme con ellos.

─ Claro querido sólo deben estar tranquilos.

─ No te preocupes Poppy, no los molestaré.

La enfermera  sólo asintió con la cabeza, el Medimago se retiró, los amigos de Harry se quedaron un poco más haciéndole compañía, los adultos se fueron para ver otras cosas que surgían, Remus se sentó en una silla junto a la cama del ojiverde a velar su sueño y el de Sirius.

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 En su fortaleza Voldemort seguía desquitándose con sus Mortífagos, por incompetentes, en el suelo se veía a sus subordinados, Lucius, Bellatrix, Severus y otros estaban muy lastimados por las maldiciones que les había lanzado su señor.

─ ¡TONTOS NO SIRVEN  NI PARA CAPTURAR A UN  NIÑO! ─les gritaba con varita en mano

Nadie se atrevía a decir nada  a su Lord, pues  estaba colérico.

─ ¡Y ES MAS LES DIJE QUE NO LO LASTIMARAN, SENTI COMO FUE GOLPEADO POR LOS CRUCIOS!-

Los Mortífagos que le habían lanzado la maldición al “niño que vivió”, temblaron de miedo.

─ QUIERO QUE AL FRENTE PASEN LOS ESTUPIDOS QUE LANZARON LA MALDICION…  ¡¡AHORA!!

Los seis Mortífagos que lo hicieron dieron un paso, de todas formas no podrían ocultárselo, se arrodillaron frente de él, temblaban del miedo y eso al Lord le resultaba placentero.

─ Bien se los advertí… les dije que no lo lastimaran ─dijo esta vez con voz muy serena el Señor Tenebroso, sabía que esto causaría más terror en su súbditos

Uno de ellos se atrevió a hablar.

─ Lo sentimos amo, pero el muchacho se atrevió a defender a su padrino, se zafó del que lo tenía sujeto ─exlicó el hombre   

─ Un paso al frente el que lo tenía sujeto.

El Mortífago también se arrodilló.

─ Lo lamento mi Lord, no puede sostenerlo y se atravesó frente de Black.

─ Así que lo lamentas…  pues bien, no se te volverá a pasar ─dijo levantando su varita – ¡AVADA KEDAVRA! 

Un rayo verde  impacto en el pecho del sujeto cayendo muerto al instante.

 ─ Que esto sirva de lección, vuelvan a lastimar a Potter y no tendrán salvación.

Voldemort estaba dispuesto a torturarlos por horas.

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 A eso de las  diez de la noche en la enfermería un hombre  de cabellos negros y ojos azules comenzaba a despertar.

─ ¿Dónde estoy?  ─decía desorientado

─ Estas en la enfermería Padfoot ─respondió  Remus

─ Y que hago aquí Moo…

De pronto calló,  las imagen le llegaron a su cabeza su ahijado había sido lastimado.

Se levanto rápido de la cama.

─ ¿Dónde esta Harry? Moony… ¿Esta bien? ¿Esta a salvo? ─preguntaba rápidamente

─ Primero tranquilízate Padfoot, Harry esta bien, está un poco delicado, y esta junto a tu cama del otro lado ok ─dijo Remus  señalando la cama en donde estaba el joven

Sirius corrió a la silla donde anteriormente había estado Remus y se sentó.

─ ¿Que es lo que rodea a Harry?, Moony  ─preguntó  con curiosidad

─ Es una burbuja especial Paddy, es para ayudarlo a respirar, parece que sus pulmones se llevaron la peor parte, pero dice el Medimago que esta estable y pronto sanara bien.

Sirius sólo asintió con la cabeza no tenía palabras, al ver a su ahijado ahí herido, se sentía un poco culpable por no protegerlo. Remus puso una mano en su hombro en señal de apoyo, adivinando los pensamientos de su amigo, se sentía culpable, pero no lo era.

Minutos después Remus abandono la enfermería, Sirius no quiso cenar, dijo que se quedaría con Harry hasta  que despertara, él salió un momento al bosque prohibido para tomar aire y despejarse un poco.

Se adentró un poco más hacia el bosque, de pronto  vio que alguien aparecía por medio un Translador, pero llegando la persona  cayó al suelo, Remus corrió para ver de quien se trataba, sacó  su varita por si acaso.

Iluminó con ella, se arrodilló frente al hombre,  al voltearlo se llevó una gran sorpresa al ver de quien se trataba, era nada menos que Severus Snape, estaba muy lastimado.

Continuara... 

Notas finales:
Espero que este capitulo haya sido de du agrado espero que me dejen comentarios nos vermos en el siguiente cuidense besos bye.
Capítulo 4 Ayuda inesperada y Mejorando por ros potter
Notas del autor:

Hola como estan aqui les dejo este capitulo se que es cortito y no esta beteado asi que perdonen los errores prometo que para la proxima estara bien, este capitulo es el ultimo del año asi que espero que sea de su agrado por que me costo, a ver que les parece a ustedes, tambien prometo contestar sus comentarios para la proxima ya que voy de carrera jaja que tengas un Feliz año y que todos sus deseos se cumplan cuidense besos bye.

Iluminaba con ella, se arrodillo frente al hombre lo voltio y se llevo la sorpresa de su vida al ver de quien se trataba, era nada menos que Severus Snape estaba muy lastimado.

-Por dios Severus que te paso, estas muy lastimado- le decía

-El se…ñor oscu…ro esta furioso con nosotros, por las…ti…mar a po…tter- tartamudeaba el profesor por las heridas y falta de oxigeno.

-Ya veo déjame llevarte a la enfermería Severus para que curen tus heridas- mientras lo tomo de las brazos para levantarlo, en eso sintió una descarga cuando lo toco, su lobo al sentir el olor de la sangre del moreno, se puso furioso contra aquel que lo había lastimado.

-No es…pera no quiero ir mejor llévame a mi habitación, no quiero ir a la enfermería - negándose a que lo llevaran a ese lugar

-Pero Severus debería revisarte muy bien Poppy- insistió el ojidorado 

-Estoy bien solo necesito algunas pociones y descanso Lupin- dijo imperioso el profesor

-Esta bien pero yo me quedare a cuidarte- le dijo él

-No es necesario eso Lupin, puedo cuidarme solo- le contesto el otro 

.Acepta o te llevo con Poppy y no hay vuelta atrás-

Severus se lo pensó un poco, -Esta bien Lupin iras conmigo- haciendo una mueca de fastidio

-Así me gusta- lo cargo en brazos sin moverlo mucho ya que no sabia el daño que había, caminaron sigilosamente hasta llegar a las mazmorras sin ser vistos por nadie.

Severus le dio la contraseña, este Remus la dijo y se abrió la puerta dejándolos pasar adentro, el castaño lo llevo hasta su recamara ahí lo acostó en la cama con delicadeza, el maestro de pociones le dijo donde tenia las pociones que necesitaba, hasta para curarlo.

Este se paro de inmediato a buscar las cosas, trajo todo lo necesario le dijo al otro que se quitara la capa y la camisa para ver las heridas, este hizo lo que le pidieron se quedo desnudo del torso, ahí se veía muy claro algunos rasguños por la maldición, pero gracias a dios no eran severas.

Lupin puso en un algodón un poco de desinfectante para proseguir a curar las heridas del profesor este de vez en cuando se quejaba un poco pero nada mas, también le dio una poción para contra restar las secuelas de la maldición Cruciatus.

-¿Y como esta Potter Lupin? supe que le lanzaron al menos unos seis cruciatus- pregunto este

-La verdad esta delicado, los pulmones se llevaron la peor parte de esto, tiene una burbuja de oxigeno para poder respirar-

Mientras seguía curando las heridas esta vez de la espalda, solo hablaban lo indispensable

-Ya veo pero veras que sale de esta siempre lo hace-

En eso tienes razón Harry siempre se ha librado esta vez no será la excepción, bien Severus ya acabe con las heridas puedes ponerte la camisa mientras se levantaba para guardar las cosas.

Severus se colocaba la camisa, Remus volvió y se sentó en la silla frente a la cama

-Gracias Lupin por curar mis heridas- cerrándose la camisa

-De nada Severus no fue nada- y le sonrió

El moreno sintió una descarga en todo su cuerpo cuando el hombre lobo le regalo esa sonrisa cálida para él solo

-Se ve muy tierno así cuando sonríe pero que demonios estas pensando Severus Snape -se dijo mentalmente

Mientras seguía arreglándose más decentemente, Lupin lo volvió a tumbar en la cama.

-Ahora quiero que descanses, me quedare aquí vigilándote- le dijo

-Lupin en verdad ya no es necesario, ya me siento bien – dijo Severus

-no te preocupes no tengo nada que hacer a si que tu solo descansa ok- dijo Remus

El otro solo asintió con su cabeza coloco de nuevo su cabeza en el almohada, para comenzar a dormitar un momento de descansar, mañana le diría a Albus lo que había pasado el día de hoy. Mientras Remus tomo el lugar donde había una silla para velar el sueño del profesor de pociones.

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Mientras en la enfermería Sirius velaba el sueño de su pequeño, se sentía tan mal le había fallado fue incapaz de protegerlo en esa cama lo veía tan frágil con esa enorme burbuja que en estos momentos lo ayudaba a respirar, sostuvo entre su mano la de su ahijado.

-Lo siento Harry en verdad lo lamento, pero me juro que te protegeré nunca te volverá a fallar- le dijo Sirius a un inconsciente Harry.

Se quedo toda la noche velando el sueño de su pequeño.

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Cuando amanecía Severus al sentir un rayo de sol, se despertó sin ningún dolor como los que había sentido el otro día cuando su señor se las paso torturándolos hasta el cansancio, se levanto despacio y vio que en la silla que había al frente de su cama estaba dormido Lupin, se dio cuenta que el licántropo lo había cuidado toda la noche velando su sueño, Severus al recordar que este lo había ayudado y se había quedado junto a él, quien sabe por que pero al profesor de pociones le agrado que Remus lo hubiera cuidado, muy en el fondo lo había reconfortado que alguien a parte de Albus lo cuidara.

Se levanto ya renovado de sus fuerzas, tapo a Lupin con una manta y se dirigió al despacho de Albus para darles las noticias que había pasado al final, salió de sus habitaciones sin hacer ruido para no despertar a Lupin, a los pocos minutos estaba tocando la puerta del despacho del director.

-Adelante- se oyó la voz del director dando permiso

El hombre entro encontrando al director sentado en su silla viendo algunos papeles, alzo la cara ver quien era, y sonrió al ver ahí a su muchacho.

-Buenos días Albus. Siento no haber venido en la noche, pero tuve unos pequeños contratiempos- dijo sentándose en la silla frente a Albus.

-No te preocupes mi muchacho, supongo que Tom estuvo mucho mas irritable, después de que no logro escapar con Harry y después de que lo hirieron- le dijo

-Y no te imaginas cuanto Albus, cuando se entero lo que le había pasado a Potter, comenzó a torturar a los seis insensatos que lazaron la maldición contra Black, pero como Potter se atrevo ellos ya no pudieron pararla, después seguimos los demás, el tonto que tenia sujeto al chico y se le soltó a él lo mato- dijo el profesor acabando con su explicación.

-Vaya en verdad Tom se esta tomando demasiadas molestias para no dañar a Harry- dijo poniendo sus manos en el escritorio entrelazándolas y recargando su barbilla en ellas pensando.

-En eso tienes razón no quiere que Potter sufra ni un rasguño, ya que sucede de nuevo nos espera la muerte en sus manos- dijo Severus cruzando sus brazos encima de su pecho.

-Debemos averiguar que desea de Harry, antes de que suceda algo malo- dijo casi para si mismo el director

-Bueno si ya no tienes que preguntar mas, debo retirarme pronto comenzaran las clases y estoy atrasado- dijo Severus poniéndose en pie.

-Claro muchacho, me alegra que sigas con bien- dándole una sonrisa misteriosa.

-Gracias Albus, si me disculpas, tengo cosas que hacer-poniendo una mano en el picaporte.

-Que tengas buena mañana Severus, me saludas a Lupin- dijo como no queriendo la cosa.

El profesor se quedo quieto unos segundos meditando lo que diría, como demonios Albus lo conocía todo nada se le escapaba.

-Yo por que tengo que darles tus saludos a Lupin, no lo he visto para nada- dijo de lo más tranquilo.

-Ah es por si te lo topas Severus- le dijo sonriendo mas.

El profesor ya no dijo nada, de plano al director no se le escapaba nada. Regreso a sus habitaciones, viendo que Lupin seguía dormido en la silla, como pudo lo tomo en brazos sin despertarlo para acomodarlo en su cama, pensaba que en esa silla estaría incomodo para él. Dejo al lupino bien tapado, tomaría su desayuno en la sala a esperar que Remus despertara, le daría las gracias para después preparar sus clases de ese día.

Mientras en la enfermería Madam volvía a revisar a Harry de sus heridas, Sirius veía todo desde una distancia prudente, cuando ella acabo le dijo que no había cambios, este asiente con la cabeza, ella se retira y Sirius volvía a tomar asiento en la silla donde había estado anteriormente. Después de unos minutos la enfermera volvió con una bandeja para el animago, el dijo que no tenia hambre, pero ella le dijo que debía comer para no enfermar ya que debía estar fuerte para cuando Harry abriera los ojos, el necesitara todo el apoyo posible, Sirius comprendió lo que la enfermera le decía, debía estar sano para no volver a fallarle a su ahijado, la enfermera sonrió había logrado convencer a Sirius a desayunar, ella los volvía a dejar solos para después regresar con la bandeja vacía.

Mientras en las habitaciones de cierto profesor de pociones este observaba al durmiente que estaba en su cama, desde que Lupin lo ayudo, no sabia por que no apartaba la mirada de aquel hombre de ojos dorados que le ayudo cuando mas lo necesitaba.

-Por que no puedo estar lejos de este hombre, si me ayudo pero cuando el me toco sentía una descarga reconfortable, para nada desagradable- se decía a si mismo

En cambio Lupin se sentía muy cómodo en aquella cama, el olor era embriagador, su lobo estaba muy tranquilo en aquella paz que trasmitía la cama donde se encontraba acostado.

 En la fortaleza del señor oscuro este estaba mas que molesto ya que no había logrado capturar al chico, los paganos habían sido sus mortífagos ante la furia de su señor, muchos pensaban como encontrar una solución para obtener al chico y llevarlo ante su señor antes de que siguieran sufriendo su ira.

En la enfermería la bandeja que le había llevado la enfermera a Sirius ya estaba vacía, él solo veía como el pecho de su joven amante subía y bajaba, con esto se aseguraba que seguía con vida, el no quería separarse hasta que el chico recuperara el conocimiento.

Mientras en las mazmorras, un lobito que había descansado muy bien comenzaba a despertar siendo observado por unos ojos negros, este se estiro cuando voltio a ver al que estaba con él.

-Es…este buenos días Snape ¿que hago en tu cama?- pregunto de pronto Remus

-Yo te pase para que estuvieras un poco mas cómodo después de que casi toda la noche me cuidaste- le explicaba Severus.

-Es…este no fue nada te vi herido, además cualquiera en mi lugar hubiera hecho lo mismo- dijo cohibido por la insistente mirada del otro profesor

-Puede ser pero si en cambio hubiera sido Black te aseguro que me hubiera dejado ahí-

-La verdad no creo eso Snape, bueno yo me retiro quiero ver como sigue Harry, y sustituir a Sirius lo mas seguro es que se haya quedado ahí todo el tiempo- dijo mientras se levantaba de la cama.

-Si lo mas seguro es que Black no se haya movido de ahí- dijo Severus también él levantándose de la silla donde había estado.

Severus acompaño a Remus hasta la puerta para despedirlo.

-Bueno Snape nos vemos cuídate mucho- se despedía

-Nos vemos Lupin y gracias de nuevo por curar mis heridas- le dijo

Remus se quedo un poco sorprendido por las gracias de Severus pero no lo demostró –De nada Snape no fue nada- y se fue a la enfermería.

Severus cerro su puerta volvió a su despacho para continuar y preparar el material para sus clases, pero cuando se quedo solo quien sabe por que sintió un vacio, pero lo averiguaría después, Remus llego a la enfermería y vio a Sirius en la silla vio grandes ojeras en el rostro del animago, se acerco a el le dijo que el se quedaría con Harry para que él se fuera a descansar unos minutos, pero el se negó rotundamente diciendo que tal si despertaba y no estaba, y no hubo poder humano que lo movieran de ahí.

Llego al sábado los alumnos salieron a Hogsmeade, en cambio un rubio platino visito a su familia en su mansión, había recibido una carta de su madre diciéndole que su padre había llegado muy lastimado después de un encuentro con el señor oscuro, este se preocupo pero tendría que esperar a que llegara el sábado, este estaba llegando a su mansión, fue directo al cuarto de sus padres, y la imagen que vio había se le hizo un nudo en el estomago, al ver a su padre en tan mal estado.

Tenia varios vendajes en cuerpo, el rubio llego hasta donde estaba su padre, le pregunto que había pasado ya que estaba consiente, este le explico lo que había pasado cuando ataron el pueblo y habían fallado en la misión de secuestrar al niño de oro de Dumbledore, su hijo le dijo que el podría ayudarlo a darle una idea de cómo podrían hacerse de Harry Potter, y su señor estaría mas que feliz.

Mientras eso sucedía la relación entre Remus y Severus estaba yendo bien, después que el profesor Lupin había curado al profesor de pociones, estos dos se buscaron para platicar de cosas triviales, hasta llegar a decir sus nombres de pilas en ves de los apellidos, así entraron en mas confianza. Para el domingo Remus reñía a Sirius para que fuera a descansar pero este se negaba, estaba de frente a Sirius, cuando de pronto le pego a animago un rayo de color rojo, un Desmasius que fue lazando por Severus, Remus por suerte sostuvo a Sirius antes de que callera el suelo.

-Severus por que lo hiciste- le pregunto al profesor

-Créeme esto es mejor sabes que Black no ira a descansar por su propia voluntad, así que mejor esto para que lo lleves a descansar y yo me quedare con Potter para cuidarlo- le dijo este

-Eso me parece estupendo muchas gracias Severus- Y Remus le regalo una sonrisa

Remus tomo a Sirius en sus brazos para llevarlo a las habitaciones que tenia en el castillo, mientras el profesor de pociones tomo asiento para hacer guardia en cuidar a Harry por si llegaba a despertar, pero eso era poco probable ya que decían que por lo serio de las lecciones, lo mantenían sedado todo el tiempo.

En una parte de su mente aunque no la quería oír a su conciencia sentía pena de ver a Harry en esa cama, donde estaba postrado, y aunque no lo admitiría ni bajo un crucio estaba preocupado por el chico ya que el señor oscuro tenia un interés en su persona, añoraba al chico mas que nunca, antes lo quería matar a toda costa. Al menos pasó cinco horas hasta que Sirius despertó, vio con horror que ya no estaba en la enfermería.

Se levanto rápido y vio a su amigo en la salita de la habitación tomando chocolate frio, este Sirius le regaño por que lo había traído ahí si estaba cuidando a Harry, el lobo también lo regaño que si seguía en esa situación enfermería y si lo hacia cuando se Harry recuperara no podría ayudarlo para nada, Sirius reconoció que su amigo tenia razón, pero de todas formas no debía desmayarlo para que descansara bien.

A la media hora que el hombre lobo obligo a su amigo a cenar algo antes de que se marchara de nuevo a la enfermería, el le dijo que lo acompañaría, la sorpresa que se llevo el animago fue que en la silla que había ocupado él anteriormente estaba ni mas ni menos que snivellus cuidando a Harry, el profesor de pociones voltio cuando sintió ojos que lo vigilaban, vio con agrado que era Remus el que estaba ahí parado en la puerta, pero también para su mala suerte este Black que por lo menos se veía que estaba un poco mas descansado.

Severus se levanto para despedirse de los merodeadores, ya que ellos había llegado, Remus le dio las gracias a Severus que se había quedado a cuidar al chico, le dijo que no había sido nada, Severus salió cerrando la puerta de la enfermería, dejando al hombre lobo y a Black, él se fue a sus clases, mientras los merodeadores cuidaban a Harry.

Los días pasaban Madam Pomfrey les decía a Sirius y Remus que el chico estaba respondiendo al tratamiento para curar sus pulmones, pero que todavía faltaba, a veces dejaban que Ron y Hermione visitaban a su amigo, aunque lo veían inconsciente, nada mas rezaban que pronto Harry se mejorara para que ellos pudieran platicar de nuevo o hacer sus maldades que acostumbraban como el famoso trió de oro.

Mientras en la mansión Malfoy un rubio sonreía como nunca lo había. Hecho la noticia que le había traído su heredero para saber como capturar al niño que vivió y llevarlo a la presencia de su señor. Ya que estaba ves estaba seguro que lo lograrían y él seria recompensado por esa acción.

El señor oscuro recibía información de algunos hijos de mortífago, que Harry Potter seguía en el área de la enfermería, pero que nadie podía entrar por órdenes del director a menos que fuera muy necesario, y también que su padrino no se separa de él por nada del mundo.

Al tercer día Harry había abiertos sus ojos aunque fuera por pocos minutos, la enfermera dijo que eso era buena señal, para su pronto recuperación. Aunque había sido corta para Sirius era mas que suficiente, con esto volvían sus esperanzas de que su niño, su ahijado se estaba recuperando satisfactoriamente, y eso era un peso muy grande que llevaba acuestas

La relación entre Severus y Remus, estaba mucho mejor, por el momento se consideraban amigos, pero el ojinegro esperaba que esta llegara mas lejos, la verdad nunca supo como paso o como fue que este un día, en su mente llego a la conclusión de que ama al licántropo, mas su orgullo no le dejaba declarársele abiertamente. Lo mismo pasaba con Remus este se dio cuenta que su lobo había elegido como pareja para siempre al profesor de pociones, pero él también pensaba que este no le correspondería para nada.

Los paseos entre Severus y Remus iban en aumento, hasta algunas veces se veía al temido profesor cuidar de Harry, mientras Remus obligaba a Sirius a descansar, una de las tardes, en Sirius estaba cuidando a su ahijado, este comenzó a moverse, estaba por despertar, pero todavía no debía moverse de la cama ya que faltaban al menos dos días mas para que sanaras sus pulmones totalmente.

-MMM- gimió Harry ante un poco de dolor de su cuerpo -¿Dónde estoy?- enfocando su vista al techo blanco de la habitación.

-Harry,  ¿Cómo te sientes ahijado?- le pregunto Sirius, el chico voltio a donde oía la voz de su padrino.

Sirius eres tu, ¿Qué hago aquí?- reconociendo la enfermería del colegio

-Mira Harry en el ataque a Hogsmeade saliste muy lastimado por protegerme, al menos recibiste seis crucios, nunca mas vuelvas a darme un susto así- le dijo derramando algunas lagrimas de felicidad al ver a su Harry despierto  por fin.

-Lo siento padrino pero no quería que nada te dañara, acosta de mi seguridad, pero prometo que no lo hare, pero tu estas bien verdad- le pregunto Harry a su padrino

-Yo estoy bien gracias a ti, ahora solo queda que tu sanes bien, tus pulmones están algo dañados, pero pronto dejaras la burbuja que te ayuda a respirar- le dijo él

-Esta bien veras que pronto me mejorare – y le dio una sonrisa al ver que la persona que amaba esta bien y volvió a caer en un sueño reparador y Sirius no se separo en ningún momento después de que despertó, la enfermera checo a Harry, y después le dieron la noticia a Remus y Severus. Estos están contentos aunque el segundo no lo demostrara que el joven estaba bien. En otro lugar el señor oscuro ya estaba planeando su segundo asalto para hacerse esta ves de Harry Potter y sus planes se llevarían a cabo cuando tuviera al joven en sus manos.

Continuara…

 

 

 

Notas finales:
Espero haya sido de su agrado dejen comentarios, maldiones o sugerencias, nos vemos en el siguiente capitulo y que tengan un Feliz año nuevo besos bye.
Capítulo 5 Secuestro y Comienza la pesadilla. por ros potter
Notas del autor:
Hola !!Como estas espero que bien, espero perdon la tardanza, pero tuve algunos problemas con las historias, pero aqui estoy con uno nuevo espero sea de su agrado, aqui les advierto habra VIOLACION, asi que si no quieren leerlo pues saltense esa parte sin mas que agregar les dejo leer besos bye.

 

CAPITULO 5.

Después que  Harry despertara, luego de una semana convaleciente  el chico de ojos verdes se recuperó satisfactoriamente. Era un jueves  y por fin  a Harry lo dejarían salir de la burbuja de oxígeno que lo ayudaba a respirar hasta entonces, sus pulmones ya habían sanado por completo. Sirius lo acompañaba en ese momento.

—Bien Harry tus pulmones sanaron muy bien, pero si te faltara  al aire o te duele algo, vendrás de inmediato a la enfermería, ¿de acuerdo? - dijo la enfermera que luego se volteó para mirar a Sirius  —. Y tú si ves algo raro lo traes de inmediato.  

—Claro Madame,  así lo haré… aunque espero que no sea necesario  —respondió Sirius.

La mujer  sólo asintió con la cabeza, luego  con su varita hizo desaparecer  la burbuja con que Harry  había estado recibiendo el oxigeno. Ahora era libre para  salir un poco,  pues llevaba  una semana entera en la enfermería.

Lo examinó por última vez y luego dejó que el moreno se levantara. El muchacho iría a las habitaciones de Sirius.  Más que nada para que estuviese tranquilo, y ser consentido. Sirius y Harry estarían por fin solos y harían todo lo posible por recuperar el tiempo perdido mientras el chico estuvo inconsciente.

Harry salió de la enfermería acompañado por su padrino, se dirigían a la habitación del adulto.  Los pasillos estaban desiertos ya que todos los alumnos estaban en clases, Sirius aprovechó de levantar a Harry en sus brazos para evitar que el chico se cansara mucho.

— ¡Pero Sirius! ¿Qué haces? No es necesario yo puedo caminar —dijo Harry sonrojado debido a la acción de su padrino.

—Pues no debes caminar,  acabas de salir de la enfermería, y te puedes agotar, además me gusta tenerte entre mis brazos —-dijo Sirius.  

Así que Harry ya no protestó pues reconocía  que le gusta sentir el calor de Sirius. Sentir la fortaleza de  sus brazos,  y hasta oír el latido de su corazón,  que lo sentía acelerado, sabía  que era por su causa.

Eso lo hacía  feliz, recostó la cabeza en el amplio pecho del hombre, hasta que llegaron a la habitación.  El chico no se sorprendió cuando su  padrino dijo  que había  preparado una habitación para él y que además  había sido amueblada por el mismo.

Harry quedo contento con la habitación le pareció muy cómoda y acogedora.  Su padrino lo acostó en la cama, lo arropó  y le deseó que descansara bien. Cuando Sirius estaba por retirarse, Harry lo tomó de la mano para detenerlo, el hombre se volteó para mirar al muchacho.

—Por favor quédate,  no quiero estar solo —pidió el chico.

Sirius lo pensó un poco y luego  asintió con la cabeza. Se quitó el calzado  y se acomodó  junto a Harry,  lo abrazó, el chico recostó la cabeza en el pecho de su padrino sintiéndose seguro y cómodo en esa posición, se durmieron sin darse cuenta.

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Los días pasaron Harry se recuperó muy bien, sin secuelas. Regresó a clases y sus compañeros de casa  se alegraron de que estuviera bien.  Había días en que Harry visitaba a Sirius en las habitaciones privadas de éste, se acomodaban   en el sillón que estaba frente de la chimenea. Aprovechaban aquellos instantes  para amarse.  Sirius no quiso esperar más y en una de esas oportunidades le preguntó al chico si deseaba casarse con él, pues estaba temeroso luego de lo que le había sucedido a Harry, éste  aceptó diciendo que sería el hombre más feliz del mundo y sellaron esa promesa con un beso.

Cuando salían de nuevo al pueblo iban custodiados por los miembros de la orden. De todas formas  cuando tenían oportunidad ellos se escapaban para quedar unos minutos a solas y poder amarse sin que nadie los viera.

Así pasó el tiempo mientras los dos gozaban esos días tan felices. Amándose sin que nadie se interpusiera, pero esa felicidad sería interrumpida por el ser más cruel que había existido. Pronto comenzaría la prueba más dura que tendrían que enfrentar, su amor sería puesto  a  prueba.

Ya pasaba mediados de Octubre para ser exactos 21.  Los alumnos tenían clase con Hagrid cerca de los límites del bosque prohibido. El profesor   iba a enseñarles un Hipogrifo.

—Bueno alumnos… hoy les enseñaré un hipogrifo… acérquense —llamó a los alumnos.

Los alumnos atendieron la orden del profesor.  Estaban tan atentos a la clase que no se dieron cuenta de que  varias personas aparecieron. Recién había comenzando la clase cuando de pronto del bosque prohibido emergieron  unas figuras  de capucha oscura y máscaras blancas. Todos los alumnos comprendieron de quienes se trataba. Los alumnos comenzaron a gritar y a correr hacia  el castillo, mientras que algunos alumnos se enfrentaban con los Mortífagos. Harry permaneció  junto a Ron, Hermione y Hagrid.

— ¡Chicos deben irse…  corran hacia el castillo! —gritaba Hagrid.

—No te dejaremos aquí solo,  además ellos vienen por mí y no podemos dejar a los demás solos —dijo Harry con determinación.

—Harry tiene razón,  por lo menos debemos proteger a los demás alumnos –dijo Ron.

—Yo también me quedo con ustedes –terció  Hermione.  

Sacaron sus varitas para hacer frente a los Mortífagos.  Volaban hechizos para todos lados,  era una lucha difícil.  De pronto sin saber de  donde salió Voldemort,  y Harry naturalmente lo sintió pues le empezó a doler la cicatriz.

—ARRGGGG  —gimió Harry,  se llevó una mano a la frente, sabía de quien se trataba.

Sus amigos se dieron cuenta de que le ocurría algo al muchacho, la primera en llegar junto a él fue Hermione.

— ¿Qué pasa Harry te sientes mal? –preguntó su amiga.

—Sí estoy bien, Hermione…  él esta aquí ¡¡¡ARRGGG!!! 

La chica sabía de quien  le hablaba.

— ¿Quien esta aquí Harry, díganme chicos? —preguntó Ron cuando llegó al lado de sus amigos.

— ¡Voldemort esta aquí con mayor razón debemos sacar a los alumnos! – y fue lo último que dijo Harry para luego seguir con la lucha.

Se dispersaron para ayudar en lo que fuera. Los demás seguían peleando, pero nunca se dieron cuenta de que Neville corría hacia el castillo. Se dirigió para el despacho del director. Neville estaba fuera de la gárgola, pero el no sabía la contraseña estaba muy nervioso.

— ¡Diablos no sé la contraseña! —decía Neville desesperado, comenzó a pensar.

Y pronunció varios nombres de pues conocía como todos la afición del director a los dulces.

—Caramelos de limón, Pie de limón, ranas de chocolate… 

Nada la gárgola no se movía.

—Ahhh…  ni modo que sean cucarachas escarchadas –dijo Neville  y su sorpresa fue en grande, la gárgola se movió, dejando ver las escaleras hacia el despacho.

— ¡Que bien se abrió! —saltó feliz por que lo había logrado.

Subió  las escaleras corriendo, mientras en el despacho de Albus se encontraba junto a Minerva McGonagall. El director sintió magia oscura por los alrededores del colegio y de inmediato  se levanto de su asiento.

— ¿Sientes  eso Minerva? Es magia oscura y  viene del bosque prohibido —dijo Albus algo preocupado.

Iba a decir otra cosa, pero no terminaba  de hablar cuando entró Neville azotando la puerta del despacho.

— ¿Que significa esa entrada señor Longbottom? –dijo la profesora algo enojada.

—Director, profesora… hay Mortífagos en el bosque prohibido,  están atacando el grupo de alumnos que estaba tomando clase con el profesor Hagrid —dijo Neville de corrido sin siquiera tomar aire.

—Rápido Minerva llama a los jefes de todas las casas, que todos los profesores se dirijan al bosque prohibido, que los prefectos se encierren con los alumnos en las salas comunes eso también va para ti Neville —dijo voz fuerte y dura el director.

El chico asintió con la cabeza,  pero antes debía decirle algo más. 

—Otra cosa profesor entre el grupo de alumnos se encuentra Harry —dijo con la cara algo angustiada.

—Gracias Neville – dijo Albus – No te preocupes los salvaremos a todos.

Neville se retiró para  dirigirse a su sala común. No deseaba estorbar y que los profesores se preocuparan por él. La profesora se acercó al megáfono.

—Se solicita a todo el profesorado que se dirija al los límites del bosque prohibido, estamos siendo atacados por Mortífagos. Se les pide a los Prefectos  que ayuden a los alumnos a llegar a las salas comunes y no salgan de ellas.

Mientras por todo el colegio se oía la voz de la profesora dando las instrucciones los alumnos se levantaron y salieron hacia las salas comunes, los maestros agarraban sus varitas para ir al bosque prohibido.

—Ya oyeron salgan y vayan a las salas comunes  —dijo con voz bastante fuerte Sirius.

Se levantó y caminó hacia  la puerta principal. Se topaba con alumnos que veían a través de las ventanas.

—Ya oyeron váyanse  —repitió a los alumnos y estos salían corriendo.

Sirius en su mente repetía sin cesar “Por favor que Harry este bien”.

Varios profesores les repetían a los alumnos la orden de Dumbledore.  Se toparon con el director en la puerta principal y todos se dirigieron hacia el bosque prohibido.

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Mientras en el bosque algunos alumnos habían sido atados con cuerdas mágicas y les habían sido arrebatadas sus varitas.  Voldemort se dio cuenta de que  Dumbledore aproximaba  sintió su magia. Se dirigió hacia la puerta principal del castillo, lanzó un hechizo y la selló,   que no interfirieran y volvió al bosque.

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—Bien profesores tengan listas sus varitas, nuestra principal tarea es salvar a los alumnos y si es necesario usen las Imperdonables —dijo Dumbledore.

Todos los profesores asintieron con la cabeza y se acercaron a las puertas del colegio para ayudar a sus alumnos,  pero para sorpresa de todos, la puerta estaba cerrada. No obedecía las palabras que le daba el director del colegio.

—Argus abre la puerta —dijo Dumbledore llamando al celador.

Éste llegó hasta donde esta el director.

—No se puede e tratado de abrirla desde hace rato, pero no sede como si algo lo impidiera —dijo el celador.

El director se acercó a la puerta y esta parecía sellada,  llegó Minerva después de cerciorarse que los alumnos estaban seguros en sus salas comunes.

—Albus que sucede ¿por qué siguen aquí? —preguntó ella.

—Parece ser minerva que la puerta esta sellada no nos permite abrirla – dijo Albus preocupado pensando en una solución.

— ¿Como que no abre Albus? Debemos darnos prisa Harry y los demás alumnos corren peligro —intervino  Sirius muy nervioso.

—Lo se Sirius lo sé, pero debemos calmarnos para pensar bien las cosas —dijo Dumbledore.

El director le lanzó un hechizo a la puerta,  pero seguía sin abrirse, mientras en el bosque prohibido casi todos los alumnos habían sido amarrados, solamente quedaban en pie Harry, Hermione, Ron y Hagrid.

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—Potter ya deberías rendirte si no quieres que tus compañeros sean los que paguen –dijo Lord Voldemort apuntando a los alumnos que están atados.

Harry vio como los chicos temblaron de miedo y pedían  que no los matara.

— ¡NO! Espera… esta bien me rindo,  pero déjalos ir  –dijo el chico y arrojó su varita a los pies de Voldemort.

Ron y Hermione hicieron lo mismo. Voldemort  con una inclinación de cabeza le indicó a dos de sus Mortífagos que se encargaran de los dos amigos de Potter. Estos se acercaron a los dos jóvenes y les apuntaron con las varitas.

— ¿Que haces? ¡Detente no les hagas daño!  —dijo Harry volteando a ver a sus amigos.

—No te preocupes Potter,  créeme que no les pasara nada aún —dijo el Lord.

Los dos Mortífagos les lanzaron un hechizo aturdidor y los dos chicos cayeron al suelo. Voldemort se acercó a Potter le agarro la cara y lo miró a los ojos.

—Bien Potter nosotros nos iremos,  conocerás tu nuevo hogar —dijo Voldemort acompañando sus palabras por una risa desquiciada.

Mientras los maestros seguían tratando de abrir la puerta, sin ningún resultado.

—Albus ya intentamos de todo y estamos perdiendo tiempo valioso,  no sabemos como están los alumnos a estas alturas —dijo Sirius.

—Lo sé Sirius,  intentaremos otra cosa, tú, Severus, Remus, Minerva, intentaremos volar la puerta —dijo el director.

Y los mencionados alzaron la varita, apuntaron a la puerta al mismo tiempo. 

— ¡BOMBARDA! —gritaron todas las voces al mismo tiempo y la puerta salió volando en mil pedazos, corriendo hacia el bosque.

Voldemort apuntó su varita contra Harry, éste pensó que sería su fin y cerró los ojos esperando que el hechizo lo golpeara.

— ¡Desmasius!  –dijo Voldemort, luego se volvió hacia varios de sus Mortífagos —. Ustedes cuatro llévense al semi gigante, y pobre de ti si haces algo, quienes  pagaran serán tus alumnos… entendiste  —le dijo a Hagrid. 

Los Mortífagos se llevaron al semi gigante.

—Ustedes dos llévense a los amigos de Potter —ordenó Voldemort.

Luego levantó entre sus brazos a Harry.

—Por fin eres mío y obtendré a mi heredero  —dijo el mago tenebroso con voz alegre.

Dumbledore llegaba con los profesores, pero era ya tarde lo último que pudieron ver fue  a Harry en brazos de Voldemort.  El mago tenebroso le sonrió al director con aire triunfal y luego desapareció.

— ¡NO!  ¡HARRYYYYYY!

Aquel fue el  grito desgarrador de Sirius al ver desaparecer al chico que era su ahijado  y al amor de su vida.  Cayó de rodillas sintiéndose totalmente dolido, Remus se acercó para intentar calmarlo.  

—Lo rescataremos  —dijo el licántropo mientras  abrazaba a su amigo.

Los demás maestros liberaron a los alumnos,  uno que otro tenía heridas,  pero eran leves.

—Por favor vayan  a la enfermería los que lo necesiten y los demás a sus salas comunes –dijo  la profesora McGonagall.

Severus se acercó con un alumno y este era nada menos que Draco Malfoy.

—Director,  Draco tiene que decirle algo, vamos Draco habla de una vez  –dijo Snape. 

—Señor no sólo se llevaron a Potter, también  a Weasley, Granger y al profesor Rubeus- dijo el rubio.

—Gracias señor Malfoy por la información –dijo el director –.  Severus será mejor ir a mi despacho.

—Bien señor….  lo lamento yo no sabía nada acerca de este ataque… el Señor Tenebroso nunca me llamó – dijo el profesor de Pociones.

—Esta bien  Severus,  no es tu culpa,  no sabias nada,  pero tenemos que llamar a la Orden, avisarles a los padres del señor Weasley  —dijo el anciano director.

Después de eso todos se encaminaron hacia el castillo, en el despacho del director planearían una estrategia para rescatar a los alumnos.

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Mansión Riddle.

Mientras en la mansión aparecían los Mortífagos que traían a los prisioneros todavía desmayados y Hagrid encadenado.

—Bien mis queridos Mortífagos logramos nuestro objetivo y como siempre digo si quieres las cosas bien hechas hazlas tu mismo- dijo él

—Mi Lord ¿Qué haremos con los prisioneros?- preguntó uno de los hombres inclinando la cabeza con respeto.

—Llévenlos a las mazmorras encadenen al semi gigante a la pared y también a los amigos de Potter, todos estarán en la misma celda - dijo el Lord.

— ¿Que hará con Potter mi lord? — se había acercado y arrodillado otro Mortífago

—Eso Lucius después lo sabrán –dijo Voldemort acercándose al hombre rubio –  enciérralo con sus amigos,  pero a él no lo encadenes.

—Sí mi lord.

Lucius se retiró para cumplir con la orden de su señor.

Los demás Mortífagos esperaban órdenes, Voldemort se sentó en su sillón y se dirigió a sus seguidores.

—Retírense, después les daré nuevas órdenes.

Los Mortífagos se retiraron,  el lord se quedó solo, feliz pues había cumplido su objetivo, tenía a Harry Potter en su poder.

—Por fin Potter… te tengo en mi poder y obtendré al heredero que quiero, esta misma noche te haré mío  —dijo el lord con una sonrisa.

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En Hogwarts,  en el despacho del director se reunía la Orden  y la familia de Ron. El primero en hablar fue Dumbledore.

—Bueno queridos amigos los llamé por que tengo que comunicarles algo muy grave –dijo el director con tono desolado.

— ¿Que es lo que quieres decirnos Albus? Por qué no has llamado a todos —pregunto Arthur Weasley.

—Lo que ha sucedido me temo que afecta a tu familia Arthur.

Arthur lo miró con preocupación.

—Hoy sufrimos un ataque de parte Voldemort.

Hubo estremecimientos  entre los presentes.

—Por desgracia se llevó a algunos alumnos –continuo Dumbledore.

Todos escuchaban al director atentos.

La señora Weasley se levantó de su silla presintiendo a quienes se habían llevado.

— ¿Director nos quiere decir que el que No Debe Ser Nombrado se llevó a Harry?

El director sólo asintió.

Molly repaso con la vista a toda su familia el único que faltaba era su pequeño Ronald, comprendió al instante y se llevó las manos a la boca horrorizada.

Profesor  está diciendo que también… que también tienen a Ron…  es eso –dijo Molly con un nudo en su garganta mientras derramaba  lágrimas.

—Lo lamento tanto Molly,  y no sólo se llevó a tú hijo… fueron secuestrados  también la señorita Granger y Hagrid –dijo el director acongojado.

Molly empezó a llorar más fuerte y corrió a los brazos de su esposo buscando apoyo.

—Oh Arthur nuestro pequeño Ron quien sabe que le estarán haciendo y no solo él a Harry y Hermione – decía la señora Weasley en los brazos de su marido

—Lo sé Molly,  pero tengamos fe que nuestro hijo pronto estará con nosotros al igual que los demás — dijo Arthur mientras la abrazaba.

Todos los que estaban en el despacho habían quedado en impactados, el primero en hablar fue Moody.

—Albus ¿Cómo entraron al castillo? —preguntó este girando su ojo mágico.

—No Alastor atacaron a los alumnos en los límites del bosque prohibido, Hagrid tenia una clase ahí –dijo Albus.

— ¿Y tú Severus sabías algo de esto? –Alastor se volteó a ver al profesor.

—Esta vez no Moody, no sabía nada, además la verdad no conozco  el horario de los alumnos, no sabía que estarían en el bosque, el Lord nunca me llamó para este ataque –dijo el profesor voz firme.

—Entonces eso significa que a lo mejor un hijo de Mortífago informó  donde se encontraría Potter ¿no crees Albus?- dijo Alastor.

—Puede que tengas razón Alastor,  la clase era Gryffindor y Slytherin- dijo el director.

Todos se volvieron a sumergir en el silencio para buscar respuestas que no obtendrían.

—Pero lo que aquí importa es como vamos a encontrar a los muchachos –dijo Sirius rompiendo el silencio.

—Temo Paddy que tendremos que esperar hasta que llamen a Severus y se entere donde están para idear un plan de rescate dijo Remus.

—En eso estoy de acuerdo con Remus, así que Severus cuando te llame, sabremos donde tiene a los chicos- dijo el director con un brillo de esperanza.

—Esta bien Albus, esperaré a que me llame- dijo el hombre de ojos negros.

—Pero estamos conscientes de que cuando Tom llame a Severus,  y luego ataquemos la fortaleza y  inmediatamente sabrá que fuiste tú,  deberás abandonar  tu trabajo de espía –dijo el director.

—Naturalmente que así deberá ser –dijo el profesor asintió con la cabeza.

—Molly si lo desean tú y Arthur pueden permanecer en el castillo, estarán más atentos a lo que suceda- dijo Albus mirando a la familia.

—Gracias Albus, aquí permaneceremos –dijo  Molly con la voz medio quebrada.

Todo el mundo abandonó el despacho para  retirarse a las habitaciones que se les habían sido asignadas,  preocupados por la suerte de los jóvenes cautivos.

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En la fortaleza de Voldemort ya era de noche. En las mazmorras  Hermione, Ron y Hagrid estaban encadenados a la pared. Harry estaba acostado en una colchoneta. El único que estaba despierto era Hagrid ya que Ron, Hermione y Harry estaban desmayados. De pronto las puertas de las mazmorras se abrieron dando paso a Voldemort.

—Ah el semigigante que sigue a Dumbledore– dijo arrastrando las palabras.

— ¿QUE ES LO QUE QUIERES MALDITO? –gritó Hagrid jalando las cadenas que lo aprisionaban.

— ¿Que es lo que quiero? Quiero a Potter y lo verás con tus propios ojos  — rió macabramente.

 Apuntó con su varita, pero despertó a los amigos de Harry.

— ¿En donde estoy? – preguntó Hermione siendo la primera en despertarse.

Voldemort esta vez dirigió su varita hacia Ron.

— ¿En dónde diablos estamos? – preguntó Ron desorientado.

— ¿Como se encuentran nuestras visitas?- soltó el Lord con un siseo.

Y los chicos cuando oyeron esa voz se les erizó el cabello.

—Que bueno que ya despertaron.  No quiero que se pierdan el espectáculo, ninguno —volvió a reír Voldemort,  levantó su varita por tercera vez — ¡Enervate!

Salió una luz azul que impactó en cuerpo de Harry,  éste se comenzó a moverse y parpadeó  para enfocar su vista y saber donde estaba.

— ¿donde estoy? —mientras colocaba una mano en su frente, pero la cicatriz empezó a doler dándole la respuesta.

—Estas en tu peor pesadilla Potter- le dijo Voldemort.

Harry se levantó como un resorte, pero estaba un poco débil y el dolor de la cicatriz no le dejaba pensar con claridad. Mientras tanto  Voldemort se acercaba más y más.

— ¡NO TE ME ACERQUES! – gritó Harry retrocediendo.

— ¿Y que vas a ser Potter? ¿Huir? Además si tratas de huir o hacer algo los que pagarán serán tus amigos –dijo el Lord señalando a la pared.

Harry giró para ver para atrás, quedó helado, eran sus amigos, estaban encadenados en una pared junto con Hagrid.

—Entonces Potter,  huirás –dijo Voldemort mientras hacía aparecer una silla y se sentaba en ella.

— ¿Qué es lo que quieres de mí? deja a mis amigos –dijo  Harry.

—Lo primero es que debemos es solucionar es lo de tu cicatriz… para poder trabajar –dijo  Voldemort levantando su varita  apuntó hacia Harry.

— ¡Reducto!-  gritó y  la varita despidió una luz color violeta, la cicatriz dejó de dolerle. 

—Dime  que es lo que quieres –dijo Harry altivo.

—Potter, Potter…  lo que deseo de ti es muy simple, deseo es un heredero –soltó Voldemort de golpe.

El chico quedó en aturdido unos minutos  hasta que reaccionó.

—ESTAS LOCO, SOY UN HOMBRE –le gritó Harry.

—Eso no es problema Potter, te voy a contar un secreto —dijo Voldemort mirando al chico de forma lasciva, cosa que hizo que a Harry se le erizara la piel —. Tú  muchacho, eres un mago fértil.

Pero Harry ni se inmutó,  no entendió de qué hablaba Voldemort.

— ¿Y que significa eso? No sé lo que es un mago fértil- dijo el chico.

Pero cuando lo oyeron sus amigos quedaron espantados, Hermione habló.

—Esto debe ser una mentira, estas mintiendo – dijo Hermione espantada.  

Ron estaba pálido como la  cera y Harry lo notó.

— ¿Qué sucede Hermione, de que hablan?

—Vamos niña… explícale a tu amiguito que es un mago fértil –dijo Voldemort con tono desenfadado.

Hermione dudaba en hablar, no encontraba palabras con que explicarle a su amigo el cruel destino que ese miserable planeaba para él.

—Hermione – gritó Harry.

—Un… un mago fértil es un hombre que puede llevar un hijo en su cuerpo… puede dar vida Harry como lo hace una mujer –dijo Hermione y a pesar de ver el rostro de espanto de su amigo la chica continuó —. Se pueden embarazar Harry, naturalmente que dan a luz de forma distinta a una mujer,  este tipo de magos se cree que ya no existen y están protegidos por leyes que todavía están vigentes.

Luego de terminar con la explicación Hermione bajó  la cabeza al ver el dolor en los ojos de su amigo.

—En… entonces yo puedo quedar embarazado – dijo el chico en un susurro  más para sí que para los demás.

—Entonces Potter… ya has comprendido porque estás aquí  y por que no te he matado aún –dijo el Lord.

Harry sin darse cuenta retrocedió.

—No te atrevas a tocarme, prefiero morir  antes que permitir que me TOQUES – gritó el chico.

— ¿Qué te parece si mato a tus amigos Potter? –dijo el mago tenebroso apuntando  su varita hacia los dos chicos atados a la pared.

 Harry se interpuso entre la varita de Voldemort y sus amigos.

—No voy a permitir que lastimes a mis amigos -dijo encarando a Voldemort.

—Como quieras Potter –dijo Voldemort tomando del brazo al chico,  pero Harry ponía resistencia.

— ¡Déjalo maldito no lo toques! –sonó voz de Ron mientras jalaba sus ataduras.

—Yo tomo lo que deseo y en este momento te deseo  a ti Potter —dijo Voldemort cerca de su oído.

Pero Harry no se dejaba se revolvía como fiera. Voldemort  le dio una bofetada que le rompió el labio.

—Maldito hijo de pe…-gritó de pronto Hagrid.

Voldemort tiró al chico al piso mientras le sujetaba las manos sobre la cabeza.

— ¡No me toques… ya te dije que primero muerto! –seguía diciendo Harry.

—Esta bien Potter si lo quieres de este modo así será –dijo Voldemort  y mientras sujetaba con una mano al chico con la otra apuntó su varita hacia Ron — ¡Crucio!

La maldición dio de lleno en el pecho del pelirrojo y el muchacho gritó y se revolcó  de dolor.

—NO,  BASTA DETENTE… HARE LO QUE QUIERAS —suplicó  Harry derramando lágrimas.

— ¡No Harry! ¡ARRRGGGGG!  –trató de hablar Ron.

— ¡Basta! por favor BASTA – dijo suplicante la voz de Hermione, aterrada al ver el sufrimiento del pelirrojo.

Voldemort al ver que Harry ya no se resistía retiró la maldición del cuerpo de Ron.

—Así me gusta Potter, sabes que si no me obedeces quien pagaran serán tus amigos –dijo Voldemort.

Voldemort le retiró la capa de un tirón, pero Harry al darse cuenta de la intención de Voldemort de abusar de él en frente de sus amigos reaccionó.

—Aquí no… enfrente de ellos… ¡NO! –suplicó Harry.

—Oh sí, claro que sí así sabrán quien manda aquí –dijo Voldemort.

Harry intentó a luchar.  

—Dije que te estuvieras quieto —dijo golpeándolo.

De pronto aparecieron  unas cadenas que sujetaron a Harry de las muñecas, arrancó todo dejándolo sólo con ropa íntima.  

—Eres  exquisito… ahora comprobaré  si el niño de oro de Dumbledore es virgen –dijo Voldemort mientras con  sus manos recorría el cuerpo del chico.

— ¡Basta déjelo por favor… deje a Harry en paz! – suplicó Hermione mientras derramaba lágrimas.

Voldemort terminó de arrancarle toda la ropa, dejándolo desnudo.

—No por favor no… detente – suplicó  Harry entre lágrimas, sabiendo lo que vendría  a continuación.

Los amigos del chico cerraron los ojos, no querían aumentar la humillación de Harry,  tener que oír sin poder hacer nada ya era demasiado terrible.  

Harry gritó cuando Voldemort introdujo un dedo en su cavidad.

—Eres virgen Potter, disfrutaré esto mucho más.

Hermione intentaba contener los sollozos, era terrible para ella  no poder ayudar a Harry.

Ron también lloraba,  sufría tanto como Harry al no poder hacer nada al igual que Hagrid.

Voldemort no se tomó la molestia  de preparar al chico y lo penetró de una sola vez.

Harry gritó mucho más, el dolor era indescriptible, le suplicó a Voldemort que se detuviera.

Pero Voldemort comenzó a embestirlo una y otra vez sin parar y mientras lo hacía dejaba caer comentarios sobre lo delicioso que le resultaba aquel  acto sórdido y brutal.

Harry suplicaba porque esa tortura terminara pronto. Gemía sin parar, pero no de placer, el dolor era insoportable. No dejaba de llorar, la humillación y el dolor no había como describirlas, sólo pensaba en que Voldemort le estaba arrancando por la fuerza lo que él había soñado con entregarle a Sirius por amor, su primera vez. Repetía en su mente una y otra vez el nombre del hombre que amaba, rogando que le ayudara.

Voldemort finalmente llegó al final, el martirio para Harry terminaba.

—Ha sido muy placentero Potter, diría que el mejor sexo de mi vida —dijo el mago retirándose finalmente del interior Harry.

El chico gimió dolosamente y quedó hecho un ovillo, llorando en silencio.

—Vendré más tarde  Potter, no sentí que concibiéramos  a nuestro hijo –dijo con malicia y tomándole la barbilla lo besó con brutalidad.

A continuación pronunció un hechizo de limpieza y con otro volvió a vestir su cuerpo y el de Harry. Luego se fue hacia la salida, antes de llegar  se volteó hacia sus prisioneros.

—Espero que hayan disfrutado el espectáculo… puede ser que se repita –dijo saliendo muy  satisfecho de ahí.

Ninguna de las tres personas que estaban encadenadas a la pared se atrevía a hablar, estaban tan choqueados como Harry, tal vez más.

—Harry… Harry por favor – llamaba Hermione con angustia.  

—Por favor hermano dinos algo, Harry ¿estas bien? –decía Ron.

Harry no levantó la  mirada, estaba destruido espiritualmente, sus ojos esmeraldas ya no brillaban, habían sido opacados por el dolor y la vergüenza. Trató  de levantarse,  pero sólo consiguió caer de nuevo al suelo.

—No Harry no trates de levantarte te harás más daño –pidió Hagrid.

Harry pese a todo sabía que ellos estaban mejor que él. Aún así intentó levantarse otra vez,  aunque era un suplicio,  estaba muy lastimado ese miserable  se había ensañado con él. Volvió a caer por segunda vez.

Hagrid se levantó para ver si podía alcanzarlo quería darle consuelo, y lo alcanzó, tomó en brazos lo sentó en su regazo y Harry empezó a llorar.

—No quiero que vuelva a tocarme Hagrid, no quiero un hijo de él- decía el chico bañado en lágrimas.

—Lo sé pequeño, lo sé –dijo Hagrid dándole  un pequeño masaje en la espalda para tranquilizarlo.

—Un hijo es algo sagrado Hagrid  –decía Harry sollozando.

—También lo sé Harry.

—Yo deseaba tener una familia con la persona que más amo, y ahora jamás sucederá.

Los otros dos chicos oían las dolidas palabras de Harry.

—Y ahora ese maldito  utilizara este hijo como arma -dijo Harry.

—Harry… y sí logra su propósito  ¿dejaras que ese bebé nazca?- preguntó el semi gigante.

—Sí Hagrid —respondió Harry con voz débil —, aunque su padre sea Voldemort… yo no podría matar a un ser indefenso.

—Eso es admirable Harry, tienes un  corazón puro… ahora descansa y trata de dormir.

— ¿Estarás a mi lado cuando despierte?-dijo Harry como si  él fuese un pequeño niño que necesitaba cuidado y protección.

—Claro que sí pequeño…  estaré aquí, velando tu sueño —dijo Hagrid acariciándole el cabello.

—Gracias —murmuró con tono dolido  el chico de ojos verdes.

Harry se durmió inmediatamente entre los brazos protectores de Hagrid. Y mientras velaba el sueño del muchacho junto a Ron y Hermione, aún sin decirlo los tres sabían que esa pesadilla recién había comenzado.

Continuará…

Notas finales:
Bueno espero haya sido de su agrado, solo pido unos cuantos comentarios para saber que les parecio el capitulo, recibo tambien amenazas, crucios, avadas por la tardanza espero no hacerlo pero no prometo nada jajaja, Bego amiga sigue disfrutando tu regalo, perdon por tardar y gracias a mi beta Zandaleesol gracias amiga por la ayuda brindada a este fic.
Capítulo 6 Pasiones y Miedos por ros potter
Notas del autor:

Hola como están aquí les traigo otro capitulo de esta historia, como ven actualice un poco mas rápido espero sea de su agrado a leer.

P.D.Bego amiga sigue disfrutando tu regalo.

En el castillo Sirius estaba en su habitación, estaba angustiado, aterrado ante la terrible certeza de que Voldemort dañaría a Harry, a su ahijado, a su amor.

—“Harry espero que te encuentres bien, sé fuerte, ten valor… pronto iremos a rescatarlos” -dijo el hombre hablándole al silencio mientras miraba  por la ventana.

Estaba cansado y a pesar de tenderse en la cama supo que no podría dormir, no sabiendo que Harry no estaba con él y con toda probabilidad, aunque intentaba aparatar funestos pensamientos, el chico  estaba sufriendo mucho.  

En ese mismo momento en las mazmorras se encontraba Severus en compañía de Remus.

—Severus  de verdad crees que te llamará… no quiero ni pensar en las cosas que pudiera estar haciéndole a Harry en este preciso momento - dijo Remus.

—No te preocupes Remus,  verás que haremos todo para recuperarlos sanos y salvos –respondía Severus intentando darle animo a su pareja, pues sabía que el hombre veía a Harry casi como algo propio, para él era su cachorro.

Severus se acercó a Remus y comenzó  a besarlo con suavidad.

—Sev… ¿no crees que no es momento para…  ahh ahhh —gimió el hombre  por efecto de las caricias con que lo estaba obsequiando el profesor – ¿No crees que para esto tendremos tiempo después… hay cosas más importantes que hacer aahh…

—Créeme,  lo necesitamos…  para relajarnos… esta es la mejor forma —dijo el hombre mientras besaba el cuello de Remus.

Entre besos Severus guió a Remus hasta la cama.  Siguió besándole  el  cuello, mientras que con las manos comenzaba a retirar las ropas que traía  el castaño.

—Ahh Severus…  continúa aahhh- decía Remus entre gemidos que le hacían sentirse en medio de una nube de placer.

—Ahh… mi lobo…  ¡cuanto te deseo! – dijo  Severus mientras le retiraba  la camisa.

El hombre de ojos negros harto de la espera tomó su varita y lanzó un hechizo que en unos segundos los dejó a ambos completamente desnudos.

—Creo que alguien esta ansioso- dijo Remus con tono malicioso.

—No sabes cuanto amor.

Era la  primera vez que Severus dejaba caer una frase de esa naturaleza.

Severus comenzó  a recorrer a   Remus con besos desde el cuello, descendiendo lentamente hasta que llegó al lugar exacto donde sabía que le resultaría muy placentero llenar de besos, el miembro del hombre que amaba. Besó la punta del miembro de Remus, provocando en éste oleadas  placenteras.

—Ohhh  Severus eso  se siente delicioso —dijo entre gemidos el hombre.

Severus engulló golosamente el miembro de Remus y lo saboreó como si se tratara de un delicioso caramelo.

—Oh... Ah Sev me vuelves loco —dijo el hombre castaño mordiendo un poco su mano para controlar los gritos que deseaban escapar de su boca a causa del placer.

Remus tomó  la cabeza del profesor para instarle a  llevar el ritmo que le complacía y Severus se dejó que lo guiara sin poner objeciones.

—Sev ahhh ahhh ya no puedo más me voy a correr —dijo el castaño con un gemido fuerte.

Remus llegó al clímax y vació toda su esencia dentro de la boca del hombre que amaba, sintiéndose con ello que tocaba el cielo.

—Deliciosa amor —dijo Severus mientras le besaba apasionadamente en los labios, haciendo que Remus probara su propia esencia.

Severus  besaba, pero al mismo tiempo con su varita convocó un  lubricante, con el preparó la entrada de Remus. Con facilidad entró en aquella  cavidad ardorosa, introdujo los dedos y con suaves movimientos circulares terminó de prepararlo, el castaño gemía dentro de la boca del ojinegro,  se separaron  por falta de oxigeno.

—Por favor Severus…  entra en mí ya —suplicó Remus con voz sedosa.

—No Remus… sin prepárate no, te puedo lastimar —dijo Severus.

—Tú nunca me harías daño… así que por favor entra ya, te deseo demasiado —suplicó esta vez con voz más apremiada.  

Severus dudaba, pero finalmente obedeció, tomó su propio miembro se masturbó un poco para ponerlo erecto, se posicionó entre las piernas de Remus y llevó su erección  hasta la entrada lentamente. Remus envolvió sus piernas alrededor de la cintura de Severus, éste se introducía poco a poco, cuando el profesor de Pociones estaba a medio camino dentro del castaño, Remus se empaló el mismo, los dos gimieron uno de placer y otro de dolor.

—AAAHHH -gimió Remus, pese al dolor la sensación le agradaba.

—Remus,  pude lastimarte… no debiste… ahhhhh… creo que… ya no podré detenerme…

—Eso quiero…  aahhh sólo aahhh  quédate así quieto… sólo un poco más.

Sólo duró unos segundos más quieto para darle tiempo a Remus de acostumbrarse  a la intromisión, el mismo castaño movió sus caderas incitando al profesor a que se moviera, Severus empezó a embestirlo lentamente, entraba y salía de Remus.

—AAAhhh  Sev… esto se siente muy bien sigue así, más, más rápido…  por favor…

Severus embistió más y más fuerte como pedía su lobo. Los cuerpos de ambos estaban mojados de sudor,  sólo se oía en la recamara gemidos de placer.

—AAAhhh  Remus… eres deliciosamente estrecho AAAhhh—dijo el profesor embistiéndolo más intensamente.

—Oh Sev aaahhh…  es que tú estás bien dotado aaahhh —dijo Remus sintiéndose algo cohibido tras ese comentario,  en cambio Severus había sonreído abiertamente, lo dicho por su pareja el halagaba.

Con tres embestidas más Severus tomó el miembro de Remus para  llegar al orgasmo juntos.

—Ya no aguanto más —gimió Remus.

Severus con una  última embestida logró que Remus se corriera,  al sentir el hombre de ojos negros como se contraía la cavidad de Remus se corrió dentro casi al mismo tiempo.

—AAAhhh  Severus…  TE AMO- gritó  el castaño.

—AAAhhh  Remus yo también —dijo el profesor de Pociones cuando los dos llegaron al clímax.

Cayeron exhaustos, pero cuando Severus estaba a punto de salir de Remus éste lo detuvo.

—No por favor Sev…  quédate un poco más dentro de mí —pidió el licántropo.

—Esta bien amor… será un placer.

Y así lo hizo se quedó un poco más.

Severus besó  al castaño con delicadeza, después  haberse  entregado en cuerpo y alma, serían  uno sólo de hora en adelante. El profesor con su varita limpió ambos cuerpo, para después cubrirse  con las sabanas tras recuperar la calma.

Luego de  unos minutos el de ojos negros abandonó el cuerpo  de Remus con cuidado.

—Gracias Sev de verdad lo necesitaba -dijo medio dormido.

—De nada Remus… de nada -contestó el profesor.

Minutos después se sumergieron en un profundo sueño por tal motivo ninguno de los dos vio la luz dorada que cubrió el cuerpo de Remus. Esa noche  una nueva vida se había creado y traería felicidad. También esa noche algunas personas sufrían por no estar con la persona que más amaba, por estar separadas, y otros se amaban más que nunca.

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En la fortaleza

Era otro nuevo día. Ron y Hermione no habían dormido bien pues  vigilaban al chico que se encontraba en los brazos de Hagrid.

— ¿Hermione qué crees que pase? ¿Crees que nos rescataran antes de que vuelva, ese monstro y logre lo que se propone con Harry –preguntó Ron.

—La verdad no sé Ron, dicen que este  lugar es difícil de encontrar- dijo la muchacha dando un suspiro.

—No se preocupen, ya verán como nos encontraran- dijo Hagrid cuando oyó a los chicos hablar.

—Eso esperamos Hagrid- dijeron al unísono los chicos.

—Además no por nosotros Hagrid, si no por Harry- dijo ella

—En eso tienes razón Hermione…  en eso tienes razón —le secundó Ron

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En la escuela.

Todos estaban en el despacho del director desde temprano.

—Ya saben algo de los muchachos Albus —preguntó Sirius antes que nadie.

—Desgraciadamente no Sirius,  la fortaleza esta bien escondida  —dijo el director  con voz apagada.

—Profesor Snape ¿Él no ha llamado? —preguntó Molly.

—Temo que no señora Weasley, no me ha llamado para nada —dijo el profesor de pociones.

—Tendremos que seguir esperando por algún indicio que nos pueda llevar hasta los jóvenes y confiara en  que  estén bien —dijo el director. 

Todos dejaron el despacho sintiéndose tristes por no ver ningún resultado.

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Fortaleza.

El señor oscuro estaba con su Mortífago más fiel, un rubio de ojos grises, arrodillado frente de él.

—Lucius dime…  ¿Sabes algo sobre Dumbledore?  ¿Está desesperado por el chico?

—Sí y no mi señor, no más que todos en el castillo…  se preguntan si volverán a ver a su chico de oro —dijo el rubio con una sonrisa.

El rubio sabio más  menos lo que pasaba en el colegio gracias a las cartas de su hijo.

—Bien Lucius puedes retirarte y agradece a tu hijo,  la información que nos proporcionó fue muy útil para  llegar a Potter  —le dijo Voldemort.

—Claro señor le diré, gracias  —dijo Lucius y se levantó  haciendo una reverencia para luego  marcharse, agradecido de que  su señor estuviera  de tan  buen humor.

Voldemort  llamó a un elfo domestico.

—¡¡MAFY!! 

Apareció una elfina de grandes ojos color morado, hizo una reverencia ante su amo.

—El amo ha llamado a Mafy señor —dijo ella con voz chillona.

—Sí,  llévales  el desayuno a los prisioneros, y también una poción curativa que necesitará el chico de pelo negro azabache.

—Sí  amo en este momento se los llevaré —dijo desapareciendo con un plop.

Voldemort se quedó sólo divagando.

—Esta noche Potter…  de esta noche no pasas… engendraremos a mi heredero,  esta noche sucederá  —dijo riendo como loco.

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En las mazmorras.

Todos estaban despiertos incluyendo a  Harry que miraba en derredor buscando algo que le permitiera escapar de ese lugar.

—Harry deberías descansar, lo necesitas  —dijo Hagrid.

—No Hagrid, estoy bien —mintió el chico —, es necesario buscar una manera de salir de aquí.

De pronto oyeron un plop que sonó por toda la mazmorra.  Aparecía la misma elfina que estaba anteriormente con el señor oscuro, traía varias bandejas con comida.

—Buenos días, me ha enviado el amo a traerles esto para que coman, esta poción contra el dolor y las heridas es para usted —dijo Mafy extendiéndole  un frasco a Harry.

—Gracias, ¿Cómo te llamas? —preguntó Harry.

—Me llamo Mafy… por favor desayunen  si no el amo castigara a Mafy —dijo ella dejando las bandejas cerca de los prisioneros.

—No te preocupes Mafy, nos comeremos todo y me tomaré la poción, después regresas por las bandejas —dijo Harry.

La elfina asintió con la cabeza y después desapareció. Harry repartió las bandejas de comida a sus amigos. Él se había tomado la poción y ya casi no sentía dolor alguno, pero igual no probó la comida.

—Vamos Harry necesitas comer algo, te necesitamos fuerte —dijo Hermione.

—Es que la verdad no tengo mucha hambre —dijo el muchacho.

—Ella tiene razón, no puedes dejarte  vencer, anda vamos —animó  Ron.

—Anda Harry yo también opino que necesitas comer —insistió también Hagrid.

Al ver insistencia de los demás Harry tomó la bandeja dispuesto a comer algo.

—Esta bien, aunque no tengo hambre —dijo comenzó a comer.

Al final todos acabaron el desayuno, dejaron las bandejas vacías y vino la elfina a recogerlas, desapareciendo luego.

—Ciento como si hubiera comido mi última cena, antes de ser llevado a la silla eléctrica —dijo de pronto el chico.

—Harry ¿Qué es la silla eléctrica? —preguntó  Ron.

—Ay Ron,  es una silla que contiene electricidad, sientan al condenado y lo matan con choques eléctricos —respondió Hermione en lugar de Harry.

—Por Dios Harry por que quieres ponerte en una cosa así —dijo el pelirrojo muy espantado.

Harry y Hermione empezaron a reír por las ocurrencias de Ron.

—Tranquilo es una expresión,  no me gustaría estar en una silla así —dijo sonriendo un poco olvidándose donde estaba.

Ahora los tres reían olvidándose unos segundos del sufrimiento. Hagrid los miraba con cierto alivio, pero igual preguntándose cuanto duraría ese relajo.

El tiempo pasaba muy rápido ya eran las siete de la noche, de pronto se oyeron pasos que se acercaban a la celda donde estaban los chicos. Se abrió la puerta y entraron muchos  Mortífagos y tras ellos Voldemort.

—Bien Potter… espero estés listo para lo que viene a continuación —dijo Voldemort.

—Sí claro –dijo Harry con tono desafiante.  

—Como siempre tan insolente, pero esa altivez te la quitaré algún día —dijo Voldemort, y mirando a sus Mortífagos —, saben lo que tienen que hacer.

Los Mortífagos se acercaron a los chicos, dos tomaron a Harry para inmovilizarlo, otros dos le quitaron las cadenas  a Ron asegurándose de mantenerlo controlado.

—Suéltenme malditos no me toquen —decía el joven moviéndose mucho.

Otros dos soltaron a Hermione y también la sujetaron. Hagrid se levantó de donde estaba para tratar de proteger a sus alumnos.

—Ni lo intentes, sino tus alumnos serán los que paguen las consecuencias —dijo el Lord.

Hagrid paró en seco al oír la amenaza, mientras que los otros nueve Mortífagos sujetaron al semi gigante, para después sacarlos a todos de la mazmorra, siendo Harry el único que permaneció ahí.

—Dejas a mis amigos en paz, el pleito es conmigo no con ellos.

—No te preocupes, pronto los volverás a ver —dijo Voldemort riendo.

Luego salió sin decir ni una palabra más. Harry rogaba porque nada malo les sucediera.

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Los amigos de Harry fueron llevados a través de unos largos pasillos hasta que llegaron a una puertas que tenían labradas dos enormes serpientes.

Ábrete —dijo el Lord en parsel.

La puerta se abrió y entró Voldemort primero, había una pequeña sala, se podía ver una mesa de comedor, más atrás de la habitación estaba una cama con cuatro postes, una sabana de seda, al frente de esta estaban tres sillas con correas, los chicos inmediatamente comprendieron el objetivo de todo eso.

—Siéntenlos y amárrenlos bien, no quiero que ninguno escape  —dijo con burla el mago tenebroso.

Los Mortífagos sentaron primero a Hermione  le sujetaron las manos y los pies, después fue el turno de Ron.

—Espero estén cómodos, la función comenzara prontos —dijo Voldemort.

El  último que ataron fue a Hagrid, pero con él usaron fuertes cadenas. Cuando acabaron los súbditos de Voldemort, se retiraron y dejaron a su amo con los prisioneros.

— ¿Qué piensa hacer con nosotros? —pregunto Hermione  con voz temerosa.

—Ah… la sangre sucia se atreve a dirigirme la palabra —dijo Voldemort. 

—Deje de insultarla —dijo Hagrid con voz valiente.

—Que lindo el semi gigante defiende a su alumna.

—Ya díganos para que nos trajo aquí —dijo Ron.

—Eso es simple, los traje aquí para que sean testigos privilegiados de como engendro a mi hijo —dijo Voldemort.

Al oír aquello los tres palidecieron de golpe.

—Es usted un maldito —escupió Hagrid.

—Ustedes verán como vuelvo a tomar a su amigo y no podrán hacer nada por evitarlo.

Mientras en las mazamorras se paseaba Harry Potter asustado  por no saber nada, no se atrevía a imaginar lo que podrían estar haciéndole a sus amigos.

—Espero que estén bien —se dijo.

Pasaron varias  horas, a eso de las nueve de la noche tres Mortífagos entraron en la mazmorra para llevarse a Harry y cuando éste los vio se paro en seco y retrocedió.

—No te resistas Potter —dijo uno de ellos.

—Si creen que me voy a dejar tocar por ustedes están equivocados —dijo el chico de ojos esmeraldas.

—Como quieras Potter…  pero no quieres ver como están  tus amigos —dijo un Mortífago.

El muchacho dejó de resistirse y permitió  que le ataran las manos y lo condujeran  por los pasillos hasta llegar a una puerta que estaba abierta. La atravesó  y enseguida lo arrojaron  en medio de la habitación y ahí  debió permanecer  arrodillado frente a quien jamás pese a las circunstancias sería su amo.

—Aquí esta señor —dijo uno de los Mortífagos  haciendo una reverencia.

—Bien… ahora retírense.

Tras la marcha de sus colaboradores, Voldemort cerró la puerta.

—Bien Potter… comencemos, espero que estés listo para engendrar a mi heredero —dijo acercándose al menor.

—No me dejaré tomar de nuevo por ti —dijo Harry.

—Siendo así… deberé explicarte que les sucederá a tus “amiguitos”,   los mataré uno a uno frente a tus ojos… así que el destino de ellos depende  de ti —dijo Voldemort acercando su horrible rostro de reptil al del muchacho que le miraba aterrado.

Harry  se quedó muy quieto, no tenía alternativa alguna, no soportaría que acabaran muertos por su culpa. Así que se resignó a soportar lo que sucedería a continuación, mientras aquel miserable colaba sus manos frías y huesudas por debajo de su camisa.

—Como pensaba —dijo Voldemort  besando al chico con brutalidad, mientras Harry volvía a derramar lágrimas de impotencia.

Continuará…

Notas finales:
Espero haya sido de su agrado, acepto de todo espero seguir viendolas por aqui cuidense besos bye.
Capítulo 7 Concepcion forzada. por ros potter
Notas del autor:
Hola como estan, aqui les traigo este capitulo nuevo, espero sea de su agrado, de una ves les dijo que este capitulo tiene VIOLACION EXPLICITA. Asi que si no lo quieren leer abtenganse a leer.

Luego Harry fue arrojado a la cama de un sólo empujón por Voldemort, pero el oji verde se revolvía,  pues no quería que lo tocara aunque eso sólo hacía que el Señor Oscuro se excitara cada vez más. Voldemort de la nada hizo aparecer unas cadenas y  con ellas inmovilizó al muchacho. Luego de eso comenzó  a besar a Harry con brusquedad hasta que lo hizo sangrar, con un lamido limpió la sangre.  Luego rasgó la camisa de para  dejarlo  desnudo, lamió y lo mordió cada tanto para dejarlo marcado de su propiedad entonces se detuvo en los pezones hasta dejarlos erectos y sensibles

-BASTA DETENTE DUELE  – gritaba y suplicaba Harry

-Esto es delicioso – dijo Voldemort con voz lujuriosa

Luego empezó a bajar por su abdomen hasta que se topó con el pantalón de Harry y se lo quitó de un sólo tirón junto con sus bóxers dejándolo completamente desnudo e indefenso.

-DETENTE NO LO HAGAS- dijo Harry  moviéndose por la cama.

-¿Y quien me va a detener Potter? –dijo el mago tenebroso comenzando a reír malvadamente.

Mientras tanto  sus amigos observaban otra vez  sin poder hacer nada,  pues estaban bajo los efectos de un hechizo Desilusionador que los hacía invisibles, no podían moverse,  ni siquiera gritar, no podían evitar que Voldemort  hiciera daño a su amigo.

Harry se sentía impotente bajo el peso de Voldemort. Las fuerzas eran desiguales,  además era sujetado por cadenas. Vio como Voldemort comenzaba a  despojarse de sus vestimentas hasta quedar completamente desnudo.  Luego se inclinó sobre Harry y  le  besó salvajemente, mordiéndole los labios al chico hasta hacerlo sangrar,  mientras con una mano le acariciaba el miembro.  Lo masturbó una y otra vez hasta el miembro de Harry se endureció. El chico se sentía raro por la sensaciones que Voldemort le hacia experimentar, sin darse cuenta comenzó  a gemir  de placer.

Harry se preguntaba porque lo invadían esas sensaciones,  él odiaba a Voldemort por someterlo de esa forma, su inexperiencia no le dejaba comprender que aquello sólo una reacción refleja de su cuerpo.

Voldemort disfrutaba en grande con los gemidos de Harry, eso lo excitaba cada vez más. De pronto Voldemort introdujo un dedo dentro del ano, Harry curvó la espalda por causa del dolor; Voldemort  no esperó a que el chico se acostumbrara a la intromisión,  introdujo otro dedo en aquella estrecha cavidad, Harry volvió a gritar de dolor, mientras que Voldemort movía los dos dedos para dilatar,  pero esto lo aburría así que sin mas,  tomó su propio miembro lo posicionó en la entrada de Harry y lo penetró de un sólo golpe desgarrando los sensibles tejidos de la entrada del joven.

-ARGGGG DUELE PARA- gritó Harry al sentir de nuevo ese dolor.

-Eres tan estrecho y delicioso como te recuerdo –decía con gemidos Voldemort.

-ARGGGG S DUELE ARGGG –gritaba Harry.

Voldemort no esperó a que se acostumbrara a la intromisión y lo empezó a embestir sin compasión.  Los amigos de Harry observaban horrorizados el detestable espectáculo, Hermione derramaba lágrimas por su amigo, Ron y  Hagrid no podían hacer nada más que ver y esperar a que Harry saliera bien de esta.

Harry se retorcía de dolor en cada salvaje embestida, sentía que era partido en dos y que se desgarraba a cada segundo,  pero lloraba lágrimas silenciosas.

-Ahhh o Potter ahhhh en verdad eres deliciosamente estrecho ahhh- eran las palabras de ese hombre.

-Ahhh ahhh por que ahhhh haces esto tu solamente quieres utilizar al bebé como una arma- le dijo el chico entre los gemidos de dolor.

-Ese era el plan inicial, pero tú eres tan sabroso que creo que me divertiré mucho contigo toda la noche.

Voldemort seguía embistiendo más y más fuerte y  de pronto se vino dentro de Harry provocándole más dolor.

-ARRGGGG- Harry gritó de dolor pues el semen hacía  ardía por que tenía desgarrado el ano.

-Esto estuvo genial Potter, creo que no me cansare de esto.

Harry estaba todavía acostado con la respiración toda agitada. Voldemort esperó unos segundos para ver si la luz dorada cubría el cuerpo de Harry, pero no sucedía nada.

-Temo Potter que todavía mi hijo no viene en camino así que comenzaremos de nuevo hasta que logre engendrar a mi hijo -volvió a embestir brutalmente.

-ARRGGGG DETENTE YA NO PUEDO MAS – suplicó el chico.

-Te dije Potter…  no me detendré hasta lograr mi objetivo.

Lo siguió embistiendo una y otra vez haciendo más larga la agonía del joven mago,  pero luego tomó su miembro y volvió a masturbarlo hasta ponerlo de nuevo duro. Voldemort sacó un pequeño aro de metal y se lo colocó en el miembro para que no se corriera.

-Potter te tengo un pequeño regalo- le enseñó el aro.

-¿Que es ahhh eso ahhh que pretendes? –decía agitado.

-Pretendo que no te corras hasta que yo lo decida- se lo colocó

-Quítalo ahhh duele ahhhh…

-Claro que no, disfrutaré esto.

 

Y siguió embistiéndolo sin piedad. De pronto Voldemort se le ocurrió una idea descabellada soltó las manos de Harry,  pero las ató a la espalda de este salió de el sin consideración  y sentó a Harry de nuevo entre sus piernas,  Harry quedó de frente hacia sus amigos.  Harry no sabía que estaban ahí y lo embistió una y otra vez hasta empalarlo más en esa posición.

-Por favor detente ya no más- suplicó el joven.

Pero Voldemort  no se detuvo, al contrario, cada vez bajaba más a Harry para hacer más profundas las embestidas.

-Ahhh ahhh ya no puedo más- dijo la voz de Harry era un susurro.

-Creo que ahhh nunca ahhh me cansare ahhh de esto ahhh…

Harry sentía que llegaba al orgasmo, pero por el aro que le colocó Voldemort no llega al mismo, entonces Voldemort todavía dentro de Harry se levantó le soltó las manos y le hizo que se pusiera de cuatro y seguía embistiendo con más fuerza una y otra vez Voldemort sintió que pronto llegaba al orgasmo.

-Oh Potter pronto llegare ahhhhh.

Después de unas cuantas embestidas más Voldemort se corre por segunda vez consecutiva dentro de Harry. Voldemort salió sin cuidado y Harry calló exhausto por el esfuerzo entonces Voldemort le quitó el aro y Harry se corrió, Voldemort esperó y esta vez una luz dorada cubrió el cuerpo de Harry esta indicaba que una nueva vida venia en camino.

-Felicidades Potter vamos a ser padres.

-Maldito ahhh juro que me las pagaras ahhh ahhh- jadeando para recuperar su respiración.

Y después de decir esas palabras  Harry se desmayó y quedó en el suelo. Voldemort les quitó a los amigos de Harry el hechizo, después lanzó un hechizo de limpieza para él.

-Espero que hayan disfrutado el espectáculo, mandaré a Mafy con algunas cosas para que curen a Potter pero ya no volverán a las mazmorras ya que mi hijo NO debe crecer ahí no creen.

Quitó los hechizos y los soltó cuando estaba por retirarse se voltea y los miró.

-Y no esperen escapar por que aunque Potter hable pársel la puerta sólo me obedece a mí.

Voldemort cerró las puertas y los chicos se acercaron a su amigo lo más rápido posible, luego apareció Mafy.

-El amo me mandó con cosas para curar- dijo la elfina.

-Gracias Mafy puedes retirarte- dijo Hermione.

 La elfina desapareció.

-Hagrid puedes cargar a Harry y llevarlo a la cama- pidió Hermione.

-Claro Hermione.

 Hagrid cargó a Harry con mucho cuidado para no lastimarlo más.

Salió de la boca de Harry un gemido involuntario. Aún cuando estaba inconsciente al ser levantado, Hagrid lo colocó en la cama para que Hermione curara sus heridas, mientras Ron le colocaba una camisa blanca para taparlo. Hermione empezó a limpiar la zona daña ponía un ungüento con mucho cuidado.

-Ese maldito – con lágrimas en los ojos – lo lastimó mucho puede ser que no se levante en uno o dos días.

-MALDITO – decía Ron con los puños apretados.

-Miren muchachos ahora Harry necesitará todo nuestro apoyo – dijo Hagrid.

Los dos chicos asintieron con la cabeza.

En unos minutos en la habitación aparecieron más camas para los otros, decidieron que se turnarían para poder cuidar a Harry el primero seria Hagrid, después Ron y al último Hermione. Mientras en la sala donde se encontraba el sillón de Voldemort se encontraba él y sus Mortífagos.

Voldemort tomó la palabra.

-Mis queridos Mortífagos… les informo que  mi heredero está en camino he logrado que lo que me proponía,  he dejado a Potter en estado.

-FELICIDADES MI SEÑOR – corearon todos los Mortífagos.  

-Gracias mis queridos Mortífagos,  pero mañana deberán efectuar  una misión…  la mitad de ustedes irán a Hogsmeade a causar problemas, mientras un grupo selecto y yo iremos al Ministerio de magia,  tengo algo que hacer ahí- comenzó a reír,- retírense  nos veremos aquí a las nueve de la mañana y partiremos solo quédense Lucius, Avery, Bagman, Carrow, Crabbe, Gibbon, Goyle, Dolohov y Callahan.

Los demás Mortífagos se retiraron mientras se quedaban los que había mencionado Voldemort.

-Bien… ustedes me acompañaran al ministerio y espero que hagan bien las cosas,  no permitiré fallos, de lo contrario… lo pagarán muy caro.

-Sí mi lord – corearon todos.

-Retírense – señaló la puerta.

Al quedarse  solo.

-Bien Potter mañana te daré una sorpresa  volvió a reír.

El lord se retiró a su habitación.

A la mañana siguiente cuando estaba amaneciendo Harry se removía en la cama.

-¿En dónde estoy? –preguntó desorientado, de pronto todas las imágenes de la anoche llegaron a su cabeza y trato de levantarse.

-Ahhh – gimió, pero el dolor de su cuerpo le hizo detenerse en seco.

-Harry no deberías moverte tus heridas se abrirán –dijo Hermione.

-Mione ¿Eres tú?, no les hicieron nada verdad – preguntó a la vez estaba feliz de ver a su amiga.

-No Harry,  estamos bien y estamos aquí contigo –contestó ella.

-¿Donde estaban?, donde los llevó – preguntó Harry.

Pero Hermione bajaba la cabeza ya que no sabía como decirle que Voldemort los tenía en esta habitación desde el comienzo y habían visto todo.

-Mione contéstame dónde los tenían –preguntó  Harry, intuía que algo le estaba ocultando.

-Harry no…no…nosotros estuvimos – Hermione tartamudeaba.

-Mione por favor deja de tartamudear y dime - mirándola preocupado.

Ron y Hagrid se habían levantado al oír el alboroto.

-Harry amigo ya estas mejor – Ron fue y abrazo a su amigo.

Hagrid también se acercó a la cama,

-Que bueno que te sientes mejor Harry.

-Mione no me quiere decir donde los tenía Voldemort, así que díganmelo ustedes –dijo mirando a los dos.

Y los otros dos se vieron entre ellos pero dijeron nada.

-Me van a decir o que –dijo Harry  alterado.

-Por favor Harry no debes alterarte le puedes hacer daño al bebé.

Hermione al ver al error que había cometido  se llevó las manos a la boca.

Harry inmediatamente comprendió  que sus amigos sabían más de lo que decían.

-¿Cómo saben que estoy embarazado? ¡¡CONTESTENME!! – gritó al ver el silencio de los demás.

-Por favor Harry debes calmarte.

Ron trataba de tranquilizar a su amigo.

-NO, NO ME CALMARE DIGANME COMO SABEN ESTO SI NO LES HE DICHO NADA- volvió a gritar Harry.

Entonces Hermione volvió a hablar para tranquilizar un poco al chico.

-Harry, Voldemort – dudaba en decirle – nos mantuvo en esta habitación todo el tiempo… desde que nos sacó de las mazmorras- dijo la chica bajando un poco su cabeza, para después levantarla.

-Pero yo nunca los vi aq…- pero no acabo lo que estaba diciendo.

Se puso pálido y veía a sus amigos Ron y Hagrid mantenían las miradas en el suelo y la única que le miraba  era Hermione.

-No, no, no puede ser, no me digan que vieron lo que él… - pero se calló levantando las manos a su rostro y empezó a llorar.

-Lo siento tanto Harry, pero Voldemort nos ató a unas sillas y nos puso un hechizo de Desilusionador que nos volvía invisibles y otro para que saliera ningún sonido… lo siento tanto – decía Hermione con lágrimas en los ojos.

Nadie decía nada todos se mantenían callados y de pronto Harry rompió el silencio.

-Me pueden dejar un momento solo- pidió el moreno.

-Sí claro que si Harry- dijo ella.

Los tres se alejaron de la cama para darle un poco de paz a su amigo y mientras Harry se abrazó a sus piernas, dejando que toda la frustración saliera en forma de lágrimas.  Sus amigos se les partía el corazón de verlo  llorar así.  Pasaron varios minutos,  Harry seguía en la misma posición,  pero ya no lloraba sólo se quedó ahí sin decir o hacer nada. Después llego Mafy con bandejas del desayuno.

-El amo me envía deben comer todo, en especial el amo Harry- dijo ella.

-Gracias Mafy puedes retirarte – y la elfa desapareció.

Hermione fue la que se acercó con Harry con una bandeja.  

-Harry debes comer algo-dijo  dejándole la bandeja en sus piernas.

-No tengo hambre Hermione- dijo el sin mirar la bandeja.

-Pero debes, sino es por ti que sea por el bebé- señalándole su vientre aun plano.

Eso pareció funcionar ya que Harry volteo y se llevo una mano a su vientre.

-Tienes razón él no tiene la culpa de lo que el maldito de Voldemort me hizo.

Tomó de sus piernas la bandeja que le ofrecía Hermione y empezó a desayunar en silencio.

A las nueve ya estaban listos todo los Mortífagos y el lord para llevar a cabo su plan.      

En sala se encontraban los Mortífagos y el lord.

-Bien estamos listos, no quiero errores, partamos entonces –dijo Voldemort.

Todos habían desapareció,  la mitad apareció a las afueras de Hogsmeade y Lord Voldemort con el grupo que eligió estaba a las fueras del Ministerio de magia.

-Esperaremos a que comience el ataque y luego entraremos en el Ministerio -les indicó el Lord. 

Los Mortífagos asintieron con la  cabeza y, sacando sus varitas se prepararon para la misión que llevarían acabo junto a su amo.

Continuará…

Notas finales:
Espero les haya gustado y no quieran matar a la autora si no, nos sabran como acaba esta historia, dejo en claro QUE A MI BETA NO LE GUSTO EL CAPITULO, PERO SE LE AGRADECE QUE LO HAYA BETEADO Y POR RESPETAR MI TRABAJO. Se acepta de todo en los comentarios pero nada ofencivo se los agradeceria nos vemos y cuidense mucho. Gracias a mi Beta Zandaleesol muchos amiga cuidate.
Capítulo 8 El regalo "Un Giratiempo" por ros potter
Notas del autor:
Hola como estas, aqui les traigo un capitulo nuevo de esta historia, mas que nada por el cumpleaños de mi amiga Bego, amiga disfruta tu dia de nuevo y espero sea de tu agrado el capitulo FELICIDADES, muchos besos bye.

En Hogsmeade de pronto surgieron un grupo de Mortífagos que  empezaron a lanzar hechizos a diestra y siniestra. La gente que a esa hora se encontraba en el pueblo salió despavorida mientras los Mortífagos  destrozaban todo el pueblo.

 

En el colegio.

 

Por la chimenea Arthur llamaba al director para decirle lo que acontecía.

 

-¡¡Albus!!

 

El director de inmediato se acercó a la chimenea, donde había aparecido la cabeza del jefe de la familia Weasley.

                   

– Dime Arthur que pasa… 

 

-  Me acaban de avisar que están atacando Hogsmeade…  hay Mortífagos en el pueblo…

 

-Esta bien Arthur llamaré a la Orden para que apoyen a los Aurors- contestó el director.

 

-Esta bien Albus nos vemos allá- dijo Arthur desapareciendo de la chimenea.

 

Albus de inmediato llamó a los miembros de la Orden y a sus profesores.

 

-Por favor se solicita la presencia en el despacho del director de los profesores Sirius Black, Remus Lupin, Severus Snape y Minerva McGonagall.

 

En menos de dos minutos todos los mencionados estaban en el despacho del Director, con caras de preocupación.

 

-Bien… me llamó Arthur y parece que los Mortífagos están atacando Hogsmeade- dijo el director sin más.

 

-¿Entonces que esperamos? podemos sacarle a alguno información de donde se encuentran los chicos.

 

-Creo que Black  tiene razón esta vez debemos conseguir esta información-dijo Snape.

 

-Nos organizaremos de esta forma,  Minerva tú y Severus se quedarán a cargo del colegio, Sirius, Remus y yo iremos hasta allá- dijo el director con voz firme.

 

Severus estaba a punto de protestar porque le dejaba  en el colegio.

 

-No Severus, si vas quedarás al descubierto,  Tom no te llamó y todavía te necesitamos como espía.

 

-Esta bien director.

 

-Esta todo dicho… entonces  nos vamos- dijo el director caminando hacia la salida.

 

Los tres  salieron del despacho para dirigirse al pueblo,  esperaban  saber donde encontrar a los chicos y a Hagrid.

 

Mientras en el pueblo los Mortífagos seguían atacando y dando problemas a los Aurores y algunos de la Orden del Fénix que habían llegado antes.

 

Ministerio de magia.

 

-Bien mis Mortífagos entraremos al ministerio- dijo el Lord.

 

Al ministerio no se toparon con nadie,  ya que todo el mundo se encontraba en el pueblo. Caminaron por varios pasillos hasta llegar frente a una puerta que  era como de  madera antigua. Voldemort apuntó su varita y lanzó un hechizo.

 

-Bombarda –gritó y la puerta estallo en mil pedazos.

 

Voldemort entró, en medio de la sala había  un pedestal y sobre el había un pequeño reloj, lo tomó y lo observó.

 

-Esto es lo que estaba buscando, bien vámonos ya no hay nada que hacer…  por favor Lucius has los honores – dijo el Lord a su súbdito.

 

Lucius sacó su varita para formar la marca tenebrosa.

 

-Morsmordre – gritó y una calavera con serpiente apareció encima del Ministerio.

 

Voldemort y los demás Mortífagos salieron del mismo y se dirigieron a la fortaleza.

 

Mientras en el pueblo seguían luchando los Aurores con los Mortífagos y los miembros de la Orden del Fénix, Sirius vio a un mortífago que esta alejado del grupo y lo siguió.

 

-Expeliarmus – le lanzó el hechizo y el Mortífago salió volando, aterrizando en el suelo.

 

-Maldito pagaras por esto -grito el mortífago y alzó su varita.

 

Pero Sirius fue más rápido y le lanzó un hechizo, dejando al Mortífago desarmado, Sirius se acercó y le puso su propia varita en el cuello.

 

-Dime donde esta mi ahijado DIMELO-exigió.

 

-¿Y crees que te diré donde esta?, jamás.

 

Por primera vez Sirius utilizó una maldición  Imperdonable.

 

-CRUCIO – y veía como el mortífago se retorcía de dolor.

 

El mortífago jadea por un poco de aire.

 

-Aunque me tortures no lo sabrás,  no delataré a la pareja de mi señor.

 

Sirius al oír esto se puso pálido y un evidente  dolor se reflejó en su rostro.  

 

-ESTAS MINTIENDO HARRY NUNCA SE ENTREGARIA A ESE MALNACIDO- gritó el Animago.

 

Al ver esto el Mortífago se animó a seguir hablando.

 

-¿No me crees? Los días que lleva  ahí el mocoso, no sabes como  goza cuando el amo lo toma,  como gime bajo los brazos de mi señor, todos en la fortaleza saben que ahora el mocoso le pertenece a mi señor- decía el hombre con ponzoña.

 

Sirius no podía creer lo que oía, como era posible que el muchacho  que amaba se hubiese  entregado a ese ser que había matado a sus padres, a sus mejores amigos.

 

-MIENTES ESTAS DICIENDO PURAS MENTIRAS.

 

Sirius no podía dar  crédito a las palabras del Mortífago.

 

El mortífago vio que estaba distraído y tomó su varita, se preparaba a lanzarle un hechizo a Sirius,  pero de pronto  le calló  un Avada.  Mientras Sirius estaba  de rodillas con las manos en el rostro  negando una y otra vez lo que el maldito le había dicho de Harry.

 

Los Mortífagos que quedaban recibieron gracias a la marca la orden retirada, pues  su señor había conseguido lo que había ido a buscar en el ministerio de magia, sin más desaparecieron.

 

Dumbledore y los Aurores se retiraron,  ya no había más que hacer. Aunque les pareció extraño que lo Mortífagos salieran huyendo sin dar más pelea. Cuando Dumbledore llegó a su despacho ahí se encontraba Minerva y Severus.

 

-¿Que pasó Albus?, supiste algo de Harry –preguntó Minerva.

 

-No Minerva los Mortífagos que atrapamos tienen como un hechizo que les prohíbe hablar y no se los podemos retirar –contestó el director.

 

-¿Entonces para que ataron el pueblo? – preguntó Severus.

 

En la chimenea las llamas verdes crepitaron con fuerza y apareció el Ministro de magia, interrumpiendo la pregunta del profesor de Pociones.

 

-Albus necesitamos hablar ahora-dijo el ministro.

 

-Esta bien Cornelius ¿Qué sucede?-dijo el director.

 

El ministro se acercó a Albus.

 

-Albus hay algo tengo que decirte –tomando asiento frente al viejo director.

 

-Puedes  hablar Fudge ellos son de confianza-señalando a los dos profesores que estaban ahí. 

 

-Parece ser que el ataque al pueblo fue una charada, atacaron el Ministerio de magia y el mismísimo Innombrable, se llevo un Giratiempo especial-dijo el ministro.

 

-¿Estas seguro Fudge? –preguntó el director.

 

-Me temo que sí, esta la marca tenebrosa encima del ministerio de magia.

 

-Pero para que querrá Tom, un Giratiempo, debe ser para algo muy importante… como  para planear todo esto-dijo el director.

 

Todos los que estaban ahí no decían nada ya que estaban impactados.

 

Remus llevó a Sirius a su habitación pues el Animago todavía estaba muy afectado  y el castaño se preguntaba que le había dicho ese Mortífago para que su amigo quedara así como ido, lo dejó acostado en la cama y salió para ver a Severus en las mazmorras.

 

Todos habían salido del despacho del director con demasiadas  preguntas. La principal,  para qué el Innombrable había atacado el ministerio de magia. Severus ya estaba en las mazmorras preguntándose por qué todavía su señor no lo había llamado,  acaso ya había descubierto su trabajo de espía para la Orden del Fénix. Se sentó en un sillón en la pequeña sala de su habitación, esperaba ansioso la  llegaba Remus.

 

Finalmente llegó Remus  se dirigió hacía  Severus, pero de pronto le vino un mareo y debió sostenerse  de una silla,  Severus enseguida fue a ayudarlo.

 

-¿Remus te encuentras bien?-preguntó el profesor de Pociones.

 

-Creo que sí sólo fue un mareo -dijo mientras mantenía la  mano en su cabeza.

 

Quiso caminar, pero volvió tambalearse  y se desmayó, afortunadamente Severus los sostuvo en sus brazos para evitar que cayese al suelo.

 

-Remus, Remus… estas bien por favor respóndeme –preguntaba  Severus mientras le daba unos golpecitos en su cara.

 

Pero no había contestación por parte del castaño.  Lo levantó en brazos y lo condujo  a la alcoba que compartían lo acostó en la cama y se acercó a la chimenea para llamar a Poppy.

 

-POOPY – gritó en la chimenea.

 

Apareció la cara de la enfermera por la misma.

 

-¿Que pasa Severus? te sientes mal-preguntó la mujer.

 

-No Poppy, no soy yo… es Remus de pronto se mareó, está desmayado,  por favor ven a examinarlo,  a lo mejor fue  herido y no nos dimos cuenta.

 

-Esta bien, apartarte  ahora salgo- dijo la mujer.   

 

La enfermera salió de la chimenea y se dirigió a la cama donde estaba Remus.

 

-Por favor Severus, sal para poder revisar a Remus y luego te llamo.

 

El profesor dudó, pero salió del cuarto para no estorbar en la revisión.

 

-Esta bien Poppy.

 

La enfermera se dispuso a revisar, le lanzó hechizos, pero una luz como dorada se posó en el vientre de Remus, la enfermera ahogo un gritito por la sorpresa. Se concentró en su vientre, lo revisó y palpó con cuidado, ya sabía porque del l desmayo de Remus.

 

Cuando Poppy acabó de revisar a Remus, estaba totalmente segura  de lo que sucedía,  llamó a Severus.

 

-Severus ya puedes pasar –dijo al profesor que espera nervioso.

 

Severus entró y enseguida  se acercó a la cama donde Remus estaba acostado y le tomó la mano.

 

-¿Dime Poppy qué es lo que tiene Remus? –preguntó  yendo al  grano.

 

-No tienes de que preocuparte Severus, Remus está bien es normal en su estado, pero hace años que no veía un caso como el de él.

 

-Me quieres decir de que se trata Poppy ¿qué es lo que tiene?- preguntó de nuevo Severus.

 

-Lo que pasa Severus es que desde hace muchos años que no sabía de un caso como el de Remus, no creía que  todavía existieran magos fértiles,  eso es todo –contestó la enfermera.

 

El profesor Snape puso su mente a trabajar y sus ojos se abrieron como platos.

 

-Me estas diciendo Poppy que Remus es…es…esta en estado –dijo el profesor tartamudeando por primera vez.

 

-Sí Severus,  ya lo confirmé dos veces, no me equivoco…  Remus está embarazado…  felicidades.

 

Pero Severus seguía como en shock, asimilando lo que Poppy había dicho.  

 

-¿Severus estas bien? te veo algo pálido –dijo la enfermera haciendo aparecer apareció una silla para sentar a Severus.

 

Como el profesor no reaccionaba le habló otra vez.

 

-Severus –llamó de nuevo.

 

Severus reacciono finalmente  parpadeando poco a poco.

 

-Sí Poppy,  estoy bien nada más me tomó por sorpresa y ya había oído de esos magos, pero nunca pensé que Remus fuera uno de ellos.

 

-¿Entonces que vas hacer Severus apoyaras a Remus?

 

La enfermera  no pudo acabar con la frase ya que Severus se levantó como un resorte de la silla para encararla.

 

-Pero claro que apoyare a Remus además estás hablando de mi hijo y los haré muy felices a los dos –dijo Severus con segura, pero emocionada a la vez.

 

-Te creo Severus,  sé que estarás con ellos. Bueno ya no tengo nada que hacer aquí… dile a Remus que me visite pronto para hablar sobre el embarazo, hay cosas que deberá saber al respecto.

 

-Esta bien Poppy, yo le diré, ¿pero cuando despertará?

 

-Despertará mañana, le di un calmante para que descanse el resto del día, mañana despertará  descansando.

 

-Esta bien Poppy los cuidaré.

 

La enfermera salió de la habitación, dejando a los futuros padres solos.  Severus se dirigió a la cama y recargó una mano en el vientre plano de Remus y susurro un…

 

-Gracias Remus por este regalo – se acostó junto a él para dormir  junto al hombre que amaba y pronto lo haría padre.

 

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Mientras en la fortaleza llegaba Voldemort más que contento pues había conseguido lo que había ido a buscar.

 

-Bien mis queridos Mortífagos logré mi propósito,  iré a buscar a mis invitados ustedes diez vendrán conmigo- dijo señalando a varios hombres.

 

El lord seguido por sus Mortífagos caminaron por los pasillos para ir a la habitación donde estaban encerrados los prisioneros.

 

En la habitación estaban los chicos con Hagrid platicando cosas sobre el bebé que se gestaba en el vientre de Harry.

 

-Entonces Harry seremos el tío y la tía para este bebé – dijo Hermione mientras ponía una mano en el vientre de Harry.

 

-Yo también seré como un tío para él – dijo Hagrid.

 

-Siempre Hermi y tú también Hagrid me ayudaran a malcriar a este pequeño – mientras colocaba una mano encima de la de su amiga con una sonrisa.

 

-Eso es cierto amigo, yo le enseñaré a volar en escoba para que juegue al Quidditch – dijo  Ron muy emocionado.

 

-Yo le enseñaré muchos animales para que juegue – dijo Hagrid con voz soñadora.

 

-Muchas gracias amigos no sé que hubiera hecho sin ustedes en esta situación.

 

-No te preocupes Harry siempre estaremos contigo pase lo que pase – dijo Hermione abrazando  a su amigo.

 

Ron y Hagrid imitaron a la chica con el abrazo y estaban tan sumergidos en ese momento feliz que no se dieron cuenta de que Voldemort entró con los diez Mortífagos y cando estuvo dentro empezó a aplaudir.

 

-Que bonita muestra de amor –dijo mientras seguía aplaudiendo.

 

Los chicos se separaron y Hagrid se colocó frente de ellos mientras que Harry se ocultaba tras Ron y Hermione.

 

-Vine a ver al padre de mi bebé y a traerle un regalo- le dijo viendo los patéticos intentos de querer proteger el moreno.

 

-PUES YO NO QUIERO NADA DE TI – gritó Harry  desde detrás de sus amigos.

 

-Pues que pena,  pero te lo daré de todas formas.

 

De pronto Voldemort miró a  sus Mortífagos y les señalo a los prisioneros para después gritar.

 

-AGARREN A LOS PRISIONESROS.

 

Los Mortífagos se apresuraron, agarraron al semigigante y a los chicos para separarlos de Harry.

 

-CUIDADO CON POTTER POR QUE SI SALE LASTIMADO LES JURO QUE MORIRAN – advirtió el lord.

 

Cuatro Mortífagos sujetaron a Hagrid, dos a Hermione y otros dos a Ron, los arrastraron a la mitad de la habitación. Los tres gritaban para que los soltaran.

 

-SUELTENOS QUE PIENSA HACERLE A HARRY- gritaba Hermione.

 

-Nada,  sólo darle el regalo que le prometí-dijo Voldemort.

 

Los dos últimos que restaban sujetaron a Harry y lo hicieron que se arrodillara ante su señor, pero el moreno se revolvía para soltarse del agarre.

 

-Suéltenme no me toquen – decía Harry tratando de desentenderse de los dos hombres.

 

Voldemort se paró frente a Harry y le levantó la barbilla para que lo viera a sus ojos.

 

-Calma Harry sabes que alterarte no te hace bien a tu salud ni al bebé –dijo Voldemort con sarcasmo

 

Mientras sus amigos veían todo sin poder hacer nada. Sacó un objeto del bolsillo de su túnica y lo colocó frente a la cara de Harry mostrándoselo.

 

-Para qué es ese giratiempo – preguntó Harry desconcertado por el famoso regalo de Voldemort.

 

-Este  es mi regalo,  he pensado que no quiero que tarde tanto mi hijo en nacer, nueve meses me es mucho tiempo.

 

-¿Que es lo que tratas de decir? – Harry preguntó con voz temblorosa.

 

-Lo que trato de decir Harry es que con este giratiempo haré que el bebé nazca en nueve días – mientras posaba una mano en el vientre de Harry.

 

-PERO ESTAS LOCO QUE TAL SI DAÑAS AL BEBE AL HACER QUE NAZCA EN POCO TIEMPO- gritó

 

-Eso es fácil para esto es el giratiempo querido Harry, esto hace que los días pasen sean meses y cuando te lo coloque esto hará el trabajo- dijo riendo.

 

Entonces Hermione gritó.

 

-ESTA LOCO NO PIENSA EN LO QUE LE PODRIA PASAR A HARRY O AL BEBE CON ESE CRECIMIENTO RAPIDO, NO SABEMOS LOS DAÑOS FISICOS.

 

-Pues temo que eso lo averiguaremos – se acercó a Harry y le colocó el giratiempo en el cuello, para después besarlo con rudeza.

 

-Se te ve de maravilla el regalito- dijo comenzando a reír como loco de nuevo.

 

Los  amigos trataban de zafarse en vano,  ya era tarde pues el lord le había colocado el giratiempo.

 

-No intentes quitártelo, no podrás tiene un hechizo especial que impide que lo toquen – se dio media vuelta, se acerco a la puerta e hizo señas a sus Mortífagos para que los soltaran y caminaron hacia la salida, pero de pronto el lord se detuvo en la puerta.

 

-Luego vendré a verlos a ti y a mi hijo… quiero ver  como va creciendo, también para darte  un poco de magia, para que no pierdas al crío, además te sentirás un poco cansado – le dijo riendo de nuevo, para luego salir de la habitación.

 

Los chicos se acercaron a Harry que  se había quedado en el sitio donde lo habían tenido sujeto, Hermione fue la primera en acercarse a él.

 

-¿Harry te encuentras bien? ¿Te hicieron daño?-decía Hermione.

 

-No Mione estoy bien, pero tengo miedo de lo que va a pasar ahora – y se llevó una mano al vientre -. No quiero perder a mi bebé.

 

Comenzó  a llorar, Hermione  lo abrazó mientras Hagrid y Ron lo miraban desde una distancia prudente.

 

-No lo sé Harry,  pero estaremos contigo y con el bebé, no los dejaremos solos… te lo prometo.

 

-Gracias Mione no se que haría sin ustedes.

 

Harry bostezó comenzaba a sentirse cansando.

 

-Mira mejor tranquilízate,  ven a acostarte, se ve que tienes sueño y veremos después como podemos quitarte este maldito giratiempo esta bien- le dijo ayudándolo a ponerse de pie.

 

-Esta bien Mione y es que la verdad me empiezo a sentir cansado.

 

Hermione y Ron llevaron a Harry a la cama, lo arroparon.  Se quedó dormido y lo dejaron descansar mientras ellos se sentaron en las sillas.

 

-¿Mione en verdad pueden Harry y el bebé morir? –preguntó Ron con voz temblorosa.

 

-La verdad no lo sé Ron, pero el cansancio es un síntoma de que el giratiempo esta actuando y aunque Harry sea un mago fértil, hacer al bebé crecer tan rápido…  no sabemos como podría reaccionar su cuerpo.

 

-¿Qué es lo que quieres decir Mione?-preguntó Ron de nuevo.

 

-Lo que quiero decir Ron es que, Harry es muy joven,  apenas tiene quince años, un embarazo masculino es delicado por el peso del bebé.  La magia que le quitará y otras cosas además podría llegar a abortarlo, pues su cuerpo es demasiado joven,  por eso Harry empezara a sentir cansancio, por la magia que el bebé le quite, para que el bebé siga...- pero de detuvo un momento aquí, no sabia como reaccionarían ante lo que les iba a decir.

 

-Vamos Mione acaba el bebé necesita que…

 

-Esta bien el bebé necesita magia del otro padre, así que el maldito de Voldemort seguirá manteniendo relaciones con Harry para mantener al bebé.

 

Ron se levantó más que furioso y sorprendido ante lo que decía Hermione.

 

-NO  PUEDE SER ESE MALDITO SEGUIRA ABUSANDO DE EL –gritó con todas sus fuerzas.

 

Hasta Hagrid que se había mantenido callado durante  la explicación que dio Hermione, había cerrado los ojos al oír a chica decir eso.

 

-Temo que sí Ron, si queremos que Harry y el bebé sobrevivan hasta el día del parto.

 

Los tres se quedaron en silencio rogando que ya los sacaran de ahí para poder evitarles todo este sufrimiento a Harry  y al bebé. Después de unos minutos los tres se fueron a descansar a seguir pensando como escapar de ahí.

 

Continuará…

 

Notas finales:
Espero haya sido de su agrado mas para ti amiga, espero sus comentarios a ver si les sigue gustando la trama cuidense mucho y gracias a Zandeesol por betear este capitulo cuidense besos bye.
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